Los personajes de Ranma ½ pertenecen a la mangaka Rumiko Takahashi y solo escribo para los fans por diversión que aman esta genial serie de Anime y manga sin obtener algún ingreso económico.

10.

Ryoga intentaba taparse sus partes con lo que fuera y al final fue con un plato. Akane no se podía mover, ni siquiera un dedo de su mano. Ranma estaba temblando, mientras que Izana estaba más asombrada por su desnudez y fue cuando reacciono y se tapó sus ojos.

—Yo solo había visto a un hombre desnudo y ese es mi novio—habló Izana.

—Esa nadie te la cree por tu edad—dijo Ranma.

—¿Qué dijiste? —preguntó con una voz grave.

—No dije nada—Ranma evitó ver a Izana y no dejaba de sudar porque ese comentario salió de su boca sin pensarlo.

Fue cuando Akane reaccionó y vio un cuchillo que le daba Minami con una sonrisa mostrando sus dientes y apareciendo al lado de ella.

—¡¿Cuándo apareciste ahí?! —gritaron Izana y Ranma.

—¡Tú fuiste quien abrió la puerta, no te hagas! —exclamó Ranma.

—Gracias—sonrió Akane—. Siempre tan amable.

Akane apuntó a Ryoga y el chico saltó para correr lejos de ahí. Pero en lugar de eso fue a la habitación. La chica lo siguió y él gritaba de desesperación, hasta que logró escapar por la ventana.

—¡AHHHH! —gritó Akane porque se le escapó.

Regresó a la cocina y apuntó a Ranma.

—¡¿Tú lo sabías?! —le preguntó a Ranma.

—¡Claro que…! —se había puesto a la defensiva, pero era inevitable.

Él salió corriendo cuando Akane empezó corretearlo. Ellos salieron e Izana y Minami se quedaron viendo de manera no buena. Entrecerraban los ojos y no dejaban de verse. Solo que después salieron corriendo para seguir a sus vecinos. Minami sonreía porque posiblemente Akane mataría a su enemigo y eso le ahorraría el trabajo. Ya se imaginaba a Akane en prisión y eso la hacía sonreír. Izana sabía que planeaba algo malo.


En el local, la empleada de Minami estaba por cerrar. Tenía una olla de agua caliente que usaría para quitar una mancha que estaba en el piso, en un lugar en donde los clientes no miraban, pero le gustaba tener todo limpió, ordenado y perfecto.

De repente llegó una mujer de cabello pelirrojo que se parecía a su vecino porque ella también vivía en el edificio. Apareció su vecina y se alarmó porque tenía un cuchillo en la mano. Ranma se escondió atrás de ella y Akane estaba enfrente, queriendo acuchillarlo y la empleada intentaba alejar el cuchillo lo más que podía.

Llegaron Izana y Minami y se puso atrás de Ranma para dejarlo quieto y lo ataque. Pero la empleada se tropezó y la olla caliente voló y cayó el agua en Ranma y Minami. La empleada se sorprendió el cambió del vecino y fue cuando pudo alejarse.

Akane aún seguía a Ranma. El chico se subió la barra y bajó para esconderse.

—¡Yo no soy al que debes acuchillar, estás exagerando!

—¡Eres un desgraciado, me mentiste!

—Lo sé, pero fue porque se lo prometí—se justificó.

—¡Eres un mentiroso! ¡Me duele tu mentira! —bajó la mirada y comenzó a llorar.

Ranma se sintió mal por lo que dijo. Salió de su escondite y quiso acercarse a su esposa. Pero ella camino hacia atrás hasta casi pegarse al mueble grande donde estaban los libros.

La empleada de Minami lo hizo igualmente, hasta estar al lado de Minami y al pegarse, se cayó un frasco que estaba ahí a los pies de minami. No se rompió, pero le dolió.

—¡Ahh! —gritó Minami doblando su pie y brincando, sosteniéndose con el otro.

Todos pusieron su vista en Minami con asombró. La chica se tapó la boca. Lo había arruinado por completo. Pero se dio cuenta de que era hora de cumplir su venganza.

—¿Hablas? —preguntó Izana.

Minami quitó sus manos de su boca y su rostro cambió.

—Incluso puedo cantar—contestó Minami—. O bueno no porque no sé cantar—recordó.

[Akane se quedó en silencio un momento "Puede hablar… maldita Minami"]

—Pero… —Akane no entendía.

—Si soy muda… cuando tocó el agua fría—aclaró.

—¿Cuándo tocas el agua fría? —preguntó Ranma—. ¿Caíste en un estanque? De hecho… ni siquiera sabía que había un estanque de la chica muda.

—Francamente Ranma, Jusenkyo tiene muchos estanques raros y creo que nunca terminaremos de conocer todos—opinó Akane.

—Yo le di a Akane los diez billones de yenes y los traje aquí para que pudieran enamorarse y así vengarme de ti, Ranma Saotome.

—¿Es una venganza que ayudes a tu enemigo a conquistar a la chica que ama? —le preguntó su empleada.

—A eso voy—miró a su empleada—. Creo que no debes de acordarte de mí, Ranma Saotome, ya que teníamos siete años. Yo nací en una aldea pequeña junto a mi hermano a quien todos le temían por su maldición y mi papá se fue conmigo porque le daba vergüenza el hijo que tuvo y me llevo con él porque eso me podía perjudicar. Mi mamá se quiso quedar con mi hermano y a ella no le importe porque estaba sana y no necesitaba ayuda—comenzó a relatar—. Recordaba que había una niña que no tenía piernas y todos le daban cariño, incluso mi mamá más que a mí. Mi papá murió y tuve que regresar a la aldea y les hice creer que durante el camino me lastime el cuello dañando mis cuerdas vocales y les hice creer que era muda por eso todos me creyeron. Todos tenían mi atención, incluso, algunos de ellos me enseñaron a combatir y cierto tiempo había combates en la aldea, era una campeona… —miró con mucha rabia a Ranma—, ¡Hasta que tú apareciste! —señaló a Ranma.


Años atrás…

Minami que tenía siete años estaba arriba de un palo grueso de madera, manteniendo el equilibrio y preparada para el combate. Ranma que de igual manera tenía siete años, miraba atentamente a Minami y sabía que iba a ser pan comido. Siempre tuvo confianza de si mismo al igual que ella.

—¡Comience el combate!

El combate comenzó y ambos se defendían, pero no lograban tocarse. Ranma estaba impresionado por la agilidad y velocidad de la chica, ya que, siempre consideró que ellas eran inferiores a él (recuerden que era un niño de siete años -_-). Fue más rápido hasta que logró darle una patada en la cara logrando que ella perdiera el equilibrio y cayera a la tierra, así logrando que ella perdiera.

Minami estaba con la mirada perdida mientras estaba tirada con los brazos y piernas abiertas. Fue vencida por primera vez, la sangre de su cuerpo comenzó a arder y la furia que comenzó a acumular hizo que hiciera algo que nunca había hecho. Se levantó de golpe con un grito de coraje. Cuando todos la miraban se dio cuenta de que todos la escucharon cuando se supone que era muda.

Ranma que había bajado miró a la chica.

—Pensé que eras muda—dijo Ranma sin saber que eso podía ocasionar un problema.

Minami comenzó a llorar cuando todos la veían atentamente y no felices de lo que había hecho.


—Todos me odiaron por la mentira que les hice creer—lloraba del coraje—. Las mentiras y el engaño en esa aldea es traición a los suyos, y yo creí que por ser una niña lo entenderían, pero todos me odiaron después de eso, incluso mi madre que decidió mandarme con mi abuelo que era japonés y aquí me sentí querida y quise olvidar lo que paso, incluso cambie mi nombre, pero cada vez que le hablaba a mi mamá no le importaba lo que le decía. Si me fue bien en la escuela, si tenía amigos, si había ganado algo. Nagisa vivía conmigo, pero fue cuando mi abuelo murió y siempre quería que jugara o entrenáramos, pero con solo pensar en un combate recordaba lo que me paso. Como mi abuelo había muerto y solo él sabía que hablaba, le hice creer a Nagisa que no hablaba ya que llego después—se acercó a Ranma y no dejaba de verlo con coraje—. Investigue y supe que estabas en china con tu padre, por lo que decidí ir y termine llegando a Jusenkyo.


—No sé cómo es exactamente, pero es un hombre como de mi edad y tenía una trenza, se llama Ranma Saotome—describía Minami que traía una gran mochila en su espalda, con short café, blusa de botón de manga corta y del mismo color de su short, calcetas blancas que llegaba a las rodillas con zapatos cómodos.

El guía de Jusenkyo comenzó a pensar.

—Oh si, ese chico estuvo aquí hace unos días—recordó el guía.

Minami sonrió porque pronto se vengaría de él.

—Sé que regresarían a Japón y además cayó al estanque de la chica ahogada.

Minami comenzó a reírse.

—No es suficiente para mí—dejo de reírse—. Tendré que regresar a Japón.

Minami no se fijó y cayó a un estanque. Casi se ahoga por el peso de la mochila, pero logro salir.

—Oh, tener suerte de caer en el estanque de la chica ahogada—comentó el guía—. Aunque pensar que estaba más adelante.

Minami abrió la boca para quejarse, pero se dio cuenta de que no podía emitir un sonido por más que quisiera.

—Oh, caer en el estanque de la chica muda. Hace 10,000 años una chica muda se ahogó en ese estanque, pero tener suerte por no convertirse en algún animal u otra cosa.

Minami seguía intentando hablar, pero se maldijo porque debió haber pasado eso hace años.


—Me regrese nadando a Japón y ahí te encontré y nade más rápido para alcanzarte, pero… una marea me llevó a Shanghái—recordó ese hecho—Después de eso… investigue más a fondo y supe que llegaste a una casa en donde te comprometieron con una chica y fue donde quise atacar, te observaba y sabía que estabas enamorado de ella por lo que regrese a China y encontré una sustancia que puede esparcirse en el agua, inyectarla, hacer crema con ella que ese fue mi caso. Pero antes de eso, quise probarlos con los vecinos para saber si funcionaba.

—¡¿Ósea que fui tu conejito de india?! —preguntó Izana ofendida por eso.

—Entonces, decidí usarlo con la maleta de dinero que fue la herencia de mi abuelo y se lo di a Akane con unos guantes porque lo había esparcido por las orillas y observé—siguió—. Yo la vigilaba y cuando supe que estaba buscando un departamento, hice que la información de mi edificio llegara a ella y hable con ella ofreciéndole las comodidades que tenía mis departamentos, solo que fingí ser un hombre e incluso cuando firmamos me disfrace de un hombre mayor. Lo malo de todo es que tu esposa se estaba arrepintiendo de llevarte con ella, por lo que tuve que atacar a Akane para dejarla inconsciente y así llevármelos a mi edificio y lo demás los saben—sonrió con orgullo y mostrando sus dientes al terminar.

Minami recibió un golpe en la cabeza con una silla que agarró Izana.

—¡Eres una desgraciada con mente macabra y loca en su máxima expresión! —dijo Izana—. Te dije que no te confiaras de ella—le dijo a Akane.

—¿Todo esto lo hiciste por un combate de niños? —preguntó Ranma pensando que era absurdo—. En primera, tú tuviste la culpa por mentirles solo por no tener la atención de tu madre y de todos. Está bien que te quisieras vengar de mí, pero metiste a Akane en esto y eso no te lo perdonare.

—Si esto es solo el comienzo, Ranma Saotome—dijo Minami sacando un cuchillo—. Esto no es solo un cuchillo, el filo tiene un veneno mortal y esto es para tu querida esposa porque te daré en lo que más te duele. Fue por eso por lo que te ayude con ella, no podía saber si ella era lo más importante para ti. Así que, use las feromonas para que te enamoraras de ella con locura y si le pasa algo, tú sufres.

Comenzó a acercarse a Akane y Ranma se interpuso en ella. Minami hizo fuerza y pudo rasgar la camisa de Ranma, quedando por poco que el filo tocara la piel. Izana y Akane se acercaron, pero Minami las empujó al mueble de libros, haciendo que se moviera y cayera encima de ellas.

—¡Akane! —gritó Ranma.

El mueble solo aplastaba el cuerpo de Izana y sentía un dolor muy fuerte en su mano, a diferencia de su cuerpo. Pero el mueble si había aplastado por completo el cuerpo de Akane.

Ranma y la empleada levantaron el mueble con mucho esfuerzo. Izana vio que su mano estaba casi doblada.

Ranma hizo el mueble a un lado y vio que Akane estaba de espalda completamente inconsciente.

—¡Akane! ¡Akane! —gritaba Ranma y la volteó teniéndola en sus brazos.

Minami miraba a las chicas y decidió irse.

—¡Minami! —la empleada iba a seguirla, pero Izana le habló.

—Llama a emergencias, por favor—le pidió Izana intentando levantarse, pero sus pies apenas respondían.

La chica asintió y fue al teléfono.


—¿Estás segura? ¿No te duele la mano? —preguntaba Koji que seguía a su novia por los pasillos del hospital que caminaba lo más veloz posible para atender a Akane.

—He tenido lesiones peores—contestó—. Está si la aguanto—entró por unas puertas en donde Koji ya no podía entrar.

Él se regresó a la sala de espera en donde Ranma, la empleada de Minami y Nagisa esperaban. Los chicos se pusieron de pie ya que estaban sentados en una silla.

—¿Cómo está Akane? —preguntó Ranma.

—Izana apenas entró a atenderla—contestó—. No le importó su mano, lo bueno que era la izquierda.

—¡Maldita Minami! —gritó Ranma con frustración.

Nagisa se acercó a él y estaba apenada por lo que paso.

—Perdón por lo que hizo mi prima—se disculpó—. No sabía que mentía, me fui antes de que tu llegaras a China y por eso no supe lo que sucedió.

—Tú no tienes la culpa de lo que hizo—respondió Ranma.

—No conozco a tu esposa, pero es fuerte—le sonrió la empleada—. Por cierto, me llamo Yukari. No es momento para una presentación, pero solo para que supieran mi nombre.

—Akane es fuerte—le sonrió levemente Ranma.

Después de media hora, Izana salió y Ranma se acercó rápidamente a ella.

—¿Cómo está Akane? —preguntó con desesperación.

Izana tenía un rostro serio, pero triste.

—Ella está estable.

Ranma suspiró de alivio.

—Pero… creo que un libro le pego en la nuca y… —ella no sabía cómo decirlo—, ella está dormida, pero no sabemos cuándo despertara o tal vez nunca despierte.

—Está en coma—terminó Koji.

Ella asintió.

—Pero si despertara, yo lo sé—confió Izana.

Ranma tenía escondido sus ojos debajo de su fleco. Sintió un nudo en el estómago y no podía procesar lo que había dicho Izana. Era un sueño. Podría decirse que había perdido a Akane. Pero como dijo, despertará y lo hará porque es fuerte.

—¿Puedo verla? —preguntó Ranma.

—Si—contestó Izana.

Cuando Ranma entró a la habitación y la vio en la cama completamente dormida fue cuando entendió la situación. Nuevamente la veía "muerta" y tenía el miedo de que no volviera a despertar y viera esos ojos tan hermosos que tiene. Se sentó al lado de ella y tomó su mano y la acercó a su frente. Comenzó a llorar bajando la cabeza sin dejar la mano de su esposa.

Era su culpa, debía protegerla más. Pero estaba consiente de dos cosas. Uno, debía hablarle a la familia porque esto era una situación grave y dos, enfrentarse con Minami porque esto no se lo iba a perdonar. Arrugaba la sabana por el coraje que tenía por lo que paso y como dijo Izana y la otra vecina, Akane era fuerte y despertara.


Ranma regresó al edificio para buscar a Minami, pero en los pasillos se encontró con Pantimedias Taro. Lo agarró del cuello y lo miraba con mucho coraje.

—¡¿Dónde está tu hermana?! —exigió Ranma.

—No lo sé—contestó sin afectarle la actitud de Ranma.

—¡Tu hermana lastimo a Akane y la dejo inconsciente!

Comenzó a sentir coraje con su hermana. Se atrevió a pesar de que le pidió que no lo hiciera y pensaba que le haría caso, pero nunca pensó que llegara a esto. Pantimedias Taro lo empujó para que lo soltara.

—Como dije, no sé dónde está Minami. Pero esto llegó demasiado lejos y dudo que aparezca ahora.

—Pagaran los dos por lo que le hicieron—gruñó Ranma.

—A mí no me metas en esto porque ella ya no es una niña para estarme preocupando por ella—dejó en claro—. Yo le pedí que dejara esto, pero no me hizo caso. Así que yo no me meteré en esto y arréglalo con ella.

Se alejó y Ranma quería golpearlo, pero era cierto. Esto era con Minami y no con él.


Pensaba solamente en Akane, pero no podía soportar esto y tal vez Akane tenía razón en alejarse de todos. Ranma tenía a su tío llorando en sus pies.

—Mi niña—decía Soun.

—Papá—dijo Kasumi queriendo levantarlo—. Ella es fuerte—le recordó sintiendo tristeza.

Nabiki se acercó a Ranma.

—Espero que por tu hermana no les hayas dicho nada a los de allá—pensó Ranma.

—No tuve tiempo—contestó Nabiki.

—¿Entonces si lo ibas a hacer? —preguntó Ranma.

—No nos dijiste que Akane estaba inconsciente hasta que llegamos. Si hubieras dicho eso por teléfono, no le hubiera hecho sin pensarlo y eso que la primicia de tu matrimonio con Akane habría sido un gran negocio. Pero tuviste suerte—explicó Nabiki.

—¿Aun no sabes nada de Minami? —preguntó Yukari.

—No—respondió Ranma sintiendo coraje porque cada vez que escuchaba su nombre le provocaba su enojo.

—Ya pasaron semanas y ella sigue igual, pero siempre he sido positiva y sé que despertara—sonrió Yukari.

—No es que seas porque eres positiva, pero lees muchos libros—dijo Koji.

—Por eso creo en el amor y este amor triunfara. Como quisiera un amor así—dijo Yukari.

Vio un cono de papel con agua y vio que el chico que vestía de negro se lo entregaba.

—Ah, gracias—agradeció Yukari con una sonrisa.

El chico se fue corriendo.

Izana se acercó a los chicos y se miraba un poco inquieta.

—¿Cómo está Akane? —preguntó Ranma logrando quitarse a su tío de los pies y dejarlo llorando en el piso.

—Eh… bueno…

—¡¿Qué le sucede?! —agarró de los hombros a Izana.

—Ella está igual… pero… no sé cómo vayas a tomar esto porque creo que es una noticia linda, pero a la vez no, por cómo está Akane.

—¡Ya dilo! —le pidió Yukari por tantas vueltas de Izana.

—Vas a ser papá—terminó Izana.


Si lo publique ahora es porque se me olvido que lo haría en miércoles XD No tengo nada que opinar, solo espero que la justificación de Minami sea aceptada -_- Saludos y nos leemos el viernes con el final u.u Adiós.