Penúltimo capitulo

Muchas Gracias a todos los que dejaron sus Review, espero que disfruten este capitulo

Capitulo 10: jugando a querer

Hemos terminado

-entonces ella no me dio explicaciones, simplemente me dejó, me dejó sin importar mis sentimientos, sin importar que le suplique que me diera otra oportunidad, le dije que le amaba y no le importo, Lily, ¿Qué voy a hacer sin Alice?, yo le amo- sollozó el chico refugiándose en los brazos de su amiga.

-dale tiempo James, quizás está confundida- suspiró la pelirroja acariciando con ternura los cabellos alocados de él.

Era verdad que estaba furiosa con él, no quería tenerlo cerca porque sabía que terminaría sacándole un ojo por el mal rato que le hizo pasar la noche anterior, por haberle acusado sin razones y por haberle gritado de esa manera que lo hizo, todo por un tonto paseo en San Valentín con su nuevo amigo Frank.

Pero cuando lo vio allí, sentado en aquel corredor con sus ojitos rojos e hinchados, su estomago se contrajo de dolor e incertidumbre, y juro dar todo por poder sanar cualquier cosa que le pasara a aquel hombre.

Y allí estaba ahora, perdonándolo, escuchándolo y aconsejándolo, aunque su corazón quedara aún más herido que antes.

-ella lo es todo para mí- decía James entre sollozos. Pero lo que no sabía era que todo lo que creía estar sintiendo no era verdad.

Alice le había dejado esa misma mañana después de haber asimilado las palabras de Frank, tuvo una noche entera para pensar que hacer, si seguir adelante con la mentira que se estaba formando o darse por vencida y sacar a su pobre corazón con sólo unos rasguños. Su respuesta la tuvo en su primera clase de la mañana, clase que compartía con Lily Evans, y como si ella fuese ese detonador que necesitaba, ese suero aclarador de dudas, esa máquina del tiempo que trajo uno a uno los recuerdos de ellos dos y ya no podía seguir negándolo, Lily Evans y James Potter se pertenecían.

-no sé cómo me pudo hacer esto después de que le entregué todo, todo de mi, todas las ilusiones, mis miedos, confié en ella- seguía atormentándose el moreno aferrado a la pequeña cintura femenina.

-James deja esto por favor, no lograras nada atormentándote así, Alice te quiere, nunca quiso jugar contigo, ella simplemente…debe tener sus razones, deja que el tiempo cure tus heridas ¿si?, quizás hasta de aquí a unas semanas vuelvan a estar juntos-

-eso es- se separó de pronto de ella y se puso de pie -…voy a conquistarla de nuevo, le demostrare que soy el mejor hombre que puede estar a su lado- sonrió con esa picardía de niño pequeño haciendo travesuras.

-James…- le reprochó Lily desde el suelo mirándolo con diversión.

-Ven vamos- le estrechó la mano para ayudarla a ponerse de pie -…tú me ayudaras- Lily rió asintiendo ante aquella nueva promesa -…pero antes- se detuvo el chico cuando empezaban a caminar -¿Frank?-

-es sólo mi amigo, James- respondió con voz cansina.

-bien, mejor así- dijo arrastrándola nuevamente mientras sentía que su corazón dejaba de doler tanto, lo que interpreto totalmente equivocado, como la nueva aventura de reconquistar a su novia, o ex novia.

La pelirroja simplemente rió mientras comenzaban a correr tomados de la mano

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Y los días pasaron, las semanas pasaron mientras la primavera traía consigo una nueva paz en el ambiente, las flores comenzando a florecer, los cantos de nuevos pájaros, los pequeños y grandes animales que volvían luego de una larga hibernación, el bosque prohibido se veía más vivo que nunca, el lago más cristalino y renovado que muchos otros años, pero la sonrisa de un par de adolecentes era lo que destacaba en aquel gran castillo.

-Corre, Vamos que nos van a descubrir- susurraba un muchacho de gafas mientras tiraba de su compañera quien no dejaba de soltar sonrisitas en aquella silenciosa noche.

-espera James, espera que esto pesa una tonelada- balbuceó deteniéndose para respirar.

-no seas quejona- sonrió James ayudándola con un par de bolsas -…vamos que sólo nos queda un par de pasillos-

Siguieron corriendo en la oscuridad mientras James vigilaba de vez en cuando el mapa.

-era necesario escaparnos por todo esto- se volvió a quejar la pelirroja cuando entraban por el retrato de la dama gorda hasta la sala común.

Lily se dejo caer al sillón más cercano mientras dejaba las bolsas con todas las cajas de bombones que James había sacado de una de las tiendas de Hogsmeade.

-si las flores no funcionaron, espero que esto si- balbuceó el moreno sentándose a su lado con una caja en la mano -…toma te lo mereces- bromeó regalándole una caja de las tantas que había traído y no pudo evitar recordar que aquellos chocolates eran los preferidos de su madre.

-me merezco mucho más que esto pero gracias- sonrió la muchacha agarrando la caja y abriéndola con mucho cuidado -¿quieres uno?- ofreció

James negó con la cabeza pero se acercó a ella y le besó la mejilla -…esto también te lo mereces-

Lily rodó los ojos mientras un tenue sonrojo se instalaba en sus mejillas, pero se distrajo probando los chocolates bajo la atenta mirada de su amigo.

-Cuando pruebe estos chocolates te va a perdonar enseguida, ¡Son Deliciosos!- chilló emocionada mientras pillaba a James desprevenido obligándolo a comerse uno. -¿Por qué sonríes así?-

-me gusta que te hayan gustado, eran los favoritos de mi madre, pero es la única caja que había- sonrió él, burlón, como respuesta.

-¡James!, me diste la única caja que había, ¿Por qué?, debiste dárselos a ella-

-ya, calladita te ves más bonita, vamos que ya debe ser muy tarde y no quiero que mañana te quedes dormida por mi culpa- le obligó a ponerse de pie y la acompañó hasta la escaleras del cuarto de chicas -…gracias- le susurró en el oído con una gran sonrisa.

Lily simplemente le besó la mejilla y subió corriendo la escalera con la caja de bombones apretada en su pecho.

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-¡Evans!, necesito hablar contigo- Lily se detuvo al escuchar semejante grito, de seguro todo el castillo le había escuchado, así que no tenía por donde escapar, Sirius Black sabía cómo conseguir lo que quería, y ese día se le había antojado una charla fraternal, de la que ella quería prescindir.

Pero no podía seguir escapando del moreno Black, ella estaba segura que nunca se podría escapar de aquel muchacho. Así que volteó con su mejor sonrisa y espero con las mejillas encendidas por las miradas de todos los presentes puestas en ella.

-Tanto tiempo Black- saludó como quien no quiere la cosa, como si no hubiese estado huyendo de él desde la mañana -…creí escuchar que necesitas hablar conmigo-

-muy graciosita, pelirroja- se mofó él -¡Vamos!, mueve tu trasero de aquí, que esto es confidencial- bramó para que todos los que le miraban escucharan aquello.

Y Lily no tuvo manera de escapar y menos reclamar, simplemente movió sus pies tras los pasos de él, rezando a todos sus antepasados que le ayudaran con esto.

-Bien, aquí podemos hablar- se detuvo Sirius mirándola detenidamente a los ojos -…Habla-

-¿Hola?- balbuceó Lily confundida.

-ahorrémonos todo aquello, si, si, muy graciosa, yo bien, gracias, que bueno, tu familia, que amoroso, mándale saludos a tu madre, no, no te preocupes, ya termine mi trabajo, muy amable de tu parte, y bla bla bla- Lily abrió los ojos sin atreverse a soltar una sonrisa -…saltémonos la conversación estúpida, tú y yo no somos amigos y si, te odio por hacer sufrir a mi amigo por todos estos años, pero quieras o no, seré el padrino de su boda y de vuestros hijos, así que dímelo-

-¿Qué te diga qué?- susurró con timidez.

-¡¿Qué pretendes esta vez?- rugió.

-hey, Sirius, sabes, yo creo que necesitas con urgencia un profesional, creo que tu cabeza no está bien, ¿Cómo te sientes con respecto a eso?- bromeó la muchacha.

Sirius sonrió burlón -¿con respecto a qué?, a que tú estás enamorado de mi amigo, y aún no se lo has dicho- rió al ver que la sonrisa de la pelirroja se hacía humo.

-no quiero hablar de eso- sentenció intentando huir pero el moreno fue más rápido y la agarro del brazo, impidiendo su huida.

-así que no vas a decírselo- acusó molesto.

-no, él está enamorado de Alice…-

-¡y a mí me gustan los hombres!, ¡no seas tonta Lily!, él muere por ti, a eso que ustedes le llaman amistad, yo le llamo coqueteo y manoseo y…-

-¡Ya!, entendí, no es necesario que me digas porque no tienes ninguna amiga-

-si, por la misma razón que doy gracias a quien sea que este allá arriba por no haberme lanzado su flecha del amor, con el ejemplo de ustedes dos me basta y me sobra para correr ante cualquier estúpido con pañal y flechas rosas-

-muy, muy gracioso Sirius…-

-veo que nos empezamos a tutear, ya te estás haciendo a la idea del matrimonio ¿no?- Rió a grandes carcajadas cuando el pequeño codo de Lily intento dañarlo en las costillas.

-está bien, serás el padrino, pero no te entusiasmes, si es una niña Remus me lo pidió primero-

-¡Eres mala!-

-no quiero que te aproveches de mi pequeña-

-¡Nunca lo haría!, bueno a menos que ella me provocara-

-¡Eres asqueroso!-

Ambos se rieron por largo rato y se fueron abrazados hasta el gran comedor.

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La chica caminaba hecha una furia, sus puños fuertemente apretados a un costado de su cuerpo mientras recordaba la escena de la noche anterior.

Se había levantado esa mañana con la decisión tomada, se había prometido a ella misma que haría lo que fuera por ver a James feliz, y si eso implicaba lo que estaba por hacer, lo haría, aunque tuviese que arrodillarse y suplicar, lograría que Alice le escuchara.

James era un chico sensacional, amable, dulce, caballeroso, divertido, inteligente, y con el corazón más hermoso que hubiese conocido jamás, y ella no podía entender como aquella chica, que hace semanas decía quererlo pudiese estar haciéndole aquello ahora, lo tenía destrozado.

-¡Maldición!- masculló a la nada tratando de reprimir sus sentimientos.

Sirius tenía razón, pensó volviendo a maldecir, estoy enamorada hasta las patas

Podía escuchar las carcajadas del moreno mientras ella descubría que ya no tenía nada que hacer, ese sentimiento en su pecho no iba a desaparecer y menos cambiar por uno de amistad, estaba enamorada de James desde hace mucho tiempo atrás y ya no podía seguir negándolo, lo único que le quedaba por hacer lo estaba llevando a cabo en ese momento.

Salió a los terrenos del castillo y diviso a la persona que andaba buscando.

"-¿James?- Lily susurró asustada cuando el muchacho se tambaleo en la oscuridad hasta su cama -¿Qué haces aquí?, ¿Cómo subiste?, shshsh…cuidado que puedes despertar a las demás-

James logró llegar hasta la cama de la muchacha y se recostó a su lado, guardó silencio para no alertarla del estado en que venía pero fue inútil el olor a alcohol le pegó de lleno en la nariz de la pelirroja.

-Dios- chilló la muchacha sentándose para poder verle -…estás cocido-

-Lily- balbuceó completamente ebrio -…sólo quiero estar a tu lado y dormir, ¿déjame si?-

-¿pero qué ocurrió?, ¿Dónde te habías metido?, ¿Sirius estaba contigo?, Remus les estaba buscando como loco…-

James le calló tapándole la boca con una mano y la obligó a recostarse a su lado nuevamente.

-me escape de Sirius- sonrió como si aquello fuese divertido, mientras Lily le miraba furiosa -…de seguro debe estar pensando como volver sin la capa- volvió a reír de forma tonta apretando a la pelirroja hacía él.

-James…-

-no quiero hablar de ello, por favor- susurró.

-¿Qué te ocurrió?- insistió la chica.

-Ella volvió a rechazarme- soltó en un hilo de voz -…ella me dijo que no volvería conmigo, que no me podía querer…que tratara de entender…simplemente me dejo nuevamente, y yo ya no sé qué hacer-

Lily se abrazó a él con más fuerza aún, escondiendo la cabeza del moreno en la curva de su cuello mientras sentía la respiración pesada de su amigo haciendo estragos en su corazón.

-no sé qué decirte- se sincero.

-no digas nada, sólo déjame quedarme aquí contigo, no te alejes de mi nunca, nunca- suplicó James con la voz contenida.

-nunca- prometió Lily alejándose un poco para poder mirarle a los ojos.

Ambos se quedaron allí completamente juntos mirándose a los ojos, simplemente observándose, queriéndose decir todo pero a la vez sin decirse nada.

Hasta que la pelirroja suspiró y lanzó una risita contagiosa.

-tu aliento me está afectando- bromeó -…creo que terminare más ebria que tú-

James rió con ella y se acurrucó nuevamente entre sus brazos.

Lily se dejo hacer cerrando sus ojos y disfrutando del calor del que sabía, sería el gran amor de su vida.

Y con ese pensamiento se durmió, y no notó cuando otro muchacho entraba a la habitación igual o peor de mareado y pasado en trago que el que dormía a su lado, así que cuando despertó no supo porque James ya no estaba a su lado, ni porque aquel espacio donde él había estado se encontraba completamente frío. Simplemente se concentró en la idea que había surgido en su cabeza, ella pelearía por la felicidad de aquel hombre, estaba dispuesta a todo."

-¡Alice!- gritó cuando la vio bajo la sombra de un árbol junto a Frank.

La muchacha le vio y sonrió sin notar el tono enojado de la pelirroja.

-hola Lily- saludó cuando la vio acercarse.

Frank se había puesto de pie también y saludó a Lily con un movimiento de cabeza.

-debemos hablar- soltó la pelirroja cuando la tuvo frente suyo -…a solas- agregó mirando al chico -¿puedes acompañarme?-

-claro- contestó Alice algo extrañada, pero miró a Frank por una disculpa y siguió a Lily hasta el castillo -¿Qué ocurre?- preguntó cuando ya llevaban la mitad de camino sin pronunciar una palabra.

-mira Alice, sé que no soy nadie para meterme en este asunto pero James me importa, le quiero y quiero que sea feliz- comenzó Lily sin dejar de caminar -…entonces quiero saber qué es lo que pasa, tú le quieres, sé que lo haces, y él también me lo ha dicho muchas veces, ha hecho de todo por reconquistarte, por saber cuál es la razón por la cual lo apartas de ese modo de tu vida…-

-es mejor apartarse ahora antes que sea realmente tarde, Lily- le interrumpió la morena -…esa relación, así como estaba, no daba para más y creo que tarde mucho en darme cuenta-

-¿pero qué dices?...-

-que James y yo nunca podríamos ser más que amigos, fue un error de mi parte llegar a creer lo contrario-

-Alice por favor, James está sufriendo, él te ama, te necesita, por qué eres tan egoísta…-

-no soy egoísta, lo que menos soy es eso, estoy poniendo su felicidad ante la mía, y no me arrepiento- Alice se detuvo al darse cuenta hacía donde la conducía la pelirroja -…no entrare- sentenció mirando el retrato de la dama gorda.

-sólo quiero que converséis, que puedan superar esto, James está destrozado, él lo único que quiere es recuperarte, pero si tú ni siquiera piensas en que exista una oportunidad, díselo, pero claro, para que él pueda dejar de sufrir, para que sepa que va a tener que olvidarte-

Alice negó con la cabeza, una sonrisa se posó en sus labios, pero no una sonrisa de diversión, sino una de ironía, las palabras de Lily estaban grabadas en su mente mientras ella le hacía entrar.

Y la miró allí ante ella, guiándole hasta la habitación de James y se reprimió de gritarle en la cara que estaba dejando escapar al amor, así que subiría y se los gritaría a ambos, para que dejaran de jugar a las gallinitas ciegas y pudieran amarse libremente.

Lo que sucedió luego fue algo que ninguno de los tres esperaba.

Lily abrió la puerta sonriente, pensando que estaba a punto de solucionar el problema de James, reconciliándolo con Alice.

Alice miró sin ninguna expresión más que verdadero asombro toda la habitación.

Y James, James sintió que su pecho se apretaba, que algo muy dentro suyo se destruía, y quiso gritar a pesar que su cabeza dolía horrores. Pero lo que nunca esperó fueron aquellas lágrimas salir de los ojos de Lily, las sintió él mismo, destrozando todo su corazón.

-siento la interrupción- habló Alice para romper el silencio. Pero eso más que romper el silencio hizo reaccionar a las dos personas que no dejaban de mirarse fijamente.

Lily salió corriendo escaleras abajo y James agarrando un pantalón salió tras ella gritando desesperado su nombre, mientras Alice simplemente dejaba caer sus hombros mirando a la rubia que seguía vistiéndose mientras un revoltijo de sabanas en la cama del muchacho delataba lo que había ocurrido.

-no le digas a Frank lo que ocurrió- balbuceó la rubia

-a él hace mucho que dejo de importarle lo que haces o dejas de hacer Amelie- graznó Alice dándose la vuelta para abandonar aquella habitación.

Bajó despacio escuchando los gritos de James desde la sala común pidiéndole a Lily que bajara, que debía explicarle, mientras peleaba y forcejeaba con alguien más.

Se deslizó silenciosamente sin ser vista por ninguno de los merodeadores, ya que todos intentaban detener a James de subir las escaleras a la habitación de Lily, y vio a James, completamente destrozado gritando el nombre de Lily, a Sirius intentando retenerlo junto a Remus, veía la cara culpable de Sirius y la completa ignorancia de Remus, vio cuando Amelie bajó rápidamente arreglándose el cabello y como todos los presentes posaban sus ojos en la rubia, atando cabos.

Así que salió, de alguna forma, ver a James así, le hacía daño.

No sabía cómo quedarían las cosas de ahora en adelante, lo que si sabía era que ella ya no estaría en el medio, lo supo cuando salió por el retrato y la sonrisa de Frank le recibió como un bálsamo, y se sonrojó cuando le vio a los ojos respondiéndole la sonrisa, se estaba enamorando, lo podía sentir, eso era completamente distinto al cariño que tenía por James, completamente distinto.

Continuara…

By: Mainy