If Life 10: Excalibur Sexto Movimiento ~ ¿Porque caemos?.

El paraíso el lugar donde las almas buenas van a recibir la bendición del descanso eterno, donde moran los ángeles y reside el Dios Padre dador de vida y paz eterna; eso era en los tiempos anteriores a la "Gran Guerra", actualmente parte de su celestial belleza se ha perdido con el paso del tiempo; ya que a diferencia de la Faccion de los Ángeles Caídos o la Facción Demoniaca, eran los que más daño sufrieron con la perdida su líder; el "Dios Biblico" o "Elohim" como muchos se atrevían llamarlo.

Pese a esa irremplazable perdida de alguna manera se las habían arreglado para sobrevivir con el paso del tiempo, desgraciadamente para ellos el nacimiento de nuevos ángeles disminuyo considerablemente, sin su padre para mantener el sistema que controlaba toda la creación les era muy difícil agregar nuevas fuerzas a sus filas, fue una suerte para ellos que la "Guerra Civil del Inframundo" tuviese una culminación favorable y los nuevos Maous estuviesen más enfocados en mantener la paz y el frágil "cese al fuego" tras la muerte de sus líderes.

El único problema era que dependían demasiado de la fe de ser humano, y tenían que tomar medidas completamente desesperadas; uno de los mayores "tabúes" era la verdad sobre la existencia de las razas sobrenaturales para el resto de la humanidad; algo que indudablemente Kokabiel estaba echando por la borda tras su ataque y posterior revelación a los medios masivos, desgraciadamente o afortunadamente según se mirase, solamente Japón era testigo de lo que acontecía dentro de la academia de Kuoh.

Pero aun así el daño estaba hecho, el único problema era que el Arcángel Michael no hacía nada para remediarlo, varios Serafines se habían congregado en la antesala al Trono de Dios, mirando estupefactos a las acciones de aquel que fuese su hermano caído en desgracia, muchos de ellos conocían de antemano a Kokabiel; algunos con recuerdos gratos, otros por el increíble poder que poseía… pero lo más importante su capacidad de predecir el futuro mirando a la bóveda celeste.

Pasaba incontables horas mirando hacia las estrellas, muchos de ellos le consultaban para casi cualquier cosa y rara vez se equivocaba, inclusive su propio "Padre" estaba orgulloso de aquella asombrosa habilidad, misma que una noche le llevo a la decisión de "caer", el cielo mismo lloró por la perdida y más de uno se preguntaba la razón de tan radical decisión, solamente él sabía que había visto en las estrellas.

Cuando la "Gran Guerra" estalló, conocieron al monstruo en que se había convertido, pero también al orgulloso guerrero que combatía siempre en el frente, sin ningún temor a ser herido o muerto, a pesar de luchar en bandos contrarios muchos quedaron admirados como arrogantemente desafío a un combate a su antiguo "Padre", y en contra de todo pronóstico fatídico; sobreviviendo a dicho encuentro.

Y en estos momentos era considerado como la mayor amenaza para toda la Facción Angelical, de entre todos había un silencioso serafín, quien miraba con cierta tristeza y temor a las acciones del llamado "Ángel de las Estrellas"; era considerada la mujer más bella en todo el cielo, pero también era la que más amaba a la humanidad.

Nadie le prestaba atención, ni siquiera notaron que las palmas de sus manos sangraban; producto de herírselas con sus propias uñas y que apretaba los labios en señal de desesperación. El nombre de este serafín era Gabriel, su hermoso cabello rubio se encargaba de ocultar el estado de sus ojos, los cuales ya mostraba la situación mental de su dueña; había un deje de odio, pero este no iba dirigido hacia su hermano caído, sino a la persona que se encontraba sentada en el trono de su padre.

Si Michael no iba hacer algo, en definitiva ella lo haría… sin importa mucho las consecuencias de sus actos.


Shidou Irina mascullaba el enésimo insulto que había proferido en el día, aquellos cinco ángeles caídos habían sido dignos oponentes para ella, tanto que a lograron mantenerla a raya en todo momento; ahora se encontraba recorriendo los pasillos del piso inferior de donde se encontraban Freed y Valper; no sabía cuánto tiempo tenían antes de que el ritual terminara y cada segundo era precioso para la portadora de Excalibur Mimic, si no se apuraba en eliminar a los estorbos varias vidas se extinguirán en pos del maniático y enfermo plan del Cadre de Grigori.

Una saeta luminiscente rozó el rostro de la chica, lamentablemente para ella aquellos que la perseguían estaban mejorando en su puntería; en un principio Irina había hecho gala de su velocidad e ingenio para librarse de todo lo que le arrojaban pero con el tiempo y la carrera, estaban mejorando en sorprenderla tomando la decisión táctica más acorde a su situación emprendió una retirada en busca de mejorar su posición.

Pronto diviso lo que era el salón del club de computación, sin darse tiempo a sopesar sus opciones se lanzó directo a él con la esperanza de que sus perseguidores la siguiesen.

¡Bien Irina!, ¿dudaste un instante en matar a Freed y ahora corres por tu vida? –la castaña se reprendía mentalmente - solo espero que estos bastardos sean lo suficientemente idiotas como para entrar en este lugar

Vaya parece que el pequeño y asustado conejo se ha metido en su madriguera – comentaba arrogantemente uno de sus perseguidores – diste buena pelea y admitimos que fue divertido perseguirte

Oye, no vas a negar que tiene un cuerpo sexy – otro de ellos señalaba a donde se encontraba Irina – ¿qué tal si la violamos antes de matarla?

Ya van a empezar con sus degeneres – única mujer del grupo reprendía a aquel que hizo aquella aberrante sugerencia – ¿por qué tanta fijación en violar a demonios?, no los entiendo

¿Mira quién habla? – el más voluminoso del grupo alzaba los hombros ante el comentario – lo dice la chica que le encanta seducir a niños de primaria

¿Y eso qué? – la mujer hacia un puchero al verse descubierta – si soy una Shotacon y que importa… a esa edad son lindos

De todos los que me podían tocar tenían que ser uno pervertidos – la portadora de Excalibur se palmeaba la cara en señal de su frustración

Pues a mí me gustan más los chicos lindos – el último en hablar fue un hombre bastante barbudo y masculino – así que no cuenten conmigo

¿Y un homosexual? – Irina trataba de comprender lo que sus oídos y la imagen del que lo dijo – Fu, he, he… - el grupo de ángeles caídos poso su atención en la caballero – Fu, he, he… saben por un instante pensé que daríamos una batalla épica para deleite de los espectadores – la temperatura dentro del club de computación bajaba drásticamente – cambie de opinión simplemente pienso pulverizarlos hasta dejara una masa mal forme de sus cuerpos.

¿De qué manera piensas hacerlo, conejito? – el primer perseguidor en entrar preguntaba cruzándose de brazos – eres tan solo un demonio de clase ba…

Antes de que terminara de decir la frase, aquel arrogante ángel caído perdía la cabeza de una manera bastante violenta; Irina no se había movido de su lugar, su postura era una bastante relajada, los cuatro ángeles restantes miraban con asombro y terror la facilidad con la que la chica frente a ellos había eliminado a su compañero, rápidamente se pusieron en guardia creando cada uno un par de lanzas de luz dispuestos a lanzarlas en contra de la caballero de Ravel, quien simplemente continuaba riendo de manera extraña "fu, he, he"; esa expresión hizo que los cuatro sintieran cierto miedo, entonces su presa dio un paso hacia adelante, la mente de los cuatro gritaba que se fueran de allí lo más pronto posible, pero pudo más su orgullo ante su instinto de supervivencia.

Irina había invocado su arma del listón que tenía en el brazo, la materializada Excalibur Mimic se encontraba en su forma favorita, aquella hermosa y elegante katana brillo amenazadoramente, la antigua exorcista bajo su postura mientras flexionaba un poco las piernas, fue entonces cuando instantáneamente acorto la distancia que había entre ella y el grupo de desconcertados ángeles caídos, con rapidez propia de los demonios del tipo "knight", corto el tronco a la única mujer del grupo quien había sido tomada por sorpresa, el rostro se contorsiono en un rictus de sorpresa mezclado con dolor, la sangre de la mujer termino bañando y segando al voluminoso del grupo, los otros dos rápidamente se alejaron para mejorar su posición; abandonando a su suerte a su compañero, quien sin tener tiempo de recomponerse, sentía como la espada de la demonio perforaba su pecho, para después simplemente deslizar el filo de la misma hacia arriba terminado de separar su cuerpo.

Ahora ya presas de pánico, los dos ángeles restantes atacaron faltos de todo raciocinio en sus cabezas, a lo que Irina aprovecho para cambiar la forma de su arma, el listón metálico cobro forma e imitando una serpiente se movió entre los dos atacantes, al primero el hombre más masculino de los dos, recibió el impacto directo en su abdomen mientras que el segundo perdía una de sus piernas.

Por favor ten piedad… te lo suplico – el único sobreviviente se arrastraba en el suelo alejándose de aquel demonio con forma de jovencita – no quiero morir

¡tch, tch, tch! – Irina negaba con su dedo ante la petición de aquel infortunado ángel caído – desgraciadamente soy un demonio, y segundo… detesto a los violadores

Con una secuencia rápida de movimientos, la espada cortó completamente el cuerpo de aquel ángel caído, Shidou Irina actualmente podría considerarse una pervertida, gastar bromas pesadas e inclusive tener sexo por diversión… pero jamás aceptaría realizar bajezas en pro de lastimar a otros.

Bueno, señor Sellzen… todavía tenemos una cuenta por saldar – Irina salía con una mirada llena de odio en sus ojos, nuevamente se dirigía a donde se encontraba el objeto de su venganza – y esta vez no cometeré ningún error.


Xenovia y Elaine se recobraban de la estrepitosa caída que habían tenido hace unos instantes, la peli azul fue la primera en recobrar la coordinación con su cuerpo; gracias a exagerada e inhumana resistencia que poseía, fijo su mirada al frente observando el estado en que su oponente se encontraba, Arthur mostraba señales de estar desorientado ya que había recibido en su cuerpo el peso acumulado de aquellas dos temerarias jóvenes, agitando la cabeza el joven rubio recobraba lentamente su orientación.

Elaine por su parte intentaba con mucho esfuerzo recobrar su equilibrio para mala fortuna de ella, los vidrios de la ventana se habían clavado en uno de sus muslos lo cual comprometía mucho la fuerza de sus ataques con la lanza Rhongominyad, Arthur poso su mirada en la joven ama de llaves, apretando con fuerza la empuñadura de Caliburn se lanzó frentico para intentar atacar a una sorprendida Elaine.

Alzando su espada sagrada, el joven rubio buscaba realizar una herida mortal en la desprotegida sirvienta; Xenovia reacciono casi instantáneamente usando su fragmento de Excalibur se interpuso entre ambos rubios, bloqueando el golpe directamente; sus pies se hundieron bastante en la tierra bajo de ellos, la Torre estaba sorprendida por la increíble fuerza que poseía el descendiente de King Arthur, su mente trataba de comprender como alguien de su complexión podía utilizar semejante fuerza, Elaine comprendiendo la reacción de su compañera habló.

Xenovia-san, Arthur-sama posee sangre de un héroe legendario corriendo entre sus venas – la ama de llaves se apresuraba a sanar sus heridas – debido a la naturaleza de la leyenda y siendo el más cercano al King Arthur original, le es posible realizar proezas sobrehumanas

¿Quieres decir que entonces es tan fuerte como yo? – la peli azul hacia un amago de fuerza por mantener a raya al dueño de Caliburn – estamos en desventaja

Claro que si – Elaine rompía parte de sus vestido para usarlo como vendas – pero a final de cuentas sigue siendo un humano

Un humano - un pensamiento irónico corría por la cabeza de la usuaria de Excalibur Destruction – entonces tiene un limite

Desgraciadamente si… pero si prolongamos la batalla ganaremos – la joven rubia bajaba la mirada – ya que eventualmente moriría por el esfuerzo

Entiendo debemos dejarlo fuera de combate antes de que eso suceda – Xenovia empujaba con fuerza a Arthur haciendo volar varios metros

Elaine asentía ante la conclusión de Xenovia, aunque podría sacarlo del trance en el que se encontraba, pero hacerlo conllevaría un riesgo innecesario, levantándose con dificultad preparo su cuerpo para comenzar a batallar en contra del joven Arthur Pendragon. Imprimiendo toda la fuerza que podía en sus piernas, se lanzó en contra de aquel joven, Rhongominyad viajo buscando herir uno de los brazos de Arthur quien haciendo gala de su habilidad con la espada, rápidamente desvió el ataque, chispas salieron del roce entre metales, debido a la herida en el muslo de Elaine, el ataque presentaba cierto desequilibrio en la ejecución algo que indudablemente su oponente aprovecharía en el futuro.

Después del fallido ataque, Arthur salto para crear distancia entre ambas mujeres, nuevamente levanto su arma pero esta vez tomada con ambas manos, el filo de Caliburn fue envuelto por un leve brillo dorado haciéndolo lucir majestuoso, tras aquel movimiento el joven le imprimió una fuerza al corte, Xenovia miraba un poco confundida el ataque en apariencia cortaba solamente el aire frente a la espada, Elaine utilizo su mano para empujar a la peli azul quien miro como el área donde se encontraba era perfectamente separada por una onda de luz.

Caliburn, es ahora la espada sagrada más fuerte – Elaine exclamo con bastante preocupación – es capaz de cortar cualquier cosa frente a ella… inclusive a la misma dimensión

¿Quieres decir que no importa la distancia entre nosotros y la espada? – la portadora de Destruction miraba con asombro el daño – Simplemente "corta lo que tenga en frente"

Para nuestra suerte – la ama de llaves preparaba su lanza para atacar – también tenemos algo que "corta lo que tenga enfrente"

La punta de Rhongominyad adquiría el mismo brillo que rodeo a Caliburn, haciendo un corte horizontal se repitió el mismo fenómeno que anteriormente Xenovia y Elaine fueron testigos, pero Arthur golpeo la onda de luz con su propia arma evitando el ataque, los árboles que estaban detrás de él no recibieron ningún daño, pero aquellos que fueron alcanzados por el ataque de Rhongominyad caían estrepitosamente al ser cortados.

Elaine-san ¿Usted puede encargarse de los cortes de Caliburn? – preguntaba Xenovia con cierta esperanza en su voz

Si puedo calcular el momento del ataque… si es posible – la ama de llaves respondía con bastante seguridad –

Gracias - la peli azul se preparó para realizar su movimiento – evite que ataque en los próximos instantes

Xenovia clavaba su fragmento de Excalibur a un lado de ella, respirando hondamente recobraba la calma en su cuerpo, cerrando sus ojos comenzó a recitar unas palabras mientras extendía una de sus manos a uno de sus lados.

¡PETRA… BASILIUS!

Arthur miraba con cierto desconcierto las acciones de Xenovia, pero rápidamente re inicio sus ataques con las ondas de luz, Elaine realizo su parte con rapidez protegiendo con su arma a su indefensa compañera quien continuaba estática ignorando la amenaza frente a ella.

¡DIONISIO… Y TAMBIEN LA VIRGEN MARIA!

Ambos contendientes continuaban enfrascados en su lucha de poderes, a pesar que estaban parejos, Elaine mostraba resentir sus recientes heridas en el muslo, haciendo que la velocidad en que respondía a los embates de Caliburn decrecieran enormemente.

¡LES PIDO QUE ESTEN A MI LADO!

Arthur se detuvo de golpe, mirando con atención como un circulo de luz aparecía frente a la mano extendida de Xenovia, detenida por unas cadenas se encontraba una empuñadura de una espada salía de aquel brillante resplandor; el joven rubio intento acercarse para evitar que la peli azul tomara el arma que estaba invocando, pero Elaine se lo impedía atacándolo con fiereza; viéndose obligado a responder de la misma manera, el choque de ambas armas sagradas continuaba.

¡POR LOS PODERES IMBUIDOS POR TODOS LOS SANTOS DENTRO DE ELLA…!

¡… LIBERO A ESTA ESPADA!

Tras esa última declaración, Arthur hizo todo lo posible para evitar que Xenovia terminara de tomar aquella nueva espada, en un descuido que tuvo Elaine al tratar de detenerlo, el joven aprovechó para cortar con una onda luz al lugar donde se encontraba Xenovia, la joven abrió de golpe sus ojos, las vibrantes y hermosas pupilas amarillas de la joven miraron la inminente amenaza que se aproximaba hacia su persona, con un rápido movimiento todas las cadenas que detenían al arma invocada se rompieron en un instante, aquella arma repitió el mismo fenómeno que hacían gala Caliburn y Rhongominyad, su filo se cubrió con una luz dorada cortando en dos el ataque de Arthur.

¡ESPADA SAGRADA… DURANDAL!

Por primera vez en todo su enfrentamiento, Arthur Pendragon se permitió mostrar una emoción en su rostro, había sorpresa en su mirada, Elaine quien estaba tras de él compartía el mismo sentimiento, la figura de Xenovia se mostraba gallarda y majestuosa, sosteniendo en su mano se encontraba una espada cuyo filo dorado apuntaba amenazadoramente hacia el heredero de la casa Pendragon.

¿Y bien Arthur-dono, está listo para probar el filo de nuestras armas? – Xenovia sonreía triunfante ante el sorprendido Arthur

El joven heredero apretaba el agarre de Caliburn, lo mismo hacia Xenovia con Durandal sin siquiera darse tiempo para dudar ambos se lanzaron uno contra el otro… dando el inicio a la verdadera batalla.


En una de las tantas mansiones dentro del inframundo, un grupo de personas miraban expectantes las noticias que se desarrollaban en el mundo humano; la familia Gremory y la familia Phenex se encontraban reunidos frente a la proyección mágica la cual mostraba los sucesos a tiempo real, mientras que la transmisión en el mundo humano se había detenido en el gimnasio, ellos estaba siguiendo los eventos por separado. Hugo Gremory había sido llamado por su amigo de hace años; Raynard Phenex para tratar un asunto de importancia para ambas familias, de alguna manera Hugo sabía de lo que se trataba, la disolución del matrimonio de su hija Rias con Riser, el honor y buen nombre de la familia Phenex había sido trastocado por las poco gratas acciones en el Rating Game que sostuvo con el Sekiryuutei, y lamentablemente también había afectado a los Gremory.

Ambos patriarcas estaban en plena discusión cuando de improviso fueron alertados por Grayfia de los terribles sucesos que ocurrían dentro de la academia de Kuoh, la sorpresa fue enorme al presenciar como Kokabiel se mostraba triunfante ante las cámaras de los asombrados alumnos.

Lo peor vino al ver como la más joven de la familia Phenex se encontraba involucrada dentro de todo este embrollo, Odelia Phenex tuvo que ser sostenida por Venelana Gremory para no desfallecer ante la impresión, pero quien se llevaba el peor trago era su propia hija Rias.

Pero se hace menos de una hora estaba allí – comentaba llena de angustia la pelirroja – Akeno, Asia… por favor

Buchou – la suave voz de Koneko intentaba calmar a su ama – van a estar bien, se lo aseguro

Tenlo por seguro Rias, Akeno no es para nada débil – ahora se unía Yubelluna a tratar de calmar a su ahora amiga

Algo que hacia destacar a la corte de Riser era que entre ellas se apoyaban mutuamente en cuestiones personales, un extraño comportamiento considerando la egocéntrica personalidad que tenía su Rey, en este momento todas ellas estaban mortificadas al ver la expresión de su ex compañera alfil, Ravel; todas y cada una de ellas tenían buenos sentimientos por la hermana menor de Riser, para ellas la siempre voluntariosa y dedicada rubia era siempre un motivo de alegría al estar al lado de ella.

Cuando Valper Galilei hizo acto de presencia Yuuto Kiba no pudo evitar sentir ira por no poder estar allí presente, la delicada mano de Koneko, tomo tímidamente la del joven caballero logrando que este calmara un poco su sed de sangre y venganza, solamente esperaba que alguien lograra castigar a ese malnacido.

Y no podían evitar sentir y acompañar en el sufrimiento a Rias y Odelia, el resto de los hermanos miraban con impasibilidad las imágenes frente a ellos, todo el mundo sudo frio al ver como Saji era abatido con suma facilidad por el "Ángel de las Estrellas". Riser intento soltar un comentario pero al ver el rostro de todos sus allegados prefirió no decir nada.

Viendo como Kokabiel estaba a punto de ultimar al Peón de Sona, todos tragaron saliva esperando el fatídico desenlace, el cual sorpresivamente no llegó, mirando con asombro como el arma del Cadre de Grigori era repelida; pero no fuese ese acto en si lo que les sorprendió, sino el que lo ejecuto, Hyodou Issei.

Aquel chico que menospreciaron por ser un demonio reencarnado, quien solo consideraban valioso por su sacred gear; quien estaba catalogado como un pervertido sin remedio.

Estaba ahí desafiante, salvando la vida de un semejante con una técnica desconocida, una que la propia "Princesa Bombardero" aprobó con excelentes calificaciones, no importaba si el siguiente acto Kokabiel traería el disgusto de todas las mujeres presentes, no borrarían la imagen del valiente Sekiryuutei de sus mentes.

Odelia miraba con atención el rosto de su querida Ravel, siendo su madre reconocería hasta el más mínimo indicio en las expresiones de su hija, algo que tampoco pasó desapercibido por Raynard asintiendo en silencio ambos dieron su aprobación.

"No estaría nada mal tener al Sekiryuutei como yerno"


Gabriel se dio la vuelta de donde ella se encontraba dándole la espalda al resto de los Serafines; dirigiéndose a donde se encontraba las enormes puertas de mármol que separaban a la sala del trono de la estancia de donde se encontraban observando los recientes eventos, su caminar era lento pero mostraba decisión en sus pasos, inclusive podría observarse el camino que dejaban las discretas gotas de su sangre que caían de entre sus lastimadas manos.

Cuando se encontró frente a las puertas un par de guardias celestiales le impidieron el paso, aquellas jóvenes ángeles se mostraban temerosas ante la presencia de Gabriel, era bien sabido que su belleza varias veces podría ser intimidante para algunos de sus subordinados o ángeles menores, con una voz suave pero firme se dirigió hacia las dos guardias.

¿Porque me impiden el paso… hermanas mías? – Gabriel miraba con cierto pesar a las dos intimidadas guardias – Necesito hablar con mi hermano Michael

Lord Michael se encuentra en estos mo…momentos en una reunión – contestaba una de las guardias con bastante preocupación – nos ordenó que nadie les molestara

¿Se puede saber con quién se encuentra reunido? – la serafín se cruzaba de brazos mientras sonreía apaciblemente – ¿o tal vez les ordenaron no dar esa información?

Se encuentra con Lord Uriel y Lord Raphael, llevan varias horas reunidos – la otra guardia contestaba un poco más calmada ante la presencia de Gabriel

La mente de la serafín estaba en blanco, entonces una conclusión llegó a su mente, una terrible verdad que ella misma intentaba negar, las palabras de esa guardia fueron suficiente prueba para lo que ella sospechaba, Michael sabía de antemano que Kokabiel ejecutaría su plan, la omnisciencia de su padre era parte del sistema que ahora controlaba su hermano, entonces ¿porque no evito todo este embrollo?, ¿porque no había movido a las legiones para detener a su hermano caído?

Sus hermosas orbes azules miraron la puerta frente a ella, un sentimiento de ira se apoderaba de sus acciones; sin importarle mucho la seguridad de las dos inocentes guardias tiro por debajo aquellas dos enormes puertas, ambas ángeles gritaron asustadas por tan repentino acto de violencia, y el resto de los serafines miraban con asombro el desplante de Gabriel.

¡¿MICHAEL SABIAS QUE IBA A OCURRIR ESTO?! – gritaba una enfurecida Gabriel desde el umbral de la puerta - ¡¿CONTESTA DE UNA BUENA VEZ?!

Pero Hermana, deberías de mantener la compostura – sentado en el trono y con una sonrisa en su rostro se encontraba el Arcángel Michael – ¡Oh vaya!, tendremos que reparar la puertas.

¡No me vengas con eso de que me calme! – la serafín bajaba la voz mientras se dirigía hacia su hermano – Todavía no has contestado a mi pregunta

¿Tengo que responderte? – el arcángel miraba tranquilamente a la figura de su hermana serafín

Cuando se acercó lo suficiente Gabriel miro las figuras de Uriel y Raphael quienes estaban cercanos al trono, cada uno de ellos miraban las mismas imágenes que ella lo hacia fuera de sala.

¿Y ustedes dos no dijeron nada? –Gabriel estaba sorprendida por las acciones de los serafines presentes - ¿Acaso no entienden lo que está pasando?

Claro que lo hacemos – se aventuró a contestar Raphael – pero tenemos nuestras prioridades, pienso que es benéfico para nosotros que la existencia de los ángeles sea revelada.

Así los humanos pondrán toda su fe en nosotros – ahora era Uriel quien respondía a las interrogantes de Gabriel – garantizando nuestra supervivencia

Están locos - la hermosa serafín no daba crédito a lo que escuchaban sus oídos - ¡ESTAN COMPLETAMENTE LOCOS! – Gabriel miraba con desprecio a sus dos hermanos – ¡SABEN QUE PUEDEN MORIR HUMANOS EN ESA ESCUELA, SON TAN SOLO UNOS NIÑOS! – la mujer gritaba llamando la atención de todos los presentes - ¡Y NO SOLO ESO ESTAN UN PAR DE HEREDERAS DE LOS 72 PILARES ALLI MISMO!

¿Y eso que importa? – Raphael se excusaba ante la rabieta de Gabriel – Ni los Maou han movido ni un dedo ante este asunto… ¿Por qué deberíamos nosotros hacerlo?

Porque es nuestro deber – Gabriel tomaba del cuello de sus ropajes a Raphael – fue la última voluntad de nuestro padre, el cuidar de nuestro hermanos menores… acaso lo han olvidado

No lo hemos olvidado – el Arcángel Michael contestaba seriamente – pero debo garantizar nuestra supervivencia,

Gabriel miraba con bastante decepción ante la respuesta que daba su hermano, tanto miedo a la extinción tenían; tras el final de la guerra el nacimiento de nuevos ángeles había decrecido a pesar que el nuevo método que había logrado terminar Michael no estaba probado, estaban allí preocupados más por su supervivencia que ante una posible guerra con la humanidad.

Sabes… jamás me sentí tan decepcionada de ti – Gabriel se daba media vuelta dejando al trio de ángeles un poco sorprendidos - creo que ya viene siendo hora

Espera un poco Gabriel – Uriel trataba de calmar un poco los ánimos – sé que de todos nosotros, tu heredaste el infinito amor de nuestro padre, pero piensa mejor las cosas

Tienes razón Uriel, herede ese inmenso "amor" – la serafín miraba dolida hacia sus hermanos – y es por ese "amor" que no temo a las consecuencias de mis actos

¡ESPERA GABRIEL! – la voz de Michael estaba cargada con bastante temor - ¡NO COMETAS UNA LOCURA!

Ignorando la súplica de su hermano, Gabriel extendió sus doce alas para levantar el vuelo; sin ninguna duda en su corazón se dirigió al basto cielo sobre el palacio celestial, no paso mucho tiempo para que varias legiones de ángeles le impidieran el paso.

¡GABRIEL-SAMA POR FAVOR DETENGASE! – exclamaba un soldado raso mientras trataba de detenerle el paso - ¡MICHAEL-SAMA NOS A ORDENADO DETENERLE A CUALQUIER COSTO!

La serafín se detuvo frente al enorme número de soldados frente a ella, arcángeles y ángeles enfundados en sus armaduras le impedían el paso, todos ellos decididos a cumplir la orden que se les había dado, un sentimiento de vacío y tristeza se apodero de ella, mirándolos con pesar invoco una espada de luz sagrada, y con una suave sonrisa se dirigió a la multitud frene a ella.

¡ENTIENDO SU DEBER! – la mujer alzaba su arma desafiándolos a todos ellos - ¡ASI QUE LES PIDO QUE ENTIENDAD MIS ACCIONES!¡AQUELLOS QUE INTENTEN DETENERME DEN UN PASO AL FRENTE SIN MIEDO!

Todos ellos contuvieron el aliento al mirar a la "mujer más fuerte del cielo", alguno de ellos deseaba retirarse de allí, pero al mirar el rostro decidido de aquella solitaria serafín, llegaron a la conclusión de mostrar sus respetos a ella, imitando su acto todo ellos prepararon sus armas dispuestas a enfrentarla con todo su poder.

Una inconcebible pelea se desarrolló en los cielos del paraíso; Gabriel hacía gala de las enormes habilidades belicas que poseía; de la siempre gentil y a veces distraída mujer no quedaba nada, ante ellos estaba una verdadera guerrera, las legiones angelicales demostraban porque estaban allí, eran lo mejor que el cielo podía ofrecer para detenerla, los tenientes que daban ordenes precisas, separándose en varios grupos trataban de contener a la ahora iracunda Gabriel.

Los que estaban más alejados, utilizaban flechas de luz para impedir el vuelo del serafín, pero Gabriel subía, bajaba y maniobraba entre la multitud de flechas que inundaba su campo de visión, las flechas que no podía esquivar las repelía con su arma, con la mano que tenía libre lanzaba sus propias lanzas para desestabilizar las formaciones, aquellos soldados que estaban más cercanos a ella intercambiaban golpes si ningún éxito, debido a la tremenda fuerza que la misma Gabriel imprimía a sus estocadas.

Lentamente la superioridad estratégica y numérica, fue superada por la simple fuerza y destreza de la solitaria serafín, de alguna manera ningún ángel era lastimado de gravedad, salvo un ocasional moretón o corte, la escaramuza no duro más que unos minutos, Gabriel se abrió paso entre 200 ángeles que comprendían el grupo formado para detenerla. Sin detener su vuelo la mujer se encontraba frente a las puertas de oro que indicaba la entrada al paraíso.

Un hombre anciano miraba con tranquilidad el arribo de Gabriel sin siquiera despegar su atención a la enorme lista que tenía entre sus manos.

Vaya mi niña, ahora si armaste un alboroto allí atrás – el anciano sonreía un poco ante la llegada – hacía tiempo que no te veía tan molesta –

Abuelo, ¿no debería estar sentado esperando la llegada de las almas buenas? – Gabriel sonreía un poco preocupada a lo que el anciano negó con la cabeza –

Esta demasiado tranquilo, a pesar de las acciones de Kokabiel – el hombre saco de entre el enorme escritorio una pesada bolsa – Anda pequeña, llévate esto - aquel anciano arrojo con facilidad la bolsa la cual fue tomada por Gabriel al mirar su interior no pudo evitar sonreír melancólicamente

Gracias – se apresuró a decir la serafín mientras miraba al anciano frente a ella

No agradezcas pequeña, apresúrate a cambiarte – aquel anciano le indico con la mano que se retirara – no te preocupes que te sigan, están tan temerosos que dudo que vengan hasta aquí

Haciendo caso a las palabras de aquel hombre, busco un lugar para despojarse de su indumentaria, una vez estando calmada pudo observar el increíble daño que tenían sus ropas, las cuales pasaron de ser inmaculadas y elegantes a mero harapos; noto que se encontraban manchadas de sangre, no de la suya propia sino de aquellos hermanos que intentaron detenerle, a pesar de que evito el lastimarles gravemente aun así se derramo sangre en el paraíso.

Lo que aquel anciano le había dado era nada más y nada menos que la armadura que ella utilizaba en la "Gran Guerra", ella siempre odiaba ese conjunto de metal que conformaba sus ropas de diario, siempre olorosos a sangre o sudor y aunque sus subalternos se esmeraban en limpiarla y lustrarla siempre podía sentir y percibir el olor. No tardo mucho estar completamente cambiada, aquella armadura le sentaba como un guante, las placas se acomodaban perfectamente a su figura, las uniones no dejaban ningún hueco a primera vista, el metal pulido y los bordes dorados reflejaban perfectamente los rayos del sol, dándole un aura etérea.

El anciano estaba esperándole en el umbral de la puerta, mirando complacido a Gabriel se apresuró a abrirle las puertas, la Serafín se acercó al venerable hombre para depositar un efusivo y corto abrazo.

Pequeña niña – la voz del hombre denotaba cierto deje de tristeza – aunque lo que haces es por una buena causa, aun así es un pecado

Lo se abuelo, lo sé – Gabriel comprendía las palabras que le eran dirigidas – tal vez sea la última vez que nos veamos

Para ya… que mi corazón no lo soportará – el hombre se separó de la serafín y le dio la espalda – ten suerte.

Gabriel imito la acción de aquel hombre dándole la espalda, nuevamente desplego sus doce alas, sin decir nada más se arrojó por el borde de la entrada, con la esperanza de llegar a tiempo para cambiar las cosas. El anciano miro como muchas plumas eran llevadas por el viento, una de ellas se depositó frente a sus pies, levantándola con cuidado miro la apariencia de esta, solamente suspiro lleno de tristeza.

"A veces el amor… puede ser un sentimiento cruel"


Unos minutos atrás Issei había hecho una declaración de lo más arrogante pero impresionante a Kokabiel y siendo sincero se estaba arrepintiendo de eso, el trio de demonios estaban encarando la peor situación posible frente a ellos, mientras que el techo resentía el daño causado por la tremenda lluvia de lanzas de luz; que el ahora divertido ángel caído hacia descender sobre los infortunados demonios, pero este grupo había demostrado ser lo suficiente hábil para esquivar y defenderse de todo lo que les estaba lanzando.

¡Arriba de nosotros, Sempai! – Ravel gritaba a todo pulmón al mirar la lluvia de lanzas que se acercaban directamente hacia ellos – ¡Akeno-san prepare sus relámpagos! - la pelinegra asienta a las órdenes que recibían de parte de su Rey - ¡Ahora, Issei-sempai! – el castaño levantó su mano izquierda con seguridad

Issei usando su Explosion Breaker arrasaba con grupos enteros de lanzas, las cuales aparecían suspendidas en el aire, las que sobrevivían eran inutilizadas por la magia de fuego de Ravel o los relámpagos de Akeno; la situación se había mantenido hasta cierto punto favorable para el grupo de Ravel. Con el paso de los minutos se empezaba a denotar una enorme diferencia de poderes entre los combatientes.

¡[BOOST]!

Vaya ese el décimo en todo el encuentro – comentaba Kokabiel mientras miraba con pena al Sekiryuutei – pero no he visto mucho cambio en tus poderes

Perdona por resultar ser patético – Issei respiraba con dificultad mientras hablaba – pero apenas llevo poco tiempo de ser un peón de Ravel-chan

Eso lo sé, una verdadera lástima – el ángel caído mantenía una postura casual – si la "Princesa Carmesí de la Ruina" estuviese aquí, ya estuviesen muertos - aquella declaración sorprendió a los tres demonios – vamos acaso no han notado que la "Princesa Fénix" está mejor versada en estrategias defensivas

¿A qué te refieres? – Ravel no daba crédito al elogio que recibía de su enemigo - ¿Por qué de la comparación?

Rias Gremory ha tenido siempre una inusual suerte… - Kokabiel ocultaba su sonrisa – pero su "suerte" siempre fue manipulada por su propio hermano, encontrando las mejores piezas en el momento adecuado – el hombre tomaba una piedra del piso mientras hablaba – Sirzechs siempre le ha tenido un apego enfermizo, tanto que me dan ganas de vomitar; ¡¿Qué ocurrió cuando la pequeña princesa se enfrenta por primera vez a un oponente?! – el ángel destroza el pedazo de escombro con facilidad – Pierde patéticamente, o si; todo gracias a su inexperiencia en soportar la presión, protegida siempre por el gran y poderoso Maou Lucifer – el hombre mantenía una actitud arrogante – Por eso la chica no mide sus acciones, lanzándose al frente, segura que su poder es mayor y que siempre saldrá airosa

Todos guardaron silencio ante las palabras del Cadre, muy para el pesar de Akeno, era cierto; Rias nunca había tenido una vida complicada siempre segura de sí misma, aunque era de una mente afilada y se adaptaba a cualquier situación su suerte jugo un factor importante, y entonces ¿Cuál era la diferencia con Ravel?

En cambio tu nueva ama – Kokabiel fijo su mirada en la pequeña rubia – relegada por ser la última de entre sus hermanos, claro que también es hija de mami y papi – el ángel miraba con cierto deje de orgullo – pero aun así buscando destacar, teniendo que aprender duramente para darse a conocer entre su familia, no me malinterpreten… no está demás reconocer su valía

Ya veo Kokabiel – Issei miraba con cierta desconfianza – entre más intento comprenderte, más me confundes

¡Me halagas Sekiryuutei! – el ángel se inclinó recibiendo aquel extraño comentario – dime una cosa, ¿solamente tienes esa técnica explosiva?

¿Ah que te refieres? – el dueño del Boosted Gear miraba confundido ante la pregunta

De ser así es una lástima – Kokabiel sonrió siniestramente – porque ya no te funcionara

La velocidad con la que formaba las lanzas se incrementó exponencialmente, también la resistencia de las mismas; inútilmente Issei trato de destruirlas con su técnica pero ahora permanecían intactas, una nueva lluvia de lanzas cayó sobre ellos, recibiendo todo el impacto del ataque; su cuerpo y sus ropas empezaron a mostrar daños, ligeros cortes aparecieron en la piel de todos los demonios, el dolor se hizo presente y ninguno pudo evitar quejarse de la agonía que sentían.

El ángel miraba con deleite el cómo sus oponentes ahora se arrodillaban ante él, Ravel se abrazaba en el suelo mientras que leves llamas salían de sus heridas; Kokabiel alzó una ceja al presenciar la instantánea recuperación de la que hacía gala el clan de los Phenex. Mientras que Issei y Akeno continuaban contorsionándose del dolor que provocaba la luz.

Ya veo, pequeña princesa – Kokabiel caminaba hacia donde se encontraba Ravel – Serias un buen oponente si tuvieras un milenio más de edad – el Cadre materializo varia lanzas de luz todas ellas apuntando directamente hacia la pequeña Phenex – ¿me pregunto que pasara si te castigo un poco más? – el rostro de la heredera de los Phenex mostraba terror ante la visión

Issei y Akeno sintieron un terrible escalofrió al escuchar aquella última frase que salía de la boca del "ángel de las estrellas", sus pendidas en el aire la lanzas emulaban a la espada de Damocles en sí; Kokabiel primero hizo caer una sola lanza, lastimando severamente uno de los tobillos de la desprotegida y aterrorizada rubia, Ravel ahogaba sus gritos de dolor con sus propias manos, pero no pudo evitar soltar lagrimas a través de sus hermoso ojos azules, descartando el arma utilizada y como él esperaba la recuperación de Ravel surtió efecto, repitió la operación una vez más, atacando una nueva parte del cuerpo de la chica, en un principio había logrado mostrar resitencia, pero lamentablemente su voluntad no pudo más, soltando varios gritos y llanto ante la tortura a la que estaba siendo sometida.

¡YA BASTA KOKABIEL¡ - Issei trataba de levantarse de su lugar - ¡NO SIGAS MAS!

Ignorando la advertencia del castaño el Cadre continuo con el castigo hacia la pequeña bishop, buscando no herir ningún punto vital para poder prolongar el daño hacia su indefensa presa, los gritos de dolor inundaron todo el lugar, Issei trataba desesperadamente en recobrarse de su dolor, no noto que Ddraig había soltado varios Boost, ya que los gritos de Ravel había ahogado la voz del dragón celestial.

Akeno también estaba en una situación similar sintiendo la desesperación de intentar ayudar a Ravel y fallar en el acto, ambos demonios llevados por la fuerza de voluntad, lograron ponerse de pie e iniciar una carrera.

¡Mocoso ya es tiempo! – la voz del dragón sobresalió sobre los gritos de Ravel - ¡Puedes usar tu otra técnica!

¡PROMOTION KNIGHT! – el castaño exclamo a todo pulmón aumentando la fuerza en sus piernas - ¡AKENO-SAN TE ENCARGO A RAVEL!

Sin siquiera asentir a las palabras de su compañero, Himejima Akeno uso toda su fuerza para igualar la velocidad con la que corría Issei, la distancia que los separaba de su objetivo era corta pero por la adrenalina y desesperación le resulto una carrera bastante larga. El castaño se abalanzo sobre Kokabiel, quien fue tomado por sorpresa por el repentino arribo del Sekiryuutei; mientras que Akeno se lanzó sobre el cuerpo de Ravel desplegando sus alas para alzarse con ella hacia el cielo.

Ambos, demonio y ángel caído cayeron pesadamente hacia el suelo, Issei quedo encima de Kokabiel, quien continuaba asombrado por el osado movimiento que utilizaron sobre él.

¡PROMOTION ROOK!

¡[IGNITION OVERHEATING]!

Kokabiel miraba fijamente como las llamas del Boosted Gear envolvían por completo el brazo del joven demonio, la expresión de fiereza adornaba el rosto de Issei; algo que el ángel caído encontró bastante placentero a su vista, las brillantes llamas adquirían una forma que aquel impávido Cadre reconoció al instante, la cabeza de un dragón; Ddraig.

La voz combinada de ambos, portador y sacred gear se escuchó a la lejanía… una declaración que traería el infierno hacia la misma Tierra.

¡DRAGON GREATEST FIRE!

Un mar de llamas hizo erupción engullendo todo lo que estaba en aquel techo, la fuerza del golpe de Issei, hizo cimbrar todo el terreno que rodeaba a aquel edificio, todos los involucrados en aquella caótica situación fijaron su atención a la enorme columna de fuego que se levantaba hacia las alturas, lo que más les llamo la atención fue la figura que se formó al elevarse, un imponente dragón, el cuál extendía sus alas majestuosamente; Akeno miraba con asombro y maravilla el poder destructivo de aquel impresionante ataque, deposito en las cercanías el maltratado cuerpo de su Rey, quien en un amago de voluntad, se mantenía consiente y expectante al resultado de ese ultimo movimiento.

Akeno-san – Ravel hablaba con una débil voz mientra llamaba la atención de la pelinegra – Vaya a ver a Issei-sempai por favor… - los ojos de Akeno dudaban en acatar la orden mientras que la joven Phenex, buscaba algo entre sus ropas – no se preocupe por mí, mis heridas han empezado a sanar – señalando como sus llamas cerraban sus heridas, cuando por fin encontró lo que buscaba se lo entrego a su Reina con sumo cuidado

¿Esto es? – la sacerdotisa del relámpago se asombró al ver lo que su ama le entregaba - ¿Lagrimas de Fenix?

Si… - Ravel asentía mientras tomaba otro frasco y bebía su contenido – solo pude traer dos conmigo, por favor lléveselo a Issei-sempai

La pelinegra asintió ante la orden dada, no pudo evitar sonreír un poco ante las acciones de su pequeña ama; levantando nuevamente el vuelo, se dirigio hacia el ahora destrozado techo, el lugar estaba completamente hecho añicos, varia zonas aún ardían por el fuego y el calor era bastante sofocante, Akeno tragó saliva al mirar perfectamente la magnitud de aquella técnica; bajo hacia uno de los lugares que no sufrieron daño, el brillo de las llamas y el humo de despedían; impedían demasiado la visión de la joven demonio pero el sonido de unos pasos llamo su atención.

Frente a ella se encontraba un bastante maltrecho Issei, quien a duras penas lograba mantenerse en pie; Akeno acallo un grito al mirar el estado de su compañero partes de su piel presentaba quemaduras y su uniforme estaba hecho harapos, rápidamente se dirigió a su encuentro. Cuando estuvieron lo bastante cerca, el castaño no pudo evitar sonreír bastante aliviado, al mismo tiempo sus piernas fallaron a sostener su cuerpo, pero la pelinegra acuno con cariño el valiente Peón.

¡Mou, Issei-kun! – Akeno hizo un pequeño puchero – ¡estas hecho un desastre, no debiste hacer eso!

Je, je… Akeno-san ¿Esta Ravel-chan bien? – Issei sonreía levemente ante la reacción de su compañera reina –

Si, Issei-kun, se encuentra bien – la pelinegra sonreía amablemente – me pidió darte esto, pero no creo que estés en condiciones de beberlo

Mientras lo sostenía entre sus brazos, Akeno bebía el contenido del frasco una vez que el todo el líquido estaba en su boca se lo hizo tomar a Issei a través de un escueto beso; el castaño no pudo evitar abrir los ojos sorprendidos ante tan desenfadada y espontanea acción propia de la personalidad de la princesa del relámpago. El joven Sekiryuutei sentía como aquel liquido recorría su garganta y sus heridas sanaban casi de manera instantánea, una vez que la joven miko terminaba con aquel candente método para dar medicina no pudo evitar mostrar cierto sonrojo en sus mejillas, reacción que no paso desapercibida por Issei.

Sabes ese fue mi primer beso, pequeño dragoncito – Akeno sonreía tranquilamente – pero no fue el tuyo ¿verdad?

Para que mentirte, Akeno-san – Issei se incorporaba un poco para levantarse – fue Ravel-chan

Ya veo, fu, fu, fu – la pelinegra coloco su mano para ocultar su sonrisa – vaya picarón resultaste

"Vaya si tienen tiempo para coquetear… ustedes dos"

Una mueca de asombro e incredulidad adorno el rostro de aquellos dos jóvenes, al escuchar una voz proveniente de aquellas llamas, caminando casualmente entre ellas se encontraba Kokabiel, quien mostraba una sonrisa llena de superioridad y arrogancia, extendió sus diez alas extinguiendo el fuego alrededor de él y del resto del aquel techo en ruinas.

Hyodou Issei, te has ganados mis respetos – el Cadre sonreía ante el asombrado rostro del Sekiryuutei – eres el tercero que logra en ponerme en una posición penosa – Kokabiel sacaba un objeto de entre su maltratado traje – y el segundo que me obliga a usar esto.

Lo que tenía entre sus manos, era una extraña orbe oscura, la cual irradiaba un aura maléfica e intimidante, Kokabiel la apretaba en su mano derecha, usando una fuerza increíblemente descomunal logro fraturarla hasta romperla por completo, un enorme vendaval se arremolino en el cuerpo de aquel ángel caído; algunas plumas de sus alas fueron arrancadas y danzaban alrededor de él, lentamente la energía que contenía el orbe comenzó a cubrir su cuerpo, cuando estuvo completamente rodeado por aquella energía oscura esta misma comenzó a adquirir forma física.

Frente a ellos se encontraba el artífice de todo el caos, ruina y dolor que ahora asolaba en la academia de Kouh, portando una brillante y lustrosa armadura negra, si bien la apariencia normal del Cadre era ya intimidante; esta nueva vestimenta lo elevaba a una nueva potencia, cada pieza de metal se ajustaba a la perfección, cada detalle que presentaba esa armadura eran una alegoría al dolor y temor que pretendía infundir en los corazones de sus enemigos, tras el se alzaban sus diez alas ocultando el brillo del sol que daba paso a la noche. Tanto Akeno como Issei, tragaron en seco ante la imponente figura de su enemigo quien habiedo terminado su transformación sonreía por el resultado final.

Hace un par de milenios que no la usaba – Kokabiel revisaba con cuidado cada detalle de su armadura – fue un recuerdo de guarde con recelo de la "Gran Guerra", fue una estupidez que los otros las desecharan.

El Cadre dio unos pequeños brincos para medir el peso extra que ahora cargaba, una vez que se acostumbró a su vieja armadura, desapareció del rango de visión de ambos jóvenes, reapareciendo instantáneamente frente a ellos; procedió a tomarlos del cuello, Akeno e Issei sintieron el frio tacto de los guantes metálicos en sus cuellos, como si fuesen muñecos los azoto contra el piso debajo de ellos, el dolor del impacto fue tremendo en sus cuerpos, sus órganos recibían el daño ocasionado y ambos jóvenes escupieron sangre en respuesta.

Es una suerte que tomaras lagrimas de fénix – el cadre hablaba de pie ante los dos demonios que estaba en el suelo – ¿pero que pasa con la hija de Barakiel?

¿Barakiel? – Issei trataba de recomponerse – ¿De qué hablas?

La chica a tu lado… - Kokabiel señalaba a Akeno con la mirada – es mitad demonio y mitad ángel caído, o ¿es acaso que no se los contó? – Issei miro hacia donde estaba la pelinegra quien desviaba su mirada dolida – vaya que eres una mala hija, pero respeto a tu padre… asi que… ¡FUERA DE AQUÍ!

El angel pateo con fuerza el cuerpo derribado de Akeno, arrojándola fuera del techo; la joven presa de la acción y de la brutalidad del golpe recibido no pudo sobreponerse cayendo precipitadamente del techo, quejándose dolorosamente miro como Ravel se acercaba con una expresión de miedo y preocupación.

Issei estaba absorto ante la repentina declaración sobre el origen de Himejima Akeno, nuevamente fijo su miraba ante aquel desalmado ángel quien parecía divertirse con el dolor ajeno. Miró discretamente su brazo izquierdo las llamas del Ignition Mode estaba casi extinguiéndose lentamente, lo que significaba la peor situación para él.

Una de las consecuencias que tenía la segunda técnica, era que consumía todo el poder acumulado entre las llamas del Ignition Mode; aquella forma alterna había nacido de los estudios que hizo su ama para su Sacred Gear, la cual incrementaba su poder cada diez segundos, la pequeña rubia conocía la limitante mortal de ese Longinus, el cuerpo mismo del usuario, así porque no desviar el excedente de poder a una nueva manifestación, así que experimentando entre ellos dos y con un poco de ayuda del Dragón que habitaba en el guante, lograron manifestar llamas las cuales absorbían el poder excedente. Ahora estas mismas llamas estaban por apagarse.

Kokabiel noto que chico frente a él se mostraba distraído, sin darle tiempo a reponerse, el ángel empezó a golpearle salvajemente, Issei trataba inútilmente en defenderse de cada golpe; pero su enemigo demostraba ser superior en cada aspecto, velocidad, fuerza y técnica; así que el enfrentamiento se volvió unilateral.

El castigo se prolongó lo suficiente para que el joven volviera a mostrar heridas en su cuerpo, su respiración era entrecortada y errática, las llamas en su Boosted Gear eran inexistentes; Issei se arrodillo derrotado, imposibilitado para poder defenderse más.

Admito que me siento un poco decepcionado – el Cadre de Grigori mostraba un semblante serio ante la figura de su oponente – por un instante creí que valdría la pena luchar contigo – Kokabiel tomaba del cuello de la maltratada camisa del joven peón – pero ya ni siquiera deseo golpearte Hyoudou Issei.

Aquel ángel caído mostraba un deje de tristeza en sus ojos, abriendo su mano libre invoco una espada de luz, Issei no hizo ningún intento por defenderse, aquella arma se fue clavando lentamente en su abdomen, pero repentinamente algo evito que el daño se extendiera más en el castigado cuerpo del Peón de Ravel.

Kokabiel abrió los ojos de par en par, mirando con alegría y gusto a aquel quien había salvado al Sekiryuutei de conocer su final, el ángel caído contenían la risa triunfante que su garganta trataba de soltar hacia el mundo, al final irónicamente sus oraciones fueron escuchadas solo lamentaba no ver el rosto de sus antiguos hermanos al mirar la escena que se desarrollaba para deleite suyo.

Quien sostenía amorosamente a Hyoudo Issei, con todo el cariño y devoción que una madre o una hermana puede dar a un familiar en apuros, portando una hermosa y brillante armadura blanca, su cabello rubio ondeaba con el suave viento vespertino.

Se encontraba Gabriel, mostrando orgullosamente sus doce alas… completamente negras.


* Bueno aqui esta el décimo capitulo de esta historia, quisiera agradecer todas la opiniones que han ido dejando; shinjibostero felicidades por ser el review 100; siendo sincero no se si llegaré al nivel kilometrico de "DoG" pero al menos este pequeño paso ha sido gratificante.

Nunca me imagine que esta sencilla y simple historia se haya convertido en un tema de conversacion y de ejemplo en los trabajos de otros autores, se agradece el gesto y espero con ansias que continue siendo de su agrado.

*Con respecto al borrador quienes lo hayan leido; en los dos últimos arcos incluiría un poco de la mitología "lovercraftniana"; ya saben es un tema al parecer en las side stories se ha ido tocando levemente y quien sabe si vayan por ese rumbo.

*Ha manera de Preview... Excalibur Septimo Movimiento "Sacrificio"

Al final simplemente no pude salvarte, no pude decirte lo que me importabas... ni siquiera mis verdaderos sentimientos, no te preocupes ahora solo "úsame"