1.8. Yellow
31 de julio. Doncaster, South Yorkshire.
Louis había dado señales de vida al fin. Resultó que su abuela materna había caído enferma y habían marchado todos a York. Al regresar se disculpó por no coger el teléfono, se lo había dejado en casa y no había tenido tiempo de contactar con nadie.
Afortunadamente su abuela se estaba recuperando, un gran alivio.
Harry se había largado después de la cena, ante la insistencia de Eena por quedarse a dormir a su casa. A ella no le hacía nada de gracia que cogiera el coche tan tarde para hacer hora y media de carretera, pero al final resultó inútil convencerle.
Gracias por todo, bff ;) fue lo que recibió la chica a través de un SMS en cuanto él llegó a su destino.
Eran las cuatro de la tarde. Hacía bastante calor. En realidad, hacía días que la temperatura no bajaba de los 77ºF (25ºC), algo no muy corriente, pues la temperatura máxima media en esas fechas solía ser de media unos 70ºF (21ºC).
Ese día Eena había quedado con Louis para ir a la piscina municipal, aunque a ella no le hacía especial ilusión iría. Eso es lo que hacen los amigos, se supone.
— Siempre con la lentitud —gruñó Louis al tiempo que ella cerraba la puerta de su casa tras de si.
Llevaba la toalla echada al hombro y la crema solar en la mano derecha.
— ¿Me guardas esto en la bolsa?—le pidió mostrándole el bote.
— A ver si te acostumbras a llevar una mochila o algo, siempre soy yo la que va cargada con todo.
— No te quejes. Hoy por mí, mañana por ti.
— Pues espero que llegue cuanto antes ese mañana —replicó cerrando la cremallera de la bolsa.
Iban andando, podrían haber cogido el bus, pero tardarían más si se detenían a esperar a que pasara por allí. Tampoco tenían tanto desde su casa. Unos diez o doce minutos andando.
— ¿Qué tal con Harry? —empezó guiñándole un ojo.
— ¿Bien?
— A mi no me preguntes, eras tú la que cenaste con él antes de ayer. En tu casa. Los dos solos...
— Es que resulta que somos mejores amigos. Best friends según él. Y bueno, los amigos quedan para cenar.
— Ah, sí, por supuesto —se echó a reír—pues entonces yo he quedado con una best friend mía para cenar esta noche.
— Vaya, que callado te lo tenías —intentó sonar casual pero la verdad es que la contestación fue algo brusca. No le había contado nada. Estaba dolida. Aunque en cierto modo, ella había hecho algo parecido. Sólo Zayn sabía lo de Niall y... no tenía ningún derecho a reprocharle nada.
— No te enfades. Es que... me daba vergüenza que lo supieras.
— ¿Desde cuándo tienes tú vergüenza de nada?
— Es una escusa horrible, lo sé. Pero nadie lo sabe...
— A excepción de...
— Zayn.
¿Por qué será que no me sorprende?
— Yo también tengo que contarte algo.
— Pues di, entonces.
— Pero primero cuéntame quién es ella. ¿Es guapa? Seguro que sí. ¿Alta, baja? ¿Rubia o morena? Espera, pelirroja.
— Eh, para el carro, mujer —hizo una pausa antes de continuar—. Se llama Charlotte —y al decirlo se le escapó una sonrisilla algo tímida.
La había conocido hacía algo más de un mes, en el festival de música Sunset over Reading Festival de Leeds, al que Eena no pudo ir por sus GCSEs. Pero no había sido hasta hacía unas dos semanas que habían empezado a medio salir. Por la descripción que le había hecho Louis de camino a la piscina, era alta, pelo castaño oscuro, liso, media melena, ojos marrones.
— Pues a ver cuándo te dignas a presentármela.
— Pronto lo haré. Hoy le presentaré a mis padres y hermanas. No quiero ir muy rápido, ¿sabes? Además, en pocos meses vamos a empezar la gira y no quiero que se complique.
— Vale, tranquilo.
— ¿Me vas a contar ya eso que tenías que decirme? —preguntó cambiando de tema, mientras abría una bolsa de patatas fritas y se sentaba en el césped de alrededor de la piscina.
— Bueno, te dije que me encontré a Niall en Dublín y fuimos con él al concierto.
Él asintió a la vez que se metía una patata en la boca.
— Pues... eh... no te lo conté todo.
Louis se giró y la miró a los ojos interrogativamente.
— Casi nos... ¿besamos?
— ¡¿Qué?
Alguna de las personas tumbadas en el césped cerca de ellos se giraron al oírle gritar. Les sonrió y luego bajó la vista hacia Eena, tumbada sobre su toalla.
— ¿Por qué gritas?
— Lo siento, es que no me lo esperaba. ¿Niall? No sabía que os conocíais... tanto.
— Y no nos conocemos.
— ¿Entonces? Tú no eres de las que vas besando tíos a la mínima de cambio.
— No lo soy. Te he dicho que CASI —contestó dándole énfasis a la palabra— lo hacemos.
— ¿Y qué os detuvo?
— Él. Se fue corriendo. No tuve tiempo para hablar con Niall después. Se marchó en cuanto pudo.
— Quizá... no. No creo —acabó diciendo a la vez que se terminaba la última de las patatas y arrugaba la bolsa entre sus manos.
— Ahora, lo dices.
— Hasta hace poco estuvo saliendo con alguien, una chica llamada Sam. Puede que aún sienta algo por ella y por eso se detuvo. Pero... ¿tú? Le habrías besado si no se hubiera ido, ¿no?
— Sí, supongo.
— Pues entonces debes aclararme porque no lo entiendo. Pensaba que te gustaba Harry.
— ¡Que no me gusta Harry!
— Seguro...
— Calla ya. Además, no creo que saliera bien en el caso de que fuéramos novios.
— Vale, vale. ¿Y Niall? ¿Qué tiene que te gusta? Porque es obvio que te tiene que gustar, y mucho, para que fueras capaz de besarle aun y conociéndole de poco o nada. Se me escapa, Eena. Tú antes me lo contabas todo y ahora parece que nos estemos distanciando.
— No sé Louis. Pero no soy sólo yo. Tú también estás más distante. Mira con lo de Charlotte. Fuiste primero a contárselo a Zayn y a mí me lo dices después de casi un mes. No te culpo, porque yo también te he ocultado lo de Niall, pero me gustaría que esto no fuera a más. Porque te aprecio mucho.
— Yo también lo quiero. Pero... es difícil ser como antes. Ya no somos unos niños Eena, y hay cosas que me da vergüenza contártelas, en cambio si se las cuento a alguien de mi mismo género como Zayn se me hace más fácil.
— Zayn. ¿Y por qué no Harry? Me imaginaba que se lo habrías contado a él primero lo de tu novia secreta y no a otro. Creía que eráis mejores amigos. Bueno, ¡también creía que lo éramos nosotros y ya ves! —acabó levantándose de su sitio y recogiendo sus cosas.
— Joder, Eena, es que no lo sé ni yo, ¿vale? Últimamente no me apetece estar con Harry.
— Pues espero que esta costumbre tuya nueva de dejar de lado a tus amigos se acabe pronto —acabó Eena con la discusión y salió del recinto a paso rápido.
Louis se quedó sentado en la misma posición en la que Eena le había dejado. ¿Qué coño pasa contigo, Louis? se reprochó a si mismo. Desde la última noche en que habían salido todos juntos había empezado a distanciarse de su amiga y de Harry. Creía que era porque sus dos mejores amigos empezaban a estar más unidos entre ellos que con él y se sentía dolido. Pero no era así. Lo sabía, pero se negaba a aceptarlo. Lo que le dolía era que Eena pudiese acabar saliendo con el chico del pelo rizado. ¿Por qué? Ah.
— ¿Abigail?
— No, soy Eena.
— Lo siento, pensaba que era otra persona —dijo algo desilusionado.
— Perdona que te moleste Zayn. Al parecer no hago más que llamarte últimamente pero sólo será un momento. Una pregunta, nada más.
— Bien, dime.
— ¿Le pasa algo a Louis conmigo?
— Creo que no. Al menos, él no me ha contado nada.
— ¿Y con Harry?
— No, tampoco. Aunque ya no parecen tan unidos como antes. Por cómo se comportan cuando estamos juntos... es como si andarán peleados por algo, pero actúan como si ellos tampoco supieran el por qué. No sé, quizá son cosas mías, eh.
— Vale, gracias. Cuelgo ya, no sea que te llame la novia ahora y no puedas contestar.
— No tengo novia.
— Pues que te llame Abigail y tú estés aquí hablando conmigo —se puso a reír.
— Hasta luego Eena. Y Abi no es mi novia.
— ¿Abi? Uy, entonces debe ser una muy mejor amiga... Adiós, Zayn.
Louis, ¿qué pasa contigo? murmuró la chica al colgar el teléfono.
