Hola a todos! (Algo tarde pero lo traigo xD) el capitulo 10! Este es de mis capítulos favoritos, tanto por como lo he narrado como por el lo que pasa jojojo. Espero sinceramente que os guste!

Muchas gracias por los reviews! cada nuevo review me impulsa a seguir escribiendo feliz *w*.

Guest: ¡Aw nuevas preguntas! Las espero siempre con ansias, me alegra saber que no me odias jajajaja, es que la gente que abandona fics... fdjfidhfi No puedo... Creo que por eso siempre me da miedo empezar de nuevo a leer un fic, siempre voy con la idea de que puede abandonarlo y eso me frena muchísimo, soy una persona que necesita saber lo que pasa hasta el final y como me dejen algo inconcluso yo misma me invento el final jajajaja. Si ellos la reconociesen se la llevarían con ellos y meh... Yo quería que Shinichi y ella se encontrasen en otras circunstancias, además... Ella no los miró a los ojos en ningún momento y se movía todo lo posible para despistarlos jajaja, esta vez espero que te guste al 100%... Bueno o casi xD Responderé alguna de tus preguntas, aun que ya están en el capitulo: Haibara tiene demasiado miedo a ser descubierta, pero ella realmente si quiere ayudarle. Heiji si se lo cuenta xD como tu has dicho, puedo hacer que no se den cuenta una vez, pero dos veces ya es demasiado, no quedaría realista en absoluto! pero bueno lalalala... Está TODO respondido en el capitulo de todas formas, ahora si que he sido buena xD

Guest: XDDDDDDDDDDDDD Tú comentario me ha hecho reír muchísimo, tu forma de expresarte tan intensa me recuerda a mí. Realmente este es mi final, el que siempre he deseado ! Muchas gracias por dejarme review, de verdad que me alegráis el día!

Guest: Yo creo que también me he leído *casi* todos los fics de ShinRan jajajaja, bueno al menos hace años me los tenía todos leídos. No te preocupes, aquí estoy yo para llenar el mundo de ShinRanismo! xDDD Lo continuaré hasta el final, voy en el capítulo 19 de la historia ^^ está todo controlado.

MouriKudo Aw pues escribo siempre 7,8 o 9 paginas de Word xDD a veces menos, a veces más, pero siempre intento que sean al menos 2,000 palabras jajaja Este es algo más largo así que espero que lo disfrutes muchisimo, creo que te gustará ^^ ! Gracias por todos los review :).

Bueno, bueno, bueno! Allá va el capitulo 10!


Desde Osaka

No recordaban exactamente cuanto tiempo llevaban discutiendo sobre quien era el mejor detective de Japón, ya había oscurecido y las casas de los alrededores habían encendido las luces dejando en el aire un leve rastro de olor a comida recién hecha.

—¿Podéis parar ya, idiotas?, tengo hambre —Les reprochó Kazuha cogiéndole el teléfono al moreno.

—¡Dame eso!

Heiji intentó quitárselo sin mucho éxito mientras ella se alejaba de él poco a poco.

—Si queréis, podéis venir a cenar —Les dijo Ai a la parejita. —Decidle a Kudo que baje también.

Dicho esto, se fue por donde había venido dejando a los de Osaka sorprendidos.

—S-Será mejor que entremos... —Sugirió Kazuha.

Pocos minutos después, Conan se reunió con ellos en la cocina del profesor. Estaban todos sentados alrededor de la mesa, esperándolo frente a un delicioso Sashimi hecho por el profesor Agasa.

—A ti te he preparado Ochazuke, profesor —Le recordó Ai, que ni siquiera en esas circunstancias olvidaba su dieta.

El pobre Agasa asintió a duras penas mientras Conan se sentaba en la mesa al lado de Heiji.

—Y bien... ¿Qué hacéis aquí? —Preguntó sabiendo perfectamente la respuesta.

—Ayudarte a encontrar a Ran, por supuesto —Respondió el moreno mientras Kazuha asentía enérgicamente.

—Pues llegas tarde, ya la he encontrado —Respondió sirviéndose.

—¡¿Cómo?!, ¿Dónde está? —Preguntaron los dos al unísono.

—En Minato —Respondió el pequeño mirando a Haibara con expresión seria y decidida.

Kazuha y Heiji también miraron al instante, comprendiendo el pensamiento del otro, mientras aquel nombre retumbaba en las profundidades de su memoria.

—¡Mei! —Dijeron.

Por primera vez desde que los de Osaka habían llegado, Conan les prestó toda su atención.

—¿La habéis visto?

—Sí, Kazuha se había empeñado en ver el barrio porque una amiga suya le había hablado de él, y como nos perdimos, fuimos a tomar algo a un bar por allí cerca —Le contó rápidamente.

—No la reconocimos... ¿Cómo hemos podido ser tan tontos? —Se preguntaba Kazuha rompiendo a llorar.

—Nosotros no lo podíamos saber, Kazuha —Heiji intentaba calmarla.

—Ella... ¿Estaba bien? —Conan formuló la pregunta que más necesitaba y al mismo tiempo le costaba hacer, su corazón no iba a aguantar mucho más ese ritmo frenético.

—Si, debo decir que sabe fingir muy bien, porque nos engañó completamente, parecía feliz —Le respondió.

Un secreto alivio ascendió hasta su corazón, calmándolo, necesitaba asegurarse siempre que se le presentaba la oportunidad de que Ran no corría ningún peligro.

—Pero, Kudo, ¿Si sabes donde está, por qué no vas a por ella?

—Descuida, yo también me lo pregunto a cada segundo, pero deberías preguntárselo a ella —Le respondió señalando a Haibara con la cabeza.

—Cuando piensas con el corazón Kudo, acabas cometiendo fallos irreparables —Respondió ella. —Tú y cualquier ser humano.

—Y tú dijiste que ellos estaban limpios —Le recordó por enésima vez.

—¡Pero pueden secuestrarlos, Kudo!

—Primero tendrían que saber que ella estuvo allí, y si la traemos de vuelta ellos no correrán ningún peligro —Le respondió tercamente.

—Como algo salga mal...

—¡Ya está bien!, No podemos ocultarnos eternamente Haibara —Le cortó. —Llegará un día, en el que tendremos que enfrentarnos a ellos, por algo estás creando el antídoto.

La castaña lo miró con miedo en los ojos, todos sabían cuanto temía ella a los que una vez la intentaron matar.

—Mañana tendrás todo listo —Le respondió abandonando la mesa, dejándolos solos.

—Será mejor que nos vayamos a dormir, mañana será un día largo —Les contó Conan a los chicos.

—¿Pero irás a buscarla?, yo te acompañaré —Le dijo Heiji.

—¡Y Yo! —Se apuntó Kazuha.

El pequeño iba a negarse rotundamente, pero Heiji le miró un instante transmitiéndole sus verdaderos sentimientos.

—''Yo habría hecho lo mismo Kudo, solo querría lo mejor para Kazuha" —Pensó.

Conan asintió levemente sonriendo, al fin y al cabo él tenía razón, con su ayuda Ran estaría más protegida.

—Kazuha tu no puedes acompañarnos, traeremos a Ran sana y salva pero puede ser peligroso, ¿me entiendes?

—¡Yo quiero ir! —Insistía la muchacha.

—Puedes quedarte con Haibara y ayudarle con el antídoto si quieres —Aventuró Conan.

A Kazuha no le hacía mucha gracia, pero cualquier cosa era mejor que no hacer nada.

—Está bien —Asintió.

Los chicos se fueron a dormir tras ultimar los pocos detalles del plan, el cual consistía en fingir ser parientes cercanos de Mei para que los Aizawa no intentasen quedársela.

—El profesor Agasa ha hecho acreditaciones falsas —Le había explicado Conan.

Los de Osaka dormirían en casa del profesor mientras él había elegido irse a su casa. Necesitaba descansar en su lugar particular, tranquilo y ajeno a la realidad que se le venía encima.

—Aquí hemos pasado tantos momentos juntos... —Dijo Conan desde lo alto de las escaleras, mirando el gran salón.

Recordaba múltiples momentos de ellos dos juntos correteando por el salón bajo la atenta mirada de Yukiko.

Sonrió sin poder evitarlo y pensó que dentro de poco podrían corretear por allí como tiempo atrás.

—Volvemos a ser unos enanos —Se dijo divertido caminando hacia su habitación.

Con esa idea feliz en la cabeza se dirigió a su cama para intentar dormir, a pesar de que sabía que no lo conseguiría.

—"No puedo estar tranquilo hasta que te tenga a aquí a mi lado y me digas que realmente no te han hecho nada"

A pesar de las múltiples pruebas que tenía de que Ran estaba sana y salva, no se quedaría tranquilo hasta verlo con sus propios ojos.

Ahora solo debía tranquilizarse e intentar dormir lo máximo posible, pensó mientras cerraba los ojos fuertemente...

Cinco horas después, su despertador sonó apagando sus sueños y encendiendo sus sentidos. Había llegado él tan ansiado momento.

Bajó los escalones de dos en dos poniéndose la camiseta y corriendo hacia la casa del profesor donde Heiji lo esperaba listo para irse cuanto antes.

—El tren parte a las ocho, llegaremos allí a las diez y media aproximadamente —Recitó.

—Perfecto —Respondió Conan mientras cogía su mochila.

—¿Te la tomarás ahora? —Refiriéndose al antídoto.

—No, esperare a llegar a Minato, no puedo pasearme tranquilamente por transportes públicos con mi verdadero cuerpo.

—Vale, te espero en la entrada —Le dijo al ver a la pequeña científica aparecer.

La castaña se acercó para entregarle al pequeño detective la famosa píldora.

—Te durará aproximadamente veinte horas —Le aclaró.

—Bien, muchas gracias Ai —Respondió sinceramente.

Guardó la pastilla cuidadosamente en la mochila y se dispuso a irse, cuando ella lo frenó.

—Lo siento mucho, Kudo —Le dijo —No le deseo ningún mal a la chica de la agencia de detectives.

—Lo sé, Haibara —Le respondió desde el umbral de la puerta —Pero recuerda que nosotros los encontraremos primero, Akai y Jodie trabajan en ello más que nunca.

Salió por la puerta al fin, dejándola sola en aquel salón en penumbra.

—Ellos nos encontraran antes... Como sigamos cometiendo tantos fallos —Dijo a la nada.

Conan, por su parte, salió disparado hacia la entrada donde lo esperaba Heiji.

—¡De prisa, Hattori!

—¡Si eres tú el que tardaba!

Fueron directamente a la estación de tren de Beika y cogieron el tren hacia Minato. Conan repasaba en su mente el plan en todo momento, deseaba tomarse de una vez la píldora que guardaba celosamente en su mochila.

—Debemos buscar un lugar apartado para que puedas tomártela sin que nadie te escuche, yo recuerdo haber visto un callejón cerca del bar que es perfecto —Le decía Heiji mientras observaba el paisaje por la ventana.

—Sí, y después esperar a que ella llegue.

—Ayer eran las cuatro y media aproximadamente cuando nosotros fuimos al bar.

Los dos detectives aclaraban los últimos detalles del plan mientras viajaban. A Conan las horas se le pasaban muy lentas y no sabía ya que hacer para entretenerse.

—¡Kudo, Cálmate! —El pequeño detective estaba poniendo al moreno nervioso.

Quedaban apenas unos minutos para que el tren anunciase su llegada y Conan ya estaba de pie esperando para salir.

—"Este chico es un caso aparte"—Pensó Heiji.

Bajaron del tren a toda prisa en cuanto se lo permitieron y corrieron bajo aquel sol abrasador hasta la zona del bar.

—El callejón debería estar por aquí —El moreno miraba hacia todos los lados mientras intentaba recordar.

—Debe ser ese de allí, ¿No? —Le preguntó Conan señalando con el dedo.

Heiji afirmó con la cabeza y lo acompañó hasta el interior.

—Yo haré guardia desde aquí, tu tomate rápido el antídoto —Le dijo.

—Intentaré no gritar demasiado.

Se cambió de ropas rápidamente, no debía perder un solo segundo, y se llevó la píldora a la boca. No tardó en sentir aquel característico dolor que lo embargaba siempre que se la tomaba, parecía que su corazón fuese a salirsele disparado del pecho, y sus huesos le ardían mientras poco a poco crecían.

—Y-Ya... Queda poco... Ran... —Murmuraba sudoroso, sujetándose a la pared.

Profirió un ultimo grito instantes después, mientras se desplomaba en el suelo.

—¡Oye, más bajo Kudo! —Le dijo Heiji desde la entrada.

—¿Pero tu te crees que lo puedo controlar? —Le replicó entonces un joven de ojos azules llegando a su lado.

Allí estaba, como si todo aquello no hubiese pasado y al fin volviese a ser él, Shinichi Kudo. Seguía igual de alto y de moreno, con aquella característica sonrisa que hacía temblar a cualquiera.

—Estabas más guapo antes —Bromeó el moreno, contento de ver a su amigo con su verdadero cuerpo.

—Ya quisieras, Hattori —Le respondió sonriendo.

Los dos detectives se asomaron al callejón, debían esperar la llegada de la pequeña. Se sentaron pacientes a esperar mientras disimulaban que leían el periódico, Shinichi llevaba la gorra de Heiji para que nadie pudiese adivinar quien era.

—Oye, tengo mucha hambre, ¿Quieres que vaya a por algo de comer? —Preguntó Heiji cinco horas después, mientras hacía el crucigrama.

—Sí la verdad es que yo también tengo hambre.

El de Osaka se iba a levantar para ir a comprar algo cuando vio a lo lejos a la pequeña Mei de la mano de la señora Aizawa.

—¡Eh Kudo!... Ahí está... —Le advirtió.

Shinichi intentó por todos los medios posibles no perder la calma, miró a la pequeña una fracción de segundo y la reconoció al instante. Caminaba de la mano sonriendo, mientras hablaba con Hana.

—E-Es... Ella —Dijo al fin, pues su respiración iba en aumento.

La necesitad de correr hacia ella le impedía pensar racionalmente, pero debía esperar un par de minutos más... No debía estropear ahora su plan.


La pequeña Mei caminaba de la mano de Hana feliz, le contaba una anécdota del colegio mientras se dirigían al bar.

—Sí, me dijo que soy muy lista para mi edad —Contaba.

—¡Eso es verdad!, tu profesora tiene toda la razón.

Ran sabía que eso era debido a que realmente tenía dieciséis años, pero no podía evitar sumar y restar tan fácilmente.

Entraron en el bar donde las esperaba Yume con mucho trabajo que hacer.

—Voy corriendo a la cocina —Dijo Mei.

Hoy tenían más clientes de lo habitual pues había una reunión de viejos amigos en una mesa.

—¿Mei, puedes servirles esas bebidas? —Le pidió la camarera.

Mei cogió la bandeja y se dirigió a aquella mesa donde estaban sentados siete jóvenes riendo a carcajadas.

—¡Aquí tienen! —Dijo dejando la bandeja encima de la gran mesa.

Cuando se giró para volverse, escuchó un grito ahogado, y uno de los comensales cayó al suelo estrepitosamente.

Todos sus compañeros se abalanzaron sobre él intentando ayudarle, pero era demasiado tarde, estaba muerto.

—¡Yume, llama a la policía! —Le pidió Ran.

La camarera estaba petrificada en la entrada de la cocina.

—¿No sería mejor una ambulancia? —Preguntó con el teléfono en la mano.

—No... Ya está muerto —Le respondió la pequeña tocando el cuello de la victima.

—¡Mei, no te acerques! —Hana la apartó rápidamente del cadáver. —Yume llama a la policía.

Lo que Hana no sabía era que Ran estaba muy acostumbrada a este tipo de situaciones, pues su padre era detective y se sabía de memoria el procedimiento.

Algunos clientes habían intentado irse con la confusión del momento, pero dos jóvenes habían cerrado la puerta impidiendo el paso.

—No puede salir nadie, no hasta que se desvelen los detalles de este cruel asesinato —Dijo entonces uno de aquellos dos chicos.

Una voz que sorprendió a Yume, asustó a Hana y dejó a Ran totalmente petrificada.

Lentamente, miró hacia la puerta donde un chico de tez morena y otro de grandes ojos azules la miraban. Su corazón empezó a latir tan fuertemente que casi se ahoga, sin poder al mismo tiempo alejar la vista de aquellos ojos que la hacían vibrar.

Él, por su parte, tampoco podía apartar la vista de la pequeña, era como si un vinculo mágico se hubiese forjado entre ellos, sabiendo que mientras el otro estuviese allí nada podía salir mal.

Y entonces... Vio la luz.


El Sashimi es un plato japonés de origen coreano que consiste principalmente en mariscos o pescados crudos, cortados finamente.

El Ochazuke es un sencillo plato japonés que consiste en un cuenco de arroz, con algún acompañamiento puesto por encima, y que finalmente es cubierto con un chorro de té verde.

¡Un beso!