Hola a toda la comunidad, que les aviso que ahora toca nuevo capítulo de esta historia.
La última oportunidad para todos
Las elecciones estaban cada vez más cerca, y la preocupación crecía a un ritmo alarmante, y es que Regius, contra todo pronóstico que se hubiera hecho antes, ya estaba superando a Genya Nakajima en intenciones de voto, lo cual hacía que todo el personal dependiente de la alcaldía se mostrara bastante preocupado. La llegada de Regius significaría un severo paso atrás en varios servicios de la ciudad y generaría la entrada en escena de un panorama oscuro en el cumplimiento de las necesidades de la ciudad, pero todo esto era posible por el único detalle de que la banda de Jail Scaglietti había puesto en ridículo a la policía de una manera excesivamente escandalosa. Y por si eso no fuera lo suficientemente grave, las tenientes Nanoha y Fate habían anunciado de forma oficial el final de su relación sentimental. Nadie quedó indiferente a aquella noticia, y no solo era porque ellas eran el principal apoyo con el que contaba Hayate para asumir las riendas del cuerpo de policía y por el peso moral que significaba la presencia de la pareja, sino también porque todos dentro de la comisaría se habían ilusionado muchísimo con la posibilidad de que ambas se casaran, cosa que se suponía que iba a pasar en apenas un par de meses.
Incluso Einhart era perfectamente capaz de notar el cambio de ambiente que se desencadenaba por aquella separación. La comisaría de pronto se había vuelto mucho más incómoda que nunca, y aquella sensación muy poco tenía que ver con el papeleo incesante.
─ Esto es demasiado terrible. El cuerpo de policía que tanto amamos está por llegar a su fin ─ dice Verossa en un tono más poético y teatral que pesimista ─. Igual no puedo decir que no he pasado grandiosos momentos aquí, al lado de ustedes. Este trabajo me ha llenado bastante, y tengo que agradecerles que mi convivencia fuera mucho más llevadera.
─ Yo pienso igual, pero pienso que es un poco temprano para estar haciendo despedidas ─ opina Vita.
─ Eso no importa ─ dice Signum ─. Simplemente quiere manifestar lo que piensa, y eso no es malo. En todo caso, si nos logramos salvar y Nakajima llega a seguir como alcalde, sólo veríamos este momento como otro drama tonto de Acouss-san.
─ Vamos, no hace falta ser tan cruel en un momento como este ─ dice Verossa sin perder el humor ─. Ahora mismo estamos en un problema bastante grave, y por ello necesitamos mantener el humor en el lugar de trabajo para no caer ante la depresión. Recuerden que eso es precisamente lo que quieren nuestros enemigos.
─ Estoy de acuerdo ─ interviene Shario ─. En este mismo momento, cuando las cosas van terriblemente mal y el panorama no es nada alentador, tenemos que mantenernos unidos y mantener la moral en alto y enfrentar los problemas juntos. Es la única manera en que podremos vencer, y de otra forma.
─ Muy bien dicho. Ese es el espíritu de lucha que necesitamos en este momento ─ anima Verossa sonriente ─. Puede que nuestras tenientes estén pasando por un mal rato, pero precisamente para cubrir estas ausencias que están sufriendo es que estamos nosotros. Somos luchadores. Somos los defensores de la ley y el orden de la ciudad de Midchilda ¡Somos policías!
El grupo entero se levanta y apoya las palabras de apoyo de Verossa, pero fuera de ese intento por mantener el espíritu se encontraba Einhart. Ella tenía la cabeza en otro lado, más específicamente en los planes de la banda para llevar a cabo el robo al bando cambiario de Midchilda. El golpe era grande, pero a la vez era muy peligroso, pese a que inevitablemente los policías perderían rendimiento por los problemas que derivan de la separación de Nanoha y Fate.
Era preocupante, pero había un plan de acción, y Einhart se había comprometido a apegarse al plan, cueste lo que cueste.
Dos días después
─ Ahí está el banco. El último paso que nos queda para glorificar nuestra banda y pasar a la historia como la banda criminal más grande de toda la historia ─ dice Jail al usar unos binoculares para revisar la entrada del banco ─. Ya ustedes saben cómo debemos operar, que lo hemos discutidos varias veces.
─ Así es. Estamos listos para lo que sea ─ responde Nove con bastante confianza.
─ Esto tiene que ser rápido y fulminante. Nunca nadie nos olvidará luego de que perpetremos este grandioso robo ─ dice Une.
─ Einhart por su parte estará dándonos informe de los movimientos de la policía. Ella finalmente ha sido asignada para vigilarnos e informar a distancia, por lo que estará pendiente de cualquier cambio de estrategia durante la persecución ─ avisa Vivio con una macabra sonrisa ─. En ella reside nuestra carta del triunfo, en caso de que a esos bobos de la ley se les ocurra algo bueno para detenernos.
─ Viendo lo visto, no hay ninguna excusa para fallar ─ advierte Quattro ─. Nuestra única victoria es la victoria de todos en esta operación. Un solo fallo de uno de nosotros significará el fracaso de todo el grupo, así que debemos centrarnos como se debe.
─ Muy bien dicho ─ felicita Jail con una sonrisa ─. Y también saben en qué estamos de acuerdo todos: Si conseguimos el objetivo lo celebraremos con una gran fiesta con pizza esta noche.
─ Estoy lista para arrasar. Empecemos ahora ─ Sein ya tenía preparada su arma.
─ Yo también. Esto va a ser divertido ─ dice Cinque.
Ya sin más que decir, la banda se sube a cuatro furgonetas que empiezan su marcha hacia el banco. El mismo no parecía muy patrullado, y eso implicaba dos cosas: La policía no lo creía como el siguiente objetivo o tendría policías escondidos para dar la sorpresa a mitad de la operación. Pero estaban seguros que sería la policía quien se lleve la sorpresa. La banda iba muy bien armada, tenían un plan bastante bien planteado, y encima tenían a Einhart para respaldarles en caso de que surgiese cualquier imprevisto. Nada podría fallar. Ese robo iba a ser un éxito absoluto.
Banco
Cerca de la entrada se encontraba nada menos que Nanoha, y tras ella se encontraban escondidos Verossa, Vita, Shamal y Zafira. Al grupo le causaba algo de preocupación cuando Fate había anunciado que no participaría en la operación. Habían más policías escondidos en las cercanías, y de hecho, todo el personal disponible había sido incluido en la operación, y hasta Einhart se encontraba en la azotea de un edificio cercano con el propósito de informarles de cualquier eventualidad. No podían permitirse fallos. El futuro del cuerpo de policía dependía de lo que fueran a hacer allí y ahora.
─ Chicos, pase lo que pase, quiero que sepan que confío en ustedes ─ dice Nanoha con seriedad, y el grupo asiente ─. Vamos a dar lo mejor de nosotros y detendremos a todos los integrantes de la banda Scaglietti que nos sea posible. No fallaremos en esta ocasión.
─ Cuenta con nosotros. Vamos a impedir el robo al banco y los detendremos a todos ─ dice Shamal.
─ Aunque nos vaya la vida en ello ─ dice Zafira.
─ Usted ordene, teniente, y nosotros actuaremos conforme a la orden ─ dice Verossa.
Nanoha asiente. Pese a lo terrible que se veía todo, era una grata sensación ver que contaba con la inquebrantable lealtad de sus subordinados. Mira en la direcciones en que estaban los demás policías. Shario, Ginga, Signum, Vice... Todos estaban tan listos como su grupo acompañante para darlo todo para detener a la banda. Sólo les quedaba esperar a que llegase el momento de inicio, y entonces entrarían en acción.
Con Einhart
La novata estaba revisando todo el perímetro, pendiente de cada cosa que esté pasando en los alrededores. Era la primera vez que era asignada en alguna tarea para detener a Jail y su banda, pero obviamente su tarea como doble agente significaba que también estaba dispuesta a informar al grupo criminal para facilitar su huida ante cualquier dificultad que se presente.
─ Vivio a Einhart. Vivio a Einhart ¿Qué tal va la situación en la entrada? ─ se escucha la voz de su novia y ama.
─ Aquí Einhart. Pues por ahora todos los policías están en guardia y a la espera de que ustedes vayan. Tengan mucho cuidado con el flanco derecho, que por ahí hay más agentes ─ responde Einhart al echar otra mirada a la calle ─. El banco no está muy vigilado desde dentro, por lo que allí tendrán la parte más fácil y rápida.
─ Muy bien, pues informaré al grupo ─ dice Vivio con tono complacido ─. Una vez que esto termine y consigamos el robo más grande e importante, quedas invitada a nuestra fiesta, e incluso puede que tengamos algo de "acción personalizada".
Einhart se pone bastante roja, pero la verdad es que le encantaba esa idea. Vivio no solo era adorable, sino que también podía ser tan seductora como se le antoje, y eso mismo había enganchado a Einhart. Haría hasta lo imposible para que ella esté bien, y por eso estaría pendiente hasta del más mínimo detalle de lo que ocurra en la calle.
─ De acuerdo. Estaré allí esta noche ¿Tendría que ir casual o hay etiqueta?
─ Como a ti más te guste, que la fiesta es para disfrutar y para reír como locos toda la noche.
─ Entonces ya pensaré qué ponerme ─ dice Einhart ─. Te amo, Vivio. Haré todo lo posible para que tú estés bien, incluso intervenir personalmente si algo malo llega a pasar.
─ No dudo que lo harías, pero estoy segura que no va a pasar nada grave ─ la voz de Vivio causaba alivio en Einhart ─. Ya lo sabes. Esta misma noche. Te estaré esperando.
─ Y yo estaré ahí. Cuenta conmigo.
─ Ya lo estoy haciendo, mi dulce Einhart.
La comunicación es cortada, y Einhart se guarda la radio que le había dado Cinque el día anterior. El gran momento estaba por llegar, y Einhart estaba lista.
Con la banda Scaglietti
Los criminales ya se habían metido en las furgonetas y los motores estaban encendidos. Únicamente faltaba la voz de mando de Jail para que las furgonetas iniciasen su terrible marcha hacia la entrada del banco. Estaban armados hasta los dientes y tenían todas las rutas de escape bien fijadas. Une, Cinque, Due y Otto tenían la labor de estar al volante, y es que esta vez el propio Jail estaría al frente, listo para disparar si así hiciese falta. El invicto grupo no tenía miedo a nada, y la policía estaba por presenciar el mayor fracaso de toda su existencia.
─ En sus marcas ─ dice Jail con la radio encendida para que sus subordinado escuchasen sin problemas ─, listos ─ las furgonetas empiezan a rugir, a la espera del momento de arranque, y la banda entera estaba la mar de emocionada ─, ¡A CORRER!
Y la marcha empieza. Las furgonetas corren por las calles, llamando la atención y haciendo que los transeúntes se lanzaran a los lados para evitar ser arrollados por aquellos funestos vehículos. En menos de un minuto ya estaban en la entrada del banco.
Jail Scaglietti es el primero en salir al exterior, con dos UZIs en sus manos apuntando para así disparar a cualquiera que intente arremeter contra él o sus subordinados sin ninguna piedad. La banda entera sale tras él, también estaban bien armados, y juntos empiezan la caminata hasta la puerta del banco.
─ La policía está a la espera de la orden de la teniente Takamachi para entrar en acción ─ avisa Einhart por la radio, y los integrantes oían todo por auriculares para prevenir que la información se colara y Einhart quedara expuesta.
─ Excelente. Tenemos todavía algo de tiempo para actuar ─ dice Sein, la cual estaba impaciente por pegar tiros ─. Espero que no se tarden demasiado, que me siento como protagonista de un videojuego de guerra.
─ Ya llegará el momento. No te impacientes ─ avisa Vivio divertida, y ella también iba armada para efectuar el robo.
El robo ya había dado comienzo. El momento de la verdad había llegado, y la banda entera estaba bastante emocionada ante la perspectiva de la victoria.
CONTINUARÁ...
Y ya estamos en los últimos capítulos. No sé si queden dos o tres más, pero estamos cerca del final. Va a ser un auténtico reto dar un final con broche de oro, pero estén seguros de que haré hasta lo imposible para que sea épico. Ya sin más que decir, me despido y les deseo un feliz año nuevo a todos.
Hasta otra
