Advertencias: Ninguna esta vez
20 – Dolor – Shaka + Afrodita + Saga
Shaka se había sentido complacido con lo sucedido entre Shura y Aioros y decidió ejercer su habilidad de mediación con alguien más. Sabía que Saga se encontraba aislado, lejos de su hermano y de sus viejos partidarios, le parecía que Afrodita era el principal problema y que si lograba aplacarlo, Death Mask aceptaría al gemelo con mayor facilidad.
Le comentó su plan a Saga, quien con toda la diplomacia y amabilidad posible le dijo que no creía que algo así funcionara; Afrodita no era como Shura, no iba a comportarse con mesura sólo porque no estuvieran a solas. Pero Shaka estaba confiado y fue persistente en su insistencia. Saga se prestó al experimento para quitárselo de encima, no creía que pudiera funcionar.
El plan era el mismo, juntar a los enemigos en un ambiente calmado para que pudieran arreglar sus diferencias, con él como mediador para calmar los ánimos y evitar la violencia.
Saga llegó primero y bebió una agradable taza de té de cola de caballo; entonces llegó Afrodita, el sueco había tenido mala espina sobre aquella noche desde la invitación y al ver allí a Saga confirmó aquella jugarreta que ya presentía. No dudó ni un instante, lanzó un fiero ataque de espinas, un ataque más bien infantil, dedicado a causar dolor físico, pero que no era apto para derrotar a nadie con cosmos. Saga adivinó el movimiento y se escudó debajo de la mesa, en la que los tallos se clavaron un centímetro en la dura madera. Shaka en cambio jamás había visto tal ataque y no pudo evitarlo, recibió varias decenas de espinas en todo el cuerpo.
Afrodita se dio la vuelta y salió de allí con elegancia, a penas un segundo después de haber entrado. Saga volvió a su taza de té, admirado por la rauda exhibición y Shaka… él estuvo quitándose espinas el resto del día, aguantando la expresión de dolor y de fracaso.
.
21 – Espina – Shura + Aioros + Shion
Lo sucedido con las espinas de Afrodita se supo en todo el santuario en menos de un día. Shion comenzó a preocuparse de nuevo por aquella idílica (y aparentemente imposible) unión que deseaba lograr. Le exigió una detallada explicación a Shaka que le habló de la razón de su intento y también el anterior, el que había tenido éxito.
Así pues, Shion llamó a su presencia a Shura y Aioros para que le explicaran las razones de las rencillas tras ellos. El español vaciló, inseguro de si hablar sería delatar a su compañero; el arquero en cambio no tuvo problemas en declarar:
–Shura me mató, hace trece años, la diosa le concedió el perdón y yo lo acepto como un Santo Dorado, sin embargo no lo perdono y no lo deseo como amigo.
El español sintió al principio una oleada de frío y después un calor abrasante, respiró profundo y se forzó a calmarse, sin embargo no pudo reprimir la sonrisa.
–Si me acepta como santo y reconoce mi lugar en la orden eso es suficiente para mí.
Estuvo tentado a agregar 'Yo tampoco lo quiero como amigo', pero habría sido una mentira y un insulto innecesario. Shion los despidió con un gesto, dándose cuenta de pronto que se había portado exactamente igual que Shaka, pero no iba a ser tan tonto como para citar a Afrodita también, no quería terminar lleno de espinas.
