Hermione se encontraba sorprendida pero a la vez muy gustosa por aquel atrevimiento del chico, tanto así que no se resistió y le correspondió el beso. Empezó con un leve movimiento de labios en los que ambos seguían un compás. Él posó sus manos en la cintura de la castaña mientras que ésta jugaba su cabello rojo, los chicos se acariciaban y notaron como las manos del otro ardían ante el contacto con la piel. Ron fue quien decidió introducir su lengua en la boca de ella, entre sorprendida y extasiada le siguió el juego y empezó a acariciar su lengua con la de él a lo cual de vez en cuando ambos gemían.

Conforme pasaba el tiempo se veían en la necesidad de sentir la cercanía del cuerpo del otro, Hermione no dudaba en acariciar el pecho de él con sus delicadas manos y Ron un poco tembloroso pero excitado lograba pasar sus manos por las piernas de ella pero sin apartar sus labios. El calor aumentaba al igual que los gemidos de ambos. Quien sabe que habría pasado en aquel armario si Hermione no hubiera decidido empujar a Ron mientras se miraban con la respiración entrecortada y sus ropas hechas un desastre.

Aún seguía con sus cuerpos pegados por el reducido espacio, pero ella lo miro seriamente - ¿Qué estamos haciendo?

Ron aún intentando recuperar la respiración se limitó a responder – Dejándonos llevar supongo.

Hermione se encontraba confundida en ese momento y solo miraba al pelirrojo aunque no sabía si era con ganas de golpearlo o de besarlo con más pasión. Pero de algo si estaba segura, necesitaba salir de ahí antes de cometer una locura.

-Me tengo que ir – dijo ella mientras se separaba de él y se dirigía a la puerta.

-Hermione no te vayas…- dijo él en lo que la tomaba del brazo y la miraba a los ojos – Quiero hablar contigo de esto.

Ella trataba de no mirarlo directamente a los ojos para no llorar – Ron, estoy confundida, no creo que sea el momento para… - pero lo que le dijo a continuación la dejó muda.

-Me gustas – le dijo mirándola a los ojos intensamente – Me gustas Hermione, y no sólo como amiga. Ese beso aclaró mi confusión, por favor no te alejes de mí – para cuando terminó de decir esto la tomó de las manos.

La castaña aún se encontraba sorprendida ante tal confesión pero sin embargo sus ganas de llorar iban en aumento, debía salir de ahí pronto – Lo siento. Adiós Ron.

Y al finalizar esta frase se zafó del agarre del chico, abrió la puerta y salió del armario. No se fijaba ni por donde caminaba, solo quería llegar a su dormitorio y llorar hasta quedarse dormida. Junto con llegar a su destino se tumbó en su cama y enterró su cara en la almohada solo para pensar -¿En qué lío me he metido? ¿Por qué simplemente no le dije que también me gustaba? Tenías que complicar más la cosas huyendo así, muy valiente. Buena esa Granger –

Mientras tanto aún en el armario de escobas, Ron se encontraba mirando el camino por el cual se había ido la chica y solo pensaba en una cosa –Metiste la pata Weasley. ¿Por qué simplemente no pudiste quedarte callado o resistirte a besarla? Sabrá Merlín cuando te volverá si quiera a hablar. Maldita sea – y con estos pensamientos se dirigió a su dormitorio con la cabeza abajo como si fuera su sentencia a muerte.

-Hermione – decía una voz mientras removía la chica dormida – Hermione.

La recién nombrada se movía entre las sábanas mientras abría sus hinchados ojos perezosamente. Al despertarse completamente se fijo que frente a ella se encontraban Kira, Ginny y Luna. Fue la pelirroja quien habló.

-Hermione, llevamos horas buscándote, nos tenías preocupadas.

-Es cierto – interrumpió Luna – Nos encontramos a Harry y dijo que estuvo contigo hace unas horas charlando pero no te había visto más.

-Dijo que estarías en el aula de Pociones o algo así pero te buscamos por todas las aulas y no había rastro de ti – Dijo Kira antes de percatarse en los ojos de su amiga – Hermione ¿Estabas llorando?

La castaña no habló, solo se quedó mirando un punto en la pared.

Entonces Ginny habló - ¿Qué pasó? Cuando hablamos con Harry dijo que estabas muy bien.

-Y lo estoy chicas – dijo finalmente Hermione.

-Pero no lo pareces ¿Quieres contarnos? – Dijo Kira preocupada.

-No tiene importancia.

-Si estabas llorando entonces sí la tiene. Anda habla de una vez – insistió Ginny.

Ella dio un suspiro y asintió con la cabeza. Sus amigas tomaron asiento alrededor suyo para escucharla – Es cierto que estuve con Harry un rato charlando, cuando finalizamos me dirigí al aula de pociones a buscar Ron, tenía una especie de clase extra o algo así, pero para cuando llegué ya había terminado porque no había nadie en los pasillos de ese piso. En fin, decidí entrar al aula y en efecto estaba Ron – Aquí miró a sus amigas – Besando a una chica.

La primera en decir algo fue Kira - ¡¿Estas llorando por eso?! ¡Yo mato a Ron!

-Kira tranquila – intentó calmarla Hermione – Aún no he terminado.

-Sólo por curiosidad – Empezó Ginny - ¿Puedes describirme a la chica?

-¿Para qué?

-¡Sólo hazlo!

-Está bien… Ehm estatura promedio, uniforme de Gryffindor, cabello largo y rubio, usaba algo de maquillaje, eh tenía enorme pechos y parecía que quería comerle la boca a Ron… Oh y le decía "Ro-Ro" o algo parecido.

Entonces la pelirroja entendió - ¡Esa zorra!

-¿La conoces?

-Es Lavander Brown, fue novia de Ron hace un año ¡¿Qué demonios hacía besándola?!

Entonces Luna intervino - ¿No crees que ella lo besó? Cuando ella y Ron eran novios casi siempre Lavander comenzaba con eso.

-Luna tiene razón – Dijo Hermione – Ella lo besó, Ron me lo dijo.

-¡¿Hablaste con él?! – gritó Kira.

-Si se calman puedo contar el resto – entonces su amigas volvieron a sentarse y a escuchar a la castaña – Cuando entré obviamente pararon de besarse, ella le estaba diciendo algo pero no alcance a escucharlo porque salí corriendo. Les juro que corrí tan veloz como pude pero Ron me tomó del brazo y nos puso en un armario de escobas. A penas entramos ahí explote y le dije que estaba enojada porque no me dijo acerca de su novia, él me aclaró que más bien era su ex y que nunca la quiso.

Ginny interrumpió para acotar algo – Soy testigo de eso, cuando eran novios solo se besaban, no habían sentimientos. Eran de los más asquerosos. Pero en fin, continúa.

-Chicas debo serles sincera, Ron se disculpó conmigo por lo que vi en el aula y francamente yo estaba tan enojada que casi no lo deje hablar. Entonces… - ahora venía la parte más difícil y sus amigas estaban atentas aunque no se esperaban aquello – él me besó.

-¡¿Qué?! – saltó Kira.

-¡¿Es en serio mi hermano lo hizo?! – dijo Ginny impresionada.

-Vaya forma de callarte – expresó Luna distraídamente.

Las cuatro chicas no pudieron evitar reír ante esto para luego ponerse serias otra vez. Kira preguntó.

-Hermione ¿le correspondiste el beso?

Ella bajó la cabeza – Sí.

Entonces sus amigas dejaron toda furia al pelirrojo y empezaron a saltar alegremente. Ginny dijo - ¡Lo sabía!

-Aguarda ¿Sabías que?

-¡Que él te gustaba!

Sus amigas seguían celebrando - ¡Chicas! – Dijo la castaña para que mantuvieran el orden otra vez – Fue un beso y ya.

-¿Y entonces por qué estabas llorando? – preguntó Kira.

-Es cierto ¿tan mal besador es? – dijo Ginny.

-No es eso – ella bajó la cabeza mientras luchaba para que las lágrimas no volvieran a salir – fue un gran beso pero luego lo corté porque me di cuenta de lo confundida que estaba, hasta que…

-¿Hasta qué…?

-Ron dijo que yo le gustaba.

-¡Oh por Merlín! – dijo Kira impresionada.

-¡¿Desde cuándo mi hermano es así de romántico?!

-¿Qué le dijiste? – preguntó Luna.

Y ahí Hermione miró a sus amigas y unas pequeñas lágrimas empezaron a salir nuevamente – Salí corriendo del armario de escobas.

Esta vez las chicas no dijeron nada, solo se acercaron a abrazarla esperando que terminara de sollozar para seguir hablando. Hermione fue quien rompió el silencio.

-No tiene caso que llore, es una tontería.

-No lo es – Dijo Ginny firme – Estas confundida, y te entiendo.

-Ella tiene razón. Ese beso te puso en duda y es natural que hayas querido salir de ahí corriendo – animó Kira.

-Chicas no es así. La cosa es que yo le dije a Ron que estaba confundida pero no es cierto – esto lo dijo la castaña aún llorando un poco – él también me gusta y fui incapaz de decírselo, ahora no debe querer verme ni en pintura.

En otras condiciones las chicas abrían dicho ante esta confesión frases como "¡Te lo dije!" o "¡Qué genial!", pero la verdad es que el momento era tenso para decirlo.

-No digas eso – Ginny se acercó a abrazarla fuerte – Ya verás que todo se va a arreglar.

-Ella tiene razón. Solo deben hablar – dijo la Ravenclaw.

-Luna agradezco el consejo pero no creo que después de lo de hoy él quiera hablarme. Salí huyendo como una cobarde.

-No eres cobarde. Fue un momento complicado, solo tienes que buscar el momento adecuado y discutirlo con él – finalizó Kira.

Hermione se enjuagó las lágrimas y miró a sus amigas – Gracias chicas, son las mejores en serio.

Todas sonrieron antes de darse un fuerte abrazo grupal. Entonces Hermione solo pensaba en que desde que estudiaba en Beauxbatons su única amiga y confidente había sido Kira, pero ahora gracias a ese viaje en Hogwarts tenía Ginny y a Luna, además de todos los amigos que había hecho desde el primer día, como Neville y Harry, incluso Ron formaba parte de ese grupo hasta que empezó a sentir cosas por él. Estaba sencillamente agradecida por aquellas personas que ahora eran sus amigos.

-Oye con tanto ajetreo no te pude contar – dijo Ginny captando la atención de la castaña – Hoy estuve un buen rato con Harry en la sala común y me trató un poco distinto. A decir verdad estaba siendo lindo conmigo ¿Qué raro no?

Hermione sonrió – Ni tan raro, quizás te está viendo con otros ojos – obviamente ella no les contaría acerca de su conversación con Harry, así que solo le seguiría la corriente hasta que el chico diera el gran paso.

-Ella tiene razón – dijo Kira – Tú solo ponte guapa para la fiesta de mañana y veamos que sale.

Entonces la castaña las miró confundida - ¿Cuál fiesta?

-¿Aún no lo sabes?

Ella negó con la cabeza.

-Mañana habrá una fiesta en la sala común de Gryffindor – dijo la pelirroja – será más grande y mucho mejor que la que tuvimos después del partido de Quidditch.

-Y estamos invitadas – añadió Kira.

-No creo que sea buena idea.

-¡Anda Hermione! – las tres chicas a unísono.

-Pero Ron estará ahí, aún no se si quiero verlo después de lo de hoy.

-Si no quieres hablar con él, simplemente evítalo hasta que estés lista – dijo Kira.

-Exacto, puedes pasar la noche con nosotros en todo momento. Pero debes ir, de alguna manera tienes que divertirte y olvidar la mala racha de hoy – finalizó Ginny.

-Ellas tienen razón. Además no sería divertido sin ti – dijo Luna.

Hermione las miró y sonrió – Está bien.

Las chicas se alegraron ante la decisión de su amiga y siguieron hablando el resto de la tarde. Mientras tanto Hermione solo pensaba en aquel beso con Ron y en todos sus sentimientos hacía él. Quería verlo y hablar sobre aquello pero a la vez le aterraba que el chico solo dijera que ella le gustaba por el calor de momento. Era difícil aquella situación pero sin duda de alguna manera esperaba que la fiesta de Gryffindor la ayudase a despejar su mente.

Era media noche y todos los chicos de aquel dormitorio en la Torre de Gryffindor se encontraban profundamente dormidos, a excepción de cierto pelirrojo el cual no lograba conciliar el sueño gracias a los sucesos de aquel día tan peculiar.

Ron se encontraba mirando el techo de la habitación mientras escuchaba los ronquidos de su mejor amigo, pero aquellos no eran tan fuerte como el ruido de sus pensamientos en su cabeza, pensamientos los cuales correspondían a una castaña –Demonios Hermione ¿Por qué todo es tan complicado cuando se trata de ti? De todas las personas con la que me tuviste que encontrar fue con Lavander, maldita sea como quisiera borrar esa parte del día – pensaba todo esto con rabia hacía su ex novia.

Pero luego recordó lo ocurrido en el armario de escobas –Sin duda ese fue el mejor beso de mi vida… aunque por lo visto a ella no le gustó – en este momento se pasó la mano por la cabeza en señal de preocupación -¿Cómo se me ocurre besarla y luego decirle que me gusta? Obviamente la asusté porque no siente lo mismo que yo. Si tan solo hubiese controlado mis ganas de besarla entonces ahora mismo estaríamos bien, pero tuve que venir a cagarla con mis malditos sentimientos – suspiró resignado mientras estrellaba una almohada con su cara.

-Creo que lo mejor es esperar a que ella quiera volver a hablarme y quizás las cosas vuelvan a ser como siempre… quizás- y con este último pensamiento decidió dormirse pero no sin antes pensar en los labios más suaves que había probado y ojos marrones más hermosos que haya visto jamás.

N/A: Hola! Sé que muchos me quería matar por como dejé en anterior y espero que este capítulo haya recompensado aquello. Este final me encantó y espero que a ustedes también jajaja. ¿Qué les está pareciendo el fic hasta acá? Por favor sigan dejando comentarios. Los adoro, un beso enorme. Nos leemos.