Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y a la Saga Crepúsculo.
Aquí os dejo un nuevo capítulo… Parece que las cosas se van activando un poco. A ver qué os parece. Espero que lo disfrutéis ;)
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BPOV
Estábamos en el pequeño jardín de la casa de Rose y Emmet. No era una casa de las dimensiones de las de sus padres, pero era muy bonita y acogedora, y con sitio más que de sobra para albergar a una familia de 6 miembros sin pasar estrecheces.
Después de un verano lleno de viaje para la familia Cullen, habíamos quedado el primer domingo de setiembre como reunión después de la vuelta de todos ellos, excepto Esme y Carlise que aún estarían unas semanas más fuera. Los últimos en llegar fueron Alice y Jasper que llegaron el viernes de Bali. Según tengo entendido tanto Edward como Emmet y Rose se incorporaron al trabajo el lunes de esa misma semana. Solo había visto a Rose una tarde, aún estaba llena de trabajo debido a la ausencia de Jasper y no había tenido tiempo de ponerme al día con ellos.
- ¡ Qué llevas un mes acostándote con un hombre! ¿!¿Y cómo puede ser que yo no supiese nada de todo esto?! – gritó Alice, haciendo que la conversación en petit comité que teníamos a un lado del jardín las tres chicas llegase a oídos de media ciudad.
- Puedes hacer el favor de no airear la vida sexual de Bella a pleno pulmón con mi hija delante – intervino Rose cuando vio que la pequeña Olivia igual que todos los miembros masculinos del grupo se habían girado hacía nosotras por culpa de sus gritos.
- De hecho, estaría muy bien que esto quedara entre nosotras, Olivia no hace falta que lo sepa, pero el resto de los habitantes de Nueva York tampoco creo que les interese – dije un poco intimidada por la cara seria de Edward que estaba intentándole explicar a Olivia si tía Bella tenía "sueños feos" por las noches por eso tenía que dormir con un hombre. Emmet estaba pasando un gran rato a costa de su hermano.
- No cambies de tema y desembucha. ¿Por qué no me llamaste para contármelo? – Algo me decía que no me iba a levantar de esa silla hasta que Alice tuviese toda la información que deseaba.
- Alice… estabas en Bali – intenté razonar con ella.
- ¿Y? – me preguntó mientras alzaba una ceja. – Bella te informo que mi móvil no deja de funcionar cuando salgo del país e incluso en Bali y de vacaciones te puedo dar consejos de amiga. Sé lo importante que es analizar una cita con tus amigas cuando llegas a casa y tú nos has robado este momento tan especial para una amistad – creo que hablaba más por ella que por mí. Rose rodó los ojos antes las excusas de su cuñada y nos sirvió un poco más de vino fresco.
- Alice no hay mucho más que informar. De hecho, Tanya insistió en que saliese con él y pensé que no perdía nada por intentarlo – ahora fue el momento de Alice de rodar los ojos, como cada vez que mencionaba el nombre de Tanya –
- ¡Un mes Bella! ¡Un mes! ¡Podrías haber conocido al hombre de tu vida y yo no habría vivido esta etapa de vuestra relación! – volvió a chillar Alice.
Esta vez Edward cogió a Olivia y se fue dentro con cara de enfado diciéndole a su hermana que no eran temas para chillar delante de una niña.
- No exageres Alice – continúe una vez ya no podía ver a Edward y Olivia a través de la puerta del patio por la que se habían ido. - A pesar de que me lo paso muy bien con él es una relación física, no creo que nos vayamos a casar y tener hijos. Ahora mismo no me planteó nada más de lo que tenemos.
- Oh… así que no es nada serio… - dijo después de compartir una mirada cómplice con Jasper- está bien… Nunca sabes cuándo vas a encontrar al hombre de tu vida.
- No hay quien te entienda Alice, hace dos segundos estabas enfadada porque te habías perdido el comienzo de mi supuesta relación y ahora me dices que debo conocer a más hombres – intenté resumir su punto mientras bebía ese rico vino que me había puesto Rose en la copa.
- Solo digo que a veces el amor aparece cuándo y dónde menos te lo esperas – dijo con aire misterioso.
- Claaaro, Alice tanto sol te ha afectado a la cabeza – dije riendo con Rose por la cara de desesperación que ponía Alice.
- Lo que sea… Quizás deba ir a buscar a Edward para decirle que todo está en orden… Digo por Olivia y mis comentarios. – añadió rápidamente sin que nadie le hubiese pedido explicaciones - Sinceramente creo que la protege demasiado – se fue mientras le guiñaba un ojo a Jasper. Estos dos vivían en una burbuja.
Edward volvió corriendo detrás de una inagotable Olivia. Comimos, nos reímos y pasamos una tarde genial poniéndonos al día del mes que habíamos pasado sin vernos.
Al acabar la tarde nos despedimos y en vez de volver a casa con Jasper y Alice me llevó Edward ya que la pareja tenía que reunirse con los padres de Jazz a recoger no sé qué… en serio a pesar de todo el tiempo que hacía que conocía a Alice aún no le podía seguir el ritmo cuando se aceleraba hablando.
Como siempre que iba en el coche de Edward estaba a punto de quedarme dormida, no sé si era el olor, la comodidad de los asientos, pero me transportaba a un estado de tranquilidad increíble.
- Así que estás saliendo con un chico…. – comentó de golpe
- Algo así… bueno ya sabes cómo es Alice exagera… Solo estamos juntos… Ya sabes de vez en cuando… nada serio supongo… -divagué un poco. Edward y yo hablábamos de muchas cosas, pero no de nuestra vida íntima.
- ¿Entonces es solo sexo? – me contestó sin dejar de mirar la carretera.
- Bueno salimos y eso… no es como si nos encerráramos y no viésemos la luz del día -comenté para aligerar el ambiente del coche, que se había vuelto algo tenso. No funcionó, ni un intento de sonrisa salió de sus labios.
- Oh veo… No creía que fueras de esa clase de chicas. – contestó, ahora, completamente enfadado… ¿perdona quién se creía que era? –
- ¡¿Disculpa!? ¡Quién te crees que eres para decirme tal cosa! – y yo que pensaba que las peleas Edward-Bella habían quedado enterradas en el pasado- Sabes de todas las personas que conozco en esta ciudad tú eres quien menos derecho tiene a juzgarme.
- Y eso por qué, si es que se puede saber – me interrumpió también enfadado.
- Pues porque tú sí que vas con una modelo diferente cada fin de semana así que no puedes juzgarme. Primero porque yo con Seth llevo un mes y segundo porque si la situación es aceptable para ti también lo es para mí. No sabía que eras el típico hombre de las cavernas. – le solté prácticamente chillando y sin dar lugar a que me interrumpiera.
- Pensaba que habías dicho que no salías con él y ahora llevas un mes… - este Edward de las cavernas me estaba cabreando.
- ¡No es de tu incumbencia en todo caso!
- Lo es si lo chilláis delante de mi sobrina o de cualquier otra persona.
- A Emmet y Rose no le ha molestado tanto lo de Olivia y son sus padres… y en todo caso deberías hablar con Alice no conmigo, te recuerdo que ha sido ella la que lo ha chillado. – me estaba hartando esta conversación, solo quería llegar a casa y dejar esta discusión infernal atrás.
- Vale. – me contestó serio.
- Pues vale. – le repliqué solo para que no tuviese la última palabra. Supongo que no soy tan adulta como me creo. –
Continuamos el trayecto en un tenso silencio, ni los asientos me conseguían relajar así que prácticamente di gracias cuando giramos por mi calle y vi mi edificio.
-Gracias por traerme. – a pesar de la discusión los modales eran los modales.
- Esto Bella….
- Mira ahora mismo no quiero hablar ni una palabra más contigo Edward. Ya nos veremos en otra ocasión. Adiós. – Le contesté mientras me bajaba del coche sin darle lugar a que me contestara.
Subí a casa sin tan siquiera mirar atrás. No sabía a qué había venido este ataque de hombre de Cromañón, pero sobraba.
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El lunes siguiente mi rutina volvió a ser mucho más tranquila ya que Jasper se había incorporado al trabajo después de sus vacaciones y eso hacía que todos volviésemos a asumir sólo nuestras responsabilidades.
Estaba haciendo unos informes de primera hora cuando llegó un chico jovencito, parecía un repartidor y a juzgar por su camiseta era de la cafetería preferida de Alice. Qué raro, estaba un poco lejos de su zona. Le preguntó algo a Rachel y se acercó a mi despacho:
-¡Buenos días Bella! – me saludó Jack, el joven empleado de la cafetería.
- Hola Jack. ¿Qué haces por aquí? Estás un poco lejos de Brooklyn – le respondí divertida a la vez que extrañada.
- ¡Oh, te traigo el desayuno! Un pedido especial – dijo mientras me entregaba una cajita donde había un pequeño termo, que al abrir reconocí como mi café, y una bolsita de papel con un donut de chocolate.
Le miré con cara extrañada…. En serio que no entendía quién me iba a traer desde Brooklyn un café, no tenía lógica por mucho que estuviese salivando por ese café y esos donuts.
-No diré nada. Órdenes especiales, solo te digo que lleva espolvoreado un cacao nuevo que te encantará – y con eso se fue.
- ¿Qué hacía aquí Jack? – preguntó Jasper con cara de despiste.
- Me ha traído el desayuno. – expliqué aún sin entender nada.
- ¿¡Desde Brooklyn!? Alguien está intentando ganar puntos – Me comentó mientras se sentaba en la silla que tenía delante de mi escritorio.
- ¿Cómo dices?
- Nadie te envía un café en un termo y tu donut preferido si no quiere ganar puntos o pedir perdón por algo… Cuando descubras quién es, porque lo harás, dile que el próximo día me envíe un espresso y un sándwich de atún para mí. – se fue riendo, mientras me dejaba pensando en este lio.
No habían pasado ni 10 minutos, estaba saboreando mi delicioso café (el donut ja lo había devorado) mientras acababa con un informe urgente, cuando me vibró el teléfono desde el bolsillo de la bata. Al fin lo entendía todo. Un mensaje escueto pero que hacía que todo tuviese sentido:
"Lo siento. Sé que ayer me pasé con mis comentarios. Espero que aceptes el café y el donut como señal de paz. No pretendía incomodarte o insultarte."
Oh, así que el hombre de las cavernas tenía remordimientos…. ¡Bien! Sin darme cuenta mis dedos estaban tecleando una respuesta.
"Así que pretende comprar mi perdón a través de mi estómago, Señor Cullen"
Sin mucha espera, marcaba el mensaje como leído y el famoso "escribiendo" en la pantalla:
"Culpable. ¿He tenido éxito?"
"Dale las gracias al cacao en polvo nuevo. Me parece que le han puesto un poco más de lo normal para ablandarme."
"¿Entonces vuelvo a ser Edward?"
"Te has ganado que volvamos a tutearnos. Por cierto, Jazz reclama para la próxima un espresso y un sándwich ;) "
" jajaja Esperemos que no haya una próxima vez. Aun así, dile que siga soñando."
¿Jajaja? Edward Cullen, jefe de Cullen Corporation se reía como el resto de mortales a través del móvil… y yo que pensaba que solo lo usaba para bramar órdenes a diestro y siniestro.
"Sabes Edward sé que en tu trabajo no eres esencial ;P pero yo tengo montones de informes que completar y un jefe nuevo que estaría dispuesto a colgar mi cabeza si pierdo más tiempo del necesario aunque solo sea para respirar.
Hablamos en otro momento y gracias por el café y las disculpas, me ha gustado el detalle"
"¿Me acusas de hacerte perder tu valioso tiempo? Creo que estoy teniendo algo así como un Deja vu jaja Nos vemos Bella, besos. "
Con una sonrisa tras leer este último mensaje y recordar divertida esos mails de la discordia de hace tantos meses me puse a trabajar. No era broma que Aro, el nuevo jefe, no permitía que nadie se relajara… estaba segura que si por el fuera precintaba la sala de descanso.
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Era jueves y yo solo podía pensar en que las horas volasen y fuese ya fin de semana. Lo necesitaba, la nueva "política laboral" de Aro nos estaba matando y por si fuera poco mi bocota me había puesto varias veces en el punto de mira. Había tenido suerte que Jasper había sido rápido y había intervenido a mi favor antes que llegara a mayores las potenciales discusiones con mi superior.
Tenía planeado un día entero de chicas con Alice y Rose el sábado, por la mañana todas las sesiones de spa y masajes que se nos habían ocurrido y por la tarde compras (esto había sido un requisito de Alice). El domingo no pensaba hacer nada ni tan siquiera pensaba sacarme el pijama… O quizás llamaría a Seth… liberar tensiones antes de comenzar la semana podría ser una gran opción.
Todos mis magníficos planes para este fin de semana se vieron interrumpidos por el sonido de mi teléfono móvil. Era mamá, qué raro… a pesar de su incontinencia verbal nunca me llamaba en horas de trabajo.
- Buenos días mamá. Me pillas….
- Oh Bella, gracias a Dios que respondes – me interrumpió mi madre alterada y ¿llorando?
- ¿Qué ha pasado mamá? – mis sentidos se habían puesto en alarma.
- Acaban de llamarme desde la comisaria, llevan a tu padre de camino al hospital, parece que le han disparado o algo… no sé, ni me he enterado. Yo salgo ya para allí, pero quería que lo supieses, antes de nada. – me dijo muy nerviosa. De hecho, yo misma estaba histérica. –
- Mamá ahora mismo lo arreglo todo y salgo para Forks. Mantenme informada en todo momento por favor. – le dije decidida.
- Claro cariño.
- Ah y mamá – la interrumpí antes de que me pudiese colgar- tranquila, todo saldrá bien. Papá es de hierro. – le dije para tranquilizarla y autoconvecerme que a mi padre no le pasaría nada.
Salí disparada hacia el despacho de Jasper y se lo expliqué todo, entre los dos y Rachel lo arreglamos todo. Vuelos, taxis, hablamos con el insoportable de Aro (que hasta en una situación tan extrema le costaba darme unos días personales libres) e incluso arreglamos la agenda con las cosas más urgentes que debían tratarse en mi ausencia. Sin más dilación salí rumbo a Forks rezando cada minuto para que Charlie estuviese bien.
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NOTA DE AUTOR:
¡Ups! Ha acabado un poco en suspense el capítulo… Espero que os haya gustado. Tanto si es así como no es así siempre me podéis dejar vuestros comentarios (respetuosos) como review.
Para el capítulo siguiente tengo una pequeña sorpresa.
Nos leemos en el próximo,
Saludos ;)
