Capítulo 10: Off line

Los estudiantes recogíamos nuestros cuadernos y tabletas, y los guardábamos en nuestras mochilas. Todo el mundo se paraba de su asiento, después de guardar sus materiales de estudio, y tomaban dirección hacia la puerta. El timbre había sonado, era hora de irse a casa después de un largo día de estudios. ¡Qué cansado me he sentido los últimos días!

Todo se había vuelto monótono y la misma rutina todos los días. Estaba exhausto de tantas clases; dicen que tenemos que reponer los dos años perdidos en SAO, en por lo menos un año de clases. Hacer dos niveles al mismo tiempo no era algo que estaba en mi preferencia.

Sin embargo, hay una razón que no me ayuda mucho a concentrarme en mis estudios, pero me hace sentir contento de estar en esta escuela. Una persona me está esperando para acompañarla a su casa; esa persona es tan importante para mí, que me hace sacar malas calificaciones pues solo estoy pensando en ella.

Bajo las escaleras y me dirijo a la puerta de la escuela. Una chica hermosa, de hermoso pelo castaño, con sus redondas mejillas y sus hermosos ojos mirándome desde lejos. Estaba en la puerta esperándome, quería que la acompañara a la parada de autobús.

Me acerco hacia ella con mis ojos asombrados como si hubieran visto un hermoso resplandor. Lentamente sostengo su delicada mano mientras le muestro una ligera sonrisa, un gesto de felicidad al tenerla a mi lado.

—Kirito-kun, ¿Cómo te fue en el día de hoy? –pregunta mi hermosa novia mientras recuesta su cabeza de mis hombros y caminamos por la acera.

—No muy bien, el profesor de matemáticas piensa que somos computadoras capaces de procesar a una velocidad de 32 bits. Es imposible resolver todos esos ejercicios tan rápido.

—Puede que no seas matemático, pero si sabes mucho de informática. No te entendí nada de lo que dijiste –me contesta Asuna soltando una carcajada.

—Disculpa, me dejé llevar, es que la clase de programación si me gustó. Todavía la tengo en la cabeza –le contesté.

—Entiendo…

— ¿Te pasa algo? ¿Qué ocurre? -le pregunto al ver que se detiene en medio del camino.

—No pasa nada, es que… Cuando entré en Sao, estaba tan preocupada por mi examen de admisión que duré un mes entero deprimida por no haber estado presente para tomarlo. Al poco tiempo fui aceptando la realidad y me olvidé de los estudios para concentrarme en lo que de verdad importaba…

—Sobrevivir –le interrumpo con un suspiro de pena al conocer también la realidad que ambos experimentamos.

—Sí, tenía que sobrevivir. Ahora, tengo que volverme a acostumbrar a las tareas, las clases, todo. No ha sido para nada fácil.

—Dímelo a mí, aun trato de entender todo lo que los maestros dicen. Si fuera de tecnología fuera mucho más fácil. Por cierto, Asuna, ¿Cómo estás? –le pregunté mientras volvíamos a caminar.

—Mucho mejor, creo que ya puedo correr y la terapia finalizó hace ya una semana –exclama mientras toma mi mano al caminar.

—Me siento feliz de escuchar eso. Recuerdas que hoy tenemos un compromiso ¿verdad? –le pregunté.

—Claro, no podemos fallarles a nuestros amigos. Pero más que nada quiero ver a Yui –expresa ella.

—Sí, yo también –le dije con una sonrisa.

Después de caminar unos minutos, llegamos a la parada de autobús. El transporte pasó unos minutos después y ella lo abordó. Yo no entré al autobús, debido a que mi casa estaba cerca de la escuela y no tenía que tomar ningún transporte. El autobús era color rojo con franjas amarillas y vidrios bien claros. Lo recuerdo perfectamente, era el Furaito express 68. Lo decía claramente en los bordes.

—Nos vemos en un rato –le digo mientras se cierran las puertas del autobús.

Ambas miradas sonrientes una con la otra, me sentía feliz de tenerla como novia. Nuestras sonrisas se cruzaban mientras el autobús echaba a andar. ¡Cuántas ganas tenía de estar con ella!

Me dirijo hacia mi hogar con las manos en los bolsillos, mi mochila en mi espalda y mi mente en el aire pensando en mi amada chica. Llego a mi hogar, abro las puertas con la llave que saco de mi mochila y procedo a entrar y quitarme los zapatos. Mi tía, aunque no era de sorprenderme, se encontraba trabajando. Y Suguha había llegado diez minutos antes de lo habitual y estaba practicando kendo en el patio trasero.

—Suguha, Tadaima (ya llegué) –anuncio mi llegada mientras me dirijo hacia el patio.

—Onii-chan ¿Cómo te fue? –me responde ella al verme.

—Bien, pero estoy agotado –le respondo — ¿practicando desde temprano? No descansas ni un poco.

—Tengo una competencia este fin de semana. Tengo que mantener mi título de campeona –me dice mientras sostiene su grande y pesada espada de bambú y continúa amagando golpes al aire.

—Lo conseguirás Sugu, de eso estoy seguro –le expresé.

—Mamá llamó y dijo que no la esperáramos despiertos, que vendría muy tarde el día de hoy.

—Últimamente mi tía ha estado muy ocupada con el trabajo –le dije.

Entonces, Suguha bajó su espada y se apoyó de ella mientras fija su vista al suelo. Sus ojos empiezan a aguarse.

—Suguha, ¿te pasa algo? –le pregunté al verla triste.

—Por favor, no le digas tía a mamá. Sé que tal vez sea difícil para ti, pero no lo hagas –me dice con los ojos dejando caer lágrimas por su rostro.

—Disculpa, Suguha, es que…

—No lo hagas, no me importa que hayas aprendido, ella siempre ha sido nuestra madre y tú siempre serás mi hermano –me dijo con lágrimas.

Estaba en lo correcto. Cuando me enteré que ella no era mi madre biológica, sino que me adoptaron cuando mis padres murieron en un accidente justo meses de yo nacer, simplemente dejé de llamarla mamá. No sé por qué lo hice.

—Lo lamento Suguha, tienes razón. Somos hermanos sin importar lo que haya pasado –le dije mientras la abrazo.

—Onii-chan –exclama ella en voz baja y sonrojada por el abrazo.

— ¡Hey! es casi la hora ¿no crees? –le dije mientras observo mi reloj en mi muñeca.

—Sí, Kirito-kun, me iré a cambiar –me dijo mientras entra a la casa.

— ¿Desde cuándo me llama Kirito? –me dije a mi mismo mirando hacia adentro.

Teníamos una reunión importante con los chicos, queríamos tener un día de picnic en Alfheim online. Y ya era hora de que comenzara. Todo fue idea de Yui, reunirnos a todos para tener unas cuantas carreras volando y tener una pequeña fiesta en la que ella pudiera participar.

—Suguha, ¿ya estas lista? –me acerco a su habitación.

Si llega a enterarse de que la vi en ropa interior en su cama, con el atmosphere puesto y conectada a la red, creo que me mataría. Salí rápido de la habitación tratando de olvidar y preguntándome: ¿Por qué se me adelantó?

Procedo a cerrar todas las puertas de la casa, para mayor seguridad mientras estamos conectados. Entro a mi habitación, me recuesto en mi cama, coloco el nervegear en mi cabeza y procedo a decir con mucho entusiasmo:

— ¡Link Start!

Una bella pradera se sitúa en frente de mis ojos, la hermosa vista de un cielo azul y el polvo de las hadas volando por los aires. Se respiraba un aroma fresco y las hojas de los árboles se movían ligeramente con la brisa. Aunque todo era un juego, se sentía tan real.

—Me siento más vivo aquí, que en la vida real –exclame a mí mismo.

Las flores se abrían y pasaban a mostrar hermosos colores. Mis amigos estaban presentes en el picnic. Lizbeth, Klein, Agil, Silica, Suguha quien en este momento era Leafa, y Yui.

—Papá, ¿cómo estás? –me pregunta mi hermosa hija quien no estaba en su forma de pixie en esta ocasión.

—Hola Yui, estoy muy bien, y más ahora que estás conmigo –le digo mientras la abrazo.

—Papá, abrazas muy fuerte. ¿Dónde está Mamá? –me pregunta tiernamente.

— ¿Asuna? Qué extraño, se suponía que llegara antes que yo –exclamo mientras dirijo mi vista a los alrededores tratando de encontrarla.

— ¿Aún no ha llegado Asuna? No me parece raro, ella siempre es impuntual –exclama Lizbeth.

—Kirito, ella debe estar en proceso de Log in, es lo más seguro. Mientras tanto, ¿qué te parece si volamos un poco mientras buscamos algo que nos sirva para el picnic? Dicen que aparecen ciertos objetos en las nubes –me propone Klein para ganar tiempo.

Aunque acepto la propuesta de Klein, y nos tomamos unos 10 minutos buscando objetos mientras los demás preparan el picnic; no puedo dejar de pensar en la razón por la que Asuna aún no ha llegado.

—Ha pasado ya 20 minutos, ¿aún no ha llegado? –pregunta Agil.

—No ha llegado, le acabo de dejar dos mensajes por su cuenta de Alfheim y aun no me contesta –exclama Silica.

—Creo que tendré que contactarme con ella off line, regreso en unos minutos –exclamé.

Aunque estaba tranquilo a simple vista, muy dentro de mí estaba preocupado. Asuna nunca se demora tanto y menos con un compromiso como este. Deslizo mi dedo en el aire y procedo a seleccionar el botón de Log out.

Me quito el nervegear de mi cabeza y me levanto de mi cama. Me acerco a la nevera para tomar un poco de jugo; mientras me sirvo el jugo en un vaso de cristal, busco en mi celular los contactos y marco el número de Asuna.

—En este momento no puedo atenderle, deje su mensaje después del bip…

Era la voz de Asuna en la grabadora, marqué tres veces y no tomaba el teléfono; ya estaba empezando a preocuparme. Comencé a llamar directamente al teléfono residencial y nadie lo tomaba. ¿Qué estaba pasando?

Decido entonces encender la tv para ver si puedo verla conectada en una red social por videoconferencia. Nunca pensé que me la tv me diera un susto como ese…

El vaso con jugo que tenía en mi mano procede a resbalarse y caer al suelo en cientos de pedazos. Mi boca temblaba al contemplar lo que estaba viendo, la tv estaba situada en un famoso canal de noticias locales. ¡No puede ser! ¡No puede ser posible!

Me repetía una y otra vez que era mentira, que esto no era real. El periodista decía:

—Por este medio queremos informar el accidente de un autobús de transporte público. Ha sido identificado como el Furaito express 68. El conductor del autobús perdió el control del vehículo y cayó al mar. Los bomberos y la policía se encuentran en la escena tratando de rescatar a la gente. Hasta ahora se han confirmado 10 heridos y…

— ¡No! ¡Nooo! No puede ser, era un autobús rojo de los que pasaban a las 3: 10, no puede ser verdad. Asuna estaba en ese autobús –grito de miedo.

Vuelvo a llamar al teléfono de Asuna y no contestan. Trato de buscarla en todas las redes sociales disponibles y en las que la tenía agregada. ¡NADA!

Era como una pesadilla haciéndose realidad y destruyéndome por dentro. Trataba de contener mis llantos, lo que estaba experimentando no podía ser real. En ese momento, comienzo a correr y salgo de mi hogar. Tomo mi bicicleta y pedaleo sin cesar hacia el lugar, el sitio en donde se encontraba el autobús estaba a 10 kilometros de mi casa. Sin embargo, no me importaba lo mucho que tuviera que pedalear si es para saber que ella estuviera bien.

Sigo pedaleando lo más que puedo durante 15 minutos y comienzo a ver la calle más transitada de lo usual. Sigo pedaleando y alcanzo a ver a lo lejos una gran multitud observando lo acontecido. Todos estaban preocupados por lo que había ocurrido, los bomberos, la policía y las ambulancias, todos hacían un equipo de rescate.

Trataban de sacar a los pasajeros con un bote salvavidas y de sacar el autobús con una grúa de fuerte tracción. Hasta el momento nadie había sido confirmado muerto, pero había muchos heridos. De entre todos traté de encontrar a Asuna y no lo conseguía; buscaba y dirigía mi mirada a todas partes pero mi amada no aparecía. Me estaba volviendo loco, empecé a temblar y el miedo se apoderaba de mi cuerpo cada vez más y más.

—ASUNA, ASUNA, ¡ASUNAAA! –gritaba cada vez con mucha más fuerza. Las lágrimas brotaban de mis ojos, las manos me temblaban. Comencé a empujar a la gente a que se quitara del medio, no me importaba si no estaba siendo amable, lo que quería era ver el autobús.

— ¡Hey! ¿Qué crees que haces? Deja de empujar –me dice un hombre agarrándome el brazo.

— ¡Cállate! ¡Suéltame idiota! –le dije con rabia mientras me soltaba con fuerza y mucho desprecio. Lo me miré con ira pero a la vez con mi mente perturbada de dolor.

— ¿A quién le dices idiota? –Me dice el hombre enfurecido mientras me agarra con fuerza la camiseta y me eleva con su fuerte brazo —Di algo mas y te…

—Asuna, Asuna… -no tenía fuerzas ni para pelear ni mucho menos discutir. Solo lloraba y gritaba el nombre de mi querida Asuna. El hombre que me tenía agarrado, me bajo al suelo y se disculpó al ver que a mí sí me afectaba lo ocurrido, a diferencia de él quien solo era un espectador.

Solo gritaba el nombre de mi querida chica, de mi novia, de la mujer que tanto había luchado y estaba a punto de perderla otra vez. Mientras clamo postrado en el suelo, una voz conocida suena por los alrededores.

— ¿Kazuto?

No podía ser ella, sea como sea siempre se dirige a mí por mi Nickname. Esa voz era tan conocida y con un tono preocupada.

—Kirito-kun

— ¿Qué? –exclamó con fuerza.

Al fin, después de tanto, logro ver a unos cuantos metros a mi amada mirándome y con ojos de preocupación. Sin pensarlo dos veces, corro a abrazarla como si tuviera años sin verla.

—Estoy bien, estoy bien. Gracias por preocuparte –la manera de calmarme que tenía Asuna era simplemente digna de elogios. Me sentí tranquilo y relajado cuando ella me tranquilizó. Respiré hondo una y otra vez y nos sentamos en una banca de un parque alejándonos del accidente.

— Asuna, no sabes cuánto me alegro y lo feliz que estoy de verte a salvo. Yo no sé qué hubiera pasado si…

—Te lo explicaré –me interrumpe diciéndome que no me siguiera preocupando.

—Está bien, te escucho –le dije calmándome por lo acontecido.

—Mira esto –me dice mientras me muestra su celular.

No podía creer lo que estaban viendo mis ojos. ¿Acaso una persona sabía lo que iba a ocurrir? Pero era mucho más mi impresión al enterarme de quien era la persona que envió ese mensaje:

''Asuna, sal del autobús. Y desconecta todos los medios de comunicación que tengas. Ahora, te lo explico más adelante. ATT: Nagashima-sensei.

— ¿Tu Doctor te dijo que salieras del autobús? No puede ser, esto es imposible, es que…

—Yo tampoco lo entiendo, apagué mi celular y me bajé del Autobús. Solamente pasaron dos minutos cuando de repente escucho el sonido del accidente. Tengo mucho tiempo aquí, traté de llamar a mi padre pero al parecer tiene descargado su celular, como siempre, para colmo no hay nadie en la casa a quien pueda llamar–me explica mientras mira hacia el suelo y cambia de tono su voz —No puedo creer que estuve a punto de caer al mar.

—Créeme, no sabes cómo me he sentido –le dije suspirando.

—Lo lamento, estaba tan perpleja con esto que simplemente olvidé todo lo planeado en alfheim, hasta olvide llamarte.

—Entiendo, no te preocupes –le dije mientras agarraba su delicada mano, aquella mano que pensé que nunca más volvería a sentir.

Comienzo a verla tiernamente a sus ojos y ella empieza a sonrojarse. El parque en donde estábamos estaba totalmente vacío y retirado del accidente. El abrazo que ella me dio nunca lo olvidaré, junto a ese gesto me dijo: ''Gracias por preocuparte pero recuerda mi promesa. Te dije que siempre estaría contigo''.

Justo en ese momento, un mensaje es recibido por el móvil de Asuna diciendo:

''Asuna, espero que me hayas hecho caso. Por favor, necesito que tú y Kirigaya-san vengan a mi consultorio lo más rápido posible''.

Sin pensarlo mucho, nos paramos de la banca en donde estábamos sentados y nos dirigimos hacia el hospital. Tomo mi bicicleta y junto con Asuna montada de lado en la canastilla trasera pedaleo sin parar de camino al consultorio de Nagashima-sensei. Ambos queríamos saber lo que estaba pasando; nuestras ganas de obtener respuestas eran tan grandes que no le hacíamos caso a pensar la situación.

Una vez llegamos al hospital Tokorozawa, Nagashima-sensei nos recibe en las puertas y nos lleva a su consultorio. Enloquecía por saber lo que estaba pasando. Nuestras preguntas fueron contestadas cuando por fin Nagashima-sensei nos comienza a explicar mientras nos muestra una carpeta negra, la cual contiene una información que nos dejó perplejos. Simplemente de mi boca salieron las palabras más comunes que demostraban mi confusión:

—No puede ser verdad…

Continuara…


Reviews por favor ;)

uufff bueno esto va para largo. Tengo tanto que decir, lo primero es que: PERDON! duré demasiado en actualizar lo se. Es que, los exámenes finales, empecé a trabajar, vida ocupada, vida digamos que adulta (apesta :p) etc...

Otra cosa es que agradezco muchísimo de verdad sus comentarios, me hacen sentir como un gran autor y me motivan a seguir escribiendo. Ustedes de verdad que son geniales! Cuando empecé a usar fanfiction nunca pensé que tendría tanto apoyo, mil gracias. Muchos de ustedes me mandaron PMs diciendo: hey, esperamos la continuación, eres genial.

Aunque el concurso no lo pude ganar, eran muchos participantes y hay que admitir cuando uno pierde (lo ganó un fic de fairy tail) realmente disfruté mucho esa convención. Pero mas que nada, gracias a ustedes me siento como un ganador, y me siento animado a participar en futuros concursos. LOs mensajes de ustedes diciéndome: avísame cuando ganes. Todos esos detalles me dieron mucha confianza y animo, y les comunico que me siento un ganador gracias a ustedes. Este fic lo empece con la intención de solo 3 capítulos cortos, y se ha convertido en un fic de 10 y en curso y a la vez mi historia mas valiosa. Y no quiero terminarla todavía!

Si quieren leer esta historia como le diríamos: rebuild o reestructurada y corregida. Y con unas cuantas cosas cambiadas. Pueden leer la versión que hice para el concurso, me dejan algún comentario por aquí si les gustó. Le hice correcciones y le modifique ciertos términos y párrafos, también porque me pasé de paginas y tuve que acortarlo, pero solo le quité el relleno xD aqui está el link

www. /wp-content/uploads/2013/09/Estar%C3%A9-contigo-en-la-vida-real..pdf

Si ff me lo borra entonces búsquen el link en mi perfil, por favor.

Tambien les invito a leer la otra historia que participó en el concurso la cual considero que me quedó muy bien, la pueden buscar en mis historias, es de guilty crown, se llama: El rey y su reina.

ahhh y para finalizar, para los que no lo saben, comencé otra historia de SAO en un universo alternativo, siii, es lo que prometí, con YUI. Pronto le haré otra actualización, se llama Mi hermosa familia.

Chicos, AMIGOS ;) de verdad les agradezco muchísimo el apoyo. Hasta la proxima, la cual prometo que esta vez será pronto.

¡Adios! :D