Gracias miles chicas y Jorge por su paciencia!

Gracias a Cami, mi nueva lectora, Hipocresia, por siempre apoyarme, Marshmallow, eres un personita súper especial que me ayuda mucho con el fic, Jorge, gracias bff por todo, y Valia, por favor no me golpees brutalmente xD tq* bbff Lili a ti tmb.

De verdad perdón por la tardanza, pero que más da, disfruté de mis vacaciones :) Espero que ustedes también lo estén haciendo :D

Los quiero un montón. Dejen Reviews :p

Espero que les guste!


No Quiero Sólo Eso

Al salir del restaurante Nick se dirigió a su cuarto. Se sentía tan mal por haberle dicho todas esas cosas horribles a Jasmin, se sentía aún peor por haberla dañado tanto. En esos momentos sólo la quería abrazar, tenerla en sus brazos y disculparse, aunque había esa posibilidad que nunca lo perdonase, igual lo iba a intentar. No tenía nada que perder, ya no. Estaba caminando por el pasillo cuando escuchó unos sollozos y aceleró el paso.

Mientras tanto, Jasmin estaba corriendo por el pasillo pensando en lo que acababa de hacer. Se sentía como una completa b*tch, ¿Cómo fue capaz de hacer eso? ¿¡Lo besó y luego le dijo qué no lo amaba!? ¿¡Qué clase de persona hace eso?! Quería convencerse que había actuado de esa forma sólo porque Nick la había tratado mal, pero aún así eso no era excusa, no había excusa para lo que acababa de hacer.

De tanto llorar y sentirse mal no pudo seguir caminando, no sentía que podía llegar a su habitación, ya no podía más. Se sentó apoyándose en una pared, enrolló sus rodillas con sus brazos y metió la cabeza dentro de las rodillas. Quería calmarse, pero no podía, siguió llorando. De pronto oyó unos pasos que se acercaban, se trato de secar las lágrimas pero seguían saliendo, vio que ya era un caso perdido. Se paró y empezó a caminar sólo para alejarse de esos pasos, no quería que nadie la viera en ese estado. Entonces alguien la llamó.

-¡Jasmin! – escuchó es linda, tierna y cantarina voz de su amado, Nick, y aún escuchándola se sintió peor-. ¿¡Estás bien?! – preguntó preocupado.

-Déjame en paz Nicholas! – Su voz se escuchó quebrada, trató de mejorarla pero no hubo resultado alguno-. ¡Ya sé que soy una farsa! ¡No lo tienes que repetir! ¿¡Sabes por qué?! ¡Por qué duele mucho! – aceleró el paso pero sin correr.

-¡No, no, no! ¡Jas! – él también fue más rápido hasta alcanzarla, la paró, se volvió hacia ella.

Vio sus ojos hinchados y rojos. Dedujo al instante que había puesto un fin definitivo a su relación con Gustav, pero aún así no se sintió mejor, le dolía verla así y haberle dicho todas esas cosas tan horribles en la cena, ahora le dolía aún más. La abrazó, qué bien se sentía tenerla así pero Jasmin se zafó de sus brazos con brusquedad, de verdad estaba dolida.

-Lo siento tanto, Jas. No…. No quise decirte eso en la cena – le acarició el rostro. Jasmin se volteó para que la dejara.

-Pero lo hiciste – dijo con amargura-. ¡Sabes! ¡Olvídalo ya! Voy a dormir – se volteó para seguir caminando pero Nick se lo impidió.

-¡No! Por favor, perdóname. No…no sé que me pasó. Se me pasaron las copas, no fui consiente. ¡Yo no quería! – le volvió a acariciar secándole las lágrimas que corrían por sus mejillas

-¡Te dije que lo olvidaras! – empezó a llorar de nuevo.

Le molestaba tanto que la pudiera hacer llorar con tanta facilidad. Pero no podía odiar a Nick, simplemente algo en su interior se lo impedía.

-¡No, no llores! – la abrazó de nuevo, está vez Jasmin no se zafó, sino, le correspondió el abrazo-. Por favor, por favor perdóname. Ya no quiero que llores. Te quiero demasiado como para verte así, a mí me duele más que a ti.

-Nicholas, tú no sabes cuanto me duele, si a ti te doliera más estarías destrozado.

-Y lo estoy. Pero eso se mejoraría si me perdonarás, y me dejaras de decir Nicholas.

-Es que, siento que debo de perdonarte, o sea, una parte de mi cabeza me dice que lo haga, pero la otra, la más herida, dice que es la segunda vez que me haces algo como esto y ya no puedo soportarlo más – dijo entre sollozos, de nuevo-. Aparte, cuando te digo Nicholas es que estoy súper enojada contigo

-Está bien, entonces ahorita ya no me digas Nicholas. No sabes cuánto lo siento que estés así por mí culpa.-Reconfortándose, dijo - pero ahora sí, te prometo, te JURO, que nunca más voy a dejar que sufras por mí ni por nadie más. Voy a hacer que seas la persona más feliz del mundo.

¡No podía decirle que no lo iba a perdonar! Aunque, ¿¡de dónde iba a sacar las fuerzas para perdonarlo?! Pero más que nada, ¿¡cómo iba a poder vivir consigo misma sino lo hacía!?

-¡Oh, Nick! – Lo abrazó más fuerte-. ¡No sé porque no puedo decirte no! ¡Está bien, eres perdonado! Sólo porque me vas a hacer la persona más feliz del mundo – le sonrió, pero la felicidad no llegó a sus ojos.

Se sentaron en el piso recostados en una pared, bueno, Nick estaba recostado en la pared y Jasmin en el pecho de Nick. A él no le importó que Jasmin arruinara su camisa con sus lágrimas, más bien lo hizo más feliz, así iba a tener algo de ella en él. Estaban abrazados. Jasmin paró de llorar, Nick la hacía tan feliz inconscientemente. Hubo un silencio absoluto por unos minutos, unos minutos que parecieron una eternidad, una eternidad llena de amor y felicidad.

-¿Nick? – dijo Jasmin alzando la mirada hacia su rostro.

-¿Sí? – Nick estaba medio dormido, pero al instante que Jasmin pronunció su nombre se despertó.

-Ya soy la persona más feliz del mundo – le dijo aferrándose más a él.

-Entonces, ¿soy bueno cumpliendo mis promesas? – le besó la frente.

-Ya veremos.

-¿Ya veremos? ¿Qué quiere decir eso? – dijo con una voz súper tierna acariciándole sus cabellos.

-Veremos si esto dura.

-Claro que va a durar, te quiero.

¿La quería? Pero ella también quería a Joe, a Kevin. Eso no era suficiente. Jasmin no protestó al escuchar esas palabras, no quería arruinar ese momento, pero ella no sólo quería eso.

Poco a poco se empezaban a quedar dormidos, ninguno de los dos quería dormirse, y si eso era un sueño, un sueño y sólo eso. Un sueño demasiado perfecto para ser realidad. Aún así, no pudieron resistir más y cayeron en los brazos de Morfeo.

Los otros chicos volvieron, recogiendo a Frankie claro. Todos estaban felices, tenían lo que querían y no lo iban a dejar ir así de fácil.

-¡Nick tiene nueva novia también! – Gritó Frankie sorprendido-. No es justo, yo soy el único que está soltero.

- Frankie, cariño, baja la voz están dormidos – dijo Lily, ella siempre tan maternal-. Además ya pronto podrás tener a tu novia, ¿Quién no se enamoraría de ti con esa sonrisa? – Frankie le sonrió aún más.

Joe la vio, que suerte tenía él al tener como novia a alguien tan linda como Lily.

Al ver juntitos a Jasmin y Nick, se quedaron atónitos, no sabían lo que acababa de pasar, pero Joe se encontraba feliz por su hermano. Lo despertó lentamente, Nick se despertó sin hacer ningún ruido.

-Shh, – susurró entre sueño y realidad – está dormida.

Joe asintió con la cabeza, las parejas se despidieron y se dirigieron cada uno a su habitación. Nick llevó cargada a Jasmin en sus brazos hasta su habitación (la de ella), la dejó en su cama, le dio un beso en la frente, Jasmin inconscientemente o consiente, hasta ahora no lo sé, dijo en un susurro al oído de Nick: "Te amo a ti".

Nick no tenía palabras, sólo respondió lo más obvio que pudo en susurro al oído también: "Yo también te amo".

Luego se despidió de Alex y Teffi, y fue a su cuarto. Al ver que Nick estaba lejos y que Jasmin estaba bien dormida empezaron a hablar.

-Creo que deberías ir a ver a Gustav, Tef – dijo Alex en un susurro para no despertar a Jasmin. Teffi se sonrojó, ¿habrá escuchado Alex mi conversación con Cati?, pensó.

-Mm… ¿Por qué debería? – le respondió Teffi haciéndose la que no sabe.

-¡Hay Teffi! ¿Cuánto tiempo más crees que vas a poder ocultarlo? Tus ojos brillaron al verlo, y tu cara se puso verde cuando lo viste con Jasmin. Bueno, y obviemos que soy muy buena en estos asuntos del amor, y… que escuché un poco de tu conversación con Cati.

-¡Alexandra! – Calmándose un poco - ¿quién más lo sabe?

-Creo que sólo yo, David estaba muy embobado conmigo para prestar atención a otra cosa.

-Uf, por favor, no se lo digas a nadie.

-Tranquila no lo haré. Pero deberías ir a verlo, así lo consuelas y caiga en tu hechizo.

-¿Mi hechizo? – preguntó Teffi más desconcertada que nunca.

-Ups, bueno ya que sabes eso te lo diré todo lo demás. Mm… recuerdas en la cena cuando supuestamente fui al baño un toque, pues no fui ahí en serio. Subí, vi discutiendo a Gustav y a Nick en el pasillo, entré a la habitación de Gustav, vi el champán, y pues… le eché un pequeño brebaje, digamos de "amor", que la persona que se lo toma se enamora del primero que le dice te amo. Al parecer Jasmin no tomó nada de champán o tal vez su amor por Nick era tan fuerte que venció a la magia. Sus sentimientos siempre son fuertes, con ella la magia no funciona, debí de pensar en eso antes, pero bueno. Gustav si debió de haber tomado, pero creo que conozco lo suficientemente bien a Jas como para saber que después de lo que vi ahorita no le dijo a Gustav que lo ama. Así que si tú le dices que lo amas va a caer rendidito por ti.

Teffi no tenía palabras para lo que acababa de escuchar, quería que Gustav se enamorar de ella pero no a través de magia.

-¿Eres una bruja o hechicera? – le preguntó Teffi a Alex toda inocente.

-Jajjaja. ¡Qué inocente eres! No, no lo soy. Pero mi abuelita sí lo es, esa viejita si que sabe, o al menos es algo por el estilo. Está media tocada, por eso me dio el brebaje diciendo: "Esto te va a ayudar con los muchachos hijita, úsalo bien". Lo iba a usar con David pero no fue necesario porque cayo rendidito por mí al instante igual que yo por él, así que iba a ayudar a Gustav. Hasta que te escuché diciendo que lo amabas. Rogué porque Jasmin amasé a Nick, y funcionó, ahora tú sólo tienes que decirle a Gustav lo que sientes.

-Mm… ¿Por cuánto tiempo dura la poción? – Teffi se estaba convenciendo de llevar el plan acabo.

-¡Así se habla! Bien, dura como una semana, es el tiempo que vamos a estar acá. Pero creo que él se va a mudar a L.A. Así que cuando pase el efecto, si de verdad está enamorado de ti se va a quedar como está y continuaran teniendo una relación normal sin magia.

Una relación normal sin magia, cuanto quería esto Teffi.

- ¿Y si no lo está? –se preocupó.

-¡Hay que ser positivos! – La verdad Alex no sabía con exactitud que era lo que iba a pasar pero sabía que no era algo bueno para nadie-. ¡Ahora ve! – Alex abrió la puerta y empujó a Teffi afuera antes que pudiera reaccionar-. ¡Suerte! – le dijo antes de cerrar la puerta.

-¡Arg! – exclamó Tef y se encaminó hacia la habitación de Gustav.

El camino le pareció demasiado largo, nunca había caminando tanto en su vida, o al menos eso sentía. Cuando por fin llegó a la puerta, se estaba desanimando, estaba pensando "Toco, o no. Toco, no mejor no. Ya sí toco, mejor mañana." Y cuando estaba por irse escuchó a una puerta abrirse a su espalda, rogó con todas sus fuerzas que la puerta no fuese de la habitación de Gustav. Pero no sirvió de nada, ya que antes de que Teffi empezara a correr alguien la llamó por su nombre.

-¿Teffi? ¿Qué haces aquí? – preguntó Gustav saliendo de su suite.

-Mm…yo…yo…aquí… - que se suponía que le tenía que decir.

¿Acaso: "Estoy aquí para decirte que te amo"? No, no le iba a decir eso. Su mente se puso en blanco, se quedó callada, se olvidaba de respirar. La sangre subió a sus mejillas y se sonrojó.

-¿Estás bien? – le preguntó Gustav al verla así.

-Mm… sí, estoy bien – le respondió recobrando el sentido.

-¿Y que haces por aquí? – siguió preguntando. Odiaba cuando la gente no le respondía a sus preguntas.

-Yo, estaba dando un paseo – respondió Teffi, con lo que primero se le ocurrió, ya más calmada.

-¿Por el hotel? – le preguntó Gustav incrédulo.

-No, quería decir que iba a dar un paseo – se corrigió.

-¿A estas horas? ¿No crees que es un poco tarde? – a Teffi le llegó que Gustav le preguntara tanto, era de esas personas que no le gustaba explicar las cosas.

-¿Y quien eres tú? ¿El padre tiempo? – dijo irritada.

¿Ella fue allí para decirle que lo amaba? En estos momentos ya no lo podía creer. ¿Cómo iba a amar a una persona tan irritable?

-Lo siento, no quería incomodarte – Gustav ya había herido a alguien que quería, no quería herir a otra.

-Ajá, lo que digas-Teffi no olvidaba rápido las cosas como las demás-. Con razón Jasmin te cambió – dijo lo último sin querer, lo estaba pensando pero no lo iba a decir, sólo que no se pudo controlar.

Gustav puso una cara de malestar al escuchar la última frase, Teffi lo vio y se sintió tan arrepentida por haber dicho algo tan malvado. Lo acababa de herir y en todo el rato que se conocen nunca se han dicho algo lindo o normal de verdad. Sólo Teffi lo hirió, y en lo más profundo

-Pe…perdóname. Yo no quería decir eso, es sólo que… Perdón –Teffi le ofreció una sincera disculpa.

-No te preocupes. Está bien, después de todo tal vez y tengas razón.

-Claro que no la tengo. Fue una estupidez lo que te dije. Olvídalo.

-No hay problema – dijo Gustav todavía apenado-. ¿Vamos a caminar? – intentó cambiar el tema.

-¿Qué? – Teffi empezó a ponerse nerviosa-. ¿A caminar? Tu…tu y…y yo.

-Sí – le respondió Gustav con normalidad-. ¿No dijiste que estabas yendo a caminar? Yo también quiero ir, así que porque no vamos juntos, así no estamos solos. A menos que tú quieras lo contrario.

-No, no, claro que me gustaría ir contigo – ambos se sonrojaron al oír esas palabras-. Es decir, ir acompañada por alguien, no especialmente tú – se trató de corregir tontamente.

-Bueno entonces vamos.

Se encaminaron hacia el ascensor, bajaron y salieron hacia la playa. Una vez ahí se quitaron los zapatos, los dejaron en una roca de por ahí y caminaron en la orilla. Hasta ese momento ninguno había dicho palaba alguna.

-¿Cómo estás? – le preguntó Teffi a Gustav para empezar a realizar su cometido.

-Estoy bien, ¿por qué?

-Gustav, – lo miró con cara de reproche – no puedes estar bien, no después de lo que te pasó. – "Y no sabes lo que pasó después" pensó-. Dime como te sientes, puedes confiar en mi.

-Pues, - Gustav dudó un poco en si contarle o no – me siento…frustrado, no sé que fue lo que pasó. ¿Qué hice mal? ¿Por qué ella me olvido tan rápido y yo a ella no?

-Oh, Gustav, - pasó un brazo por su hombro – tú no hiciste nada mal. Sólo que Jasmin decidió que tenía un nuevo camino que seguir, luego tú volviste y ya era muy tarde para volver al camino que conducía hacía ti. Yo creo que tú también deberías de seguir otro camino sin ella.

-¿Sabes lo difícil que es? – Teffi seguía con su brazo en el hombro de Gustav-. Después de todo el tiempo que hemos estado juntos, ella decide olvidarme así de fácil. ¿Cómo puede ser posible?

-¡Gustav! –Teffi sacó su brazo del hombro de Gustav, paró de caminar y cruzó sus brazos en su pecho-. ¡Tenemos apenas 16 cortos años de edad! Por un pequeño amorío adolescente no vamos a terminar enredados con esa persona para siempre. Entiendo que se querían mucho, hasta puedo decir que se quieren mucho, pero a veces sólo hay que dejar que las cosas fluyan, no ser tan posesivos. ¿Me entiendes? – su tono de voz cambió en esta última frase, ahora era más comprensivo, no de reproche.

-Sí, creo entenderte. Pero tú no has tenido a alguien a quien amas mucho y luego te ves obligado a dejarlo contra tu voluntad.

-Claro que lo ha tenido, y no sólo uno – Gustav puso sus ojos como platos, lo malinterpretó-. ¡Es decir…! Mira, por el trabajo de mi papá he vivido en casi 9 lugares diferentes, y en cinco de ellos deje a personas a quienes amaba con todo mi corazón, pero seguí mi camino, ni estaba resignada a ser infeliz.

Gustav empezó a pensar cómo se encontraba Teffi después de haber sentido lo que él está sintiendo en estos momentos pero 4 veces más. Teffi se veía tan frágil a los ojos de Gustav, no podía siquiera imaginársela sintiendo eso una vez.

-¡Hey! No soy tan frágil como parezco - Teffi descifró los pensamientos de Gustav por su mirada.

-Lo sé. Bueno, intentaré seguir tus pasos.

-Por si acaso la primera vez para mí fue igual de difícil que lo está siendo para ti – volvieron a caminar-. Sé que duele.

-Supongo que no va a doler mucho si tengo a alguien quien me ayude y en quien pueda confiar. Alguien como tú –Teffi se sonrojó.

-Sí, seguro. Aquí me tienes para ayudarte ¿no es así?

-Sí, así es – pasó un brazo alrededor de la cintura de Tef, ella volvió a poner su brazo en el hombro de Gus.

Ambos tomaban eso sólo en un plan de amigos, pero todavía faltaba la palabra mágica. En un principio Teffi estaba considerando ya no decirla, pero luego de todo lo último que había sucedido y al estar abrazados las palabras salieron sin pensar de su boca.

-Mm… Te amo.

De pronto Gustav paró de caminar. Todo su cuerpo parecía un robot al ser desconectado. Sus ojos parecieron hipnotizados, como fuera de sus órbitas. Teffi se asustó al verlo así, después de casi un segundo se dio cuenta de que había pronunciado la palabra mágica, se arrepintió pero luego se puso positiva y pensó que todo iba a salir bien. Nadie sabe si va a ser así.

-¿Gustav? – preguntó Teffi cando ya se veía normal-. ¿Estás bien?

-¿Mm? – Gustav volvió en si-. Sí, sí estoy bien – la abrazó más fuerte, ella bajó su brazo a la cintura de Gustav.

No dijeron palabra en toda la caminata, hasta volvieron sin decir absolutamente nada. Cuando llegaron a recoger sus zapatos y volver al hotel Gustav decidió romper el hielo.

-Tef, ya me estas ayudando. Y… ya no duele mucho si tú estás conmigo – la besó en la frente.

-¿Sí? –se acercó a él.

-Ajá – Gustav se le empezó a acercar más, a una distancia donde ambos podían sentir sus alientos.

-To…todavía no puedo – su voz se quebró.

Al instante salió corriendo, Gustav se quedó completamente perplejo, ¿qué extraño poder tenía él para repeler a todas las chicas que quería?, pensó.

Teffi se fue corriendo a su habitación, entró y cerró la puerta con mucha fuerza como para despertar a las otras chicas. Ella no se dio cuenta, se tiró en su cama y empezó a sollozar. Alex se despertó con el sonido de la puerta, pero Jasmin dormía muy profundo que no lo sintió nada.

-¿Qué…? – Dijo Alex entre sueños-. ¿Teffi? – se volvió para mirarla, se paró de la cama y fue a ver que era lo que le sucedía.

-¡Déjame! –Le gritó Teffi­ entre sollozos-. ¡Tú y tus brujerías! ¡Arg! –Y aún así Jasmin no se despertó.

-Ay, Tef, ¿qué pasó? ¿Por qué estás así? –dijo con una voz maternal, acariciándole la cabecita.

-¡Dije que me dejes en paz! – se sacudió para que Alex deje de acariciarla.

Alexandra se dio cuenta que no iba a poder lidiar con esta situación sola, así que le tiró uno de los peluches de Teffi a Jasmin y ella se despertó asustadísima.

-¿¡Qué?! ¿¡Qué?! – se paró de la cama.

-Necesito ayuda aquí - le dijo Alex señalando a Teffi.

-¡No, no necesitas ayuda porque quiero que me dejes sola!

-¡Oh Tef! ¡¿Qué pasó?! – le preguntó Jasmin sentando al lado opuesto de donde estaba Alex en la cama de Teffi.

-¡¿Qué pasó?! – Dijo Teffi en un tono de reproche sentándose-. ¡Pasó que la brujería de Alex va a arruinar mi vida!

-¿La brujería de Alexandra? – Jasmin no entendió, pero luego todo pareció lógico-. Alex, ¿tu abue no estaba en un tour por Europa?

-Mm… sí, pero se aburrió, ya que todo la magia de allá ya la conocía entonces se aburrió, y tomo un vuelo para volver a casa, llegando justo antes de que yo viniera acá, y ya sabes como es ella, se enteró de todo en segundos – Jasmin pareció comprenderlo todo.

-¿Y quién fue la víctima? – preguntó.

-Espera, espera – interrumpió Teffi - ¿conoces a la abuelita de Alex?

-Sí, claro, ¿quién no la conoce? ¡Es famosa por todo el mundo! Aunque sí está media loquita. Ya bueno, ¿quién fue la víctima?

-Pues, Gustav y…-dudó en decir la última palabra por el miedo de cómo Jasmin iba a reaccionar-. Y… ¿tú?

-¿Yo? Jajjaja – Alex se sorprendió ante esa reacción-. Ay Alex, ¡sabes que la magia no funciona conmigo!

-Sí, sabía que tenía que haberlo pensado antes. Pero con Gustav sí funcionó – Jasmin se sintió mal al oír la última frase.

­-Mm… pero yo no le dije que… eso, y tú lo sabes.

-Sí, lo sé. Pero otra personita sí lo hizo y no sé porque está en ese estado deprimente – Teffi se sonrojó.

-¿Ah sí? – preguntó Jasmin todavía sin entender-. ¿Quién?

-¡Pues Tef! ¿¡Quién más?! – Teffi no decía nada en su defensa por miedo a que su voz no sonara muy convincente, y si eso sucedía la iban a molestar aún peor.

-¿¡Teffi?! ¿¡A Teffi le gusta?!

-Al parecer te has perdido de mucho – Teffi seguía sin decir palabra alguna, dejó que Alex siguiera con la historia-. Cuando tú subiste a hablar con Gustav – Alex le empezó a explicar todo a Jasmin – nosotros fuimos a caminar en la playa y creo que debes saber que soy novia de David – comentó con una sonrisa campante.

-¡Enserio! ¡Qué genial! ¡Cuéntamelo todo!

-Ya, ya, pero primero lo de Teffi. Bueno, dijo que estaba enamorada de Gustav entonces pues yo, como buena amiga decidí ayudarla, y le…

-¡¿Ayudarme!? ¡Estás empeorando mi vida! – Teffi la interrumpió.

-¡Hey! Teffi cálmate. Cuéntanos lo que te pasó, ¿no funcionó la poción? – le preguntó Jasmin tranquilizándola.

-¿¡Qué no funcionó?! ¡Claro que funcionó! ¡Y peor de lo que imaginé!

-¿Entonces por qué estás así? – ahora Alex era la que no entendía.

-¡Porque yo no lo quería de esta manera! No sólo quiero que este enamorado de mi por una poción, sino por lo que yo soy.

-¿Entonces por qué no lo enamoraste en vez de decirle que lo amas? – Teffi explotó con esto.

-¡¡Porque tú no me dijiste que podía hacer eso!!

-Pensé que era obvio – dijo Alex calmada. Teffi también se calmó.

-Bueno, igual, las palabras salieron sin querer queriendo. Es que debieron de estar allí antes de que le dijera eso, se veía tan frágil y vulnerable, y me trataba tan bien, que no sé que me pasó.

-Sí, entiendo – comentó Jasmin-. Gustav tiene ese poder sobre la gente, mejor dicho las chicas, las sabe como tratar, por así decirlo.

-Y sabe como tratarlas muy pero muy bien, porque enserio estaba hipnotizada. Claro, hasta que él lo estuvo cuando yo le dije que lo amo. ¡Soy una estúpida! –Teffi se culpó a sí misma.

-No tienes tú la culpa. Ya sabes lo que te dije, al final sí se puede llegar a enamorar enserio de ti. Después de haberle dicho eso no puedes tenerlo todo – le explicó Alex.

-Sí, pero me gustaría – se quedó un rato pensando-. Entonces Jas, ¿cómo te fue con Nick?

Jasmin no se esperaba eso, pensó que le iban a preguntar sobre Gustav, pero sobre Nick no, además pensaba que sólo fue un sueño, que había llegado a su cuarto y se había quedado dormida y había soñado con Nicholas.

-¿Nick? ¿Cómo que Nick?

-Ay por favor Jasmin. Te vimos con Nick en el pasillo – le dijo Alex.

Jasmin se puso roja, sentía vergüenza por que la hayan visto así, pero a la vez estaba aliviada porque no haya sido sólo un sueño. Aparte eso explicaba su segundo sueño, mejor dicho su único sueño hasta que Alex le tiró el peluche.

-¿Ah si? Uf, pensé que sólo lo había soñado.

-Sí, sí, bueno, cuéntanos – la presionó Teffi.

Jasmin se los contó todo, desde lo que pasó con Gustav, porque sin esa explicación no iban a entender lo demás, hasta cuando le dijo a Nick que lo ama y él le respondió igual.

-Entonces, ¿ya son novios?

-No, o sea, mira, según ustedes me dejó dormida, y yo le dije que lo amo entre sueños, mejor dicho pensaba que era un sueño y le dije eso, aparte seguro que él también estaba medio dormido como yo y lo dijo sin saber.

-Por favor Jasmin. Ya deja de engañarte y acepta la realidad. Se aman – le reprochó Alex.

-Alex tiene razón Jas, sean felices.

-No sabes cuanto me gustaría serlo, y más junto a él – dijo Jasmin con angustia-. Pero no creo que pueda ser posible ya que tuve un sueño extraño.

-¿Qué fue? – le pregunto Alex con curiosidad.

-Estaba en la piscina del hotel con Nick, estábamos los dos solos tomando sol, se podría decir que ya éramos una pareja. Y de repente llegó Miley…

-¿¡Miley?! – preguntaron al unísono Alex y Teffi.

-Sí, Miley, ya se que es extraño pero Miley. Bueno, llegó Miley en su bikini de b*tch y le dijo a Nick "Nick, cariño, me pones bronceador". Nick se paró y le empezó a poner bronceador, yo estaba empezando a perder los estribos pero me estaba controlando hasta que Nick terminó de ponerle bronceador y ella le dijo "Nick, ¿quieres ir conmigo a París?". Nick le dijo que sí, entonces yo me puse furiosa y de repente apareció Gustav y lo besé sin saber lo que estaba pensando – al oír la última frase Teffi se puso furiosa-. Tranquila Tef, fue sólo mi sueño.

-Sí estoy tranquila – recobro su tono pálido.

-Como decía, Nick al verme besándolo agarró Miley y la besó, sé que ella quería que eso sucediera, así que dejé de besar a Gustav y él hizo lo mismo con Miley, entonces Miley dijo "Nick vamos a tomar algo hoy en la noche". Yo no resistí más y me abalancé sobre ella jalándola de los pelos, ni Nick ni Gustav hacían algo para detenernos. Y justo ahí sentí el golpe de un peluche en mi cuerpo.

-¡Rayos me arrepiento tanto de haberte despertado, así hubiéramos sabido quien ganaba!

-¡Alex! –Dijo Teffi-. Bueno Jas, no pienses en eso, primero porque no tiene mucho sentido que eso pase, segundo porque Nick nunca va a volver a sentir algo por Miley Cyrus y tercero porque él te ama.

-Sí, mejor ya no pienso en eso. Ya hay que dormir – les dijo Jasmin.

-Sí, mañana va a ser largo, los regalos y todo para pasado mañana – comentó Alex con un bostezo-. Buenas noches – les mando un beso volado y se acostó.

-Buenas noches – dijeron Alex y Jasmin.

Quisieran o no Teffi y Jasmin pensaban en lo que les había sucedido. Era inevitable pensarlo, ambas no querían que pase algo malo, querían su cuento de hadas pero… ¿qué tal si eso no pasaba?


¿Qué pasará con Jasmin y Nick? ¿Seran felices juntos?

¿Y Teffi y Gustav? ¿Gustav logrará olvidar a Jas y enamorarse verdaderamente de Teffi?

¿Cómo será la navidad para todos? ¿Qué recibirán de regalos?

Lo descubriran si dejan muchos reviews ;) Se me cuidan mucho. Trataré de subir más seguido.

Besos

Jas!*