Asdlcfasdvklw, me puse romántica ;_;(?).
Es que... Giotto es Giotto y omfg... es difícil que no me ponga tierna con él, le quiero mucho(?).
El Giotto que quedaba era para... artemisa93, si no voy mal, ¿No? C:
Bueh...~
Giotto
– Giotto… ¿Qué es exactamente el amor? ¿Qué se siente al amar a alguien?
Giotto dejó de ordenar y firmar papeles por un segundo, para mirarte, extrañado y después sonreír y volver a lo suyo, sin contestarte todavía.
Le miraste desde donde estabas tumbada, desde el sofá grande que había en la sala y bufaste.
– Gio-…
– No lo sé, [N]. – Se levantó y hizo que le dejarás un hueco en el sofá, para sentarse a tu lado. Le miraste extrañada y te sentaste para tener más espacio ambos, pero aún así te acurrucaste a su lado, frotando los codos.
– ¿Te gusta alguien, Giotto?
Soltó una pequeña risa por la pregunta, te sonrojaste.
– No, no creo. – Bajaste la mirada, no es que estuviera entristecida o algo, simplemente… – ¿Y a ti, [N]?
Te quedaste callada por unos segundos, encogida de hombros y aguantando tus piernas con las manos, sin levantar la vista.
– … – Tomaste aire en un segundo, sin que Giotto notara nada y ahí abriste la boca. – A mi me gustas tú.
Levantaste la mirada y pestañeaste varias veces para que no se notaran tus ojos húmedos, frunciste levemente el ceño poniendo una mirada directa y decidida. Giotto sonrió, le viste de reojo, solías hacerlo.
– ¿Sólo te gusto? – Preguntó con un leve tono de queja, haciendo un pequeño puchero que simplemente te enterneció.
– No sé… pero si no tengo esperanzas, prefiero no decir "te amo".
– ¿Cómo sabes qué no tienes esperanzas?
Le miraste, su tono de voz había cambiado a uno enigmático y misterioso y te jodía, era como si tuviera algo entre manos.
– … Dijiste que no te gustaba nadie, ¿Recuerdas? – Comentaste molesta.
– Dije que no me gustaba nadie, sí, lo dije. Pero fue lo que me preguntaste.
– No lo entiendo, eres muy complicado, Giotto.
– Puede no gustarme alguien, pero puedo querer a alguien, o incluso amar a alguien, ¿Entiendes?
– Entonces… ¿Quieres o amas a alguien? – Te acurrucaste más cerca de él, dejando atrás el roce del principio.
– Tal vez. – Sonrió. – Pero tú serías la candidata perfecta
– ¿C-Cómo puedes decir esas cosas y quedarte tan… así?
– No es algo vergonzoso, ¿Cómo me debería quedar?
– … – Sonreíste y te colgaste de su cuello, para darle un beso en la mejilla.
– ¿Qué se siente al ser la candidata perfecta?
