Holaaaa! Capítulo 10! Este capítulo es trascendental! Después de tantos años en Hogwarts…, Lily y James….leed vosotros mismos:P
10. Cuestión de principios.
Por la mañana, Lily seguía hecha un ovillo bajo sus sábanas, estaba despierta y oía a sus compañeras de habitación que ya se habían levantado y se estaban arreglando, pero ella no tenía ganas. De repente todo lo que había pasado el día anterior con James le parecía precipitado. No tenía ganas de encontrarse cara a cara con él en las clases.
-Lils.-murmuró la morena tras pasar diez minutos de que se había levantado.- ¿Es que no piensas despertarte?
Lily pensó que por primera vez en su vida, tenía que simular estar mala.
-No me encuentro bien, Jenny. Creo que no voy a ir.
Jennifer levantó un poco la sábana para dejar ver el rostro de su amiga.
-A ver.-dijo poniéndole la mano en la frente en plan madre.-Pues yo te encuentro perfectamente.
-¡¿Quién te ha dicho que tenga fiebre!-dijo Lily indignada volviendo a taparse.-Lo que me duele es la espalda, creo que me he enfriado.
-Será la primera vez que veo que no vas a clase.-murmuró Jennifer.- ¿Qué les digo a los profesores? ¿Qué te duele la espalda o que has cogido frío?-dijo sin creérselo todavía.
-Diles que cogió frío estando ayer con Potter.-dijo Kate desde la puerta del baño.
Lily se quedó impactada ante aquel comentario, y sin más se levantó de la cama.
-¿Qué dices, Kate?-dijo intentando controlar su enfado.
-Lo que has oído.-dijo la aludida cogiendo su mochila y saliendo de la habitación con aires de superioridad.
Las otras dos que quedaban en el dormitorio quedaron en silencio unos instantes.
-¿Se puede saber a qué se refería?-preguntó la morena mirando a su amiga como pidiéndole que no le ocultase más cosas.
-No lo sé.-fingió Lily. Le dolía ocultarle cosas a su amiga, pero si ella misma estaba arrepentida no le convenía seguir hablando de ello.
-¿Y tu dolor de espalda?-le preguntó la morena viendo la naturalidad con que se movía.
Lily dudó, y sabiendo que no tenía ninguna excusa, se entró al baño sin decirle nada, y después salió de la habitación La morena, asombrada ante el comportamiento de su amiga, tiró con fuerza el pijama sobre la cama. Se apoyó contra la pared y se pasó una mano por el pelo. Tenía miedo de perder a su amiga.
Lily llegó al aula de historia de la magia cuando quedaban diez minutos para que empezase la clase. Así que como los demás alumnos se quedó esperando en los pasillos. No se acercó para hablar con nadie, quería estar sola y pensar. Pero eso no iba a ser así, James se acercaba a ella, por lo que Lily rápidamente fue hasta Laura y Rebecca, sus compañeras de cuarto, y las saludó. James la vio y con el ceño fruncido se apoyó en una pared.
Sirius se acercó a él.
-¿Qué pasa, cornamenta?-murmuró apoyándose también en la pared.
James lo miró y sonrió.
-Como siempre.
-Venga, James. Que tú y Lily no tenéis la misma relación ni por asomo. Algo ha pasado entre vosotros dos este curso, lo niegues o no.
-Eso creía yo.
Sirius lo miró extrañado.
-¿Qué ha pasado?
-Prefiero no hablar de eso ahora.
James prefería realmente no comentar nada. El día anterior habían estado a punto de besarse y en esos momentos aquella mañana había huido de él, ya no sabía qué pensar.
En esos momentos llegó Jennifer y poco después el profesor.
La morena no se dirigió a su amiga en ningún momento. Lily la miraba sintiéndose culpable, pero sin decidirse a contarle nada.
A la salida Jennifer se fue rápidamente hacia la siguiente clase. Y así estuvo toda la mañana.
A la hora de la comida Sirius se acercó a ella.
-¿Se puede saber qué te pasa con Lily?-le dijo el chico sentándose junto a ella en la mesa.
-A mí nada.
-Llevas todo el día evitándola.
-Ella también lo hace con James y nadie le reprocha nada.-dijo sin mirarlo mientras se servía la comida.
-Jennifer…
-Sirius…
-No te hagas la graciosa.
-¿Me ves con cara de estar haciendo gracia?-dijo mirándolo.
Sin poder contenerse, Sirius empezó a reírse.
La chica lo miraba incrédula.
-¿Qué te hace a ti ahora tanta gracia?
-Tu cara de enfadada.
-No es la primera vez que la ves.
-Está bien, está bien. ¿Me vas a contar qué te pasa o no?
-No.
-Tienes demasiado carácter.
-Y tú eres demasiado pesado.
-La otra vez te dejé en la sala común pensando en tus cosas sin molestarte más.
-¿Podrías volver a hacerlo?-dijo ella siguiendo en su tono borde.
-¿De verdad quieres que me vaya, Jennifer?
-Sí.-dijo volviendo su mirada a su plato otra vez.
-¿De verdad?
-¡Por favor, Sirius!
-Si es porque Lily no te cuenta nada de lo que le pasa con James, estamos igual.
La chica lo miró.
-No es que no me lo cuente, realmente eso me da igual, cada uno tiene sus momentos en los que tiene que tener secretos, pero es que intenta mentirme.
-Dale tiempo para que aclare sus ideas con Potter y volverá a ser la de antes.
La chica frunció el entrecejo.
-¿Se puede saber desde cuando eres tan comprensivo, Black?
Sirius rió y se calló.
-No, en serio.-continuó ella.-Antes de conocerte pensaba que lo único que te preocupaban eran tus citas.
-Y así es.-dijo sonriendo y levantándose.
-¡Anda ya!-dijo ella mirándolo a los ojos.
-Me voy.-dijo el chico haciendo un gesto con la mano y andando hacia la salida del gran comedor.
Jennifer seguía comiendo, pensando, que tal vez, Sirius tuviese razón y Lily sólo estuviese agobiada.
-Jenny.-dijo James acercándose a ella.- ¿Sabes dónde está Lily?
-Lo cierto es que no.
James notó que la chica parecía resentida, pero antes de comentar nada más su mirada se desvió hacia las puertas que conducían a los jardines y vio a Lily saliendo por ellas.
Jennifer también la vio.
-Ahora vuelvo.-le dijo James echándose una pequeña carrera para alcanzarla.
-¡Lily!-la llamó.
La pelirroja aceleró el paso para no tener que hablar con él. No había nadie en los jardines, casi todos estaban comiendo. Por suerte, había parado de llover.
-¡Espera un momento, Lils!
Consiguió alcanzarla cerca del lago.
-Evans.-dijo viendo que lo ignoraba.
Lily se detuvo y sin girarse suspiró.
-Lily…-dijo el chico llegando hasta ella.- ¿Qué te pasa?
-Nada.
-¿Ha pasado algo con lo del pasadizo?-preguntó con preocupación.
-Claro que no.-dijo ella girándose y poniéndose de cara a él.-Te dije que no me iba a acercar sin ti.
James sonrió.
-No sonrías.-dijo ella en tono seco.-No voy a ir sin ti, pero tampoco voy a ir contigo. Quiero que olvides todo lo que ha pasado este curso, es más, quiero que me olvides.
James no comprendía nada. Se estaba quedando helado.
-No es la primera vez que te lo digo, James, te lo advertí, te dije que te olvidases de mí…-la chica comenzó a andar de nuevo.
-¿Se puede saber por qué tienes que cambiar tanto de opinión?-preguntó completamente harto. -¡Estuvimos a punto de besarnos ayer!
-Olvida eso también.-dijo deteniéndose.
-¿Por qué?-preguntó intentando controlar el dolor que le estaba consumiendo.
Lily lo miró a los ojos. Pudo ver el dolor de James, cosa que nunca hubiese esperado ver reflejada en su tierna mirada y ella…, ella sólo sentía confianza en él. "Pero tengo que olvidarle"pensó "Son mis principios, los que siempre he tenido".
-Tengo novio.-dijo la pelirroja finalmente sin mirarlo a la cara y echando a andar.
-Espera.-dijo él.-Mírame a los ojos y dime que tienes novio.
James sabía perfectamente que sólo era una excusa más.
La pelirroja lo miró a los ojos y le sostuvo la mirada.
"¿Principios? ¿Qué principios te quedan, Lily? ¡Tus principios han resultado erróneos! ¡Potter es el mejor hombre que hay en la Tierra!" se encontraba estúpida al comprobar que ella misma tenía las ideas tan claras pero quería ocultarlas.
-Lily, dímelo.-pedía James sin creerla.
-Olvídame, Potter.-se acercó al lago y se quedó en la orilla, contemplando el agua mientras unas lágrimas empezaban a recorrer sus mejillas. Se daba cuenta de que su orgullo estaba acabando con ella.
-Lily.-dijo cogiéndole la muñeca.
Ella se intentó soltar bruscamente.
-¿Se puede saber qué haces? ¡No voy a hacerte daño!-le gritó James.
-¡Ya lo sé!
Ambos se quedaron mirándose de nuevo. En esos momentos ambos estaban enfadados y ninguno tenía la menor intención de ceder.
-Potter, eres tan…-dijo acercándose a él mirándolo con decisión. Pero pisó el barro mojado de la lluvia anterior y se resbaló. James en su intento por sujetarla lo único que consiguió fue que ambos cayesen al interior del lago.
Tras unos instantes, James salió a la superficie. Buscó a Lily con desesperación hasta que la vio salir del agua.
-¡Toda la culpa es tuya!-gritó ella enfadada nadando la corta distancia que quedaba para llegar a la orilla. James la siguió y salieron del agua.
-¿Que toda la culpa es mía?-dijo él incrédulo.- ¡Eres tú la que está jugando conmigo!
-¡Yo no estoy jugando con nadie!-aunque eso le dolía, porque sabía que era verdad y que nunca había pretendido hacerlo.
Ambos estaban completamente empapados. Lily se escurrió un poco la túnica, al igual que James. Lily echó a andar a grandes zancadas hacia el castillo. Recordó la otra ocasión en la que los dos habían acabado completamente empapados, aquella vez en el castigo…, cuando ella lo abrazó y se sintió tan reconfortada.
-¡Necesito que te olvides de mí!-le gritó.
-¡Eso me gustaría a mí!-gritó James.- Pero ¿acaso tienes idea de lo que cuesta olvidarse de una persona de la que estás enamorado?-James estaba completamente furioso y la seguía también rápidamente.- ¡Tú no lo puedes saber!
Cuando esas palabras llegaron a los oídos de Lily no pudo aguantarse y dejó a un lado todo su orgullo, todas sus dudas, todos sus estúpidos pensamientos y principios.
-¡Sé perfectamente lo que cuesta!-gritó dándose la vuelta y avanzando hacia él.- ¡Porque es exactamente lo que me pasa a mí contigo!
Uno enfrente del otro ambos se quedaron callados. La furia de ambos había desaparecido tras esas palabras. James no podía reaccionar, no quería creerla, no estaba dispuesto a volver a creerse que tenía alguna esperanza, pero... ¿acaba de oírle decir que estaba enamorada de él?
-James.-dijo la pelirroja eliminando el poco espacio que quedaba para llegar hasta él.
James seguía impasible, con el pulso acelerado sin entender realmente lo que estaba pasando. Puso sus manos en los hombros de la chica, con delicadeza, como si pensase que era un sueño del que iba a despertar en breve.
Seguían mirándose a los ojos.
-James, perdóname por…
Pero la pelirroja no pudo terminar su frase porque el chico le había atraído hacia así y la estaba besando. Lily, aunque un poco alterada al principio se dejó llevar, y durante esos instantes tuvo la sensación de que sus verdaderos principios debían estar con James.
Se separaron sin dejar de mirarse a los ojos. James no había podido resistirse, no podía olvidarse de ella. Pero al menos ahora sabía que ella también sentía algo por él, por mucho que hubiese intentado ocultárselo todo ese tiempo, sabía que eso no era un sueño.
Lily estaba nerviosa, no sabía que decirle, por primera vez se estaba quedando sin palabras frente a Potter. Pero al parecer él se encontraba en la misma situación.
Sin dejarse de mirarse, Lily se puso a reírse por las pintas que llevaban ya que ambos estaban completamente mojados y llenos de barro.
-Será mejor que vayamos a ducharnos, estamos hechos un asco.-dijo
-Pues yo creo que te sienta muy bien esa mancha en la nariz.-dijo James riendo y rozando la nariz de la pelirroja con un dedo.
-¿También llevo manchada la cara?-dijo poniéndose las palmas de la mano en las mejillas.
-Anda, vamos.-dijo James pasándole un brazo por los hombros y echando a andar.
-Por cierto, James, Kate nos vio…-dijo la pelirroja un poco avergonzada.
James levantó una ceja.
-Nos vio ayer en la sala común cuando estuvimos…, ya sabes…
-¿A punto de besarnos?-preguntó James pícaramente.
-Sí…
-¿Y?
Lily lo miró.
-Y nada.-dijo viendo su cara de decisión.
James no la miró pero sonrió. Tenía la impresión de que entre él y Lily había pasado algo más que un beso.
Lily entró a su dormitorio. Jennifer estaba allí tumbada en la cama boca abajo escribiendo en un cuaderno.
-Lily ¿se puede saber qué has hecho? -dijo asombrada cuando vio que la chica iba totalmente mojada y manchada de barro. -¿Es bueno dejarse el pelo mojado y con cremas naturales?-dijo riendo observándola desde su cama.
Lily le tiró la almohada.
-¡Ey!-dijo Jennifer que estando tumbada no pudo evitarla.
Lily se metió en el baño.
-En serio, ¿qué has hecho, Lils?-dijo la morena tocando a la puerta del baño con aire divertido.- ¿Te has peleado con Potter? ¿O ha sido con una de sus admiradoras?-dijo poniendo énfasis en la última frase.
La morena oyó el grifo al otro lado de la puerta: Lily solía hacerlo cuando la ignoraba. Además la pelirroja no podía hablarle en esos momentos, estaba demasiado absorta y emocionada pensando en lo que había pasado. Cómo se había enamorado de él, cuando ella nunca pensó que eso ocurriría, no podía saberlo, pero realmente no le importaba.
Quince minutos después, Lily salió vestida de nuevo con el uniforme pero totalmente limpia. Jennifer seguía escribiendo.
-¿Y tú?-dijo Lily acercándose a su amiga.- ¿Qué escribes?
La morena giró el libro para enseñárselo.
-Técnicas de juego. Deberes de mi entrenador, James.-dijo pronunciando mucho el nombre del chico.
-¿Se puede saber qué te pasa, Jenny? Estás rara…
-Yo he preguntando primero y hace mucho tiempo ya. ¿Qué te ha pasado?
-Pues…
-¿Pelea con Potter sí o no?
-No.
-¿No?-dijo la morena extrañada.
-Bueno, sí.
-¿Y como ha acabado esta vez? ¿Cuántos puntos a favor?
Lily levantó una ceja.
-Demasiado graciosa estás tú hoy eh…-y se colgó la mochila al hombro.- ¿No vienes a clase?
-Sí.-dijo la morena levantándose de la cama y cogiendo su mochila.-Pero cuéntame por el camino qué ha pasado.
-Digamos que he perdido mis principios.-dijo la pelirroja una vez que salieron de la habitación.
-¿Qué principios?
-Los míos.
-No seas tan explícita, Lily…-dijo la morena irónica.
-¿Qué pasa cuando los pierdes?
-Bueno, yo no los perdería, es algo propio y algo de tu personalidad.
-¿Tú también tienes principios?
La morena asintió.
-¿A qué te refieres exactamente con haberlos perdido?-le preguntó a la de ojos verdes.
Lily dudó unos momentos.
-Supongo…, que me refiero a que mis principios han resultado erróneos.
Jennifer se paró y se giró para quedar cara a cara con Lily.
-¿De qué me estás hablando?-preguntó sin entender nada.
-¡Nada, olvídalo!-dijo la pelirroja echando a andar más rápido.
-¡Oye Lily! Que la que estaba enfadada era yo.
"Esto tiene que estar relacionado con Potter"pensó la morena que seguía asombrada.
Holaaaaaaa! ¿Qué les ha parecido? Manera peculiar de quedar juntos… jejeje, pero creo que Lily y James son así y que ese beso tenía que ocurrir cuando sus amigos ni tan siquiera se imaginan lo que pasa entre ellos "exactamente". Bueno aquí están las contestaciones a los reviews. Por favor seguid mandando! De verdad que dan ganas de escribir. Y FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO NUEVO A TODOS.
Mafe: Muchas gracias! Espero tener vuestro apoyo para seguir escribiendo! Jejeje.
-ShIvErInG sMiLe- Tendrás que esperar un poco para saber quien es el hombre que está con Snape, pero tampoco mucho…, en el próximo capi:D Gracias por tu review!
Saruinelf: parece que en este capi ya se han puesto de acuerdo…, pero no se van a llevar bien siempre eh! Son Lily y James:P Aunque juntos están eh, eso sí…
Karipotter: Muchísimas gracias por tu review! Me encantó, espero que sigas leyéndolo por favor:P y espero que haya gustado este capítulo también!
Hermy:¿qué te ha parecido este capítulo? Espero que también te haya gustado:P
Próximo capítulo:
11. ¿Qué hace él aquí?
Lily le tapó la boca desesperada a James tras que el chico pronunciase ese nombre.
-¿Qué narices está haciendo aquí?-dijo James enfadado en un susurro.
Lily negó con la cabeza.
