Una enorme disculpa por que se que prometí publicar ayer pero en serio me fue imposible.

Este capitulo es como una pausa antes del comienzo del drama, no he hablado mucho de ellos durante lo que va del fic asi que espero les guste

De antemano me disculpo por la enorme cantidad de horrores ortográficos que encontraran, debido a que estoy en el trabajo y las computadoras tienen el teclado en ingles y no me marca los acentos y tampoco tienen word como para corregirlo, tratare de editarlo despues pero me era importante publicar primero

Kuroko no basket y sus personajes pertenecen a Tadatoshi Fujimaki yo solo los visualice en otras circunstancias.


.

.

.

.

.

Noticia

Despertaba en la mañana de ese sábado, tenían mucho sin ir a una fiesta o pasar tiempo con sus amigos, normalmente no lo decía pero le gustaba estar con ellos.

Últimamente el trabajo de medio tiempo los tenia agobiados pero de algún lugar tenían que sacar para seguir adelante, ya no se podía dar el lujo de vender justificantes médicos; afortunadamente había conservado bastante dinero de cuando lo hacía en secundaria, de otro modo jamás habría podido independizarse del modo en que lo hizo.

El trabajo lo había tenido apartado de los demás por lo que no le puso ningún pretexto a Takao para ir a la dichosa fiesta, además sabía que su azabache novio también extrañaba a sus amigos ya que era mucho más sociable.

Después de la fiesta llegaron al apartamento que compartían desde hace apenas unos cuantos meses, cuando Takao por fin lo había convencido de que vivieran juntos. Pero la verdad no era que este ultimo se viera en la necesidad, como pasó con él, de alejarse de sus padres, Takao lo hizo por voluntad propia.

Estaban en preparatoria, era aún muy pronto para empezar a vivir juntos, sin embargo, no le molestaba, amaba a ese chico tanto que enfrentaría al mundo entero por él. Agradecía infinitamente el apoyo de los padres de su novio, sin ellos la verdad quien sabe dónde habría ido a parar después del rechazo de los Midorima.

Abrió los ojos con algo de pereza, aun no quería levantarse, quería seguir en cama, con ese menudo y, a su punto de vista, perfecto cuerpo, acurrucado entre sus brazos.

Comprendiendo que su cuerpo no le dejaría dormir ni un minuto más, tomó sus gafas de la mesita de noche, uno de los pocos muebles en todo el apartamento, además de la cama, y se los puso para ver mejor a su novio durmiendo, una de las pocas ocasiones en las que se mantenía en silencio, sin que éste significara algo grave. Le encantaba verlo así y amanecer junto a él.

Quitó un mechón de cabello negro de su frente para poder mirarlo mejor. Cuando pensaba en todo lo que había pasado desde hace un año que lo conoció, se sorprendía de la fuerza que tenía, y más aún de lo fuerte que le hacía.

Muchos pensarían que Midorima era el fuerte, el protector en la relación, sin embargo, el peliverde sabe que de no ser por el apoyo de Takao se habría desmoronado hace mucho.

El azabache se removió entre sus brazos estaba a punto de despertar. Al parecer tampoco quería hacerlo, se acomodó mejor entre sus brazos, el peliverde se limitó a sujetarlo mejor haciendo notar que estaba despierto.

- ¿Qué hora es? – dijo aún bastante adormilado

- Es temprano, si quieres sigue durmiendo - pasaba de medio dia pero no importaba, si su novio queria deguir descansando, entonce lo dejaria seguir descansando.

Takao lo abrazó un poco más fuerte y a ciegas buscó sus labios. Nada mejor para el que besar a su pareja por la mañana.

Después de la fiesta habían llegado al departamento a entregarse el uno al otro como si el mundo se acabara, como lo hacían cada vez que podían. Pero ¿cómo no hacerlo? Si fundirse en esa piel, deshacerse en esas manos y saborear esos deliciosos labios era el placer más grande del planeta para el de ojos azules. Estaba sumergido en sus pensamientos cuando un ruido lo trajo de vuelta a la realidad, y es que, por mucho que Takao quisiera quedarse en cama por el resto del día su estómago le decía que era hora de desayunar.

No tuvo que decir ni una palabra para que su novio se levantara, y aunque no quisiera dejarle ir, era necesario ya que él a duras penas podía moverse después de la nochecita que tuvieron. Pero no se quejaba, hacer el amor con su pareja era llegar al mismo cielo, además de que lo consentía como nadie a la mañana siguiente.

- Shin-chan ¿hoy tienes que ir a trabajar? – Preguntó el azabache mientras el peliverde le llevaba una vendeja a la cama con tostadas francesas y jugo de naranja, le encantaban los detalles de su novio

- No, el Doctor Mizuki me dio el día libre, cubrí las horas de todo el fin de semana desde que me enteré de la fiesta – le dijo mientras desayunaban juntos en la cama

Takao se sonrojó, su chico siempre le tenía atenciones como esa, eran contadas las veces en que le decía un "Te Amo" o incluso que le llamara por su nombre, como lo había hecho la noche anterior, pero no importaba, porque con sus acciones demostraba que había tomado la decisión correcta al aceptar esa relación.

- ¿Cuándo te da los resultados? – le preguntó el peliverde

- Hoy en la tarde, me dijo que fuera alrededor de las 5

- ¿Quieres que vaya contigo?, No es que esté preocupado, ni me interesa el resultado – dijo acomodando sus lentes con la mano izquierda tratando de ocultar su sonrojo

- Claro que no estas preocupado - Dijo Takao con una sonrisa - Pero sabes, si resultara ser un doncel, sería lo mejor que podría pasarme

Midorima se acercó para pasar el brazo por los hombros de su pareja mientras el azabache se recargaba en su hombro

- ¿Y eso por qué sería? – preguntó el de lentes

- Nada me haría más feliz que poder darte un hijo algún día

No había palabras en el mundo que pudieran expresar la felicidad que sintió en ese momento, esas simples palabras le daban todo el valor y la motivación que necesitaba para salir adelante. Que importaba si estaban ellos dos contra el mundo, mientras tuviera a Kazunari a su lado nada podría derrumbarlo.

Besó a su pareja, primero en la frente, luego en la mejilla para terminar en sus labios, un toque suave y sutil. Se separó de él solo un poco hablando aun sobre sus labios

- Kazu, tomemos un baño

No esperó respuesta y cargó a su novio de forma nupcial para llevarlo a la ducha. Ambos llevaban puestos solo los bóxer que se colocaron de nuevo al despertar, pero que, una vez más se iban a despojar

El agua caliente le relajaba sus músculos, comenzaron con su ritual de aseo, lavando su cabello para después tallar su cuerpo, pero para Midorima, el cuerpo de su novio cubierto por la espuma del jabón se le antojaba no solo para mirarlo. Con las manos lentamente pasando por sus hombros quitaba la odiosa espuma a la que empezaba a envidiar por poderse resbalar por la piel de su azabache sin impedimento alguno, y una vez libre el camino se dispuso a besar la nuca de su novio mientras lo tomaba por la cintura para acercarlo a su cuerpo pegando la espalda del más bajo a su pecho, con el agua aun cayendo sobre ellos.

El azabache hizo la cabeza hacia atrás cuando su novio empezó a acariciar suavemente su tetilla, simplemente dejándole hacer a su antojo. El peliverde besaba y mordía su cuello dejando un par de marcas que más adelante Takao cubriría con su cabello o alguna bufanda, pero que seguirían ahí para en cualquier momento demostrarle al mundo que ese chico le pertenecía.

El chico de ojos azules suspiraba una y otra vez mientras espasmos le recorrían por todo el cuerpo, Midorima siempre había sabido cómo y dónde tocarle para hacerle ver estrellas en cualquier momento del día, cuando su preciado novio comenzó a masturbarle, sus pequeños suspiros se convirtieron en gemidos

Takao se soltó de su agarre y giró sobre sí mismo para poder mirarle a los ojos, esos ojos verdes que tanto le gustaban, desde la primera vez que se encontraron, se abrazó a su cuello para poder besarle mientras se frotaba contra el, el contacto de su piel ya no era suficiente quería sentirle de todas las formas posibles, unirse a él en un solo ser, fundirse en su piel y sus caricias, en sus besos y perderse en su cuerpo.

Cerraron la llave del agua y tan rápido como pudieron ya estaban de nuevo en la cama deshaciéndose en besos y caricias, jadeos y gemidos, entregándose a su ser amado hasta quedar de nuevo sin aliento, ya que quedar satisfecho era prácticamente imposible.

.

.

.

.

.

- ¿Shin-chan, algún día les diremos a los demás? – le preguntó su novio mientras se vestía para ir por sus resultados al medico

- Sólo dame un poco más de tiempo, te prometo que pronto lo haremos –contestó el peliverde, no es que no quisiera decirles a sus amigos su situación actual sino que simplemente no tenía palabras para ello.

Takao sonrió levemente, sabía que hablar de su situación personal y sus sentimientos era algo difícil para el peliverde, pero confiaba en las personas que le rodeaban y no es que quisiera contarle al mundo entero que vivía con su novio cuando aún estaban en preparatoria, pero a veces era necesario poder hablar con alguien de ello, de cómo se sentía, y de lo que pasaba, alguien fuera de su familia que no estuviera tan involucrado, por lo que esperaría hasta que su pareja estuviera listo para poder hablar de ello.

A las 5 en punto se encontraban con el médico, recibiendo el sobre con los resultados de ése estudio para conocer más de sí mismo.

- Shin-chan ábrelo tú – decía el azabache temeroso del resultado, sabía que siempre estaba a adopción si se llegaba el caso pero él quería tener la dicha de poder llevar dentro de sí a su futuro bebe o bebes sabiendo que ya era algo posible.

Midorima tomo aire y abrió el sobre mientras el azabache se abrazo a el. Cuando pudo soltar el aire contenido el de ojos azules lo miro, y al ver su sonrisa levemente dibujada en su rostro el mundo se le ilumino, tomo rápidamente el documento de las manos de su pareja para leer la palabra positivo en letras negras impreso a la mitad de la hoja después del todo el texto impreso

- Soy un doncel - dijo primero en un susurro para luego brincar dando gritos - soy un doncel! loo soy!

No fue hasta que Midorima lo atrapo al vuelo para cubrir sus labios con la mano y asi lograr callarlo pero no lo culpaba, acababan de darle la noticia mas maravillosa del mundo: si el mismo no fuera tan seria tal vez se habría puesto a dar saltos también.

- Shin-chan, entonces podemos tener una familia - le dijo el azabache a su pareja una vez que se tranquilizo, y que le habían soltado

- Si pero eso no es como vivir juntos, lo haremos hasta después de terminar la universidad - sentencio su novio

Takao asintió, después de saber eso no importaba cuando empezaran el punto es que podrían hacerlo

Después de la gran noticia que Kazunari quería gritar a los cuatro vientos pero que se abstenia de hacerlo para no molestar a su pareja que aunque no lo expresara se deshacía de felicidad, todo el fin de semana concluyo tranquilo. Esta vez se dedicaron solamente a darse mimos, ahora sabían que su felicidad estaba completa. Solo había un detalle, tenían que redoblar la protección para que su pequeño milagro no se les adelantara por accidente.


.

.

.

.

.

Otro poquito de felicidad (hasta yo estoy fel;iz por ellos), la verdad este capi no estaba planeado pero alguien me pidió lemon de ellos y como el lemon la verdad no me salio, decidí simplemente darles un poquito de alegría y dedicarles un capi completo espero les guste y el domingo sin falta les traigo la siguiente parte del drama