Nota de la autora: Lamentó realmente la demora y la corta extensión del capítulo. Disfruten la lectura.

Capítulo 10: Conclusión

Mientras metían a Loki en una camioneta de seguridad, escoltado por dos vengadores y por quien sabe cuántos agentes más, cerró los ojos intentando huir hacia adentro, concentrándose en aquel momento en el que todo se fue al demonio.

Flashback

Se escondió en la habitación de la morena, haciendo completo silencio, pego su oído a la puerta para escuchar un poco, escuchar con claridad no fue problema, todo comenzó cuando escuchó a Thor hablar. No sabía cómo es que el idiota de su hermano adoptivo hacía en Midgard. Y porque justamente tenía que estar en casa de Darcy.

Apretó la mandíbula mientras intentaba mantenerse sereno, no podía echarlo a perder. Pero un ruido lo alerto, con total sigilo se acercó a la ventana, para toparse con el Capitán America que hacia el intento de abrir la ventana, pero al ver a Loki, el vengador golpeo la ventana, que se abrió con un ruido sordo antes de estallar en centenas de virutas de cristal.

El capitán se lanzó contra Loki, lanzándolo contra la puerta que se abrió estrepitosamente, Loki utilizo el poco acceso que tenía de la magia para invocar una cuchilla de hielo, se dio cuenta de la situación al instante y lo siguiente casi sucedió en cámara lenta.

Darcy estaba con la vista en la ventana de la sala, que también tenía el cristal roto, sus manos migraron de su casa al cabello, en una posición entre desesperada y asustada, aprovecho eso para tomarle las manos con su mano izquierda y mantenerla en esa posición sumisa, había apuntado a su cuello con la hoja curva.

Amenazó, mientras pensaba en salir de ahí con ella como rehén, e irse a algún lugar lejos de aquella panda de estúpidos, lo primordial era sacar a Darcy. Pero el maldito hombre de hojalata se interpuso de nuevo en sus planes. La cicatriz le escocia horriblemente y no pasaría tanto para que su cuerpo cediera ante la maldición.

Había perdido y también a Darcy.

Fin de Flashback

Abrió los ojos, solo para mirar con rabia a Ironman. Que se encontraba frente a él, los separaba aquella malla metálica, pero no tenía ánimos ni de luchar por liberarse. No tenía caso de todas formas.

Decidió huir de nuevo hacia adentro, pero esta vez pensando en Darcy desnuda entre sus brazos, o Darcy tomando té mientras veía insulsos programas de televisión. Rememoró el aroma que dejaba por toda la casa cuando salía a trabajar, mismo que conservaban las almohadas y las sabanas de su cama.

Suspiró casi inaudiblemente antes de sumirse a sí mismo en un extraño sueño autoinducido.


Thor y Jane se quedaron con Darcy que aún no salía del shock; la pareja y los agentes que se encargaban de restaurar el orden, que se había perdido por la precipitada lucha por capturar al Dios del caos, mientras Jane consolaba a su amiga diciéndole que era libre y que aquel ser no volvería para atormentarla.

Darcy lloraba más cuando le decían que él no volvería, aunque todos lo interpretaban como que la morena estaba traumatizada. Pero no, ella sabía que aun con la amenaza de muerte y con la forma de despedirse debía odiarlo, pero no podía hacerlo de un segundo a otro. No cuando había compartido con él momentos que no se repetirían con nadie más, que ningún otro ser, de cualquier galaxia o universo, podría hacerla sentir lo que sintió con Loki.

Volvió a iniciar el llanto, lloró hasta que estuvo lo suficiente cansada como para seguir llorando, eso y por los calmantes que le había dado uno de los médicos que la atendieron luego de todo aquello. Su último pensamiento coherente era que Loki le hacía honor a su apodo.

Era muy entrada la madrugada cuando Loki volvió en si por una fuerte sacudida en su hombro. Al abrir los ojos se encontró con el Capitán América que le indicaba que bajara del vehículo. Loki lo fulminó con la mirada. Bajo con pasó pesado y con ese mismo andar se dirigió al extraño edificio a donde lo escoltaban ambos superhéroes.

Después de caminar por largos pasillos, entre blancas e insípidas paredes, llegaron a lo que Loki asumió era el final del inmueble y que aquella habitación sería su prisión.

No puso resistencia en ningún momento del proceso de encarcelamiento, solo quería buscar un sitio en donde seguir durmiendo. Una vez que aquella panda de idiotas se aseguró que él no podría escapar, lo dejaron solo, en perfecto estado para volver a su locura personal, esa que llevaba el nombre de Darcy.

Darcy despertó al día siguiente con un punzante dolor de cabeza, descubrió que no se encontraba en su habitación, pues las paredes curvas de aquel sitio estaban pintadas de amarillo pastel y todos los muebles y cortinas que no le pertenecían se encontraban en tonalidades terracotas. La cama tenía una suave colcha color arena y aquel cuarto debía de medir más que su apartamento.

Bajo de la cama para toparse con la suave alfombra, caminó hasta la puerta más próxima, que era el baño, aunque tenía ganas de orinar, era más imperante el deseo de respuestas, abrió otra puerta topándose con un pequeño pasillo bellamente decorado con lámparas de pared y cuadros, después llegó a una amplía cocina bastante moderna, más al fondo se podía ver un elegante comedor detrás del cual se observaba, perfectamente cubierto por unas persianas, un enorme ventanal que hacía de pared.

A su derecha pudo ver una salita tipo ejecutiva, en uno de los sillones se encontraba dormido el Dios del trueno con ropa de civil. Darcy supuso que ellos la habían trasladado.

El sonido de una puerta abriéndose hizo que fijara su vista a la misma con tal rapidez que le dolió el cuello. Jane ingresó con una bolsa de papel que indicaba comida rápida, además de otras que Darcy identifico que seguramente era ropa.

Jane dio un saltito cuando la vio ahí parada, y es que la chica parecía un fantasma, enormes bolsas colgaban bajo sus ojos hinchados, los cuales aún estaba rojos, estaba tan pálida que la astrofísica pensó que se desmayaría en cualquier momento. Por lo que puso todo en la encimera de la cocina y se acercó a ella.

-¿Estás bien?- Preguntó preocupada

Darcy asintió y volvió a la habitación, realmente necesitaba usar el baño. Cuando regreso Thor ya se encontraba sentado engullendo un desayuno americano. Jane se servía café en una taza, levantó la vista y la observó.

-¿Tienes hambre?- Preguntó.

La otra negó pero de igual manera se sentó en la mesa, frente a Thor que la miraba preocupado.

-¿Qué harán con él?- Le cuestiono con voz ronca al dios, que dejo de comer, y poco a poco sentía el nudo en su garganta.

-Lo llevaran por una temporada a Nueva York,- Respondió Jane por él pensando que su amiga queria saber que pasaria con él ser que la atormenraba y si estaria segura- Estará en una celda especial en La Torre Stark, hasta que puedan trasladarlo hasta Asgard de nuevo.

Darcy sintió algo romperse en su interior.

-¿Y cuándo será eso? - No pudo evitar el temblor en su voz.

-Hasta que sepamos cómo y porque salió de Asgard- Esta respuesta la dio Thor.

Darcy no pudo evitar que las lágrimas salieran, escociéndole la piel hinchada por las lágrimas anteriores, se cubrió la cara con las manos, sintió como los brazos maternales de Jane la envolvían.


Despues de una fuerte discusión e interrogatorios en la base de S.H.I.E.L.D. de Nuevo México, Darcy rechazó el dinero que El Fondo de Ayuda Stark le ofrecía por verse comprometida su salud física y mental, Darcy solo aceptó que se pagara todo lo rotó, después de todo eso lo habían provocado un martillo mítico y un Supersoldado casi centenario.

No volvió al departamento, habló con la casera, pagó el mes que faltaba y le devolvió las llaves, contrato un servició de mudanza bajo la supervisión de Jane que traslado todas sus pertenencias hasta Santa Fe, donde planeaba quedarse un tiempo con sus padres. Allí tendría un empleo en el almacén familiar y podría intentar cerrar algunas heridas, aunque sería algo difícil.

Pero se sentía obligada a volver a una casilla, por lo que se decidió por la de inició, empezar de nuevo. Sin el drama intergaláctico, o el hecho de que no podía odiar ni un poco a Loki, no cuando él y ella habían compartido un vínculo tan raro como íntimo. Pero debía intentar olvidarlo o sepultarlo en algún rincón de su mente.


Fin

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No es verdad, aquí termina la primera parte de esta historia, pero no quiero dividirla en distintos documentos, por lo que la subiré aquí igual. Ya entré a clases y no sé cuándo volveré a publicar, pero espero hacerlo a mediados de septiembre.

thought sparkle: La verdad es que hasta yo me sentí mal por los dos, me siento como un monstruo sin corazón, espero que el cap te haya gustado, saludos.

Alexiz tutsi: Es típico odiar a los héroes cuando te gusta el villano, je je je, de la relación de Loki y Darcy no puedo darte detalles porque sería spoiler. Espero que te haya gustado el cap, saludos.

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ESCENA POST-CRÉDITOS

Lo habían trasladado a la famosa Torre Stark, donde una vez fue derrotado y donde ahora purgaría otra derrota, se preguntó qué era lo bueno de seguir luchando.

En su solitaria celda, pasaba la mayoría del día durmiendo, apenas si comía y se había negado a hablar con nadie. En ese preciso momento se encontraba acostado boca arriba con su brazo derecho sobre sus parpados cerrados. El sonido inconfundible de unos tacones lo hicieron levantarse precipitadamente.

-Siento no ser la chica que esperabas.- Dijo la rubia frente a él.

No la reconoció al instante, pero luego de reaccionar que estaba en su celda, supo que se trataba de Amora, solo que había adoptado una apariencia diferente.

-Lárgate- Siseó Loki

-No- Respondió ella despreocupada mirándose las uñas.

-No querras que te obligue.- Quizo sonar malicioso pero solo podía reflejar rabia en su voz.

-Estas demasiado débil y aun no cumples con tu trato- Dijo ella

-Ella no está conmigo, no tiene sentido.

-Pero la zorra que quiere Thor trabaja aquí.- Lo miró seriamente -Si me traes su corazón, podre hacer que Thor sea mío y entonces puedo darte todos los medios para que la humana que quieres este contigo.

Loki la miró con odio, estaba seguro que ella estaba detrás de su captura, también se atrevía a asegurar que aquella bruja mentía. Pero aun así sonrió y le tendió la mano derecha.

-Es un trato.- Dijo el dios.

-Es un trato-Respondió la hechicera apretando su mano.


Hasta la proxima.

Besos.

Linetask