Hello mes amours, nuevo capitulo en la noche de hoy :) Disfrutenlo!

Gracias a Gabriela Cruz y NickyColferC por sus comentarios :) ya ven, no me demoro en actualizar.

como ya saben ningún personaje es mio. Todo lo subrayado está en español en el original.

Todo lo que este en negrilla y cursiva son pensamientos profundos del personaje que en ocasiones pueden ser oídos por el otro mediante el lazo.


Capítulo 10

Kurt sostuvo a su lobo por un gran, gran momento. Los vampiros no necesitaban dormir mucho y ahora que él tenía la sangre de su Coeur de Sang corriendo por sus venas, se sentía lleno de energía y sano. Además, él no quería perder ni un solo precioso momento de su tiempo con Blaine. Él podía cerrar los ojos y dormir en cualquier momento pero ¿Cuándo podría volver a tener tan dulce sueño como este? Sostener a su amante en sus brazos…

No seas tonto, Kurt se advirtió. Solo porque él voluntariamente quiso que lo chuparas no significa que repentinamente quiere un compromiso de por vida. Eso era cierto y él lo sabía. En sus anteriores experiencias con hombres heteros a menudo voluntariamente recibían placer oral en tanto no se esperaba que hicieran algo para corresponder. Aun así, él había dado un paso hacia la dirección correcta, y en su corazón Kurt no creía que Blaine fuera hetero. Sin importar cuanto lo dijera el were. La conexión le permitió conocer los reales deseos del lobo y Blaine estaba hambriento por sentir el cuerpo de otro macho contra el suyo. Eso era una verdad innegable.

Las horas pasaban mientras el sol empezaba a bajar en el cielo. Kurt sentía el brillante fuego, mientras pasaba el tiempo en la seguridad de la cama, estudiando los rasgos de su lobo. Blaine se veía tan pacifico en reposo y su cuerpo se ajustaba perfectamente al de Kurt -mientras ellos seguían juntos. Solo el sentir la dura y musculosa forma contra la suya sin mencionar el delicioso sabor del semen de Blaine aún en su lengua, era suficiente para tener a Kurt duro y doloroso. Pero él no hizo ningún movimiento para aliviarse, complacerse, como el dormir, podría esperar. Por ahora todo lo que quería era estar cerca de Blaine. ¿Quién sabia, cuando el were le permitirá esa intimidad de nuevo? Él podría lamentarlo cuando despertara, Kurt tristemente reconocía. Él podría incluso enojarse de nuevo. Debería prepararme para cualquier eventualidad.

Pero cuando Blaine finalmente abrió los ojos estaban llenos de curiosidad, no de ira. —¿Dónde estoy? —Frunció el ceño y se movió contra Kurt, viéndose obviamente confundido.

—En el cuarto de un hotel, creo que lo llamaste, 'alguna jodida ciudad de Carolina del Sur'. —Kurt le dio una pequeña sonrisa. —Me trajiste aquí, cuando casi muero por estar expuesto al sol. ¿Lo recuerdas?

—Oh sí. Después de golpear a esos jodidos patanes. —Blaine se enderezó y se frotó la cara.

Kurt extrañó el contacto físico entre ellos pero al menos el were no se fue al otro lado de la cama.

—¿Estas bien ahora? —Blaine preguntó.

—Más que bien. —Kurt lo veía con cautela. —¿Y tú? ¿Recuerdas todo?

Blaine suspiró. —Supongo, uh, ¿el que me chuparas no fue un sueño, huh?

Kurt negó con la cabeza. —¿Estás molesto?

—Sé que debería. —Blaine pasó su mano por su desarreglado cabello oscuro. —Quiero decir, eso es la peor cosa que puede sucederte en la manada y mi viejo puede tener un jodido ataque y morir si lo sabe pero…

—Pero ni la manada, ni tu padre están aquí. —Kurt puntualizó suavemente. —Esto es solo entre nosotros—tú y yo, Blaine. Podemos continuar de esa manera, ¿qué piensas?

—No sé. —Blaine frunció el ceño. —Sabía que algo como esto iba a suceder si te dejaba beber de nuevo. Solo tenerte cerca…es demasiada jodida tentación.

—Y de cualquier manera me dejaste beber. —Kurt se movió acercándose un poco, así sus hombros podían rosarse juntos. —Gracias por salvar mi vida.

—No podía dejarte morir. —Blaine se giró hacia Kurt y tentativamente, tiernamente, acunó su mejilla. —No podía.

—Muchos podrían —Kurt puntualizó, frotándose contra la mano del lobo. La palma de Blaine era cálida y callosa y confortable.

—Tu pueblo odia al mío con pasión.

—Lo sé, los were odian a los vampiros y los vampiros odian a los were. Pero tú no solo eres un vampiro, no puedo verte de esa forma. —Blaine se oía confundido. —Tú eres tú…solo Kurt. Y no podía dejarte morir.

—Me alegra —Kurt respiró. Ellos estaban tan cerca ahora y él no podía quitar su mirada de los llenos labios rosados de Blaine. —Blaine —murmuró. —¿Podría besarte?

La indecisión luchaba contra el deseo en los cincelados rasgos del were. —Nosotros no deberíamos. No seremos capaces de detenernos en un jodido beso y lo sabes.

—Te juro que no haré nada que tú no desees que haga. Seré capaz de detenerme.

—Ese es el problema—¿qué si yo no quiero que te detengas? —Los ojos de Blaine cambiaban de un verde dorado profundo a un dorado de lobo. —¿Qué si quiero más que un beso?

—¿Quieres que te chupe de nuevo? Puedo hacerlo, con gusto.

—Sí, sé que puedes. Pero eso difícilmente sería justo. —Blaine señaló con la cabeza entre las piernas de Kurt, hacia su eje duro y listo. —Yo usualmente no soy el tipo de personas que toma sin dar.

La respiración de Kurt se quedó atrapada en su pecho. —¿Qué propones exactamente?

—No sé. —Lentamente Blaine dejó que su mano se deslizará de la mejilla de Kurt hacia su pecho. Y entonces más abajo, sus dedos se movían lentamente, tanteando hacia los muslos de Kurt directo hacia su pene. —¿Qué es lo que te gusta? —preguntó, su voz tan baja que Kurt apenas si podía oírla.

—¿Qué es lo que me gusta, mon amour?

—De chupar el pene de otro hombre. ¿Qué se siente? —Blaine lo vio. —¿A qué sabe?

—Es muy placentero —Kurt dijo honestamente. —El calor de otro cuerpo masculino contra el tuyo, el lubricado y grueso pene deslizándose entre tus labios. La sensación de poder, al dar tanto placer.

Blaine sonrió. —Haces que se oiga como si estuvieras arriba, cuando lo que estás haciendo es…cuando lo que haces es chuparme.

Kurt arqueó una ceja hacia él. —En cierta manera lo estoy. Yo controlo tu placer. Yo puedo elegir provocarte y extender indefinidamente la experiencia o llevarte rápidamente al clímax. Yo estoy en control y tú solamente 'disfrutas el paseo' como dicen los americanos.

—Nunca lo pensé de esa forma. —Blaine asintió y sus dedos se deslizaron cerca del pene de Kurt. —Puedo…uh, ¿te molestaría si te toco?

—No necesitas preguntarme eso. —Kurt se inclinó y acarició la mejilla del were con la suya. —Siempre quiero tus manos sobre mí —murmuró al oído de Blaine.

Blaine se estremeció, visiblemente excitado con las palabras de Kurt. —Dios, ¿Por qué quiero hacer esto? ¿Por qué no solo puedo ser normal?

—Esto es normal, para nosotros. ¿Aún deseas tocarme? —Kurt se sostenía, no quería presionar el asunto.

—Sí. —Blaine movió su mano de nuevo, esta vez agarró el pene de Kurt relajadamente. Él lo exploraba lentamente, acariciando cuidadosamente desde la raíz a la punta y de nuevo hacia abajo, como acostumbrándose a la sensación en su mano.

Kurt se mordió un gemido. —¡Mon Dieu! ¿Eso es…lo que esperabas?

—Supongo. Yo, uh… —Blaine lo veía fijamente. —Nunca había tocado a un chico antes. No estoy seguro de hacerlo bien.

—Lo haces bien —Kurt le aseguró. —Simplemente tócame como si fueras tú mismo y no puedes fallar en complacerme.

—¿Te gusta esto? —Blaine acarició de nuevo, con más seguridad esta vez.

Kurt gimió y se empujó hacia arriba a la mano. —Sabes que es así.

—Sí. —Blaine estaba estudiando su cara con sus parpados medio cerrados y sus ojos dorados. —Puedo decir eso. —Acarició a Kurt de nuevo. —Quieres besarme mientras yo hago esto.

Kurt no necesitó que se lo pidieran dos veces. Inclinándose hacia adelante, él ofreció su boca y suspiró de placer mientras su lobo tomaba la invitación anhelante. La boca de Blaine era caliente y su mano seguía acariciando el pene de Kurt de arriba a abajo en un rudo y delicioso ritmo que rápidamente estaba comenzando a ser demasiado. Kurt gimió y Blaine se tragó el anhelante sonido, acariciando duro hasta que Kurt sabía que no lo podía manejar mucho más.

—¡Por favor! —Él quebró el beso y se inclinó, su frente contra la de Blaine jadeando. —Blaine, no puedo más.

Blaine se detuvo ante la mayor frustración y decepción de Kurt. Pero no soltó el pene de Kurt. —¿Sientes que vas a correrte, huh? —Sus ojos brillaban dorados en el oscuro cuarto.

Kurt asintió. —No puedo evitarlo.

—No quiero que te corras…aún no. —Blaine lo veía a los ojos y le daba a su pene una larga caricia de arriba a abajo. —Quiero saborearte primero.

El aliento se le quedó atrapado en la garganta a Kurt. —¿Estás seguro de eso, mon amour? Por favor no creas que tienes que…

—Lo sé, no tengo qué, lo quiero. Quizás siempre lo he querido, no sé. —Blaine lo besó de nuevo, una dura, fuerte y demandante presión de labios contra labios que se terminó demasiado pronto. —No quiero pensar en esto más. Solo quiero hacerlo.

—Si lo deseas. —Kurt le dio una rápida mirada a la mente del lobo. Él quiere esto pero él es el dominante. Lentamente él se deslizó hacia abajo hasta quedar acostado en la cama con los brazos y piernas abiertas. Arqueando el cuello, él ofreció la vulnerable columna del cuello su plano abdomen y el pene erecto. —Tómame como desees, mon amour.

—¡Dios! —La voz de Blaine era un bajo gruñido mientras él mismo bajaba hacia Kurt y lo besaba de nuevo. Por un momento sus penes se rosaron juntos, creando una deliciosa fricción, Kurt pensaba que eso era demasiado para aguantar. Pero entonces Blaine se deslizó más abajo y comenzó a besar su cuello. —Yo te mordí aquí —murmuró, acariciando con su nariz justo abajo de la mandíbula de Kurt. —¿Por qué no tienes la marca?

—Nosotros sanamos muy…muy rápidamente. —Kurt pudo con dificultad lograr que las palabras salieran.

—Nosotros también lo hacemos. Pero la marca de tus colmillos aún está en mí.

—Eso es por el lazo. Nosotros marcamos…marcamos a nuestras parejas para mostrar propiedad. Aunque eso no quiere decir que…que la marca será permanente —Kurt gemía mientras Blaine besaba su garganta.

—Quizás debería de regresarte el favor. —Blaine lo mordió juguetonamente y entonces un poco más duro, suficientemente duro para que sangrara.

Kurt gimió. —Mon amour, por favor. ¡No sabes lo que me estás haciendo!

—Entonces ¿te gusta morder tanto como ser mordido? —Blaine lamió suavemente la pequeña herida, haciendo que Kurt gimiera de necesidad.

—El juego de la sangre, a menudo se mezcla con el juego del amor —él admitió. —Entregarte a tu amante, permitiendo que haga lo que desee, es considerado el mayor riesgo y el mayor placer que puedes hacer.

—¿Puedes entregarte de esa forma? —Blaine preguntó

—Yo puedo, si lo deseas. Puedo someterme a cualquier cosa que desees. Puedo abrirme para ti. —Kurt sostuvo la mirada del lobo, retando a Blaine a que entendiera.

Por un momento los ojos de Blaine se nublaron por la lujuria pero negó con la cabeza. —No, hombre. Chupar es una cosa, pero eso…eso va más allá. No soy gay. Quiero decir, solo porque quiera intentarlo no quiere decir que sea un marica. Solo quiero experimentar un poco, eso es todo.

El corazón de Kurt se hundió, pero él suponía que no podía esperar nada menos. Pequeños pasos, se dijo a sí mismo. —Muy bien —murmuró acariciando el hombro de Blaine. —Voluntariamente te ayudaré a experimentar lo que quieras.

—Justo ahora lo que quiero es saborearte, acuéstate de espaldas.

La orden fue obedecida con placer. Kurt dejó que su cabeza se hundiera contra la almohada manteniendo su mirada en el lobo. —Soy tuyo, Blaine. Tómame.

—Dios, cuando hablas de esa forma me vuelves jodidamente loco. —Blaine estaba todo sobre él de nuevo, su boca haciendo un rudo y caliente camino de besos por el cuello y el pecho de Kurt. Se detuvo y chupó los pezones de Kurt, provocando las pequeñas puntas rosadas hasta que Kurt gemía y se movía debajo de él. Había estado con amantes más experimentados pero nunca con tanto anhelo. Eso parecía que Blaine quisiera devorarlo y él estaba más que dispuesto a ser devorado.

Después de lo que pareció una eternidad, el were se movió más abajo, haciendo un caliente rastro que causaba cosquillas, al recorrer con su lengua el plano abdomen de Kurt hacia su duro pene. Kurt mordió su labio lo suficientemente duro para que sangrara cuando Blaine lo tomó de nuevo. Le tomó todo lo que tenía no rogar ni empujarse a la lujuriosa boca que lo estaba volviendo loco por lo que sentía una eternidad. Pero él sabía que Blaine tenía que hacer las cosas a su propio ritmo, así que no podía apurarlo.

Blaine estudió su eje por un buen momento, sus ojos medio cerrados por la lujuria. —Dios —murmuró, inclinándose hacia adelante y frotando la cabeza del pene de Kurt contra su

mejilla. —Tan jodidamente caliente. No sé por qué quiero hacer esto que esta tan mal.

—Chupar el pene es acerca de necesidad más que de deseo. —Kurt acarició el oscuro y rizado cabello del lobo. —Si amas a otro hombre no puedes evitar querer hacerlo. —Esperaba que Blaine protestara de nuevo que él no era gay pero el otro hombre solo se encogió de hombros.

—No sé acerca de chupar. Aunque, saborearte parece correcto. —Él frotó el pene de Kurt con su mejilla de nuevo. —Tu piel es tan suave. Y hueles tan jodidamente bien.

—Estoy feliz de que disfrutes mi cuerpo tanto como yo disfruto el tuyo. —Kurt siguió acariciando su cabello suavemente. Él podía sentir la lujuria venir de Blaine pero él no necesitaba la conexión entre ellos para ver lo mucho que el otro hombre lo deseaba.

—Sí, quiero eso —Blaine admitió y Kurt se dio cuenta que él se quedó atrapado en sus divagaciones. El were lo vio fijamente. —Como…¿cómo debo empezar?

—¿Con un beso? —Kurt sugirió. —Si lo deseas, mon amour.

—¿Así? —manteniendo la vista en la cara de Kurt, Blaine se inclinó y depositó un caliente beso con la boca abierta en la cabeza del pene con forma de ciruela.

—¡Mon Dieu! ¡Sí! —Kurt gimió. —Eso es perfecto, Blaine. Ves, que puedes, saborearlo sin chuparlo si no lo deseas.

—Sí. —Blaine se inclinó hacia adelante y lamió tentativamente el presemen que drenaba de la ranura del pene de Kurt. Levantó la vista. —Sabes bien. Salado y un poco amargo. Pero bien.

—Me alegra que lo disfrutes —Kurt murmuró.

—Quiero saborear más. Más profundo. —Los ojos de Blaine estaban nublados. A través de su conexión, Kurt se dio cuenta que él lo quería.

—¿Quizás, otro beso? ¿Más, que en solo la cabeza esta vez?

Blaine pareció considerarlo. —Besar no es chupar —puntualizó.

—No —Kurt dijo, aliviando lo que sabía que el lobo necesitaba desesperadamente. —No es así.

—Quiero decir, puedo hacer esto… —Blaine se inclinó hacia adelante y tomó la cabeza del pene de Kurt dentro de su boca y entonces otro centímetro de su eje, besándolo profundamente y lamiéndolo tentativamente antes de que lentamente se permitiera deslizarlo entre sus labios. —Puedo hacer esto y aun así solo besar —dijo con una voz gruesa de deseo.

—Sí. —Kurt asintió, tratando de controlar su propia respiración. Dios, pero este caliente jueguito que ellos jugaban lo hacía ¡enloquecer de necesidad! —Puedes besarme mucho o poco, tanto como desees —dijo suavemente, tratando duro de mantener su voz suave, animándolo. —Esto es completamente para ti.

—¿Qué si quiero besar todo esto, todo lo tuyo? —Blaine lo veía fijamente. —¿Qué si quiero tomar todo tu pene dentro de mi boca de una vez?

—Aún sigue siendo un beso —le aseguró a Blaine.

—Entre tanto no lo chupe. —Blaine asintió. —Puedo tomarlo todo, como esto. —Se inclinó hacia adelante y sus labios rodearon el pene de Kurt, tomándolo profundamente dentro de la boca hasta que Kurt se sintió contra la parte de atrás de la garganta, le tomó todo lo que tenía no gemir o empujarse, pero él sentía que Blaine aún no estaba listo para esas acciones. En lugar de eso sostuvo el aliento, viendo como su lobo levantaba y bajaba la cabeza lentamente, acostumbrándose a la sensación de un pene deslizándose entre sus labios. Esa era quizás la imagen más erótica que Kurt hubiera visto y él sentía que podía explotar si el juego que el were jugaba duraba más. Pero él apretó sus dientes y se forzó a sostenerse mientras el otro hombre exploraba.

—Blaine… —murmuró. —Tan bueno, tu boca en mí. Tan correcto.

Blaine levantó la cabeza, dejando que el duro pene de Kurt se deslizara entre sus dientes lentamente. —¿Te gusta cuando te beso de esta forma?

—Más de lo que puedas imaginar. —Kurt acunó su mejilla. —Eres tan hermoso cuando tomas mi pene en tu boca.

Blaine negó con la cabeza. —Nunca pensé que quisiera dejar que otro hombre entrara en mi boca.

El cuerpo entero de Kurt se tensó. —¿Lo quieres?

—Sí. —Blaine lo vio un momento. —Sí, supongo que lo quiero. Dios, ¿qué está mal conmigo?

Kurt se levantó y se apoyó en el codo y entonces levantó el mentón de Blaine para que el were lo viera a los ojos. —No hay nada malo contigo, Blaine. Eres perfecto como eres. No es vergonzoso desear el sabor del semen de otro hombre en tu lengua.

Los ojos de Blaine estaban nublados. —Conozco a mucha gente que no estaría de acuerdo contigo.

—Sí, pero ninguno de ellos está aquí con nosotros. Solo nosotros estamos aquí en la cama juntos —Kurt le recordó. —Pero no puedo presionarte. Si deseas puedes detenerte justo aquí. Soy perfectamente capaz de encargarme de mí mismo. —Iba a tomar su pene pero Blaine le retiró la mano.

—No. —Su voz era un bajo y posesivo gruñido. —Quiero saborearte, Kurt. Quiero tomarte todo el camino de la misma forma que tú me tomaste a mí.

—Como quieras. —Kurt se apoyó en la almohada de nuevo. —Como quieras, Blaine. Bésame…saboréame…o chúpame hasta que me corra en tu boca, la elección es tuya. —Deliberadamente sus palabras eran hostiles, queriendo ver cómo el were pudiera reaccionar.

Blaine no lo decepcionó. Bajó la cabeza y tomó a Kurt profundamente en su boca de nuevo y esta vez Kurt podía sentir la caliente succión mientras la lengua del lobo se enredaba alrededor de su eje. Me chupa, él realmente me chupa esta vez.

—Sí, estoy chupándote —Blaine gruñó levantando la vista. —Estoy chupando tu pene, Kurt. Y voy a chuparte hasta que dispares tu semen en mi boca. ¿Es eso lo que quieres oír?

Kurt acarició su hombro. —Mon amour, solo deseo oír lo que tu necesites decir.

—Creo que mejor te lo muestro que decírtelo. —Blaine bajó su cabeza de nuevo y lo tomó profundamente, tan profundo que Kurt gimió.

—Mon Dieu, Blaine, tu boca, tan buena. ¡Tan caliente! — Blaine no contestó esta vez, al menos no con palabras. Él lo chupaba duro, enredando su lengua alrededor de la base del eje de Kurt, lamiendo deseoso mientras Kurt gemía.

No mucho tiempo después de eso. Kurt trató de evitar empujarse pero era una causa perdida una vez que Blaine realmente lo estaba haciendo. La feroz hambre, la necesidad de hacer que el otro hombre se corriera, haciendo su conexión más fuerte, Kurt se preguntaba como el lobo no explotaba con reprimida pasión. Él deseaba estar en la posición correcta para también chupar a Blaine, así él podría darle el mismo placer que Blaine le estaba dando. Pero Blaine lo estaba sosteniendo, su fuerte y musculoso cuerpo le cubría los muslos a Kurt prohibiéndole el movimiento. Era como si Blaine quisiera asegurarse que estaba a cargo, aunque él estaba a cargo de un acto de sumisión, de chupar el pene de otro hombre siendo el dominante.

Kurt se acostó y se entregó al placer que el sentía, era eso lo que su lobo quería, lo que necesitaba. Cuando él sintió el placer incrementarse él se aferró a los hombros de Blaine y gruñó —Voy a correrme, mon amour. —Y entonces el semen explotó de él, disparando en cortos y duros chorros contra la parte de atrás de la garganta de Blaine.

Blaine lo tragó anhelante y chupó a Kurt incluso más duro, mientras trataba de tener más.

—¡Blaine! Por favor… —Kurt apenas y podía sostener el intenso placer contra su sobresensibilizada carne. —No más —le rogó. —No ahora.

Blaine dejó que el eje de Kurt se deslizara de entre sus labios. —¿Cuándo entonces?

Kurt lo vio con asombro. Él siguió esperando que Blaine se enojara de nuevo, que empezará a negar que era gay e insistiera que nada de lo que sucedía era su culpa. Pero quizás, como él dijo, él estaba simplemente cansado de pretender. Quizás mientras estuviera lejos de su casa y de su manada él podría permitirse explorar su real naturaleza.

—¿Deseas hacerlo de nuevo? —preguntó inseguro.

—Sí. —Blaine asintió. —No sé por qué, pero chuparte…realmente me enciende, hombre. Estoy más caliente de lo que jodidamente pueda aguantar. —El duro eje entre sus piernas mostraba que no estaba exagerando ni un poco.

Kurt sonrió. —Entonces déjame regresarte el favor. Acuéstate de espaldas, mon amour, y déjame complacerte mientras tú me complaces.

—Quieres decir, chuparme. —Los ojos de Blaine estaban dorados de nuevo mientras se acomodaba en la almohada y guiaba la cabeza de Kurt hacia su eje. —Chupa mi pene, Kurt. Chúpame profundamente y déjame joder tu boca hasta que me corra.