Percy y los demás continuaron con su viaje durante ese tiempo se hicieron amigos de Maddox en realidad era muy amable y agradable le recordaba a su hermano Tyson, los dos eran jugados por su aspecto pero amables, ahora pensando en ello ¿como estaría Tyson? ¿su madre? ¿y Paul? ¿y los del campamento? No estaba seguro de si los volvería a ver.
Decidiendo evitar pensamientos deprimentes se centró continuando el camino. A su lado Brianda y Maddox charlaban, los dos se llevaban bien para alegría de el hada, este de repente se detuvo mirando al frente y les indico al resto que se detuvieran.
—¿Qué pasa Maddox? —le pregunto Percy.
—Estamos cerca de las ruinas—el hada preocupada les indicó que lo siguieran fueron con él hasta unos árboles, Maddox hizo un gesto de silencio y señalo tras unos arboles—Allí—
Los dos se asomaron, delante había un claro en medio del bosque bien oculto a la vista y de intrusos. En medio del claro se encontraban unas ruinas, eran de piedra, no parecían nada especial salvo por las raras inscripciones y se notaba en el aire una presión, era como la barrera que protege el campamento pero distinta. Alrededor de las ruinas vio a mujeres reptiles de piel verde y colas de serpiente en lugar de piernas.
—Dracaena—dijo Percy maldiciendo sobre cuantos monstruos más habría.
Entonces en las ruinas vieron además de las mujeres reptiles a más de esos centauros horribles los Nuckelavee, pero algo le llamo la atención al lado de ellos vio a unas criaturas que le resultaban familiares. Tenían solo la mitad del cuerpo, con una pierna, un brazo, un ojo y una melena de plumas negras Percy se acordó de aquel monstruo al que se enfrentaron Jason y él en la cueva para recuperar la balanza de Kairos.
—¿Quiénes son los que tienen una pierna y un brazo?—
— Son Fachen monstruos de un solo brazo pero extremadamente fuertes— contestó Brianda.
— Así que son del panteón celta ¿no?—
— Si ¿por que?—
Así que ese monstruo era uno del panteón celta ¿por que le robaría a un dios griego? Y parecía conocerle cuando le amenazó, ahora entendía las evasivas de Quirón y Dioniso, no querían hablar de los otros panteones—Percy— se volvió a Britania — deja de quedarte dormido tenemos que encontrar el modo de llegar a las ruinas y destruirlas—
— Si, lo tenemos difícil hay varios monstruos de ambos panteones y somos pocos tenemos que distraerlos y alejarlos de las ruinas pero solos no podremos con todos. Y esos hombres de un solo brazo— dijo señalando a los Fachen— son muy fuertes no conviene subestimarlos lo sé por que me enfrente a uno antes—
—Tenemos que distraerlos—dijo Britania— Mientras los distraigo tú colocas el medallón en las ruinas.—
—Espera ¿que?—la miro como si estuviera loca —¿has visto cuantos hay? no podrás con todos—
—Tranquilo podré aguantar un tiempo—ella lo dijo con la naturalidad de quien dice que va a dar un paseo y no a enfrentarse a una horda de monstruos.
—Pero si me ven tu distracción no servirá—
—No te preocupes sabes que puedo hacer magia te pondré un hechizo de invisibilidad, también cubrirá tu olor y no te detectarán. Puedo ponerme un hechizo que me proteja y Maddox puede reforzarlo—
—Cuenta con ello—dijo el hada.
Al final se dio por vencido—Esta bien tú los distraes pero si se va de control corre—Aunque dudaba de que lo fuera a hacer, como confirmando sus respuestas esta hizo una mueca —Es en serio tienes que cuidar de tu gente—
Brianda se estremeció un poco pero asintió a regañadientes—Está bien—
—Y tú Maddox, quiero que te quedes aquí oculto cerca de Britania por si necesita ayuda—
—Pero puedo ayudar—protestó el hada quería proteger a sus amigos.
Percy se frotó las sienes—Dioses ¿tenían que ser tan tercos? — Está bien, tú puedes ayudar a Britania ¿vale? —
Maddox asintió y los tres se pusieron a trabajar Brianda le puso el hechizo de invisibilidad y con la ayuda de Maddox se colocó el hechizo de protección. Una vez preparado los tres se pusieron en posición, Brianda sacó su espada lista con Maddox a su lado yo me empece a aproximar a las ruinas, los monstruos parecían que no me notaban. De repente se oyó un fuerte ruido, los monstruos levantaron la cabeza y fueron en dirección a donde estaban los dos. Solo pude rezar para que estuvieran bien me aproximé a las ruinas, su energía era más fuerte a medida que me acercaba lo malo es que vi a una Dracaena y a un Nuckelavee al parecer se habían quedado atrás, tenía que actuar rápido.
Cogí un piedra y la lancé a la Dracaena cuando la mujer reptil estuvo cerca me coloqué detrás de ella y la maté haciendo que estallara en polvo dorado, el ruido llamó la atención del feo centauro y vino aunque yo le estaba esperando. Pero para mi sorpresa me clavó su lanza.
—¿Crees que no te vería estando tan cerca de las ruinas? tu ridículo hechizo apenas funciona—dijo burlonamente, era la primera vez que oía hablar a una de esas criaturas. Era como si hablara desde el fondo de un pozo. Detrás de mí a lo lejos pude ver que Britania tenía problemas estaba herida de un brazo, pero siguió manejando la espada con la otra mano y detrás de ella unas bolas de fuego salían para impactar en los monstruos. Pero sabía que no aguantarían mucho tiempo, me enfurecí no iba a permitir que murieran. De repente la tierra tembló y entonces todo empezó moverse los monstruos perdieron el equilibrio, me dí cuenta de que fui yo quien lo provocó.
—¡TERREMOTO! —gritó alguien.
En ese momento arrastrándome por el suelo me acerqué al Nuckelavee que estaba ocupado intentando permanecer en equilibrio y le corté las patas, hundiendo mi espada en su pecho. El terremoto remitió y aprovechando la confusión me acerque a las ruinas y coloqué el medallón sobre ellas que empezó a brillar.
—¡Britania!, ¡corre! —Percy gritó mientras corría hacia ella la nación asintió pero los monstruos no la dejaron escapar, una Dracaena se dispuso a atravesarla con su lanza pero antes de que pudiera se oyó un grito espantoso viniendo del bosque. Allí apareció Maddox, en todo su feo esplendor, sosteniendo su antorcha parecía aún más aterrador sus grandes ojos brillaban como un faro.
Los monstruos parecían opinar lo mismo que yo porque parecían que se iban a orinar encima, se batieron en retirada en dirección a las ruinas. Aprovechando la oportunidad cogió a Brianda de la mano y a Maddox, no quedaba mucho tiempo antes de que las ruinas explotaran. La explosión seria grande y tenían que refugiarse antes que pasara, en el bosque se oían a los monstruos que se habían recuperado del susto y estaban buscándoles, solo podía esperar a que las ruinas se destruyeran a tiempo.
De repente se oyó una gran explosión y el cielo pareció iluminarse, Percy se dio cuenta de una cascada y los condujo allí.
—¡SALTAD AL AGUA!—
Los tres se zambulleron en el agua justo a tiempo de que la onda de choque los alcanzara, incluso en el agua se oía la tremenda explosión que ocurría afuera. Cuando acabó salieron a la superficie para encontrarse una vista dantesca había árboles caídos, sacados de sus raíces como si los hubieran sacado de cuajo e incendios por todas partes.
Vieron humo saliendo en dirección de donde estaban las ruinas corrieron hacia allí y encontraron un cráter, la magia que antes se sentía ya no estaba, había funcionado. En el área se vieron lanzas rotas, espadas y cuerpos carbonizados de centauros, la explosión cogió a los monstruos.
—¡Lo hemos conseguido!— Brianda saltó en vítores.
—Si se acabó—Percy cogió a Maddox que también estaba de celebración y lo abrazó, Britania también lo hizo—Gracias Maddox sin ti no hubiera funcionado, nos salvaste—
—Eres muy valiente Maddox—ella estuvo de acuerdo sonriendo al hada este se había puesto completamente rojo.
—Bueno ser feo tiene sus ventajas ¿no?—Maddox se puso a reír —¿Visteis la cara que tenían cuando aparecí? salieron corriendo como pollos—
Los tres nos reímos, después de aquello volvimos a la aldea donde estaban muy contentos de que las ruinas ya no estuvieran, les dieron comida para el viaje de vuelta y se dirigieron a la barca, allí se despidieron de Maddox.
—¿Seguro que quieres venir? Serias bien recibido—le preguntó Brianda insegura, el también lo estaba no querían que Maddox estuviera solo de nuevo pero seguía firme.
—Sí, esta isla es mi hogar además ahora tengo amigos no estoy solo—
—Bien pero visitanos y también te iremos a visitando, Britania tiene que comprobar que la gente de la isla está bien—
Este asintió feliz, se despidieron y subieron a la barca. Mientras se alejaban vieron a Maddox en la costa agitando la mano en señal de despedida, se quedó allí hasta que fue un punto negro y no pudieron verle más.
