TITULO: Cenizas
GENERO: ROMANCE
PAREJA: TERRY/CANDY
SUMMARY: Donde hubo fuego, cenizas quedan y Terry lo sabía bien.

Continuación de My heart.


El tiempo debía estar dándole una lección también porque solo habían pasado 2 días desde que, aquella mujer rubia de ojos verdes y pecas llego a Inglaterra y le confesaba su error. Pero ¿porque tardo tanto? ¿Porque nunca creyó en él?

Siempre la apoyo, estuvo de su lado mucho tiempo, hasta que apareció ese hombre, ese tarado que la hizo dudar de sus capacidades y dudar de su amor. Quedo devastado, adolorido, herido, con un corazón roto en mil pedazo y fue su madre quien le ayudo a reconstruirlo. Volver a ser el mismo, quizás no todo, pero volver a empezar de nuevo y después de tantos años...

Ella llegaba a pedirle perdón, lo cual le concedió ello, porque hacía mucho le había perdonado, pero darle una segunda oportunidad, saber que ella aun lo amaba, cuando él mismo se esforzó en hundir ese amor que le tenía. Y ahora sus paredes se tambaleaban... Además no podía creer que Stear le había ayudado ¿que pensaba su amigo? ¿acaso no le apoyaba? ¿no lo vio sufrir? ¿que pasaba?

Mas de algo no había duda, ese amor cual creía muerto, estaba ahí, dispuesto a salir si él lo permitía. Mas no quería volver a sufrir. Pero ¿que es amor si no hay sufrimiento?

Stear le llamo, al saber que era el segundo día y no había ni un signo de vida de su parte, demás Candy también merecía saber que pasaría. Y por tal, se encontraba ahí, en la azotea de su edificio. Esperando a su amigo y la mujer que le rompió el corazón. No deseaba hacerla sentir como la malvada, pero eso era ¿cierto?... ¿Porque... quien duda del hombre que la ama y le brinda todo el amor? (se sorprendería al saber que no es el único)

Stear y Candy llegaron. El moreno se hizo a un lado, les dejaría esa conversación a ellos dos, pero estaría ahí presente para poder intervenir por si algo se iba de las manos.

No sabía como decir o que decir. Debía empezar él o ella. ¿Como saberlo? Candy tomo una respiración profunda, debía tomar el valor y hablar. Era por ella que estaban así, debía

-Siento haber terminado de esa manera contigo-

-Es algo- le dijo. No se había movido de su lugar y tampoco algún musculo de su cuerpo. Stear pidió al cielo por Terry que este dejara hablar a Candy.

-Siempre tuviste la razón y no debí de haber desconfiado de ti, tu solo querías lo mejor para mi, pero estaba cegada y creía cada palabra que el me decía, cuando me dijiste que el solo estaba jugando conmigo, no quise creerte, pues el me lo había advertido antes, me había dicho que eras un macho posesivo, como un cavernicola que quiere tener siempre a la mujer encerrada sin que fuera útil y yo le creí, por eso no me sorprendió cuando tu lo dijiste, creí que el lo sabía todo.- las lagrimas empezaron a salir deslizándose por sus mejillas.

-¿Machista cavernicola?- pregunto alzando una ceja- debiste creer en mi, nunca te ate de esa manera, ni siquiera te detenía en tus sueños era todo lo contrarió, te apoyaba en cada momento.

Saber que era cierto la hacía llorar más.

-Lo siento Terry, lo siento tanto- Candy trago sus sollozos para poder hablar- pero Archie me lleno la cabeza de ideales, mentiras que me hice un mundo mágico, pensé que el era mejor partido que tu, que era mucho mas maduro que un niño rebelde y celoso.

¿Un niño? ¿Lo vio como un niño? Eso fue un duro golpe para él, porque nunca demostró ser un niño, siempre actuó como era, hasta que ese "idiota" apareció en sus vidas.

-¿celoso y rebelde?- pregunto incrédulo. - Puede que rebelde haya sido, no me gustaba seguir las reglas, pero solo era inmadurez, como tu misma dijiste y celoso, nunca lo fui Candy, tu nunca me diste motivos para serlo, hasta que de tu boca salió "El querido profesor Archie". En ese momento empece a experimentar los celos, ni siquiera Neal los causo.

Stear se preguntaba ¿Como estaría su hermano? Hacía tiempo que no sabía de él, había desaparecido de su GPS, aun se sentía decepcionado de él, hacer daño, solo para llevarse a la cama a una jovencita. Se decepciono de él, incluso de Candy cuando la rubia termino con Terry y lo abandono por su hermano, había sido el peor error de la vida de la rubia y ahora que se había dado cuenta quería volver a empezar, pero todo estaba en la decisión que tomara su amigo, él quería la felicidad para ambos y esperaba fuera así.

-Lo entiendo Terry- Candy estaba desilusionada, Terry nunca la perdonaría e incluso ella tampoco lo haría - cometí el mas grave error al dejarte ir, dejarme manipular y no volverte a ver. Incluso si yo estuviera en tu lugar, tampoco me perdonaría, además de no volverme a ver nunca. Entiendo, en verdad entiendo. Siento mucho el dolor que te cause. Lo siento.

Se marchaba, regresaría a su país, con su familia y una consolación, porque la necesitaba. Ya no tenía oportunidad de recuperar a ese hombre que tanto amor le dio y aun amaba. Por que lo hacía, en verdad.

Terry suspiro, ella se iba, la dejaba marchar, no sabía como sentirse al respecto. Stear fue hacía el.

-No vas a hacer nada?- pregunto indignado por como salió todo.

Terry volvió a suspirar y ver a su amigo...- Hay un dicho que dice: "Donde hubo fuego, cenizas quedan".

Stear sonrió, feliz, por todo, por el resultado y que por fin Terry tuviera amor en su vida.

-¿Y que esperas? Ver por tus cenizas, aun hay fuego amigo.

No lo dudo, salió corriendo detrás de ella, bajando las gradas de dos en dos y a mitad del camino la vio, sentada, en un escalón, llorando con el rostro enterrado entre sus piernas. El llanto se había convertido ya en sollozos.

Por mas que intento olvidarle, matar ese amor, nunca volverla a ver, no podía hacerlo, todo eso seguía vivo, a la espera de ella, porque en un pequeño lugar de su corazón, muy lejano, tenía la esperanza de volverla a ver a tener.

-Te amo- alzo la voz, haciendo eco en las escaleras y sobresaltándola.

-¿Terry?-se levanto con el rostro mojado de sus lagrimas dolorosas.

-Pero debes comprenderme, no sera fácil volver a empezar con toda la confianza. Me mandaste al demonio y no puedes esperar que años después te siga con la misma confianza de años atrás.-

-Tenemos tiempo y juro que me ganare tu confianza de nuevo.-

Bajo otro escalón... -También entenderás que no me mudare a otro país, mi trabajo, el cual amo, esta aquí y no quiero vivir en otro.-

-He conseguido un trabajo aquí, comienzo en una semana- se limpiaba el rostro, secándose las lagrimas y sonriendo.

Otros dos escalones bajados... -No será lo mismo de años atrás Candy. Ambos somos adultos y sabemos los que hacemos, no podremos justificarnos que no tenemos experiencia cuando no es cierto.

-Somos adultos.

-Empezaremos de cero...

-Como amigos...- Candy se desilusiono un poco.

-Con nuestra primera cita...- llego hasta ella secando la última lagrima - mañana a las 8 pm. -sonrió de felicidad, todo empezaba de nuevo y esta vez haría las cosas bien. Terry tomo su cuello acercándola a él, dándose un beso tierno, suave y corto. Quizás las reglas decían que el primer beso era después de la segunda cita, pero ellos iban encontra de las reglas y así estaba bien para el mundo.

-Tenías razón Terry, ella es tu ceniza y juntos forman un nuevo fuego- Stear los veía muy arriba sonriendo. Empezaban su felicidad juntos.