El pájaro dorado
El día más espectacular de mi vida
Se había levantado muy tarde, cuando ya el sol estaba en el punto más álgido de su recorrido.
Era un aburrido domingo de verano y no tenía nada mejor que hacer.
De hecho, estaba muy aburrido porque llevaba haciendo lo mismo cada día desde que había cumplido los once años: esperar, esperar y esperar.
Pero nada.
¿Es que acaso no iba a llegar nunca?
Empezaba a estar de acuerdo con la burla de su abuela: quizás haber hecho magia solamente una vez en la vida no bastaba para que lo admitieran en el prestigioso colegio Hogwarts.
Dale de nuevo a la abuela, hijo, le decía el señor Pettigrew en tono de broma.
De hecho, todo el mundo bromeaba a su costa. Todos daban por supuesto que lo iban a admitir, pero Peter podía ver en el fondo de sus ojos que tenían miedo.
¿Porqué, entonces, lo torturaban de ese modo?
Se levantó con parsimonia. No quería bajar a desayunar y no encontrar nada encima de la mesa de la cocina. Ni ver el rostro de decepción que su padre iba a esconder detrás del Periódico Profético. Ni el de su madre, con una sonrisa de ánimos pintada en la cara.
Bajó peldaño por peldaño las escaleras, hasta llegar al rellano de la casa.
Dobló hacia la cocina.
–¡Peter! –exclamó la voz de su madre– ¡Ha llegado!
Se le paró el corazón durante unos instantes.
...
¡Perdón por la tardanza! Acepto amenazas de muerte si me retraso demasiado, gracias =D
Dedicado a Popis, Evasis, Dramione Black y Awan Black (todos somos familia, ¿a que sí?) por la pacienca y haber dejado un rr.
