Habían pasado tres semanas desde la propuesta que les dieron a las dos jóvenes pero una vez ellos les dijeron algo a ellas que las sorprendió mucho.
-Tenemos que hablar -Se cruza de brazos-
-Y es algo muy urgente.
-Así que tómenselo con calma -Lee y Gloria asentaron con la cabeza-
-Bueno como saben nuestra relación va más que perfecta ¿No? y bueno ya han pasado tres semanas desde que les preguntamos si querían ser nuestras novias -Habló seriamente Karoto-
-Y como verán lo nuestro es algo serio así que decidimos que ya es hora de que...
-Conozcan a nuestros padres.
-¿¡QUEEEE!? -Las dos gritaron-
-¿Quieren que conozcamos a la reina y al rey?
-No pueden estar hablando en serio -Gloria abrió los ojos como plato-
-Pero Karoto apenas somos unos jóvenes no sabemos que puede llegar a pasar en el futuro si seguiremos juntos o no.
-Lee ¿Dudas de mi amor por ti?
-Claro que no, pero y si eso llega a pasar sería muy incómodo luego de un tiempo.
-¡Y tú crees que yo te dejaría ir!
-Bien ya entendí -Se sonrojó-
-¿Y que pasara si no nos llegan a aceptar? ¡Lo nuestro seria prohibido!
-Gloria que cosas dices, no digas eso además quieran nuestros padres o no nosotros seguiremos juntos.
-Pero no quisiera ser rechazada por tu madre o tu padre.
-Bueno con mi Madre no habrá problema, pero lo duro será... -Karoto lo corto-
-Con nuestro padre, sé que él no trata mal a los humanos, pero no es como si quisiera tenerlos como familia...
-Si él no nos llega a aceptar, podría que nos separen o nos mande a otro lugar o incluso planeta.
-No digas eso además si te envían a otro lugar yo te buscaría -Karoto le regaló una linda sonrisa-
-Lee volteo a verlo y se sonrojó-
-Entonces no perdamos tiempo, vamos -Gloria y Lee tragaron grueso-
-Un soldado se acercó hasta el rey- Señor sus hijos quieren hablar con ustedes-
-¿Sabes que es lo que quieren?
-No señor, pero vienen acompañados de dos terrícolas.
-Bien déjalos entrar.
-Como ordene –Hace una reverencia y se marcha-
-¿Qué crees que querrán hablar nuestros hijos?
-No sé, pero vienen con dos humanas -Los cuatro muchachos entran al gran salón donde estaban los reyes-
-Madre, padre
-Hola mis pequeños -Les brindó una gran sonrisa-
-Madre... -Se sonrojaba Just- Hemos venido para discutir un asunto.
-Y que pasa ahora -Preguntó el rey Dan-
-Bueno queremos presentarles a dos personas.
-Ah ¿Sí? ¿Bueno quiénes son? -Arqueo una ceja-
-Pasen adelante por favor -Just las llamo- Gloria y Lee entraron al gran salón e hicieron una reverencia-
-Mi nombre es Lee es un gusto conocerlos.
-Mi nombre es Gloria y es de mi agrado estar aquí.
-¡Oh que muchachas tan lindas! -Comentó la reina Clarín-
-Gracias... -Comentaron las dos muy apenadas-
-¿Y a qué se debe esta presentación?
-Padre veras, a ellas les hemos tomado bastante cariño.
-Y bueno hace tres semanas les propusimos algo... -Los dos se quedaron callados un momento-
-Lleguen al grano -Les ordenó Dan-
-Ellas son nuestras novias...
-¿¡QUE!? -Se escuchó la voz de Clarín- No me lo puedo creer...
-En ese momento Gloria y Lee tragaron grueso-
-¡ES UNA MARAVILLA! -Sus ojos se cristalizaron un momento-
-¿No le molesta que nosotras y sus hijos salgamos? -Preguntó apenada Gloria-
-¡Por supuesto que no! Es la mejor noticia que me han dado hasta ahora, yo encantada de que ustedes sean novios.
-¿Qué estás diciendo Clarín?
-¿Qué pasa Dan? Esto no tiene nada malo...
-No te estas dado cuenta de lo que están haciendo estos muchachos, no, me niego -Se cruzaba de brazos-
-Vamos papá tranquilízate.
-No, no puedo creer que en este tiempo, en vez de estar entrenando se preocupara por otras cosas -Frunció su ceño-
-Padre no es para tanto...
-¿Cómo qué no? Ahora mismo su poder de pelea no es tan alto, seria aplastados fácilmente y ustedes pensando en noviazgos.
-Oh cariño no te pongas así, además nosotros nos conocimos a esa edad...
-Clarín esto es diferente, tus hijos no han hecho nada más que andar por ahí que entrenar.
-Padre por favor te lo pedimos no nos niegues esta oportunidad a demás nosotros las amamos y ellas también a nosotros...
-Just si él no quiere no le vamos a obligar -Le dijo Gloria-
-Just tiene razón padre.
-Karoto si insistes será peor -Lee estaba preocupada-
-Cariño, es que no te parecen muy lindos los cuatro, vamos di que sí.
-Ya di mi opinión y he dicho que no.
-Dan, no seas malo...
-No Clarín no es ser malo -La volteo a ver-
-Padre si tú lo que quieres es que entrenemos lo haremos, y nos volveremos fuertes, te garantizamos eso -Protestó Karoto-
-¿Quién me asegura que eso será cierto?
-Los dos se quedaron callados no sabían que responder-
-¡DAN! -Le gritó Clarín- No los hagas sufrir de esta manera, solo dales el sí, además nuestros hijos se esforzarán en su entrenamiento.
-Dan dejo salir un suspiro- Bien, aceptaré su relación, pero con la condición de que ustedes dos entrenarán hasta el cansancio iniciando desde este mismo momento.
-Gracias padre -Soltaron los dos chicos-
-Gracias señor -Dijeron las dos chicas-
-Bien y ustedes dos, también deben entrenar, no quiero soldados debiluchos -Les dio la espalda-
-Las dos amigas se miraron entre si-
-Chicas creo que nos llevaremos muy bien -Hizo una sonrisa maliciosa-
-Lee, eso fue ironía ¿Verdad? -Le susurro Gloria-
-Bueno, no se ve mal persona, pero algo me dice que nos va a molestar...
Luego de unas horas los chicos se encontraban entrenando arduamente, ya que era ordenes de su padre, así pasaron toda la mañana, tarde y noche entrenando sin parar y entre los descansos, las iban a ver a ellas, aunque a veces no tenían la oportunidad de hablarles ya que ellas también estaban entrenando, el único tiempo que tenían de verse era sobre la tarde y noche.
-Estoy muy cansado, nuestro padre nos está sobre explotando sabes -Tirado en el suelo-
-Lo sé, pero es el precio que debemos pagar por ellas.
-No me arrepiento de nada Just...
-Yo tampoco, quien lo diría nosotros juntos.
-Pensar que hace unos meses nos odiábamos a morir.
-Bien dicen que del odio al amor solo hay un paso...
-Sí y nunca mejor dicho Just -Los dos hermanos tirados en el suelo hablando tranquilamente y riendo-
