Capítulo 10: Manuscrito
Esta es la historia de un hombre, que vivió su vida normal, rodeado de buena gente, amigos, familiares; se enamoró, se casó y tuvo una hermosa hija. Pero, ¿Todo en la vida es fácil? A veces hay que sacrificar y luchar por lo que en verdad queremos. A la edad de 15 años tuve que huir de casa, no podía permitir que mis padres se enteraran de esta terrible verdad. Una verdad que sería una desgracia para la familia. Y luego cuando mi cuerpo ya no podía avanzar más, caí en el suelo, deseando no despertar otra vez, no quería enfrentar ese horrible futuro que me esperaba en eso llamado sociedad. Lentamente abrí los ojos pero inmediatamente los cerré, me odie porque sabía que aún estaba vivo, yo solo quería morir, odiaba estaba extraña naturaleza mía, deseaba desaparecer. Escuche una voz llamándome y solo me aferre más a la sabana con la que estaba cubierto. Luego me di cuenta que no estaba en el suelo donde me desmaye aquella vez, estaba en una suave cama con una sábana muy suave y blanca. Abrí muy bien los ojos, 3 personas me miraban. Recuerdo que eran dos hombres bastante fornidos, con extrañas prendas de la época. Y una mujer encantadora, pero lucia más joven. Parecía una chica de mi edad o tal vez un poco más.
Y así fue como llegue a aquel extraño lugar, me llevaron a una sala que parecía muy importante. Era el líder de aquel grupo de personas. Me contaron que el lugar donde me encontraba era un gremio de magos, él era su maestro, y me habían traído hasta aquí porque podían sentir el gran poder mágico que salía de mí. No podía controlar bien mi magia y ellos me ayudaron. Cuando me dijeron que tenía que quedarme comprendí claramente, que, yo era un mago de Sabertooth. Al principio trate de escapar pero justo cuando iba a escaparme el maestro me encontró y me dijo aquellas sabias palabras que aún recuerdo: Si te vas no podrás volver, te enfrentaras solo en la sociedad y nadie podrá ayudarte, ni siquiera el poder dentro de ti te defenderá, el mundo está lleno de personas que no pueden comprendernos, por eso hemos hecho este gremio para comprendernos a nosotros mismos.
Pasaron 6 meses desde que llegue. Pero había mucha rivalidad e indiferencia entre los miembros de ese extraño gremio. Conté con el apoyo de una bella dama, la vi el primer día que vine a este lugar, tal vez sin ella seria hombre muerto. Sus cabellos azules largos y con perfectas ondulaciones, ojos color del mar, piel clara como la nieve y de cuerpo perfecto. Su voz era el mismo canto de una diosa. Si bien debo aceptar que me enamore de ella al poco tiempo de conocerla, yo no me arrepiento de nada.
Gane su confianza un día que me acerque a ella, se encontraba sola en una habitación llorando, le pregunte el porqué de sus lágrimas y aunque al principio me costó, ella logro contarme sus penas, y en realidad todos las teníamos, hasta yo. Pero era un hombre, no podía tirarme en una esquina a llorar. Me conto que fue abandonada y que una señora algo mayor la recogió y cuido de ella hasta los 9 años que fue cuando la señora murió, luego llego a Sabertooth por La apoye, la consolé y luego me dio las gracias. Inmediatamente nos convertimos en los mejores amigos.
Un día salimos a comprar unas cosas, algo de ropa para mí y para ella, como nos teníamos algo más de confianza ella accedió pero con la condición de no demorar mucho pues podía ser peligroso, de alguna manera podría serlo. Ella compro unos vestidos y unas camisas varoniles de talla pequeña, tampoco es que le gustase tanto usar vestidos, era una mujer algo extraña. Yo compre un par de pantalones, zapatos y camisas, lo suficiente para poder cambiar de ropa y que no se viera tan ordinario. Había hecho con ella trabajos y por eso tenían dinero suficiente como para poder darse esos pequeños "lujos". Saliendo de la tienda divisaron una panadería y fueron a comprar un poco para poder comer, pues se morían de hambre. Pidieron cosas sencillas pues querían ahorrar el dinero que poseían. Salieron juntos contentos de la panadería, dando mordiscos al pedazo de pan que habían comprado. Ella vio a un niño de 10 de edad, tenía el cabello algo largo, negro y sucio, su ropa estaba rasgada y parecía que le costaba bastante mantenerse de pie. La observaba, su expresión cambio bastante cuando vio aquel niño, me dedico una mirada, pude entender en seguida que quería acercarse al niño y yo solo asentí, no podía negarle eso, se veían tan tierna con esa dulce carita. El niño ardía en fiebre y llevaba días sin comer algo, regrese a la panadería y compre más pan para darle al niño. Al principio no confiaba mucho en el niño que estaba cargando en mis brazos pero no podía negarme a ella, tenía esa extraña habilidad de convencerme en todo. "Este niño posee magia, puedo sentirlo". Esas palabras me hicieron recordar que así mismo como llegue yo al gremio, este niño podía ser aceptado, y lo cuidaría, junto a ella, pues no quería que sufriera como yo, y además, quería complacerla a ella. Mi luz.
Su nombre. El nombre de ella era música para mis oídos. Hilaria. Desconocía su propio apellido pero aquel nombre única me hacía suspirar. Me enamore de ella incondicionalmente, tenía miedo de decirle sobre mis sentimientos así que espere mejor que el momento llegara solo, si el destino nos quería juntos, ese momento llegaría en cualquier momento. Y el niño, ese niño me hizo sentir como un padre y a ella lo hizo sentir como una madre, estuvo 3 días en estado delicado por la fiebre pero gracias a nuestros esfuerzos se recuperó, Gajeel Redfox, ese era el nombre de aquel niño. Fue aceptado en el gremio y por alguna razón ya controlaba su magia. Él siempre contaba cosas sobre su mama dragón, que un día desapareció y lo dejo solo, aunque no parecía una historia muy convincente yo solo reía, era la historia imaginada por un niño más real que había escuchado antes.
Cumplí 18, quería irme del gremio, las peleas entre los miembros era cada vez peor, metían a los niños en medio y esos nuevos que habían llegado, incluso yo tenía tanto miedo como ellos. Aunque me sorprendí mucho pues cuando empezaron a socializar con Gajeel ya que era el más joven del gremio, afirmaban lo mismo que él, que su padre o madre era un dragón. Hablaban de ese asunto como algo tan serio. Decidí no meterme en ello. Luego tuve una pelea con el maestro del gremio, quería que las cosas cambiaran pero la bondad y la generosidad que había conocido en ese hombre. A veces tenia ataques de ira, incluso con Hilaria. Una vez la hice llorar, jamás olvidare ese día, el más triste de mi vida, me disculpe con ella miles de veces y a pesar de que ya tenía su perdón lo seguía haciendo, no me podía permitir eso, no a la mujer que he amado en los últimos años. Quería que nos fuéramos a vivir juntos, lejos de la maldad y el envenenamiento de aquel gremio. Recuerdo la primera vez que golpee a una mujer, esa mujer tenía un nombre casi tan malvado como ella, Minerva. Tuvo una pelea con Hilaria y yo la defendí y la golpeé, desde ese entonces Hilaria se mostró un poco más cariñoso conmigo, de alguna forma no sabía si era por todo el tiempo que habíamos compartido juntos o por el hecho de defenderla.
Una noche hablábamos de lo diferente que serían nuestras vidas si no estuviésemos en el gremio, tendríamos que renunciar a esas personas que alguna vez fueron amigables y sencillas, hoy día en ese gremio parece que todos se odian, no yo quería eso para mí, ni para Hilaria, ni tampoco para Gajeel. A pesar de ser menor que yo era lo más cercano a un hermano, a él le confiaba todo. Después de todo lo habíamos rescatado y el a pesar de tener esa actitud algo arrogante, Hilaria lo trataba como si de su madre se tratase. Entonces esa misma noche mientras estábamos sentados mirando a la ventana, siendo iluminados por una resplandeciente luna, le propuse escaparnos y llevarnos a Gajeel con nosotros, que sería riesgoso, pero que viviera conmigo. La luna fue testigo de la confesión de amor más difícil de toda mi vida, la primera y la última. Y entonces la bese, y ella correspondió aquel beso, entonces fue ella que hablo y me dijo que amaba con la misma intensidad como yo lo hacía.
Al día siguiente escapamos. Gajeel estuvo de acuerdo, después de todo lo habíamos rescatado de la oscuridad y él nos seguiría sin protestar. Con el apoyo de Hilaria regrese a mi casa de la que había escapado hace mucho. Debido a una enfermedad que se había propagado por la región ya mi familia no estaba. La casa estaba vacía ya pero no podíamos refugiarnos allí, podíamos contraer la enfermedad y no quería que Hilaria y Gajeel murieran por mi culpa. Luego de unos días resolviendo cosas, mi padre dejo un testamento dejándome su fortuna a mí, su único hijo y con eso invertí una parte en una casa muy lejos de allí, ya en otro pueblo, llamado Magnolia. Hilaria estaba feliz de vivir conmigo y con Gajeel. No nos mostramos de manera sospechosa con las personas, tratábamos lo más posible de actuar lo más posible. Muy pronto conocimos a la familia Heartfilia que se había mudado y querían hacer negocios y yo me ofrecí de socio, el negocio prospero rápidamente, posicionándonos a ambos en un rango social bastante alto.
Me case con la mujer que amaba, fue el día más feliz de mi vida. Al fin pude unirme a la persona con la que quería pasar el resto de mi vida. Hilaria hablo con Gajeel unos días después de nuestra boda, le aconsejo irse y hacer su vida pero él no tenía donde ir, no conocía a nadie; yo hable con él, acerca de conocer a una bella dama y hacer su vida pero él se rehusó rotundamente a eso. Gajeel Redfox se convirtió en nuestro mayordomo, como muestra de agradecimiento por salvarlo aquel día, por brindarle apoyo y por sacarlo de su oscuridad. Al principio no aceptamos pero consideramos que era lo mejor ya que sería raro que la gente viera a Gajeel como un habitante extraño en una casa de recién casados. Layla Heartfilia, la esposa de mi socio, quedo embarazada. Poco después Hilaria quedo embarazada, ella siempre decía que quería una dulce niña y yo quería lo que fuese a salir, lo amaría así tanto como la amaba a ella.
El día del nacimiento de mi quería hija fue la segunda cosa más hermosa que me había pasado en mi corta vida. Ese día llovía e Hilaria miro a la ventana. Decía que cada gota que se derramaba en la ventana de la habitación era una bendición para la recién llegada. Su nombre no fue bastante difícil, debo decir que Juvia Loxar, era el nombre más hermoso que pude haber encontrado, después del de Hilaria por supuesto. Gajeel cargo a nuestra hija y sonrió, muy pocas veces el sonreía y el juro protegerla, porque al igual que nosotros, era una hermosa luz al final del camino.
Los años pasaron y nuestra hija creció, se llevaba muy bien con Lucy Heartfilia, la hija de mi socio. Y por supuesto que no había duda, si yo era un mago y también lo era Hilaria, de seguro Juvia también lo seria. Mi magia se concentraba en el significado de las palabras y tenía habilidad para realizar hechizos y encantamientos efectivos, es una magia bastante extraña pues los encantamientos que escribía solo surtían efecto si los hacia yo, si los pronunciaba yo. La magia de Hilaria se concentraba en materializar cosas con la luz, ya sea solar o lunar, algún tipo de alquimia de la luz. Era algo muy bello. Poseía magia elemental, es muy rara aun en los bajos mundos de la magia. Puede que nuestra hija usaría magia elemental de alguna clase o tendría habilidades para la lectura y escritura así como yo. Aun así cuidábamos a Juvia de esas cosas, no queríamos que algún tipo de magia se manifestara, por lo menos no por ahora. Pero no podíamos escapar de eso siempre. Empezó a reunir libros acerca de la magia. Era difícil pero lo conseguí. Tenía mi biblioteca personal, Hilaria estaba contenta y feliz con la vida que teníamos. Pero todo eso cambiaria pronto.
Gajeel descubrió un pequeño gremio que se escondía en el monasterio de la ciudad, él se unió y nos invitó a unirnos pero no queríamos relacionarnos con nada de eso, queríamos tener una vida lo más normal posible. Advertí a Gajeel de que no pasara nada sospechoso por la casa que pudiera poner en peligro a Juvia, y así cumplió su palabra. El gremio estaba al tanto de nosotros y a veces nos ayudaban en averiguar cosas de la magia, así obtuve muchos libros. Gajeel cambio su actitud, era más amable y trataba a Juvia de una manera dulce, al punto de que ella lo consideraba un tío. Hasta lo llamaba por su nombre con esa manera especial de hacerlo, le tenía mucha confianza. Ella era adorable. Pero esa felicidad que teníamos, había que sacrificarnos por eso. El gremio de Sabertooth, por noticias que recibió Gajeel de su gremio, llamado Fairy Tail, sufrió una tragedia. Sus miembros se estaban matando entre ellos, los que lograron escapar o se habían ido antes, todos estaban en la mira. A todos querían liquidar. Hilaria lloro esa noche y yo llore con ella pues en cualquier momento darían con nosotros. Pasamos bastante tiempo tranquilo pero Gajeel vio a antiguos miembros por la ciudad. A él no lo reconocieron ya que apenas había crecido mucho y no se parecía nada a aquel chico sucio e engreído que llego un día a Sabertooth. Él tampoco se relacionaba mucho con ellos y además no se mostraba tanto. El compartía mas con los niños del gremio que habían llegado. Por lo que se entendió que Gajeel estaba fuera de peligro, pero no había que bajar la guardia.
A pesar de que nos quedábamos encerrados en casa y todo eso, teníamos miedo, y más por nuestra hija Juvia que ya pronto se convertiría en una señorita. Yo quería que ella creciera, se casara, tuviera hijos, y si teníamos que huir de la casa para que ella pudiese obtener eso entonces estábamos dispuestos a hacer el sacrificio. Gajeel nos alertó que otros miembros habían dado con nuestro paradero, pero que no sabían que él estaba con nosotros y que la niña existía, por lo que tomamos la decisión de irnos y que si querían acabar con nosotros lo hicieran lejos de esa casa, porque no queríamos que mataran a nuestra dulce niña. Hilaria no quería abandonar a Juvia pero sabía que tenía que hacerlo, yo compartía su dolor. Ella me agradeció muchísimo todos esos años de felicidad, por nuestra casa, nuestra pequeña fortuna, nuestra querida Juvia, nuestro amor.
Dejamos a Gajeel con Juvia, él se encargaría de todo, y si sus poderes se manifestaban, él se encargaría que se fuese al gremio, por lo menos un tiempo. Así Hilaria y yo decidimos irnos por el bien de nuestra hija, si iban a acabar conmigo y con ella, tenía que ser lejos de esa casa. Porque no queríamos perder lo que más queremos en este mundo. Porque tu Juvia, eres lo más preciado que tenemos.
Querida Juvia,
Si estás leyendo esto es que tu madre y yo tuvimos que partir hacia nuestra muerte. No podíamos ponerte en peligro a ti también. Espero que Gajeel te haya tratado bien y que pase lo que pase no odies el don que te dio la vida. Eres una maga mi querida hija, y sé que eres muy fuerte así como tu madre y yo lo fuimos. Lamentamos mucho no poder verte crecer, verte casarte y ver a nuestros nietos, mi dulce hija, espero disfrutes de la biblioteca que te he dejado a ti. Gajeel debe ser muy bueno contigo y te debe haber dado la llave. Espero disfrutes muchas horas de lectura en este lugar. Feliz cumpleaños mi dulce hija, tu madre y yo te amamos con todo nuestro corazón, y, por favor, perdónanos por no poder estar ahí cuando más lo necesites, pero espero entiendas. Nunca nos olvides y vive, vive con tu don, hazle caso a Gajeel, él te quiere, eres como la hermana pequeña que siempre quiso. Se feliz hija mía, espero puedas casarte con la persona que amas y disfruta de la pequeña fortuna que aun aguarda en un baúl para ti, pero cuando te cases y necesites todas esas cosas, porque queremos que tengas una vida feliz, porque nos sacrificamos por ti. Te deseamos lo mejor,
Con amor, tus padres.
Juvia abrazo el manuscrito de su padre, lloraba descontroladamente, aquella noche lo supo, supo la naturaleza de sus padres y sus poderes, pero lo que más le dolió, fue como ver a dos personas que se amaban vivir una vida tan complicada como la que llevaban. Las lágrimas caían y ella solo seguía, quería liberar toda esa carga que llevaba encima.
"Los amo, mama y papa."
N.A: NO ME MATEN DIOS MIO XD SE QUE TARDE KYAAA pero aquí estoy :D este es el capitulo mas difícil que me ha tocado escribir T_T y aun estoy nerviosa por el examen pues fue todo un enrredo y me mato si no paso. Pero bueno espero pasar y escribir sin preocupaciones. Espero sus reviews que responderé alegre y perdón si no respondi a los anteriores pero ya esta vez les respondo sin falta :D espero actualizar este fic pronto.
