Gomen, gomen! Se que querrán mandar a un asesino serial después de todo lo que me tardé en subir la conti!

Traten de entender mi falta de imaginación y exceso de estudio... porque el estudio esta primero! ¿no?

Lo lamento tanto pero tanto! De enserio... espero que esto no vuelva a ocurrir... es que saben, con todo esto del receso por la gripe (A) hubo muchos exámenes en una semana y acorde a esto mucho que estudiar. ¡Tengan piedad de Kitsu! Y lamento comunicarles que este capi no sé, como que no me convenció mucho que digamos (el 40%) espero que a ustedes por lo menos les agrade.

Gracias a todas las que me dejaron reviews! Desde el corazón de mi fondo! Digo, desde el fondo de mi corazón! (ya se me pegó lo de Zack y Cody)

Y bueno, acá les dejo la conti, que va dedicada a la linda de Baarbi ^.^ (como te dije antes, espero que no te decepciones mucho de mí xD)



Nuevamente en Japón

Capitulo 10

Ya eran las doce y media de la noche. Una hora, en la que se supone, todos tendrían que estar soñando, calentitos y arropaditos en sus lindas camitas, o tal vez, teniendo pesadillas desparramados sobre el colchón con cara de sufrimiento/terror/desesperación.

En fin, ¿se supone? Sí, ya que una rubia del vecindario, Winry Rockbell, parecía tener hormiguitas en el trasero, ya que caminaba y caminaba dando vueltas silenciosamente por su cuarto. Por lo que se ve no tenía sueño. Para nada.

- No puedo dormir – Hablaba sola la joven - ¡Simplemente no puedo! – Agarró una de las sillas que había por su cuarto y la acercó al escritorio para luego sentarse sobre ella. Abrió uno de los cajones de este último mueble y sacó una notebook color fucsia claro. – Tal vez si me pongo a leer, mis ojos se cansen más rápido... aunque, seguramente, luego me resistiré a no dormir para ver como termina la historia... ._.U – Levantó el monitor de la PC portátil y se quedó mirando la pantalla negra - ¡Qué da! – Susurrando esto apretó ese botón tan tentador que hacía que la máquina encienda.

Y así empezó a viciarse.

Mientras tanto en la casa de los Elric una hora y cuarto antes, un chico entraba por la puerta.

- ¡Llegué! – Anunció. Miró para los costados y le extrañó no ver esa cantidad inmensa de papeles que siempre se encontraban apilados en esa parte de la casa. – Creo que me confundí de casa... – susurró - ¡Al!, ¿Dónde estás? – Caminó un poco más al centro de ese cuarto y se asomó por la puerta que daba a la sala principal. Al no hallar restos de vida, claro excepto esa extraña planta carnívora que se encontraba en una maseta color ladrillo sobre la mesa central de la sala, iba a retirarse pero... - ¡OMG! ¿Qué cuernos hace una planta carnívora aquí?, ¡AL! – Gritó a todo lo que sus pulmones le aguantaban al darse cuenta de lo que acababa de ver. Pero nuevamente, no obtuvo respuesta alguna. - ¿Y ahora que se supone que haga con esta cosa tan desagradablemente espantosa...? – Preguntó al aire mientras miraba con desprecio esa cosa verde, o lo que sea.

- Oye, no me mires así. Hieres mis sentimientos, niño. –

- Oh, lo siento. – Se disculpó con la "pequeña" planta – Un momento... – hizo una pausa mientras razonaba la situación - ¡WTF!, ¿¡SOY YO O ESA COSA ME HABLÓ REPROCHÁNDOME DE QUE, SIENDO UNA PLANTA, TIENE SENTIMIENTOS LOS CUALES HERÍ!? – Dijo señalando acusantemente a la parlante planta que se encontraba frente a él, que se encontraba horrorizado.

- Nii-san, que bien, ya llegaste – Dijo Al sonriente entrando por la puerta que daba a otro pasillo, cual daba a las habitaciones de abajo y a otros lugares. – Oh, veo que ya conociste a Ignacia. – Dijo igual de sonriente que anteriormente.

- ¿¡IGNACIA!? – Gritó, igual, o más, horrorizado que hace unos momentos atrás. No era él. Era su hermano quien estaba loco.

- Sí. Papá la trajo del trabajo – Dijo mientras se acercaba a la mesa y con una regadera, que traía desde que entró a la sala, roció a la planta con agua. Quien agradecida dijo – Gracias Alphonse, tú si eres una buena persona – Cambió de una "cara alegre" a una "cara matona" en cuanto rodó su "cabeza de planta" para mirar al otro chico presente – No como este fenómeno insensible TToTT –

- ¡Oye! ¿A quién llamas fenómeno, planta parlante? – Ed estaba que le salían chispas por los ojos dirigidas a... una planta.

- ¡Ya basta, hermano! – Interrumpió Al. – Tranquila, nunca te dejaré a solas con ese idiota, puedes estar segura de eso, Igna-chan. – Dijo mientras consolaba a la pobre e "indefensa" planta carnívora, Ed no pudo hacer otra cosa que caer estilo anime. El menor de los hermanos agarró la maseta de "Ignacia" y se la llevó al patio – Necesitas sol..., – Conversaba con la planta mientras se alejaba.

- Genial, ahora vivo con locos – Susurraba Ed – Primero mi padre, que trae una planta carnívora a la casa; y segundo Al, que habla, defiende, comprende y cuida de ese maldito vegetal, porque supongo que eso es. Y para peor. Le puso Ignacia, y a pesar de eso la llama Igna-chan. -

- Que bueno, ahora que está fuera estará mucho mejor – Dijo contento Al mientras volvía a incorporarse en la habitación.

- Al, ¿tienes problemas, cierto? –

- Si... Ignacia intentó devorarse a Shi, a Chou y a Ino u_u – Contestó ignorando el verdadero significado de a lo que realmente se refería su hermano con esa pregunta.

- ¿Shi?, ¿Chou?, ¿Ino? – Repitió Ed, confundido.

- ¡Ah, si! – Exclamó el otro - ¿Recuerdas a los tres gatitos, por los cuales ayer casi me matas, pero por una extraña razón no lo hiciste? – Creo que todo esto estuvo de más... -

- Oh si.... ya recuerdo – Dirigió una mirada asesina a su hermanito menor mientras se le acercaba peligrosamente para, probablemente, estrangularlo.

- ¡A-alto Nii-san! – Intentó detener Al - ¡Papá me dejó conservarlos! –

- ¡¿Qué!? –

- ¡Ya oíste! – Exclamó Al tapándose con una tapa de cacerola, que quien sabe de donde salió.

- ¿Qué dijo cuando entró? Y... ¿cómo entró? – Preguntó Ed con una expresión sospechosa.

- Pues... -

FlashBackAl POV

Estaba ordenando unas cosas en la cocina cuando escuché que la puerta se abre, entonces voy corriendo pensando que eras tú, Nii-san.

- Hola papi (N/A: un chico de dieciséis años y todavía diciéndole así... la inocencia, la inocencia... xD (no digo que el que lo haga sea tonto o algo por el estilo .)) – Lo saludé y luego pude darme cuenta de que caminaba algo raro, se tambaleaba de un lado a otro. Me dio risa.

- Oh, hola Al, ¿cómo estás?, ¿todavía no llegó tu hermano?, emm, ¿Eduardo? Oh, por cierto, ve al auto y fíjate en el baúl, traje un pequeño regalo, no te asustes si habla, es normal, está mutada o no se qué cosa era lo que tenía, ¡hip! – Dijo mientras me entregaba las llaves del coche y pasaba a mi lado tocándome alborotando mi cabello.

- Está bien... – Lo vi como seguía caminando de esa forma tan rara hasta las escaleras – Por cierto, hoy encontré tres gatitos, ¿qué dices?, ¿puedo quedármelos? – Le pregunté de la forma más inocente que pude.

- ¿Sólo tres? – Repreguntó medio riendo, supongo yo, mientras seguía caminando hacia las escaleras con paso gracioso, dándome la espalda – Sí puedes quedártelos, yo me voy a dormir, el trabajo estuvo bastante agotador este día... ¡Hip!

Fin FlashBackFin Al POV

- Y entonces siguió caminando hasta que llegó a las escaleras y comenzó a subirlas, aunque se tropezó con un escalón... y luego con el siguiente... y el que le sigue... – siguió relatando Al.

- Hermano... –

- Dime –

- ¡Eres un idiota! –

- ¿Por qué lo dices? – preguntó el menor con el ceño fruncido.

- ¿¡Qué acaso no te diste cuenta de que estaba ebrio, ni del extraño sonido que emitía al terminar una oración!? ¡Hasta confundió mi nombre! –

- ¿Ebrio? – Pensó un momento – No... no creo que haya estado ebrio en ese momento... Además te llamas Edward, digamos que si lo traduces al español queda Eduardo... o algo así... –

- Al, por el amor de Dios, ¿¡cuándo vas a dejar de ser tan inocente y darte cuenta que el viejo al que tenemos como padre es un auténtico alcohólico!? –

- Yo no creo que sea alcohólico... –

- ¡AL! – interrumpió nerviosamente.

- ¿Qué? –

- Ya dejemos de hablar de cosas sin importancia y dime, ¿por qué me hiciste acompañar a Winry si a ti te gusta? –

- No puedo negarme que Win es una chica hermosa, sensible, algo despistada, características que me gustan para una chica, pero solo me gusta, no es que la ame. –

- Pero te gusta, eso ya es suficiente ¿no crees? –

- Para mí no. Además se que tú si la amas. Por eso te dije que vayas. –

- ¿¡Quién te dijo que la amo, eh!?, ¿¡Quién te mintió diciéndote semejante barbaridad!? – Gritó el mayor completamente rojo.

- Ed, tú dices que soy inocente, tal vez tengas razón, pero no soy idiota ni tan poco observador para no darme cuenta de cómo la miras, de cómo cambia tu carácter cuando ella está cerca de ti, de lo rojo que te pusiste al gritarme lo que acabas de gritarme, de lo que haces cuando... –

- ¡Ya basta Al! – Interrumpió ese vergonzoso discurso con esas palabras/oraciones/frases tan verdaderamente verdaderas - ¡Tienes razón, lo admito, amo a Winry!, ¿¡Feliz!? –

- Yo nunca te pedí que lo dijeras.... pero bueno, mejor así – Dijo con una sonrisa el hermano menor. – Me gusta saber que tengo razón... a decir verdad, siempre la tengo. -

- Por cierto Al.... – Dijo Ed, ignorando lo último dicho por su hermano.

- ¿Qué pasa? –

- ¿Tan obvio soy? –

- ¿Hace falta preguntar...? ¬¬ -

Silencio incómodo.

- Ya son las doce, me voy a dormir Al –

- Voy contigo –

- Al –

- ¿Qué? –

- Si volviste a ver esa película de terror que te hace tener pesadillas, ¡ni pienses que dormirás conmigo en mi cama! –

- ¡Pero nii-san! –

- ¡Pero nada! ¿Si te da tanto miedo para qué la miras, eh? –

- ¡Es que yo sé que lo voy a superar! –

- ¡Deja de torturarte y madura, Al! –

- ¡Te digo que lo voy a superar! ...pero tendrás que prestarme tu cama en el proceso... ¡Y soy más maduro que tú! –

- ¿¡Y eso quién lo dice!? –

- ¡TODOS LOS QUE NOS CONOCEN! –

Cuando terminó la discusión ya habían llegado a sus cuartos. Se acostaron en sus respectivas camas y se quedaron profundamente dormidos.

Tres horas y media después una rubia con los ojos rojos, hinchados y pegados al monitor de una notebook fucsia claro seguía leyendo ese querido fic que la tenía atrapada desde el comienzo de sus vicios. Se sentía atraída por las historias Yaoi desde que tenía 12 años (N/A: Pura coincidencia con mi vida cotidiana e.e), cosa que no era lo mismo con sus personajes favoritos de algunos animes que verlo en vivo y en directo, aunque no era algo que le molestara. Era su secreto. Sólo Riza lo sabía, ya que se le escapó en una de las tantas cartas que le escribía desde Londres. Pero esa ya era otra historia.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

El despertador sonó insoportablemente a las siete en la casa de las Rockbells, como era costumbre. Pero había una chica que no había dormido muy bien que digamos. Claro, solo había dormido dos horas.

- Por favor... – Rezaba la chica aún desparramada sobre la cama, con una cara que, sinceramente, daba miedo - ...que me llamen en los próximos diez minutos del colegio diciéndome que no hay clases porque se incendió el instituto o algo así de trágico –

Nueve minutos...

Ocho minutos...

Siete minutos...

Seis minutos...

Cinco minutos...

Los minutos pasaban pero el teléfono no sonaba. Indicios de que sólo estaba perdiendo tiempo.

Cuatro minutos...

Tres minutos...

Dos minutos...

Un minuto...

Cinco segundos...

RING, RING, RING, RING

- ¡No puedo creerlo! – Dijo que saltaba de alegría la rubia mientras corría hacia el adorado aparato telefónico. - ¿Hola? –

- ¡Hola, Win!, ¡Qué alegría de que todavía estuvieras en tu casa! – Saludó una voz gritona desde el otro lado de la línea.

- Oh... Roze... – Ahora la chica parecía bipolar: estaba a punto de llover a chaparrones (N/A: en otras palabras, ponerse a llorar por una depresión instantánea) - ¿Qué sucede? –

- ¿Tienes mapas de más? ¡Genial! ¿Podrías traerme dos, pliz? –

- No se si tengo si quiera para mí, ¿para qué los quieres? –

- ¿No recuerdas? ¡Hoy es el examen de Geografía!, ¡con mapa! –

- ¿EXAMEN? –

- ¡Sí tontita! –

- ¿A qué hora tenemos Geo? –

- A la primera -

- ¿¡WTF!? ¡Adiós Roze! –

Y cortó.

Maldición. No escuchó cuando el maldito profesor de geografía había anunciado un examen. Eso no es bueno. ¡Claro que no! No se permitiría reprobar una materia.

Se duchó, se vistió con el uniforme escolar y se perfumó lo más rápido que pudo – Si por lo menos llego unos minutos antes al colegio tendré algo de tiempo para repasar, no puede mandar demasiado para estudiar. Supongo – se repetía para sí misma.

Después de ya estar preparada, salió corriendo de su casa. – Alto... ¡Mi mochila! – Gritó y regresó a su casa para agarrar el objeto olvidado y volvió a salir de la misma manera de unos momentos atrás.

De repente sintió una fuerte brisa, giró para ver y se dio cuenta que un chico había pasado con su bicicleta muy cerca de ella. Como vio que tenía el uniforme de su colegio decidió perseguir al chico en bike rojo metalizado. Ya que obviamente sería mucho más rápido que ir a pie.

¿Pero como alcanzarlo?

- ¡Oye! – Empezó a gritarle - ¡Detente por favor, quien seas! –

Obviamente el chico no se sentía identificado con ese apodo: "quien seas" ¿para qué darse vuelta?

Pero un milagro ocurrió:

- Bendito seas semáforo. – Se alegró la chica – No olvidaré alabarte todas las noches – Pensado esto aumentó su ritmo y, cuando llegó, se colgó por la parte trasera de la bici y abrazó a quien la manejaba para evitar perder el equilibrio y caerse. Éste comenzó a darse vuelta ante aquel contacto.

- ¡Hey...! – Exclamó mientras se daba vuelta, cuando pudo ver al invasor puso cara de confusión - ¿Winry? –

- ¿Idiota? –

- ¡Oye!, ¿Por qué me dices idiota?, ¡no te hice nada, bruja! – Se alteró Ed.

- ¡Vamos!, ¡arranca! –

- ¿¡Estás daltónica o quieres que me hagan multa por pasar el semáforo en rojo!? –

- ¡Bueno, haz algo! ¡Necesito que me lleves a la escuela lo más rápido posible o reprobaré geografía! –

- Dime tú, ¿¡Qué esperas que haga!? –

- ¡No sé, haz lo que sea! ¡Debes conocer un atajo o algo! –

- Está bien… – Dijo desviando su vista a otra calle - ¡Sujétate! –

Entonces empezó a pedalear lo más rápido que sus piernas le permitían.

Tomó calles de todo tipo: angostas, anchas, cortas, largas, que Win no había visto en su vida.

En solo cuatro minutos y medio ya se encontraban a una cuadra del instituto, lo que, caminando, les hubiera tomado veinticinco o por ahí.

En un cruce se les atravesó otra bicicleta color azul metalizado, lo que casi provoca un accidente; si no fuera por los grandes reflejos y el rápido movimiento que hizo Ed para apretar el freno y apoyar un pie en el piso para que la bici no pierda el equilibrio, seguramente estuvieran las dos bicicletas y el contenido de éstas (personas) se encontrarían desparramadas por toda la avenida.

- ¡Gusano, mira mejor por donde conduces! –

- ¡Maldito Mustang!, ¿acaso quieres que moramos todos o qué? –

- Jajá – Rió con nerviosismo el otro.

- Gracias por traerme Ed – Agradeció Win mientras se bajaba de la bici – Nos vemos, Roy. – Saludó con la mano antes de salir corriendo hasta el edificio, el otro solo imitó el gesto.

- Oye enano –

- ¿Qué quieres? – Preguntó con un desprecio notable en el rostro y voz el aludido.

- ¿Por qué traías a la chica en tu bicicleta, eh? – Sonrió pícaramente.

- ¿¡Qué dices!? ¡Ella se coló desde atrás! –

- ¿Causa? –

- No sé... dijo algo como que si no la traía rápido al colegio reprobaría geografía –

- Excusas idiotas... – Susurró Roy.

- ¿Dijiste algo? –

- No guisante, creo que estás escuchando voces – Dijo con un sarcasmo que cualquier idiota pudo haber notado, pero como Ed es más que un simple idiota, por así decirlo, no lo notó.

- Ya es la segunda vez que me dicen eso – Pensó el de cabellera dorada - ¡Pero yo no soy el loco! ¡Para eso están Al y mi padre!

- ¿Qué te pasó en el dedo? – Preguntó el otro al ver la curita que rodeaba el dedo índice del otro.

- Nada grave... solo te diré que nunca, y con decir nunca te estoy diciendo que jamás, se te ocurra darle de comer a una planta carnívora parlante sin usar un palo o algo que te aleje de ella más de un metro cincuenta centímetros y ni se te ocurra tampoco hacerlo si esa planta te tiene rencor por haber herido sus sentimientos y que te llame fenómeno insensible por esa misma causa – Y diciendo esto empezó a caminar la media cuadra restante que les quedaba para llegar al instituto.

- Genial ahora me siento con un loco que piensa que las plantas hablan... tal vez va enserio con eso de que escucha voces... ¿pero qué digo? Solo es un estúpido invento mío... - Y después de eso siguió a su loco y mordido por una planta carnívora compañero de banco que iba adelantado por solo unos metros.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

- ¡Win!, ¡Ya llegaste, que alivio! – Gritó Roze al ver a la rubia ingresar al salón.

- Oh, hola Roze ¿Qué tal? – Preguntó la chica con una sonrisa.

- Bien, bien. Pero dime ¿Trajiste los mapas, cierto? – Se apuró a preguntar la morocha.

- Los... mapas... – Dijo, más para sí misma Win, mientras el tono de su piel se aproximaba cada vez más al blanco.

- ¡¿Win?! – Se preocupó la otra - ¿¡Qué te pasa!?

Momento de silencio.

- No me digas que.... ¿¡NO TRAJISTE LOS MAPAS!? – De un segundo a otro pareciera como si toda su preocupación se hubiera perdido en el aire.

- Disculpa pero ¡yo solo me olvidé los míos! –

- O sea que los míos los trajiste, ¿verdad? :D –

- ¿¡Por qué tendría que traer yo los tuyos!? –

- Yo te los pedí, hasta dije pliz –

- Bueno, ¿Qué quieres que haga? ¡Me olvidé! –

- Mmm... Pero que cabecita de novia la tuya –

Win se sonrojó un poquito - ¿¡Qué quieres decir con eso!? –

- Estás un poco malhumoradita hoy, ¿no crees? – A esto la rubia estaba a punto de tirarse encima de la morena.

- Tranquilícense, animalas –

- Esa palabra no existe, Riza –

- Justo tú eres la menos indicada para decir eso, Roze. Primero te estudias el diccionario y luego me dices si existe o no ¿ok? -

- Riza, ¡Tienes mapas de más, ¿cierto?! – Interrumpió la conversación Winry.

- Ya me acostumbré a traer cada una de las cosas que traigo x 2 – Miró con reproche a Roze, quien se escondió detrás de uno de los bancos – Pero no me lo esperaba de ti, Win –

- Lo siento, se me escapó lo de esta prueba... –

Riza resopló. – No te preocupes, creo que traje bastantes y de repuesto. –

Ante esto último dicho se creó una muchedumbre de alumnos alrededor de Riza, ya que las otras dos fueron empujadas violentamente fuera del centro de atención.

- NI PIENSEN QUE LES DARÉ MAPAS. – Dijo autoritaria, Riza. A lo que se escuchó más de un grito de decepción: "Uuhh...", "Ouhh...", "Waaa", "Bah, egoísta", etc. salir de ese montón de estudiantes, para luego desaparecer de un segundo a otro.

...

- Bueno, Riza ¿qué había que estudiar de geo? – Preguntó Win.

- Ahora te digo... – Dijo Riza mientras sacaba un libro y una carpeta de su mochila. Abrió el libro y empezó a pasar las hojas – Mira... desde aquí y aquí... – volvió a pasar hojas - Hasta aquí. – Indicó señalando otra página más.

- ¿¡Qué!? – Se desesperó la rubia - ¿¡TODO ESO!? –

- Sip, en total serían una, dos, tres, cuatro... – Respondió Roze de manera natural mientras contaba con los dedos lo que sería la cantidad de hojas que tuvieron que haber estudiado. – ¡15! –

- ¿¡Quince!? ¡¿Y lo dices tan natural?! –

- Sip, porque yo estudié –

Las rubias la miraron con cara rara, como si fuera un fenómeno o algo así.

- ¡¿ESTUDIASTE?! – Preguntaron sorprendidas.

- Pues obvio – Dijo desviando la mirada hacia arriba con superioridad. Las otras dos cayeron estilo anime.

...

- No puedo estudiarme todo eso... – Dijo Win – Reprobaré geografía -

- Ya lo dijiste más de seis veces Winry – Dijo Roze aburrida, apoyada en el banco. – El profesor ya demoró diez minutos –

- Win, estás en mi banco – Dijo Riza.

- Lo siento – se disculpó Win levantándose con desgano del asiento y dirigiéndose al que le corresponde.

- Riza quiero morir –

- ¿Qué estás diciendo Roze? – Preguntó asustada.

- No es justo, cuando por fin estudio el viejo falta –

- Eso es tener mala suerte – Comentó Riza sentándose en su lugar. – O tú tienes muy mala suerte o Winry tiene una muy buena. –

- Ps, yo creo que ella tiene muy buena suerte –

- Buenos días, Al – Saludó la rubia sonriente a su compañero de banco.

- Buenos días – Contestó el saludo Al del mismo modo.

- ¿Qué haces? – Preguntó sentándose en el asiento.

- Leía – Respondió mirando la tapa de un librito de bolsillo que tenía en mano.

- Oh.. ¿Qué lees? –

- El fantasma de Canterville –

- Ah –

- ¿Tú lees? –

- Si, jaja, pero no esas cosas – Rió nerviosamente.

Diez minutos después todos los alumnos de ese año salieron del aula.

- ¡Wow! ¡No me puedo creer que el de geografía se enfermó! – Gritó una rubia que estaba que ardía de felicidad.

- Yo tampoco puedo creerlo... – Susurró una morocha que se encontraba a su lado, solo que con un semblante que demostraba todo lo contrario a la felicidad.

- Me alegra no tener que escuchar las charlas de la vida cotidiana del profesor – Suspiró Riza – Son tan hartantes... –

- ¡Oigan, miren! –

- U oímos o miramos, Roze – Dijo Riza.

- ¡Sólo cállate y mira para allá! –

Las dos rubias voltearon para ver lo que Roze les indicaba tan desesperadamente.

- Los de cuarto salen de su salón – Dijo Riza, después volteó a mirar a Roze, que se encontraba detrás de ella - ¿Qué tiene? Me dijiste que ya no te gustaba Elric. – Win, al solo escuchar ese nombre (N/A: más bien apellido .), se sonrojó.

- Em... Om... ¡Ah mira, una mariposa! –

- Que forma de cambiar de tema tan idiota, Roze. Estamos en un edificio, Roze, en-un-edificio, ¿Qué va a hacer una mariposa en-un-edificio? –

- Esto no es un-edificio, Riza, estamos en la escuela –

- Si que eres cortita de mente ¿no Roze? –

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

- Oye enano, hoy te vez más estúpidamente feliz que de costumbre –

- ¿Qué esperabas Mustang? Estoy tan feliz gracias a que Dante se enfermó –

- Cuidado con lo que dices Edward, Dante es tu novia –

Ed lo miró - ¿Qué hay con eso, Havoc? Es también mi profesora de literatura, así que debo odiarla como a todas las demás. –

- ¡Hola chicos! – Saludó un animado pelinegro de lentes.

- Hola Hughes – Respondieron cortantemente los otros tres.

- Que mala onda loco –

- No hables así que me dan ganas de pegarte una patada –

- ¿Qué tiene de malo, Ed? –

- No quiero que vengas a molestarme, cuatro ojos –

- Bueno basta, idiota – Interrumpió el futuro pleito Roy, mirándolo reprochantemente (N/A: porque esa palabra existe ¿no? o.ó).

- Dime ¿Por qué no viniste ayer, eh? – Le preguntó Hughes.

- Es cierto olvidé preguntártelo – Comentó Mustang.

- Lo que pasa es que acompañé a Win hasta su casa y después se largó a llover así que... – Fue interrumpido.

- ¿Acompañaste a Winry hasta su casa? ¿¡A esas horas!? –

- ¿De dónde venían? ¡No me digas que..! ¿¡Te la llevaste a un telo!? –

- ¡Pero mira que bien enano! ¡Y yo que pensé que a los cuarenta ibas a seguir siendo virgen! –

- ¡YA! ¿¡LA PUEDEN CORTAR!? – Gritó desesperadamente Ed, que se encontraba más rojo que Clifford, el gran perro rojo, a causa de las pervertidas ideas de sus amigos.

- ¡Entonces dinos! – Dijeron los otros tres al unísono.

- ¡No! ¡Ustedes son unos idiotas! ¡Malentienden todo! – Diciendo esto, se alejó de los demás y empezó a caminar sin rumbo alguno por los pasillos de la escuela.

- ¿Qué onda loco? Yo quería saber – Dijo Hughes, recibiendo miradas de resentimiento de parte de los otros dos.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

- Maldita sea – Decía para sí misma Win - ¿acaso faltaron todos los profesores? Estos pasillos están demasiado poblados, no sé donde están ni Riza ni Roze. – Pero entonces alguien la empujó fuertemente desde atrás, se hubiera tenido que pagar una costosa cirugía de nariz si otro alguien no la hubiera agarrado antes de que se dé un feo golpe contra el piso.

- ¿Estás bien? – Preguntó ese alguien.

- Edward – susurró la rubia al ver el rostro de su "salvador de nariz".

- Si no tienes más cuidado sólo lograrás tener que pagar una costosa cirugía de nariz. –

- ¡Cállate! – Le gritó mientras se daba vuelta y cruzaba los brazos con los ojos cerrados.

- ¿Qué te pasa? – Se sacó Ed.

- ¡Nada! – Volvió a gritar, pero sintió que era dada vuelta y acorralada contra la pared.

- No tienes que hacerte la dura conmigo – Dijo seductoramente el pelidorado.

- Aléjate – Ordenó, mas sin embargo, no hacía nada para evitar que el otro se le siga acercando.

Ed tenía los ojos cerrados mientras se aproximaba más y más a los labios de la rubia. Hasta que abrió los ojos al sentir que besó algo demasiado duro como para ser una boca.

Estaba besando la pared. ¡Eso sí que era vergonzoso!

- Se me escapó – Dijo con un aura negra rodeándole.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

El timbre ya había sonado y los alumnos volvieron a sus respectivos salones.

Al rato Ed recibió un mensaje proveniente de su hermano. Levantó la tapa del celular y leyó el mensaje:

"Hermano, Win me acaba de decir que no irá a casa a estudiar hoy, ¿Qué le hiciste, degenerado? Ah, por cierto, anoche me fui a tu cama y ni te diste cuenta, boludo jaja"

- Bah, que miedosa, sólo quería darle un beso y hace eso. – Susurró Ed con amargura. – ¿¡WTF!?... ¡¿Desde cuándo Al habla así!? Tengo que recordar quemar esa película... –

Continuará...


¡Ya está! Espero que no haya sido una tortura o.ó

Capi medio boludo ¿no? ¿una planta carnívora que habla? Eso es cualquiera dirán xD les digo ¡no me culpen a mí! ¡Culpen a mi imaginación que se ausentó en un momento inadecuado!

Por cierto, el "que onda loco" de Hughes... me tentó, tenía ganas de escribir algo así xD Ya me las quité por lo menos, espero que no se les haya echo desagradable como sería que una planta carnívora te mordiera la mano (yo me tiro por la ventana en ese caso)

Información que tal vez tenga que ver con todo esto: En todo este capi estuve escuchando NUMA NUMA de O-Zone... xDD así que no me culpen por lo pelotudo 8D

*Recomendaciones de Kitsu

"Cuando vayas al baño no olvides tirar desodorante de ambiente o tendrás problemas con quien vivas"

Y

"Hazle caso a Ed y no intentes darle de comer a una planta carnívora sin algo largo de por medio."

Gomen (por tercera vez), necesitaba ponerlo d:

Bueno listo, ¡Nos vemos! Las quiere Kitsu.