¡Hola! Perdonen por subir hasta hoy u.u Ya estoy con la segunda parte de otro fic que publico en una web de fanfics diferente a esta :v, y se me juntó con éste TT^TT lo siento minna, espero no vuelva a pasar. Sin más, actualizaré ese otro fic antes de volver con ustedes a poner el siguiente capítulo n.n


—¡MOMO! —exclamó Hinata, saliendo tras la chica. Karin y Sasuke se interrumpieron. Tal como había salido Momo, era obvio que Sasuke se hubiese preocupado y quisiera saber porqué rayos le había dado por salir corriendo del lugar.

—¡Gracias, Teuchi-san! —Exclamó Naruto, saliendo en ese momento del restaurante—. ¡Iré tras ellas Sasuke, arregla las cosas de una vez! —anunció el muchacho. Acto seguido, fue tras Hinata y Momo, esperando no perderlas de vista mientras las alcanzaba. Sasuke se mesó los cabellos, contrariado.

—¿Ahora vas a ir tras ella, no? ¿Quién rayos es? —cuestionó Karin con voz quebrada.

Sasuke respiró profundamente, y exhaló de la misma manera. No estaba en posición de reclamar nada a Karin, aún cuando ella era la de las exageradas acciones, él también tenía parte de la culpa.

No todos los errores eran de ella. Karin Uzumaki siempre había tratado de complacer en todo a Sasuke, hasta el más ínfimo detalle. Se desvivía por él. Y a Sasuke le encandilaban sus acciones. Ciertamente, que una chica hiciera lo que fuera por ti, era motivo suficiente para aceptarla, con todo y defectos. Karin solo se había esmerado, y aún a pesar de sus tontos celos, Sasuke la amaba. O creía amarla, ya no estaba muy seguro de sus sentimientos.

En menos de un mes, el esfuerzo de ambos se había ido a la basura. Karin trataba de sostener una tambaleante relación, y Sasuke lo compensaba correspondiéndole, seguro de que más temprano que tarde se casarían.

Y luego había llegado Momo. Esa chica y su situación lo traían de cabeza. Ya no podía ser sereno y frío, porque las situaciones que había pasado hasta ahora le obligaban a dar sobresaltos y cambiar de actitud casi sin darse cuenta. No estaba enamorado, estaba seguro. Después de todo, ni siquiera sabía su nombre. Pero comenzaba a sentir algo por ella. La preocupación y el sentimiento de querer protegerla no salían de ninguna parte; era solo que aunque no estuviera enamorado, lo estaba haciendo y a pasos agigantados. Había sido cauteloso al principio, pero si las cosas se darían siempre así, con Momo recuperando gradualmente la memoria y Karin llorando, Sasuke no podía hacer más que enfrentar la situación antes de que se agravara más.

—No lo sé —respondió por fin—. No tengo la más mínima idea de quién sea, o de donde viva, o quienes sean sus padres o sus amigos, o siquiera si tiene una vida estable. Para mí es solo "Momo" de cariño, la chica sin memoria a la que Hinata acogió en la casa. Ella no tiene a nadie más que a mí y a Hinata. Y así será hasta que recupere la memoria.

—Y mientras recupera la memoria tú serás su guardián. ¿Y después? ¿Qué pasará si no la recupera? ¿O qué pasará cuando la recupere?

—No lo sé —respondió simplemente, porque esa era la verdad: no lo sabía. Tenía las manos entumecidas, pero aún así tomó las manos de Karin entre las suyas—. Tienes a un grandioso amigo y a la persona que más te ama en el mundo. Siempre ha sido así. Yo solo estoy de más obligándote con mi presencia a hacer cosas que no harías por nadie más, y lo siento. Por todo. Tal vez en el futuro nos volvamos a ver, y no sé cómo me verás tú entonces, Karin, pero esto lo hago para ya no dañarte más. Soy un mal para ti. Y tal vez lo sea también para Momo, pero hasta que no llegue el momento no lo sabré.

Sasuke la sostuvo en brazos el suficiente tiempo hasta que Juugo y Suigetsu se acercaron—. Deja de hacer tonterías por mí, Karin. No lo valgo —pidió, dejándole un suave beso en la frente, antes de que sus amigos la tomaran y sin más, la ayudaran a alejarse de ese lugar, del hombre que acababa de romperle el corazón.

Naruto llamó diez minutos después. Hinata, exhausta, había alcanzado a Momo en un cruce de avenidas, y Naruto las había conducido hasta su departamento. Cuando ambas estuvieron más calmadas y resguardadas del frío, se dispuso a llamar inmediatamente a su amigo.

—Trae las compras Sasuke. Estamos en el departamento —habló Naruto, también cansado.

—Llego en cinco —anunció Sasuke del otro lado de la línea, colgando. Se escuchaba tan exhausto como ellos, como si hubiese corrido la misma carrera.

~ lalalala Sasuke ya no tiene novia *o* lalalala ~

Era viernes por la tarde. Momo, aburrida, se recostó en la cama. ¿Por qué Sasuke y Hinata siempre la ocultaban en la habitación cuando esa chica y el adulto andaban cerca? No comprendía demasiadas cosas, y ésta era una.

Las lagunas de tiempo eran indiscutibles. Estaba segura de que tenía diecisiete años, por alguna razón. También, que conocía de toda la vida a Ino, y en última instancia, que tenía poco de conocer a Sasori. Pero todo lo demás era bruma, un remolino de colores y datos sin sentido. A veces las caras también acudían a su mente, pero por más que lo intentaba, no podía ponerles nombre.

Otras veces los nombres llegaban, pero no podía ponerles cara. La discordancia de sus recuerdos la frustraba, tanto, que su único deseo era el de llorar, hasta recuperarlo todo o perderlo, y no estar en ese muerto punto medio en el que no sabía si seguir adelante o quedarse estancada.

Por un lado, deseaba recordarlo todo. ¿Por qué un veinteañero y una colegiala la cuidaban y la ocultaban del mundo? ¿Cómo había llegado hasta ahí? ¿Por qué no podía recordar siquiera su nombre? ¿Por qué se ponía nerviosa cuando se trataba de ir a la cama, consciente de que Sasuke estaba en la misma habitación? Por otro lado estaba el yo difuso que le decía que todo era mucho mejor así: ignorándolo todo, su pasado junto con su identidad perdida. Pero Ino estaba ahí, esperándola. Sasori estaba ahí, en ese difuso pasado, y ella a veces deseaba fuertemente volver. Recordar.

Aún si Sasuke ya no estaba con Karin, para ella era muy difícil aceptarlo. Tal vez era testaruda y obstinada, solo que como todo, no lo recordaba. No podía saberlo, pero muchas de sus acciones y reacciones ahora eran casi a nivel inconsciente, por lo que se daba perfecta cuenta de que solo estaba regresando a su antiguo yo.

Cerró los ojos. Desearía sentirse siempre así: ajena a todo, ingrávida, alejándose a pasos agigantados de las preocupaciones. Solo estaba quedándose dormida.

Abajo, en la cocina, Hanabi, Sasuke y Hinata cenaban la comida preparada por ésta última. Aunque el silencio ya era acostumbrado, Sasuke aprovechó para intervenir:

—Mañana Naruto y yo tenemos el día libre. Las llevaremos a la feria. A ustedes y a una buena amiga llamada Momo —anunció el muchacho, llevándose una cucharada de su sopa miso a la boca. Hanabi dio un sorbo a su té antes de hablar.

—Lo siento, Sasuke-aniki, pero no podré ir con ustedes. Me quedaré a dormir en casa de una amiga —informó la chica. Hinata seguía comiendo, completamente en silencio.

—¿Ah, sí? —preguntó. Escucharon un taxi parando fuera de la casa, por lo que supusieron que Hiashi debía haber llegado—. Bueno —aceptó Sasuke, sin rebatir nada a su prima—: Procura usar condones.

Ambas hermanas se sonrojaron. Hanabi, alterada, se incorporó de inmediato y antes de marcharse escaleras arriba, le tiró una mirada afilada a Sasuke, sin poder apartar el sonrojo de la cara.

—¡Sa-Sasuke! —le llamó Hinata, aún escandalizada. Alguien tocó el timbre en la entrada.

—Oye, debes ser muy ingenua si le crees eso de "voy a dormir con una amiga". Es obvio que irá con Inari —le dijo éste, encogiéndose de hombros. Aunque en el fondo, gritaba de frustración. ¿Cuál era la verdad detrás de las acciones de Hanabi? ¿Qué era lo que escondía? Sasuke suspiró. "No más problemas por el momento, por favor", se pidió a él y al destino. No soportaría una avalancha de nuevos problemas si se comprometía a averiguar qué hacía exactamente Hanabi—. Bueno, Hinata, yo me voy —anunció. No le contestó cuando ésta le preguntó, desconcertada, a donde iba tan tarde.

Sasuke acudió entonces a abrir la puerta. Había asumido silenciosamente que Hiashi podría haber perdido las llaves y por eso llamaba a la puerta, pero no era así. Quien estaba frente a él no era más ni menos que una persona a la que no deseaba ver en ese momento.

—Itachi —lo identificó, el tono de hastío en la voz. Itachi se permitió pasar, sin ser invitado. Pasó de largo a su hermano, saludando a Hinata.

—¿Itachi? ¿Qué haces aquí? —preguntó la chica, desconcertada.

La pared de hielo entre los hermanos parecía no poder derrumbarse, a menos no sin mucha dificultad. Itachi, que la mayoría del tiempo era tranquilo y gentil, estaba tenso y parecía, de alguna forma, enojado.

—¿Hanabi se encuentra? —preguntó. Hinata asintió—. Muy bien, me he permitido pasar, Hinata-chan. Necesito tener una civilizada charla entre primos, es urgente —anunció. A continuación, subió las escaleras, dándole tiempo a Hinata para preguntar con una confusa mirada a Sasuke qué podría ser de lo que Itachi quería hablar con su prima Hanabi, a la que casi no trataba, en lugar de haber ido a hablar con su hermano menor.

Sasuke, ignorando todo esto, salió azotando la puerta y montó de inmediato su motocicleta. ¡Qué más daba su estúpido hermano! Arrancó y aceleró de inmediato. Por fin se había decidido a visitar Shabutte Miyou junto a Naruto, y no se echaría atrás. Precisaban saber qué relación tenía ese lugar con Momo.

~ lalalala… ~

Sasuke dejó la motocicleta en el edificio donde se hospedaba Naruto. Sabían que irían a un lugar donde serían bien recibidos, por lo que no necesitaban de un elemento que les ayudara a huir con rapidez. Solo iban a investigar la boca del lobo.

Por fuera, tal como Sasuke se lo había descrito a Naruto, el lugar era una oficina sosa, común y corriente. Las puertas de cristal rezaban "Omoshiroi".

—¡Bien, a investigar! —exclamó Naruto, entrando delante de Sasuke.

—¿Investigar? —preguntó el muchacho, frunciendo ligeramente el ceño.

—Eso es lo que dice Ero-sensei cada vez que entrenamos hasta tarde y se va rumbo a un prostíbulo —explicó Naruto.

Detrás de la fachada simple y normal de afuera, había una puerta de metal al fondo de la oficina, cerrada por un gorila que les sacaba dos cabezas a ambos muchachos. Nada más comprobar que no llevaran armas encima, se apartó, dejándoles paso libre.

Una hermosa mujer con vestido entallado y zapatos de plataforma les salió al paso. Abrazó a Naruto como si lo conociera de toda la vida y procedió a depositar un beso en la mejilla de Sasuke.

—¿Quieren una mesa cerca del foro? —preguntó dulcemente. A Sasuke le irritó su tono meloso—. Esta noche tenemos a las más experimentadas, así que pueden pedir a quien ustedes quieran. Incluso a mí, Conejito-chan —apodó la mujer, echándole los brazos al cuello a Sasuke.

—¿Qué tal si me llevan a una colegiala virgen a los privados? —propuso Sasuke, tocando sin preámbulo alguno el trasero de la mujer. Naruto abrió los ojos, sorprendido. La mujer, por su parte, rió encantada.

—Lo que tú desees, Conejito-chan —accedió—. ¿Y tú, Carita de Zorro? ¿Alguna petición especial?

—Eh, yo estoy bien. Solo veré qué hacer_

—¡Eso es aburrido! —Rebatió la mujer—. Vengan conmigo. Los guiaré.

El interior era sofisticado, oscuro y parcialmente iluminado por luces de colores. Había un foro principal, donde no solo las chicas que trabajaban ahí bailaban, sino que también las y los asistentes. Las pistas de baile estaban a rebosar de gente. Había tubos y aros metálicos por doquier, ocupados por mujeres que apenas dejaban a la imaginación nada.

En una alta plataforma, un DJ disponía la música para el lugar. Rápida y sensual, el ritmo conveniente para que los asistentes bailaran pegados, muy pegados, provocando que Sasuke hiciera una cara de gresca. Todo el lugar era desagradable, pero necesitaba conseguir información, por más pequeña que fuera.

—Oye, ¿de verdad te acompañé para perder mi maldita virginidad en éste lugar? —preguntó Naruto, tratando de que la mujer delante de ellos no lo escuchara, aunque era difícil, ya que la retumbante música ensordecía.

—No ha de ser tan malo, ¿o sí? ¿Tienes a alguien con quien quieras perder la virginidad? —cuestionó el muchacho en son de burla.

—¡Hinata-chan! —confesó sin tapujos. A situaciones desesperadas, medidas desesperadas. Naruto sintió enrojecer la cara cuando Sasuke lo miró con duda y confusión.

Sasuke siempre había dado por sentado q ue a Naruto no le gustaba nadie, y que era un completo idiota para esas cosas. Y que por supuesto, si Naruto seguía ocultándolo era porque claramente no se había dado cuenta de que Hinata estaba tan o más enamorada.

Sonrió, y negó con la cabeza, como declarando silenciosamente "Eres un idiota", y le dijo:

—Gracias por venir hasta aquí. Si necesitas marcharte hazlo_

—¡¿Estás loco?! ¡No dejaré que estas tipas hagan de las suyas, contigo o conmigo!

—¿Piensas que una niñita me violará o algo así? —preguntó con sorna.

—Nunca se sabe —argumentó Naruto, en tono mordaz.

Llegaron a un amplio e iluminado pasillo. Había por lo menos treinta piezas, las puertas a ambos lados. La mujer le indicó una puerta a Sasuke, diciéndole:

—Hoy descansa nuestra niña estrella, pero tenemos a alguien igual de buena —y a continuación, jaló a Naruto y se metió junto a él a otra pieza. Sasuke se burló de la expresión de cordero degollado que Naruto tenía en la cara en el momento en que la mujer cerró la puerta.

Sasuke hizo lo suyo y entró a la pieza que la mujer le había indicado. Era un pequeño espacio cubierto hasta el techo de seda, terciopelo y cuero. Encima de una amplia cama, una chica, irónicamente vestida de colegiala, yacía recostada entre los almohadones.

Claramente, tanto el diseño del lugar como del uniforme de la chica, estaban hechos específicamente para excitar a los clientes. Pero Sasuke no estaba ahí con el objetivo de excitarse o hacer cosas de ese tipo.

Procedió como solo se le ocurrió: subió lentamente a la cama y se posicionó encima de la chica. Ésta no hizo el menor atisbo de moverse. No tuvo el menor atisbo de pena. Claramente, era como si de verdad fueran amantes y la chica solo se dejara hacer por las acciones de Sasuke.

Era delgada, morena, de hermosos ojos y un brillante cabello color verde. Sasuke se preguntó cuantos años tendría. No más de diecisiete. ¿Cuánto llevaría haciendo eso? ¿Por qué? ¿Necesidad, gusto?

—¿Cómo te llamas? —preguntó, acercándose a ella.

—Fu, señor —contestó la chica. Sasuke frunció profundamente el ceño. ¿Qué pasaba con esa actitud sumisa y tranquila?

—Puedes llamarme Sasuke —permitió.

—Oh, no podría señor. Hoy usted es el amo —anunció la chica, tomando suavemente el cabello de Sasuke.

—¿Contestarás mis preguntas?

—Como desee, amo —accedió.

—¿Estudias?

—Ya no, amo —negó, atrayendo suavemente a Sasuke.

—¿Desde cuando trabajas aquí?

—Desde hace cuatro años, amo —contestó, plantando un sencillo beso en la mejilla de Sasuke.

—¿Cuántas chicas de tu edad trabajan aquí?

—Veinticuatro, contándome, amo.

—¿Hasta hace poco no había una chica de cabello rosa?

La chica lo besó antes de contestar—: No. En lo que llevo trabajando jamás ha trabajado una chica aquí con esa característica, amo. ¿La buscaba a ella?

—No, solo he preguntado algo al azar, Fu —mintió, besándole el cuello a la chica—. Me gusta tu cabello, tal vez por eso se me ocurrió preguntar algo tan raro —se excusó—. Nos vemos, Fu.

—¿Amo?

—Pagaré, pero no esperes sexo de mí —dijo, incorporándose. Le sonrió antes de salir de la pieza, alcanzando a ver cómo la chica, desconcertada, se sentaba en la cama. Tal vez era el primer sujeto que hacía solo eso.

Se decidió a entrar sin más a la pieza donde la mujer y Naruto habían entrado. Gran sorpresa se llevó al ver a su amigo desnudo, atado con esposas a las cuatro patas de la cama, amordazado, con cuatro mujeres comenzando a hacer juegos sexuales con él.

Soltó una carcajada al verlo suplicar ayuda con la mirada. Por suerte, Naruto se había enamorado de la dulce e inocente Hinata y no de una ninfómana, de lo contrario, terminaría violado. Después de todo, Naruto era respetuoso. Respetuoso e idiota.


kjaschdsjkvdf ¿Qué tal la bochornosa situación de Naruto? ¿Qué creen que vaya a pasar en adelante ahora que Sasuke no tiene novia y ha confirmado que Momo no tiene nada que ver con Shabutte Miyou? ¿Aceptará de buena gana que solo fue una coincidencia que un volante como ese estuviera en posesión de Momo? ¡Gracias por leer!

Respuesta a los comentarios:

lovetamaki1: Gracias n.n Así es, Sasori no ha hecho acto de presencia, pero espéralo, para que nos aclare algunas cosillas. Cx con Ino y Sai me emocioné, me gusta crearles ese tipo de situaciones, y ya veremos como lo llevan ahora que se han besado *O* Para mala suerte Sasuke pasará por más de éstas situaciones porque es necesario que Momo recupere su memoria u.u Saludos c:

Kassy Solis: ¡Hola, gracias por el review! ¡Gracias! Me atrasé un poquito debido a que me ocupo de otro fic, pero aquí está la actualización y por la noche el siguiente capítulo. ¡Gracias por agregar la historia a favoritos! *o*

setsuna17: ¡Seguiré! ¡Gracias! n.n

: Sí e.e si ella no se hubiese entrometido tal vez hubiera pasado algo más. Pero necesitabamos a la rival de amor de Sakura/Momo, y ya que en este universo Ino no conoce a Sasuke, bueeeno, quedó Karin :s Bye, espero comentes más adelante n.n

Oyuky Uchiha: Aww:') gracias, entonces es amor correspondido cx Sakura está muy confundida debido a que ya ha tomado conciencia de que no tiene memoria y de que duerme en la misma habitación que un muchacho. Volverá a ser la misma de antes, pero estando en la situación en la que está bueeeeno... ya verás qué pasa 7u7 jajaja.

TobiasA: Hola! Gracias xD ¡Aquí está lo que todas deseaban! ¡Sasuke, tras Sakura! *w* Bueno, ya lo expliqué a Oyuky aquí arriba: Sakura regresará a ser la misma de antes, pero ya veremos lo que pasa entre ambos. ¡Aquí te dejo la conti y hoy mismo subo lo que toca hoy! ¡Gracias por el review! c:

¡Eso es todo! ¡Arigato minna! :B