Capitulo 10
-eso no es cierto, yo nunca dije que no los quería, solo me sorprendí.
-pues ahora no se si dártelos -respondió la vampira.
-ya lo dijiste, eran para mí -espetó Jacob yendo hacia ella.
La chica iba a replicar, pero Jacob estaba demasiado cerca, tan cerca que tomó uno de los paquetes que ella tenía en sus manos, lo abrió y espetó.
-buen gusto, Alice gracias.
Y para asombro de ella, en medio de los agradecimientos, Jacob se acercó más y puso sus labios en su mejilla.
Alice se estremeció, una llamarada de calor inundó su mejilla derecha, Jacob no pudo apartarse, el intenso frío que emanaba de ella era un imán ejerciendo su fuerza de atracción.
-¿Por qué te burlas? –preguntó Alice en un susurro.
Jacob que permanecía muy cerca de ella susurró a su oído.
-yo no me burlo, jamás lo haría, no me conoces Alice, solo estoy agradecido, nunca nadie excepto mi familia me había regalado nada, realmente estoy agradecido por tu gesto.
Alice se alejo de inmediato todo lo que pudo, se sentía extraña, era como si le faltara el aire, como si necesitara respirar, como si de golpe recordara cómo se sentía cuando era humana…
-¡hey!, ¡hey!, ¡hey! No te alejes tanto, que no muerdo –agregó Jacob con sarcasmo.
Alice le sonrió,
-todavía no muerdo, auque tú frío cuerpo me atrae –confesó- y sería capas de quedarme con un pedazo.
Alice lo miró seria.
-es un chiste, yo no te haría daño. –le dijo sonriendo.
-¿te vas a quedar con la ropa?, le preguntó Alice tratando de cambiar el tema.
-claro que si, pero se la daré al jefe de la reserva para que él la adjudique al más necesitado -dijo sonriéndole.
-ya veo, no solo tú terminas desnudo en medio del bosque –le dijo Alice con maldad.
-bueno eso no es mi exclusividad, aunque yo soy el mejor dotado, y el menos obediente al entrar en fase.
Alice le esquivó la mirada, solo se concentró en seguir acomodando la ropa que era mucha.
-no, no, no, no son mis paquetes yo los desenvuelvo,
Jacob empezó a mirar y acomodar todo lo regalado, pensando y comentándole a Alice a quien le quedaría cada prenda.
Cuando ya tenía todo junto y acomodado…
-vamos Alice, llevaremos esto a la reserva.
-estas loco, yo no puedo entrar
-claro que sí, estás conmigo ¿no?
En el bosque…
-¡allá está Ángela!, gritó Jasper.
La chica estaba caída en el piso y chillaba de dolor, la peor pesadilla estaba siendo realidad. A Ángela la habían mordido los Vulturis…
