Cap9. Hogsmade.
Los merodeadores estaban que no cabían de la emoción, el primer fin de semana del año era de Hogsmade, estaban la noche del viernes planeando que harían, que tiendas visitarían primero, mientras Marlene, estaba sentada en las piernas de Sirius y el jugaba despreocupadamente con su cabellera rubia, ya quedaban pocos además de los merodeadores en la sala común, Lily, Alice, Frank y desdeluego Selene, que en ese momento platicaba con Peter, sobre los maestros, y se reían amenamente.
-Lele—la llamó James, sacándola de la conversación con Peter, ambos chicos voltearon mientras seguían riendo— ¿Qué te apetece primero cariño? ¿Honeydukes o Zonko?—preguntó James tomando a Selene desprevenida.
-Oh, Jamie, corazón no te ofendas, pero estaba pensando en llevar a bucéfalo a correr, necesita ejercitarse y la verdad tengo muchas ganas de montar—dijo ella esbozando una sonrisa en señal de disculpas, el chico movió los hombros en señal de que no había problema—sabes que creo Jamie, deberías de invitar a Lily, pero no hagas una gran producción al respecto, solo pídele hablar un segundo con ella, e invítala—dijo ella animando a su hermano a pararse, jalándolo de los brazos.
-Esta bien, lo intentaré pero me rechazará como siempre y va a doler, parece que quisieras verme sufrir—dijo James con un puchero exagerado, que hizo reír a Remus y a Peter, Sirius estaba muy preocupado besándose con Marlene, el simplemente no podía evitarlo, y después del gesto de paz que había hecho Selene, él supuso que no le importaba, siendo todo lo contrario, a ella le importaba, y le importaba mucho, simplemente él no se comportaba con ella como con las demás chicas, y eso para ella era señar de que a él no le importaba.
James se paró y le tocó el hombro a Lily, que estaba en la mesa con Frank y Alice, haciendo unos deberes de transformaciones, la pelirroja lo vio ahí parado y esperó que iniciará una enorme puesta en escena, pero solo salió la sonrisa sincera de James, y después de lo de navidad, ella definitivamente no loe veía igual, además él había dejado de molestar a Severus todo el anterior semestre y de molestarla a ella en general, Lily, se había dado cuenta después de ese baile, que de verdad le gustaba esa personalidad snob y arrogante, que le encataban los comentarios estúpidos que hacía en clase, su risa que inundaba la sala común de vez en vez, y esa mirada decidida cuando había partido de quidditch, extrañaba un poco que James declarará su amor a los cuatro vientos por ella, después de 3 años cualquiera se acostumbra, sin embargo ahí estaba el parado, mostrando esa sonrisa sincera, entonces ella le sonrió de vuelta.
-Lily, ¿me permites hablarte unos segundos?—dijo James, para sorpresa de los ahora espectadores, ella asintió su cabeza y lo siguió a un rinconcito junto a la venta. Selene estaba sosteniendo las manos de Remus y Peter por la emoción.
-¿Necesitas algo Potter?—dijo Lily fijando esos hermosos ojos verdes en James.
-MegustariasabersiquieresiraHogsmadeconmigo—dijo el chico de corrido, desde luego Lily no entendió absolutamente nada.
-Perdón, no entendí nada—dijo ella con un dejo de extrañeza en su voz.
Pero es que James no podía contener sus nervios, ahí estaba ella, hermosa como siempre, con su hermosa melena roja sostenida en una coleta, y su piel blanca, su nariz afilada, y esos labios rojos por los que el moría, inclusive con su pijama se veía hermosa, endemoniadamente hermosa, James tomó un respiro para calmarse un poco, enfocando su mirada detrás de Lily, donde su hermana le hacia los pulgares arriba en señal de apoyo, entonces asintió su cabeza y volvió su mirada a Lily—¿Me gustaría saber, si tú quisieras ir conmigo a Hogsmade Lily?—dijo James ya más tranquilo, para sorpresa de todos Lily esbozó una sonrisa, y comenzó a hacer un movimiento afirmativo con su cabeza.
-Me encantaría ir contigo a Hogsmade James—dijo Lily, entonces James sonrió como un idiota, entonces el volvió a afirmar con su cabeza.
-¿Estoy soñando?—preguntó James a Lily, a lo que ella se rió un poco y negó con su cabeza—bueno entonces, haremos lo que quieras, si, y bueno, este, te veo, si, te veo, aquí en la sala común, a que hora, qué hora te parece, las 7 de la mañana, no muy temprano verdad, pero bueno la sala común, si esta bien no—entonces Lily volvió a reír, mientras James ganaba su compostura una vez más.
-A la 1:30 esta bien, así podemos ir a comer y después ver qué más hacer—dijo ella
-Si, claro, me parece—dijo James que regresó a sentarse en los sofá de la sala frete al fuego, mientras sonreía como un tonto, y miraba a Selene… ella lo abrazó, mientras el seguía sonriendo como un tonto.
-Bueno chicos me iré a dormir, porque para montar se requiere despertarse muy temprano—mientras les daba un beso de buenas noches a todos, menos a Sirius que estaba enfrascado en una batalla de lenguas, a Selene una vez más se le partía el corazón, esta vez tampoco pasó desapercibido el rostro de tristeza para Remus, dándole a Peter una mirada de comprensión, y Peter negando con su cabeza mientras veía que Sirius seguía con su chica, Peter movió las manos como en señal de querer darle un sape a Sirius, y mejor se fue a dormir.
….
A la mañana siguiente Selene se despertó muy temprano, se metió a bañar, y cuando salió de la regadera, Winki ya la esperaba con su traje de montar, Selene se colocó sus pantalones de piel negros, y como la piel crecía con ella, desde luego no se daba cuenta de las formas que comenzaban a brotar de su cuerpo, al igual que su madre, Marian, Selene se estaba desarrollando precozmente, denotando ya el cuerpo de una niña de 15 años teniendo apenas 13, sus caderas ya se estaban ensanchando, sus senos ya tenían una proporción de una copa c, su cintura esbelta, y su trasero en forma de corazón, que con los pantalones de piel hasta la cintura se veía de muerte, Winki le ayudo a colocarse sus botas negras de gamuza, se puso una blusa de corte victoriano blanca, con encaje que caía de los puños, y del cuello, la fajó en el pantalón, un sacó rojo cenizo con la cresta dorada de los Potter bordada en el lado izquierdo, ese día decidió dejar suelta su cabellera que caía suavemente en rulos hasta su cadera, dio una vuelta para Winki, que aplaudía a su ama.
-Mi ama es la más hermosa de aquí—dijo Winki sonriendo ampliamente, mientras Selene le regalaba una orquídea a Winki.
-¿Qué quieres que te traiga de Hogsmade Winki?—preguntó Selene.
-Bucéfalo necesita cobijas para el otoño que se está acercando, para Winki, Winki no necesita nada ama, Winki esta muy contenta sirviendo en Howarts—pero entonces Selene pensó en algo, ella solo asintió con la cabeza—iré a ensillar a bucéfalo, la veré en la entrada ama—Selene sonrió
-Gracias Winki—
Selene salió por las escaleras a la sala común donde para su sorpresa ya estaban los cuatro merodeadores ayudándole a James a planear su cita con Lily, cuando Sirius vio caminar a Selene hacía ellos la garganta se le secó, su lengua se le pegó con el paladar, para evitar comenzar a jadear, Selene tenía un caminar innato parecido a un felino salvaje, sus pantalones no ayudaban mucho, la piel la hacia ver como un regalo para desenvolver, cuando Remus y Peter vieron la expresión de lujuria de Sirius hicieron un gran esfuerzo para contener su risa, y dirigieron su mirada a la diosa que caminaba hacía ellos, James la vio, y volteó a ver el reloj—Lele, corazón son las 10 de la mañana, es muy temprano para salir a montar, ¿no crees?—dijo James sonriéndole a su hermana.
-Jamie, jamás es demasiado temprano para montar—dijo ella con su voz un poco enronquecida, logrando que a Sirius la connotación de esas palabras le taladrarán la cabeza, entonces imágenes impensables comenzaron a correr en su cabeza, Selene contra una pared del establo y el frotándola contra esa pared hasta perder la razón, gracias a merlín era bueno en oclumancia, porque si no James tendría su cabeza en una estaca, ella se retiró dándole un beso de buenos días a cada chico, instintivamente Sirius volteó un poco la cabeza buscando sus labios, logrando darle un beso en la comisura de los labios, porque se arrepintió en el ultimo momento, Selene sintió un choque eléctrico viajar por todo su cuerpo al igual que Sirius, pero ninguno dijo nada, después de todo él tenía novia.
Entonces ella se alejó, y Sirius decidió en ese instante que la tortura era peor al verla caminar hacía la puerta, ese bendito trasero en forma de corazón era una obra maestra de la naturaleza y ese "swing, swang" que hacían sus caderas era simplemente decadente, ella era el sexo personificado, pensando en voz alta hizo un gruñido muy perruno— ¿Todo bien Canuto?—preguntó al aire James.
-No—Remus y Peter contestaban al unísono.
-Si—contestó Sirius, dedicándoles una mirada mortal a sus amigos.
-¿Me estoy perdiendo de algo?—preguntó James, mirando a sus tres amigos con extrañeza.
-Si—dijeron Peter y Remus mientras Sirius contestaba—No—completamente azorado—Los odio—dijo Sirius haciéndoles una seña obscena con su dedo medio.
-No es cierto, no nos odias, nos amas y merlín sabe que intento vivir con eso—dijo Peter
-Mis amigos están locos, merlín, me extraña que no estén en San Mungo a estas alturas—dijo James.
-Yo se que pertenezco en San Mungo Cornamenta, sin embargo Sirius no es tan genial como para que lo admitan—dijo Remus sonriéndole a Sirius con toda su hilera de diente blancos. Provocando la risa de los cuatro chicos.
….
Selene tomó su desayuno en el gran comedor, y cuando salió vio en la entrada a Lucius Malfoy, vestido también con un traje para montar, solamente que era totalmente negro, provocando que su piel blanca, su pelo rubio platino y esos ojos grises glaciares resaltarán hermosamente, se fijó en Selene, el rostro de Lucius mostró la primera sonrisa sincera que ella le había visto, y sus facciones simplemente se veían hermosas, en sus ojos se mostraba sorpresa, y algo más, solo que no sabía que era. Extendió su brazo para que Selene lo tomara, y así salieron caminando a la entrada, dónde Winki ya la esperaba con su caballo.
Lucius admiró al caballo con sus ojos abiertos como platos, el animal era todo un ejemplar, hermoso y portentosos a la vista, el caballo era negro como la tinta, medía por lo menos 1.85 m, su perfil era recto, sus patas grandes y sólidas, en los cascos duros caían barbas, tenía una gran cola larga, hermosamente peinada y muy espesa, su torso robusto, su cuello corto ancho y musculoso estaba adornado por unas largas y espesas crines de color negro que llegaban hasta el suelo.
Lucius se acercó junto con Selene para apreciar al animal mas de cerca, el rubio platino pudo notar como el animal ante la presencia de Selene inclinaba su cabeza en señal de respeto, ella lo acariciaba amorosamente y le besaba el costado del cuello, Lucius veía sus orejas móviles y cortas como notaron la presencia de alguien mas, los ojos grandes y de mirada generosa se posaron directamente en aquellos grises y glaciares, que sonreía ante la escena mientras Selene le tocaba el cuello y lo frotaba lentamente, posando ambas manos en sus mejillas anchas, haciendo que la cabeza del caballo bajará hasta sus labios, aun así teniendo que pararse de puntillas.
—El es mi bucéfalo señor Malfoy—dijo Selene con muchísimo orgullo. Lucius sonreía.
-¿No me piensas llamar Lucius en algún momento?—preguntó el rubio platino mientras le sacaba una mirada pensativa a Selene. La chica se montaba en su caballo garbado, mientras tomaba las riendas y se enderezaba denotando un porte digno de una reina, le chica le sonrió.
-¿Cuáles son sus intenciones conmigo señor Malfoy?-dijo Selene una vez mas pintando esa sonrisa angelical, mientras Lucius la admiraba ahí montada en el caballo.
-Me gestaría cortejarte, me siento simplemente atraído a ti, hay una chispa dentro de ti que me atrae—dijo Lucius
-Wow Lucius eres todo un poeta—dijo Selene mientras sonreía al ver que un hermoso percherón café claro llegaba con Lucius—es de Malfoy Manor—asumió ella en voz alta.
Lucius montó el caballo para quedar a la misma altura que Selene, colocando su mano en su cintura para tomar las riendas con su mano, a la que le quitó el guante, sosteniéndolo con su mano libre, era como si el posara para una pintura pensó Selene.
-Bueno que te puedo decir Selene me inspiras a serlo—dijo el sonriendo mientras acariciaba la cabeza del caballo—este caballo es mi preferido, lo mandé traer, se llama Pilgrim—entonces Selene para sorpresa de Lucius Malfoy, dio unos golpecitos a bucéfalo y el caballo hecho a correr, Lucius hizo lo mismo y se le adelantó guiñándole un ojo.
-Vamos bucéfalo, no nos pueden ganar—dijo Selene divertida, el paisaje comenzó a tornarse rápidamente en una mancha de verde con azul grisáceo, solo se escuchaba la risa cantarina de Selene, dentro de poco tiempo Lucius se hizo adicto a aquel sonido, estaban corriendo en un valle cercano a los linderos del bosque oscuro, entonces decidierón bajar la velocidad, para dejar a los caballos respirar, mientras Selene le lanzaba una sonrisa mas a Lucius. Colocaron a los caballos a caminar casi casco con casco, mientras disfrutaban del aire fresco y el paisaje hermoso de las montañas de escocia, sin mediar ninguna palabra, solo disfrutando el rato, juntos.
-No has respondido si te gustaría que te corteje—lanzó Lucius con su mirada suspicaz y una sonrisa burlona en su rostro.
-Creo que me gustaría mucho eso Lucius—respondió Selene con una esplendida sonrisa, mientras el sol de la tarde comenzaba a menguar.
-¿Es esa la hora?—dijo Lucius mirando su reloj de bolsillo-¿Te gustaría ir por una cerveza de mantequilla?—dijo Lucius mientras veía a Selene, montada en ese caballo, la chica se veía tan natural, a pesar de montar como hombre, que probablemente en cualquier otra chica lo hubiese escandalizado, en ella se veía bien.
-Si me encantaría Lucius—dijo Selene mientras el ponía rumbo a Hogsmade, ella lo siguió con su caballo, la chica sabía montar perfectamente bien, eso tenía que admitírselo, y no nada más eso, era inteligente, mucho, tenía una mente afilada, un humor sarcástico y seco, esta chica era todo un espécimen, pensó Lucius para sí mismo.
Cuando entraron a la aldea todos los miraban, con esos caballos hermosos, parecían una pareja de cuento pensaron, mientras entre la multitud, una chica rubia y hermosa miraba como Selene entraba a las tres escobas de la mano de SU Lucius, entre tanto sus amigas la consolaban—Ya Cissy, no te pongas así, de seguro solo son amigos—pero Narcisa conocía bien a Lucius, el jamás invitaba a una chica a salir, y cuando lo hacía es porque la cosa iba en serio.
La platica fluía dentro del Pub, Lucius encontró que podía platicar con Selene casi de cualquier tema, la chica no se espantaba, no era prejuiciosa, y además de todo, lo hacía reír, pronto esta chica estaba derribando esas barreras de dureza, dejando entre ver a un joven como cualquier otro, y es que con ella no al parecer no había expectativas que cumplir sobre ser un Malfoy.
-Muy bien ahora dime ¿Qué opinas de los nacidos muggle?—preguntó ella, era un pregunta capciosa para él, ya vería como se lo tomaba.
-Te diré sinceramente, he hecho muchas investigaciones, y se que nuestra sociedad, ósea los sangre pura, no los quieren aceptar más por una cuestión de status quo, sabes, les gustan las cosas como están, y tiene todo el sentido, imagínalo, alo mejor dejaríamos de tener el mundo mágico como lo conocemos, sin embargo te diré, que yo no creo que existan los nacidos muggle, he leído a bastantes medimagos que estudian una rama de la genética mágica y afirman que en la familia de un muggle, es decir en su línea de ascendencia existe mínimo un squib, yo no creo que existan los nacidos muggle como tal—dijo Lucius, la chica se sorprendió en demasía, así que el buen Lucius Malfoy había estudiado el tema, eso quería decir que no tenía prejuicios de sangre, solo de status pensó ella, mientras el sol caía por completo y daba lugar a la noche, salieron del pequeño Pub, montaron sus caballos y se dirigieron de nuevo a Howarts, dónde Winki ya esperaba a su ama en la entrada principal del castillo, llegaron y Lucius la ayudó a bajar del caballo.
Selene le dio a Winki una pequeña pulserita, antes de irse de Hogsmade había visto dos pulseras idénticas con la runa de la amistad, y las compró para sorpresa de Lucius, se sorprendió aun más cuando vio que se la dio a su elfina, y que le dijo—vez Winki, con esta pulsera sabrás si algo malo me pasa, y podrás localizarme todo el tiempo—dijo ella con una sonrisa, provocando que dos lagrimas brotaran de los grandes ojos de la elfina, Winki se fue a los establos con los dos caballos, mientras se iba limpiando las lagrimas.
-No te ofendas, ¿pero porque tratas así a un sirviente?—dijo Lucius con un tono un poco despectivo, dejando entre ver sus problemas en cuestión de Status.
-Te diré algo Lucius, creo que los magos en nuestra infinita arrogancia nos creemos mejores que muchas criaturas, y desdeñamos la sabiduría que puedan brindarnos, y los sentimientos que puedan ofrecernos, Winki tiene un lugar especial en mi corazón—dijo ella con una esplendida sonrisa, mientras el masticaba la idea que Selene le acababa de brindar.
Entraron al castillo, y Lucius la acompañó hasta el séptimo piso, a la entrada de la torre de Gryffindor—Gracias por éste hermoso día Selene—dijo Lucius tomando su mano y besándola, se retiró, ella murmuró la contraseña y entro flotando en una nube, sonriendo como una tonta, mientras Sirius, Remus y Peter la observaban, ellos conocían bien esa sonrisa en una chica, esa sonrisa significaba que había alguien, entonces Sirius sintió una punzada de rabia dentro de él, quien quiera que fuera, le destrozaría la cabeza, pensó para sus adentros, ella llegó y se sentó entre Remus y Peter recargando sus botas de montar en la mesita. Los abrazó y les dio a ambos un beso en la mejilla, mientras Sirius se sentía un poco descolocado.
-¿Se puede saber por qué estas sonriendo como loca?—preguntó Peter, con una mirada de conocimiento en su rostro, Selene se había convertido rápidamente en su mejor amiga, y le encantaba verla así de feliz.
-Pues montar a caballo me hace mi día— dijo ella total y completamente feliz
Entrando por el retrato un James Potter sumamente furioso intentando ser tranquilizado por una Lily muy preocupada, entró por el retrato a la sala común de Gryffindor, parecía estar echando humo por la nariz, su respiración era errática y muy acelerada.
-¡Selene Potter!—gritó James de la entrada, haciendo que Selene saliera de su ensoñación y se sentará completamente derecha en el sillón, Sirius, Remus, y Peter se extrañaron el jamás utilizaba el nombre de Selene completo, se paró frente a todos en la sala común, mientras Lily le rogaba que se calmara.
Selene puso la cara más inocente de la que era capaz, esa que había perfeccionado para su padre, cuando deseaba pedirle algo—Dime Jamie cariño—soltó ella con la voz más dulce de la que fue capaz.
-No me Jamiemees, ¿qué hacías con Malfoy en las tres escobas y después montando a su lado?—preguntó James en un grito que asustó a todos los presentes, quedando en la sala común solo los hermanos, el resto de los merodeadores y por supuesto Lily.
-Me invitó a salir y acepte, porque Lucius, solo se ha comportado como un caballero conmigo—pero James interrumpió su explicación
-¡Lucius…Lucius, ¿de cuando acá es LUCIUS?!—gritó James masticando el nombre con asco.
-Desde hoy, que acepte comenzar a salir con él—dijo Selene apagando su voz poco a poco, ante la ira de su hermano mayor, Sirius intentaba no denotarlo, pero sus manos le estaban temblando en demasía y comenzó a contagiarse con la irá de James.
-¿Entonces eres como su ramera en turno o qué?—preguntó James con irá para sorpresa de todos los presentes, Selene solo se levantó, acomodó su saco y se fue caminando escaleras arriba a su dormitorio, con su rostro agachado.
Mientras que Lily se colocaba frente a James con su mirada tratando de ser comprensiva y le dijo—Entiendo que quieras protegerla James, pero te diré algo, lo que acabas de decir no podrás borrarlo, acabas de lastimarla profundamente, no siquiera son novios, solo están saliendo, en ningún momento él se cruzó de la línea James, tu hermana es una dama, y debiste de haberla tratado como tal—entonces la cruda moral hizo mella en James, el no quería decir eso que dijo, cuando volteó a ver a sus amigos Peter estaba furioso, simplemente se levantó y se fue a su dormitorio, Remus le dio unas palmadas en la espalda, retirándose también, Sirius miraba el fuego, imaginándosela con él, precisamente tenía que ser él, Lily se fue dejando a los dos amigos solos.
Después de un rato James interrumpió el silencio—Ahora si metí la pata—dijo James quitándose las gafas y frotando su rostro de forma frustrada.
-Creo que si amigo—dijo Sirius respirando profundamente—tendrás que esmerarte para que te perdone—dijo Sirius.
