Capitulo 9: Nuevas dificultades
-Es la primera vez que actúas ¿Verdad?- me preguntaba con interés mi compañero de asiento- Yo también soy un nuevo en esto. Mi nombre es Elioth.
El viaje en bus no tomaría más de dos horas, según fue informado por el director. Yo esperaba pasar el tiempo solo, escuchando música e ignorando al resto del mundo, pero mis intenciones fueron frustradas por este chico que se sentó a mi lado. Elioth era un poco más alto que yo, me atrevería a decir que mide más o menos igual que Otoya, tiene el cabello de un castaño claro y unos ojos verdes muy llamativos. Al comienzo creí que sería difícil de llevar una plática con él, pues se veía muy serio, sin embargo era un chico muy educado y agradable. Así que no quise ignorarlo y mucho menos ser cortante con él. No por el hecho de que sea una chica, iba a pensar que cada hombre que se me acercaba lo hacía con otras intenciones, el único del que debía cuidarme es de ese bastardo de Taiga Nogushi. Solo nombrar su nombre me revuelve el estómago.
-Sí, es la primera vez que actuó.- respondí cortésmente. Este chico me caía bien.- Me llamo Syoko Aizawa.
-Escuche que dejaste maravillado al director en la audición.
-No creo que fuera tanto- lo que dijo me hiso sonrojar. Sé que no hice un mal desempeño aquel día, pero tampoco hice algo de lo que se pudiera llamar perfecto y mucho menos decir que fue deslumbrante.
-Bueno ese es el rumor, y por ellos muchos esperan verte actuar.
-Espero no decepcionar a nadie, talvez los nervios me traicionen.- dije en mi defensa.
Fue difícil, pero logre aprender mi guion completamente, además pude escaparme de Natsuki y practicar un poco. Y en casa Kaoru me ayudo a practicar mis escenas también. Por otra parte me sorprende la habilidad con la que los rumores se expanden en este medio. Ahora tenía que ser aún más cuidadoso.
-Eso me pasó la primera vez-continuaba hablando mi acompañante-, me intimidaron las cámaras y me quede en blanco. Fue tan vergonzoso.
-Ojala eso no me pase.
Tenía la confianza suficiente en mis capacidades, pero nunca antes me había puesto delante de una cámara, talvez las cosas fueran diferente una vez que este delante de ellas. Sabiendo esto, no me quedaba de otra que esforzarme más.
-Que no te intimide, cualquier cosa que te preocupe puedes preguntármela. Aunque sigo siendo nuevo en la actuación.- rio avergonzado.
-Gracias. ¿Y desde cuando dedicas a la actuación?
-Hace muy poco, no más de un año. He participado en un drama y en dos películas. Solo realice papeles secundarios.
Eso explicaba porque su nombre no me sonaba para nada. Pero el que ahora él este participando en esta película solo quería decir que su desempeño fue muy bueno. Definitivamente no podía ser menos ante este chico, pues desde ahora seriamos rivales en el escenario.
- ¿Y porque decidiste convertirte en actriz?-Me pregunto con un deje de timidez. Al parecer no quería parecer un entrometido, pero su curiosidad no le permitía quedarse con las preguntas que se posaban en su mente.
-No es que quiera volverme una actriz- Por supuesto que no, este sería el único papel femenino que interpretaría en mi vida.-Solo quiero participar en esta película. Realmente lo que me apasiona es la música.
-O ya veo, entonces esta es una buena oportunidad para darte a conocer y comenzar una carrera en la televisión, seguro luego podrás ser cantante.
-Es lo que más deseo.
Estaba siendo muy abierto con este chico, y no podía evitarlo teníamos muchas cosas en común. Que lastima que él me haya conocido de esta forma, espero tener la suerte de verlo como yo mismo en el futuro, seguro seriamos muy buenos amigos.
Nuestra charla término un poco antes de descender del bus. Ya la noche había caído cuando llegamos a nuestro destino.
Nunca antes había visitado un lugar tan bonito, la apariencia campestre del hotel le deba un toque tan hogareño que me sentía como en casa. Y el bosque alrededor era muy acogedor, no era frondoso como para dejar todo oscuro e intimidar a los visitantes, al contrario quien que lo viera, se encontraría tentado a dar un paseo nocturno bajo las estrellas, como yo en este momento, pero como tenía entendido por la noche estaré grabando por lo que no podía darme ese gusto.
-Quien quiera dar una vuelta y conocer el lugar, puede hacerlo. Yo ajustare asuntos en la administración del hotel- hablo Maeno-san, el director de la película.- solo regresen dentro de treinta minutos, que hare entrega de las llaves de sus habitaciones.
Yo fui de esas personas que cautivado decidió dar un paseo por el lugar, treinta minutos eran suficientes para conocer los alrededores.
Al parecer solo yo iba a quedarme fuera a deleitarme con el paisaje nocturno. Bueno para mí era lo mejor, podría relajarme por un rato, ya que fingir ser una chica era un poco agotador y aun no me acostumbraba por completo a ello.
-Syoko-chan deberías abrigarte un poco más antes de salir a pasear de noche- sugirió mi reciente nuevo amigo.-Puedes coger un resfriado.
-No te preocupes, no me enfermo con facilidad.- Dije con una sonrisa cortes. No estaba acostumbrado a que se preocuparan por mí, pero era de suponerse que siendo una chica alguien se preocuparía, pues las chicas suelen ser delicadas.
-Deberías prevenir, al menos yo muero de frio - dijo abrazándose, mientras tiritaba- E iré dentro, espero que tengan chimenea.
-Que exagerado, no hace tanto frio.
-Insisto en que deberías cuidarte un poco más, es mejor prevenir que lamentar.
-Ten- pronuncio una voz que conocía muy bien. Y luego mis hombros fueron cubiertos por un abrigo, estaba cálido lo que me hacía suponer que hasta hace poco cubría a su dueño- No seas descuidada.
Un sonrojo baño mis mejillas al darme cuenta que fue Ryuuga-sensei quien me cubrió con su abrigo, incluso me pareció sentir mi corazón acelerado ¿Por qué reaccionaba de esta forma? … Bueno en primer lugar nunca me hubiera esperado ese tipo gesto de parte de él, simplemente me pilló por sorpresa, no podía ser otra cosa estoy seguro. Totalmente seguro.
-Gracias- fue lo único que pude decir antes de que se marchara al interior del hotel.
-¡Waoooo! Ryuuga-san es increíble. Es tan Genial.- exclamó a mi lado Elioth. Le mire para darme cuenta que lo veía con los ojos brillosos, exactamente como yo cada vez que veía una de sus películas.- Me encantaría ser como él.
-¿También eres fan de Ryuuga-san?- dije casi con la misma emoción que él.
-Sii, amo sus trabajos, por eso hice la audición para esta película. El actúa genial, parece otra persona en el escenario.
-Yo muero por verlo, me imagino que es increíble.-mencione, controlándome un poco cuando realmente quería preguntarle un montón de cosas, pero como temía cometer algún desliz que pudiera levantar sospechas sobre mi verdadera identidad opte por mantenerme calmado sobre aquel tema.
-¡Lo es! Ya lo veras- me dijo sonriente. –Bueno ya me iré dentro, muero de frío. Cuídate Syoko-chan, no regreses tarde.
Hundiéndome en el abrigo que Ryuuga-sensei me presto emprendí mi marcha hacia los alrededores del hotel. Me fue imposible no oler prenda. Curioso aspire la esencia de la tela. Podía sentir el aroma del perfume de Ryuuga-sensei. Olía tan bien, su fragancia me llenaba se una sensación de seguridad, era tan confortante que no pude evitar preguntarme si así se sentiría estar entre sus brazos. ¿Cuántas mujeres abran sentido su esencia? Sacudí mi cabeza intentando esfumar aquellas tontas preguntas. Eso no era asunto mío ¡¿Qué debía importarme eso a mí?! Haciéndome estos cuestionamientos solo parecía una niña enamorada. ¡Dios, soy un hombre! ¡Vestirme de mujer ya me estaba afectando el cerebro! Espero terminar pronto con esto y regresar a mi estudiantil vida en la academia Saotome.
Mientras cambiaba me era imposible no quedar maravillado, el lugar era muy bonito. Sin duda el arquitecto pensó en todo antes de dar luz verde a la construcción del lugar. Por lo que podía apreciar, se consideró la posición de los arboles antes de todo, para hacerlos parte del diseño de la infraestructura. Y la iluminación hacia un magnífico trabajo, ningún lugar estaba totalmente oscuro y tampoco muy iluminado.
Remontando los sucesos ocurridos durante el día, podía concluir que al menos esto había comenzado bien, el lugar era agradable, tenía un compañero con el cual me sentía cómodo hablando y Ryuuga-sensei era atento conmigo. Mi profesor jamás se mostraba así con ninguno de sus alumnos en la academia y mucho menos con las alumnas, por lo que conocer ese lado agradable y amable del hombre era casi como sentirse en otro mundo. ¿En serio ese hombre es Ryuuga-sensei? No podía evitar preguntármelo.
En mi recorrido por los exteriores del hotel y disfrutar de la tranquilidad que me ofrecía el lugar, vi a ese actor fastidioso de Taiga y por desgracia hicimos contacto visual. Le observe disculparse con su grupo y alejarse de ellos, caminando a hacia mi dirección. ¡¿Por qué a mí?! Incluso soy tajante con él e insiste en hablarme.¿Por qué no entiende mis indirectas? Me pregunte molesto. Hasta Natsuki es menos fastidioso que este tipo ¡¿Cómo diablos voy a quitármelo de encima esta vez?!
-Disculpa por molestarte Syoko-chan –dijo en cuanto estuvo seguro de que podía escucharlo-, pero no podía irme a la cama sin antes haberme disculpado contigo. Fui muy mal educado esta tarde.
-No se preocupe, no es necesario, nunca me tomo enserio lo que me dice- respondí con una inocente sonrisa, esperaba con ella bajarle un poco el ego al hombre aquí presente.
-Aun así, no debería comportarme de esa manera contigo, al parecer solo estoy logrando que me detestes.- Pese a estarse disculpando, no se era muy convincente con ello, pues me miraba con una sonrisa en sus labios, esa sonrisa de caballero que a cualquier chica le robaría el aliento.
¿Y si se da cuenta de lo fastidioso que es,por qué demonios sigue molestándome? Que ganas de golpearle esa cara de donjuán que tiene. Realmente me fastidiaba hablar con este sujeto. Ren era un santo comparado con este actor.
-Por lo que quiero disculparme contigo- Que más se le puede pedir a un mujeriego, al menos me dio cuenta de su error- Si está bien para ti me encantaría invitarte a comer, como muestra de mi más sincera disculpa.
Si, era muy bonito e irreal, pensar que solo iba a disculparse.
-Claro que lo disculpo, no necesita tomarse aquella molestia.Y siento rechazar su oferta, pero no me parece correcto que una novata como yo, salga a solas con usted- Me negué siendo lo más firme posible. Era hora de dejarle claro que con mi Syoko-chan no se puede coquetear-. Además estoy enfocada cien por ciento en realizar bien mi trabajo. Por lo que salir con usted no es algo que pueda permitirme. Ahora si me disculpa, debo regresar al hotel.
Y sin decir más di media vuelta y regrese a reunirme con el equipo. Aunque siendo sincero me iría a cualquier lugar con tal de mantener una gran distancia con ese tipo.
Mirando mi reloj confirme que no faltaba mucho para los 30 minutos que dio el director. Mejor me esperaba tranquilo en la recepción hasta tener la llave de mi cuarto y poder irme a descansar. Mi mente lo necesitaba.
Recorrí el lugar con la mirada buscando a Ryuuga-sensei, para entregarle su abrigo-el cual me quite nada más al entrar al lugar-. Pero en cambio mi mirada fue completamente cautivada por una linda chica. Su cabellera era castaña llegándole a la cintura, podía estar seguro que era más pequeña que yo. Su piel era clara, tan clara que se podía comparar con la porcelana y sus ojos de un intenso azul. Era muy hermosa. ¿Sera una modelo o talvez una actriz de la película? Nunca había visto a una chica tan guapa.
-¿Ya regresaste?- hablo Elioth, tomando mi atención, cosa que agradecí ¿Cómo se me ocurre quedarme embelesado por una chica, mientras visita así? ¡Syo Kurusu, ahora eres una chica debes controlarte! Me reproche a mí mismo- ¿Es lindo fuera?
-Si, debiste ir a mirar un poco, vale la pena pasar frio.
-Para la próxima vez quizás- su tono de voz me dejo claro no habría una próxima vez.
-Por cierto has visto a Ryuuga-san tengo que entregarle su abrigo.
-Ahora que lo dices, estaba aquí hace poco.
Sino encontraba a mi sensei ahora tendría que guardar su abrigo hasta cuando lo vea. Siendo sincero no quería tenerlo más tiempo. Pues el aroma de esa chaqueta además de gustarme, me confundía y no me gustaba sentirme así.
-¿Ya están todos aquí? –Escuche a Maeno-san preguntar al aire- Keita, ve a buscar a los que faltan, por favor.
-Bien niños, acérquense por favor, les daré sus llaves. No esperare a que estén todos, muchos deben estar agotados por el viaje y deben querer descansar.
Elioth y yo nos acercamos al hombre en cuanto oímos el llamado, al parecer ambos estábamos ansiosos por recibir el acceso de lo que sería nuestro hogar por estos días.
Cuando por fin tuve mi llave tome mis maletas -con mucho esfuerzo, pues eran tres- y me dirigí directo a la habitación. Me moría por echarme en la cama y dormir toda la noche.
-Has venido cargada, déjame ayudarte- Elioth, que también había ido por sus maletas se ofreció ayudarme. Debí haberle hecho caso a mi hermano y dejar algunas cosas en la casa. –¿Qué habitación te toco?
-Tengo la 106- dije verificando la tarjeta que tenía en mi mano.
Si, este hotel tenía ese hermoso sistema de acceso, con el cual solo tenías que introducir la tarjeta en la cerradura y la puerta se abría. Los avances tecnológicos son tan prácticos.
-Yo tengo la 105, seremos vecinos- sonreía divertido mientras me acompañaba- Es una lástima que no compartamos escenas. Hubiera sido genial que actuáramos juntos y viéramos quien es el mejor.
-No sean tramposo, tú tienes más experiencia.
-Pero el talento no se mide con el paso del tiempo.- refuto mis palabras.
-Si, si como tú digas.
Elioth dejo mi maleta en el suelo en cuanto llegamos a la puerta de mi habitación y se dirigió a la propia.
-Por cierto, vecina-Me hablo antes de entrar a su cuarto- ¿También te toco compartir cuarto?
¡Cierto! Lo había olvidado por completo. Me fue imposible no sentirme disgustado por ello. Me sería imposible relajarme en ese cuarto. Además tampoco sabía quién sería mi acompañante, pues no lo pregunte. ¡Ya nada podía ser peor! De todas formas era algo a lo que ya me había preparado, pero aun así no dejaba de fastidiarme.
-Yo quería estar solo, pero me toca con el pesado de Taiga- se quejaba mi amigo.
Realmente si podían haber cosas peores. Pensé dejando escapar un pesado suspiro antes de abrir la puerta. Librarme de ese Taiga sería imposible.
-Si, yo igual estoy acompañada, pero no sé quién me acompañara. Bueno supongo que pronto lo sabré.
-Bueno no creo que lo tengas peor que yo- se rio por lo que dijo. Yo no puede hacer más que darle la razón. Pobre de Elioth que tenía que aguantar a ese donjuán. Inconscientemente se me vino a la mente la imagen de Ren y Masato. La situación del castaño era similar. Hijirikawa no era el único en pasar por este tipo de cosas.
-Bueno, mi más sentido pésame- bromee antes de despedirme y entrar a mi habitación.
En cuanto estuve solo, lo primero que hice fue dejar mis maletas a los pies de mi cama- al ser el primero en llegar me tome le libertad de elegir por mi cuenta- y luego llamar a mi hermano.
-Oni-chan hasta que llamas, pensé se te había olvidado de mí.
-Lo siento, estuve algo ocupado-dije haciendo un mohín molesto. ¡Maldito Taiga!- Pero ahora estoy libre.
-¿Y cómo ha ido todo? ¿Tuviste un buen viaje?- Me pregunto entusiasmado.
-Si todo va muy bien hasta ahora-mentí lo mejor que pude, no quería atormentarlo con mis problemas. Y no estaba de ánimo para contarle sobre ese actor que hostigaba a Syoko.
-¿Y a ti que tal? ¿Otoya no te ha dejado solo verdad?
-Por supuesto que no, de hecho estoy con él ahora. Estamos platicando, me esta enseñando todo sobre la academia. Se te olvido decirme un montón de cosas. Una de ellas que este lugar es gigantesco. Sin duda me perderé.
-Lo siento, no creí que eso fuera un problema… Pero Otoya te está explicando, dale las gracias de mi parte.
-Claro, se la daré.
El sonido de la puerta al abrirse, me sobresalto e hiso dar un pequeño bricho. Los nervios me atacaron en ese mismo momento, pues era obvio que ahora conocería a la chica que me haría compañía por estos días.
-Bueno te llamare mañana, y si ocurre algo no dudes en llamarme- le dije despidiéndome- Buenas noches.
-Hasta mañana Oni-chan.
Luego de finalizar mi llamada, y armándome me de valor me gire, para verle el rostro a mi compañera de habitación. ¡Por favor que sea fea! Rogaba para mis adentros. Pero nada más dar la vuelta supe que mis ruegos nunca fueron escuchados. Pues mi compañera era esa bella chica que vi en la recepción… Mi suerte no puede ser más mala. Maldije a mi destino por ponerme estas duras pruebas en el camino. Solo debía recordar que yo ahora era una chica y todo estaría bien.
-Buenas noches-salude haciendo una pequeña reverencia- Mi nombre es Syoko Aizawa, es un placer conocerte.
-Buenas noches. Mi nombre es Yuuki Hirako– nada más se presentó, tomo su bolso y se fue al baño. Al parecer no era una chica de muchas palabras. Mejor para mí, no tendría porque fingir dentro del cuarto.
A la mañana siguiente, al despertar fue muy similar a ayer por la noche, la chica Yuuki se arregló en el baño y salió de cuarto, sin decirme más que un "Buenos días". Con esa forma de comportarse mi deslumbramiento causado por la primera impresión se fue como el viento. Su forma de ser, era muy diferente a su apariencia. No soy superficial, pero es una lástima que una chica tan linda fuera tan fría.
Después del desayuno, Maeno-san, me llamo exclusivamente para darme mi itinerario.
-Syoko-san, lamento hacerla pasar por esto, pero necesitamos que se pruebe el vestuario del personaje. Nuestra modista le hará compañía el día de hoy, ya que en caso de hacer arreglos en algún traje, estos se harán inmediatamente.
-No se preocupe director, entiendo perfectamente.- respondí sonriente, no quería que ese amable anciano se sintiera mal por dejarme casi sin tiempo libre antes de las grabaciones.
- Entonces en cuanto llegue la modista, le hare llamar.
-Director no hace falta- una voz muy familiar se oyó a mis espaldas. – Lamento llegar tarde, pero hubo una desviación en el camino.
Esa voz la conocía tanbien, que mi cuerpo entero se tenso con solo oírla. El color abandono mi rostro y mi corazón latía acelerado gracias al miedo que sentía… Estaba perdido, ya todo se acabo.
