Harry Potter y el Poder del Tiempo
Capítulo 10 – Primera lucha
"QUE?"
Todo el cuarto retumbó ante el volumen de la voz de Molly Weasley. Todos habían experimentado un poco del temperamento Weasley en el pasado, pero nadie la había visto tan preocupada desde que su hija había sido secuestrada años atrás. "Que quieres decir con que está desaparecido? Donde pudo haber ido?"
Dumbledore había esperado esta reacción, pero eso no ayudaba en el momento de escucharla. Hacía una semana que había recibido la carta de Harry y acababa de decir a prácticamente toda la Orden que Harry se había ido de Privet Drive.
"Molly, si pudieras calmarte, terminaré de explicar. Por ahora, no tenemos razón para pensar que Harry está en peligro, o que Voldemort sabe que está desaparecido. Entre más pronto lo encontremos, más seguro estará. Así que por favor, cálmense, y pensemos esto con cuidado." Dumbledore solo creía en la mitad de sus palabras. Tenía muy pocas esperanzas de encontrar a Harry luego de una semana de búsqueda intensiva. Ni las lechuzas, ni Fawkes pudieron encontrarlo. Aunque los Fénixes no tenía la habilidad de encontrar a las personas sin importar donde estuvieran, al contrario de las lechuzas, Albus había esperado que la relación que se fénix tenía con Harry ayudara. No lo había hecho.
Le tomó unos minutos a Arthur calmar a su esposa para que se sentara y escuchara la explicación del Director.
"Como dije, en su carta Harry mencionaba que había dejado Privet Drive, y que no tenía intenciones de volver. También admitía habernos engañado para no dejar ver que hubo en su visita al Callejón Diagon, Harry hizo más que solo llevar a su lechuza herida. Me pregunto si Hedwig en verdad estaba herida. Debo admitir que no visité el Emporio de la Lechuza para verificar esa parte de la historia, solo el Caldero Chorreante y Flourish & Blotts.
"Debido a que no quería alarmar a nadie y que el hecho de que Harry había desaparecido podía llegar a oídos de los Mortífagos, solo le dije a unas pocas personas acerca de este hecho. Remus, Alastor, Kingsley, y yo éramos los que dirigíamos la búsqueda desde entonces, y aún no hemos encontrado resultados. Nadie en el Callejón Diagon ha visto a Harry, o a alguien parecido a él, y sus familiares no tienen idea dónde fue, ni siquiera saben cuando se fue."
Madame Amelia Bones decidió interrumpir en ese momento. "Albus, que quieres decir con que no saben cuando se fue? Como pueden no saberlo?"
Molly Weasley bufó ante la pregunta, y la Mirada en su cara competía con la Severus Snape cada vez que se mencionaba al chico.
"Amelia," explicó Dumbledore, "debido a que no conoces bien a Harry, y esto es un hecho muy bien Escondido, los tíos de Harry no lo aprecian como deberían. De hecho, durante los años, he aprendido que su comportamiento hacia Harry ha sido casi abusivo. Hasta donde yo se nunca lo han golpeado, pero tampoco han mostrado cariño hacia él. Por lo que me han dicho durante el verano, hacen que Harry haga la mayoría de las tareas de la casa, y no le dan mucho para comer. Mientras que su primo tenía todos los juguetes y regales, Harry comenzó a dormir en una cama antes de que comenzara su primer año. Durante los nueve años previos, debía dormir en un pequeño armario debajo de las escaleras. El hecho de que a los Dursleys no les importa lo que haya pasado con Harry es lo que menos me sorprende."
Todos en el cuarto estaban callados luego de la explicación de Dumbledore. Sólo los Weasleys, Remus, Hagrid, y McGonagall sabían como había sido la vida de Harry. El resto estaba sorprendido al saber que el Niño- Que- Vivió era tratado tan mal. Incluso Snape, quien estaba orgulloso de molestar a Harry acera de ser "malcriado y arrogante" parecía sorprendido, y hasta un poco avergonzado.
"Pero si eso es así, y tú ya lo sabías, por que Harry se quedaba en ese lugar? Seguramente alguien estaba dispuesto a quedarse con el durante el verano?" Madame Bones hizo la pregunta que muchos tenían en sus cabezas desde hacía tiempo, una que Dumbledore encontraba cada vez más difícil de justificar.
"Porque, aunque Harry no recibe cariño allí, por razones que no puedo explicar, ese sigue siendo el lugar más seguro para él, con la posible excepción de Hogwarts. Si los Dursleys hubieran abusado de él, yo hubiera sido el primero en sacarlo de allí. Pero mientras las necesidades básicas de Harry sean atendidas, la protección de ese lugar hace imposible que Voldemort o sus hombres encuentren a Harry."
Madame Bones hubiera seguido con el argumento, pero fue interrumpida por Snape a mitad de la oración. Solamente quería saber el punto de esa reunión.
"Director, que sabe acerca de Potter? Ha pasado casi una semana. Seguramente ya hay pistas para encontrarlo?"
Dumbledore se giró para enfrentar al profesor de pociones. No tantas como crees, Severus. Yo mismo sigo sin entender como pasó, pero Harry parece haber desaparecido sin dejar rastro. Remus está a cargo de la investigación; él nos dirá lo que sabemos. Remus?"
Remus Lupin se levantó de la silla en la que estaba. Las últimas semanas habían sido buenas para el, y ya había salido de la depresión que le había causado a muerte de Sirius. La correspondencia que compartía con Harry había ayudado mucho, y las memorias de una visita lo habían ayudado en la transformación. Aunque la poción Mata- Lobos de Snape seguía funcionando, pasar las noches de luna llena sin Canuto era depresivo.
"Gracias, Director. Nosotros, quiero decir Alastor, Kingsley, y yo, notamos un cambio en la rutina de Harry el día de su cumpleaños. Hasta ese entonces cada tarde él salía de la casa para correr, lo que duraría cerca de una hora. El día de su cumpleaños, no dejó la casa para nada. No creímos que fuera importante, y pensamos que se había tomado el día para abrir sus regalos. Más tarde ese día, Albus nos informó de que Harry se había marchado, y fui a investigar."
Remus hizo una pausa para mantener su cara limpia de emociones. "Había oído acerca de los Dursley por Harry y por otras personas que habían tenido contacto con ellos. Yo mismo los conocí este año en la estación de trenes. Puedo decir que todos los comentarios acerca de que a ellos no les gusta la gente de nuestra clase, los subestima. En el segundo en que Petunia Dursley abrió la puerta y me vio, la cerró nuevamente en mi cara, llamando a gritos a su esposo. Cuando Vernon abrió a puerta, demandó saber que quería, y que derecho tenía yo de aparecer en la puerta de su casa usando, y cito 'esa ropa anormal.' Y no creo que se refiriera al hecho de que están desgastadas." Dijo Remus.
"Le expliqué lo más civilizadamente posible que quería saber acerca de Harry, y me dejaron saber que ellos no habían visto a Harry en semanas. Cuando insistí en verlo, el hombre me empujó dentro de la casa y me escoltó hacia el segundo piso. Me dirigió hacia un pequeño dormitorio, con la cama más incómoda que he visto en mi vida y muebles desvencijados, no había signos de que alguien durmiera allí. Cuando le pregunté a Dursley acerca de eso, me contestó que él y Harry habían llegado a un arreglo, y que se ignoraron mutuamente por el resto del verano. Parece ser que Harry tampoco estaba haciendo las tareas de la casa, y que ni siquiera comía con ellos. De hecho, aún no se como se las ingenió Harry para comer este verano. Los únicos momentos en los que dejaba su cuarto eran para correr o cuando todos los Dursleys estaban fuera de la casa.
"Luego de algunos hechizos se demostró que no se había usado un traslador o aparición, la casa no está conectada a la Línea Flú, y no se detectó el uso de Artes Oscuras. Parece que Harry desapareció. Una investigación de la zona en general tampoco dio pistas, y el Autobús Noctámbulo no recogió pasajeros de esos alrededores. Desde entonces yo, Alastor, Kingsley, y Dumbledore hemos buscado en diferentes áreas, y seguido nuestras corazonadas, pero no encontramos nada. Sus amigos tampoco saben nada de él. La última vez que escucharon algo de él fue cuando respondió a las notas que le enviaron para su cumpleaños, y el les pidió que no lo contactaran de nuevo. Mencionó que las lechuzas podían ser interceptadas, y no encontraron nada sospechoso en eso. Ninguno de ellos sabe que Harry desapareció, y créanme que no quiero ser el que tenga que decirles."
Dumbledore volvió a levantarse cuando Remus terminó. "Gracias Remus. Así que, así estamos ahora. Ya ha pasado una semana y nosotros cuatro no hemos hallado nada, así que pensé sería una buena idea incluir a la Orden en esta crisis. Al principio no estaba seguro ya que Harry hizo muy claro que no perdiéramos tiempo y recursos tratando de encontrarlo. Incluso me advirtió que no lo regañáramos cuando aparezca. Pero me pareció una buena idea pedir su opinión. Que deberíamos hacer ahora?"
Todos se quedaron callados. No era muy seguido que Dumbledore, como jefe de la Orden del Fénix, pedía la opinión del grupo en cuanto la manera de actuar. Esos que lo conocían bien, como Snape y McGonagall, les preocupaba que Dumbledore se hubiera quedado sin opciones. Los otros que pensaban que Dumbledore estaba pidiendo consejo, tenía unas cuantas preguntas.
Diggle habló. Siempre había sido un fan de Harry, y pensaba que el joven mago no podía hacer nada mal. "Albus, que quieres decir con que Harry te advirtió que no lo regañaras? No sabe el peligro en el que esta?"
Dumbledore le dedicó una sonrisa triste. "Lo que quiero decir Dedalus, es que Harry me recordó sutilmente que mi única autoridad sobre é les como Director de Hogwarts. No soy su guardián, y ya que Sirius ya no esta, ese puesto pasa a ser de los Dursley, no tengo derecho a interferir en su vida. Y los Dursleys están bastante contentos de que Harry se halla marchado, y no tienen ninguna intención de buscarlo. Harry solo estaba señalando que no será castigado por desobedecer mis deseos. Solo espero que las precauciones que halla tomado duren el resto del verano, y solo asumo que Voldemort tampoco pueda encontrarlo."
Emmiline Vance fue la siguiente en hablar. "Contactó a alguien más que pueda saber donde esta? Que hay de Remus, o sus amigos? Alguien tiene que tener una idea de lo que está pasando?"
"Como ya dije," contestó Remus, "No tengo idea de lo que está pasando. Me encontré con Harry unos días antes y no me dio ninguna idea que huiría. Lo que me lleva a pensar que ha estado planeando esto por algún tiempo. Hablé con todos sus amigos, y ninguno sospecha donde puede estar."
"Yo noté algo en particular." McGonagall fue quien rompió el silencio. "Al principio no pensé que fuera importante, pero ahora creo que si. No estoy segura. Cuando eligió sus clases, el Sr. Potter sólo se anotó en cinco, y una de ellas es completamente nueva para él. Pensé que era extraño para él elegir tan pocos cursos, especialmente cuando fue unos de los que mejores resultados obtuvo en sus TIMOs. Pero dijo que con la práctica de Quiddich, la AD, sus clases extra curriculares (le dio una Mirada a Snape), y las responsabilidades de prefecto, pensó que era mejor tener un horario de clases más liviano."
"Que es la AD?" preguntó alguien.
"Ah," esta vez Dumbledore dio una verdadera sonrisa, "la AD se refiera a un grupo de estudiantes que Harry armó el año pasado para practicar Defensa. Con la falta de buenas lecciones, formaron un club que rompía con las reglas de la Inquisidora. Me atrevo a decir que la mayoría de los alumnas de 5º y 7º deben la E del los exámenes de defensa a Harry y sus amigos. Le pregunté si podía continuarlo, e incluso expandirlo. Ha aceptado, y esa era una de las pocas buenas noticias que la carta contenía."
"Que decía la carta? Nos leyó la última." Dijo Snape.
"Lo siento Severus, pero esta vez la carta es más personal, y contiene un poco de información que prefiero no compartir. Les he dicho todo lo importante."
"Que quiso decir Minerva con las responsabilidades de Prefecto de Harry? Desde cuando es prefecto?" preguntó Molly; una pregunta para la que Dumbledore no estaba preparado.
Simplemente se le quedó mirando. "Quieres decir que no sabes?"
"Saber que?"
"Molly, Arthur," comenzó, "Lamento decirles esto, pero Ronald ha sido suspendido como prefecto de Gryffindor. Estaba en su carta de Hogwarts debió habérselos dicho"
"QUE? Nunca dijo nada! Se que no le fue muy bien el los TIMOs, pero cinco es un buen número, es más de lo que los gemelos…"
"Molly," Esta vez fue McGonagall quien habló, "es más que solo los resultados de los TIMOs. Más de un prefecto de quejó de que Ron es negligente de sus tareas. Evada las confrontaciones con su casa, y solo reprende a otros estudiantes, más que nada los Slytherin. Muchas veces cuando Hermione tenía que castigar aun Gryffindor, y buscaba a Ron por apoyo, el se negaba a actuar. No hay una excusa válida. Como sabes no solo nombramos a los prefectos por sus calificaciones, sino que también para que sean un modelo para los estudiantes. Ron simplemente no cumple con los estándares, y fue mi decisión el sacarla la posición. Lamento que no estés de acuerdo."
Molly esta furiosa. "No tanto como Ron lo estará cuando lo encuentre!" Arthur hizo una mueca de dolor gracias al tono de voz de su esposa. Sabía cuando mantenerse alejado, y sabía lo que esperaba su hijo… no quería ni pensarlo.
"Bueno, espero que eso responda tu pregunta Molly, pero me temo que debemos regresar al tema del Sr. Potter." Dumbledore quería evitar irse de tema una vez más. "La pregunta que debemos hacernos es que hacemos ahora que él esta…"
Justo en ese momento, Fred y George entraron por la puerta. Aunque ya no estaban en la escuela, aún no eran parte de la Orden. Pero aún sabían algunos secretos (como que Harry estaba desaparecido). Fue una gran sorpresa cuando anunciaron la razón de la interrupción.
"Mamá, Dumbledore!" Los gemelos hablaban al mismo tiempo. Fred, o quizás George, siguió la oración. "Harry está llamando; su cabeza está en la chimenea!"
Un murmullo creció en el cuarto, y más de una persona se levantó y se dirigió hacia la puerta.
"Esperen!" dijo el otro gemelo. "Sólo quiere hablar con Remus. Dice que si alguien más va, se irá. Parece que es en serio."
Remus se giró hacia Dumbledore. Se moría por hablar con Harry y saber que estaba pasando, pero quería oír lo que Dumbledore tenía que decir. Harry esperaría unos minutos. Remus alzó las cejas y preguntó, "Y bien?"
Dumbledore no vaciló. "Bien, juguemos por lo seguro por ahora. Remus, ve a ver que quiere, y trata de averiguar todo lo que puedas. Si es posible, has que te diga donde está. Cuando termines, ven aquí de inmediato. Entendido?"
Remus asintió y corrió a la puerta. Los gemelos trataron de poner unas orejas extensibles en la cocina, pero no pudieron. Cuando llegó a la chimenea la cabeza de Harry le estaba sonriendo.
"Hola Remus, que hay?"
"Harry! Tienes alguna idea de lo preocupados que estábamos? Molly Weasley tiene ataques cardíacos cada vez que se menciona tu nombre, y déjame decirte que has sido un tema muy popular. Donde estás?"
Harry solo sonrió. "Lamento haberlos asustado, pero le escribí a Dumbledore, tenía unas cosas que hacer, y no podía hacerlas con ustedes vigilándome todo el tiempo. Estoy bien, pero no tengo mucho tiempo. Si quieres saber más encuéntrame en el parquet en el que nos vimos hace dos semanas en media hora. Lleva tu varita y ven solo." El tono de voz de Harry pasó a ser serio en la última parte.
Remus no estaba satisfecho con la respuesta. "Harry, donde has estado. Traté de…"
"Media hora Remus, en los columpios, y ven solo. Si no lo haces, nadie me verá hasta Septiembre. Adiós." Y con eso, Harry desapareció.
Luego de regresar donde estaba la orden y sacar a los gemelos Weasley, Remus les informó lo que había pasado.
"Albus, por favor di que puedo ir solo! Tengo que saber que Harry esta bien." Remus decidió que iría aunque Dumbledore no estuviera de acuerdo. Eran las 5.20 de la tarde entonces. La Orden se había reunido en la tarde porque algunos miembros tenían cosas que hacer esa noche. Tenía que encontrarse con Harry a las 5:45 sin importar la decisión de la Orden. Por suerte, Dumbledore dijo que sí. Lo que no le dijo a Remus era que no iría solo. Dumbledore odiaba tener que hacer eso, pero de una forma u otra, Harry estaría en los cuarteles esa noche!
Eran las 5:30, y Harry ya se encontraba en el pequeño parque, con su capa de invisibilidad, esperando a Remus. Había aparecido allí justo después de terminar la charla, y quería estar allí en caso de que la Orden tratara de hacer algo. Confiaba que Remus fuera solo, pero no confiaba en Dumbledore. Aún no sabían que Harry podía aparecerse, o que tenía un traslador en sus manos, así que Harry estaba confiado de que si algo salía mal, él podría escapar
Mientras esperaba por Remus, Harry pensaba en su día, y lo que había pasado desde que recibió la segunda visión de Voldemort. Esa también había sido incómodamente real, pero Harry consideraba de Buena suerte saber lo que Voldemort planeaba.
La visión había sido de una reunión con los mismos Mortífagos. Finalmente sabían que Harry había desaparecido, y reportaban que sus amigos no habían enviado o recibido cartas. Lucius, quien había estado observando la casa de Hermione, le dijo a su amo que los Grangers habían dejado la ciudad, y Voldemort quería que Colagusano fuera a investigar. Debía llevar otros cinco como refuerzo, pero entraría en la casa solo, y buscaría entre las cosas de Hermione. Voldemort esperaba que entre sus cartas y posesiones hubiera una pista de donde se encontraba Harry. Ninguno de los Mortífagos sabía que sus amigos estaban tan despistados como ellos.
El resto del día, Harry lo había pasado planeando y preparando la siguiente noche, cuando Colagusano haría el viaje. Se sentía segur de poder arreglárselas para atrapar al débil mago, pero le preocupaban los otros cinco. Tenía el elemento sorpresa, pero no se quería arriesgar ya que era su primer encuentro con Mortífagos de que había empezado a entrenar. Harry pensó por un Segundo en pedirle a Ron y algunos estudiantes de la AD para que lo ayudaran, pero sabían que no estaban a la altura de la misión. Ninguna había entrenado durante el verano, y Harry no quería que se arriesgaran. La única otra persona a la que consideró pedir ayuda fue Remus. Aunque estaba con Dumbledore, Harry sabía que tenía ciertos temas personales que arreglar con Pettigrew, y que le encantaría la idea.
Y así fue que Harry usó su nueva chimenea por primera vez, y llamó a Remus a los cuarteles, sin saber que estaba interrumpiendo una reunión. Estaba conectado a la Red flú desde hacía unos días, pero gracias al todo poderoso Encantamiento Fidelius, nadie podía entrar por ella sin saber la ubicación. Para aquellos que la sabían (solo Harry y los dos elfos por ahora), su casa estaba designada como el Escondite de Harry.
Harry no estaba sorprendido ante la reacción de Remus. Las noches pasadas habían sido ocupadas con sueños acerca de la posible reacción de ciertos miembros de la Orden ante su desaparición. Era mientras que recordaba que Remus apareció cerca de los columpios, casi dos minutos antes de tiempo. Aún debajo de su capa, Harry se acercó a Remus, tomando la precaución de no hacer ningún ruido que sus sentidos pudieran oír. Sus ojos escanearon el resto del parque; usando sus lentes mágicos. Harry había aprendido a usar la visión de rayos X rápido, pero en su departamento no tenía muchos lugares donde probarla. Harry ni siquiera pensó en usar sus lentes para espiar en las vidas privadas de los elfos- domésticos. Eso era demasiado raro.
Harry encontró que no estaba siendo paranoico. Unos segundos después de que Remus se sentara en unos de los columpios para esperarlo, Harry pudo ver tres figures a unos 30 metros de distancia, escondidas bajo capas de invisibilidad. El ojo mágico de Moody no lo había encontrado aún, y Tonks y Snape no poseían algo por el estilo. Los tres se separaron para comenzar la búsqueda.
Como fuera, la presencia de Moody representaba una amenaza, así que Harry se sacó la capa y apareció de la nada frente a Remus.
A Remus le tomó unos minutos notar que un cuerpo había aparecido de la nada, mientras Harry se sacaba la capa y hacía un movimiento buscando algo dentro de su campera, Remus comenzó a hablar, pero Harry lo cortó. Los otros tres también lo habían visto y se preparaban para intervenir.
"Ahora no, espera!" Harry había tomado el brazo de Remus, y colocó el peine que había traído y lo colocaba en su mano, sin soltarlo el mismo.
Con una sonrisa maligna Harry se giró hacia Snape, que era el que estaba más cerca, justo cuando éste comenzaba a levantar su varita. La sorpresa que Snape sintió al darse cuenta que Harry podía verlo, le dio a éste tiempo extra para escapar.
"Muy lento idiota! Actívate!"
La palabra clave activó el traslador, y con el familiar tirón en el ombligo, Harry y Remus desaparecieron del parquet, dejando tres muy sorprendidos magos detrás.
Muy lejos del parque, Harry y Remus cayeron en el patio trasero de una casa abandonada. Harry aún no sabía como aterrizar decentemente usando un traslador, y Remus no estaba preparado. Les tomó unos minutos levantarse y acostumbrarse a sus alrededores.
"Harry, donde demonios estamos? Y como conseguiste un traslador?" Remus tenía un millón de preguntas, pero quería empezar con lo más obvio.
"Ahora no Remus, tenemos que salir de aquí. Sígueme, contestaré tus preguntas más tarde." Harry no dejó lugar a argumentos porque comenzó a caminar hacia el frente de la casa y calle abajo. El escenario le era familiar a Remus, pero no podía ubicarlo.
Algunas de sus preguntas fueron contestadas en la caminata de cuatro cuadras, cuando se detuvieron frente a una casa familiar.
"Harry, por que estamos en la casa de Hermione? Se fueron; no hay nadie dentro."
Harry solo se giró y colocó un dedo sobre sus labios, mencionándole a Remus que estuviera callado. Al final del camino, Harry no se detuvo frente a la puerta principal, sino frente a una puerta lateral, cerca del garaje. Sorprendió a Remus una vez más cuando sacó su varita y susurró un rápido 'Alohomora' para abrir la puerta. Remus comenzó a farfullar, pero Harry atravesó la puerta antes de que pudiera hablar. Los dos entraron, y Remus se tiró sobre una de las sillas de la cocina, tratando de organizar sus pensamientos.
"Estás loco? Primero te escapas sin protección! Después nos sacas con un traslador de la reunión que arreglaste! U ahora estás usando magia fuera de la escuela. Seguro Fudge va a expulsarte esta vez! Y con la manera como has estado tratando a Dumbledore, no me sorprendería que esta vez no te ayudara!"
Harry rió. Aparentemente Remus no había notado la falta de lechuzas con cartas de Ministerio. "Remus, relájate. Como dije en mi carta, estoy perfectamente a salvo donde me he estado quedando. Usé un traslador en el parque porque Moody, Snape, y Tonks estaban allí bajo capas de invisibilidad, y te había advertido que fueras solo. Y en caso de que no te hallas dado cuenta, no hay ninguna lechuza. No me van a expulsar porque el Ministerio no ha registrado el uso de mi magia. Y aunque lo hicieran, dudo que el Profesor Dumbledore se siente a dejar que me expulsen. Podemos llevarnos mal en este momento, pero no nos odiamos. Si fueran a expulsarme, estoy seguro que haría todo en su poder para mantenerme en la escuela."
Remus comenzó a relajarse. Sabía que lo que Harry había dicho acerca de Dumbledore era cierto, y estaba bastante interesado en como la magia de Harry no había sido detectada, pero estaba más sorprendido al saber que la Orden lo había seguido. Si Snape hubiese ido solo, Remus hubiera pensado que era por su propia voluntad. Pero si los tres estaban allí, entonces era algo que Albus había ordenado. Remus estaba un poco herido de que no le hubieran informado, aunque si lo hubiesen hecho, el no habría aceptado.
"Harry, como sabes que habían otros en el parque? Y por favor, créeme, no tenía idea de que me estaban siguiendo."
"No te preocupes, eso ya lo se. Supongo que fue una idea de Dumbledore. Esa es una de las pequeñas cosas que ha hecho para que ya no confíe en él. Me sorprendería si supieras que tan manipulador realmente es. Sigo sin saber en que casa estuvo Dumbledore cuando fue a Hogwarts, pero no me sorprendería que hubiera sido un Slytherin. Aunque sea por el bien mayor, como el dice, ha estado en el poder por mucho tiempo. Piensa en los otros como peones, no como compañeros que lo ayudan a luchar contra Voldemort. NO creo que lo haga intencionalmente, es que no entiende como sus decisiones afectan a otras personas. En especial a personas que no tienen opción, como yo. Y por las capas de invisibilidad, aprendí como ver a través de ellas. Es fácil cuando tienes una con la que practicar. Esperaba que Dumbledore hiciera algo como eso, así que estaba preparado en caso de que no aparecieras solo. Por eso es que tenía el traslador listo. Me alegra que haya funcionado, no sabía si nos traería al lugar correcto. Me apuré un poco haciéndolo, y no tuve tiempo de probarlo."
"Tu hi- hiciste un traslador? Como, eso es im- imposible!"
La cara de Remus no tenía precio; y Harry tuvo que tragarse una sonrisa. "No, no es imposible, solo difícil. He estado estudiando desde que comenzó el verano, y ese es el primero que hago para hacer un viaje de más de 8 kilómetros."
La respuesta no era suficiente para el hombre- lobo. "Pero no puedes aprender a hacer un traslador de la nada! Es un hechizo controlado por el Ministerio, solamente personal autorizado puedo usarlo. Ni siquiera yo puedo hacer un traslador!"
"Dudo que Barty Crouch Jr. Fuera un empleado del Ministerio cuando transformó la copa del Campeonato en uno." Replicó Harry. "Es posible aprender a hacer uno si uno esta dispuesta a romper unas cuantas reglas. Si quieres explicaré más luego, no tenemos mucho tiempo. Son pasadas las seis y el Sol se ocultará en unos minutos. No quieres saber por que te llamé?"
Remus parecía desorientado. "Harry, eso no está entre mis 15 preguntas más importantes. Casi me han asignado una lista de preguntas para hacerte. Asumí que querías hacernos saber que estabas bien, y que habías decidido volver a los cuarteles conmigo."
"Nunca iré a vivir ahí!" Soltó Harry. "Se lo dije a Dumbledore, y es mejor que lo crea! Llamé porque uve otro sueño y este presenta una oportunidad."
Harry pasó media hora describiendo su Segundo sueño, y le dijo lo que no le había dicho a Dumbledore del primero. Contó como esos sueños eran más realistas que los del pasado, y como podía sentir lo que Voldemort pensaba. Así era como sabía la mayoría de la información que tenía. NO había mocho tiempo antes de que Colagusano hiciera su aparición, y Harry estaba en lo cierto ya que el nombre se ganó un gruñido por parte de Remus.
"Así que Peter vendrá aquí esta noche, y entrará en la casa solo?" Obtuvo un asentimiento como respuesta. "Entonces es hombre muerto!" escupió.
Harry había esperado que Remus se sintiera así. La primera vez que tuvo la oportunidad de matar a su tan llamado 'amigo' casi lo hacía. Sólo Harry lo había detenido, y había que ver como había salido todo. Pero exponer a Pettigrew era la única manera de limpiar el nombre de Sirius.
"Remus," explicó cuidadosamente, "no me interpondré entre tú y Colagusano de nuevo. Aprendí mi lección, todo hubiera sido diferente si lo hubieran matado la primera vez. Quizás Voldemort no estaría vivo. Solo recuerda, si lo matas, Sirius nunca podrá ser declarado inocente. No significa tanto ahora que no esta vivo, pero me gustaría ver que su inocencia es probada. Si matar a Pettigrew es más importante para ti, entonces está bien para mí. Dejaré la decisión en tus manos. Sólo piénsalo, y no actúes irracionalmente."
Harry podía decir que le había dado algo en que pensar, por primera vez en la noche, Remus dejó de hacer preguntas. Harry lo dejó en la mesa de la cocina para que pensara.
"Voy a mirar alrededor y a colocar algunos hechizos detectores. Nos avisarán cuando Colagusano llegue lo que debería pasar en cualquier minuto. Tómate un momento y encuéntrame arriba. Quiero esperarlo en el cuarto de Hermione. Allí es a donde irá, y allí es donde esperaremos por él."
Remus asintió y Harry se fue. Se aseguró de que todas las puertas y ventanas estuvieran cerradas, y buscó alguna rajadura en las paredes por las cuales una rata pudiera entrar. Pero la casa de los Grangers parecía ser bien cuidada, y Harry lo agradecía, era una cosa menos por la cual preocuparse.
Mientras estudiaba, Harry encontró un hechizo muy simple que fue el que colocó alrededor del ligar. Era usado por los padres para asegurarse de que sus hijos no entraran en lugar que se suponían debían permanecer cerrados. Cuando algún cajón o puerta con el hechizo se abría, un cristal al que el hechizo estaba atado se calentaba. El cristal se usaba comúnmente como dije en un collar o brazalete, y los padres sabían que las intenciones de sus hijos en esos momentos no eran buenas.
Harry había hecho un cristal esa mañana. Una vez que hubo colocado el hechizo en todas las puertas y ventanas, Harry se colocó el cristal alrededor del cuello. Sabiendo que lo más probable sería que hubiese una pelea esa noche, Harry llevaba toda la ropa de piel de dragón, excepto por la capa; ésta era muy pesada para ser práctico, y a Harry le preocupaba que si la pelea se volviese más peligrosa, lo que seguramente pasaría, eso se pondría en su camino. En un duelo oficial la seguridad extra que la capa brindaba podría ser útil, pero no cuando podías terminar saltando detrás de muebles o usando algunas de las técnicas muggles que había estado practicando.
Cuando Harry entró en el cuarto de Hermione, Remus ya estaba allí. No era el primer viaje que Remus hacía a la casa de los Grangers. Pero ninguno de los dos había estado en el cuarto de Hermione.
El lugar estaba decorado justo como Harry había imaginado; libros por todos lados. La mayoría era libros muggles, de todos los tipos, pero había algunos títulos que eran definitivamente mágicos. Los muebles estaban hechos de mimbre. Toda la casa estaba impecable, y Harry se prometió dejarla igual, aunque tuviera que quedarse todo el día siguiente para reparar las cosas.
Ambos hombres se quedaron callados mientras esperaban que Colagusano llegara. Harry le había mostrado el cristal a Remus y le había explicado como funcionaba. Remus estaba impresionado, pero guardó sus preguntas para después. Los dos discutieron rápidamente como acercarse a Colagusano, y acordaron un plan. Luego de que eso estuvo arreglado, esperaron en silencio. Remus sentado en la silla del escritorio de Hermione y Harry sobre la cama.
Había pasado más de una hora antes de que el cristal comenzara a. El encantamiento no mostraba por que puerta o ventana había entrado, pero la visión de rayos X en los lentes de Harry se encargó de eso. Esa noche. Pelearía contra algunos Mortífagos.
"Remus, está aquí," susurró Harry. "Entró por la misma puerta que nosotros usamos, y está buscando por el piso inferior."
"Como sabes eso?"
Harry no le había dicho acerca de sus lentes mágicos y prefería que se quedara así. Recordaba la incomodidad que sentía Pavarti ante el pensamiento del ojo mágico de Moody, y no quería que la gente se sintiera de la misma forma. Fue por eso que le había mentido a Remus antes acerca de haber aprendido a ver a través de las capas de invisibilidad. No le había dicho que podía ver a través de todo.
"Es el hechizo, puedo sentir que entró y lo que entró y lo que está haciendo ." Remus tampoco sabía como funcionaba el hechizo. "Prepárate, llegará a la escalera pronto."
Remus asintió y se colocó en posición. Habían acordado que Harry sería el que confrontara a Colagusano primero. Mientras Peter estaba concentrado en Harry, Remus estaría Escondido en el guardarropa. Entonces el elidiría si lo petrificaba, desarmaba o mataba al hombre, aún no había dicho cual. Si todo salía como estaba planeado, Harry no tendría que lanzar ni una maldición. De cualquier modo, Harry quería una oportunidad de probar los hechizos que había aprendido, y casi esperaba que no todo saliera tan bien.
Y si que obtuvo su deseo.
Cuando Peter Pettigrew entró en la casa de los Granger esa noche no había esperado mucho. Él era el que mejor conocía a Harry y sus amigos, debido a todos los años que pasó escondido como Scabbers. Por eso sabía que Hermione no se hubiera ido de vacaciones sabiendo que Harry había desaparecido. Aún así le habían ordenado buscar entre sus cosas, ante la posibilidad de encontrar una pista. Había tratado de que otro tomara el trabajo, alguien como Lucius, quien haría cualquier cosa por quedar bien con el amo, pero nadie quiso. La tarea no era importante, así que naturalmente se la asignaron a el. Por lo menos, su amo había sido lo suficientemente amable como dejarle llevar refuerzos, y eso sorprendía a Colagusano.
Ahora, mientras buscaba en los cuartos del piso inferior, Colagusano estaba pensando las excusas que le daría a su amo por no haber encontrado nada útil. No era por el hecho de que lo castigarían o que lo consideraran un inútil eso ya lo hacían, lo que le preocupaba era que tal largo sería el castigo.
El primer piso no contenía nada importante, y el pequeño hombre se dirigió hacia la escalera. El único lugar en el que quizás, QUIZÁS, encontrase algo era el cuarto de Hermione. Así que allí se dirigió primero. En el Segundo piso había tres dormitorios. El de los padres de la chica, en el que Colagusano no se molestó en mirar, un cuarto de huéspedes y finalmente, el cuarto de Hermione. Lo que encontró dentro fue más de lo que esperaba.
Allí, sentado en la cómoda cama, mirándolo, estaba nada más y nada menos que Harry Potter. Un hombre más inteligente se hubiera preguntado por que estaba allí. Peter Pettigrew no calificaba dentro de esos hombres. Si el le pudiera llevar a Potter ante su amo, finalmente comenzaría a ganar el respeto de los otros Mortífagos. Sin mencionar los premios que ganaría por llevarle el chico a su amo para que éste lo matara.
"Hola Peter," lo saludó Harry, "No puedo decir que estoy encantado de verte."
Colagusano estaba sorprendido ante el tono casi jovial en la voz de Harry. Su cuerpo se tensó, pero lo escondió bien. Uno de los pocos talentos que Peter tenía era el de poder ocultar sus emociones cuando necesitaba hacerlo. La única persona a la que no podía engañar era a Voldemort.
"Que estás hacienda aquí? No importa, no te quedarás por mucho. Y pensar que me enviaron a hacer una estúpida misión y termino con el premio dorado!" Colagusano sacó su varita y notó con satisfacción que Harry no tenía la suya. "Ven calmadamente y no te lastimarás."
Harry rió. "No planeo lastimarme Colagusano." La risa se volvió de alguna manera más viciosa. "Eso es más de lo que puedo decir acerca de ti!"
"Que quieres decir?" No tomaba mucho para poner a Peter nervioso.
"Quiero decir, que mires detrás. Temo que estás a punto de recibir una maldición."
El Mortífago casi mira detrás. Entró en el dormitorio por complete y cerró la puerta. Pero Colagusano había visto suficientes películas muggles para saber que solo lo decía para distraerlo.
"No voy a caer por ese truco. Que crees que soy? Un idiota?"
Harry sonrió de nuevo, y miró por sobre el hombro del pequeño hombre. No digas que no te lo advertí."
"Expelliarmus!" Remus había acabado de salir del guardarropa, y decidió desarmar al que una vez había sido su amigo. El mago chocó contra la cama, su varita firmemente en la mano de Remus. Harry, quien no quería estar cerca de Colagusano, se levantó en el mismo momento y se paró al lado de Remus.
"Hola Peter!" Soltó Remus. Tenía la varita de Colagusano en su bolsillo ahora, y le estaba apuntando con la suya.
Ante el sonido de la voz de Remus, Peter se congeló por el miedo. No había visto quien lo había atacado, y ahora entendía por que Harry había estado tan calmado. Reconocía la voz fría, tenía el mismo tono que la última vez que la había escuchado. Esa noche casi no se salvaba. Solo esperaba salvarse de nuevo.
Lentamente se giró para enfrentar a Remus. Estaba contra la cama ya allí no había puertas y ventanas por donde escapar. Estaba muerto.
"Lunático," rogó, "Por favor, no! Me tienes, me rindo! Felicidades! No me lastimes!"
"Lastimarte?" dijo fríamente Remus. "Estoy pensando en matarte! La única razón por la que no lo he hecho hasta ahora es para probar la inocencia de Sirius. Pero Harry dijo que podía hacerlo, y que era mi elección. Entonces que debo hacer, Peter? Matarte o dejar que te pudras en prisión?"
Colagusano se giró hacia Harry. Remus era muy emocional no lo escucharía. "Harry, por favor, detenlo. Me salvaste una vez. Por favor, haré lo que quieras!"
La vos de Harry era igual que la del amigo de su padre. "De verdad Colagusano? Creo recordar otra vez que dijiste lo mismo. Ya hemos pasado por esto, no es cierto? Y que hiciste la última vez, cuando salve tu vida? Fuiste y reviviste al maniático que mató a mis padres! Y ahora Cedric, y Sirius, y no se cuantos otros están muertos, todos gracias a ti! Creo que voy a dejar a Remus hacer lo que quiera. Personalmente pienso que la muerte es muy buena para ti, pero no hay una opción peor."
Un horrible minuto pasó para el capturado Colagusano. Unas cuantas veces Remus alzó su varita y le apuntó con ella, para luego bajarla de Nuevo, pero no por completo.
"Nada me gustaría más que acabar con tu miserable vida Peter. Hacerte pagar por lo que le hiciste a James, a Lily, a Sirius. Y si hay justicia en este mundo, ellos seguirán castigándote en el otro mundo. Pero significa mucho para Harry que el nombre de Sirius quede limpio, y también significa algo para mí. Así que vivirás, por ahora. Pagarás por tus crímenes, y confesarás. También dirás todo lo que sabes acerca de tu amo y sus planes. Entonces, si dices algo útil, te dejaré vivir."
Antes de que Colagusano pudiera decir algo, con un rápido 'Petrifucus Totalus' ya no podía hacer nada. Se puso rígido como una tabla y cayó sobre la cama.
"Estoy orgulloso de ti, Remus," dijo Harry. "Te costó mucho hacer eso. Estoy seguro que Sirius y mis padres también lo están."
Remus suspiró. "No estoy seguro de si tome la decisión correcta. Aunque se lo entreguen a los aurors siempre habrá una chance de que escape o que lo liberen. Y aunque lo vieran, Fudge diría que es un impostor. Solo un juicio puede limpiar el nombre de Sirius, y eso va a tomar tiempo."
Harry y Remus se hubieran sentido más felices ante la captura de Colagusano si no fuera por lo serio de la situación. Remus estaba en lo cierto, haberlo capturado era muy diferente a probarlo culpable. El juicio se haría en un mes, como mínimo, y eso era suficiente tiempo para que algo saliera mal. Especialmente con un idiota como Fudge como Ministro, y con Lucius Malfoy manipulándolo.
Los dos levitaron a Colagusano escaleras abajo y hacia la puerta por la que habían entrado. Gracias a las barreras de seguridad que la Orden había colocado, era imposible aparecerse. Decidieron dirigirse hacia el lugar donde había llegado con el traslador para una discusión más a fondo. Ninguno de ellos podía ver otros magos por las ventanas, pero querían estar más seguros antes de continuar con la discusión. Remus seguía teniendo muchas preguntas que hacerle a Harry, y Harry no había decidido cuantas contestar. Ambos magos estaban vigilando por si los refuerzos aparecían, pero no había ningún Mortífago a la vista.
En lugar de eso, encontraron el aire más frío de lo que recordaban. Demasiado frío.
"Remus," susurró Harry, "esta sensación es lo que creo que es?"
"Que sensación? El frío?" preguntó extrañado Remus.
Harry no podía creer que Remus no los sintiera. Pero recordó que a él lo afectaban más de lo normal. Lo sabía desde su tercer año.
"Remus," logró decir Harry, "Prepárate para tener compañía."
"Quien?"
"Dementores!"
Ante lo dicho por Harry, Remus se congeló de miedo. Aunque ya se los había encontrado más veces de las que quería, nunca había tenido que luchar contra un Dementor hostil. Habían estado bajo el control del Ministerio por años, pero se habían revelado poco después del regreso de Voldemort. Habían sido lo suficientemente estúpidos para asumir que Colagusano aparecería con Mortífagos. Esos sí los podía manejar. Pero de ellos dos, el único con experiencia luchando contra Dementores era Harry. Esperaba que fuera suficiente. Mientras el frío aumentaba, también lo hacían los otros efectos que los Dementores traían; Remus comenzó a pensar en un momento feliz. Habían pasado unos años desde la última vez que había usado su Patronus, pero la habilidad para hacer algo nunca abandona al mago. Era como andar en bicicleta.
"Remus, coloca a Colagusano detrás de los arbustos. Esto puede ponerse feo. Esperemos que solo halla cinco." Sorprendía a Remus el control que Harry tenía sobre sus emociones. Sabía que ya había estado en esa situación antes, pero solo habían sido dos Dementores aquella vez. Remus casi se había olvidado del mago que tenía flotando detrás de él. Y si perdían a Colagusano, Remus desearía haberlo matado antes.
Puso el prisionero detrás de los arbustos, y notó con cierta satisfacción que éstos tenían espinas. Después se unió a Harry. Ya comenzaba a escuchar las voces en su cabeza, los gritos de sus padres cuando se habían enterado que lo había mordido un hombre- lobo. Sólo podía imaginarse que era lo que Harry estaba escuchando.
Lo que era mucho. Los Dementores aún no estaban a la vista, pero la mente de Harry estaba explotando con las últimas palabras de sus padres, el asesinato de Cedric, Sirius cayendo detrás del velo. Si no hubiera sido por el entrenamiento de Occlumancia ya se habría desmayado. Mientras cada voz se escuchaba en su cabeza, Harry las colocaba en un sector especial de la esfera que era su mente; un 'archivo' designado para los horrores de su vida. Después de un tiempo las voces en su cabeza se habían convertido en algo así como un murmullo. No era placentero, pero si era tolerable.
Harry y Remus estaban espalda contra espalda, en el patio entre la casa de Hermione y la de los vecinos. Los Dementores debían estar a la vista, ahora que el frío y el sentimiento de infelicidad eran tan fuertes, pero no lo estaban.
Eso era porque se encontraban sobre el techo de la casa, escondidos de la vista de los dos magos.
Fue de pura suerte que Remus miró hacia arriba antes de que los atacaran. Quería ver si la luna se escondería detrás de una nube en algún momento, lo que desaparecería la fuente de luz. Lo que vio fueron cinco Dementores, justo cuando bajaban del techo de la casa de los Grangers.
Un hombre se habría caído y estampado contra el suelo, pero las criaturas flotaban sin hacer ningún ruido. Le dio a Remus tiempo suficiente para empujar a Harry fuera del camino, y levantar su varita ara encontrarlos.
"Expecto Patronum!" Dos Dementores estaban peligrosamente cerca, pero su lobo plateado los ahuyentó un poco. No era el patronus más fuerte que había hecho en su vida, pero en ese momento era suficiente.
Los dementores se separaron cuando fueron atacados por el animal plateado. Cada dementor se dirigió en una dirección diferente, uno hacia el norte de donde Harry y Remus se encontraban, otro al sur. El patronus, que no podía dividirse e ir en dos direcciones, permaneció en el medio, y desapareció. Mientras tanto, las otras tres criaturas se habían unido a sus compañeros en la tierra. Los cinco rodearon a los magos completamente, rápidamente acortando la distancia a seis metros.
Harry justo se había levantado del suelo cuando notó a las cinco bestias rodeándolos. Reasumieron la posición espalda contra espalda, y Remus ya se estaba preparando para otra ronda.
"Harry! Invoca tu patronus hacia la calle! Cuando se separen, corre por tu vida! Tenemos que salir de este círculo!"
Harry no dijo una palabra, en lugar de eso comenzó a buscar un recuerdo feliz, esperando a que los Dementores se acercaran un poco más. Entre más cerca estuvieran, más tendrían que alejarse de su ciervo.
Cuando los dementores se encontraban a solo 3 metros, sintió que ya era momento. Fue el quien le ordenó a Remus que hacer.
"Remus, ahora! EXPECTO PATRONUM!"
Remus había hecho el hechizo antes que Harry, y su lobo fue el primero en golpearlos. Era más grande y estaba mejor definido que la vez anterior. Creó un poco más de espacio entre los Dementores y ellos, pero tuvo que correr hacia la calle. Eso sin mencionar que no podían; estaban demasiado sorprendidos como para moverse.
Luego del patronus de Remus, Harry formó el suyo. Era la familiar forma de Cornamenta, la forma animaga de su padre. Pero esta vez era mucho más grande; sin mencionar de un color diferente. El Patronus de Harry era Dorado!
Cornamenta arremetió contra los Dementores, golpeándolos con sus cuernos. Un grito agudo, que de ninguna manera podía ser humano salió de la criatura, mientras se retorcía de dolor. El Dementor no había sido ahuyentado por el Patronus, había sido reducido a pedazos. La túnica negra calló al piso un momento después, y el ciervo se giró para enfrentar al siguiente Dementor.
Remus estaba parado observando el espectáculo, ni siquiera pensó en invocar a su patronus de nuevo. No era necesario. Los dos magos se quedaron parados, mirando como los Dementores desaparecía. Las criaturas caídas aún emitían signos de vida mientras desaparecían, pero no había de que preocuparse, ya no eran un peligro.
Cuando el patronus dorado hubo terminado, regresó al lado de Harry y con una reverencia se desvaneció.
"Ha-Harry?" tartamudeó Remus. "Que acaba de pasar?"
Remus tuvo que repetir la pregunta para recibir una respuesta.
"No lo se. No sabía que algo así era posible. Tú?"
Remus se giró para mirarlo a la cara. "Harry, nada como esto ha pasado, nunca. Si no me equivoco, esos Dementores están muertos, o muriendo. Se supone que es imposible lastimar a un Dementor. El único hechizo que funciona contra ellos es el Encantamiento Patronus, y ese sólo los ahuyenta. Por lo menos hasta ahora. Que hiciste diferente?"
Harry lo pensó. Lo único que se le ocurría eran las técnicas de Occlumancia que había usado. Cuando buscó un recuerdo feliz, en su lugar, llamó todo el 'archivo' de recuerdos felices. Todos ellos juntos podían haber hecho la diferencia.
No le podía decir eso a Remus ahora. Tomaría mucho tiempo explicar todo el entrenamiento, y el lugar estaba cubierto de cuerpos. Algunos mostraban signos de vida, pero no muchos.
"Creo saber, pero no estoy seguro. Te diré más tarde. De cualquier manera tenemos problemas más grandes. Que hacemos con cinco Dementores muertos?"
Pero antes de que Remus pudiera hablar, otra voz lo hizo. Mejor dicho siseó. Parecía ser que Seth tenía algo que agregar, lo que ya de por si era inusual.
"Dementor? Por que llamas a los comedores de almas así?"
Durante las pasadas semanas, Harry se había acostumbrado a su silencioso amigo. La relación que tenía con su anterior amo lo había hecho muy callado, y a veces pasaría un día sin hablar con Harry. La única vez que había hablado fue cuando estaba decorando la casa, Seth había sugerido algunas buenas ideas para los cuartos de huéspedes cuando Harry se había quedado sin inspiración.
La única vez que Seth hablaría de seguro era durante la media hora antes de ir a dormir, cuando Harry organizaba los pensamientos del día. Cuando hablaban nunca repetían un tema, eran conversaciones inteligentes, y ayudaba a Harry a calmarse luego de todo un día de entrenamiento.
"Comedores de almas? Así es como los llamas? Los magos de hoy en día les dicen Dementores. Han estado trabajando para el Ministerio siendo guardias de la prisión por muchos años, pero se han unido a Voldemort ahora. Como sabes de ellos?"
"Harry?" preguntó Remus. "Por que le estás siseando a tu mano?"
Le tomó un momento recordar que Remus estaba allí y que él nunca lo había oído hablar pársel, y que tampoco conocía a Seth.
"Lo siento. Olvidé presentarte a Seth." Harry le mostró su mano. "Es un anillo que compré en el Callejón Diagon, en el mismo lugar donde compré el reloj. En casa descubrí que la serpiente no estaba animada, sino que su alma estaba 'confinada' al anillo. Seth fue hecho por un mago solitario hace mucho tiempo; aún no se cuando. Desde que ese mago murió, ha sido pasado de mano en mano. Ninguno de ellos hablaba pársel, así que soy el primero en entenderlo. Me acaba de preguntar porque llamamos a los Dementores, bueno, Dementores. Yo respondí y le pregunté como sabía de ellos. Por lo que se el mago que lo creó tenía una vida aislada, me sorprende que sepa lo que un Dementor es."
Remus asintió y dijo algo más, pero Harry no lo escuchó porque tenía su atención puesta en la respuesta de Seth.
"Mi Viejo amo fue uno de los magos que creó a esas horribles bestias. Fue antes de que me creara, pero hablaba mucho de eso. De hecho no son bestias. Son las vidas de los magos oscuros que han muerto. Antes de morir, los magos oscuros hacían rituales para prolongar sus vidas. Mientras que sus cuerpos morirían, su esencia mágica seguiría viviendo. Lo que me dijiste acerca de Voldemort es bastante similar. Pero mientas que este tal Voldemort permaneció como un espíritu, estos magos se convertían en algo más. Además de los rituales de sangre, crearon un hechizo que transformaría sus esencias en algo más.
"Mi amo formaba parte de un consejo de 17 Señores Oscuros que realizaron este hechizo. Cada uno de los espíritus se transformaba en un comedor de almas. Al principio eran débiles, pero con cada alma que comían su poder aumentaba. Fue gracias a ellos que mi amo dejó el camino de lo que llaman maldad. Los comedores de almas se separaron del conejo, y años más tarde comieron el alma de su esposa e hijos. Buscó por años la manera de contrarrestar el efecto, pero nunca lo logró. No conozco acerca del hechizo dorado que acabas de realizar. En el tiempo de mi amo era imposible lastimar, o controlar a un comedor de amas."
"Se sigue suponiendo imposible," murmuró Harry.
Ante la mirada de Remus, Harry repitió lo que Seth le había dicho. Había entendido la primera vez que lo escuchó, lo importante que era todo ese conocimiento. Mientras de lo repetía a Remus, se hizo más evidente. Remus se encontraba igual que Harry.
"Harry, sabes lo que esto significa? Ninguna persona viva conoce los orígenes de los Dementores, y tú estás hablando con un anillo que tiene más información que cientos de libros. Ese anillo debe ser mucho más antiguo de lo que aparenta."
Los dos hubieran seguido hablando acerca de las implicaciones, pero fueron interrumpidos por los cuerpos de los Dementores que dieron un último gemido y luego se detuvieron por completo. Harry no pensaba en tocarlos con el pie, ni loco. De todas maneras, las capas negras se trasformaron en gris, y luego se volvieron polvo justo frente a sus ojos. Luego hicieron otro sonido, pero este no era de miseria, sino de alivio.
De cada uno de las pilas de ceniza y polvo, pequeños vapores blancos emergieron. La mayoría se desvanecían en el momento, otros flotaban por unos Segundo y desaparecían también. Pero una pequeña cantidad fue aumentando, y se transformaron en las formas de personas. No eran fantasmas, eso era obvio, pero se parecían bastante.
"Re-Remus?" Ahora era el turno de Harry para tartamudear. "Que son esos?"
"No lo sé." Parecía ser que esa noche estaba llena de sorpresas.
Era bueno que alguien, o mejor dicho algo, supiera lo que estaba pasando. Una de las formas se acercó al par. Mientras se acercaba iba tomando una forma más definida, y el hombre les habló en una forma de anglo- sajón.
Por suerte, Remus podía entender algo del idioma y se lo traducía a Harry. Luego de una larga conversación, el fantasma se detuvo y Remus se giró hacia Harry. Remus tenía una extraña mirada de asombro en su cara.
"Harry, no vas a creer esto! Como fuera que lo hayas hecho, cuando mataste a esos Dementores, liberaste a las almas que habían comido. Imagínate! Cada persona que fue besada es libre ahora. Por lo que me dijeron, todas las almas malvadas fueron destruidas junto con el espíritu del mago oscuro. Las almas que habían sido ingeridas hace poco fueron a buscar sus cuerpos; para ver si seguían vivos. Otras almas siguieron, hacia dónde, no tengo idea. Supongo que al otro mundo. Estos que quedan son los que no tienen a donde ir. No se que significa eso exactamente, supongo que son los que no pueden, o no quieren, pasar al otro mundo. Frances era un granjero, y dijo que ha visto muchos errores viviendo dentro del Dementor por 14 siglos. Dice que no quiere seguir hasta haber visto suficiente bien como para compensar el mal. Como tu lo liberaste, te pregunta que debe hacer."
"Cómo puedo saber que es lo que hace un alma después de liberarse de un Dementor? Dile que soy la última persona a la que debería preguntarle!" Era mucho para Harry. Ya que no había más peligro cayó en su rodilla y colocó sus manos sobre su cabeza. No era el momento de decidir el futuro de tantos. Viendo por encima, calculaban que eran unos cincuenta. "Remus, tengo una idea de que hacer!"
Pero Remus no estaba escuchando. Estaba sosteniendo su cabeza y balanceándose hacia delante y hacia atrás, hablando para sí mismo.
"... esto cambia todo. Probablemente la Orden de Merlin, primera clase. Pero querrán saber como fue que Harry hizo el hechizo, y él no lo sabe. Además se supone que no puede hacer magia fuera de la escuela; todavía tengo que averiguar acerca de eso. Flitwick puede tener algunas respuestas. Es un experto cuando se trata de Patronus, él fue el que me enseñó. Lo llamaré con los polvos flú esta noche, cuando vuelva a los cuarteles..."
Remus continuó hablando, y Harry comenzó a ver la situación graciosa. Lo que había pasado era, probablemente, el descubrimiento más importante desde los doce usos de sangre de dragón!
Harry miró a los espíritus, preguntándose que decirles. Mientras hacía eso, notó un movimiento en los arbustos, detrás de Remus. Alguien estaba saliendo.
Colagusano! Con la conmoción del ataque, seguido por la revelación de las almas, habían olvidado a su prisionero. Harry no sabía como se había liberado del encantamiento, pero había tenido más de media hora para hacerlo.
Fue por pura suerte que Harry estaba de rodillas, enfrentando los arbustos. Remus aún no se habían dado cuenta, y Colagusano ya estaba acortando la distancia de 2 metros que los separaba. No tenía su varita, pero no importaba. Para Remus, tenía algo mucho más peligroso. Tenía su mano!
La mano que Voldemort le había dado el día de su resurrección. Sabía que la plata era muy peligrosa para su amigo hombre- lobo, pero no sabía que tan peligrosa era. Podía un toque matar a Remus? La plata tenía que entrar en el flujo sanguíneo para afectarle? O los muggles tenían razón y solo una bala de plata haría el trabajo? Harry no planeaba enterarse.
Podía obtener su varita con un movimiento de su mano, pero Harry no lo hizo. No era porque estaba asustando; el incidente en el Callejón Knockturn se repetía en su cabeza. En lugar de eso, el insisto de Harry le dijo que buscara la varita con la pluma de Hedwig, en su bota, que era fácil de alcanzar en la posición en la que se encontraba.
"IMPEDIMENTA!"
En lugar del rayo de luz que debía salir, una luz salió, la cual envolvió tanto al atacante como a Remus.
El hechizo, el cual Harry había aprendido al prepararse para la tercera prueba del Torneo de los Tres Magos, se suponía que debía disminuir la velocidad en la que algo, o alguien se acercaba a su objetivo. En lugar de eso, el hechizo de Harry causó que ambos hombres dejaran de moverse por completo. Supuso que los hombres podían estar moviéndose muy lentamente, pero si era así, esa velocidad no podía ser vista por el ojo humano.
"Whew! Eso estuvo cerca!" se dijo Harry mientras se levantaba y se acercaba a los otros dos. Mirando más de cerca, había estado más cerca de lo que había imaginado. La mano de plata de Colagusano estaba alzada en un puño y dirigida hacía la cabeza de Remus. Las dos partes estaban a unos 10 centímetros de distancia.
No quería causar un contacto accidental, así que usó el 'Mobili Corpus' para mover a Remus lejos de la mano. Una vez a una distancia prudente, sentó a Remus y le quitó el hechizo.
"Finite Incantatem."
Remus pareció desorientado por un momento, ya que había cambiado de lugar y estaba mirando directo a la cara de Harry de un momento a otro. Antes de que pudiera hablar, Harry apuntó sobre su hombro al congelado Colagusano, y todo quedó entendido. La cara de Remus se volvió verde al darse cuenta lo cerca que había estado de morir.
"Que tan cerca estaba la mano?" Remus no quería saber realmente, pero tenía que saberlo.
"Menos de 10 cm. Estuvo cerca. Si quieres re- evaluar tu decisión acerca de él, yo entenderé."
"No, aunque me ataque o a otra persona, no cambia los hechos." El hombre- lobo había decidido no cambiar su decisión. "Es sólo otro cargo que tendrá que enfrentar. Pero Harry, que hechizo usaste. No era de petrificación, si fuera así, hubiera caído de espaldas."
"Usé Impedimenta. Lo iba a usar sólo en Colagusano, pero mi varita es un poco temperamental a veces. Supongo que me dejé llevar, y el hechizo los golpeó a los dos. Mientras que halla funcionado, no me importa." Harry sostuvo su varita en alto y se la mostró a Remus.
Era otra sorpresa para el mago. Durante el tiempo que le enseñó a Harry, durante las clases y las particulares, había aprendido a reconocer la varita del chico. La que le mostraba ahora, no era la que tenía entonces. Sin mencionar que congeló no a uno, sino que a dos, hombres con un hechizo que debía relantizar la acción.
"Harry, como fue que conseguiste otra varita? Y donde esta la otra? Fue esa la varita con la invocaste el Patronus?"
"Lo siento," Respondió Harry, "muchas preguntas por ahora. Tengo respuestas, pero es mejor ir a un lugar más cómodo. Pero primero tengo que encargarme de un problema. No puedo dejar que algo así pase de nuevo."
Harry colocó su nueva varita en su funda, y sacó la otra. El hechizo que tenía en mente no lo había practicado con la otra aún. Lentamente, se dirigió a Colagusano y su mano de plata.
"Harry?" Preguntó Remus. "Que estás haciendo?"
"Solamente deshaciéndome de uno de los trabajos de Voldemort. No estoy seguro de su funcionará, pero creo que lo hará. Aléjate, no quiero que te salpique."
Antes de que Remus pudiera preguntar que estaba diciendo, Harry colocó su varita apuntándola hacia la mano y dijo un hechizo que nunca había escuchado; sólo leído.
"Ferverfacio!"
Remus no era familiar con el hechizo, pro podía ver claramente los efectos. Un rayo de luz blanca se dirigió hacia la mano plateada, y Harry lo apuntó justo donde la plata se encontraba con la carne. Lento, muy lento, la luz se transformó en azul claro, y la plata comenzó a calentarse. Luego, pequeños chorros de plata comenzaron a caer de la mano. El hechizo estaba fundiendo la plata!
La transpiración se veía en la frente de Harry, producto de la concentración, mientras la luz aumentaba. Toda la mano estaba rodeada por ella, la plata comenzó a caer como un río. La túnica de Colagusano comenzó a incendiarse, y el delicado olfato de Remus pudo apreciar el olor a carne quemada. Parecía ser que para estar seguro de que se desasía de toda la cosa, Harry estaba apuntando un poco más arriba de lo necesario.
El Impedimenta debió haberlo congelado muy bien, porque Colagusano no hizo ningún sonido, y su cara no mostró signo alguno de dolor. Remus no podía decir lo mismo. Ahora que la plata se encontraba toda en el piso, podía ver una herida abriéndose. E torrente sanguíneo también estaba congelado al parecer, pero eso no detenía las venas llenas del líquido rojo a aparecer, o el blanco del hueso a hacerse ver en la herida del brazo. Parecía que Colagusano se acabara de cortar la mano, no que lo había hecho hacía dos años.
"Harry, que acabas de hacer?" Remus nunca había oído de un hechizo así. La temperatura necesaria para fundir la plata era increíblemente alta, y nada que el conociera podía aproximársele.
"Usé un hechizo especial para trabajar en metales. En el siglo XVI los magos lo usaban para crear las joyas, armas y decoraciones. No se ha usado mucho desde entonces, pero cuando leí que era posible que fundiera casi cualquier metal, lo estudié para esta ocasión. No pené que Colagusano se acerca tanto usar su mano esta noche, pero siempre supe que había una posibilidad. Ahora aunque escape, no será una amenaza para ti."
Remus sólo asintió tristemente. Sabía que Harry tenía razón. Pero parecía algo cruel. "No podemos dejar la herida abierta así. En el momento en que lo liberes, se desangrará hasta la muerte."
En un acuerdo silencioso, Harry realizó un hechizo cautelizante en el brazo. Era un hechizo avanzado que no había practicado antes, pero a Harry no le importaba realmente. Si dejaba una cicatriz enorme, mejor. Cuando terminó, Harry se giró hacia Remus y vio que el hombre aún tenía esa extraña mirada. Harry no sabía si era por la herida, o por el hecho de que Harry la había causado. Temía que fuera la segunda.
"No me mires así; no fui yo el que cortó la mano! El imbécil se la cortó el mismo!"
Remus soltó una risa como ladrido ante la broma inapropiada. Pero cortó la tensión que se había creado, entonces Harry se dirigió a otro tema.
"Ahora hay que ver que hacemos con estos espíritus. Alguna idea?"
Remus volvió a reír. "Ninguna! Supongo que podrían seguirte hasta que te decidas. Serán tus guardias!"
Harry gruñó. "No es gracioso. Es que no tengo el tiempo para esto ahora. Supongo que estaré despierto más de la mitad de la noche respondiendo tus preguntas. Quédate aquí." Dejando a Remus para que vigile a Colagusano, Harry se dirigió a Frances el granjero.
No podía hablar anglo sajón, así que Harry llamó a otro espíritu que hablara inglés. Luego de una rápida conversación, ya se encontraba al lado de Remus, caminando hacia el Norte.
"Que les dijiste?" Preguntó Remus.
"Les dije que no tenía idea de que era lo que querían que yo hiciera, y que no tenía tiempo ahora para pensarlo. Así que les dije que se tomaran un tiempo para explorar el mundo, para compensar el tiempo perdido. En cuatro semanas deben encontrarse conmigo. Les dije acerca de Hogsmeade, y de la Casa de los Gritos. Espero que no te moleste que la use, pero les dije que se quedarán allí para no llamar la atención. Esperemos que para es entonces ya sepa que hacer."
"Buena respuesta," replicó Remus. Una vez más, Harry mostraba sabiduría más allá de su edad. Cada vez eso sorprendía a Remus un poco menos.
"Eso fue lo que pensé. De todos modos, ahora que eso está fuera del camino, vayámonos de aquí. Creo que tienes una lista de preguntas que hacerme?"
Otra risa salió de Remus. "La Orden tendrá que esperar. Tengo que hacerte mis malditas preguntas primero. Hasta ahora he tenido muy pocas respuestas, y muchas otras preguntas para hacerte!"
Harry sonrió. "Bien, esa es la parte de la que te quiero hablar. Pero vayámonos de aquí primero." Con un rápido trabajo con la varita, Colagusano estaba descongelado, atado y paralizado, para estar seguros. Esta vez no se escaparía.
"Listo para otro viaje en traslador?"
Remus hizo una mueca. "Otro más? No importa, ni siquiera quiero saber. Hagámoslo."
Harry señaló su reloj y colocó la mano restante de Peter sobre el también. Una de las tantas funciones del reloj era la de un traslador de emergencia, que los llevaría a cualquier lugar, y se activaría con una palabra clave. Harry había aprendido acerca de eso semanas atrás, y ya lo había usado. Difería de un traslador común porque no debía realizar el hechizo sobre el reloj.
"Soccer." No era la palabra más creativa, pero nunca se diría en una conversación. Siendo el término estadounidense (AN: Será cinco veces más largo que Americano, pero ellos no son los únicos que viven en América) para el fútbol, que además era un deporte muggle, Harry no podía pensar en una conversación donde lo usaría. Ni siquiera Dean Thomas usaba esa palabra, y e era un fanático del fútbol.
El pequeño círculo sobre el 6 se rodeó con un brillo amarillo, y luego de nuevo a blanco, y los tres se encontraban en el sótano del edificio donde quedaba el departamento de Harry. Esta vez no se habían caído, no sabía si era porque estaban preparados o porque el traslador era diferente que los normales. A Harry no le importaba; se sentía bien no aparecer tirado en el piso como una bolsa de papas.
Había elegido el sótano porque casi nunca se usaba. Las únicas cosas que estaban allí eran los medidores y se encontraban bajando por un corredor. Teniendo el punto de llegada allí le permitía a Harry llevar invitados que no supieran el secreto de donde vivía aún. Harry seguía sin saber que hacer con Remus, pero ahora tenía la oportunidad de averiguarlo.
Colagusano fue dejado a un lado sin cuidado, pero era bien observado mientras Harry conjuraba dos sillas. Le indicó a Remus que se sentara mientras él hacia lo mismo y conjuraba té con galletitas para los dos. El sótano no era el mejor lugar para una merienda, pero tendría que servir por ahora.
"Esta es tu idea de un lugar cómodo para discutir las cosas? Harry, por favor no me digas que has estado viviendo aquí por una semana!" Remus miró alrededor mientras Harry vertía el líquido en la taza. Era de buena suerte que Remus no estaba prestando mucha atención.
Los dos bebieron el té, y Harry abordó el tema más importante.
"Remus, no tengo problema contestando todas tus preguntas. Pero no quiero compartir nada con los otros." No tenía que mencionar a Dumbledore. "Se que todos están tratando de cuidarme, pro eso se han convertido en sacarme toda mi libertad. El verano pasado yo era prácticamente un prisionero en los cuarteles, y no tengo duda de que este verano hubiera sido peor. Tuve u pensamiento bastante gracioso cuando comenzó el verano. Pensé que Dumbledore y la Orden harían cualquier cosa para mantenerme seguro, incluso si tenían que encerrarme en una de las bóvedas de alta seguridad de Gringgots. Entiendes mi punto?"
Remus asintió. Entendía perfectamente a que se refería, pero los otros no tenían otras sugerencias acerca de que hacer con Harry. Con calma, le explicó eso. Pero Harry tenía una respuesta para él.
"Lo que no entienden, y lo que he tratado e decirles por un año, es que yo quiero tomar las decisiones que tengan que ver con mi vida; o por lo menos, tomar parte de esas elecciones. Se que estoy en peligro; no soy estúpido. Pero o renunciaré a mi libertad. No se porque no se puede hacer un compromiso, pero Dumbledore nunca estaría de acuerdo. Incluso el mínimo indicio de que me pueda lastimar es demasiado para él, y es por eso que toda esta cosa de escapar comenzó. Eso, y que Dumbledore no ha sido honesto conmigo, nunca. Ha estado mintiéndome o evadiendo la verdad desde que lo conocí."
Harry tuvo que dar algunos ejemplos para probar su punto, y le dijo acerca de la conversación que había tenido con Dumbledore en su oficina después de lo sucedido en el DdM. Lo único que no mencionó fue la profecía. También le dijo acerca de su bóveda familiar y acerca de las cartas que sus padres le habían dejado. Le dijo como Dumbledore controlaba la cantidad de dinero que gastaba. También acerca de lo obvio que era que Dumbledore manipulaba a los miembros de su propia Orden, ya que era seguro que los que lo habían seguido eran ellos. Harry también le explicó lo traicionado que se sintió cuando Dumbledore fue en contra de los deseos de sus padres. Lo había colocado en la casa más segura, pero también era la casa en la que menos amor recibiría. James y Lily nunca hubieran deseado eso para su hijo.
En retrospectiva, Dumbledore siempre había explicado sus acciones de una manera muy corta. Ahora Remus sabía por que. El hombre no tenía escrúpulos! Con razón Harry se había rebelado. Cualquier persona sana hubiera hecho lo mismo si hubiesen sido sometidos a las mismas mentiras, y crecido en las mismas condiciones. La corta conversación con los Dursleys había sido demasiado para Remus; no podía imaginarse toda una infancia con esas horribles personas.
"Entonces Remus, entiendes, por lo menos en parte, por que no quiero tener nada que ver con Dumbledore o la Orden. Como individuos, todos son muy buenas personas. Bueno, quizás Snape no. Pero cuando todos se unen para dictar mi vida, preferiría ser besado por un excreguto de cola explosiva, por lo menos ahí tengo una idea de lo que está pasando. Así que si aún quieres hacer todas esas preguntas, puedes, pero debes prometerme que no le dirás nada a Dumbledore o a la Orden. Cuando vuelvas diles que estoy bien, y que tuvimos una larga charla, pero no puedes decirles todo. Que puedo hacer magia, que nos atacaron esta noche, acerca de los espíritus liberados; nada. Prometo decirles todo en tiempo, pero no ahora. Probablemente no hasta que comience la escuela, posiblemente después. Depende de ti. Si quieres saber, bien, pero ellos no pueden."
La pregunta no era una difícil para Remus. Si tenía que guardar el secreto por Harry, solo para saber que estaba a salvo y como había hecho las cosas que sucedieron esa noche, entonces lo haría. Dumbledore entendería la necesidad de ganar la confianza de Harry. Los otros miembros de la Orden no lo harían, pero Remus podía superar ese hecho. No era como si alguno fuera un amigo cercano. Su último amigo había sido Sirius, y ahora Harry quedaba para llenar ese vacío.
"OK, estoy de acuerdo." Era así de simple.
"Genial," sonrió Harry, "entonces salgamos de aquí." Los dos se levantaron, y con un movimiento de su varita las sillas y lo demás desaparecieron. Harry llevó a Remus al elevador con Colagusano flotando detrás, y presionó el botón para llamarlo. Remus no dijo nada, pero se preguntaba como era posible que Harry hubiese alquilado un departamento siendo menor de edad. No tuvo que esperar mucho.
El edificio no tenía otros habitantes, así que Harry sabía que el elevador estría vacío. Una vez dentro, con Colagusano puesto en una posición vertical debido a la falta de espacio, Harry se giró hacia Remus.
"Remus, repite después de mi. Harry Potter vive en el piso trece."
Remus no repitió, pero sus cejas se levantaron hasta la línea donde comenzaba su cabello. Una rápida mirada a los botones confirmó su suposición. El del piso 13 no estaba, Lo que significaba que...
"Harry, no pudiste! No lo harías, cierto?"
"Si te refieres a que coloqué el piso trece de este edificio bajo el Encantamiento Fidelius; entonces si lo hice, y si lo hice, y si lo haría!" Dijo sonriendo como cuando un gato acababa de comer un canario. "Remus, di Harry Potter vive en el piso trece."
Remus casi no lo hizo. Si lo hacía, entonces era verdad, entonces solo Dios sabía que más había hecho Harry ese verano. Había pensado que el traslador había sido impresionante, Remus no sabía hacer uno. Pero el Encantamiento Fidelius! Era imposible. De hecho, la única persona que conocía que lo había hecho había sido Dumbledore. Para ambos Lily y James, y Grimmauld Place, él había sido el que lo había colocado. Aunque Peter había sido el guardián secreto, había sido Dumbledore quien había hecho el trabajo en el Valle de Godric. Peter sólo había activado el hechizo. Como había aprendido eso Harry? Había solo una manera de enterarse.
"Harry Potter vive en el piso trece."
Y los peores miedos de Remus se volvieron realidad, mientras un nuevo botón aparecía. Harry lo presionó, y el elevador comenzó a ascender. El viaje no podía haber sido muy largo, pero para Remus duró una eternidad.
Finalmente con un insoportable "ding" las puertas se abrieron, y Remus inmediatamente asumió que habían presionado el botón equivocado. El espacio que yacía ante é era increíble. Una enorme chimenea justo frente a él, en la distancia. Estaba hecho de losa y ornamentado con mármol italiano, y tenía lechuzas y leones grabados en la repisa. A cada lado de la chimenea había un espacio abierto, con los muebles más cómodos y caros que había visto. Aún así, aunque el lugar se veía tan bien, no era opresivo como muchas de las casas- museos. Tenía un estilo cómodo y hogareño que invitaba. Tanto que Remus fue el primero en bajar del ascensor. Harry lo siguió, y le dio una palmada en la espalda.
"Remus, bienvenido a mi hogar!"
Era bueno que los elfos ya se habían retirado, porque le schock adicional hubiera matado a Remus. El hombre ni siquiera podía formar una oración! A Harry le dio pena así que lo llevó a uno de los sillones. Él mismo se sentó en el sofá frente a Remus, y convocó una cerveza de mantequilla. Era una de las últimas cinco que tenía. Aparentemente, las cajas sí tenían un límite, y Harry estimaba que eran cerca de 80 botellas por caja.
Eran las nueve y media cuando los dos entraron a la casa. Cuatro horas más tarde, Remus seguía teniendo muchas preguntas.
Harry había repasado sus acciones durante las pasadas semanas. No mencionó nada acerca del gira- tiempo, pero dejó fuera sólo un poco. Debido a que sus otros yos estaban en el baúl, no tenía que preocuparse por si acaso Remus los veía. Además, si ya habían vivido esa experiencia, entonces sabían que Remus estaba presente. Al pensar en ello, Harry hizo una nota mental para hablar con ellos y preguntarles porque no le habían dicho nada acerca de los Dementores.
La primera tanda de preguntas llegó luego de que Harry describiera su viaje al Callejón Diagon y al Knockturn. Explicó más acerca de lo que había aprendido en Gringgots, y le contó acerca de sus compras. Sacó algunos de los libros, tanto las copias legales como las ilegales, para mostrarle como había aprendido a programar trasladores y acerca del Fidelius. Incluso le mostró su nueva escoba, y una explicación detallada acerca de cómo llegó a tener su nueva varita.
Remus no podía creer que la brillante criatura delante de él era la misma lechuza blanca que había visto tantas veces, pero la evidencia no podía negarse. Tenían la misma personalidad, los mismos ojos, y el fénix respondía a los llamados de Harry. Eso seguramente explicaba el poder de la varita que Harry le había mostrado.
Ante la mención de los tatuajes, Remus mostró más que un cierto interés. Teniendo el intelecto que poseía, estaba muy interesado en el proceso de tatuajes tribales, y le preguntó si no le molestaba mostrárselos. Harry no lo había planeado, pero cumplió. Remus aprobó la vestimenta de piel e dragón, pero no dijo mucho más. Eso fue porque se tomó un momento para apreciar los tatuajes de sus amigos. Debido a que estaba parado dándole la espalda a Remus, Harry no tenía idea de que el mago había comenzado a llorar igual que él. Pero Remus había tenido una advertencia, y los tatuajes no estaban en su piel.
Su descripción de Occlumancia también impresionó a su ex profesor. Harry describió que proceso por el que había pasado lo mejor que puso, pero se sentía incompleto. Era simplemente imposible describir algo que le había tomado semanas comprender. Remus pareció entender la hipótesis de tomar todas sus memorias felices para convocar su Patronus, y estaba de acuerdo en que esa podía ser la razón del patronus dorado. Remus sugirió que Harry debía repetir el proceso en su tiempo libre.
El viaje al Londres muggle no era tan emocionante como los anteriores, pero Harry se tomó el tiempo para explicar como había encontrado el edificio en el que ahora vivía, y como llegó a la idea de esconder todo el piso. Eso llevó a que Remus pidiera un tour general, al cual Harry accedió. Se sentía muy bien mostrar todo el trabajo duro y los pequeños detalles, y Remus estaba más que impresionado cuando supo que Harry había transfigurado la mayoría de las cosas.
"Harry, no me sorprendería si pudieras pasar el EXTASIS de transfiguraciones ahora mismo! Estas cosas son increíbles, no podría imaginar hacer las cosas que tienes aquí!"
"Bueno," dijo sonrojándose, "tuve mucha ayuda de Dobby y Winky. Están en el cuarto que no te mostré. Envié una carta con Hedwig preguntándoles si querían trabajar para mí, y luego de dar un aviso de dos semanas, vinieron y se han encargado de mí desde entonces. Por lo que sé, Dumbledore cree que fueron a trabajar con una familia de brujas. Sospecha algo?"
"Absolutamente nada, por lo menos no lo mencionó. Y con lo ocupados que hemos estado contigo, si lo hiciera ya lo habría mencionado. Parece que tu engaño funcionó. Sigo sin creer que hayas hecho todo esto!"
Harry coincidía. "A veces ni yo puedo creerlo. Es un espacio tan grande, me pregunto si alguna vez usaré todos los cuartos que tengo. Y hay algunos espacios vacíos. De hecho, si alguna vez no consigues la poción mata- lobos, puedes usar uno de esos cuartos si quieres. Estoy seguro de que se pueden transformar para ser más seguros, y con el Encantamiento Fidelius funcionando, ninguno de los vecinos podrá escuchar. Sólo hazme un favor, quédate en el ala oeste. Los vecinos podrán no oírte, pero yo si."
Remus tragó. No era un gran gesto, pero Harry acababa de ofrecerle compartir su casa; mientras estaba en su forma de lobo. Era increíblemente considerado para alguien tan joven.
"Estás seguro? No quiero molestar ni nada por el estilo. Puedo usar la casa de los gritos si alguna vez lo necesito."
Harry negó con la cabeza. "No puedes. Recuerda, le dije a los espíritus que fueran allí. NO creo que aprecien pasar el tiempo con otra 'criatura oscura'. Además, apenas si notaré que estás aquí, el lugar es tan grande. Por ahora eres la única persona, además de los elfos, que saben que este lugar está aquí. Si quieres, serás bienvenido cuando quieras. Sólo no le digas a nadie. Aunque el Encantamiento lo proteja, quiero evitar las preguntas."
"Como, cómo pudiste robar todo el piso de un edificio?" preguntó Remus. No era que estuviera juzgando, pero quería resaltar el hecho. "Cuantos departamentos estaban aquí? Ocho?"
Harry respondió. "En realidad siete, y ya decidí que hacer acerca de que yo tomé este lugar. Admito que cuando lo encontré no pensé acerca de eso. Pensé que si las personas no sabían que estaba aquí, no perderían nada. Estaba tan emocionado, supongo que no estaba pensando bien. Pero Hermione me mataría si se enterara que no pago nada por este lugar. Una vez que abra, planeo hacer donaciones anónimas. Investigaré la renta por los siete o algo así."
"Buena idea. Pero no planeas decirle a ella, cierto? O a Ron? Si ellos saben será mucho más difícil guardar el secreto." Le advirtió Remus.
"No te preocupes, no planeo decirles pronto. Pero en el futuro, seguro que lo haré. Incluso Dumbledore se enterará tarde o temprano, pero prefiero que sea tarde. Tiene muchas cosas que arreglar antes de que piense en invitarlo. No me tomé este trabajo para hacerlo una residencia de verano. Planeo vivir aquí por mucho tiempo. Es por eso que hay tanto espacio. Dentro de 10 años, si sigo vivo, tendré toda una vida, no te parece?" Lamentaba pensar que el hecho de estar muerto dentro de unos años era una posibilidad.
"Me alegra saber que planees llevarte bien con Dumbledore en el futuro," le dejó saber. "Por el tono de dos de tus cartas, algunos de nosotros nos estábamos empezando a preocupar. De todos modos, se esta haciendo tarde. Mejor dicho, temprano. Que quieres hacer con él?" Remus apuntó al inconsciente Colagusano; tirada en la puerta de entrada. "Si no le puedo decir a la Orden lo que pasó esta noche, será difícil explicar que esté conmigo. Supongo que lo puedo dejar en el Ministerio."
"No, no hagas eso. Seguramente escaparé con Fudge a cargo." Harry hizo una pausa para pensar. No le molestaría dejarlo así por unas semanas, pero no sabía si era posible. Además, sería un gran riesgo de seguridad. Posiblemente sabía demasiado acerca de las habilidades de sus habilidades. Podría haber estado despierto durante la batalla contra los Dementores, y puso haber visto demasiado. Harry no quería que a Pettigrew lo interrogaran y que descubrieran lo que había visto.
"Yo me encargaré de él. Lo pondré en uno de los cuartos libres, siempre puedo hacer una celda o algo." Ante la mirada preocupada de Remus, Harry continuó. "No te preocupes, he aprendido mucho más de lo que viste. Yo me encargaré. Si estás cansado, por que no duermes aquí hoy? Puedes quedarte en uno de los cuartos de huéspedes, y tomaremos el desayuno juntos mañana."
Tomó un tiempo más convencer a Remus para que dejara a Colagusano a su cargo y para que se quedara a dormir, pero eventualmente, cedió. Quien era él para discutir? Si Harry podía conjurar un patronus que mataba Dementores programar un traslador, hacer un Impedimenta que congelaba a las personas, realizar el Encantamiento Fidelius; seguramente podía mantener a un mago desarmado, y sin una mano, detrás de las rejas. Pero tenía que hacer una pregunta más.
"Harry, que hubieras hecho si yo no aceptaba a no decirle a la Orden? O que si estoy mintiendo?"
Harry rió. "No estás mintiendo, puse un poco de suero de la verdad en el té que te serví en el sótano. No puedo hacer Veritaserum aún, pero el que usé era lo suficientemente fuertes para repuestas de 'si o no'. Si hubieras dicho que no, no estarías aquí ahora. Entonces te hubiera borrado la memoria, y te hubiera mandado al parque con otro traslador. Nunca te hubieras enterado que habían pasado siete horas. Seguirías esperando que yo apareciera. Pero sabía que dirías que sí, así que no estaba preocupabas."
"También puedes borrar memorias?"
"Seguro," bromeó Harry, "no te lo dije? No pensaste que había estado un mes pudiendo hacer magia son divertirme con los Dursleys, cierto? Pero no podía dejar que supieran que había estado usando magia contra ellos. Así que desmemorizé a los tres antes de irme. Lo único que recuerdan es que me quedé en mi cuarto todo el verano, y que estuvieron de acuerdo en dejarme en paz."
Remus se unió a Harry riendo. "Ya me preguntaba como era que no sabían nada de lo que habías hecho. Ni siquiera ellos podían ser tan negligentes. Cuando hablé con ellos, casi parecía que no tenían idea de lo que les estaba hablando."
Luego de que las risas terminaran, los dos se desearon las buenas noches, y se separaron para ir a sus habitaciones. Ambos estaban agotados después de una larga noche y se durmieron segundos después de que sus cabezas tocaran las suaves almohadas. Harry había hecho un gran trabajo transfigurándolas.
