Capítulo 10

Rompecabezas

El sol ya iluminaba el camino y Konoha se alejaba cada vez más con cada paso que daba, las veces anteriores no había podido reunir información suficiente para justificar su búsqueda, así que comenzaría de nuevo a buscar a ciegas, ya tenía la dirección ahora lo que necesitaba era "rastrear".

No tenía alternativa, lo primero era encontrar a Karin Uzumaki. Naruto la había puesto a cargo del templo familiar y además de recopilar información sobre su extinto clan. Por ahora sus pasos lo llevaban a lo que fue el país del remolino.

La imagen de Sakura lleno su cabeza, su esposa pensativa, enojada, triste, alegre… todas las facetas de ella que había conocido a lo largo de sus años juntos, pero la mirada que le brindo esa misma noche como despedida le recordó de nuevo el enamoramiento de las primeras citas, cuando por fin se atrevió a invitarla a pasear sin excusas tontas como la revisión de sus heridas después de alguna misión. Una pequeña sonrisa se formó en su rostro al recordar como Naruto los había seguido todo el día con una cámara, ahora que lo recuerda nunca le pidió las fotos… lo más probable es que las perdiera después…

¿Sasuke Uchiha temerle a la muerte? Para nada.

¿Tomar la mano de Sakura Haruno en una cita? Oh si mis amigos, eso es el verdadero miedo.

Pero no era a la acción, si no al rechazo. ¿Y si ella no quería tocarlo?, quizás todas las atrocidades que cometió contra ella habían logrado alejarla y eliminar los puros y cálidos sentimientos que le profeso alguna vez… Ya no tenía nada que perder.

Cerró los ojos tratando de recordar exactamente qué fue lo que paso…

Nervioso, así estaba, movía el pie solo de la ansiedad. Ella lo estaba esperando en una banca y el simplemente se sentó a su lado, evitaba mirarla mientras ella trataba de buscar alguna conversación o signo de interés en él. Por el rabillo del ojo seguía todos los movimientos de ella, estuvieron así un buen rato hasta que el pánico se apodero de el cuándo ella desvió la mirada, desesperanzada y aburrida. En menos de 1 segundo se había levantado y tomando la mano de ella comenzó a caminar sin rumbo, aun no la miraba.

"¿a- adónde vamos Sasuke- Kun?"

Se giró a verla y vio el sonrojo en sus mejillas y la sonrisa esplendida que adornaba su rostro de muñeca… noto que estaba tomado de la mano y su pecho se aceleró. Aclaro su garganta y por primera vez en esa tarde su cerebro hizo conexión.

"Hay unos puestos cerca de los campos de entrenamiento, pensé que podríamos ir a verlos"

Le sonrió de nuevo.

Con esa misma sonrisa que se mantuvo intacta a pesar de las todas las adversidades que el tiempo les trajo, la misma que lo atraía ahora como un imán. Sin salida y sin escapatoria, relajo sus hombros.

Ya no había razón para huir de lo inevitable.

Ella apretó su mano y abrazo su antebrazo… pudo sentir el calor que ella emanaba al contacto de su piel, y no le desagrado para nada.

"entonces vamos"

Tiro de él, como cuando eran genin, solo esta vez no estaba siendo arrastrado por Sakura contra su voluntad, ahora simplemente se dejaba llevar por lo que él también quería.

"vamos"

Caminaron juntos, rieron, hablaron de muchas cosas y aunque no cumplió con las expectativas de Kakashi ni de Naruto, para el simplemente fue perfecto. Porque ella lo era.

Perfecta para él.

Los años le darían la razón. Y allí se encontraba acelerando el paso en un bosque frondoso y de difícil acceso, todo para recuperarla.

Sakura, espérame.

Salto una rama más y a lo lejos pudo observar grandes edificios en forma de espiral, la majestuosidad de uzushiogakure retomaba su forma y con ella su gente. Al cruzar la entrada principal pudo diferenciar unas cuantas tiendas y gente que entraba y salía de ellas, la gran mayoría con el característico cabello rojizo Uzumaki. La destrucción de ese país casi parecía una mentira, y aunque pareciera extraño podía encontrar en la gran mayoría la misma sonrisa, voz y espíritu de Naruto.

Llego a lo que parecía el despacho del Kage, subió e hizo caso omiso a los llamados de atención de la gente que llevaba papeles de acá para allá. Cuando llego a la gran puerta de la oficina principal un guardia alto y fornido lo tomo por la capa.

¿Quién eres tu extraño? – ni se inmuto con el agarre, solamente puso su mano sobre la de él y le dio un pequeño apretón. Pareció funcionar, ya que lo miro con unos grandes ojos, enfocándose por primera vez en su rostro.- Uchiha sas…

Las puertas se abrieron de golpe dejando ver una figura femenina de largo cabello rojo y anteojos del mismo color.

Uchiha Sasuke, tiempo sin verte.

Buenos días Karin.

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Desde el cuarto ambientado como laboratorio, Sakura extendía un pergamino. En el centro de este vertió unas gotas del veneno que le había extraído al rubio, después de mucho mezclar y calcular logro obtener una mezcla que debería ser efectiva como contraveneno.

Por un segundo observo su reflejo en el vidrio del matraz, estaba ojerosa y con los parpados inflamados, las lágrimas derramadas a horas de la madrugada dejaron en su garganta una sensación de escozor.

Las palabras de Hinata en su cabeza aun no la dejaban tranquila.

Abrazada a ella la pelinegra comenzó a acariciarle el cabello de modo maternal y con mucho cuidado…

Lo siento mucho, no podía contártelo… perdóname

Sintió el dolor en sus palabras y también el arrepentimiento. Sasuke finalmente volvió y empezó una nueva vida al lado de ella, su pecho estaba acelerado fuera por el llanto o por la misma falta de aire que este le provocaba, entre lágrimas y sollozos pudo decir…

Yo… pude. ¿Pude hacerlo Fe- Feliz?- Jade contra perla, en una batalla con tanto sentimiento que ni siquiera el aire quería entrometerse. Hinata relajo su rostro y una sonrisa triste afloro de su rostro maduro ya con los años.

Claro que lo hiciste, claro que si Sakura.- rompió en llanto junto a la pelirosa en su regazo.

El corazón de Hinata dio un vuelco tremendo, creía que Sakura lloraba por la información que le habían ocultado desde que llego, pero estaba equivocada, su voz y sus ojos reflejaban incredulidad y felicidad genuinas.

Los planes del destino no siempre son los que esperamos, pero todos nos llevan finalmente a la felicidad. Así como Sasuke – san la encontró contigo yo también espero estar haciendo así de feliz a mi esposo.

Sakura dejo de temblar…

Quería volver a su casa, vivir todo lo que el destino le preparo, junto a él. Hacerlo feliz hasta el tiempo que pueda y si tenía que dar su vida por la hija de ambos. Lo haría con la misma determinación con la que Sakura Uchiha lo hizo.

La gota de contraveneno desarrollado por ella aun no deshacía por completo el veneno. Su tiempo de acción era demasiado lento para usarlo, necesitaba un método más rápido y tal vez otra opinión.

Suspiro agotada, desarrollaría otra fórmula en base a lo que ya tenía, necesitaba más rapidez, más potencia en las mezclas.

Naruto aguanta solo un poco más.

Rogaba para terminar pronto, para que todo se solucionara pronto. Solo así podía ayudar, Por eso Sarada la había traído. "su hija"

Inocentemente sonrió. Tendría una hija… bastante lista y autónoma. Como le gustaría verla crecer y estar con ella, tener charlas de chicas…

Había visto a Sasuke en versión "padre" y al recordarlo junto a la pequeña pelinegra su corazón se llenó de calidez, tenía algo precioso de ella con él, y por el bienestar de ella todo valía la pena.

Tendría que hablar con ella, si la trajo tenía que saber cómo volver, pero por ahora el contraveneno era su prioridad.

Necesito un poco de Café… abrió la puerta dispuesta a bajar las escaleras, pero una voz conocida lleno sus oídos sobresaltándola y paralizándola.

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Momentos antes una mujer rubia caminaba por las calles de la aldea, miraba para todos lados un poco desorientada, pero estaba segura, había sentido su presencia, esa esencia propia y única de su alumna. Caminaba rápido por las calles de la aldea sin parar, sentía dentro de su corazón que se acercaba a algo importante. Llego a la residencia Uzumaki, ese chiquillo había formado una familia, había logrado ser feliz y cumplir sus sueños. Al igual que Sakura.

Se detuvo en la entrada y dudo antes de tocar la puerta. Cuando lo hizo el rostro de Hinata al abrir se notaba ojerosa y agotada.

¿Hinata, podría pasar un momento por favor?, vengo a ver qué tal sigue Naruto…- la pelinegra se tensó al escucharla y miro levemente a su espalda en dirección a las escaleras.- algo me ocultas.

La vio sobresaltarse al escuchar sus palabras. Pero la dejo entrar. Avanzo a paso lento y subió las escaleras directo a la habitación del rubio seguida por la dueña de casa de cerca. Le parecía extraño el silencio en la residencia, a pesar de la condición del jefe del hogar los niños Uzumaki y su ahijada rellenaban las habitaciones y ahora, todo estaba demasiado silencioso.

Hinata cerró la puerta detrás de ellas y se volvió a verla, esta vez con el rostro endurecido y en pose altiva.

Está en lo cierto, le oculto algo.- su entrecejo se frunció instantáneamente, lo sabía. Algo estaba pasando. Antes de poder decir algo la morena continuo.- esto es demasiado fuerte para usted, necesito que tenga la mente abierta y me escuche por favor.

Apoyo su peso en una pierna y se cruzó de brazos. Expectante. Hinata suspiro profundamente para comenzar su relato.

En ningún momento pensó en la pelirosa que escuchaba todo en la habitación de al lado…

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Perdonen la demora! Estamos llegando a la parte emocionante de la historia!

Me emocione mucho con este capitulo estoy muy ansiosa de escribir todo lo que tengo en la cabeza para el desarrollo. Lo único malo es que me falta tiempo :c

Espero que me dejen comentarios acerca de este capitulo.

Gracias a todos ustedes que siguen mi historia y espero no decepcionar sus expectativas.

Esperen que pronto actualizare.