Capitulo 10

Blaine llego para la cena, comieron los tres afuera, Pam, Kurt y Blaine. Kurt se sentía mucho mejor, de mejor ánimo y luego de unas copas de vino también un tanto deseoso de su esposo.

Ni bien llegaron y quedaron solos en la habitación, Kurt prácticamente se colgó de su cuello para besarlo, ésto tomo por sorpresa a Blaine, pero conociendo a su esposo y sabiendo lo que causaba el alcohol en él, solo se limito a seguir el beso.

Kurt prácticamente lo desvistió, hacia días que no hacían el amor porque él se dormía ni bien tocaba la cama, así que se sentía necesitado casi al borde de la desesperación.

Estaban tendidos en la cama, desnudos y muy excitados, Kurt se giro en los brazos de su esposo quedando boca abajo en la cama, Blaine sonrió y comenzó a besar sus hombros, dejando marcas en él y también en su cuello, Kurt abrió las piernas totalmente necesitado, Blaine buscó el preservativo mirando a su esposo, éste se giro moviendo sus caderas para tentarlo, esperando que Blaine hiciera con él justamente lo que deseaba.

Blaine tomo el lubricante esparciéndolo sobre su miembro, quería que Kurt disfrutara al máximo, luego se posiciono sobre él, abriendo mas sus piernas con las suyas, besando su espalda y su cuello, mordiendo levemente cuando comenzó a penetrarlo, lentamente sintiendo a su esposo apretado, Kurt gimió deseando mas, necesitando mas, movió sus caderas luego que la molestia inicial pasara, y Blaine comenzó a embestirlo con suavidad, hasta que sus cuerpo cambiaron el ritmo y todo se transformó en algo más salvaje y entre gemidos a toda voz. Blaine lo embistió con fuerza hasta que sintió cómo el orgasmo atravesó a Kurt, luego se dedicó a buscar el propio con el mismo énfasis, sucumbió a las sensaciones y a su propio orgasmo unos segundos después, Kurt estaba exhausto y él también, así que solo se movió y abrazo a Kurt que se durmió en seguida.

Cuando despertaron ya era de mañana, la alarma de Kurt sonó y éste gruño entre los brazos de su esposo, ciertamente le dolía todo, incluyendo la cabeza, el vino era exquisito pero no volvería a beber nunca más.

Ese día era largo como todos los demás, pero lo comenzaría con una sonrisa, desayunaron con Blaine, entre más sonrisas, Kurt estaba feliz, y se le notaba.

Fue al estudio de la publicista más relajado, esa era la última semana, y él estaba más que alegre por eso, entro con una sonrisa de lado a lado, saludando a todos, incluso a la publicista.

-Buen día.- dijo Kurt sonriendo.

-Esas...esas son marcas?.- pregunto la mujer mirando el cuello de Kurt.

Éste se llevo la mano a su cuello recordando la noche anterior, su rostro palideció al saber que la publicista tenía razón.

-No sabes que no puedes venir con marcas?, que...qué crees que es ésto?, un juego?, crees que todos venimos a jugar aquí?, a pasar el rato?, tu imagen debe ser impecable, trabajas con ella!.- dijo levantando la voz.

Kurt se sintió muy avergonzado, miro a los demás empleados que lo observaban, sentía ganas de llorar.

-Ve a que te maquillen eso, y que no se repita.- dijo la mujer con tono demandante.

Kurt salió rumbo a los vestidores, sus ojos se llenaron de lágrimas, se sentía humillado.

-No te preocupes, no hay nada que el maquillaje no pueda ocultar.- dijo una muchacha que busco una polvera para tapar las marcas.

-Gracias.- dijo Kurt dejando pasar el nudo que se formo en su garganta.

Termino de maquillarse y fue a cambiarse, se sentía fatal nuevamente, se miro al espejo, y respiro profundo.

La sesión estaba atrasada gracias a él, la mujer tenía un humor de perros, no decía nada pero su mirada gritaba por su voz. Luego de una hora de posar, sus músculos estaban abarrotados de la tensión, la mujer lo miraba desconforme, haciéndolo posar una y otra vez, observándolo de diferentes ángulos como si todo en el fuera un defecto.

-No me gusta, no es bueno el ángulo, la prenda no se luce, no hay volumen para que se luzca...cambia el enfoque, es un desastre por todos lados.-

Kurt la miro molesto, todos estaban cansados y él necesitaba descansar.

-Hay que hacerlas de nuevo...no están bien.- dijo la mujer mirando las fotos en la cámara del fotógrafo.

-Qué?!, todas?.- preguntó Kurt molesto.

-Si. Porque, vas a cuestionar mi trabajo?.- pregunto mirándolo seria.

Kurt la miro hastiado del trato de la mujer.

-Si. Usted será una especialista en publicidad pero no tiene idea de cómo tratar a las personas, y sabe?...me tiene harto...no soy modelo, no estudie para ésto, si tanto le molesta, pida uno que a usted le guste y que sea sordo...- dijo Kurt molesto.

Salió del set de fotografía bajo la mirada atónita de todos, se quito la ropa en el vestuario en un segundo y salió nuevamente para retirarse del estudio, la mujer lo miraba molesta, casi a punto de gritarle.

-Y las marcas me las hizo su jefe así que vaya a quejarse con él.- le dijo Kurt al pasar frente a ella.

Jeff lo miraba sin creerlo al igual que los demás empleados, la publicista no dijo absolutamente nada, Kurt tomo su bolso y se giro para mirar al resto del equipo.

-Ustedes son geniales, no se merecen trabajar con ella, y usted...váyase a la mierda.-

Kurt salió muy enojado, Jeff salió tras él sorprendido, el resto quedo anonadado mirándose entre ellos y a la publicista.

Subió a su auto y Max lo miro extrañado, Jeff subió junto a él y otro hombre de seguridad en el asiento de acompañante.

-Emmm...a donde vamos?.- pregunto Max perdido.

-A la cafetería más importante de New York, a esa que van las celebridades.- dijo enojado Kurt.

-Ok.- respondió Max mirando a Jeff por el espejo.

Éste parecía estar viendo a un desconocido mientras se echo a reír a toda voz, Kurt sonrió sin mirarlo y negando con la cabeza, Max no entendía nada y solo conducía hacia el nuevo destino.

-La mandaste a la mierda!.- dijo Jeff entre risas.

Max abrió los ojos grandes y observo al de hombre de seguridad junto a él que estaba ocultando una sonrisa, todos habían oído lo sucedido dentro del estudio.

-Me tenia harto, que ésto está mal, que no sabes pararte, que debes sonreír no hacer muecas...ahhhh! Maldita bruja!.- dijo Kurt dejando pasar el coraje.

Su celular sonó, Blaine llamaba al notar que Kurt se movía sin aviso.

-Hola.- saludo Kurt.

-Amor...estas bien?, termino antes la sesión de fotos?.- pregunto Blaine.

-No. Me fui. Ya no la soporto, me canse de sus malos tratos, yo no soy modelo, si quiere un profesional que pida a otro, yo no vuelvo a trabajar con ella, la odio.- dijo terminantemente Kurt.

-...ok, bien...emmm...vuelves a la mansión?.- preguntó Blaine al notar el estado de ánimo de su esposo.

-No, voy a una cafetería, a tomarme un batido con mis masas preferidas.- respondió Kurt.

-Está bien...perfecto...te llamo para almorzar...- dijo Blaine con cierta cautela.

-Si, adiós amor.-

-Adiós.-

Blaine cortó la llamada mirando a Wes.

-Parece que Kurt está enfadado con la publicista, se fue del estudio.- dijo en un tono sereno. Su celular sonó y la imagen de su madre apareció, negó con la cabeza antes de atender. -Hola mamá.-

-Hola...me acaba de llamar la publicista, estaba indignada, dice que Kurt la insulto y se fue del estudio.- dijo Pam extrañada.

-Si, parece que Kurt se canso de su maltrato y se fue.- respondió Blaine.

Pam suspiro suponiendo exactamente eso.

-Bien, hablare con ella para ver que hacemos.-

-No cuentes con Kurt, él no quiere trabajar con ella.- Blaine sabia que la mujer tenía temperamento pero su esposo también.

-Me imagino, tendremos que trabajar con lo que tenemos, llamare a Cooper y solucionaremos esto, adiós hijo.-

-Adiós mamá.-

Blaine respiro profundo antes de tomar la carpeta con papeles que tenia sobre el escritorio.

-Todo está bien?.- preguntó Wes sentado frente a él.

-Si, mi querido esposo tuvo entredicho con la publicista, parece que me quede sin modelo para firma.- respondió Blaine.

Wes levantó las cejas sorprendió.

-Bien, ya tenemos todo?, los papeles están en regla?.- pregunto Blaine cambiando el tema.

-Si, todo como la ley lo pide, una vez que tengamos nuestra mercadería, la cargamos y la llevo al depósito.- respondió Wes.

-Bien, no quiero sorpresas, buscaste lo que te pedí?.-

-Si.- Wes saco un papel de una carpeta que tenia sobre el escritorio de Blaine. -los dos fiscales, no hay mucho de ellos, recién comienzan, no están con los latinos, ni con nosotros.-

-Están esperando la mejor oferta. Qué hay de Montenegro?.-

-Lo vieron esa noche en uno de los bares de Gabriel, pero no volvió a aparecer, lo seguimos hasta el hotel, estuvo un par de horas y fue al aeropuerto, tomo un vuelo a Miami y no regreso.- explicó Wes.

-Y Dominic que novedades tiene?.- pregunto Blaine.

-Dice que Montenegro llego y se dedicó a sus negocios, no hizo nada extravagante, pero se reúne seguido con gente de Gabriel allí, ese es su nexo con New York.-

-Que están planeando?...algo tienen entre las manos...y Tom?, que tiene?.-

-Esta de día y de noche detrás de los hombres de Gabriel, pero hasta ahora nada, tengo a los muchachos afuera de todos los bares y casas, sacamos a los que podemos pero es muy difícil.- respondió Wes.

-Hablare con Isabella, necesitamos parar ésto, habrá que cerrarle las entradas, buscaremos sus proveedores, a ellos sacaremos, los dejaremos sin mercancía, voy a obligar a Gabriel a venir a pedir permiso para trabajar...llama a Trox, y a Sullivan, diles que vengan aquí, y a Isabella, pero con ella me reuniré antes.- pidió Blaine.

-Muy bien.-

Blaine necesitaba planificar como sacar a Gabriel del territorio, se encargo de limpiar la zona, sacando los bares y clubs, pero no era suficiente, Isabella encendió media ciudad, y tampoco fue la solución, estaban perdiendo dinero y en cualquier momento Santana llamaría para pedir cuentas.

Kurt estaba sentado en la cafetería bebiendo su batido, había convencido a Jeff para que comparta con él este momento, George estaba en la universidad, pero él quería volver a encontrarse con su amigo.

Se sentía mejor, estaba replanteándose muchas cosas, retomaría su trabajo buscándole hospedajes a los estudiantes, lo había dejado para dedicarse de lleno a la campaña publicitaria, quería hacer lo que Pam le había dicho, dedicarse también a su imagen, Blaine ya le había comentado que tendrían algunas reuniones con los demás socios, quería saber qué era eso, ser socio de una empresa multinacional, aunque también le daba pánico sentarse en una mesa llena de empresarios. Y también deseaba darse los gustos que quería.

-Como busco un chef francés?.- pregunto a Jeff.

-Pues...en los locales de comida francesa.- Respondió éste.

-Bien...busquemos esos locales.- dijo Kurt sacando su celular.

-Quieres comida francesa?.- pregunto Jeff a su amigo.

-Quiero un cocinero que me haga comida francesa.-

-En la mansión?.-

-Si.- respondió Kurt.

-Ummm...pero un extraño en la mansión es peligroso, podría ser un problema, recuerda que Blaine no sólo es empresario.-

Kurt lo miro pensando que su amigo tenía razón, debía buscar una manera de conseguir el chef pero no llevarlo a la mansión, al menos no permanentemente.

Busco una lista de locales de comidas francesas, decidió ir con Jeff y toda la comitiva de seguridad a esos locales, en el primero pidió hablar con el chef pero este tenía mucho trabajo, y exclusividad con el local, fue al segundo local, en vez de hablar con el chef, prefirió pedir algo para comer y saber si cocinaba como a él le gustaba, para eso ya era pasado el mediodía y había olvidado llamar a Blaine, entonces su esposo le hablo por teléfono con cierta cautela, aun no sabía si seguía enojado.

-Amor...-

-Hola amor!, terminaste con...lo tuyo?.- preguntó animado Kurt comiendo un trozo de pan francés.

-Emmm...si ya acabo la reunión, quieres almorzar aquí?.- pregunto Blaine.

-No, porque no vienes al...como se llamaba este?.- le pregunto a Jeff.

-El...no, Le Got...agh! no sé cómo se pronuncia.- respondió Jeff intentando leer el membrete de la carta sentado junto a Kurt.

Éste río por lo bajo y Blaine alcanzó a escuchar el nombre y a su esposo de mejor ánimo.

-Le Goût, el local de comida francés que está en la avenida principal?.- preguntó Blaine.

-Si, quiero almorzar aquí, puedes venir?.- pregunto Kurt.

-Si amor, por supuesto, en unos minutos estoy allí.- respondió Blaine con una sonrisa.

-Bien, te espero.- Kurt termino la llamada y regreso su mirada a la carta de comida. -aquí al menos le entiendo lo que dice, en Francia era Blaine el que pedía la comida.-

Jeff solo hizo un gesto con su rostro mientras bebía de un batido con las mismas masas que comía Kurt.

Blaine llego veinte minutos después, sonriendo al ver a su esposo muy entusiasmado junto a su amigo, se acerco a ellos, Jeff debía estar ocupando su puesto de trabajo y eso molestaba a Blaine, pero luego hablarían de eso.

Jeff se puso de pie como un resorte cuando vio a su jefe acercarse, éste lo miro y supo en seguida que su jefe estaba molesto, se alejo de la mesa sin decir nada, Blaine le sonrió a su esposo quien lo miraba con una sonrisa enamorada.

-Hola amor.- saludo Blaine depositando un beso en los labios de Kurt.

-Hola.- respondió Kurt con una sonrisa.

-Bien, quieres comida francesa?.- pregunto Blaine mirándolo curioso.

-Si...en realidad quiero que cocine para nosotros...no en la mansión porque sé que no se puede, pero quiero comer comida francesa así que pensé que podíamos llegar a un arreglo con algún local de comidas, y ser...no se clientes exclusivos.- explicó Kurt.

-...ok...me parece una gran idea, una increíble idea...si es lo que quieres lo hacemos.- dijo Blaine mirándolo.

-Si. Ya fui a otro local pero el chef no quiso, no podía, no sé...da igual ya estoy aquí.-

-Qué?...porque no me dijiste?, yo lo arreglare.- dijo Blaine serio.

-No, no quiero que intervengas, si no quieren hacerlo ...allá ellos, quiero arreglar esto yo.-

Kurt estaba decidido y eso le agradaba a Blaine.

-Bien.-

-Como se llamaba la carne con hierbas?.- preguntó Kurt mirando la carta de comida.

-Quieres eso?.- pregunto Blaine conociendo la respuesta.

-Si, quiero saber si la hacen como Jean Pierre.- respondió Kurt.

Blaine sonrió y negó con la cabeza.

Almorzaron allí, a Kurt le gusto todo lo que probo, así que lograron llegar a un acuerdo con el chef y los dueños del local, Kurt estaba muy feliz, y Blaine junto a él.

No hablaron de lo sucedido con la publicista, Blaine no quería arruinar el día de su esposo, Pam tampoco lo hizo cuando se vieron nuevamente en la mansión, Kurt se dedico a preguntarle sobre la sociedad, si iba a presenciar una reunión con los socios no iba a quedar como un tonto. Blaine lo veía muy decidido, entusiasta, y con ánimos emprendedores, Kurt le hablo de sus planes de investigar sobre diseños de interiores y junto a Pam remodelarían la mansión, también quería hacer un curso para aprender más sobre turismo, tenia tantos planes que Blaine se preguntaba si tendría tiempo para él, lo cual fue respondido con besos y haciendo el amor esa noche, cuando el día de ambos termino y su mundo se simplifico en dormir entre los brazos del otro, con todo ese amor que se profesaron una vez y día a día reafirmaban.