Capítulo 7.

"UN SECRETO"


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En su llegada a casa, Albert, entro con la esperanza de serle de ayuda a su padre, pero no se esperaba el saber que ya era demasiado tarde.

Lo siento señor Andrew, ya no hay más que hacer, su padre ha fallecido de un paro cardiaco, su muerte al parecer fue repentina – indico el doctor Neal, quien había llegado con Albert.

**¿Qué?, no, ¡eso no puede ser! – tras decirlo Albert, se postro a un lado de la cama de su padre, dejando derramar alguna lágrima por su mejilla, mientras sujetaba la mano derecha de su progenitor, deseando que todo lo que el doctor había dicho no fuese más que una mentira.

**Era un hecho que Albert, hasta hace poco había pensado en la posibilidad de cesar el dolor de su padre, pero todo se quedaba en planes que escudriñaba en su mente, porque en realidad él nunca hubiese sido capaz de arrebatarle la vida, así fuera solo por desconectarlo de los aparatos que lo mantenían con aliento.

Mientras permanecía postrado a su lado, recordaba todos los momentos que habían pasado juntos desde que él fue un pequeño niño, cada recuerdo que revivía en su mente, lo hacían sentirse aún más mal, pero pese a todo, daba gracias a dios porque su padre al fin descansaría en paz, sin duda la situación por la que había atravesado el señor Andrew no era dolorosa solo para él, sino también para su hijo, que debía continuar su vida de manera "normal".

**Creo que será mejor que le demos unos momentos de privacidad al señor Andrew – exclamo Neal, quien estaba a un lado de la señorita Pony, en la misma habitación, juntos mirando como Albert, mantenía la cabeza agachada y los ojos cerrados, solo sollozando.

**Sí, tiene usted razón doctor – añadió la señorita Pony y ambos salieron del cuarto, dejando a un Albert por completo devastado ante la situación que vivía.

Los minutos se convirtieron en una larga espera para la señorita Pony quien aún se encontraba afuera, esperando pacientemente a Albert para darle el pésame ante la trágica muerte de su padre. Mientras ella permanecía paciente, de igual forma con lágrimas en los ojos, observó como el apuesto joven rubio salía de la habitación con la cabeza agachada y los ojos rojizos, que parecían haber derramado mucho dolor.

**Lo siento mucho joven Albert – exclamo Pony al ver a Albert, por lo cual se tomó la libertad de darle un fuerte abrazo al muchacho – es bueno desahogarse joven, entiendo su dolor, y el hecho de que lo externe no le hará ser más débil, claro que no.

**Gracias señorita Pony, le agradezco mucho que aún continúe aquí a mi lado – indico Albert.

**Así será siempre joven, no pienso abandonarlo nunca, lo conozco desde que era un niño pequeño y no sería capaz de dejarlo jamás – le respondió Pony – su padre ahora está en un mejor lugar joven Albert.

**Me duele más saber que sufrió mucho, postrado en esa cama, sabiendo que no podía moverse, no sabe cuánto dolor me causa recordarlo – replico Albert.

**Tranquilo joven, mire, como le dije el señor ahora está en un mejor lugar y esos padecimientos han quedado atrás, a pesar de la edad que su padre tenía, él siempre fue un hombre muy fuerte, demasiado diría yo, ¿recuerda aquel día que se aventuró a esquiar como un mozuelo, en aquella colina empinada? – asomo una sonrisa Pony, haciendo que Albert hiciera lo mismo – ¿que incluso se cayó y pensamos que le había pasado algo?, cuando no fue más que un susto, que al final nos causó mucha gracia.

**Como olvidarlo – dijo Albert.

**Pues así, así precisamente es como él seguro quiere que se le recuerde, como un hombre fuerte que lo superaba todo, incluso el dolor. Yo conocí a su padre joven Albert y créame que el señor Andrew, jamás hubiese querido ver triste a su hijo…

**Es inevitable señorita Pony…

**Lo sé joven, pero debe ser fuerte ante todo, a mí me gustaría que usted volviese a ser como antes, tan risueño, soñador, aventurero ¿Por qué no?, la vida es difícil en ocasiones, eso no me cabe la menor duda, pero debemos aprender a superar el dolor…., tengo la esperanza de que se vuelva a enamorar mi niño, seguro hay alguna chica linda, que gustosa aceptará pasar el resto de su vida a su lado – añadió Pony mientras Albert solo la observaba.

Sin duda la situación por la que pasaba Albert era ardua, pero ya no había nada por hacer y de eso él tenía perfecto conocimiento, anteriormente había visto morir a su madre, a su prometida y ahora lo hacía con su padre, pero quizás la vida le tenía preparado algo especial, quizás no siempre estaría tan solo como lo suponía.


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El ruido y el ajetreo del hospital, pasaban desapercibidos ahora para Candice, su madre ya estaba dada de alta y se encontraban en camino a casa, Stear con mucha amabilidad se mantuvo esperándolas hasta verlas salir, la madre de Candy lo apreciaba mucho y lo consideraba un excelente chico para Candy, algo que la misma rubia desconocía por parte de su progenitora.

Al tiempo en el cual arribaron al edificio donde vivía Candy, Stear se bajó a acompañarlas hasta la puerta de su apartamento.

**Gracias Stear – exclamo la señora Jennifer – me alegra mucho que hayas estado esperándonos hasta que saliéramos del hospital, me alegra saber que mi hija tiene amigos tan buenos como tú…, cuídate, gracias de nuevo por todo – diciendo esto la señora entro al apartamento y Candice se quedó afuera con el chico.

**Gracias Stear, de igual forma que mi mamá, me alegra que hayas ido a buscarnos…,

**Candy no tienes por qué agradecerme nada, de hecho debería disculparme contigo por no haberte ido a buscar hoy, pero es que la verdad el director me retuvo y yo….

**No tienes que darme explicaciones Stear, te comprendo, no te preocupes – interrumpió Candy - ¿Sabes?, mi mamá está muy grave, ahora mismo estoy tan angustiada por su salud, el doctor me explico todo lo que a ella le pasa y yo me siento tan triste.

**Lo lamento Candy…, no te angusties, debe haber algo por hacerse, estoy seguro que lo hay ¿verdad?

**Si Stear, afortunadamente según el médico existe una posibilidad de que mi madre vuelva a ser la de antes, pero…- no pudo decir que no tenía el dinero para llevar el tratamiento de su mamá.

**¿Pero qué Candy?

**¡Nada!, no te preocupes, mi madre estará bien, ya lo verás…., haré lo que sea necesario porque ella se someta a esa cirugía que nos indicó el doctor – sonrió Candy.

**Me alegra Candy, ¿ya ves?, no todo está perdido, debes tener fe, verás que todo saldrá bien – le dijo Stear.

**Bueno, te veré después, debo entrar…, ya es muy tarde y mañana debo madrugar – indico Candy con una sonrisa.

**Está bien, ¿puedo pasar por ti mañana? – exclamo Stear.

**No Stear, no quiero que todos los días te estés desviando del camino a tu trabajo, yo puedo irme sola, no te angusties – indico la rubia.

**No, por mí no hay ningún inconveniente, vendré a buscarte ¿de acuerdo? – dijo Stear.

**De acuerdo Stear – la rubia se despidió cerrando la puerta y Stear se sentía feliz de saber que ella no se había enfadado de que no la haya ido a buscar.


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La luz del sol se colaba por las ventanas del apartamento de Terrence, la noche anterior después de recoger sus negativos en el hospital, se encontró de nuevo con Scarlet, justo cuando paso a revelar los negativos a su apartamento, donde también tenía un cuarto oscuro, que ocupaba específicamente para ello.

La chica lo estaba esperando en la recepción y al verlo se prendó de su cuello, comenzando a besarlo, sin que él pudiera resistirse a sus encantos, logrando con ello, llevarla de nuevo a la cama, tal y como era lo usual en él cuando una joven hermosa como ella, lo seducía de esa forma. No obstante al amanecer siguiente, lo despertó el sonido del timbre del apartamento.

**¡Demonios! ¿Quién será?, deje especificaciones de que no me molestaran – se dijo Terry así mismo, acostado aun en la cama saliendo de entre las sabanas, logrando alcanzar con su mano derecha el reloj que estaba colocado sobre el buro a su lado - ¿Las siete?, ¡esto no es de dios!, ¿Cómo es posible?.

Como pudo se levantó, mirando a su alrededor y notando unos lacios y rubios cabellos que caían como cascadas en una de sus almohadas, la espalda desnuda de la joven, le hacían recordar la calurosa noche de pasión que había tenido el día anterior, por lo cual solo asomaba una leve sonrisa al recordar sus travesuras.

Una vez que se colocó solo los pantalones, sin llevar una camisa o playera puesta, se aventuró a abrir la puerta, suponiendo que podía tratarse del portero o incluso Archie, que le jugaba una mala pasada al despertarlo tan temprano.

**¿Si? – exclamo al abrir la puerta de su apartamento, sorprendiéndose demasiado al mirar los ojos azules que lo veían con devoción – ¡Susana! ¿Qué haces aquí?

**Hola Terry, ¿esa es tu manera de recibirme? – indico la rubia, haciéndole una señal para que la invitará a pasar.

**Ah, quise decir, que no esperaba tu visita, ¿Por qué no fuiste a verme a la mansión?, ¿Cómo supiste que estaba aquí? – exclamo con desconcierto.

**Bueno, porque le llame a tu madre y me indico que estabas aquí, que habías pasado la noche en tu apartamento, entonces me decidí a venir, ¿aún no me vas a invitar a pasar?

Terry aún seguía sorprendido de la presencia de Susana en su apartamento, él suponía que ella ya lo había mandado a volar, pero el verla allí mirándolo como lo hacía, solo le daban a entender una cosa, pretendía volver.

**Claro, pasa, solo que está un poco desordenado – indicó él, invitándola a pasar, rogando en sus adentros que la chica en su habitación no se le ocurriera salir aun.

**Ah, sí, ya me doy cuenta, quizás le hace falta un toque femenino…, Terry – dijo ella acercándosele a él mientras acariciaba su mejilla – quiero que volvamos, te extraño mucho y no he podido dejar de pensar en ti, te amo Terry, siento haberte dado esa bofetada, pero me sentí tan ofendida por lo que paso, pero ya no me importa, yo sé que tú me diste mi lugar ante esa mujer y eso es lo importante, no quiero perderte mi amor.

Terry no sabía cómo reaccionar, Susana de nuevo parecía insistente, perdonándole por enésima vez sus infidelidades, en cierta forma se sentía comprometido a estar con ella, aunque no la amará, sin embargo pese a no amarla sentía un cariño hacia ella, pero no significaba amor.

**No lo sé Susana, es que todo paso tan pronto, yo ya no quiero tener más problemas, tu sabes que tengo muchos defectos, no puedo garantizarte que cambiaré de la noche a la mañana, me conozco, sé cómo soy y no quiero hacerte daño….

**No me importa mi amor, yo haré que cambies, lograré que me ames como yo te amo a ti, ya lo verás, solo necesito que me des una oportunidad de hacerte feliz…, estoy tan ansiosa de que nos casemos, tengamos hijos…., te amo Terry, quiero estar a tu lado siempre, te perdono por esos errores, sé que cualquier mujer que tengas a tu lado, solo será un desliz para ti, porque solo yo soy la que ocupo y ocuparé tu corazón – indico Susana, justo cuando ella permanecía mirándolo, como esperando su respuesta, él comenzó a escuchar unos leves ruidos provenientes de su habitación, de modo que lo primero que se le ocurrió al sentirse atrapado fue;

**De acuerdo, ¡sigamos juntos!, pero que te parece, si… ¡vas a la cocina y preparas algo para celebrar! ¿De acuerdo?, yo iré a mi habitación a cambiarme – cuando intentaba adentrarse en su habitación, Susana lo detuvo, colgándosele del cuello y besándolo apasionadamente, incluso tumbándolo sobre el sillón.

**No necesitas cambiarte de ropa, lo que haremos necesitara que te la quites – indico ella, con voz seductora y comenzando a desvestirse frente a él, que aún permanecía en el sillón, un poco atemorizado al pensar que la otra chica podría salir.

**Me parece excelente idea mi amor, pero que te parece, si voy a mi habitación, necesito hacer algo…, solo dame un minuto ¿de acuerdo? – diciéndolo él se paró del sillón y corrió a la habitación.

Susana ni siquiera desconfió porque estaba tan feliz de saber que su amado Terry, regresaría a sus brazos. Al entrar a la habitación, Terry noto que Scarlet ya estaba vestida y lo miro desconcertada al verlo entrar.

**¡Debes irte! – le dijo Terry.

**¿Por qué mi amor? – indico ella.

**Porque, Susana vino a mi apartamento, anda….,

**Pero ¿por dónde saldré?

**Por la ventana – indico él.

**¿La ventana?, ¿Estás loco?, esta alto, por si lo olvidas, estamos en un quinto piso – replico Scarlet.

**Lo sé, pero hay una pequeña escalera, justo allí, anda, date prisa que no tengo mucho tiempo – dijo él.

**Terry mi amor, dile a esa tonta que no la amas, mejor quédate a mi lado – indico Scarlet.

**No Scarlet, yo te dije que tenía compromiso, que lo nuestro sería un juego, una aventura solo eso, pensé que eras distinta, sabes que no me gustan las mujeres insistentes, ¿Por qué todas tienen que ser así? ¿Por qué no solo pueden disfrutar y olvidarse? – indicó Terry.

**Es que tú para mi eres inolvidable Terry, me gustas tanto, nunca había estado con alguien como tú….

**Ya, ya, date prisa, luego hablamos de eso…

**¿En verdad hablaremos?

**Sí, lo haremos…., ya – indico Terry, al escuchar que Susana lo llamaba, por lo cual como pudo ayudo a la otra chica a escaparse del apartamento, sin que Susana lo notara.

Justo cuando ya había bajado, sintió que Susana lo rodeo con sus brazos por la espalda, mientras él permanecía mirando por la ventana, la rubia comenzó a besarle el cuello.

**¿Qué tanto haces mi amor?, te estaba esperando paciente, pero como ya no puedo más, decidí colarme en tu habitación, ¿Cómo cuando íbamos en la universidad? ¿Lo recuerdas?

**Claro que lo recuerdo mi amor – le respondió él volteándose y notando que Susana ya estaba más que dispuesta a pasar una apasionada mañana con él.

Terry cedió a los deseos de Susana y ambos pasaron una mañana muy ardiente, pero pese a todas sus aventuras y las mujeres que hacían el amor con él, Terry se sentía vacío, nadie lograba llenar ese espacio en su corazón, sus aventuras e incluso Susana que era fiel a él, y lo amaba, no tocaban esa parte de su ser que permanecía intacta, esperando ser descubierta.


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Candy de la misma forma se había levantado bien temprano, preparando el desayuno y todo lo necesario antes de irse a su trabajo, entretanto permanecía entretenida haciendo sus quehaceres previos a su partida, escucho que tocaron a la puerta.

**¿Quién será? – se cuestionó a si misma - ¿Será Stear?, pero si es muy temprano – en cuanto abrió la puerta, noto que había un apuesto chico rubio, vestido de civil frente a ella, el joven se le hacía conocido, pero se veía tan diferente, traía una camisa de vestir y unos jeans.

**Buenos días señorita White – índico el apuesto caballero con una sonrisa.

**¿Doctor Brown? – cuestiono Candy con una sonrisa – se le ve muy diferente sin la bata.

**Creo que si, a lo mejor ambos estábamos somnolientos, porque usted se ve aún más linda – indicó él, sonrojándose de inmediato al notar que había dicho algo que no pretendía hacer tan pronto.

**Gracias – se sonrojó Candy también – Pero, pase por favor doctor, tome asiento, ¿gusta algo de tomar? ¿Quizás un café?

**Claro, gracias, un café estaría bien – indico él, mientras miraba a su alrededor, observando curiosamente unos retratos que habían en una mesa de centro - ¿Estas son ustedes?

**Sí, fue hace algunos años, somos mi madre, mi hermana y yo, en Disneyland, eso ocurrió antes de que mi madre enfermara, solía reír mucho – añadió Candy llevando las tazas de café, de igual forma tornando su faz a nostálgica.

**No se preocupe, su madre volverá a ser la misma de antes – le dijo Anthony – inclusive más risueña, supongo que usted también debe ser así, porque hace un rato cuando llegue, me sonrió y si me permite decírselo, le asienta muy bien reírse.

**Gracias doctor…., pero, por cierto, ¿a qué debo su visita tan temprano?, pensé que pasaría por mi madre a las 8 – añadió Candy.

**Si lo sé, es solo que, como usted me comentó que salía muy temprano de casa, quise venir a tiempo para alcanzarla antes de que se marchará – indicó sin dejar de mirar a Candy.

**Bueno, ahora mi madre está dormida, pero le despertaré, si gusta esperar aquí, en seguida vuelvo – añadió Candy.

**De acuerdo – dijo él.

En lo que Candice se dirigió a levantar a su madre, la pequeña Beth se despertaba, esta vez curiosamente no podía seguir durmiendo, había pasado una noche llena de pesadillas y aún se sentía temerosa, de modo que un tanto somnolienta, paso hacia la cocina, a buscar un vaso con leche, sin percatarse aún de que un joven desconocido estaba en su sala.

**¡Hola! – dijo Anthony, sorprendiendo a la pequeña.

**¿Quién es usted? – indico la niña.

**Lamento haberte asustado, mi nombre es Anthony Brown, soy el médico de tu mamá – sonrió Anthony, parándose y extendiéndole su mano en saludo a la niña.

**Ah, yo soy Beth…, no pensé que mamá estuviera tan grave, ¿ya necesita médicos en casa?

**No, eso no es así, yo vine a llevarla para hacerle unos estudios en el hospital, no te angusties, es por su bien, no esta tan enferma – le dijo Anthony para no angustiarla.

**Gracias doctor – indico la niña.

Cuando Beth regreso de nuevo a su habitación, escucho que Candy estaba hablando por teléfono desde su recamara, de modo que Beth, presto atención a lo que hablaba, ya que le llamo mucho la atención escuchar que hablaba muy silenciosamente.

**¿Puedo verlo hoy por la noche? – exclamo Candy al teléfono – es que necesito ciento cincuenta mil, espero me los pueda prestar…., no…, yo se los pagaré en cuanto pueda no se preocupe, se lo prometo, ahora tengo trabajo y lo haré, es por mi mamá, ella está muy enferma y necesita una operación urgente… se lo agradecería mucho, ¿Qué debo darle?..., en serio créame, yo sé que aún le debo diez mil, pero se lo juro, ¡escúcheme!..., no me cuelgue por favor – añadió Candy, dejando caer el teléfono al tiempo en que sollozaba al parecer triste porque no había obtenido su objetivo.

Beth pudo escuchar todo lo que dijo Candy, la niña comenzó a darse cuenta que lo que tenía su madre no era tan sencillo como lo había dicho el doctor, de modo que ella se sintió en la necesidad de hacer algo por ayudar, ¿Pero qué?

La partida de la señora Jennifer White y el doctor Brown se llevó a cabo, a regañadientes la madre de Candy se sintió comprometida a irse a hacer esos estudios, por su parte la pecosa chica, se quedó en casa, esperando que Stear pasara por ella, tal y como habían quedado, por otro lado Beth al igual que Candy esperaba a que él llegara.


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**Qué bueno que llegas Stear, vamos – indico Candy, sujetando su bolso y dispuesta a partir,

**¡Esperen! – señalo Beth - ¿Por qué no me lleva a mí también Stear?, te dejamos en tu trabajo y de ahí me voy con él, total vamos al mismo sitio ¿no lo creen?

**Pero el camión escolar, pasara en cinco minutos – exclamo Candy – no creo que sea conveniente que incomodes a Stear.

**No te preocupes Candy, no es ninguna molestia para mí, me parece buena idea, tu hermana tiene razón ¿Por qué no llevarla? – intervino Stear.

**¡Sí!, así conoceré donde es que trabaja Candy – sonrió Beth.

Entretanto iban en el vehículo;

**Nadie les ha dicho que hacen una linda pareja – replico Beth, desconcertando a ambos jóvenes con su argumento, logrando incluso que Stear se sonrojara.

**¡Beth! – la reprendió Candy y Stear solo miro a Beth por el espejo retrovisor.

**Lo lamento, pero es en serio, tú eres mayor ya Candy, te deberías casar, Stear es un chico muy lindo además es un profesor de instituto, te aseguro que estarás bien a su lado ¿no es verdad Stear? – cuestiono la niña.

**Ohm…., - respondió Stear y Candy lo interrumpió.

**¡Beth!, deja de estar de irrespetuosa, Stear y yo somos amigos, no me parecen tus comentarios – indico Candy indignada.

**¡Hemos llegado! – interrumpió Stear, un tanto cabizbajo al escuchar como para Candy él no era más que un amigo, o al menos así lo consideraba.

**Gracias Stear, nos veremos más tarde, y tú Beth, deja de andar diciendo incoherencias – se refirió a la niña – si lo hace ignórala Stear, no sabe lo que dice, que pena contigo.

**No hay problema – respondió él.

Luego de dejar a Candy, la pequeña Beth, comenzó a charlar con Stear, acerca de sus pretensiones iniciales, mismas que no podía decir frente a Candy.

**Stear – dijo Beth.

**Si... Beth, dime….

**Tu sabes que mamá está muy enferma

**No es así, la señora Jennifer esta mejor, solo necesita medicamentos y…

**No mientas, lo sé, escuche a Candy hablando por teléfono, la escuche decir que mamá necesita una operación urgente, estoy segura que si no se la hacen, ella morirá – índico Beth dirigiendo su mirada fuera de la ventana del coche.

**Eso no es así Beth, tu mamá se pondrá bien, ya lo verás, esa operación se le realizará y todo volverá a ser como antes

**No Stear, estoy segura que mamá morirá, ¿sabes porque?, porque Candy no tiene el dinero para pagar su operación, sin querer escuche que hablaba con alguien, pidiéndole que le prestara ciento cincuenta mil dólares para la operación de mamá, al parecer no se lo dieron por que se puso a llorar ¿te das cuenta Stear?, dentro de poco seré huérfana por completo….

Las palabras de la pequeña tocaron el corazón de Stear, Beth apreciaba mucho a este joven, porque había sido vecino de ellas de toda la vida, en su interior Beth creía que el hecho de que Candy se casará con él, le garantizaba a ella tener una familia, aunque esa fuera con el esposo de su hermana mayor, al que estaba dispuesta a considerar como un padre o un hermano mayor también, de hecho lo quería como tal.

**Eso no pasará Beth, yo ayudaré a Candy, trataré de conseguir ese dinero, verás que la señora Jennifer, tendrá esa cirugía y tú estarás muy contenta – le dijo Stear y ella se abalanzo hacia él, dándole un beso en la mejilla, rodeándolo con sus manos por el cuello, ya que aún iba conduciendo.

**Gracias Stear, eres tan bueno…, pero no se lo digas a Candy, es tan orgullosa que seguro no aceptará, por cierto, tu secreto está seguro conmigo – dijo la niña sonriente.

**¿Secreto?

**Sí, yo sé que amas a mi hermana, pero no te preocupes no se lo diré – las palabras de Beth desconcertaron a Stear, pero no dijo más nada al respecto, lo único que hizo fue continuar el camino al instituto.

Stear estaba dispuesto a ayudar a Candy, él reconocía que en ese momento no tenía ese dinero completo, pero vería la forma de conseguirlo, así tuviera que hacer algo inesperado, él no permitiría que Candy sufriera, el amor que sentía por ella era muy fuerte.


¡Hola a todos! espero estén pasando un lindo domingo, gracias por seguirme y por sus hermosos comentarios, espero les siga gustando la historia y me hagan saber sus opiniones al respecto, debo decirles que ya pronto ocurrirá lo que estamos esperando Jejeje, tengo preparado eso tan especial, espero les guste cuando lo lean, bueno me despido, Saludos que estén muy bien.

Agradeciendo Reviews:

SkarlletNorman-KiraAnima-PaulayJoaqui-Samy-LizCarter-Alesita77-Jessica474-Dajimar-ClausMart(Creo que yo también tengo la llave, Jejeje, es que ese Terry es muy coqueto, pero asi me fascina. Saludos ;))-Candicita-PaullineYabrough-AguusVeeliiz-Guest-Guest-Esme05 (Jejeje me causa gracia que aunque sea quieras salir de rapidin con Terry, Jejeje, veremos que hacer, porque recuerda que Terry es privado, ósea solo de Candy y mío jejeje no te creas, y soy muy celosa Jejeje, es broma, :p saludos)-LuzRico. Les agradezco infinitamente sus comentarios chicas. Que estén bien, Saludos

Pd: Quiero comentarles que el video al parecer no está disponible en algunos países, pero gracias de todas formas por la intención, les aprecio mucho. En cuanto a lo de añadirles en el fic, Jejeje me quede con la idea, veremos que se puede hacer, si ustedes quieren, aunque sería más adelante, por ahora dejaremos que Candy disfrute solita de todo este botín de galanes que enloquecerán por ella Jejeje. Saludos y besos!

Nos leemos pronto lindas! Besos!