Drama Total: Campamento Explosión Ninja
Capítulo 10: "Noveno desafío: Ejercicios de Confianza"
El sol salía por el horizonte en la Isla Wawanakwa, donde se ve a Chris sentado en la playa con un libro sobre: "¿Cómo ser amigo de mi enemigo?", aunque debajo se encontraba una revista sobre "El mundo de las bromas pesadas".
–La última vez en Drama Total–Chris cerró su libro mientras empezaba a narrar lo ocurrido en el desafío anterior–Una batalla campal se desató en este lugar cuando los campistas realizaron el desafío de "Captura la Bandera". El trabajo en equipo y las estrategias fueron de la mano de desastrosos resultados y ataques a traición y muchas bromas pesadas, jajaja–Chris rió al ver como Kiba y Akamaru eran atacados a cada momento con polvos pica-pica mientras Temari era embarrada por miel por culpa por Shikamaru–Por su parte, Naruto sufrió un poco del lado salvaje de Jugo, quien se dejó dominar por su propia locura. Pero fue víctima de una de sus propias trampas, regresándolo a la normalidad. Al final, los Zorros fueron los ganadores, haciendo que los Conejos expulsaran a quien creyó que las trampas son más para cazar que para bromear, ósea Tenten-En eso, se ve la escena de Jugo entregando la estatuilla de la inmunidad a la chica de bolloz–Pero como una forma de redimirse, Jugo entregó la "Estatuilla de la Inmunidad a Tenten, revelando que él había sido el responsable de las trampas y revelando la treta de Samui para querer usar la estatuilla para salvar su pellejo, dejandolo fuera del juego–Chris se levanta mientras toma un poco de aire con tranquilidad y se dirige al muelle–Podrán los equipos recuperar su confianza perdida? ¿O todo se ira a la basura? Descúbranlo a continuación en: Drama Total: Campamento-Explosión Ninja.
(Intro de la Serie).
Se ve en el comedor al Chef Hatchet sirviendo una papilla amarilla mientras le coloca una sombrilla y un popote y se lo entrega a Tenten, la cual solo se muestra asqueada al recibir el platillo.
–El desayuno de hoy es "Cacerola fusionada al estilo campista"–presentó el Chef con elegancia mientras entregaba el platillo a la chica con bollos.
–Creo que más bien es la combinación de las sobras de la cena de ayer–la chica miraba con duda el platillo.
–Sí, es correcto, ¡¿Tienes algún problema con eso?!–.
–¡Señor, no señor!–Tenten se puso nerviosa mientras hacia un saludo militar al Chef, quien se lo devuelve para que se retire.
En las mesas, Sakura comía la papilla junto a Fū y Tamaki, mientras Samui buscaba sentarse con ella, pero solo era ignorada.
–Que maduras de su parte, solo hice lo que cualquiera de ustedes haría con la estatuilla. Así que no tienen derecho a juzgarme–dijo la rubia con enojo.
–Lástima que al final Jūgo te traiciono, Nya–comentó Tamaki comiendo con tranquilidad
–¡Ese Jūgo me las pagará!–declaró Samui muy molesta mientras golpeaba la mesa con enojo–Entregó mi único pase a la victoria–.
–Por favor, tú nunca tuviste oportunidad–bufó Sakura con burla.
–¡Repite eso chicle parlante!–.
–¡¿Qué dijiste vaca lechera?!–.
–No de nuevo-Fū solo suspiro con pesar mientras veía la pelea con enojo.
Confesionario:
Fū:
–Desde que se reveló la treta de Samui, ella y Sakura han estado peleando sin sentido. Lo peor de esto es que dejó de ser divertido cuando lo hacen en la noche y no me dejan dormir. ¡Ya no puedo escaparme con Shino en las noches por su culpa!–.
Mientras tanto en la otra mesa, Neji, Shino y Karui ven con desagrado como Kiba y Akamaru comen en la mesa el platillo de papilla juntos, incluso llegando a compartir su plato, cosa que les da asco a sus compañeros.
–Kiba, podrías enfermarte por comer del mismo plato de Akamaru–dijo Shino con seriedad.
–Tonterías, siempre comemos juntos en casa y nunca me eh enfermado de nada grave, ¿Verdad Akamaru?–declaró el chico canino y recibió el ladrido afirmativo de su perrito, para después seguir comiendo.
Confesionario:
Neji:
–Respeto que Kiba se lleve bien con su mascota, pero me parece algo insano que coma de su mismo plato. O tal vez por eso parece más perro de lo que aparenta–.
Al lado de las mesas, había una zona donde los campistas podían tomar una taza y servirse algo de café o cualquier otro jugo preparado por el Chef. Suigetsu se servía en una taza, pero mira a todos lados con malicia y rápidamente toma otra tasa sola y se la guarda en sus ropas mientras pretende irse.
–¡Te vi!–Karin se puso frente a él con enojo mientras señalaba la taza debajo del cuerpo de Suigetsu–¡¿Cómo puedes robar una taza?!–.
–Porque es bonita y no tengo una propia...es decir, no tenía una–comentó Suigetsu con malicia y naturalidad.
–Pero podrían expulsarte–mencionó la pelirroja con preocupación.
–¡Oh, no sabía que te importara!-habló Suigetsu fingiendo estar conmovido para sentarse en la mesa
–No me importas tú, pero sí que tengamos un jugador menos-negó Karin y se cruzó de brazos mientras desviaba la mirada con enojo.
–Como sea, mejor di que te gusto-retó Suigetsu y se acercó al rostro de Karin, poniéndola nerviosa.
–¡Argh, para que me molesto!–.
Karin se fue del lugar con molestia, dejando a Suigetsu con una sonrisa maliciosa. La escena cambia, mostrando a Chris caminando por el bosque, donde una escena de paz y relajación se muestra en el bosque detrás de él.
–Hola, soy Chris–el conductor se dirige a público con una mirada seria y reflexiva– a veces los equipos no se llevan bien, por la falta de confianza. Es por eso que los productores y yo creemos que la mejor forma de mejorar la fricción del grupo, seria… ¡Explotarla! – Chris muestra una sonrisa de burla y malicia-¡Esto será asombroso!-.
La escena vuelve a cambiar y ahora los dos equipos están reunidos con Chris frente a ellos.
–Campistas, los últimos dos desafíos dejaron asperezas y conflictos en algunos equipos–Chris miró al equipo de los zorros, donde Samui y Sakura solo chocan sus miradas y luego la desvían–y también creo que algo puede surgir en el equipo de los Conejos, después de lo ocurrido en el desafío anterior–.
Suigetsu le da una nalgada a Karin a forma de broma, pero la pelirroja se enfurece y le propina un poderoso golpe en la cabeza, haciendo que destruya el suelo del muelle y haciéndolo caer al agua.
–Es por eso que el desafío del día de hoy serán algunos ejercicios para reforzar la confianza entre los equipos–dijo Chris, haciendo que todos se vieran entre sí con duda.
Confesionario:
Hinata:
–Yo confié en Naruto y en Neji una vez, y termine enterrada en la playa por mucho tiempo–se quejó Hinata mostrando un ligero puchero en su rostro.
–Serán tres pruebas de confianza donde los ayudaremos a reforzar la confianza en ustedes–empezó a explicar Chris–y serán realizados por parejas o entre tres miembros dependiendo del desafío–.
–¿Escogeremos nuestras parejas?–preguntó Karin viendo con enojo la sonrisa burlona de Suigetsu
–Normalmente los dejaríamos, pero no lo haremos. Así será más divertido, para mi–.
Todos vieron con pesar la sonrisa malvada de Chris. Unos minutos después, todos llegaron a una ladera empinada para escalar.
–Muy bien, el primer desafío será una escalada por esta ladera a manos libres–Chris señaló la gran elevación muy empinada y peligrosa–Suigetsu y Kiba jugaran por los conejos, mientras Sakura y Samui juegan por los Zorros–.
–Genial, lo que me faltaba–suspiró Samui con pesar.
–Aquí están sus amarres y guarniciones–Chris les lanzó las cuerdas y el equipo a los equipos, pero Sakura tomó ambas cosas con enojo.
–¿Qué te pasa?–Samui vio molesta la acción de la pelirrosa.
–Como si dejara que tú me sostuvieras, no estoy tan loca–respondió la pelirrosa con enojo.
–No las vas a sostener exactamente–habló Chris continuando con la explicación–un campista jala la cuerda por los amarres, mientras el otro campista trepa. De esta forma, evitas que el campista caiga al suelo y se estrelle–.
–¿Y cuál es la trampa?–dijo Sasuke comprobando la resistencia de la cuerda.
–Por toda la ladera hay algunas trampas como–Chris señaló toda la ladera donde se veían varias cosas–Clavos oxidados, aceite y baba resbalosa y explosivos ligeros. Además de algunas otras sorpresas más que tengo preparadas–.
–Genial–habló Sai con una risita de burla.
–Problemático–suspiró Shikamaru con pesar.
–El campista que sostenga el amarre, debe asegurar bien a su compañero–Kiba vio con duda a Suigetsu, mientras Sakura y Samui seguían chocando miradas–se trata de confianza campistas. La vida de su compañero estará en sus manos–.
–Disculpa, ¿Puedo cambiar de compañera? No tengo muchas ganas de caer de cabeza y morir–pidió Samui mirando a Sakura con desconfianza.
–Por favor, aunque disfruto mucho tu compañía, no pienso perder un desafío solo para matarte...por ahora–las palabras de Sakura solo pusieron un poco nerviosa a la rubia y al resto del equipo–así que vamos de una vez–.
–Ya que–.
Sakura empezó a colocarle el equipo a Samui, mientras Suigetsu hacia lo mismo con Kiba.
–¿Ya has hecho esto antes?–preguntó Kiba viendo como Suigetsu le colocaba el arnés.
–Sí claro, en el reformatorio juvenil escalas paredes todo el tiempo–comentó Suigetsu con malicia, hasta que vio como Akamaru saltaba a los brazos de Kiba.
–Lo siento Akamaru, pero no puedes acompañarme en este desafío–dijo Kiba a su perrito que empezaba a ladrar con tristeza–pero descuida, te quedaras aquí a salvo con Shino. Shino es de confianza.
–Sí, no debes preocuparte–Shino tomó al perrito en sus manos, mientras este le ladraba con alegría–yo te cuidare, no te preocupes–.
Mientras tanto, Sakura terminaba de colocar las cuerdas, aunque Samui vio que había dos cuerdas más cerca de su blusa y su mino short.
–¿Y para que las cuerdas extras?–preguntó Samui con enojo.
–Son de refuerzo–explicó Sakura con una sonrisa muy rara.
–¿Y porque sonríes?–.
–Por nada, es que me emociona hacer este desafío contigo–.
Confesionario
Sakura:
–Es su culpa por meterse conmigo y querer pasarse de lista. Tengo un doctorado en venganza y humillación–.
Kiba y Samui empezaron a escalar por la ladera, evitando tomar las rocas con sustancias pegajosas y resbaladizas, al igual que los clavos oxidados. La rubia parecía escalar rápidamente y con seriedad, mientras que el joven canino tenía ciertas dificultades, pues se encontraba nervioso.
–¡Vamos Kiba, yo sé que tú puedes, Nya!–Tamaki gritaba desde el suelo apoyando a su novio.
En eso, unas ligeras explosiones surgieron de la ladera, haciendo que Samui pierda el equilibrio y cayera por la ladera, pero Sakura la sostuvo con fuerza, evitando que chocara con el suelo.
–¡Tranquila, te tengo!–dijo la pelirrosa con seriedad
–Les prometí sorpresas–declaró Chris sacando una pistola de agua con un líquido rojo–¿Alguien quiere salsa picante estilo Tabasco?–.
Chris disparó a Sakura, quien terminó totalmente llena.
–¡Kya! ¡Demonios Chris!–Sakura empezó a tallarse la salsa de los ojos con ambas manos.
–¡Kyaaaa!–Samui cayó al suelo, azotando con fuerza, mientras Sakura se disculpa por haberla soltado.
–Eso sí que es picante–Chris sonrió con malicia para después apuntar al rostro de Suigetsu.
El peliblanco colmilludo solo abrió la boca y se tomó la salsa con mucha facilidad y saboreándola.
–¿Es todo lo que puedes hacer?–cuestionó Suigetsu con malicia.
–¿Es todo lo que podemos hacer?–Chris se preguntó con duda al ver que su treta falló en Suigetsu.
Minutos después, Samui volvió a darle alcance a Kiba, que aún tenía problemas para escalar por su lado. Sakura empieza a jalar más de sus cuerdas, en especial las dos cuerdas extras que había colocado.
-¡Vamos Samui! ¿No quieres quedarte, "atrás"? – Sakura jalo las dos cuerdas extras con fuerza
En eso, Samui sintió como su short y su blusa eran jalados y se los quitaban, revelando su tanga rosa y sus enormes pechos, pues no estaba usando sostén.
-¡Kya! – Samui grito con enojo al ver la treta de Sakura - ¡Maldita!
-Bueno, eso no se ve todos los días – dijo Suigetsu con malicia al ver el sexy cuerpo de la rubia
-Tienes razón. No se ve todos los días – dijo Chris al lado del peli blanco
Kiba que estaba un poco debajo de Samui tenía el short de la rubia en su rostro. Y al quitárselo, pudo ver toda la intimidad de Samui que no había sido cubierta por su tanga, haciendo que sangre saliera de su nariz y también haciendo que resbalara.
-¡¿Qué demo…?! – Suigetsu no pudo sostener a Kiba a tiempo, lo que causo que este empezara a caer, pero la cuerda se amarro en el pie del peli blanco, haciendo que el fuera elevado en el aire
-Rayos – Kiba y Suigetsu quedaron colgando de la cuerda en el aire y sin poder zafarse – lo arruiné-.
-Al menos valió la pena – dijo Suigetsu con pesar, pero satisfecho
Samui tomó un trozo de su short que había logrado rescatar, pero no podía cubrirse nada desde donde estaba.
-Sabes que, al diablo – Samui se colocó el short en la boca y siguió trepando, dándole un espectáculo a todos los hombres y la audiencia
Parece que los Zorros consiguieron el primer punto – dijo Chris al ver como Samui llegaba a la cima de la ladera
-¡Si, lo logré! – Samui empezó a saltar de la emoción en donde estaba, pero noto que aún estaba semi desnuda y sus pechos rebotaban con cada salto, por lo que se cubrió con enojo – rayos
Unos minutos después, en el comedor todos estaban mirando como todo el lugar estaba ensombrecido. Al lado de las mesas se iluminaron dos lámparas, revelando a cuatro campistas. Del lado de los Conejos estaban Tenten y Neji y del lado de los Zorros, Naruto y Tamaki. Y al frente de ellos apareció Chris sobre un atrio de anfitrión.
-El segundo desafío de confianza empieza y será de cocina – Chris miro a las parejas al lado suyo – uno cocina y el otro degustara
-Neji, tu cocinaste la última vez, déjame a mi hacerlo – dijo Tenten al lado del castaño
-Me parece justo-.
-Naruto, déjame cocinar para ti, Nya – dijo Tamaki con emoción – te prometo que será delicioso, Nya-.
-Bueno, supongo que no habrá ningún problema, de veras – respondió el rubio con una sonrisa nerviosa.
Confesionario:
Naruto:
-Si, reconozco que Tamaki no es una chica muy lista, pero yo tampoco lo soy, de veras. Además es un reto de cocina. ¿Qué tan difícil puede ser?-.
-El tema para la comida de hoy: Sashimi de Fujú, mejor conocido como Pez globo venenoso de Japón – mencionó Chris mientras el Chef traía una pecera cuadrada con dos peces globos de color rosa.
-¿Pez Venenoso? – Naruto se puso nervioso al escuchar eso.
-¡Rico pescadito, Nya! – dijo Tamaki con emoción
El Pez Venenoso tiene suficiente toxina para matar a 300 personas – explicaba Chris mientras mostraba unas diapositivas sobre la anatomía del pez
-Pescados, conozcan a sus cocineros –dijo el conductor y el Chef sacó los peces de la pecera que estaban inflados y los lanzo a las mesas de las parejas-Deben rebanar el pescado de forma correcta, para evitar los sacos de veneno del pez Fujú – habló Chris mostrando unos esquemas – el veneno paraliza los nervios-
Neji veía con nervios los esquemas al igual que Tenten, quien trataba de examinar los esquemas del pez y tomaba notas rápidas. Naruto miraba el esquema con nervios, pero Tamaki solo picaba al pez globo con un chuchillo, como si fuera un juguete.
-Y la mejor parte, es que no hay antídoto – Chris sonrió con malicia – así que no se preocupen por nada
-¡Por favor dime que cursaste Biología! – Naruto sacudió a Tamaki con nervios, mientras la chica solo asentía con una sonrisa.
-¡Comiencen!-.
Al grito de Chris, Tamaki volvió a pinchar al pez globo, el cual soltó todo el aire en su cuerpo y salió volando, estrellándose con una ventana, poniendo más nervioso a Naruto. Unos minutos después, Tenten terminaba su platillo, el cual eran unos rollos de sushi, los cuales adornaba con un ramito de cilantro. Naruto miraba el platillo de Tenten con sorpresa, mientras la amante de los gatos revisaba el suyo a espaldas del rubio, el cual era una papilla con espinas y la cabeza del pez. La chica tomo una botella de salsa de tomate para intentar adornar su platillo.
-Bueno, disfrútalo Neji – Tenten acercó el platillo al peli castaño, mientras se mostraba nerviosa
Neji respiro con calma y tomo uno de los rollos con nervios. Lo comió con lentitud y empezó a saborearlo mientras Tenten y los demás presentes lo veían con nervios. Unos segundos después, el ojiperla tragó su bocado y sonrió con tranquilidad.
-Estuvo delicioso – dijo el castaño con una sonrisa – gracias por la comida.
-¡Qué bien! – Tenten abrazó al chico con emoción.
Todos dirigieron la vista a la mesa donde Naruto estaba sentado hasta que Tamaki puso su plato en frente de él.
-¡Ta-rán! – Tamaki presento un platillo con su papilla, pero ahora tenía una carita sonriente hecha con la salsa de tomate.
Naruto miró el platillo con duda, pero decidió ignorarlo y tomo un gran bocado. Empezó a masticarlo hasta que lo tragó. Al final, sonrió con naturalidad al haber disfrutado el platillo.
-Vaya, por un momento… sentí que algo me pasaría – Naruto hablaba con naturalidad hasta que algo extraño pasó – aírasap em ogla euq ítnes…-.
-¿Estás bien…?-preguntó Tamaki curiosa.
-¡Aglh! – Naruto cayó al suelo mientras su piel se ponía azul.
-Ops, creo que fallé, Nya – dijo la castaña muy nerviosa.
Naruto se levantó con dolor mientras seguía balbuceando como podía tras los efectos del veneno.
–Dijiste… que habías… aprobado Biología-.
-Dije que la había cursado… -explicó Tamaki con preocupación.
-Blagh… -Naruto cayó al suelo totalmente intoxicado y sacando espuma de su boca.
-Yo digo que está bien – dijo Chris mientras todos lo veían nerviosos – yo digo que le den 24 horas y estará caminando y hablando como nuevo-mencionó Chris despreocupado.
-Si es que no lo demanda su madre por comer porquerías en el show-susurró Karin al oído del conductor.
-¿Alguien va a ayudarlo? – pregunto Neji con duda.
-Chef, sácale el veneno como puedas al chico-le dijo serio el conductor por el comentario de Karin
En eso, el Chef aparece con unas ropas de enfermera para darle respiración boca a boca a Naruto, que a pesar de estar paralizado, si estaba atento a lo que ocurría y solo pudo gruñir con mucho sufrimiento mientras recibía los "tratamientos" del chef. Después de eso, se les dio un momento de relajación para que Naruto fuera llevado a la enfermería y el resto pudiera descansar. Neji y Tenten caminaban con rumbo al muelle mientras usaban sus trajes de baño para tener un merecido descanso.
-Fuiste muy valiente al comerte ese sushi Neji – dijo la chica de bollos con un ligero rubor.
-No fue valentía, simplemente confiaba plenamente en tí– Neji sonrió para la chica, que quedo cautivada.
En la cercanía, vieron a Shino y Fuu jugando con Akamaru, pero ya se veían cansados.
-¡Oigan chicos! – Tenten saludo a la pareja con muchos ánimos –Vamos a nadar un poco, ¿Quieren venir?-.
-Yo creo que nos merecemos un chapuzón – dijo Fuu al lado de Shino - ¿Podemos Shino?
-Supongo que no nos hará daño–opinó Shino que sacó una correa de entre sus cosas–pero primero pondré a Akamaru en la orilla para que no se pierda–.
–¡Guau!–Akamaru ladró dándole la razón al fanático de los insectos.
Mientras los 4 jóvenes se daban un chapuzón, en la enfermería, Naruto era atendido por Hinata, que usaba un traje de enfermera sexy que encontró por ahí, cosa que disfrutaba el rubio aun en su parálisis. Por desgracia, el Chef seguía también atendiéndolo, mientras se acercaba con una enorme jeringa en sus manos.
-Esto no dolerá un poco–declaró el Chef con malicia golpeando un poco la punta de la aguja–Dolerá un montón–.
Mientras Naruto recibía la dolorosa medicina, siendo consolado por Hinata, en el muelle, Neji y Shino salían del agua en compañía de las chicas. En eso, escuchan los ladridos de Akamaru y al mirarlo, vieron con miedo como un oso le gruñía con enojo, queriendo buscar pelear.
-¡Akamaru!–los cuatro jóvenes gritaron con miedo mientras Neji y Shino corrían para intentar ayudarlo.
Pero antes de poder hacer algo, el Oso arrancó la correa y tomo a Akamaru en su hocico y corrió hacia el bosque. Shino quedó muy asustado al ver que no pudo salvar a la mascota de su amigo. El resto del grupo solo pudo mirar en silencio lo ocurrido. Pero no notaron que Suigetsu miraba la escena desde lejos y con total seriedad. Unos momentos después, todos fueron reunidos en el bosque con Chris en frente de ellos.
-Campistas, la última parte del desafío se dividirá en tres retos más para conseguir el desempate – comentó Chris frente a todos – tres desafíos a ciegas. Empezaremos con el "Tiro de Manzanas a ciegas", seguido del "Trapecio Ciego" y culminaremos con el "Tobogán Ciego"-.
-Oye Shino, ¿Dónde está Akamaru? – Kiba se acercó a su compañero que estaba al lado de Fuu – lo extraño un poco-.
-¿Akamaru? – Shino se mostró nervioso al igual que Fuu – debe estar en la cabaña durmiendo
-En ese caso iré por el…-.
-¡Yo lo traeré para ti! – dijo el chico insecto muy nervioso y con prisa – mejor quédate para los desafíos
Kiba se quedó tranquilo mientras veía como Shino se retiraba, aunque Fuu se mostraba nerviosa por la situación de su novio. Mientras, Chris colocaba una flecha de madera sobre la cabeza de Kiba y le daba unos lentes protectores.
-El primero será el Tiro de Manzanas a Ciegas – hablo Chris alejándose un poco del grupo – imitaremos a los lanzadores más hábiles, derribando la flecha de las cabezas de sus compañeros, usando manzanas silvestres-.
-Disculpa, ¿Qué no era usar la flecha para derribar la manzana? – pregunto Karin un poco intrigada.
-Bueno, el lanzador estará a ciegas – Chris levantó un paño blanco para cubrir los ojos – así que tu dime si quieres arriesgarte a usar flechas-.
-Oh rayos – Kiba se puso nervioso mientras todos se alejaban de donde estaba.
-Escuchen, quien logre derribar la flecha de la cabeza de su compañero sin causar el mayor daño posible, ganara el desafío – Chris se cubrió los ojos mientras tomaba una resortera y lanzaba una manzana a Kiba.
-¡Auch! Mis… cachorros… - Kiba cayó al suelo al ser golpeado en su "hombría".
-Oh rayos – maldijo Chris al fallar y luego se rio con burla – Chouji y Fū jugaran por los Zorros mientras Karin y Temari jugaran por los Conejos-.
-Eso será fácil para mí – dijo Temari con mucha confianza.
-Solo ten cuidado – dijo Karin un poco nerviosa
En medio del campo, Chouji tenía la flecha en su cabeza y Karin tenía la suya propia, mientras al frente estaban Temari y Fū con la venda en sus ojos y sus resorteras en manos listas para lanzar manzanas. La peliverde lanzaba las manzanas, que chocaban en el cuerpo de Chouji, el cual no parecía sentir mucho dolor por los golpecitos que recibía, mientras que Karin si sentía dolor por los golpecitos que recibía de las manzanas lanzadas por Temari, quien fallaba drásticamente. Después de eso, siguió otra tanda de manzanas un poco más rápidas. El gordito recibía los golpes en su rostro, los cuales lo mareaban un poquito, pero sin caer, mientras que Karin recibía también algunos en la cabeza y quedaba adolorida con cada golpe. En eso, Fū lanzo una última manzana con fuerza y logro darle a la flecha sobre la cabeza de Chouji, para alivio del chico robusto.
-Wow, eso fue intenso – dijo el Akamichi con alivio.
-¿Le di? – dijo Fū con sorpresa.
-Muy bien, esta vez sí le daré – Temari tomo una última tanda de manzanas y empezó a lanzarlas con fuerza.
-¡Fū ya ganó! – gritó Chris tratando de detener a Temari sin éxito
-¡Oye, ya se terminó…! ¡Auch! – Karin quiso detener a la rubia, pero solo recibió otros golpes de las manzanas lanzadas
Algunas de las manzanas que salieron disparadas fueron a dar a varias partes, entre ellas a una ardilla sobre un árbol, a una gaviota en el aire y a una cámara escondida sobre un árbol.
-¡Calma Temari, el juego terminó! – dijo Chris un poco nervioso mientras detenía a la rubia de seguir disparando - ¡Ya pasó chica!-.
-Oh, lo siento – dijo la chica con una risita.
-Me… las… pagarás… - Karin se tambaleaba hasta que cayó al suelo totalmente noqueada.
Karin fue llevada inconsciente a la enfermería mientras el resto caminaba al lugar del siguiente desafío. Todos llegaron a una construcción con dos trapecios suspendidos en el aire y debajo de ellos había un poso de agua que se veía profundo.
-Ahora sigue el "Trapecio a Ciegas" – hablo Chris frente a todos – para evitar el factor de peligro, los trapecios se colocaron sobre este pozo de agua, repleto de medusas-.
-¡¿Qué?! – todos se alarmaron al escuchar eso.
-Uno se columpiara en el trapecio mientras otro saltara, siguiendo sus indicaciones a ciegas – dijo Chris dándoles las bandas a los equipos – de los Zorros jugaran Tamaki y Sakura y de los Conejos Neji y Karui-.
-Después de colocarnos, ¿Qué pasará? – preguntó Sakura un poco nerviosa.
-Bueno, saltarán y esperemos que logren sostenerse – Chris se rio con malicia – sino, será una zambullida muy interesante. Bueno, ¡Comencemos!-
Sobre las plataformas se subieron los seleccionados. En el trapecio se colocó Neji del lado de los Zorros y Tamaki de los Conejos. La primera en saltar seria Karui. En eso, Kiba se vuelve a acercar a Shino que miraba la competencia.
-Oye Shino, creo que extraño a Akamaru un poco – dijo el chico perro con preocupación - ¿Podrías entregármelo?
-Veras, sobre Akamaru… - Shino vio la mirada triste de Kiba, lo que termino de estrujar su corazón –La verdad es, que salió corriendo hacia el bosque. Pero descuida, sé que regresará-.
-¿Lo dejaste escapar?-.
-¡No, claro que no! – Shino se alarmo mientras veía el semblante triste de Kiba – yo solo no pude… perdóname amigo-.
-Descuida, no fue tu culpa – Kiba palmeó el hombro de Shino y dio unos pasos al bosque – Akamaru… ¿Por qué te fuiste? ¡Akamaru!-.
Shino vio con tristeza como su amigo gritaba hacia el bosque, llamando a su perro, cosa que hizo sentir mal a Shino. Pero Suigetsu, que había visto la escena, solo suspiró con pesar y se fue del lugar mientras tomaba su espada de madera. En el trapecio, Neji se balanceaba, mientras Karui estaba sobre la plataforma con los ojos vendados, con miedo de caerse.
-¿Estas lista Karui? – Neji se balanceaba mientras Karui asentía al poder escuchar a su compañero – bien, ¡Salta ahora!-.
Karui dudó y solo se aferró a uno de los postes de la plataforma con miedo. Neji miró decepcionado eso, pero respiró profundo recordando uno de los consejos de Hinata sobre cómo ganarse la confianza de otros.
-Sé que estas nerviosa, pero te pido que confíes en mi – dijo Neji con tranquilidad – recuerda que es para ganar el desafío-.
-De acuerdo–Karui respiró para recuperar valor y se colocó cerca del borde– Cuando digas-.
-Bien, una… dos… tres… ¡Salta ahora!-.
Al momento de dar la orden, Karui saltó con sus brazos arriba y para sorpresa de todos, Neji logró atraparla y los dos lograron balancearse con éxito.
-Muy bien, es el turno de los Zorros – dijo Chris mirando al otro lado del trapecio.
-Sakura, ¿Estas lista? – Tamaki se balanceaba mientras Sakura asentía totalmente lista – muy bien… una, dos, tres… ¡No espera…!-
Pero Tamaki contó demasiado rápido y cuando Sakura saltó, ella ya no estaba en la posición para sostenerla, lo que causó que la pelirrosa cayera a la piscina.
-¡Kyaaaa! – Sakura quedó electrificada, mientras el resto miraba con miedo lo ocurrido a Sakura
-Rayos, eso es un punto para los Conejos – dijo Chris mirando con cierto dolor lo ocurrido a Sakura.
Samui miro lo ocurrido con sorpresa y luego sonrió con malicia, para después comer palomitas disfrutando el espectáculo.
Confesionario:
Samui:
-A veces, el universo sabe regresarte los favores-comentó la chica levantó los pulgares hacia el cielo con una sonrisa de satisfacción.
Sakura caminaba a la enfermería totalmente empapada, adolorida y con una medusa pegada a su cabeza.
-¡¿Cómo pude confiar en esa…?! – Sakura era electrificada con cada paso que daba por culpa de la medusa - ¡Medusas desgraciadas! (bsssss) ¡Auch!-.
Sakura llegó a una de las camillas donde se sentó con molestia. A su lado estaba Karin, que despertó de golpe al escuchar las electrificaciones de la peli rosa.
-¿Qué? ¿Dónde estoy? – preguntó la peli roja muy desorientada.
-En la enfermería – dijo Sakura con pesar mientras volvía a ser electrificada - ¿Tiene algo para quitar medusas?-.
Sakura le habló al Chef que le daba de comer a Naruto, junto con Hinata. La oji perla tomó el plato de sopa mientras el Chef fue a buscar la medicina para Sakura. La peli rosa se recostó en la camilla para reponer fuerzas mientras Karin solo se sostenía la suya con cierto dolor. En eso, ve a Suigetsu tomar unas vendas de una de las mesas del Chef, pero en sus brazos había rasguños leves. La chica vio como salía de la enfermería y lo siguió. Detrás de unos arbustos, vio que Suigetsu estaba vendando la patita de Akamaru, el cual se veía un poco lastimado. Algo que noto la peli roja, es que la espada de madera de Suigetsu estaba rota en varios pedazos.
-¿Por qué Suigetsu rescató a Akamaru? – se preguntó Karin mientras se alejaba del lugar.
Regresando con los equipos, todos estaban al pie de una gran ladera empinada, mientras en el suelo había una pequeña línea de meta con un listón de papel y al lado de la meta, unas tablas lisas que se usaban para deslizarse. Del equipo Conejos solo quedaban Sasuke, Kiba, Shino, Neji, Tenten, Karui y Temari; mientras que de los Zorros solo estaban presentes Sai, Chouji, Shikamaru, Fuu, Tamaki y Samui.
-Llegó el momento del desafío final – dijo Chris con emoción – la carrera del Tobogán Ciego-.
-¿El tobo que cosa? – dijo Samui con desconcierto.
-Cada equipo tendrá un conductor y un navegador – continuó explicando Chris – el conductor maneja mientras el navegador indica las direcciones. Oh, y una cosa más, el conductor tendrá los ojos vendados-.
-Oh rayos… - dijeron los presentes con pesar.
-Veo que algunos han caído en el camino, veamos quien puede resistir más – Chris miro a los campistas y eligió a las parejas – Sai y Samui jugaran por los Zorros, mientras que Kiba y Shino por los Conejos.
Minutos después, las dos parejas estaban sobre la gran colina. Shino miraba nervioso la meta, mientras Kiba se mostraba cabizbajo por la ausencia de Kiba.
-Oye Kiba, sé que estas triste por lo de Akamaru, pero te garantizo que él está bien – dijo Shino tratando de animar a su amigo – ahora mismo debemos concentrarnos en este desafío, que de seguro nos dejara muchas heridas fuertes-.
-Akamaru no está, ahora me siento solo – dijo Kiba con su semblante triste – ¿Por qué debería confiar en ti?-.
-Porque no quiero lastimarme, y tampoco quiero que te lastimes-.
Shino miró con nervios como el Chef se encontraba poniendo lubricante en las tablas con mucho empeño, mientras sonreía con malicia.
-Lubricando estas tablas, habrá mucha más aceleración – dijo el Chef con malicia – sí que será divertido de ver-.
Unos segundos después, sobre las tablas estaban los dos jugadores de cada equipo. Kiba estaba en frente del suyo con los ojos vendados mientras Shino estaba sentado detrás de él para guiarlo. En el caso de los Zorros, Samui era quien tenía los ojos vendados y Sai tomo el puesto de navegador. Chris y el Chef se colocaron detrás de ellos para ayudarlos a bajar de la colina.
-En sus marcas… listos… - Chris y el Chef les dieron un leve empujón con sus pies y empezaron a deslizarse - ¡Fuera!-.
La carrera empezó y a simple vista se notó lo mal que estaban las cosas en el equipo Conejo, ya que Kiba no estaba concentrado en el desafío. Por otro lado, Sai estaba muy concentrado guiando a la rubia exuberante.
-Muy bien… ¡Derecha! – Sai daba las órdenes mientras Samui movía la tabla con cierta dificultad - ¡Ahora Izquierda!-.
Los movimientos de Samui eran demasiado lentos y pesados, poniéndola en dificultades para mover la tabla. En eso, llegan a una zona llena de rampas, haciendo que salgan volando a un rio cerca de la competencia.
-Esto sí que es malo – dijo Sai con desconcierto mientras la tabla flotaba en el agua.
-Esto no podría ponerse peor – dijo Samui aun con los ojos vendados.
-Oh no…-.
-¿No me digas? Vamos a caer por una cascada – dijo Samui con pesar
-Sí-.
-¿Y abajo hay piedras?-.
-Puede ser-.
-Nos va a doler-.
Ambos cayeron por la cascada, pero al fondo había una gran rama que los hizo rebotar hacia el cielo, haciendo que volvieran a la pista de la carrera. Por otro lado, Shino daba las indicaciones a Kiba, pero este no hacia ningún esfuerzo para seguir las indicaciones.
-¡Kiba, cuidado! – dijo Shino con nervios – ¡Al frente hay muchas ramas!-.
Sin poder evitarlo, ambos terminaron golpeados por varias ramas en el rostro, aunque Kiba no parecía sentir los golpes de las ramas.
-¡Kiba por favor, necesito que conduzcas! – dijo Shino muy nervioso - ¡Akamaru quisiera que siguieras adelante…!-.
-¡Oye Kiba! – a lo lejos se escuchó el grito de Suigetsu - ¡Mira lo que encontré!-.
-¡Guau!-.
Kiba escucho con sorpresa el ladrido de Akamaru. Se retiró la venda y pudo ver en la base de la colina a Akamaru siendo cargado por Suigetsu. El perrito parecía estar muy feliz y animado, queriendo volver al lado de su amo.
-¡Akamaru! – Kiba recupero rápidamente sus ánimos y volvió a cubrir sus ojos con determinación - ¡Vamos Shino, debemos ganar este desafío!-.
-¡Estoy contigo Kiba! – dijo el chico insecto con la misma determinación.
Kiba empezó a seguir las indicaciones de Shino, haciendo que alcanzaran mayor velocidad. Sin embargo, fueron rápidamente alcanzados por Sai y Samui. En eso, varias explosiones empezaron a detonar en toda la zona. En la base cerca de la meta, Chris tenía en sus manos un detonador de palanca con el cual activaba las explosiones.
-Me sobraron algunos explosivos – dijo Chris con malicia haciendo detonar más explosivos – y no me gusta desperdiciar nada-.
-¡Esto no terminara bien! – dijo Shino con nervios.
Al terminar esas palabras, una explosión sonó debajo de la tabla de Kiba y Shino, haciendo que ambos se elevaran en el cielo por la explosión. Al ver que ellos podían terminar fuera de la carrera, los Zorros empezaron a vitorear a sus amigos por la emoción. Sai y Samui estaba ya cerca de la meta, pero desde el cielo, Kiba y Shino cayeron sobre la meta, llegando en primer lugar y asegurando la victoria de los Conejos, quienes empezaron a celebrar, poniendo tristes a los Zorros. Shino fue felicitado por sus amigos, mientras Kiba se levantaba y corría para tomar a su perrito en sus brazos. Akamaru lamia el rostro de su amo, mientras Kiba no pudo contener las lágrimas de alegría y alivio al tener a su mascota a su lado.
-Gracias Suigetsu, en serio gracias – dijo Kiba abrazando a su perrito – eres el mejor-.
-Como sea viejo – dijo Suigetsu mostrando una cara aburrida – solo es un tonto perro…-.
-No lo puedo creer – en eso, apareció Karin que se acercó al peli blanco detrás de el – fuiste a enfrentar a un oso para rescatar a su perro. Eres un chico muy agradable-.
-¿Qué? No lo soy-.
-Claro que sí, eres un chico muy agradable y amable-.
-No sé de qué estás hablando…-.
-No me engañas Suigetsu, vi como robaste unas vendas de la enfermería y curabas a Akamaru – Karin sonrió con un ligero rubor al decirle eso al colmilludo – incluso perdiste tu espada de madera por el…-.
-¡Como sea! Solo lo hice por el estúpido desafío-.
Karin se puso en frente de Suigetsu con una sonrisa de agradecimiento, que Suigetsu no pudo resistir.
-¡Bien, si lo hice! ¿Estas contenta? – Suigetsu bajo la mirada con derrota – no se lo digas a nadie. No quiero que la gente piense que soy blando-.
Karin le dio un pequeño beso en la mejilla al peli blanco y se retiró a celebrar con el equipo.
-Tu secreto está a salvo conmigo – dijo Karin mientras se retiraba.
Suigetsu suspiro con pesar, pero se dio cuenta que una cámara había grabado todo lo ocurrido.
Confesionario:
Suigetsu:
-¡No soy amable ni blando! ¡¿Entendieron?! – Suigetsu amenazaba a la cámara – ¡Y más les vale que les quede claro!-.
Unos minutos después, todos estaban reunidos en la meta, incluso Naruto que era llevado por Hinata. El rubio aún seguía medio paralizado por culpa del veneno. También estaba Sakura, que presentaba algunos curitas en sus brazos y piernas por los piquetes de las medusas.
-¿sogima euf son omóc Y? (Traducción: ¿Y cómo nos fue amigos?) – Naruto aun hablaba al revés por culpa de las parálisis.
-¡Y los Conejos de la Muerte son los ganadores de la carrera! – dijo Chris mientras el equipo celebraba con emoción – desafortunadamente, dije que eran retos a "ciegas"-.
-¿Qué quieres decir? – dijo Sasuke con enojo.
-Como Kiba se retiró la venda por unos segundos, es considerado trampa y eso los descalifica – dijo Chris con burla.
-¡¿Qué?! – todos los conejos reaccionaron con enojo mientras miraban a Kiba y Shino.
-Lo que significa, ¡Que los Zorros Asesinos son los ganadores del desafío! – al decir esas palabras, el equipo empezó a celebrar con emoción.
-¡sarev ed, somargol oL! (Traducción: ¡Lo logramos, de veras!) – celebró Naruto mientras seguía balbuceando.
-¡Oh si, a eso le llamó una victoria! – dijo Samui chocando su mano con Sai.
Llego la noche, y la ceremonia de La Fogata estaba lista. El equipo de los Conejos estaba sentado en los troncos, mientras los Zorros, en especial Naruto que parecía ya haber recuperado un poco de su movilidad, estaban expectantes de los resultados.
-¿Quién tiene hambre? – dijo Chris con la charola de los malvaviscos – un delicioso postre que representa la salvación lista para servir. Además de otorgar paz mental y…-.
-Termina de una vez – dijo Karin con pesar
-La persona que no reciba un malvavisco, deberá dejar la Isla y no podrá regresar. ¡Jamás! – Chris asustó a los presentes mientras tomaba los malvaviscos – veamos, uno para Sasuke, uno para Suigetsu-.
Los mencionados recibieron sus malvaviscos en la boca ya que fueron lanzados.
-Neji, Hinata, Karin, Tenten – continuó Chris lanzando los malvaviscos – Karui y Temari-.
En los troncos solo quedaron Shino y Kiba, quien cargaba a Akamaru. Shino le conto la verdad a su amigo sobre lo que sucedió con su perrito, quien lo perdono, porque sabía que no había sido su culpa. Pero verlos ahí juntos en espera de un malvavisco, los puso nerviosos, en especial a sus novias que ya estaban soltando algunas lágrimas por el pronto final que les esperaba a alguno de ellos.
-El último malvavisco es para…-.
-¡Hazlo de una vez! – dijo Sakura con enojo.
-¡No me apresures! Al público le gustan estos finales dramáticos – dijo Chris con enojo listo para lanzar el malvavisco – este malvavisco pertenece a… ¡Kiba!-.
-¡No! – Fuu se levantó con dolor para abrazar a su novio - ¡No quiero que te vayas!-.
-Lo siento mi amigo, pero te toca irte – dijo Chris al lado del joven.
-Supongo que es mi castigo por mentir y por fallarle a Kiba – dijo Shino con pesar.
-Oye, para que lo sepas, no voté por ti – dijo Kiba con tristeza – a pesar de lo ocurrido, eres un gran amigo. Y Akamaru también lo cree-.
El perrito solo aullaba con tristeza al ver que Shino se iría. Fū abrazaba con fuerza a Shino, no queriendo que se fuera mientras lloraba de forma amarga.
–Fū, no llores–Shino besó la frente de la chica con cariño–Sin importar que pase, te apoyaré desde casa y sé que tu llegarás lejos, porque eres una chica increíble y muy fuerte. Por eso me enamoré de tí-Fū vio con sorpresa como su novio se quitaba sus lentes para sonreírle con el brillo de sus ojos–Seré fuerte, lo prometo. Kiba, te falle el día de hoy–Shino se puso sus lentes y miro a su amigo–pero sé que no fallaras con lo que te pediré. Cuida a Fū por mi–.
–No lo dudes amigo–Kiba chocó su puño con su amigo y se despidió con una sonrisa–hasta que nos volvamos a ver–.
Shino se alejó al muelle y abordo el bote mientras el resto se despedía con tranquilidad.
–Y con esa dramática y emotiva despedida, que de seguro aumentará mi salario, nos despedimos. Sintonícenos en el próximo episodio de: Drama-Total-Campamento Explosión Ninja-se despidió Chris.
Continuará…
Omake: El lado pervertido de Hinata sale a flote
Después de haber sido envenenado por Tamaki en el reto de cocina, Naruto fue llevado a la enfermería del campamento, donde se encontraba paralizado por completo. Sus ojos podían moverse libremente y muy apenas lograba articular algunas palabras. El Chef se encontraba atendiéndolo, hasta que llego Hinata, la cual había escuchado lo ocurrido y fue a ver al chico que le gustaba. La oji perla le pidió al Chef que le permitiera ayudarle a atenderlo, a lo que este acepto, pues en verdad le agradaba la chica. Hinata procedió a limpiar el sudor del cuerpo del rubio con una esponja con mucha delicadeza.
–Pobre Naruto, se ve que sufre por la parálisis–la chica pensaba con tristeza, mientras acariciaba el cuerpo del rubio, el cual estaba inconsciente por el veneno–Se ve tan vulnerable, tan inocente, tan… guapo, delicado… –la mirada de Hinata parecía hacerse más intensa con cada caricia–tan ultrajable, tan sensual… ¡¿Pero que estoy pensando?! ¡No debo pensar de forma pervertida!–.
La pobre chica ahora se encontraba jadeando mientras trataba de recuperar del ataque pervertido en sus pensamientos. Ella había empezado a tener deseos no muy sanos con el rubio, pues había cautivado su corazón. Pero empezó a ver lo guapo y sexy que era, en especial sin sus ropas, cosa que intensificaba el deseo de la chica. En eso, no notó como su mano se había deslizado por el cuerpo de Naruto, llegando a su entrepierna por sobre su sabana, y descubrió con mucho asombro como algo duro se sentía debajo de la tela. Al mirar, descubrió que la parálisis del rubio solo era de la cintura para arriba, demostrando su gran virilidad aun despierta. La chica solo podía susurrar para ella misma: No lo necesito, no lo necesito, no lo necesito. Pero de nuevo volvió a realizar un rose por la entrepierna de Naruto. Solo sentir un poco de la dureza del miembro de su amado, fue suficiente para romper la poca resistencia de la chica.
–¡Me rindo! ¡Si la necesito!–Hinata gritó internamente mientras su mirada desbordaba lujuria–¡Necesito probar esa deliciosa paleta marca Uzumaki!–.
En eso, el lado más pervertido y salvaje de Hinata despertó. Uno que no estaría satisfecho hasta que sus caprichos fueran cumplidos. Pero antes de poder degustar el delicioso tesoro de su amado, debía deshacerse del Chef, el único que se interponía en su camino. Salió unos minutos para preparar algo y luego regresó con unas ropas un poco grandes que cubrían todo su cuerpo.
–Disculpe Chef, pero creo que algo malo pasara en su cocina–dijo la chica con preocupación fingida.
–¿A qué te refieres pequeña?–preguntó el Chef con duda.
–Es que, escuche a algunos chicos que querían saquear toda su cocina, para que no hubieran más ingredientes peligrosos en sus próximas comidas–.
–¡¿Qué?! ¡¿Cómo se atreven?!–el Chef se levantó furioso mientras rompía sus ropas de enfermera y revelaba un traje militar con enojo–¡Ya es hora de que les dé una lección!–.
El Chef salió corriendo con mucha ira, dejando a la chica totalmente sola. Rápidamente la chica corrió a la entrada de la enfermería y la cubrió para que nadie más entrara. La peliazul miro a donde estaba su amado rubio medio dormido y se relamió sus labios con lujuria. Retiro las ropas que cubrían su cuerpo, revelando un sexy atuendo de enfermera, que venía con una gran jeringa como accesorio. Algo que la sorprendió fue encontrar la ropa entre las cosas de Sakura. Pero le incomodaba el pecho de la blusa, pues estrujaba sus grandes pechos. La chica se acercó a donde estaba el rubio, que al sentir la presencia de alguien, abrió los ojos y descubrió con mucha sorpresa a Hinata, que usaba un traje de enfermera totalmente sexy.
–Hola Naruto, no debes ponerte nervioso–saludó la chica con una sonrisa traviesa mientras deslizaba su dedo índice por todo el abdomen del rubio–soy una enfermera que está aquí para atenderte completamente…con-mi-cuerpo–.
Naruto no pudo más que observar a la chica, mientras sentía como su miembro se endurecía tres veces más de lo que ya lo estaba. La ojiperla sonreía con lujuria mientras se sentaba sobre la cintura del rubio y empezaba a rozar su intimidad con la entrepierna del ojiazul. Algo que desconocía el rubio y que solo su primo tenía información, es que la chica tenía ciertos cambios de personalidad, que se hacían presentes cuando su timidez se desbordaba. El resultado era el despertar de una mujer totalmente opuesta a su forma habitual, siendo más liberal, salvaje y sobre todo, pervertida. Algo que Naruto experimentaría de primera mano en estos momentos.
–Mi querido y sensual Naruto –dijo Hinata pasando con delicadeza sus manos por sobre sus pechos, revelando que seguían muy apretados–No sabes cuánto te deseo por completo dentro de mi ahora mismo–.
–¡Dios mío, que ofertón!–gritó Naruto internamente al ver como esos pechos deseaban hacer explotar esa blusa–Esas son tetas y el resto son mariconadas–.
–Puedo ver que te gustan mucho mis pechos–Hinata rozó uno de sus pezones mientras tomaba un botón de la blusa con sus manos–Sí que eres un pervertido. Y por eso me gustas tanto–.
La ojiperla se inclinó para besar al rubio en sus labios y prosiguió por besar su cuello y otras partes de su cuerpo. Era una total tortura para el rubio no poder moverse ni nada y sentir como la chica lo desvestía poco a poco. Hinata se deslizo por el cuerpo del rubio, hasta llegar a su entrepierna y liberar el miembro de su amado, el cual se alzaba con fuerza y virilidad en frente de la chica. Sin pensarlo dos veces, la chica le dio un pequeño beso en la punta al pene de su amado y procedió a desabrochar su blusa, para colocar el miembro de Naruto entre sus pechos y empezar a masajearlo con suavidad y deseo. El pobre chico solo podía gemir en silencio al sentir los pechos de Hinata estrujar su miembro, el cual palpitaba de forma salvaje. La chica seguía estimulando su miembro, mientras una de sus manos estimulaba su propia intimidad. El rubio pudo apreciar como la chica se humedecía con sus caricias mientras soltaba leves gemidos llenos de lujuria. En eso, ella se levantó y empezó a montarse sobre el rubio retirando sus pantis para que su vagina quedara a la vista del rubio.
–Mi momento llegó–dijo Hinata mientras se introducía el miembro de su amado con lentitud–¡Dios, que rico!–.
La chica sintió dolor al perder su virginidad, pero su lujuria le permitió olvidar el dolor rápidamente y comenzó un vaivén lento pero placentero mientras estimulaba sus pechos con sus manos. Naruto solo pudo pensar en algo en estos momentos: estaba siendo violado por Hinata. Pero siendo sincero consigo mismo, no estaba en contra de esa idea. Reconocía que la actitud dominante de la peliazul lo hacía sentir un poco incómodo, pues él se había enamorado de la dulce y tierna Hinata, pero al ver como la chica subía y bajaba sus caderas con tanta pasión y salvajismo, solo podía ceder y disfrutar.
–¡Naruto! ¡Te amo!–la chica gritaba con lujuria al aumentar sus movimientos–¡Quiero tener unos lindos hijos contigo! ¡Un niño de nombre Boruto y una linda niña llamada Himawari! Pero hasta entonces, ¡Dame placer mi amor! ¡Me vengo!–.
La chica arqueó la espalda al sentir el néctar de amor de Naruto en su interior, mientras un potente orgasmo la fulminaba por completo. Unos minutos después, ella despertó ya con su cordura de nuevo normal, pero los recuerdos de lo ocurrido hace unos momentos la hicieron apenarse por completo mientras un gran rubor cubría sus mejillas. Había violado a su amado. Era seguro que la odiaba.
–¡Naruto perdóname!–la chica se alarmó mientras ocultaba la mirada y algunas lágrimas se deslizaban por sus mejillas–dejé que mis impulsos me controlaran y perdí el control. Acabo de violarte y sé que nunca me perdonaras. Lo siento mucho…–.
–Hina-Hinata–la ojiperla escuchó como el rubio susurraba con mucha dificultad–a-aún te a-amo. Yo t-también que-quería –.
–¿No me odias?–.
–Soy…tuyo…nena–el rubio pudo mostrar muy apenas su típica sonrisa zorruna mientras la chica respiraba con alivio.
–Te prometo que será la última vez que lo hacemos de esta forma–dijo la chica con tranquilidad – quiero que llevemos las cosas con calma y cariño, ¿Te parece?–.
–S-sí… es-está bien–.
Hinata besó con cariño al rubio y empezó a vestirlo mientras ella buscaba otras ropas de enfermera para devolver el traje pequeño que había tomado "prestado" de la maleta de Sakura. Lo que los dos jóvenes ignoraban, es que una cámara escondida grababa todo. En la cabina de grabación, Chris y el Chef apreciaban la escena con un trago en sus manos.
–Debes admitir que la chica te engañó se dejó dominar por la lujuria y nos dio un gran material para el futuro–dijo Chris a su compañero.
–Las más inocentes siempre son las más pervertidas ella tiene mis respetos–dijo el Chef tomando algo de café.
–Algo me dice que ella nos dará mucho drama y dinero en el futuro tal vez debemos mantener a esta chica en la competencia por más tiempo–comentó el conductor con malicia.
–Suena bien para mi–.
El Chef y Chris finalizaban su pequeño descanso de los desafíos, mientras la pareja terminaba su pequeño momento con un delicado beso. Esa noche, Sakura revisaba sus cosas, hasta que notó como un traje de enfermera sexy que había traído estaba fuera de su lugar y noto algo extraño en la blusa.
–¿Por qué el busto de mi blusa se ve más grande?–se preguntó la chica con duda para ella misma para después mirar su pecho plano–¿Me habrán crecido los pechos sin darme cuenta?–.
Fin del Omake
Notas del autor
Ozieo estaba agarrandose de los cabellos con Hope mientras Yuna y Oscar los veían algo intrigados por lo sucedido y Marian comía palomitas.
-¿Siguen peleando esos dos?-.
-Sí-asintió Marian.
-¡YO TOMARÉ EL MANDO DEL EQUIPO!-decía Oziel molesto.
-¡NO, YO SOY MEJOR!-alegó Hope.
-Ya dejó de ser divertido hace unos días-suspiró Yuna molesta.
En ese momento, Javier llegó desvelado y con una sonrisa malévola que iba dirigida a Hope y Oziel que sonreían nerviosos.
-Me acaban de llamar diciendo que discuten sobre lugar que he dejado vacante por mi internado. Ese lugar no lo ocupa nadie, ¡ENTENDIDO!-.
-¡HAI, HIDRA!-gritaron ambos nerviosos.
-Por cierto, traje amiguitos nuevos-presentó Javier con una sonrisa feliz.
-Hola a todos, soy José y ni siquiera sé porque acepté venir a este cuchitril-veía con asco el lugar.
-A mí Yuna oneechan me invitó. Se ve divertido, me llamo Nana-saludó una chica pelinegra muy bonita a todos los lectores.
-Un gusto conocerlos-saludaron todos a los nuevos.
-Ellos tienen el honor de saludar a los lectores-mencionó Javier.
-Ejem, gracias por recibir los fics de nosotroa y siganme en mi cuenta de Serpiente Obsidiana. Estaré un poco más ausente pero sigo vivo-saludó José promocionando sus fics.
-Espero algún día debutar en el mundo de los fanfics, dejen comentarios y sugerencias-se despidió Nana.
-Y pronto regresaré más activo, ya estoy casi a punto de terminar el infierno que es mi vida ahora. Celebraremos con mujerzuelas y galletitas-se despidió Javier.
-¿Eso significa que publicarás más seguido?-preguntó Oziel.
-Obligame perro-.
-Hmp, me lo imaginé-hizo una mueca el joven.
