Lágrimas
La muchacha no sabía qué hacer, estaba tan oscuro que no distinguía las calles, el dolor en su cuerpo era enorme, la lluvia caía torrencialmente sobre Kioto, el frio empezó a colarse por sus huesos pero eso no le impidió el seguir caminando aunque fuera sin rumbo, la rabia hacia que caminara con paso firme, pero poco a poco la rabia paso a transformarse en tristeza. La imagen de Kenshin vino a su mente, ¿Qué pensara Kenshin? ¿Y si cree que soy una niña? Esto hizo que las lágrimas salieran de sus ojos. Sabia, ahora sabía que amaba al hombre de cabellos rojos con todo su corazón y por eso le dolía tanto el hecho de haber dicho tantas cosas.
A lo lejos ve un callejón y se dirige a este, al llegar se siente en el suelo, y siente la tela mojada rozando su cuerpo y a sus heridas al mismo tiempo, era doloroso pero ya no sabía que le dolía más, el cuerpo, el alma o el corazón. Suspiro silenciosamente y trato de pensar en otras cosas para olvidar el dolor pero era inútil este está en todo su cuerpo, era imposible omitirlo. Abrazo sus piernas y un recuerdo vino a su mente.
Flash Back
- 48- Golpea a Kaoru con un látigo- 49
- alto, ¿y bien? – dijo un hombre alto -
- le escupe- primero muerta – respondió la chica-
- se limpia la cara- dale con más fuerza hasta que se caiga del dolor
- 50, 51,52 – seguía golpeándola con un látigo -
1 hora después
- 80 -
- aun estas ¿viva?-
- desvanecida- muérete
-desátenla y denla vuelta, ahora le toca la parte de adelante -
- eres un monstro- dijo la chica-
-Lo se gracias, pero esto no pasaría si cooperaras -
- ríe- vete al infierno de mí no sacaras nada -
- pobre, pobre…empieza – dijo riendo -
- 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7 -
2 horas después
- 89, 90 91 -
-Señor no creo que pueda resistir más- dijo un hombre -
- suéltala y déjala tirada ahí, vámonos -
Flash Back
Maldijo a Yuki en su mente, lo creía muerto y enterrado pero el muy desgraciado estaba vivo y la había lastimado para peor.
- Soy una debilucha, debería soportar más que esto... – dijo comenzando a llorar - ya no aguanto más, no quiero llorar pero, pero… no resisto… -
La lluvia se hacía más intensa con el pasar de los minutos, la chica escuchaba las carrozas que pasaban rápidamente y los galopes de los caballos contra las piedras, la gente corría para resguardarse de la lluvia que no mostraba tregua, de pronto un trueno hizo que su mente colapsara distorsionando los sonidos en general
- ¡Kaoru! ¡Jo-chan! -
Escuchaba su nombre pero no podía distinguir de donde o de quien provenía, su vista comenzó a fallar y una silueta se acercó a ella, solo vio que sus labios se movían y luego todo se tornó negro.
- te encontré Kaoru
Ya no puedo ver ni su rostro...y su voz es tan lejana... ya no puedo luchar mas...
Sueño Kaoru…
La muchacha despertó en un sueño donde Kenshin estaba tomando su mando delicadamente y con una sonrisa
-Kenshin que haces –pregunto sonrojada
- la vine a rescatar Kaoru-dono-
De pronto todo se desvanece y la chica comienza a gritar el nombre del samurái desesperadamente
-¡Kenshin! – Gritaba - ¡Kenshin!
Su grito era ahogado, nadie la escuchaba y no podía moverse, su cuerpo se sentía pesado como si algo o alguien la retuviera.
-Kaoru -
De pronto sintió algo helado bajo sus pies y subiendo lentamente, al fijar su mirada era sangre que subía poco a poco, ya chica comenzó a desesperarse, no había nadie, estaba sola en un mar de sangre que poco a poco estaba subiendo hasta el punto de intentar ahogarla.
- alguien… - decía en llanto - ¡Kenshin!
A lo lejos veía a Kenshin que la miraba pero no se acercaba a ella, ella corría pero más lejano se veía, no avanzaba y la sangre seguía subiendo.
- ¡Por favor Kenshin! – Gritaba estirando su mano - ¡Ayúdame por favor!
Al mar de sangre se le sumaron cuerpos, los cuerpos de la gente que había matado, trataban de tomarle las manos y los pies, ella trataba de pelear pero era imposible, no podía moverse, todo era de aquel color penetrante y su aroma inconfundible, estaba mareada
-Kenshin... -
Sus lágrimas eran rápidamente tragadas por el mar de sangre que la cubría en su totalidad, los cuerpos seguían apareciendo y tratando de tomarla, en eso entre ese color aparece el cuerpo de su padre.
-papá- pensó – ¡Papá!
Llevo sus manos a su rostro, no quería más, quería ser perdonada por todos los crímenes cometidos en su pasado, quería paz, no vivir en el pasado doloroso que recordaba, no más pensaba
- ¡Basta! – grito -
Mamá – pensó -
En un momento todo se fue, la sangre los cuerpos, su padre, el olor y solo estaba la imagen de ella cuando pequeña siendo abrazada por una hermosa mujer, era su madre quien le abrazaba, las lágrimas nuevamente vinieron a sus ojos y escucho atenta.
-Kaoru-chan, mi Kaoru-chan, algún día crecerás, serás una mujer de bien, maduraras y ya no serás una niña, podrás tener tu lado infantil, pero debes comportarte como una mujer, enfrentaras tus problemas, los solucionaras, y siempre sonreirás mi Kaoru-chan, la vida no te da la espalda, tan solo te pone obstáculos... los enfrentaras pero no llores ¿bien? mira que linda eres-
Recordó las palabras de su madre días ante que muriera, el alma de Kaoru se colmó de una felicidad inexplicable. Y de pronto miles de imágenes comenzaron a aparecer
Adiós Kaoru gracias por todo
Yo no dije que quería que se quedara Battousai ¡dije que te quedaras tú!
¿Me puedes decir al menos tu nombre?
Himura, Kenshin Himura
Perdón por el incidente del baño
Kaoru-dono esto es para usted
La voz de Kenshin y la de ella era presente, cuanta calma sentía en ese momento, las imágenes, los recuerdos con sus amigos que siempre estaban con ella, eran su familia y no día abandonarlos. Todo estaba tan tranquilo luego de ello, un calor reconfortante la rodeaba y se abrazo a si misma, no había dolor ni tristeza.
Fin Sueño Kaoru.
Kaoru comenzaba a despertar lentamente, el cuerpo lo sentía pesado, y su vista era borrosa, pero había una silueta la misma que la había ayudado en el callejón, poco a poco se dio cuenta que era Kenshin con la Mirada perdida y triste, sujetaba su mano sutil y delicadamente para no dañarla.
Kaoru aprieta levemente la mano de Kenshin para que este la vea los ojos, ve un brillo de felicidad en los ojos malva y ella sonríe adolorida.
- perdóneme Kaoru-dono por no haberla protegido – decía con los ojos llenos de tristeza- por favor perdóneme yo se lo prometí he quebrado mi promesa...
- no siempre estarás para protegerme, además lo intentaste Kenshin, lo importante es que estas ahora conmigo –le dijo en susurra y sonriendo -
Noto que la mano de Kenshin era rasposa y tenía durezas, pero el calor que brindaba era enorme, se sentía protegida con tan solo ese gesto de él, su alma de colmo completamente y una lagrima salió de sus ojos azules.
- gracias por todo Kenshin – le dijo
- no gracias a ti Kaoru – respondió el tomando con ambas manos la pequeña y delicada mano de la chica -
