Capitulo 10: Perdona mi debilidad (Edward)/ Es difícil respirar (Bella)

Edward POV

No podía creer que la tenía aquí, frente a mi, tantos años imaginándome como sería el día que la tuviese de vuelta, porque tenía siempre la esperanza de que ella volviera para recuperarme a mí y a su hija. Estaba hermosa, su cabello rubio le llegaba a la cintura y seguía siendo tan blanquita, delgada y preciosa como siempre. Estaba realmente hermosa, sabía que tenía que criticarla, que tenía que gritarle y pedirle malditas explicaciones pero es que verla ahí tan desprotegida… no pude negarme a su contacto y toqué su rostro y luego su pequeñita cintura, estábamos tan cerca que su perfume me embriagó, era igual que antes. Debo aceptar que me dio pena ver el rostro descompuesto de mi Bella al irse, pero esta situación me superaba.

¿Cómo puedes ser tan pendejo con Bella?- preguntó Emmett gruñéndome.

¿Quién es Bella?- preguntó Tanya susurrándome para que yo solo la pudiese escuchar.

Mi novia- susurré, se sorprendió mucho.

Wow… que… sorpresa- dijo más fuerte.

¿Qué pensabas? ¿Qué iba a vivir siempre a tu recuerdo?- gritó mi hermana.- eres un idiota, acabas de formalizar con Bella frente a tu hija y su padre, pero al final de la noche la ignoras completamente- me criticó.

¿podemos irnos? Quiero conversar contigo- me dijo así que asentí.

¿puedo dejar a la niña con ustedes? Quiero conversar con Tanya- mi madre asintió.

No lo arruines Edward- susurró mi padre, asentí. Tomé la mano de Tanya y la guié hasta mi volvo, abrí la puerta de copiloto y luego la cerré. El viaje fue demasiado callado para mi gusto, pero era mejor poder conversar con ella cuando llegáramos a casa. Miré de reojo mi teléfono Celular ¿sería bueno que llamara a Bella? ¿sería necesario? Ella sabía que estábamos juntos es solo que… bueno la llegada de Tanya me sorprendió mucho, era lógico ¿no? Es la madre de mi hija, y volvió después de 6 años.

Esta es mi casa- dije una vez llegamos a mi piso.

Es hermosa- susurró.

¿quieres algo?- pregunté para ser cordial.

Un vaso de agua estaría bien- esto parecía un irreal sueño, no creo que pudiese ser verdad que ella estaba aquí frente a mi, después de haber desaparecido.

Aquí tienes- le tendí un vaso.

Gracias- estábamos nerviosos pero a la vez ansiosos de escuchar lo que se tenía que decir.- no me quise ir por voluntad, mis padres me obligaron- susurró.

Pero ¿Cómo puede ser eso posible?- pregunté sin creerle mucho- yo vi a tus padres, yo vi que amaron la idea de ser abuelos… Tanya…- restregué mi rostro- ¿Por qué tan solo no me dices la verdad? Eso lo haría todo más fácil y rápido.- me estaba enojando, podía perdonar que nos haya abandonado pero no me tenía que mentir.

Es la verdad, ellos eran unos con ustedes y otros conmigo, me dijeron que para ellos era una vergüenza lo que había pasado, el que estuviese embarazada- sus ojos se aguaron- me dijeron que si no me alejaba de ti y me olvidaba de la niña… de mi hija ellos terminarían haciendo algo muy malo… tuve que jurarles que lo haría para poder seguir con el embarazo ¿Qué le podía esperar conmigo a Nessie?- algunas lágrimas ya caían.

Amor, esperaba el amor que tenías para darle- sonrió un poco.

Cerca de mis padres ella solo iba a sufrir, no iba a ser la niña feliz que es ahora- ¿Cómo lo sabía?- los he visto, desde algunos días que estoy aquí pero no había visto a tu novia- dijo un poco decepcionada.

¿nos espiabas?- me sorprendieron sus palabras.

Quería ver a mi hija, quería ver al hombre que siempre amé- mi corazón comenzó a latir más rápido.

¿Por qué te fuiste?-me acerqué mientras le criticaba.

Tenía que irme- susurró- acepto que puedes no creerme porque desde un principio dije que no quería a la niña, pero el tiempo que vivimos juntos, cuando me veías o acariciabas mi panza eran los momentos más felices en mi vida Edward… ¿crees que iba a querer irme?- no pude responderle- yo los amaba… dios los amo… ustedes son mi familia- tomó mi mano.

¿Por qué ahora?- curiosee.

Porque…. Me liberé- fruncí el seño.

No comprendo… ¿te liberaste?- asintió- ¿de qué?

De mis padres… murieron- me quedé de una pieza… pero si ellos eran tan jóvenes… ¿Qué les pasó? Dios… esto es tan irreal.

¿de qué?- tenía que saber si era verdad, después intentaría confirmar pidiendo algún acta o algo.

En un accidente de auto- susurró.

Tanya… yo te amaba tanto- me observó con intensidad.

¿ya no?- curioseo.

¿crees que podría hacerlo después de el abandono?- suspiré.

Yo no quise… y yo si te amo- se me acercó hasta posar sus labios sobre los míos.

Tanya- la alejé- no confundas- pero se volvió a acercar y esta vez me besó con mayor intensidad.- Tanya…- aferré mis manos a su rostro- ¿Qué quieres de mi?- le pregunté un poco agitado.

Quiero que seamos lo de antes… te deseo Edward – gimoteo porque se había puesto a llorar otra vez.

Por favor… no llores- mi hija era tan parecida a ella, no podía verla llorar se me partía el corazón.- te lo suplico corazón- sonrió un poco porque ese era el apodo que le decía cuando estábamos juntos.

Dime que también me deseas Eddy- a ella era a la única que la dejaba decirme así, era a la única que de sus labios le salía como una hermosa melodía.- dime que aún tenemos una oportunidad para ser una familia- su aliento se colaba entre mis labios, me estaba enloqueciendo, me tenía excitado completamente.

Tanya…- se subió sobre mis piernas y mi cuerpo ardía igual como hace años, la reconocía igual que siempre, sabía que estaba siendo un idiota, me dejó, nos dejó, hizo sufrir a su hija pero no podía alejarla… que débil soy.

Dilo- susurró.

Te deseo… y si intentamos aún podemos- dije y mis manos se aferraron automáticamente a su cadera. Le hice el amor como un loco, le hice todo lo que me dejó hacer, fue tan excitante, fue tan rico, me dio un sexo oral de antaño, dios y me dejó acabar sobre sus labios. Nos quedamos recostados sobre la cama desnudos, lo único en lo que pensaba era en lo que podría formar junto a ella, era lo que quería. Mi niña hermosa se pondría tan feliz cuando viese que su mamá estaba aquí. Lo sentía por Bella pero mi vida dependía ahora de Tanya… ahora que estaba aquí ya no podría dejarla ir, ahora no dejaría que nadie me arrebatara la felicidad de las manos.

¿Qué haremos?- preguntó.

¿Qué quieres hacer?- dije abrazándola más fuerte, acurrucándola más a mi cuerpo.

Quiero que seamos felices los tres- susurró besándome el pecho.

Lo seremos- sonreí.

Tu familia no me va a perdonar- negué.

No será fácil, pero si luego ven lo felices que somos lo aceptarán- esa era mi esperanza.

Dios así lo quiera- me abrazó más fuerte.

¿Dónde te estás alojando?- curiosee acariciando sus cabellos sedosos.

En un hotel de paso… llevo ahí un par de días- agregó.

Tendremos que ir a buscar tus pertenencias- negó.

Me vine con lo puesto, lo demás está con Paris- así que ahí habían estado todo este tiempo.

Iremos un día por ellas ¿ok?- asintió.

Como desees, pero lo único que me interesa esta aquí… en este pueblo- sonreí, me sentía dichoso de volver a sentir tantas cosas maravillosas, fue bueno perdonar, habíamos hecho el amor casi toda la noche, es que la extrañaba tanto.- ¿iremos por la niña?- preguntó mientras desayunábamos.- ¿crees que me perdone?- sus ojitos expresaban gran preocupación.

Lo hará, lo sé porque te ama- sonrió un poco. Salimos de casa y nos montamos en el volvo, la veía mucho más tranquila, al bajar nos tomamos de la mano y nos dirigimos a la casa.

Estoy nerviosa- susurró casi híper ventilando.

Estaré contigo en todo momento- asintió, mi madre abrió la puerta y nos vio justo cuando nos estábamos besando.

Que decepción hijo- sus ojos se aguaron- que decepción- entró y nos dio la espalda, vi a mi hija con ojos de curiosidad mirándonos y luego miró nuestras manos unidas.

¿Qué pasa papi?- preguntó curiosa mirando a su madre.

Mi amor ven- y nos sentamos en el salón.

¿Quién eres?- le preguntó a Tanya.

Yo… yo…- sus ojos se volvieron a aguar.

Ella es Tanya mi amor- sus ojos la miraron de pies a cabeza.

¿Dónde está Bella?- se removió un poco incómoda, pero no la dejé alejarse de mi.

Ella debe estar en su casa- miré a mi familia y todos estaban negando con cara de decepción, pero no dejaría que ellos me arruinaran el gran día, esta era mi felicidad.

Quiero ver a Bella, Edward- me dijo enojada.

Hija yo quiero hablar contigo- la voz de Tanya salio demacrada.

¡TU NO ERES MI MAMÁ!- le gritó enojadísima, todos quedamos sorprendidos con su actitud.- quiero ver a Bella- sus ojos se aguaron.

No la veremos hoy hija- le dije.

Hija yo quiero que hablemos- Tanya estaba llorando e intentó agarrar la mano de su hija pero ella no la dejó.

¡Renesmee!- le llamé la atención.

¡Yo quiero a Bella mía!- dijo mientras me tomaba el rostro con determinación.

Los siento mucho Nessie, pero este día es para que hablemos con tu mamá…- me soltó el rostro molesta.

Esa mujer- dijo acercándose más a mí- no es mi mamá y nunca lo va a ser… no me puedes imponer algo- susurró molesta.

Ella si es tu mamá, no Bella- dije enojado.

No me puedes mostrar a Bella y después quitármela- se puso llorar- déjame ir con mi abuelita- la solté porque me partía el corazón verla así. Esto era lo que no quería. Tomé la mano de Tanya y la besé.

Hay que darle tiempo- susurré, sus ojos aún desprendían lágrimas.

¡Eres un mal papá!- me gritó Nessie lo que e de admitir me dejó helado, la miré sin comprender por qué decía eso.

Mi amor- mi padre comenzó a tranquilizarla, le susurraba cosas en el oído.

No me puedes decir eso Renesmee porque sabes que no es verdad, porque sabes que me e desvivido por ti- le recordé, momentos como este odiaba que mi hija fuese tan despierta.

¿y así de fácil dejar entrar a esta que no ha estado con ella? Así de fácil le perdonaste que abandonara a la niña, que jamás volviera, claro como ahora ya esta todo el trabajo hecho- dijo con ironía mi hermana.

No te metas, porque este es un asunto que tengo que tratar con mi familia, Tanya, mi hija y yo- ella me miro enojadísima.

¿Qué pasará con Bella?- preguntó mi padre.

Quiero estar con la mujer que realmente amo y esa es Tanya- mi padre negó.

¿Qué fue lo que te dije? ¿Qué fue lo que te pedí?- esquivé su mirada.- se hombre y mírame, así te criamos nosotros- mi madre jamás me había hablado así.

¿Qué quieres que te diga? Estoy enamorado de Tanya ¿Qué puedo hacer contra eso? ¿quieres que finja y siga con Bella… que siga haciéndole daño?- mi hija me miró con pena.

¿ya no serás novio de Bella?- negué y fue cuando se puso a llorar, sus sollozos inundaron la sala, se me apretaba el corazón.

No… me… pue…des ale…jar d…e ella- me gritó hipando.

Hija- intenté acercarme pero no me dejó, se escondió entre los brazos de mi padre.

Déjala aquí hoy eso es lo mejor- negué.

Se irá a su casa- Nessie negó, Tanya tocó mi pecho y la miré.

Démosle tiempo, déjala aquí hoy, mañana venimos por ella- asentí, eso era lo mejor quizás.

Te amo Nessie y tu mamá también- ella ni siquiera me dio una pequeña miradita.

Vamos- dijo Tanya tironeándome.

Mañana vengo por ti hija, te amo- nos fuimos, ya no quería estar ahí porque me hacía daño su rechazo, sabía que su dolor era única y exclusivamente mi culpa, si no le hubiese dicho nada anoche… dios… pude esperar un día, la ilusionamos con lo de Bella…

Bella POV

Llevaba un mes sin saber nada de Edward, no fue al trabajo ni un solo día, y ni siquiera me había llamado, cuando le preguntaba a Emmett él me decía que no era algo que tuviese que decirme él y lo mismo el resto de su familia. Muchas veces fui hasta su departamento pero nadie abrió, creo que su teléfono celular debía estar repleto con mis mensajes de voz. Ya sabía lo que pasaba, ya tenía claro que habíamos terminado, pero por último esperaba que fuese lo bastante hombrecito para decírmelo a la cara. Cada día llegaba a casa y me ponía a llorar, Rossi y Emmett estaban saliendo, eso me alegraba mucho, Jasper y Alice se estaban viendo a escondidas lo sabía porque ella misma me lo dijo, según mi hermano estaba buscando un minuto propicio para terminar con Claudia. Me estaba mirando al espejo y estaba ojerosa, como una idiota me había enamorado, como una verdadera imbécil me había entregado por completo a esta relación, era por eso que esperaba que me diera la cara, porque me lo merecía. Me miré completa y me veía extraña, me puse a llorar otra vez ¿Por qué tuve que amarlo tanto? Extrañaba a Nessita y según lo que me había dicho Esme en confidencia, ella también me extrañaba mucho a mí.

Me senté en la cama desnuda y seguí lamentándome, estaba decaída, cansada, fatigada. Me puse a llorar más fuerte, era el maldito precio que tendría que pagar por haber pasado tan lindos días… era verdad lo que un día me dijo mi padre, encariñarse de niños ajenos era lo pero del mundo, porque después sufrías y ni siquiera tenías algún derecho de verlos. Cada día que veía a mi padre también notaba que le dolía no verla, porque le había calado ese día, incluso ya no veía a Sue y le exigía a Rosalie que no trajera a esta casa a un Cullen… golpearon mi puerta.

¿quien?- susurré con voz pastosa.

Soy yo loca- susurró mi hermana, ella me había visto un centenar de veces desnuda así que le abrí así no más, sin ponerme nada, volví a dirigirme a mi cama cuando ella entró, esta vez me tapé con el edredón.

¿Qué quieres Rossi?- pregunté aún llorando.

Volvió Edward- la miré extrañada.

¿Dónde andaba?- pregunté otra vez mientras me acomodaba para verla más.

En parís…- me sorprendí demasiado.

¿París?- ¿mientras yo estaba sufriendo él disfrutaba en París?- ¿Qué hacía allá?- ella tenía que saber todo.

Fue a buscar las pertenencias de la mujer esa- mis ojos se agolparon nuevamente de lágrimas.

¿ellos están juntos?- esa respuesta me podría dar esperanzas o destruir.

Creo que si- suspiré ¿Por qué me hacía esto?

¿Por qué no me da la cara? ¿Por qué no me da una explicación por lo menos?- me dolía el pecho.

No lo sé Bella, solo se que toda su familia esta en contra y que hasta la niña odia la decisión que tomó- puse una mano en mi estómago porque me estaba doliendo, como pude me paré y me fui corriendo al baño, me acuclille en el inodoro y vomité, vomité todo aquello que ni siquiera había comido.- ¿estás embarazada verdad?- la miré sin querer responder, pero era verdad, tenía 3 meses de embarazo, hoy mismo había ido al medico para que me examinara.- ¿bella?- aferró su mano a la mía y me puse a llorar otra vez.

Si…- susurré, me dolía porque él ya no quería estar conmigo, me dolía porque se me venía más que duro, dolía porque de seguro él no querría estar conmigo y con mis bebés, porque eran 2 y eran mellizos.

Bella… dios… ¿pero no te cuidaste?- negué, no nos cuidamos las primeras veces, después él usaba preservativo.

Jamás pensé que algo así iba a pasar… no lo del embarazo- rodé lo ojos- soy una mujer adulta y entiendo que era una probabilidad, si no el hecho de que me dejara y ni siquiera me a dado una explicación- Rossi me aferró entre sus brazos- ¿tan poca cosa fui para él? ¿tan poco signifiqué? Me entregué a él por primera vez- mi hermana se sorprendió- ¿solo fui una más en su cama?- me autopregunté.

Ahora es diferente hay un bebé de por medio, él quizás cambie de idea- negué- bueno quizás no, pero estoy segura que él se hará cargo del bebé de eso estoy segura- bueno si, tampoco podíamos negar que él respondería por sus hijos, eso lo tenía más que claro.

Espero que lo tome a bien, mis hijos tienen derecho a ser reconocidos- me miró sorprendida- son mellizos, hoy lo supe- sonrió.

Se que va a ser difícil pero lo vamos a lograr…- sonreí- ¿te puedo felicitar?- asentí, no podía negar que igual me sentía feliz por ser madre.- felicidades, se que vas a ser una gran madre y tienes todo mi apoyo, voy a ser la mejor tía para mis pequeños- puso su mano en mi panza.

Gracias- me puse a llorar otra vez- ¿de verdad crees que voy a ser una buena mamá?- asintió enérgicamente.

Fuiste la mejor con nosotros Bella, se que vas a ser la mejor mamá- me ayudó a ir a vestirme, me dijo que desde ahora se iba a encargar de que comiera bien porque ellos tenían que nacer sanitos. Fui hasta la cocina y me hizo un tremendo sándwich de queso y jamón, me puso un baso de leche caliente.

¿Cómo estás hija?- preguntó mi padre entrando a la cocina.

Mejor pá- vi la emoción de Rossi pero negué no quería decirle aún a papá.

Me alegra, él no vale tus lágrimas mi amor- sonreí con pena, vi mi teléfono moverse, le pedí a Rossi que me alcanzara y la vi palidecer cuando vio quien llamaba, corrí hasta arrebatárselo de las manos, ya sabía quien era.

¿hola?- susurré.

Bella… yo… ¿estás ocupada?- curioseo, me dolía saber que iba a venir a terminar conmigo mientras yo estaba embarazada.

Estoy…- me aclaré la garganta- en casa, si quieres puedes venir- se hizo unos minutos de silencio.

Ok- dijo en medio de un suspiro- estaré ahí en unos minutos.

Ok…- después de eso me colgó. Dejé mi teléfono en la mesa y volví a ponerle atención a mi comida.- va a venir Edward- susurré.

¿Qué quiere?- curioseo enojado.

Eso es lo que voy a averiguar, así que no quiero que nos interrumpan ¿ok?- asintió. Pasamos un rato en silencio, me comí la mitad del sándwich que Rossi me preparó y todo el vaso de leche. El timbre sonó y me puse muy nerviosa, mi hermana fue a abrirle y al paso de unos segundos lo vi dentro de la cocina, estaba tan cambiado, se veía como… radiante…

Vamos a estar en el salón- asentí en dirección a mi padre, le indiqué a Edward que se sentara frente a mi, mi cartera estaba en la mesita de entrada a la cocina así que me paré para ir a buscarla. Ahí tenía el examen y las fotos que me entregaron hoy.

Estás delgada- susurró.

¿Por qué será?- susurré poniendo mi cartera a mi lado.

Bella yo…- pero lo detuve.

Lo sé… te juro que esperé que fueras más hombre y me lo dijeras desde un principio y que no me hicieras llorar tanto- cerró los ojos.

No me hagas sentir mal- susurró.

Estas con Tanya ¿verdad?- asintió- dímelo- le exigí.

Si Bella, volví con la madre de mi hija- me dolió muchísimo.

¿Me quisiste Edward?- curiosee.

Te quiero mucho, pero no te amo, amo a la madre de mi hija, lo siento Bella… siento si te hice daño al no decirte la verdad, al no contestarte el teléfono, al ignorarte, pero también ha sido difícil para mi- sonreí con ironía.

¿Qué signifiqué en tu vida?- le volví a preguntar pero no contestó- ¿fui una más que metiste en tu cama?- se enojó.

¿Cómo puedes decir una cosa así? Sabes que significaste mucho para mí- negué.

No lo sé, porque a la primera me dejaste, ni siquiera te despediste ese día de mi, ni siquiera me diste la cara ¿Cómo puedo saber si fui importante para ti si me trataste como una basura?- iba a hablar pero no lo dejé- ni siquiera hubo un poco de respeto hacia mi Edward- bajó la vista- pero bueno, la vida es así… ¿no?- suspiré.

Lo siento Bella…- quizás era verdad, pero no tendría lástima por él, porque me había hecho mucho daño.

¿Cómo esta Nessie?- curiosee.

Ha sido difícil, te extraña- asentí con pesar.

Yo también la he extrañado mucho- nos miramos por un rato sin decir nada.

Yo…- suspiró.

Edward… tengo que…- no quería decírselo yo, así que saqué el sobre y se lo entregué. Su entrecejo se arrugó a más no poder pero cuando vio el examen sus ojos se abrieron como plato. Me miró a mí y al documento un centenar de veces. Estaba como pálido.

Pero Bella… que irresponsable- me sorprendí.

¿perdón?- ¿Qué yo era la irresponsable?

¿Por qué no te cuidaste?- me preguntó furioso- el trato era Nessie, tu y yo… nadie más- me quedé en blanco- ¿Qué esperas de mí ahora? ¿me quieres amarrar con esto?- estaba con la boca abierta.- ¿Qué-esperas-de-mi-ahora?- preguntó agarrándome bruscamente del brazo.

Yo…- estaba en shock, me soltó y se puso a negar.

El trato era otro bella… nuestra relación no incluía que te embarazaras- estaba helada.

¿me embarazara? Esto lo hicimos juntos- le critiqué.

Yo no puedo Bella, lo siento- levantó las manos rindiéndose ante esta situación.

¿eso que quiere decir?- susurré, ya sentía que las lágrimas aparecerían.

Yo no quiero esto ¿entiendes? No quiero esto- dijo apuntando el examen- no quiero eso- ahora apuntó mi barriga y ahí estaban las malditas y traicioneras lágrimas, aparecieron mientras a mi cada vez se me había más difícil respirar.

No puedo creerlo- susurré.

Lo siento, pero no quiero a eso- dijo despectivamente, lo miré furibunda.

Hijo de perra-susurré con todo el rencor con el que pude, lo odiaba, odiaba que hablara así de nuestros bebés.

¿Qué quieres escuchar? Valora que por último te digo la verdad- lo mire sorprendida.

¿siempre fuiste así? ¿Cómo no me di cuenta?- me puse en pie- sal de mi casa- le pedí.

Bella piensa- dijo acercándoseme.- es una gran responsabilidad con la que cargaras, aún no se nota, ni siquiera sientes el embarazo, yo te podría dar el dinero para que lo saques- ¡oh por dios! ¡oh por dios! ¡OH-POR-DIOS!

¿abortar?- susurré casi inaudiblemente.

Se que tampoco quieres esto, se que no quieres cargar con esta…. Imprudencia de tu padre- me reí pero con pena.

Sal de mi casa- pedí en un susurro.

No seas tonta, hay muchas mujeres que se han sacado bebés, si nadie se entera nadie te juzgara- decía todo tan suelto de cuerpo- ¿te dejo el dinero?- vi que iba a sacar su chequera y en ese momento le dí vuelta la cara con una estridente cachetada.

Sal de mi casa- se agarró el lugar donde mi mano quedó marcada.

No quiero tener nada que ver con esto Bella, por eso te estoy dando esta posibilidad, si decides tener esos hijos no cuentas conmigo ¿esta claro?- era tan frío.

Esta claro- dijo mi padre desde la puerta. Jasper se le acercó como un animal y comenzó a golpearlo, no lo detuve porque se lo merecía, Rossi llegó a mi lado.

Jasper- me di cuenta que ya era mucho- ¡JASPER!- dejó de golpearlo, Edward en ningún momento se defendió.

Te vas a arrepentir, te vas a arrepentir de proponerle esa canallada a mi hermana- se limpió el labio porque lo tenía sangrando.

Lo siento Jasper- dijo apenado.

Tu hija con esa perra podía nacer los con mi hermana ¿no?- el rostro de Edward se puso rojo, sabía que le dolió eso pero era verdad, Nessie tuvo derecho a nacer y ser reconocida por él ¿Por qué los míos no?

Fue una bebé deseada- se excusó él.

Te vas a arrepentir- como pude lo dije- tu felicidad con ella no va a durar para siempre, porque ella los va a volver a dejar en algún momento, y te va a pesar toda la vida haberme propuesto abortar a tus hijos- seguía llorando.

¿no es uno?- curioseo, negué.

Son 2… te va a doler cuando veas lo maravillosos que serán, te juro, te juro que vas a arrepentirte de hacerme este daño, de rechazarlos a ellos- me miró con pena.

Bella q…- no lo dejé seguir.

Sácalo de aquí Jasper, sácalo de la casa- no fue necesario porque solo se fue, mi padre aferró sus manos a mi cintura y me hizo sentarme sobre sus piernas, lloré como cuando era una niña, lloré como cuando mi madre nos abandonó, lloré más que por mi, por el rechazo que estaban sufriendo mis hijos.

Estamos aquí mi amor… estamos aquí mi Bells y vamos a amar a los niños- sonreí porque de verdad su voz expresaba que le gustaba la idea de ser abuelo.

Perdón si te decepcioné- seguí llorando.

No mi amor, tus bebés serán una bendición en este hogar, y vuelvo a decirlo, él no merece tus lágrimas- no pude parar de llorar porque me sentía desgraciada, me dolía el pecho, la barriga, me dolía todo en realidad, cada vez me estaba costando más respirar, papá acariciaba mi espalda con cariño, no me di cuenta cuando caí en un profundo sueño.