CAPÍTULO 10
"DÍMELO"
Había pasado.
La había besado.
Todo había sido como en un cuento de hadas; y en aquél momento me sentí, y sé que suena a tópico, como si estallaran fuegos artificiales. Fue tan intenso, que no sabría por cómo comenzar a explicarme, lo único que logro decir es que, por primera vez en mi vida, desde que me mudé a Los Ángeles, me sentí en casa. Si antes creía que Lea era lo que siempre había buscado, ahora estaba completamente segura de ello.
Y cuando nuestros labios se separaron y abrí los ojos, verla frente a mí, provocó la sonrisa más grande imaginable. Estar así...jamás lo habría imaginado, sentir ése tipo de conexión tan fuerte con alguien; pero tampoco podía compararse, porque ella era única.
Cuánto tiempo estuvimos así, una frente a la otra, sin apartar la mirada de la otra, es algo que ignoro; pues no existía el tiempo, ni nada más que importase. Mi corazón iba a estallar, latía tan rápido que pensaba mi pecho no lo iba a poder contener; Lea lo notó, al igual que yo me percaté de que su respiración estaba igualmente agitada, las dos sentíamos lo mismo, no hacían falta las palabras, era como si tuviéramos nuestro propio lenguaje secreto dónde nuestros ojos eran quienes hablasen.
Dicen que los ojos son el espejo del alma...no hay nada en lo que pueda estar más de acuerdo.
Tenía una idea en mente, lo había hablado en el último momento con el maître, ojalá lo hubiera entendido todo, yo no había tenido tiempo de ver que todo estaba exactamente como quería, quería que para la morena aquella noche fuera inolvidable, que fuera perfecta; y para éso sólo faltaba una cosa.
Me levanté de la banqueta del piano, y me miró estrañada.
-No me mires así Le, yo no te dije que aquí acabara la noche-le sonreí y creo que me malinterpretó.
-Di...no te ofendas pero...yo no...es decir...es nuestra primera cita y...-sí, definitivamente me había mal interpretado, no pude evitar echarme a reír, me miró aún más estrañada, arqueando una de sus cejas-¿Por qué te ries?
-Por lo que has dicho Le, tranquila hoy no tengo ésas intenciones...hoy. Vamos, ven conmigo- le tendí una mano para que se levantase y me siguiera, y así lo hizo.
Se me hizo raro que no preguntara.
-No te pregunto porque me vas a decir que es una sorpresa, así que es tontería, porque cuando quieres no hay quien te saque un palabra ni con saca-corchos-la miré seriamente y comenzó a reirse.
-Cómo te pasas morena-la cogí por la cintura y le di otro beso, el cual volvió a ser correspondido, mientras ella me imitó y me agarró también de la cintura.-Anda vamos.
La agarré de la mano y nos dirigimos a una pequeña puerta azul situada en la parte de atrás del escenario, estaba nerviosa, no sabía si lo que iba a encontrar ahí, era lo que yo quería, si era lo que yo había pedido. Esperaba mucho de aquello.
Al abrirla y entrar, mis dudas se esfumaron, era precioso, exactamente lo que quería.
No podía creer lo que estaba viendo, Dianna se superaba con creces a cada cosa que hacía, aquél lugar era una maravilla.
Era un patio trasero, de plata circular, delimitado por un muro de espesos arbustos que no dejaban ver la calle. Habían dos bancos blancos de forja muy trabajada, uno a cada lado de la estancia, en el centro se alzaba una preciosa fuente con figuras de mujeres desnudas portando cántaros y, a los pies de ésta, un mantel blanco en el suelo, con dos copas de vino, un par de velas como las de las mesas y un enorme ramo de rosas rojas. Todo estaba iluminado únicamente por cientos de diminutas lucecitas blancas que colgaban sobre nosotras, le daban a la escena un aire tan romántico, que me fue imposible resistirlo y no me llevó ni dos segundos volver a llorar.
-Le, ¿Estás bien?...¿qué te pasa?- la rubia se había preocupado mucho por mi reacción,era obvio, la tenía a escasos centímetros de mí, quitándome suavemente las lágrimas con sus propias manos, apartandome un mechón de pelo que se hacía el rebelde...
-¿Estás de broma, cómo voy a estar bien?- la rubia miró estrañada-Di, ¿has visto lo que has hecho?-en ésos momentos Charlie no sabía si tomárselo a bien o a mal- ¡ésto es precioso!...el restaurante, la cena... la canción...y ahora ésto. Di, en mi vida habían hecho algo así por mí, y tú le has dado la vuelta a todo...-Le robé a la rubia un beso rápido que la dejó medio atontada y me dispuse a, ésta vez, hacer algo por ella.
-Di, espera aquí un momento, siéntate y no te muevas, ¿entendido?
-¿Tengo que preocuparme de algo?
-Tonta-le dije en tono cómico, acompañándolo con un movimiento de mano, como si fuera a darle al culo-tú hazme caso espera aquí-
Corrí adentro y desmantelé mi bolso para coger mi i-pod y volver lo más rápido que pude.
-Lea... ¿qué?
-Te debo una canción- le guiñé el ojo,encendí el i-pod y lo puse en altavoz, elegí la versión instrumental de la canción que me pareció perfecta para aquél momento, y lo que sentía entonces-tú sólo, escúchala.
La música comenzó y yo, empecé a cantar.
Me podía, era superior a mí, y ésas salidas suyas tan repentinas eran gran parte de su encanto... pero lo que hizo a continuación, éso si me encantó.
"Love me not Love me do
Whatever you want it's your right to choose
Breaking the silence in haste of the day
Screamin out loud just to hear me say..."
Contuve la respiración, estaba realmente nerviosa de lo que dijese la canción, sabía que si ella lo cantaba, era porque lo sentía.
"...I need you..."
Pensé: ¡lo dijo, LO DIJO! Un gran alivio se apoderó de mí... ya nada podía ir mal.
"...Like the sun needs the rain
Can't think of any better way to say
I need you say you need me too
Who needs you Baby I need you
Can't chase this dream if I don't know what you mean
Cause we're worlds apart we can't change who we are
So lets break all the silence in the haste of the day
Scream out loud let me hear you say..."
Aquella declaración lo dejaba todo claro, y me hacía la mujer más feliz del mundo. A partir de entonces ya nada podía ir mal.
´"... I need you..."
Me pilló desprevenida cuando me cogió de la mano para sacarme a bailar, pegada a mí, con sus ojos que te hablaban, girando sobre nosotras mismas, diciéndoselo todo, sin decirle nada. Sentía que de algún momento a otro iba a tener que gritar hasta más no poder, porque me sentía tan feliz, que no podía contenerlo.
"...Like the sun needs the rain
Can't think of any better way to say
I need you say you need me too
Who needs you Baby I need you
Oh woah woah Oh woah oh oh..."
Me hizo girar de su mano, para volver a sus brazos y seguir bailando juntas...era una noche mágica.
Seguimos bailando por el resto de la canción.
"...I've been giving (a little bit more)
You've been taking (a little bit more)
A little bit more than what I offered to you
You keep taking (a little bit more)
I keep giving (a little bit more)
A little bit more is all I can view
Who needs you I need you
I need you
Like the sun needs the rain
Can't think of any better way to say
I need you say you need me too
Who needs who Baby I need..
I need you
Like the sun needs the rain
Can't think of any better way to say
I need you say you need me too
Who needs who Baby I need you
I need you"
Se paró lentamente, la imité y, una frente a la otra,nos dejamos caer sobre el mantel, siendo contempladas únicamente por una luna llena curiosa y miles de estrellas.
-Di...-me tomó de las manos-necesito saberlo...por favor...dímelo.
-Lea... yo también te necesito.
Ninguno de los personajes que aquí aparecen, así como GLEE, ni nadie de su reparto me pertenecen, así como tampoco me pertenece la canción.
Canción: "I need You" de Saving Abel
Capítulo corto! Espero que os haya gustado.
Mañana más!
Gracias por leerme :D Y gracias por todos vuestros comentarios! XD
Nos vemos pronto!
MsHypatia
