Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi
Capítulo 10:
-Toma -Ranko acerca el teléfono a su amiga- habla tú
-¿Y yo porqué?
-Porque si lo llamo yo no querrá venir
-¿Estás segura que te sientes mal? -pregunta la morena dudando del estado de su amiga cuando ésta sale disparada a vomitar en un cesto de basura
-Sabes que hora es enana? -pregunta un somnoliento Ranma recordándole a la primera vez que lo llamó
-Ho-hola Ranma, buenas noches -dice cohibida
-Akane?
-Si.. am.. dis-disculpa que te llame -por Dios! Porqué me pongo tan nerviosa!?-
-¿Pasó algo? -del otro lado se escucha su voz alterada. No como la última vez, la chica supuso que su tono asustado se debió a como le habló, como cayendo en la cuenta de quién lo llama y desde dónde- ¿Ranko está bien?
-Si, si, está bien.. sólo se siente un poco mal, de nuevo.. De hecho está vomitando.. -mira a su amiga recargada sobre un bote de basura en plena calle- me ha dicho que te llame para ver si puedes venir a buscarla..
-HERMANIIIIITOOO -aparece Ranko por detras y grita en el oído de la pelinegra- VEN A BUSHCAARNOOOUUS! AKANITA TAMBIÉN QUIERE QUE -HIIP- VENGASSHH
-NO! QUE DICES!? Oh, Dios mío -se toma la cabeza - no le hagas caso Ranma.. bebió demasiado..
-O-okay.. aamm... Dónde están?
-Estamos en.. -miro a todos lados intentando reconocer el lugar-
-El bar Bizarrooo -dice Ranko y Akane cree fehacientemente que algo trama. Hace cinco minutos no se veía tan mal..
-Ya.. -dice él con cansancio- ahora voy -la joven estaba a punto de cortar cuando escucha -¿Akane?
-¿Si?
-No dejes que se vaya con el camarero..
-Aamm.. okay.
-Nos vemos en cinco minutos en la puerta -se corta
-Bueno Lindsay, vamos a la puerta, Ranma viene en camino
-¿Lindsay?
-Lohan.. es la única que se me ocurrió con problemas con el alcohol y por lo mentirosa
-JAJAJA! Oye, puede que tenga problemas de alcohol, pero no soy una mentirosa -dice sin un ápice de borrachera-
-Aah no? Entonces dime, cómo es que recién estabas ebria como una cuba y ahora 'mágicamente' ya no?
-Aaakaniiitaaaa -dice- se me da bien hacer de sobria no? -saca la lengua y hace la señal de victoria
-Ya, vámonos. Y aléjate de los camareros
-Y eso?
-No lo sé.. así dijo Ranma
-¡RANMA! ¡VAMOS! YA DEBE ESTAR POR LLEGAR!!
Ranko sale casi corriendo del antro tirando de su pobre amiga.
Definitivamente ALGO se trae.
Fueron al guardarropa por sus carteras y en el camino, Ranko intentó coquetear con el muchacho de ahí. Para suerte de la ojimarrón, el chico era homosexual, así que no se demoraron mucho.
Al salir afuera, se encontraron con un Ranma algo inquieto y por demás, molesto. Rodeado de chicas y mirando a toda cámara que le acercan. A pesar de poner una sonrisa, Akane pudo ver, en sus ojos, el enojo, la impaciencia y la molestia. Acabo de decir "en sus ojos"? Este chico la estaba volviendo loca.
Cuando sus miradas se cruzan, nota como se alivia su semblante, hasta cree verlo suspirar, como si fueran su salvavidas.
Mientras se van acercando, alcanzan a escuchar un "Debo irme, solo vine a recoger a mi hermana y una amiga". Por lo bajo, la pelilarga escucha a una chica murmurar "suertuda amiga" con un deje de celos. ¿¡Celos!? ¡Ja! Como si fuese que es suyo. Bueno, tampoco es mío.. ¿Que estoy diciendo!? Aunque hace una semana no hablaban, Shinnosuke seguía siendo su novio.. ¿o no?
Ranma se libera de sus fans, que parecen salir de abajo de las baldosas y llega hasta su hermana y la amiga. Mira a Ranko con una expresión entre sorpresa y confusión.
Ella se tira sobre él abrazándolo por el cuello y la escuchó casi gritar
-Herrrmaniito! Viniiiiiishte! Te estábamoshesperannndo -comenta arrastrando y uniendo las palabras al hablar
-Whooa. Sí que te pasaste esta vez -dice él, pero algo le dice a la acompañante de la pelirroja que no lo comenta por su estado etílico, sino por algo más que no sabe, o más bien, no quiere saber - ¿Estás bien Akane? -la mira a los ojos
-Si, yo no bebí casi nada asi que..
-Es una len-hip-ta. Ni siquiera terminó su margarita! -interrumpe la pelirroja
-Ya te dije que las margaritas no me gustan -dice la otra molesta
-¿Entonces porqué lo pediste? -pregunta olvidando momentáneamente su borrachera y separándose de Ranma a la vez que se planta derecha y pone sus manos en sus caderas.
-¡Tú pediste los tragos cuando fuí al baño!
-Cierto -confiesa retomando su papel y volviendo a tirarse sobre su hermano -La próxima pide tú
-No habrá otra vez -responden Ranma y Akane a la vez
-Oooowwww ¡mírense! Hasta están minimentizados
-¿Mini-mini qué? -pregunta el pelinegro
-Quiso decir "mimetizados" -le contesta Akane sin darse cuenta y al segundo se sonroja -es-es decir, Ranko! Dejate de boberías
-Porqué te sonrojas Akane?
-Seguro es el alcohol -intenta en vano excusarse
-No bebiste ni la mitad de tu trago
-¿Y gracias a quién?
-Está bien, la próxima, prometo que serán cervezas
-Bueno, siendo así..
-Oigan, oigan, dejen de parlotear y avancen. Mi auto no esta lejos, y tenemos que llevar a la tía Berta a una cama
-¿Tía Berta? -pregunta confundida la chica Tendo
-Es una tía nuestra que suele beber y terminar en algún sofá -explica Ranma
-ooh, bueno, al menos viene de familia -siguen avanzando hasta llegar al auto con Ranko colgada de los hombros de la morena y los de su hermano
-Para que sepas que no es tía de sangre, es la esposa de un primo lejano de mamá.. -se defiende en vano la pequeña y voluptuosa pelirroja
-Entiendo.. disculpa -se retracta su amiga
-No, no te disculpes. De chicos solíamos pasar las fiestas en su casa así que quizá de ahí viene su.. 'comportamiento' -dice el pelinegro tranquilo mientras abre la puerta trasera de su Hundai -ven, ayúdame a meterla aquí
Con mucho esfuerzo y risas por parte de Ranko, logran meterla en la parte de atrás del auto. Al terminar, Ranma cierra la puerta y le hace un gesto a Akane con su cabeza para que suba del lado del copiloto
-¿Qué sucede? -pregunta al verla dubitativa
-¿Quieres que viaje adelante? ¿Con-contigo?
-¿Otra vez lo mismo? -pregunta divertido- ¿Que hay de malo? Si quieres ir atrás, ve, pero me imagino que ya sabes como duerme mi hermana cuando bebe.. -cuenta mientras ven una pierna de la inconsciente chica estirarse y caer entre los asientos delanteros -si quieres arriesgarte a morir aplastada o en su defecto, a ser posiblemente vomitada, ve. Sino, ven conmigo adelante.. oye -se acerca peligrosamente al femenino rostro - no muerdo -y le guiña el ojo
Se aleja tan súbitamente como se acerco y el corazón de ella parece que va a salir de su pecho de puros nervios.
No le queda otra opción y abre la puerta del copiloto. Se acomoda, coloca el cinturón de seguridad y mientras Ranma arranca el auto, se da vuelta para ver a su amiga, que duerme boca arriba.
-Solo está dormida -comenta el de pelinegro
-Lo sé, pero me preocupa -dice ella con el ceño fruncido
-¿Que cosa?
-Todo el alcohol que toma
-Pff, no bebe casi nunca
-Cómo que no?
-No le gusta la cerveza. Ella prefiere los tragos. Los toma cuando sale, como hoy, sino, es una maldita puritana
-HEEEY! -se escucha desde atrás y la cabeza de Ranma es golpeada hacia adelante por la "inconsciente" chica
-Ya, madura! Quédate despierta, ya estamos llegando a mi departamento.
Aunque su hermano la tratara de "puritana", los tres sabían perfectamente que eso era mentira. Si bien era verdad que no le agradaban las cervezas, si no tenía otra cosa que tomar, simplemente hacía de "tripas corazón", muy a su pesar.
Mientras él estacionaba el auto en el garage del edificio, la pelilarga trataba de mantener despierta a la pelirroja
Una vez estacionados, la chica de ojos marrones abre la puerta trasera e intenta hacer que su amiga salga. Lo logra a duras penas, pues Ranma llega justo en el momento que se le aflojan las piernas intentando que la otra muchacha se quede parada derecha sobre la pared.
El ojiazul la toma de la cintura acercándola a su pecho con una mano, mientras que con la otra mantiene a su hermana contra la pared. Akane siente el latir del corazón masculino através de sus manos, que en el momento de la fallida caída se posicionaron allí. Desde su posición, puede ver el azul penetrante de sus ojos. Esos que parecen traspasarla y leerla como si fuese un libro abierto.
Puede sentir su aliento a mentol llegando a ella como una invitación a devorarlo. Y su boca.. esos labios entreabiertos que le encantaría morder.
¡Akane! Despierta!
Vuelve en sí en un segundo de lucidez y se separa rápidamente, cohibida de nuevo
-Gracias -dice en un susurro y agachando la cabeza queriendo esconder un fuerte sonrojo
-No-no es nada -contesta igual de colorado, parece que Saotome no es tampoco inmune..- ¿Va-vamos? Digo, a llevar a mi hermana arriba -señala con su cabeza los pisos que están sobre ellos
-S-sí, vamos
Después de un largo silencio interrumpido por los quejidos de Ranko, llegan a la puerta. Ranma la abre mientras Akane sostiene a su amiga, que murmura una canción en inglés, está muy borracha, así que no sabe bien si está intentando cantarla o sólo tararearla. Entran y la sienta en el sofá que hay en el living apenas pasan la puerta. Su hermano, muy convenientemente despareció así que la chica de cabello negro la acomoda un poco y decide marcharse luego de eso. En ese instante aparece el ojiazul.
-Bueno, la habitación está lista así que.. Ooh, -dice cuando ve a la pequeña pelirroja dormida muy cómodamente en el sofá- bueno, si el cacharro es más cómodo.. Oye, Akane, dónde vas? -pregunta cuando la ve acomodarse la cartera
-¿A mi casa..?
-¿Estás segura? Es tarde y un taxi a esta hora es difícil de conseguir.. la habitación de Ranko está vacía, si quieres.. -dice tímidamente con las manos en sus bolsillos
-Aam.. no sé si sea una buena idea Ranma
-¿Porqué? Ya te dije que no muerdo -sonríe
-Está bien -se da por vencida luego de pensarlo unos segundos, más que nada porque le duelen terriblemente los pies y necesita descalzarse lo antes posible- ¿dónde es? -pregunta
-Allí -señala el corredor - la puerta de la derecha, al final está el baño
-¿Y la de la izquierda?
-Mi habitación -la chica se queda en silencio avergonzada- Aunque si quieres, podemos compartir mi cama -bromea
-¿Q-qué dices? -dice la chica al borde de matarlo
-¡Es broma! ¡Es broma! No pasaría la noche con una marimacho ni aunque me pagasen -continúa más por nervios de quedar en evidencia
-Idiota
-Fuerza de gorila
-Egocéntrico
-Pecho plano
-¿Y tú que sabes? -Akane se cruza de brazos
-Aah, ¿si? Muéstrame
-¿QUE!? -Se escandaliza
-¡Mentira! ¡Mentira! -el muchacho levanta las manos retractándose
-Pervertido -susurra por lo bajo, aunque el pelinegro la escuchó perfectamente
-Haré de cuenta que no oí eso -contesta enarcando una ceja- En el armario hay ropa de mi hermana, por si quieres dormir un poco más cómoda -explica
-Está bien -responde hosca. Se retira a la habitación de su ebria amiga. Le apenaba tener que dejarla en el sofá, pero la pequeña pelirroja parecía cómoda.
La joven entra a la habitación y se pregunta porqué Ranma tiene una habitación para Ranko. Será que se queda seguido? Mientras se va cuestionando esa y otras cosas más, busca en los cajones del armario. Efectivamente hay ropa. Encuentra los pijamas, pero son todos de encaje, cortos camisolines y para nada cubren la piel. Se pregunta porqué Ranko usaría algo así para dormir en el departamento de un joven soltero. "Es su hermano" le grita su inconsciente. Lo más probable es que la haya visto con menos ropa. Como ella y sus hermanas. Aunque no estaba segura de que aquello también se aplique a los hermanos varones.
Le daba vergüenza incluso ver esas prendas tan reveladoras y cae en la cuenta de que sí, definitivamente Ranko vestiría así para dormir.
Sigue buscando en otros cajones y encuentra un cómodo short que a pesar de llegar apenas a cubrir su trasero, le permite moverse con libertad. También da con una remera de Guns'n'roses que le queda bastante grande.
Sale de la habitación al baño a cambiarse, cuando termina su tarea vuelve salir y se encuentra a Ranma en cuero, con pantalones cortos y a punto de entrar.
-¡Aah! ¡Me asustaste! -casi grita la pelinegra
-¿Yo? ¡Casi se me sale el corazón por los oídos! -dice y luego clava la mirada en la vestimenta de la chica- ¿De-de dónde sacaste esa playera? -dice a la vez que la señala
-Estaba entre la ropa de tu hermana. La verdad es que los pijamas que usa son muy...
-Reveladores, lo sé -sigue mirándola
-¿Que tiene la remera? -pregunta curiosa
-Que es mía -responde sin emociones aparentes
-Oh, ¿quieres-quieres que me la quite?
-¿¡Eeh!? -dice estupefacto
-¡Q-que te la devuelva! – corrige más roja que una señal de alto
-N-no, quédatela.. -desvía la mirada pero puede notar el rojo furioso de su rostro.
-Oye.. Ranma..
-¿Si?
-¿Dónde está la cocina?
-Está saliendo del living, a la derecha. ¿Tienes hambre? -pregunta ilusionado de cocinar algo, aunque sea cualquier cosa para ella
-No, solo un poco de sed -él se decepciona visiblemente
-A un lado de la heladera, en la repisa de arriba hay vasos, por si quieres uno -dice sin ánimos
-Esta bien -responde aún tímida -gracias
Sale casi corriendo del baño y antes de ir a la cocina hace una parada rápida en el living para ver que Ranko sigue respirando y no se tragó la lengua. La encuentra sobre su estómago con su brazo y pierna izquierdas colgando del sofá y la boca abierta. Sigue de largo a la cocina y encuentra la heladera. Al abrirla no encuentra agua, jugo o gaseosa. Solo..
-No busques otra cosa -dice el ojiazul desde la puerta. La chica levanta la cabeza y lo ve apoyado sobre el marco de brazos cruzados- No hay nada además de cerveza -dice- Aunque si quieres puedo prepararte jugo de naranja
-¿Tienes jugo de naranja? -pregunta socarronamente enarcando una ceja
-Tengo naranjas -señala con un dedo la mesa sin descruzar los brazos
-No.. no es necesario -cierra la heladera- creo que tomaré solo agua.. ¿tienes? -pregunta con sarcasmo
-Ja-ja, que graciosa. Vamos, ven, te invito una cerveza. Hace calor y es fin de semana
-¿A esta hora? ¿Cerveza? -pregunta algo confundida
-Tómalo a cuenta de la que te debe mi hermana -guiña el ojo hacia ella
-Está bien -responde nuevamente tímida
Ranma se acerca y abre la heladera, saca dos botellas de cerveza, se dirige a uno de los cajones del bajomesada y saca un destapador. Una vez liberados los picos, extiende una a la menuda joven mientras él se apoya sobre el mueble con la suya.
Akane extiende la mano alcanzando la botella y se recarga sobre la heladera. Sí que era una noche calurosa.
Después del primer sorbo, Ranma mira hacia afuera, a través de la ventana e invita a la pelinegra al balcón que tiene saliendo del living. Ella, un poco recelosa pero de alguna manera segura, lo sigue, pasando nuevamente cerca de su amiga, de la cual solo llega a ver la colorada cabeza.
Una vez afuera, ambos suspiran el refrescante aire de la noche. Dejaron la puerta abierta para que la brisa llegue a la durmiente del sillón y se situaron uno al lado del otro, apoyados contra la baranda.
En ese momento, el pelinegro agradeció haberse mudado a una zona residencial de Tokyo, donde los edificios no eran tan altos y su departamento le daba vistas hermosas de las casas desde arriba.
Comenzaron a hablar, nada en especial, solo una charla de dos amigos que comparten un trago.
A pesar de las discusiones tontas, ambos chicos se llevaban bien, disfrutaban de la mutua compañía y de divertían bastante cuando estaban juntos.
Ya iba por la tercer cerveza cuando oyeron un ronquido quedo que vino de adentro y ambos voltearon a ver si la chica allí dormida se había despertado, pero solo cambió de posición.
Volvieron la vista al frente y Akane vió como el de la trenza sonreía mientras meneaba la cabeza.
-¿De qué te ríes? -pregunta la muchacha curiosa
-De Ranko.. todavía no me explico como fue que terminó contigo y no con algún grupito charlatán en la facultad -al oírlo, la pelinegra sonrió con él
-Yo tampoco lo sé -dice secundándolo
-Aunque si no fuera por ti, estoy seguro que seguiría en primer año
-O quizá hubiese abandonado en el primer cuatrimestre -completa ella
-Muy cierto, mi amiga -ríen juntos- ¿Sabes? Creo que deberías terminar la carrera, aunque no vayas a ejercerla -comenta al pasar
-¿Cómo dices? -pregunta sin entender del todo
-Que podrías terminar la carrera sin la necesidad de ejercer. Digo, para que el día de mañana no te arrepientas de haber dejado la carrera a la mitad. O es que acaso ¿No sientes que dejaste algo pendiente?
-Todos los días -contesta con pesar
-Entonces ¿porqué no continuaste? -pregunta
-Por que no sé si podré trabajar con niños sabiendo que el mío no tuvo esa oportunidad -dice triste- me es difícil pensar en eso, más aún.. -se queda callada
-¿Más aún qué? -anima el pelinegro poniendo una mano sobre el hombro de la muchacha
-Sabiendo que fui yo quién mató a ese bebé -Ranma se quedó estático. No comprendía del todo. Akane no era una persona mala. Ella no sería capaz de interrumpir un embarazo. No, quizá la obligó su tonto novio, o quizá ella misma cometió el error y ahora lo paga con la culpa.
-Bueno, todos tenemos alguna razón para hacer lo que hacemos -dice y la chica comprende al instante. El pelinegro piensa que terminó el embarazo a propósito
-No, no te hagas una idea errada -dice comprendiendo que el ojiazul entendió todo al revés- yo no hice nada. Fue.. fue un aborto espontáneo -susurra- la doctora dijo que el embrión no estaba formándose de manera correcta y el pequeño corazón dejó de latir -cuenta, y al instante se da cuenta de que lo ha dicho sin sentir culpa, remordimiento o dolor.
Tal vez, lo único que necesitaba era contar lo que había pasado en voz alta sin echarse a sí misma la culpa.
De alguna manera, se sintió más ligera, como si se quitase una terrible carga de su espalda.
Sensación que se evaporó cuando creyó tener otra cosa que le pesaba, pero en realidad, solo era el brazo del chico de la trenza, que la abrazaba intentando consolarla. Al principio, se sonrojó, pero luego, fue recargando su cabeza en el masculino hombro.
-Hazme caso -comienza a hablar él- si no quieres trabajar en eso, al menos termina lo que empezaste. Tal vez en las residencias encuentres un respuesta real a tu pesar y no solo suposiciones.
-Gracias, Ranma. Lo pensaré -sonríe y cierra los ojos disfrutando del contacto
-Bien, esa es la chica que me gusta -dice en voz alta apretando el abrazo y la mujer abre los ojos avergonzada- eres más valiente de lo que crees Akane, sé que pasarás esta y cualquier otra prueba -la suelta y la mira a los ojos
-Muchas gracias Ranma -contesta ella mirándolo a los ojos.
Por primera vez, sintió la necesidad de ser abrazada, contenida, pero no por cualquier persona, sino por el fornido hombre que tenía enfrente. Se sentía abrumada por él, mareada. Aunque quizá esto último fuera por el alcohol. Ranma sonreía hacia ella con esa sonrisa tan bella que encandilaba a cualquiera y sin siquiera pensarlo, se abalanzó hacia él tomándolo por el cuello y estampando sus labios contra los del aturdido pelinegro. Que abrió los ojos ante el accionar de la chica, pero enseguida respondió a aquel inesperado beso con fervor.
Hacía mucho que quería besarla. Desde que la vió la primera vez.
Nunca lo había dicho, pero en su interior, rogaba por que la chica hubiese quedado inconsciente al salir de aquella piscina, para así hacerle respiración boca a boca. Al menos así hubiera probado aquellos labios que lo tenían a mal traer. Y en ese momento cayó en la cuenta.
Se había enamorado de Akane Tendo.
El beso se extendió unos segundos más, hasta que la turbada chica cayó en la cuenta de lo que había hecho.
Se sintió terriblemente mal. Había besado a Ranma por mero impulso.
Intentó separarse de él, pero la tenía abrazada por la cintura. Quería que el suelo se abra y la expulsara en el lugar más recóndito del planeta.
-Lo-lo sien-siento Ranma -susurra con la cabeza gacha y terriblemente avergonzada- creo.. creo que iré a dormir -anuncia sin levantar la vista y el muchacho hace una mueca de no entender-
-No, no te preocupes -contesta con el semblante serio soltándola- descansa -le dice cuando ella entra al departamento.
Segundos después escucha la puerta de la habitación de Ranko cerrarse sin hacer ruido. Todavía tenía la vista en el lugar por donde la chica había desaparecido. Voltea nuevamente hacia afuera y sonríe sin ganas.
Había besado a Akane. Tocó con sus dedos los labios que minutos antes besaron a la chica. No podía creerlo. Más bien, no sabía si creerlo. Se sentía mareado, ebrio, decidió entrar cerrando las puertas del balcón detrás de él y despacio, ingresó a su habitación dejándose caer en la cama.
Del otro lado del corredor, la pelinegra seguía en la misma posición que entró. Se había tirado en la cama boca arriba con la almohada sobre su cara cerrando sus ojos con fuerza, rogando tener el poder de volver en el tiempo y evitar ese beso.
Aunque, siendo sincera con ella misma, más allá del arrepentimiento, fue el mejor beso de su vida.
Inesperado, salvaje, tierno, tan diferente a Shinnosuke.
Con ese ultimo pensamiento, se zambulló en los brazos de Morfeo. Soñando con Ranma y su supuesto novio.
A la mañana siguiente, el calor entraba por la ventana abierta, gracias al cielo el sol no llegaba a la habitación. Akane supuso que entraba del lado opuesto del departamento.
Poco a poco fue abriendo los ojos y al recordar acostarse sola, pegó un fuerte grito cuando se encontró con el rostro de Ranko frente al de ella.
El grito despertó a la pelirroja, que también gritó del susto.
El estruendo de las dos chicas alertó al pelinegro, que se sobresaltó y cayó de su cama, levantándose como un rayo a la habitación de enfrente
-¡Ranko! ¡Me asustaste! -dice la ojimarrón tocando su pecho con la mano ezquierda
-¿Yo? ¿Te asusté a ti? -contesta la otra chica- Akane ¿Porqué gritaste?
-¡Es que me asuste! Anoche te dormiste en el sofá
-Si, pero desperté con dolor en el cuello y como no quería despertarte me acosté tu lado
-Debiste avisarme, casi se me sale el corazón
-¿¡Que sucede!? ¿¡Entró alguien!? -entró gritando Ranma a la habitación y encontró a la pelinegra parada al lado de la cama y a su hermana sobre esta, ambas asustadas
-No, Ranma, no pasa nada -dice Ranko
-¿Entonces por que gritan tanto? -pregunta al borde del enojo, odiaba que lo despertaran, y más cuando era por alguna tontería
-Es que.. -comienza Akane y se da cuenta que el pelinegro solo tiene puestos unos bóxers rojos demasiado ajustados que no dejaban nada a la imaginación- aahmm, Ranma -dice la chica con el rostro furiosamente rojo
-¿Qué sucede? -no entiende el sonrojo, por un segundo pensó que se debía al beso de la noche anterior hasta que su hermana contesta a su pregunta
-¿Ranma, podrías ponerte algo de ropa? Sabes que yo estoy acostumbrada, pero tenemos visitas -comenta meneando la cabeza y tocando su frente con una mano. El muchacho atina a cubrirse con sus manos, aunque no se veía nada, se sintió expuesto y salió corriendo a su habitación
Las chicas intercambiaron una mirada y rompieron en risas. La reacción del pelinegro les pareció por demás graciosa. En ese momento, la pelirroja se percató del atuendo de la otra
-Akane, ¿dónde estaba esa playera? ¡La busqué por todos lados!
-Estaba entre tu ropa
-Tendré que devolverla, es de
-Ranma, lo sé, me lo dijo anoche -interrumpe
-Oh, no pensé que mi hermanito prefería esto a la lencería -dice la chica de baja estatura y su amiga pasa de su característico blanco al rojo sangre
-¿Qué,qué insinúas? No,no, no es así
-¿Entonces sí usaste lencería? Mejor quédatela, no quiero tener algo que usaste con Ranma -hace un gesto de disgusto
-¡Ranko! No es así, solo fui al baño y cuando salí me lo comentó, nada más ¡No ocurrió nada! -solo se besaron dice su subconsciente.
-Mm.. entonces ¿Porqué te sonrojas Akane? -pregunta con sorna
-Ay, Ranko, ya no molestes -se voltea y se saca la playera reemplazándola por la suya. Acto seguido, dobla la prenda y la deja sobre una silla al tiempo que comienza a arreglar la cama.
Ya en la cocina, los tres se encontraban desayunando en silencio.
El pelinegro y la chica de cabello del mismo color no se dirigían la mirada. De a ratos él la miraba de reojo, pero ella no hacía ademán de mirarlo.
Por supuesto, la de cabello color fuego se dio cuenta de la situación, así que decidió sacar el tema a colación
-Y… qué hicieron anoche luego de que me dormí? -en ese instante nota como sus dos acompañantes se ponen tensos y se miran mutuamente.
-Nada -responde su hermano volteando la cabeza hacia ella pero sin sacar los ojos de la pelinegra frente a él
-¿Acaso volviste a beber solo? -pregunta de nuevo- encontré algunas botellas de cerveza en el balcón -continúa
-Oh, no, es que saldé la deuda que tenías con Akane -dice sin inmutarse, pero por dentro, era un gran manojo de nervios
-¿Cuál deuda? -pregunta sin entender
-Anoche pediste margaritas sabiendo que a Akane no le gustan
-Lo lamento Akane
-No pasa nada -dice la mencionada
-Bueno, creo que iré a preparar mis cosas. Akane, ¿Tienes todo listo?
-Si, mis cosas están en el sillón
-Bien, iré a traer lo mío, no me tardo -se levanta y desaparece hacia la habitación
-¿Te ayudo con la mesa? -pregunta la chica al moreno, que comenzaba a levantar los utensillos
-No, no, está bien, no te preocupes -ambos se quedan en silencio y Ranma continúa con su labor
-Oye, Ranma.. sobre lo de anoche -dice con voz temblorosa a lo que el chico la interrumpe
-No, Akane. No hace falta decir nada. Fueron las cervezas -sonríe para impartirle confianza a la muchacha, pero lo cierto es que esas palabras, en cierta forma le dolían.
-Gracias -continúa ella suspirando aliviada- y de verdad, lo lamento
-No te hagas problema, aunque quisiera pedirte algo
-Claro, dime -sonríe para él
-Quisiera que las cosas no se vuelvan raras entre nosotros
-¿A qué te refieres con "raras"?
-Ya.. ya sabes.. raras.. no quisiera que nuestra amistad se pierda por algo así -la chica se lo queda mirando comprendiendo su punto- la verdad es que la paso bien contigo y no quisiera que ahora nos-nos alejaramos..
-Es-está bien Ranma, hagamos de cuenta que no pasó ¿Si?
-De acuerdo -responde con una sonrisa aunque en realidad sienta una terrible decepción.
-Bien Akane, ya estoy lista ¿Nos vamos? -entra Ranko a la cocina
-Si, vamos
-Adiós hermanito -saluda la pequeña voluptuosa al mayor abrazándolo
-Nos vemos pequeña -dice en broma
-Hasta luego Ranma -se despide la pelinegra también con un incómodo y rápido abrazo
-Adiós Akane, y recuerda lo que te dije anoche -susurra en el oído de ella- eres más fuerte de lo que crees -la mujer sonríe
-Gracias -lo besa en la mejilla y se aleja
Cuando ya estaban en el ascensor cerca de la planta baja, la pelirroja se aventuró a preguntar
-¿Qué fue eso?
-¿Qué cosa?
-Lo que mi hermano te dijo al oído. ¿Acaso hay algo que me perdí?
-No, solo que anoche tuvimos una charla y bueno.. intentó convencerme de retomar la carrera
-¿Le hablaste de lo que pasó? -cuestiona
-Si, y por primera vez, aunque no lo creas, no me sentí culpable de ello -dice con una sonrisa
-¿Eso significa que retomarás? -dice ahora emocionada
-Todavía no lo sé, pero no lo descarto
-¡Le haré un monumento si es que te convence! -abraza a la chica a su lado- estoy orgullosa de ti Akane
-No he hecho nada -contesta
-Si, amiga, lo has contado sin sentir culpa, eso es un logro enorme. El primer paso al resto de una vida con más color -dice con los ojos brillantes
-Gracias Ranko. Eres la mejor. Oye, ¿Porqué Ranma tiene una habitación para tí? -dice recordando algo de repente
-En realidad, era para Ryoga, ese chico sí que tiene problemas de orientación, pero últimamente suele aparecerse en el restaurant de Ukyo, así que de vez en cuando, cuando sé que no llegaré a casa, me quedó allí
-Oh..
-¿Porqué lo preguntas?
-Tenía curiosidad..
Las chicas continuaron su camino, luego cada una llegó a su respectivo hogar, pero cuando la pelinegra llegó al suyo, se encontró con que el auto de Shinnosuke estaba estacionado afuera
Eso no era nada bueno.
-Hola, ya llegué -dice cuando entra en la residencia-
-Akane, estamos aquí -escucha la voz de su hermana mayor que habla desde la sala. Al llegar allí se encuentra con su padre, Kasumi y Shinnosuke, que tiene otro ramo de horribles claveles en su regazo.
-Shinnosuke, ¿qué haces aquí?
-Qué lindo recibimiento -contesta con sarcasmo disfrazado de broma. Akane lo conocía demasiado y sabía que detrás de esa falsa sonrisa, el muchacho no tenía un buen humor
-Perdón, pero es que hace una semana no llamas.
-Tú tampoco lo hiciste
-Shinno, -dice con cansancio- no siempre seré yo quien te llame luego de alguna pelea -al pronunciar la palabra, notó en los ojos de su padre un ligero brillo y en los de Kasumi una ligera decepción- ven -le da la mano y lo guía a su habitación- hablemos en privado
Una vez en el cuarto de la chica, el joven de ojos verdes la besa inesperadamente. Ella, por su parte, responde al beso, más por culpa que otra cosa.
Todavía tenía grabado en su memoria el beso de la noche anterior con el pelinegro.
Y no, ese beso no se parecía en nada al que se dio con Ranma. Le faltaba algo. Le sobraba otra cosa. No tenía su sabor ni su fiereza mezclada con la infinita ternura del ojiazul. Este beso era más bien, llano. Sin sentimiento, le sabía a costumbre .
Ranma Saotome la había cambiado. Aunque no sabía si para bien, o para mal.
Bueno, hasta ahí por hoy xD
Quiero agradecer inmensamente a todos los que comentan los capítulos y a quienes se van sumando poco a poco.
Y en especial a Kanaliv, Yeka453, Andy-Saotome-Tendo, Akanitacuri, Haruri Saotome, Emilse Camila Silva -tocaya! nos llamamos igual ;)-, SusyChantilly, Sakurasaotome, Livamesauribe y a todos los que no llegué a mencionar ¡Este fic no seria nada sin ustedes!Nos vemos pronto ;)
