Citas Compatibles

Capítulo 10

¡Feliz Cumpleaños Yaten!

Allí estaba Mina, sentada en una mesa del bar Crown el sábado por la noche.

Había pedido una margarita de limón, para ver si con algo de alcohol lograba apaciguar los nervios que sentía.

Sus manos no estaban quietas, la copa con la margarita daba medios círculos en la mesa. Su pierna izquierda ligeramente subía y bajaba. Era un gesto que no podía controlar. A pesar de que el local estaba inundado por música, ella podía oír los latidos de su corazón fuertemente. Su mente sólo pensaba en el motivo de tantos nervios. Serena la había invitado a celebrar, ese sábado 8 de febrero, el cumpleaños de Yaten, el dueño de sus suspiros. Y lo que la tenía más nerviosa es que hacía un buen rato no lo veía. Prácticamente desde antes de las vacaciones de fiestas de fin de año.

Otra prueba de lo realmente nerviosa que estaba es que Serena le había dicho que llegar a partir de las 8p.m. y ella había llegado una hora antes.

Ella había llevado esos globos inflados con helio en colores brillantes que decían "Feliz cumpleaños" y había comprado un certificado de regalos de la tienda favorita de Yaten, según Serena.

Sabía que no iba a ser la única en esa fiesta. Serena se lo había dicho, estarían invitados tanto amigas y amigos de Yaten. Claro ella no figuraba dentro de esos títulos "amigas", solamente era la amiga de Serena. Y cómo Serena y Seiya habían organizado la fiesta fue cómo consiguió la invitación para el evento. Eso la entristecía un poco.

Sí que había intentado hacerse amiga de Yaten, pero ¡Carambas! Ese hombre la anulaba, ella toda alegre, extrovertida, siempre con un tema de conversación en mente. Frente a él era todo lo contrario. Simplemente se metía en un caparazón en su presencia. Dudaba mucho que él reconociera su voz, porque lo poco que lograba decir en su presencia eran monosílabos, escasos monosílabos, porque por lo demás se comunicaba con movimientos de cabeza.

Sumergida en esos pensamientos estaba, cuando comenzó a notar que las demás mesas que había reservado se comenzaban a llenar por otras personas, "los amigos y amigas de Yaten", pensó.

Constató su reloj y en efecto ya eran las 8pm. Se apresuró a buscar su celular entre la cartera, le escribió un mensaje a Serena "Sere ¿Dónde estás?". No quería parecer como una colada en la fiesta. Si la gente la veía con Serena, la novia del primo de Yaten, las cosas serían un poco más sencillas. O por lo menos eso creía.

Justo cuando estaba dejando el celular en la mesa, alzo la vista y se aproximaba Rei. Respiró con alivio. Por lo menos, ahora serían dos las coladas en la fiesta y no sólo ella.

Rei la saludó con un beso en la mejilla y tomó asiento junto a Mina— ¿hace rato que llegaste?—preguntó Rei, no la estaba viendo a la cara porque trataba de localizar a un camarero para pedir algo.

-Hace cinco o diez minutos. —mintió, mordiéndose el labio como castigo.

-Ummm—atinó a gruñir Rei, dejando de buscar un mesero con la mirada y volviendo sus ojos a la copa que tenía Mina en la mano— ¿Y cómo conseguiste esa copa tan rápido sí parece que aquí nadie atiende? Además prácticamente te la has acabado. Una copa de margarita en cinco o diez minutos.

Rei conocía muy bien a Mina, y sabía que era capaz de haber llegado desde las 5 de la tarde que abrían el bar.

-Tenía sed. —otra mentira más. Al pronunciar las palabras no miró a la cara a Rei. Rei tenía manías de detective y si no cambiaba de tema seguiría con las preguntas. —pero si gustas puedo ir a buscarte una copa yo misma. ¿Qué deseas tomar?

-¿Intentas desviar mi curiosidad?, Minako Aino—le inquirió Rei, que había cruzado sus brazos sobre el pecho para lograr un poco de intimidación.

Mina no quería dar explicaciones. Si le decía a Rei que había llegado una hora antes, las preguntas no iban a acabar ahí. Ella querría saber el por qué. Y, aunque era obvio su interés por Yaten. Rei querría que Mina se lo comprobara con sus palabras. Siguió mirando por todo el bar a ver si localizaba a un mesero que la salvara de inminente interrogatorio. Pero los milagros existen y justo en ese momento entraban Seiya y Serena.

-Allí vienen Serena y Seiya. —dijo en voz alta mientras agitaba las manos para llamar la atención de los recién llegados.

-Salvada por la campana, Mina—murmuró Rei entre labios.

Y aunque Mina no escuchó lo que dijo por lo alto de la música. No hizo falta. Sabía que por este momento la había librado con Rei.

-¡Hola chicas!—dijeron al unísono Seiya y Serena mientras saludaban con besos en la mejilla a cada una.

-Voy por un trago—declaró Rei- ¿Alguien quiere uno?—Rei estuvo a punto de agregar si Mina quería un refill de su margarita, así los demás sabrían que llevaba más tiempo del declarado en ese lugar. Pero le pareció que con ella sola torturándola era suficiente.

Serena y Seiya hicieron sus pedidos. Mina le agradeció el gesto, pero declinó la oferta.

-Mina, no contesté tu mensaje de texto ya que estábamos aquí mismo buscando estacionamientos y era cuestión de minutos que estuviéramos dentro ¿acababas de llegar cuando me mandaste el texto?

-Sí—otra mentira, bueno la misma mentira pero para otra persona. "Dios son mentiritas blancas" pensó.

-¡Qué bonitos globos!—observó Seiya.

-Sí, son para el festejado.

-Por cierto—agregó Seiya, mirando su reloj de pulsera—Ya debería estar aquí, es su fiesta y debió haber llegado primero que los invitados para recibirlos.

Mina estaba dándole un sorbo a su margarita y casi se atraganta. En ese momento apreció la tardanza de Yaten, sino no hubiese sabido cómo actuar con él.

-Sólo tiene media hora de atraso. Hoy es su cumpleaños puede hacer lo que quiera. —dijo divertida Serena.

Rei volvió con los tragos. Y se sentó a la mesa.

-Y Taiki, Darien y Diamante, deberían haber llegado también. —dijo Seiya mirando hacia la entrada del local a ver si los mencionados aparecían.

-Taiki es el hermano mayor de Seiya, el que es médico. Darien y Diamante son amigos de Taiki, también son médicos. —les aclaró Serena. Era la primera vez que saldrían a festejar con ellos ya que como estaban en sus estudios de especialización raras veces coincidían en una salida.

-Es una lástima que Amy no nos haya podido acompañar—comentó Rei.

-Sí, la pobre tiene tres exámenes súper difíciles esta semana—agregó Serena.

-Miren allí vienen Lita y Andrew —dijo Mina señalando hacia la entrada del local.

En cuestión de segundos los nuevos arribados estaban saludando con beso a la mejilla a las chicas y estrechones de manos entre caballeros se incorporaron a la mesa colocando el dulce del cumpleañero en medio.

-Espero que el dulce le agrade al cumpleañero, lo hice tal cual me lo pediste utilice chocolate y almendras con relleno de cheesecake. Pero pensé que sería difícil repartirlo en este lugar así que hice cupcakes de chocolate para que los invitados puedan tomar y comer y el festejado se lleve su dulce a casa y lo reparta después con más calma.

-Vaya Lita, eres toda una experta—comentó Mina.

En tanto Andrew ayudaba a Lita a armar el dulce, había tres pisos, el primero y el segundo de abajo hacia arriba estaban llenos de cupcakes. Y en el último piso estaba el dulce de chocolates con el famoso "Feliz cumpleaños".

-Al fin llegan esa tripleta—comentó Seiya agitando la mano para llamar la atención de su hermano y sus amigos.

Cuando los tres llegaron a la mesa se hicieron las presentaciones correspondientes y todos trataron de tomar asiento alrededor de la mesa que ahora con 9 participantes y un enorme dulce en el centro se había tornado ridículamente pequeña, por lo que optaron por unir otra mesa.

Darien, estaba segura que ese era el nombre que escuchó Rei a pesar de la música alta, era el nombre del chico pelinegro del grupo recién llegado, se había ofrecido a buscar la ronda de bebidas para todos. Todos hicieron su pedido y Darien junto con el chico peliplata partieron a la barra a buscar los tragos.

Disimuladamente Rei lo siguió con la mirada, era extraño pero cuando le dio el apretón de manos, sintió como una pequeña corriente eléctrica, bueno también pudo ser la estática. Pero cuando se acercó y depósito ese suave beso en la mejilla sintió que su corazón se detuvo. Y luego latió tan desbocadamente que pensó que se le saldría por la garganta. En un gesto inconsciente tocó su mano para tratar de grabar la sensación de calor que le había dejado ese chico. Estuvo a punto de llevarse la mano a la mejilla justo en el lugar donde él había depositado el beso pero se detuvo, cuando lo hizo soltó el aire de sus pulmones y sólo así cayó en cuenta que había estado reteniendo la respiración.

Se asustó.

Por primera vez en su vida había experimentado tan extraña sensación por un chico.

Cuando el regresó y repartió las bebidas. Ella le agradeció y él le dedicó una sonrisa por respuesta. Y entonces lo supo.

Se había enamorado de él. De Darien.

Le quitó la mirada, no quería ser obvia. Estaba comenzando a ponerse nerviosa. Por primera vez en su vida. Sintió un leve golpe en las costillas y cuando miró era Mina que trataba de llamar su atención. Entonces cayó en cuenta que había estado en silencio por demasiado tiempo.

-¿Qué te pasa?—le preguntó Mina—Estas como en la luna.

-Sólo pensaba, ¿por qué?

-Viste al hermano de Seiya, Taiki. No se te hace conocido, sé que lo he visto en algún lugar.

-A lo mejor, es médico. Alguna vez que fuiste al hospital, quizás allí fue que lo viste.

-No lo creo. Por ahí en un rato me acuerdo de donde lo vi. Pero, estás segura de que estás bien. Mira que no hablas. De repente te pusiste pálida. Después te pusiste roja, tan roja que pensé que tus orejas le saldrían humo, porque parecía que estaban a punto de quemarse.

-Estoy bien. —lo dijo más como para convencerse a ella misma que a Mina, luego pensó en qué momento se habían invertido los papeles. Ella era la que estaba interrogando a Mina. Ahora Mina la interrogaba a ella.

-No lo pareces Rei Hino

-¡Al fin aparece el cumpleañero!-exclamó Seiya. —una hora de retraso.

Rei supo que se había salvado de las preguntas de Mina.

Mina, por ese momento perdió el interés en Rei, y se concentró en ver en el recién llegado, estaba tan guapo como siempre. Llevaba una camisa en azul marino que resaltaba el rubio plata de su pelo y sus hermosos ojos verde esmeralda. E iba sonriendo, tan galantemente. Pero iba… acompañado.

Una delicada mujer enfundada en un vestido color lavanda que resaltaba ese cabello con destellos color verde aqua y tenía un perfil tan delicado, su piel parecía una porcelana. Era Michiru Kaioh, la violinista.

La pareja recién llegada estaba siendo retenida en las demás mesas donde se encontraba, los otros amigos y amigas de Yaten.

Por lo que Mina pensó que si había un momento para escapar, era ahora. Estaba tan triste, que en ese momento sólo tenía ganas de hundirse en su sillón favorito con un enorme pote de helado y ver Titanic, justo en la parte donde Jack Dawson se hunde y llorar y llorar, por el resto de la noche. Que ilusa había sido, nunca había tenido esperanzas con él. Pero como toda chica le gustaba soñar con el amor. Y pensó que él sería algún día su amor.

-Creo que sólo son amigos—esa era la voz de Serena, sólo la voz porque estaba tan decaída que no tuvo fuerzas para girar la cabeza hacia donde Serena estaba, seguía observando a la feliz pareja.—No te pongas triste. Él no ha dicho nada que ellos estén saliendo, todavía tienes esperanzas.

Estaba a punto de romper en llanto, las palabras de Serena le parecieron irónicas en ese momento. Pero lo pensó mejor, así que lo que iba a ser llanto terminó siendo una amarga carcajada. Pero las lágrimas, malditas lágrimas igual querían salir así que se levantó, pidió permiso y se dirigió al baño.

Se encerró en uno de los apartados de baño y lloró, lloró. Hasta que logró contenerse al fin. No se dio cuenta cuanto tiempo había pasado. Fácilmente pudieron ser 10 minutos o pudo ser una hora. Ya había trazado un plan, se lavaría la cara. Se retocaría el maquillaje. Alegaría algún trastorno digestivo y se marcharía de aquel lugar.

Pero cuando salió no esperaba encontrarse con Rei.

-¿Estas bien? – parece que esa era la pregunta de la noche.

Rio con ironía. —En realidad no lo sé.—le dijo mientras se acercaba al lavabo a lavarse la cara y retocarse el maquillaje.

-¿Qué piensas hacer?

-Por el momento, fingir enfermedad y después irme a mi casa. Ya después veré que hago.

-Serena dice que no son novios.

-Si eso ya me lo dijo.

-¿Entonces pretendes marcharte y dejarle el camino libre a esa chica? – le cuestionó Rei en un tono algo desesperado.

-Él nunca ha demostrado interés por mí. Siempre ha sido mi amor platónico, como tú y Lita lo llamaban. Y los amores platónicos son sólo eso. Imposibles.

-Ay Minako Aino, para algunas cosas eres testaruda y para las otras simplemente tiras la toalla en el primer intento.

-Supongo que tienes razón—contestó Mina en un tono desanimado sin ganas de que su amiga siguiera hablando de Yaten.

Rei noto su incomodidad y prefirió cambiar de tema.

-Creo que ya sé de donde habíamos visto al hermano de Seiya. ¿Recuerdas el día que salimos con Amy al casino?

-Oh, claro. Él es el chico que le gusta.

-Si mi memoria no me engaña, él es el mismo chico que ella nos contó la había tratado mal. Con sobre nombres o sarcasmos.

-¿Qué hacemos? Se lo contamos a Amy—preguntó Mina.

-No creo que por ahora sea lo correcto, creo que primero deberíamos tratar de obtener un poco de información con Seiya y si podemos tratar de acercarnos a él y corroborar si él es así con todo el mundo.

-Y ¿Cuándo haremos eso?

-Hoy, esta noche, ahora.

-Pero Rei…

-Ah cierto, tu tenías un plan de escapada perfecto. Vamos Minako Aino no seas cobarde. No te quedes por Yaten. Quédate por Amy. Ayudaremos a una amiga.

-Haré el intento, pero si el ver a Yaten con esa chica me hace sentirme mal, me iré y sin presentar ninguna excusa.

-OK, trato hecho. —dicho esto, Rei extendió la mano para sellar el pacto con un apretón de manos.

-No cabe duda que no te equivocaste al estudiar derecho. Serás una gran abogada. Con tantos argumentos marearas a los jueces y todos tus casos siempre los ganarás.

-Eso espero. —le dijo Rei sonriendo.

Cuando regresaron a la mesa. Tanto Lita como Andrew, Seiya y Serena salían a bailar. Diamante estaba invitando a Michiru y esta con una sonrisa aceptaba la invitación. Darien le dirigió una radiante sonrisa a Rei quien sonrojada se la devolvió. "Sonrojada, Rei Hino sonrojada, esto es el fin del mundo" pensó Mina. Mina observó a Darien levantarse y sacar a Rei a bailar.

La mesa había quedado prácticamente vacía sólo estaban Taiki, y Yaten. Y para completar su mala suerte. O sería buena suerte. Taiki se disculpó y se levantó de la mesa. "Taiki se disculpó, por lo menos tiene modales" pensó Mina, recordando que tenía que investigarlo.

Se habían quedados solos en la mesa. Sólo Yaten y ella.

Se aclaró la garganta. Esperaba que él, por la música, no lo hubiera notado.

-¡Feliz Cumpleaños, Yaten!—dijo Mina, tratando se sonar lo más natural posible.

-Muchas gracias, Minako. —le contestó él amablemente.

-¡Oh! Por favor llámame Mina.

-Claro, Mina. —le dijo Yaten con una de esas sonrisas que la desarmaban .—deseas un trago o deseas salir a bailar.

"Me está hablando a mí", pensó. Ligeramente miró alrededor por si hubiera alguien más.- eh, un trago está bien.

-Un tragó será. – y se levantó hacia la barra en busca del trago.

Quería ir a bailar claro que quería. Pero no confiaba en que sus piernas pudieran soportar todo ese nerviosismo que estaba sintiendo. No quería volverse a ilusionar pero sin duda, una llamita de esperanzas se había alojado en su pecho.


hola!

estoy tratando de actualizar cada semana, gracias por sus reviews chicas.

me hacen seguir adelante.

ya casi estamos en el 14. o sea que se nos esta acabando la historia.

saludos a todas.