Chicago…
Terry mi amor:
Recibí tu carta… se siente muy bien saber que te hago feliz. Hacer el amor no fue un error, ya que nos amamos el uno al otro, solo lo expresamos como un millón de otras personas en el mundo lo hacen, pero la vida decidió separarnos… tienes un deber que cumplir, y me cuesta un montón no dejar todo e irme con vos, pero debes cuidar de Susana.
El otro día estaba regresando a casa y me encontré con Neil Reagan en otro intento desesperado llevarme a su cama ¡Como si eso fuera a pasar alguna vez!
He estado trabajando en el turno de la noche últimamente y en lugar de dormir como usualmente lo hago, tenía insomnio. Una vez estaba haciendo rondas y verificando que los pacientes estuvieran bien, llegue a una habitación que sabía que estaba vacía y escuche algunos ruidos… ¿y adivina que vi? Mientras yo la inocente enfermera duerme ¡algunas de mis colegas estaban con algunos doctores! Sabes a que me refiero. Estaba sorprendida, no dije ni una palabra y volví a mi puesto y no puede evitar pensar en nosotros, en lo que hicimos. Te desee tanto en ese momento Terry.
Así que si, te veré en Saint Louis para un fin de semana de …¡pasión! Cambiare con una colega, para poder estar libre y después yo la cubriré a ella n otro momento. No puedo creer que acabo de escribir esto. ¡Me convertiste en una pervertida! ¿O será las enfermeras y los doctores haciéndolo en el turno noche? Se el efecto que esta carta va a tener en vos y sonrió anticipadamente.
Te amo mucho mi amor y no puedo esperar a estar en tus brazos otra vez y sentir tus besos en mis labios.
Con todo mi amor,
Candy
