-Escena siete, toma número... la que sea -anunció una voz cansada. Los actores suspiraron, resignados, y se volvieron a colocar en sus posiciones.

Shen respiró profundamente y se sentó en una silla al fondo de un decorado con aspecto de habitación de hospital, presidida por una enorme cama en la que había alguien tumbado, cubierto por completo por una sábana verdosa.

-Aún me cuesta creerme que esté muerto -murmuró.

Melody empezó a gritar, intentando que sonase como un llanto histérico, algo que nadie podría decir si hacía bien porque todo el mundo llevaba tapones en los oídos para no oír su representación. El jefe, sentado a su lado, aunque en un rincón más oscuro, se puso también los auriculares de su Ipod.

-A mí no. Yendo por ahí haciendo el descerebrado estaba bastante claro que no iba a acabar precisamente bien -comentó "Kai". Todos le miraron, sin poder creerse lo que acababan de escuchar. Menos Ed, que no se estaba enterando de nada, y Melody, que seguía llorando.

-La gente no suele hablar mal de los muertos -comentó Shen.

-Yo no soy "la gente".

-Venga, admite que lo echarás de menos -dijo Max-. Al menos un poco.

Álex lo miró con cara de malas pulgas y giró la cabeza para que las cámaras no captasen que se estaba riendo por dentro y trataba de reprimir la sonrisa. El equipo de grabación contuvo el aliento durante unos segundos que eran cruciales para la grabación, ya que eran aquellos en los que el ruso siempre lo echaba todo a perder -curiosamente, siempre era el ruso, y aquello era algo muy raro en él.

El bicolor bajó la mirada.

-Puede -dijo en voz baja, con un tono que podía deberse bien a una risa o bien a un sollozo. Más bien a lo primero, pero de todos modos nadie iba a prestarle atención.

Durante unos segundos no pasó nada, pero finalmente el director se acordó de cual era su papel en aquel rodaje y gritó:

-¡Corten! ¡La toma es válida! ¡Gracias a Dios podemos irnos por hoy! -uno de sus ayudantes se le acercó y le recordó que aún tenían que grabar otras diez escenas aquel día para cumplir con el horario previsto.

-¿Por qué te ha costado tanto decirlo bien? -preguntó Max, en tono de reproche.

Álex le dirigió una mirada de malas pulgas.

-¿Sabes lo difícil que es decir que echarás de menos a alguien a quien odias y a quien has fingido despreciar durante ocho años? -preguntó-. Cuando lo sepas, te callarás, y agradecerás que sólo me haya costado... -pensó un segundo-. Cincuenta tomas.

O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o

En la siguiente toma aparecían Iz y Nick sentados en un sofá, en una habitación que parecía una mezcla entre la sala de un velatorio y una fiesta brutal de aquellas que aparecían en las películas estadounidenses en las que un capitán de equipo de deportes montaba una fiesta brutal... y al día siguiente aparecía muerto.

Bueno, prosigamos.

La mayor particularidad de la sala era que el sofá estaba volcado, de modo que el respaldo quedaba en el suelo, pero a ninguno de los dos parecía importarle aquel pequeño detalle, porque se habían sentado como si tal cosa... lo cual podría explicarse con los "cigarrillos" -de pega, por supuesto, ya que, como había alegado el director, la de verdad estaba muy cara (su conocimiento del tema era ciertamente preocupante*).

-Creo que voy a echar de menos a Tyson -comentó Iz, con la mejor voz de fumado que era capaz de poner. Era la misma -o muy parecida- que la de borracho, y por algún motivo le salía muy, MUY bien.

-¿Quién es Tyson? -preguntó Nick-. ¿Llevamos tres semanas juntos y ya me pones los cuernos con otro tío?

-Tyson es el muerto, el del velatorio en el que estuvimos... Mierda, seguimos en el velatorio -comprobó, al ver la mesa con la comida, las cortinas negras, al tío barriendo las cosas rotas del suelo... y demás detalles.

-¿Qué velatorio?

-Te juro que llegas a ser más tonto y revientas -le dijo Iz.

-Si me revientas tú me da igual -replicó Nick, sonriendo y dándole un abrazo de oso al pelirrojo, que jadeó en busca de aire.

-Mis... costillas... -sus ojos parecían estar a punto de salirse de sus órbitas-. No siento... las costillas.

O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O

-¡OS PRESENTO A LA BESTIA DEFINITIVA! -gritó el que a todas luces debía de ser el nuevo malo de la serie, un tipo con el pelo blanco disparado en todas direcciones, haciéndole parecer un erizo gigante colocado sobre una pista de Beyblade-. ¡TEJONIO!

Sasha, a quien le habían puesto delante alrededor de cien mil dólares en focos y una máquina de viento, empezó a gritar, en lo que ya empezaba a ser una escena cliché en la serie.

O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O

-¿Tejonio? ¿En serio, Shen, en serio hay una bestia bit llamada Tejonio? -le preguntó Adrian, con quien el oriental se había reunido en una cafetería cercana a su casa.

"Ray" cogió su taza de café y bebió un largo sorbo antes de responder, sonriendo.

-Admite que si lo mencionas es porque te cagaste en los pantalones al oírlo.

-No seas soez, estamos en un sitio público -masculló el otro, refugiándose en su bebida y tratando de que no se le notase que se había puesto rojo.

Shen sonrió, triunfante.

-Creo que lo han puesto a posta para fastidiarte, de otro modo no se me ocurre por qué el gran villano sería un tejón y no... yo que sé, tienes miles de animales guays para elegir. ¿Pero un tejón? -reflexionó.

-Ya, yo tampoco lo entiendo. Bueno, ¿ya habéis empezado a grabar yaoi de verdad? -preguntó Adrian.

-Sí, más o menos... Por ahora estamos cortando las escenas justo antes de que pase algo de verdad, pero no va a durar demasiado, así que me temo que pronto voy a tener que esconderme cada vez que vea a Álex.

-¿Por?

-Sería raro.

-Ah. ¿Y por qué no dejáis que eso lo hagan los dobles?

Shen se lo quedó mirando con una expresión indescifrable durante unos instantes, sumido en un trance profundo que Adrian no había podido alcanzar durante todo aquel tiempo de budismo incuestionable.

-¿Por qué dejas que creamos que eres imbécil?

-Menos presión -sonrió el moreno, contento.


Escena extra

Cuando se despertó, Ray no tenía ni idea de dónde estaba. Lo último que recordaba era haber ido al velatorio de Tyson y, desde ahí, todo se volvía borroso. Una vez más se dijo que debería haberse pensado mejor el tomarse las botellas que... bueno, que alguien le había dado. Y se lo dijo todavía más fuerte cuando se encontró en una cama que no era la suya. Se levantó y avanzó hacia la puerta de la habitación con los pasos más sigilosos que alguien con resaca podría dar y cruzó el umbral para encontrarse con la cocina... y con Kai.

-Oh, mierda.

-Buenos días a ti también -replicó el bicolor, irónico.

-Déjate de tonterías, Kai. ¿Qué demonios ha pasado? -preguntó, con expresión de espanto-. ¿Tú y yo...?

-Sí. La verdad, no pensé que tendrías tanto aguante borracho. Deberías beber menos.

En su estado, le costó un poco entender que el ruso le estaba gastando una broma. Agarró lo primero que encontró -una botella de agua- y se la lanzó por encima de la encimera de la cocina. El otro se agachó y el recipiente fue a impactar contra un armario, y de ahí al suelo.

-Esas bromas no se hacen, capullo. No me acuerdo de nada -dijo, masajeándose las sienes.

-Caray, qué mal te sienta el alcohol. Estas cosas me pasan por ayudar a la gente...

-Ahora en serio, ¿qué pasó?

-Estabas borracho y no podías conducir. Como mi casa estaba más cerca, te traje aquí antes de que te vomitases encima -cosa que al final hiciste, así que me debes el lavado del coche-. Así que puse tu traje a lavar y te dejé en mi cama para que durmieses. Gracias a ti he descubierto que no se puede dormir en mi sofá, así que Iz debe de ser alguna clase de superhéroe.

-¿Iz?

-Duerme aquí a veces -se encogió de hombros-. No me preguntes por qué.

-Un momento... ¿Me viste desnudo?

-No. Iz sí -sonrió, burlón-. Pero tal vez te interese taparte.

Y fue en ese momento cuando Ray se dio cuenta de que seguía en bóxers.


A las yaoieras o yaoístas que estén leyendo esto: La escena extra es mi forma de pedir perdón por los casi tres meses que me he tirado sin actualizar esta historia en particular.

Espero que este semi-yaoi que hemos visto -y que será uno de mis próximos traumas, porque NO ME GUSTA ESCRIBIR YAOOOOOI, hago esto por una apuesta- lo compense, al menos en cierta medida.

Al principio no actualicé por falta de ideas, pero como mi hermana señaló, no estaba haciendo nada para que se me ocurriesen escenas, de modo que cuando me puse a pensar salió esto. Bastante decepcionante, en serio que tenía ganas de escribir alguna escena con la que yo me riese también, pero sin el tejón va a ser complicado, porque ya no tengo ninguna idea más sobre como seguir esta historia D=

Así que acepto cualquier sugerencia que se presente -hermana, tuyas NO-, insultos y spam, si se presentase la ocasión.