El miembro del chico entro en su vagina, de la forma mas brusca y forzada posible, arrancándole al instante un gemido de dolor.
Los movimientos del cuerpo poseído de Wirt, aumentaron agresivamente, mientras en cada enviste la sangre que escurría de la entre pierna de la chica, manchaba la tierra bajo ellos - abre mas las piernas puta de mierda - gruño la bestia, usando la voz del heroe de lo desconocido.
El dolor era indescifrable, impidiéndole sentir algo mas que un sufrimiento insoportable en todo su cuerpo.
Tantas noches en vela, soñando en entregarse al hombre que amaba, soñando con su primera vez con Wirt, a la sombra de un viejo roble, o a la orilla de algún lago, incluso por que no, en su habitación intentando que ninguno de sus hermanos o padres se diera cuenta de su pequeña travesura en si mismo.
Los labios que tanto deseaba en el pasado, se posaron sobre los suyos, pero en lugar de sentir una calidad sensación de amor, tan solo pudo experimentar un frio fantasmagórico, mientras dos pozos sin vida la observaban indiferentemente.
En un ultimo intento desesperado, logro empujar brevemente a su atacante arrastrando su maltrecho cuerpo un poco sobre la tierra bañada en su sangre en búsqueda de su hacha, a un que su escape no llego demasiado lejos.
- - Eres una chica traviesa - gruño la bestia con la voz de Wirt, soltándole una cachetada en el acto - no pienso dejarte ir -. bufo su atacante saltando sobre ella.
El golpe del hacha impacto directo al cuerpo de su amigo, dejando tras el un grito ahogado y dos cuerpos en medio del bosque, aferrándose a sus últimos instantes de vida.
- - Wirt - intento decir la chica, sintiendo sus fuerzas abandonándola lentamente, debido las ramas que atravesaban su cuerpo y se incrustaban en el pecho del chico, abrazando el hacha contra el cuerpo de ambos - te amo Wirt- susurro besando al cuerpo inerte del que alguna vez fue su salvador, antes de cerrar los ojos por ultima vez, entregándose a la voraz oscuridad que reinaba en lo desconocido.
- - Te amo -
