NARRADOR (AELITA)
La noche se me había hecho eterna, Jeremy yo no hemos tardado en despedirnos para ir a dormir. Estábamos muy cansados, además, tenía que hablar con Allara. He mirado la carta una vez más y he entrado en mi habitación. Afortunadamente, Allara seguía despierta, aunque no podía decir que no estuviese en las nubes.
"Allara, ¿estás bien?" Mi voz parecía haberla asustado. Al menos, se había dado cuenta de mi presencia.
"Sí, solo estaba pensando." Más que pensando, yo habría dicho fantaseando. Me imaginaba con que, pero no perdía nada por preguntar.
"¿En qué pensabas?" Su rostro se ha teñido de un rojo escarlata y ha acabado tapándose con la manta. Su reacción me ha parecido adorable, no ha tardado en bajar un poco la manta para mirarme a los ojos.
"¿Juras no decírselo a nadie?" Ahora estaba aún más interesada, he asentido con la cabeza en modo de respuesta.
"Lo juro." Ha parecido que Allara seguía pensando en si decírmelo o no. Ha optado por hacerlo.
"Bueno, hoy me había enfadado con Odd..." La explicación ha sido larga y bastante entretenida. Intentaba no perder el hilo de la historia, pero me entraba más sueño con cada palabra. No me he despertado hasta que casi ha llegado al final.
"Y Odd me ha... abrazado." En cuanto ha terminado de decirlo se ha vuelto a sonrojar. Se notaba que para Allara había significado mucho, me alegraba que fuese así. Por otra parte, Odd es muy mujeriego y me preocupa que no haya significado lo mismo para él.
Después de hablar tanto, se me había olvidado que tenía que entregarle la carta a Allara.
Ella ya se estaba acostando, luego de haberme preguntado todo lo que había pasado con Jeremy, habíamos decidido dormir.
"Allara, tengo que darte algo." Allara se ha dado la vuelta para mirarme y yo me he sacado la carta del bolsillo.
"¿Una carta? Pero yo no escribo cartas." Se la veía extrañada, pero había prometido entregar esa carta. Quizá Allara no sabía nada después de todo.
"Una mujer llamada Ana me ha pedido que te la dé." Al escuchar el nombre, Allara me ha quitado la carta de las manos. La ha mirado con atención, para fijarse en que su nombre estaba escrito a un lado de la carta. Lo extraño de esa carta, es que no llevaba ningún tipo de sello.
La ha abierto cuidadosamente y ha leído lo que parecía un pequeño prólogo de una historia.
"¿La conoces?"
"No, se llama igual que una vieja amiga. Pensé que tal vez sería de ella. De todas formas, la carta va dirigida hacía mí. ¿Puedo leerla en silencio?" Me miraba con un rostro de culpabilidad. Sin embargo, no dejaba de sonreír. Tendré que preguntarle mañana sobre el contenido, supongo que ahora querrá intimidad.
NARRADOR (ALLARA)
Ana, claro que conocía ese nombre. Era el nombre de mi madre. ¿Cómo es que ha conseguido hacerle llegar una carta a Aelita? Además mi madre no sabía como eran los guerreros de Lyoko en carne y hueso. No creo que se la haya dado sabiendo quién era. Lo más importante, es saber por qué se la ha entregado.
Decidida, he comenzado a leer un pequeño texto que estaba señalado con una flecha.
Decía algo así:
Querida Allara:
Lo que ha pasado estos días es largo de explicar y me tomaría mucho tiempo. He conseguido escapar de la agencia para entregarte esta carta. No se las mentiras que te habrán contado en tu estancia en Kadic, pero Anthea ha muerto. Su muerte ha sido a causa de un cuchillo. Un cuchillo que Tyron intento clavarme a mí. Anthea salvó mi vida, pero yo no pude salvar la suya.
Tyron hará lo imposible por matar a aquel que le desobedezca, no habrá excepciones. Si yo no te entrego esta carta, puede significar que no nos volvamos a ver. Puede que no te lo haya dicho muchas veces, pero te quiero.
Mamá.
Conseguí terminar de leer el texto que mi madre habría escrito para mí. No pude evitar que unas cuantas lágrimas cayesen en la manta. Mis manos se agarraban a ese pequeño trozo de papel, intentando quitarme más de un pensamiento de mi cabeza.
Anthea había muerto por un cuchillo que Tyron le clavó. Mi madre es posible que estuviese muerta también y por último, estaba esta dichosa carta.
No entendía nada, ¿por qué mamá escapó? ¿Por qué Tyron mató a Anthea y me engaño? ¿Por qué mamá no me lo ha explicado todo? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?
No podía pensar, solo quería descansar, olvidarme de todo esto. Había sido un día tan perfecto, que no pensaba estropearlo. Al menos, no hoy.
Dejé la carta bajo la almohada y me dispuse a dormir.
NARRADOR (ULRICH)
Yumi y yo no disponíamos a dormir ya, estábamos los dos en la habitación de Yumi. Se notaba que era la habitación de una chica, mayormente por que olía bastante bien. Los peluches de animes o mangas japoneses adornaban la habitación, igual que los libros y algún que otro marco de fotos. La puerta estaba cerrada con llave y Yumi y yo habíamos quedado atrapados en su habitación.
Si lo que queréis saber es como he acabado en esta situación, os diré que no tengo ni idea.
La madre de Yumi había llamado al colegio hacía un par de horas. Al principio, no estaban de acuerdo en dejarme dormir aquí. De alguna forma, el padre de Yumi lo ha conseguido. Me gustaría saber que les ha dicho a Jim y a Delmas.
La cena era típica de Japón, algo de sushi preparado por la madre de Yumi. He comido sin parar, ya que sus padres insistían en que no me quedará con ganas. No quería dar una mala imagen.
Hiroki me ha ayudado a preparar su cuarto para que pudiese dormir.
Al de poco, hemos vuelto a bajar al salón, donde todos veían la televisión. No me he fijado mucho, pero creo que hablaban en japonés.
Lo extraño de todo esto, es que no me habían hecho muchas preguntas. Solo cosas normales, como ¿que tal los estudios? O ¿haces algún deporte?
Hemos acabado hablando de Yumi toda la noche, cosa que ha ella no le hacía mucha gracia. Yo me he enterado de varias cosas gracias a eso, parece que Yumi de pequeña era muy cariñosa y vergonzosa. Ese era el porque no tenía amigos en Kadic cuándo la conocí.
También me han enseñado unos álbumes de fotos, nos hemos reído bastante. El nacimiento de Hiroki también salía en las fotos y su hermana lo ha utilizado para vengarse de él.
Poco después, he mantenido una pequeña charla con su padre sobre cosas de las que no debería hablar.
Al final, todos nos hemos ido a dormir bastante tarde.
Estaba a punto de dormir, cuando Hiroki me ha llamado.
"¿Ulrich?" No podía ver nada, tendría que ser bastante tarde.
"Dime..."
"He oído un ruido en la habitación de Yumi, ¿puedes ir a mirar? Me da miedo ir solo." No pensaba que Hiroki lo estuviese diciendo en serio. Pero podría ser un ataque de XANA, así que le he acompañado hasta la puerta de la habitación de Yumi. La he abierto muy despacio, con intención de no despertar a nadie. Cuando por fin estaba abierta, he dado un par de pasos y me he encontrado con Yumi durmiendo tranquilamente. Hora de volver a la cama.
"Algún día me lo agradecerás." Hiroki había cerrado la puerta. No puede ser, ¿en serio me tenía que pasar esto a mí? Ella me va a golpear y sus padres me van a matar.
"Hiroki abre, por favor." Nada, Hiroki ya se habría ido. He intentado abrirla puerta, pero estaba cerrada con llave.
"Ulrich..." Yumi acababa de decir mi nombre en sueños. Eso me ha producido un pequeño escalofrío. Me he movido lentamente hasta estar delante de su cama. Debo aclarar, que no era una cama normal. Yumi dormía en el suelo, dentro de su futon.
No se que he tocado, pero ha sonado como algo rodando. Yumi acababa de abrir los ojos.
"¿Ulrich? ¿Qué estás haciendo en mi cuarto?" Yumi se ha levantado y ha ido a encender la luz. Una vez encendida, me he dado cuenta de que solo llevaba puesto los calzoncillos. Cosa que se me había olvidado por completo. Yumi también se ha fijado, pero ha tratado de mirar en otra dirección todo el tiempo que hemos hablado.
"No es lo que piensas." No había empezado muy bien, parecía más sospechoso aún.
"¿Qué es lo que pienso?"
"Escucha Yumi, tu hermano me ha engañado. Me ha dicho que había oído un ruido y he pensado que podría ser XANA. Entonces, me ha encerrado aquí." Yumi no se había creído nada de lo que le había dicho.
"¿Puedes probarlo?"
"La puerta esta cerrada, la he intentado abrir, pero..." Me he fijado en que lo que había rodado antes era una pequeña bola de hijo para coser.
Yumi ha intentado abrir la puerta un par de veces sin éxito.
"¿Y qué hacemos? Si mis padres nos ven, lo malinterpretarán." Yumi sonaba nerviosa, todo por culpa de Hiroki.
"Diré que es culpa mía."
"Ulrich estás semidesnudo, te matarán." Cierto, sobre todo porque si pillase a mi hija con su novio casi desnudo en su cuarto, haría lo mismo.
"Vamos a dormir, mañana les diremos la verdad. Hiroki no se va a salvar esta vez." Yumi me daba un poco de miedo, su hermano lo va a pasar muy mal. Espera, ¿dormir? ¿Los dos juntos?
"Has tenido suerte, me quedaba otro futon en el armario."
Hemos arreglado mi nueva cama y la ha puesto junto a la suya. Parece que Yumi no ha pensado en que de esta forma sería aún más sospechoso.
"Yumi."
"¿Si?"
"Ahora no nos van a creer." Yumi ha mirado el lugar donde había dejado mi futon y se ha puesto colorada. Después, me ha mirado y ha ido a apagar la luz.
"Quiero aprovechar que estás aquí. No se cuanto más tendré que esperar para una próxima vez." Eso me había dejado sorprendido, que Yumi quisiese dormir a mi lado la hacía adorable. No hemos tardado en meternos en nuestros futones e intentar dormir. Aunque todos sabemos que iba a ser imposible. Mi corazón latía a un ritmo increíblemente rápido.
"¿Ulrich?" Esta familia tenía obsesión de despertarme cada vez que intentaba dormir.
"¿Si?" Yumi ha tardado un rato en responder.
"¿Me das un beso de buenas noches?" No he logrado ver la cara de Yumi, pero yo diría que estaba igual de sonrojada que antes. Sin hacer mucho ruido me he acercado hasta ella. He intentado guiarme con mi mano, apoyándola suavemente es su mejilla.
Posteriormente, he juntado lentamente mis labios con los suyos.
El beso ha sido más largo que cualquier otro. Mucho más cálido que el segundo y más apasionado que el primero. El mejor beso hasta ahora.
Al separarnos Yumi me ha tomado de la mano y hemos conseguido quedarnos dormidos.
NARRADOR (ODD)
No podía dormir. Lo que sentí cuando abracé a Allara no dejaba de molestarme. Era la primera vez que sentía algo como eso. No puedo explicarlo con palabras, pero era como estar volando.
Ulrich no había vuelto aún y era bastante tarde. Me pregunto donde se habrá metido.
La habitación sin Ulrich era muy solitaria y al no poder dormir era como una prisión. He probado a hacer de todo, jugar a los marcianitos, jugar con la antigua pelota de Kiwi, comer unas patatas y absolutamente todo me recordaba a ella. Es como si Allara se me hubiese quedado atascada en el cerebro.
¿Ella habrá sentido lo mismo? Después de todo, la que me ha pedido que la abrace a sido ella. Yo debería de estar tranquilo, he abrazado a muchas otras chicas, ¿qué diferencia hay? Mañana cuando la vea, no voy a saber que decirle. Debería comportarme normal o preguntarle por lo de hoy, es una decisión difícil.
Igual no le ha gustado el regalo, quizá solo se lo ha puesto para no decir que no le gustaba. Mi cabeza es un lío en este momento.
Si tan solo Ulrich estuviese aquí, podría preguntarle. Seguro que está de fiesta y no me ha dicho nada.
Ahora que lo pienso, tampoco he visto a Jeremy y Aelita en toda la tarde. Espero que hayan hecho las paces.
Me he dado la vuelta para intentar dormir de nuevo, pero creo que no ha dado resultado. Mañana le preguntaré a Allara sobre la comida que tenemos pendiente, estoy deseando ir a comer con ella...
Día siguiente
NARRADOR (TYRON)
Los agentes que mandé en busca de Ana estaban entrando en la agencia. Faltaba poco para oír sus noticias. Espero que Ana no haya conseguido llegar hasta Allara.
La puerta de mi despacho se ha abierto y otro de mis agentes, me ha informado sobre la llegada de los agentes que mandé en su busca.
"Señor, los agentes nueve y diez han vuelto."
"Diles que entren." Acto seguido, mi agente ha entre cerrado la puerta y después los otros dos han entrado y me han saludado. El tiempo en el que Ana había escapado he estado en blanco. No podía pensar en nada, excepto en que su huida nos perjudicase gravemente. No puede volver a pasarme algo así.
"Señor, la agente treinta y uno nos daño gravemente. Su granada explotó y el agente diez ha perdido un brazo. No tardaremos mucho en recuperarnos, pero nos gustaría ir a la enfermería. Ana ya no será un problema para usted."
"Bien hecho agentes, tienen permiso."
"Agente diez."
"¿Si señor?" Era culpa mía que mi agente estuviese tan herido, lo mínimo que podía hacer es intentar ayudarlo en su recuperación.
"Que algún otro agente te acompañe al hospital. Yo pagaré todo los gastos, intenta recuperarte pronto." No tenía intención de perder otro agente. Los necesito para la batalla final.
"Gracias señor." El agente diez me ha dado las gracias y se ha ido corriendo. Una cosa menos de que preocuparme. En cuanto Allara este aquí y XANA ataque, mi última fase del plan se pondrá en marcha. Me desharé de todo lo relacionado con Frans de una vez. Jose, ya estoy cerca de cumplir mi promesa.
NARRADOR (YUMI)
Los rayos de sol que entraban por mi ventana, me daban directamente en la cara. Las sábanas me estaban dando mucho calor, más de lo normal. He abierto los ojos lentamente, el despertador estaba a media hora de sonar. He sentido algo tocar mi espalda y por un momento, me he asustado.
Me he dado la vuelta para encontrarme con Ulrich, que dormía tranquilamente. No podía creer que había dormido con Ulrich, menos estando él casi desnudo. Solo el pensarlo me hacía sonrojarme.
Tenía que buscar la manera de salir del cuarto antes de que nos viesen.
Después de mucho pensar, solo se me ocurría salir por la ventana. Pero si llamo a la puerta, mis padres podrían pensar que no hemos estado en casa en toda la noche.
Me he vestido apresuradamente, no podía hacerlo si Ulrich despertaba.
Me he vuelto a sentar en la cama, solo quedaba un cuarto de hora.
¿Qué voy a hacer?
Mi vista se ha centrado en mi móvil.
Hiroki, si consigo salir de aquí, te juro que te voy a estrangular.
Hiroki... ¡Hiroki! Si consigo que se despierte antes que mamá o papá y me abra podríamos salir de esta.
He marcado el número de mi hermano a toda prisa. Con suerte, lo tendrá en vibración. La música no sonaba, ¿había acertado?
"¿Yumi? Todavía es pronto y..."
"Como no me abras la puerta en menos de un minuto, le contaré a mamá que paso con su jarrón favorito."
"Ya voy." Lo había conseguido, solo tenía que despertar a Ulrich.
He oído pasos y he tapado a Ulrich con la manta por si acaso eran mis padres. Gracias a dios, Hiroki ha sido quién ha abierto la puerta.
"Hiroki, te voy a matar." Hiroki se ha desparecido antes de que pudiese llegar hasta él, supongo que ha sentido mi enfado a distancia.
He cerrado la puerta, esta vez por dentro.
Ya había recogido mi futon, solo quedaba despertar a Ulrich. Me he quedado mirándole otro poco. No siempre tendré la oportunidad.
NARRADOR (ULRICH)
Sentía que alguien me observaba, mis ojos han tardado un poco en abrirse. Tenía tanto sueño que ni siquiera oía los ronquidos de Odd.
Al despertarme completamente, me he acordado que no estaba en Kadic. Estaba en la casa de Yumi, mejor dicho, en el cuarto de Yumi.
A mi lado Yumi me miraba atentamente, cuando se ha dado cuenta de que estaba despierto se ha levantado. ¿Qué estaba haciendo?
"Yumi, ¿qué hora es?" Estaba muy cansado, no podía casi ni levantarme.
Entonces, el despertador ha sonado. La verdad es, que me ha asustado un poco.
"La hora de despertarse Ulrich, corre a tu habitación." Yumi estaba inquieta, supongo que era lo normal. Estar con un chico o una chica en tu cuarto debe de poner nervioso a cualquiera. Tanto que no se acordaba de un pequeño detalle.
"La puerta esta cerrada, ¿no te acuerdas?"
"Está abierta." Yumi ha corrido hasta la puerta y la ha abierto.
"¿Cómo has...?"
"Date prisa, luego te lo explico." He salido del cuarto de Yumi a toda prisa para entrar en el mío, donde Hiroki se estaba vistiendo.
"¡Eh! ¿No te han enseñado a llamar?" No le he hecho caso y cerrado la puerta. Espero que sus padres no se hayan dado cuenta de nada.
"Salvado." Hiroki me miraba divertido. Sin hacerle mucho caso, me he empezado a vestir con la ropa que traje ayer.
"¿Que tal vuestra noche de enamorados?" El recuerdo del beso me ha hecho sonrojar y Hiroki lo ha tomado como una respuesta. Sonreía triunfante.
"Te dije que me lo agradecerías."
Sobre eso, no podía decirle que no. Sin duda, había sido la mejor noche de mi vida.
NARRADOR (AELITA)
No me he despertado de muy buen humor, Allara no había leído la carta y no podía preguntarle nada. Por desgracia, parece que no sabremos nada de nuestra sospechosa mujer, al menos por ahora.
Después de ducharnos, hemos decidido bajar a desayunar. Ninguna de las dos ha dicho nada por el camino, hasta que nos hemos juntado con Odd y Jeremy en el comedor.
"Hola chicas." Jeremy nos ha saludado sonriendo. Al menos, él estaba de buen humor. Odd como siempre, no paraba de comer ni para saludar.
No miraba a Allara en ningún momento, incluso estando sentados uno al lado del otro. Después de lo que me dijo Allara que había pasado entre ellos, no me extraña que Allara no diga nada. Sin embargo, no es típico de Odd ser tan tímido como Ulrich. Ese último pensamiento me ha hecho darme cuenta de algo.
"¿Y Ulrich?" Odd ni siquiera se ha enterado de la pregunta.
"Con Yumi, parece que ayer se quedó en su casa."
"¿En casa de Yumi?"
"Odd le ha llamado esta mañana. Tendrías que haber oído la bronca que le ha echado por no estar." Odd que había estado callado, ha mirado a Jeremy y le ha contestado.
"No le he echado la bronca, es solo que se queda con Yumi justo cuando necesito hablar con él."
No he podido evitar reírme, me imagino sobre que quería hablarle. Odd es un libro abierto, menos para Allara. Al mirar a Allara me he fijado en otra cosa. No había comido nada. ¿Tendrá que ver con la carta?
"¿No tienes hambre?" No estaba preguntando nada malo, de esa forma puede que me cuente algo.
"No has comido nada. ¿Estás bien?" Odd la miraba preocupado, otro punto a favor para mí. Si la cara de Odd preocupado no le hacía decir nada, sería preocupante.
"No es nada, solo me encuentro un poco mal." Estaba mintiendo, porque bien, se notaba que no estaba.
"Ahora hay gimnasia, deberías ir a descansar a la enfermería." Jeremy tenía toda la razón, tendría que preocuparme un poco más. Ella estuvo a mi lado cuando me sentía mal.
"Si descansas, seguro que podrás asistir a las demás clases. Pero si quieres tomate el día libre, te cubrimos." Le he guiñado un ojo y ella ha sonreído.
Odd no decía nada, seguro que estaba mucho más preocupado que nosotros.
"Yo te acompaño a la enfermería." Pensaba que no lo diría nunca. Incluso Jeremy sonreía ante esa muestra de intranquilidad. Lo mejor sería no dejarla sola.
"¿No te importa?"
"No, pero será mejor que vayamos ya o Jim me va a hacer correr el doble."
Odd y Allara se han despedido de nosotros y el silencio ha durado unos minutos.
"¿Te ha dicho algo?"
"Cada vez que leía una especie de prólogo de la carta comenzaba a llorar. No ha leído la carta entera aun. Puede que tarde en decirme algo." Jeremy se ha quedado pensativo. Supongo que ha notado mis nervios y me ha intentado tranquilizar sujetando mi mano.
"Has hecho lo que has podido, estoy muy orgulloso."
"Gracias Jeremy."
NARRADOR (TYRON)
(Flash back)
Las puertas de la agencia se habrían para recibir a los nuevos agentes. Jose y Ana formaban parte de nuestra agencia oficialmente desde ese día. Ana que aun no me conocía desconfiaba de mí. No me dejó ver su rostro y se ocultó detrás de su esposo. Jose por el contrario, entró corriendo a saludarme.
Mientras mis demás agentes se llevaban a Ana y las maletas a su respectivo cuarto, Jose se quedó conversando conmigo.
"Gracias por venir Jose." No dimos la mano sonriendo.
"Gracias por dejarnos quedarnos aquí."
"¿Que tal esta la pequeña?"
"Bien, llora mucho, pero bien." Jose se reía mientras ella dormía en sus brazos.
"¿No se lo vas a decir a Ana?"
"No puedo hacerle eso, mientras tu nos necesites todo estará bien. No quiero verla sufrir Tyron." Entendía perfectamente ese sentimiento.
"Haré todo lo posible para que XANA pague. Te lo prometo, lo destruiré yo mismo." Jose asintió mirando a la niña.
"Hazlo por ellas y hazlo por Allara. Yo te ayudaré siempre, aunque sea lo último que haga." Eso me tranquilizaba, saber que alguien me apoyaba y confiaba en mí. Un momento, le había puesto nombre.
"¿Allara? Es un nombre algo extraño. Pero me gusta."
"Significa, encuentra la paz." Un nombre bastante apropiado.
(Fin del Flash Back)
NARRADOR (ODD)
Allara caminaba poco más atrás que yo. No tenía ni idea de que podía decir. Puede que si digo algo tonto se enfade, pero si no digo nada también. Que complicado...
Estábamos a punto de llegar y no había dicho nada, vamos Odd piensa.
"Odd..." Al final, ha sido ella la primera en hablar.
"Dime..." Mi voz sonaba distinta, más clara. Estaba nervioso solo por hablar con ella. La he mirado de reojo, ella caminaba mirando al suelo. No parecía muy alegre.
"Estoy bien. No me encuentro mal, era mentira."
"¿Mentira?" Me he fijado en sus manos, agarraba los bolsillos de su pantalón con fuerza. ¿Qué le pasaba? Ayer cuando la deje estaba bien.
Igual lo ha hecho para estar a solas conmigo, eso debe de ser. Trague saliva y me intente relajar.
"¿Puedes decirles a todos que estoy bien? Hoy me gustaría quedarme en mi cuarto, puede que sea injusto pedir esto pero... ¡miénteles por favor!" Eso no me lo esperaba, Allara no quería ir a clases. No era eso lo que me sorprendía, quería que les mintiese a todos. Decirles que estaba en la enfermería y que estaba bien. ¿Por qué? No creo que merezcan tan poca confianza.
"No puedo." Bajé la cabeza esperando a que se enfadase, probablemente lo haría. Me esperaba que todo acabase ahí. De alguna forma, mis historias siempre acaban así.
"Vale." ¿Vale? ¿No estaba enfadada?
"Siento habértelo pedido, he sido egoísta. Si no hay mas remedio iré a la enfermería." Algo pasaba, no sabía que, pero era algo malo.
Allara ya había vuelto a andar y se dirigía a la puerta de la enfermería.
Me he armado de valor, no podía dejarlo así. He agarrado su muñeca con fuerza, sin dejarla avanzar. Me ha mirado desconcertada y ha parado en seco.
"¿Qué ha pasado? No se si puedo ayudarte, pero me gustaría saberlo."
He esperado su respuesta convencido de que me lo diría. Estaba equivocado.
"Lo siento, no puedo decírtelo." Se ha soltado de mi agarre y ha seguido adelante. ¿Allara?...
He corrido hasta donde ella y la he hecho detenerse empujándola contra la pared. Ella me miraba sobresaltada.
"¿Qué te pasa? Te he dicho que no puedo decírtelo." Su mirada me daba dolía, tenía miedo de mí.
"Creía que confiabas en mí..." He soltado el agarre y le he dado su espacio. No me reconocía a mi mismo. ¿Por qué había hecho eso? Creo que estaba decepcionado conmigo mismo.
Ella me miraba con ojos brillantes, como si fuese a llorar de nuevo.
"Mi madre..." Lo dijo casi en un susurro. El haberlo escuchado ha sido un milagro.
"¿Tu madre?"
"¡Mi madre está muerta Odd!" Eso me dejó sin palabras, ella no paraba de llorar y además lo hacía con rabia. Apretaba los dientes con fuerza y su cuerpo temblaba.
Su madre estaba... con razón no quería ir a clases.
Me acerque a ella y la abracé nuevamente. La rodeé completamente con mis brazos y le acaricié la cabeza.
"Lo siento."
"No es culpa tuya Odd." La voz de Allara se oía entrecortada, no paraba de llorar, pero al menos ya no temblaba.
"Lo siento, por haberte dicho todo eso." Me sentía culpable. Al fin y al cabo, había sido yo el que la había hecho recordarlo y llorar.
Ella, simplemente se ha acurrucado entre mis brazos, ha tardado bastante en dejar de llorar. Pero no me ha importado, porque ha confiado en mí.
Eso es lo único importante.
"¿Necesitas algo?" Le he secado las lágrimas con mi mano y me ha sonreído.
"Un beso."
"Vale, un beso..." ¿Qué? ¿Lo dice en serio? Quiere un beso, quiere que le de un beso. ¿Yo?
Me he sonrojado a más no poder.
"¿U-un beso?" Mi cara debía de estar rojísima. Ella ha cambiado la cara de seria ha divertida y se ha echado a reír. ¿Ahora de qué se ríe?
"Era una broma Odd." No me lo podía creer, me había engañado pero bien. Me he reído con ella. Me alegra que se sienta mejor.
"El que hace las bromas aquí soy yo. ¿Piensas quitarme el trabajo?"
"Claro que sí." No parábamos de reírnos, supongo que esto es lo que más me gusta de Allara. Que puedo reírme todo lo que quiero con ella y de cualquier cosa.
"Allara." Era ahora o nunca. Tenía que invitarla, vamos yo.
"¿Si?"
"¿Saldrías esta noche a comer conmigo? Se que no es el mejor momento, pero tenemos una comida pendiente y he pensado..." No sabía que más decir, todo dependía de ella.
Me he parado a pensar lo que acababa de decir. Lo había estropeado, pidiéndole una cita. ¿Estoy loco?
He cerrado los ojos con fuerza, esperando un no rotundo.
"¿Donde me vas a llevar?"
"¿Eh?"
"Te advierto que como mucho."
"¿Eso es un sí?" He vuelto a abrir los ojos con rapidez. ¿Estaba soñando? Me había dicho que sí.
"Solo si te vas ya a gimnasia, te quedan cinco minutos." No me había fijado en la hora, tenía prisa. Si no llegaba, Jim me iba a matar de verdad.
"Me voy ya, ten cuidado."
"No me voy a perder yendo hasta la enfermería." Tenía toda la razón, parecía su padre.
"Allara."
"¿Sí?"
"A las ocho en la entrada del colegio." Ya estaba corriendo hacia el gimnasio, cuando la he visto entrar en la enfermería. Me sentía el chico más afortunado del mundo.
¡Bien!
NARRADOR (JEREMY)
Gimnasia no es mi asignatura preferida, el gimnasio hoy estaba bastante vacío. Parece que Ekiñe estaba enferma y Odd tampoco había vuelto de acompañar a Allara. Ulrich tampoco había aparecido.
"Vamos Jeremy, seguro que puedes hacerlo." He llegado el último después de una carrera a todo el patio.
La clase de Jim siempre se me hacía muy pesada, pero desde que le ayude con aquel jabalí Xanificado me respeta más. Hoy nos tocaba hacer escalada y Aelita ha sido la afortunada en subir primero.
Puede que hoy la clase se me pase rápido, siempre y cuando a Jim no le dé por hacernos un examen de los suyos.
"Bien, chicos. Como todos sabéis, hoy las alumnas nuevas están enfermas. Os habéis salvado, pero pasado mañana haremos el examen. Venid preparados. Puede que no lo sepáis todos, pero yo trabaje en la seguridad del gobierno y se que hace falta mas que la cabeza para proteger a alguien."
"¿Y que paso Jim?" Odd acababa de llegar a la clase. Venía tan sonriente que se le notaba lo feliz que estaba a kilómetros.
"Prefiero no hablar del tema."
Por lo demás, la clase ha pasado bastante rápido. Odd se ha llevado una bronca de Jim por llegar tarde, no obstante, le ha explicado la situación de Allara y lo ha pasado por alto.
"¿Que tal está Allara?" Odd nos ha mirado sonriente. Si que estaba feliz.
"Está bien, solo ha sido sueño."
"¿Te ha pasado algo?" Aelita no ha tardado en preguntarle. Me sentiría mal si no dijese, que yo también estaba interesado.
"Pues Allara ha aceptado salir a comer conmigo. Os dije que era distinta, es tan..."
"¿Tan normal? Odd, ya te dijo que sí el primer día." A Odd claramente, le ha molestado mi comentario.
"Pero lo dijo en broma. Esta vez se lo he pedido bien y ha aceptado. Además no es normal, no se explicarlo, pero no es normal." Nunca pensé que oiría a Odd hablar así de una chica. Le había dado fuerte con Allara. Al menos, no tendremos que aguantar como liga con cualquiera.
"Seguro que tu también sientes algo parecido con Aelita."
"Sí, pero tampoco se explicarlo."
"¿Veis?" Aelita intentaba escapar de su sonrojo mirando hacía otro lado.
"No se por qué lo comparas todo con nuestra relación Odd."
"Ya te lo dije Aelita, me encanta picarte."
NARRADOR (ALLARA)
La doctora de Kadic me había atendido igual que en la agencia. Por un segundo, me he sentido como en casa. Me ha mandado tumbarme en una camilla para descansar, ha sido muy amable conmigo.
El tiempo pasaba cada vez más despacio, tenía sueño y quería dormir. Entonces, he recordado lo que me ha pasado antes con Odd.
He cometido el mayor error de mi vida. Le he contado sobre mi vida privada, la muerte de mi madre, si Tyron se entera será el fin. Pero he sentido que podía confiar en él, todo este tiempo ha sido la única persona en la que me he podido apoyarme para que la misión no me agobiase. Y pensar que al principio solo fue un incordio. Ahora que les conozco, supongo que es hora de atacar. Puede que nunca me perdonen por traicionarles, pero tengo que hacerlo por mi padre.
No es como si Tyron les fuese a hacer daño, solo les liará un poco. Unas mentiras para que dejen de molestar. No es nada malo, ¿verdad?
No tendría que haber aceptado la invitación de Odd. No puedo distraerme, tengo que terminar lo que empecé.
Papá...
Mis ojos se han cerrado poco a poco y me he dormido.
...
"¡Allara! ¡Allara!" Alguien me llamaba. En el momento que he abierto los ojos, me he encontrado con la cara de Ekiñe.
"Pensaba que no ibas a despertar, sigues igual de vaga que de costumbre." ¿Seguía en la enfermería? ¿Qué hacía Ekiñe aquí?
"Me he dormido."
"Sí, durante un buen rato. La enfermera se ha ido a por unas medicinas. Me ha dicho que te vigile."
"¿Que haces aquí? Tendrías que estar en clase." Ekiñe ha suspirado.
"Ha sido culpa del desayuno, algo que he comido me ha sentado mal. Cambiando de tema, tengo noticias de Tyron."
"¿De Tyron?" Me olía a que algo malo pasaba. No estaba equivocada.
"Me ha dicho que vendrán a buscarte esta noche a las diez. Parece que has fallado, la próxima vez tienes que hacerlo sin dar problemas." ¿Qué? Yo no había fallado, ni siquiera me ha dado tiempo a hacer algo. No pueden llevarme a la agencia todavía.
"¿Por qué Tyron no me ha dicho nada?" Ekiñe me ha sonreído y se ha acercado a mí.
"Porque está muy decepcionado. No puede creerse aun, que su agente favorita, en quién tanto confiaba, se haya enamorado de su enemigo.
No puede creerse, que te hayas enamorado del asesino de tu padre."
"¿Qué le has dicho?" ¿Había sido ella?, lo estaba planeando para quedarse con la misión. Desde el principio intentó que Odd y yo... ¿Cómo no me di cuenta? Me ha estado manipulando. La conozco desde siempre, sabía que esto podría pasar. Pero nunca creí que pudiese traicionarme de esta manera.
"Solo le he dicho la verdad. Yo tampoco entiendo muy bien como te puede gustar alguien tan idiota y simple como él. Lo importante es que te irás hoy mismo. Tyron te dirá que hacer cuando vuelvas a la agencia.
¿Tan importante es para ti el gatito que ni siquiera has podido seguir con el plan? ¿Cuánto llevas sin hacer nada? ¿Una semana, dos? Ya es hora de que terminemos esto." Tenía razón, pero me había traicionado. Decirle a Tyron que a mi me gustaba Odd...
Aunque ese fuese el caso, ella no tiene derecho a hacer nada. Yo me he ganado la confianza de todos para terminar esto de una vez. Me he calmado todo lo que he podido, no podía dejar que me viese alterada.
"Ekiñe, prepárate. Recuerda que si se dan cuenta de quién eres, perderemos todos. Te dejo esto a ti, pero si crees que con esto has ganado, estás muy equivocada." Ekiñe se ha alejado de mí, enojada por mi reacción y se ha marchado de la enfermería. Justo antes de cerrar la puerta he podido oírla susurrar.
"Buen viaje."
...
La puerta se había cerrado.
¡Mierda! ¿Por qué ha pasado esto? Esto es una pesadilla, tiene que serlo. Me he pellizcado, solo consiguiendo que la mejilla me doliese.
Ahora tendré que marcharme sin que se den cuenta. Pero tengo que ir a la cita y...
He vuelto a empezar a llorar, últimamente me pasaba el día llorando. Soy boba, nunca he llorado por estas tonterías. Se me ha acumulado todo, la muerte de papá, la muerte de Anthea, luego la de mi madre y ahora esto...
Me he secado las lágrimas.
Solo voy a despedirme, de unos asesinos. No se por qué no me entraba aun en la cabeza que estas personas a las que he conocido, hace unas semanas eran mis peores enemigos. Pensé en matarlos a todos por acabar con la vida de mi padre y ahora, me daba pena marcharme de aquí. Ridículo...
Ya no entiendo nada, solo quiero que esto termine. Quiero que todo vuelva a ser como antes. Desearía no haberlos conocido nunca.
NARRADOR (AELITA)
Jeremy, Odd y yo estábamos sentados en unos sofás de la sala de recreo. Tampoco teníamos mucho que hacer, así que hablábamos de lo poco que había atacado XANA últimamente. Es como si estuviese de vacaciones.
"Sentimos llegar tarde." Yumi y Ulrich acababan de aparecer en la sala.
"Menos mal, ya pensábamos que nos habíais abandonado." Odd como siempre decía alguna tontería. Creo que es una de las cosas que le gustan a Allara, porque siempre dice que es muy divertido.
"¿Por qué habéis tardado tanto?" mi pregunta ha hecho que los dos se miren avergonzados. ¿Habrá pasado algo?
"¿No lo ves Aelita? Estaban construyendo su nido de amor."
"Odd te voy a pegar." Ulrich se ha acabado sentando al lado de Odd y Yumi a mi lado.
"¿Qué tal os ha ido con la carta?"
"¿Qué carta?" No le habíamos contado nada a Odd todavía. He mirado a Yumi y se ha dado cuenta, vaya metedura de pata.
"Nada, una tontería Odd." Creo que ha notado que estaba mintiendo.
"¿Todos lo sabéis menos yo?" Se ha enojado bastante y ha cruzado los brazos. Parecía un niño pequeño.
"Odd, ¿prometes no decir nada?" Jeremy ha sido el más valiente esta vez. Decirle algo a Odd que sospechábamos de Allara no le iba a gustar nada.
"Sí. Chicos me estáis asustando." Y con razón, puede que una mujer haya muerto. Lo peor es que aun no sabemos nada.
Hemos esperado a que todos saliesen de la sala para ir a clase de historia. Algunos nos miraban extrañados por quedarnos sentados y otros ni siquiera se han dado cuenta. Mientras tanto, Odd nos miraba a todos impaciente. He dado comienzo a la conversación yo misma.
"Ayer, cuando Jeremy y yo estábamos en La Ermita..."
NARRADOR (ALLARA)
La doctora me ha dejado salir un poco antes de terminar las clases de la tarde. Eran las siete de la tarde, tenía una hora para prepararme e ir a la cita con Odd. Por otra parte, debía de hacer la maleta. Si los agentes venían a buscarme a las diez, tenía dos horas para estar con Odd. Espero que sea suficiente.
Al llegar a mi habitación he recogido todo lo que había sacado de la maleta. No había traído mucha ropa, pero recogerla me ha costado unos veinte minutos. Lo único que me quedaba era el neceser y el lazo de Odd.
Me lo voy a poner hoy, seguro que le sorprenderá.
Me he acabado vistiendo con una falda de cuadros. Era negra y morada, llevaba colgando una cadena a un lado. Encima una camiseta negra de tirantes y unas parisinas. Por último, el lacito con el cascabel en el cabello.
Me parece que estaba lista. Me he puesto tantas cosas que he tenido que volver a hacer la maleta. Supongo que todas las chicas son iguales en la primera cita.
He mirado el reloj, ya eran las siete y media. Había terminado todo, así que me he sentado en la cama.
Me he fijado en que la almohada estaba mal puesta y al moverla me he encontrado con la carta de ayer. Supongo, que era el momento de leerla.
Decía algo así:
Querida Allara:
Si estás leyendo esto, significa que yo ya no estoy vivo. Puede que haya pasado un tiempo, desde que tu madre haya decidido darte esta carta. Por favor no la culpes, ha tenido que pasarlo muy mal todo este tiempo. Esta carta, contiene la explicación de tu pasado y el mío. Lee con atención.
Tu madre y yo, decidimos tener un hijo el mes de Agosto de 1997. Al enterarnos de que sería niña, tu madre se puso muy contenta y compró un montón de vestidos y cosas para bebes. Éramos muy felices.
Pocos meses después, tu madre fue hospitalizada para tener a nuestra hija. El tiempo pasaba muy rápido y pronto llegó el día en que nació.
Pero ese día, hubo unos problemas en el parto y tuvieron que meterla en una incubadora.
Poco después conocí a Tyron. Era un hombre que acababa de perder a su mujer y se había quedado solo con su hija.
El tiempo pasó y nos hicimos íntimos amigos. El tiempo que pasaba con él me hacía olvidar todo lo malo. Pensé que todo podría seguir así, pero me equivoqué.
Unas descargas eléctricas produjeron que veinticuatro niños del hospital muriesen ese día. Las misma descargas que mataron a la mujer de Tyron.
Ese día, Tyron me habló sobre XANA. Un virus informático capaz de destruir el mundo.
Por lo que me contó, su creador fue su mejor amigo. Cada vez que Tyron intentaba acercarse a alguien, XANA lo destruía. Por eso, Tyron odiaba a su amigo Frans Hopper.
Decidió crear la agencia, junto a su mujer para destruir a XANA para siempre, pero antes de cumplir ese sueño XANA mató a su mujer.
Cuándo tu madre se recuperó decidí que yo también lucharía contra XANA. Para vengarme de él y ayudar a mí amigo en su lucha.
Yo engañé a tu madre, diciéndole que estaríamos a salvo. Cuándo en realidad el peligro era evidente. Tu madre creyó en mí hasta el último momento, se que lo hizo. Yo la quería mucho y por eso la mentí.
Allara, esto es la parte más importante, presta atención. El día en el que XANA mató a veinticuatro niños en el hospital, perdí a mi hija.
El tiempo se había detenido para mí. Me encontraba sola en mi cuarto. Por cada palabra que leía, todo se me hacía más raro e incomprensible. Lo poco que entendía me provocaba tener más dudas, pero no podían ser contestadas porque él no estaba aquí. ¿Por qué hablaba de mí en tercera persona? ¿Por qué me cuenta esto? Lo que más me desconcertaba era lo último que había leído. Su hija murió ese día. Entonces, ¿quién soy yo?
Aún quedaban unos párrafos más, si quería aclarar mis dudas debía seguir leyendo. Lo último que escribió, decía algo así:
Aquellas descargas producidas por XANA mataron a mi hija. Pasó un tiempo y yo seguí ocultándoselo a tu madre. No podía dejar que ella sufriese, aunque sabía perfectamente que en poco tiempo tendría que confesarlo.
El tiempo pasó y Tyron y su hija podrían irse tranquilos a casa. Sin embargo, Tyron volvía todos los días a hacerme compañía y uno de ellos me propuso algo.
Si el protegía a alguien, XANA intentaría quitárselo a toda costa. Él necesitaba trabajar día y noche para encontrar una forma para acabar con ese maldito virus. Así que decidió perder lo que más le importaba en ese momento para poder protegerlo.
Me confió lo más importante que tenía, a ti.
Allara, tu eres la hija de Tyron.
Quiero que sepas que pase lo que pase, tu madre y yo siempre te hemos querido. Te queremos y siempre lo haremos, por eso merecías saber la verdad. Espero que puedas perdonarme.
Jose
La hija de Tyron... ¿Yo? Yo era la hija de Tyron...
No sabía que hacer, ni que pensar. Todo este tiempo los que creía que eran mis padres no lo eran. Yo era la hija de Tyron...
Era difícil de creer y entender, pero explicaba muchas cosas. Como el poco parecido que tengo a mis padres.
Sé que Jose y Ana me querían y yo les quiero, nada va a cambiar eso. Ellos siempre serán mis padres, para siempre. Los quiero muchísimo, ellos fueron quienes me criaron.
Pero ahora las cosas eran diferentes, no podía quedarme aquí. Mi padre me necesita a su lado y yo lo único que he hecho es traicionarlo. Soy una mala hija.
He arrugado el sobre de tanto apretarlo y lo he tirado a la basura. Me he guardado lo que escribió Jose en el bolsillo por precaución. No puedo dejar que nadie sepa la verdad.
Tengo algo que hacer y no puede esperar mucho más. Tengo que destruir a XANA de una vez por todas. Si es el sueño de mi verdadero padre, yo lo voy a cumplir para él. Me vengaré de todo aquel que quiera hacerle daño.
Es una promesa, Jose, papá...
NARRADOR (YUMI)
La conversación había sido realmente larga. Aelita y Jeremy han vuelto a explicar todo al detalle y Ulrich y yo ya estábamos cansados de oír lo mismo. Una vez más, han dicho en lo que quedamos al final y Aelita ha explicado que no ha podido descubrir nada.
"Solo puedo deciros que solo leyendo esa parte, se puso a llorar."
Todos pensábamos que decir, cuando Odd se ha levantado.
"¿Por qué no se lo habéis preguntado? Estoy seguro de que os lo habría dicho." Odd parecía convencido, creía bastante en ella.
"¿Pero esa mujer puede estar muerta? ¿No se mata a alguien porque sí? Puede que estuviese escapando de algo o...
No lo se, pero creo que Allara nos ha estado ocultando algo." Después de que Jeremy dijese todo eso he pensado en todos los momentos desde que la conocí. No encontraba nada sospechoso en ella, aparte de esto.
Pero eso, solo ha hecho que Odd se enfade más.
"No me estáis escuchando, os digo que Allara confía en vosotros. Tiene que haber una razón por la cual esa mujer..." Odd se ha quedado en silencio. Todos le hemos mirado extrañado por su actitud.
"¿Pasa algo Odd?" Ulrich le ha preguntado aun más desconcertado que yo.
"Su madre."
"¿Su madre?" Todos hemos preguntado a la vez. ¿Qué tenía que ver su madre con esto?
"Ella me ha dicho, que su madre ha muerto." Todos nos hemos quedado en silencio. Nadie ha dicho nada en un buen rato.
"¿Creéis que esa mujer era su madre?" No he podido aguantar la presión.
Todos me han mirado, pero no han dicho nada. Parece que sí lo creían posible.
"Chicos yo me tengo que ir. He quedado con ella. No voy a ayudaros en vuestra estúpida investigación, creo en ella. No voy a preguntarle nada de esto esta noche. Quiero que no se acuerde de su madre por ahora y se lo pase bien. Mañana hablamos." Después de decir eso, Odd ha salido de la sala. Parecía realmente preocupado por ella.
"¿Vamos a ver La Ermita? Puede que quede alguna pista." Ulrich ha sido quién lo ha propuesto, ya era tarde. Nadie nos iba a ver a esas horas. Todos hemos estado de acuerdo y en silencio nos hemos dirigido a La Ermita.
NARRADOR (ODD)
Había llegado la hora, estaba bien vestido y preparado. Un poco más nervioso que de costumbre, pero con ganas de que Allara apareciese delante de mí de un momento a otro.
La academia estaba vacía, era extraño. Las ocho de la noche y nadie en el patio. Lo que si había visto era a muchos estudiantes entrar y salir. La mayoría en pareja.
Para que el tiempo se pasara antes, he decidido pensar en otra cosa, aunque lo único que me ha venido a la cabeza ha sido la conversación de antes.
Es muy posible que la persona que les entrego la carta a Jeremy y Aelita no fuese su madre. Es muy posible que haya una explicación normal. Por ahora, voy a disfrutar de esta noche.
"¡Odd!" Me he volteado para ver a Allara.
Estaba diferente de lo usual, era la primera vez que la veía llevando una falda. Pero eso no era todo, llevaba el lazo que le compre. El sonido del cascabel ha hecho que me de cuenta de su presencia.
No he podido evitar quedarme embobado con esa imagen.
Al llegar hasta mí se ha parado en seco. Luego se ha mirado de arriba a bajo y seguido me ha mirado a mí.
"¿Me veo extraña? Al final, la ropa de siempre era lo mejor." Ha ido a darse la vuelta, pero la he tomado de la mano.
"No, está bien así." Mi mirada se ha centrado en su ropa una vez más.
"Te ves muy bien." Eso último ha hecho que se ruborice. Yo la he soltado y he comenzado a andar rumbo a la ciudad.
"¿A dónde me llevas?" No tenía mucho dinero, así que no podía pagar una comida de lujo. Pero no creo que ha ella le importe.
"¿Qué te apetece?"
"Um... una hamburguesa." Eso me ha dejado confuso. Puede que no quiera que gaste mucho dinero.
"¿Sólo? Pensaba que comías mucho."
"Es solo que yo, no quiero que..." Estaba en lo cierto, se estaba preocupando por mí.
"¿Qué gaste mucho dinero?"
"Se podría decir que sí." He intentado picarla un poco, de esa forma quizá diga lo que le apetece en realidad.
"Pues a mí me apetece una pizza, con todos los ingredientes posibles y pasta, también una hamburguesa con patatas y para terminar una tarta de chocolate." He sonreído para mi mismo.
"Pero si tu no quieres, lo comeré yo solo."
"Si quiero..." Parecía un bebé, lo pedía por favor y agarrándome de la chaqueta. Pero a mis ojos era algo adorable y muy lindo. Una nueva faceta que no conocía.
Hemos entrado en una tienda de comida rápida y luego hemos encargado una pizza del tamaño más grande en la pizzería de al lado. Nuestra cena estaría lista en minutos, solo necesitaba un sitio para comer.
No pienso sentarme en una mesa como unos aburridos, tenía una idea en mente.
"¿Puedes esperarme aquí? Voy a... al baño. Ahora mismo vuelvo. No tardo nada, si te dan la pizza espera aquí." Me he ido corriendo, si conseguía llegara tiempo iba a ser perfecto.
NARRADOR (ALLARA)
Odd me había dejado sola un momento. Eso no ha sido propio de un caballero, una excusa tan tonta como ir al baño. Podría haber intentado mentir mejor.
El tiempo con Odd ha hecho que disfrute mucho estos días, lo voy a extrañar. Ya he decidido que voy a estar con mi padre, pase lo que pase esta será la última vez que vaya a disfrutar un momento con él. Es mi último recuerdo...
"Señorita la pizza está lista." Odd todavía no había llegado, le he explicado a la camarera lo que pasaba y justo ha entrado por la puerta.
Me he hecho un poco la enfada, intentando que se diese cuenta de su error. Él me ha pedido perdón un montón de veces. Era gracioso verle tan angustiado y luego, me ha guiado hasta un parque. El paseo ha sido largo y pesado, porque llevábamos la comida en bolsas. Pero a merecido la pena.
Era un paisaje precioso. Odd me había llevado hasta un parque. En el centro había una gran fuente, dentro descansaban algunos patos. El alrededor estaba lleno de hierba y no había ni una farola. Por lo cual, se veían las estrellas perfectamente.
NARRADOR (ODD)
"Hemos llegado." Ella ha mirado todo el paisaje maravillada. Diría que había acertado trayéndola aquí.
"Es precioso." He sonreído ante esa afirmación. Nunca lo había intentado con ninguna chica, pero siempre había sido mi sueño traer a alguien a un lugar como este algún día. Aunque por supuesto, nunca se lo diría a nadie. Creerían que es demasiado cursi.
"¿Comemos?" La he indicado por donde bajar hasta el césped y entre unos arbustos se ha podido ver lo que había preparado. Un mantel con unos cubiertos, vasos y bebidas. Me había costado bastante reunirlo todo, pero tenía su recompensa. Allara ha caminado lentamente hasta el mantel, sin decir ni una palabra. Después me ha mirado a lo lejos.
"¿Te has ido a preparar esto?" Me miraba preocupada, pero a la vez feliz. Esta era mi recompensa, una cara animada de Allara.
Me he acercado y me he sentado en el mantel.
"Estos días has estado llorando mucho, he pensado que esto te animaría."
No me he atrevido a mirarla a la cara. Sentía mucho calor en mis mejillas, seguro que estaba sonrojado. Decir estas cosas no era propio de mí, tampoco lo era hacerlo por una chica. Supongo que alguien me ha hecho cambiar.
Allara se ha sentado al otro lado. Seguía en silencio, tampoco me atrevía a mirarla así que no sabía muy bien que hacer.
"He dicho una tontería. Que tonto soy, es solo que no me gusta verte llorar y..." Me he arriesgado a mirarla, tenía la mirada fija en las estrellas. Ni se había enterado. Parezco patético en este momento.
Supongo, que esta bien que me quede un poco embobado.
NARRADOR (ULRICH)
En La Ermita no había nada. Habíamos perdido el tiempo, no habían dejado ningún rastro y todo estaba igual que siempre.
Todos estábamos bastante preocupados, puede que hayan matado a esa mujer fuera de la casa. Lo extraño es que tampoco se distinguían pisadas, ni nada fuera de lo normal...
No teníamos nada.
Yumi ha terminado yendo a casa, sus padres estarían preocupados porque ya era algo tarde. Yo por precaución, no me acercaré en un tiempo por allí.
Aelita y Jeremy hablaban de cosas incomprensibles para mí, algún día le preguntaré a Jeremy si puede explicarme como entenderle en estas situaciones. Solo he podido comprender, que tenía que ver con saber quién era esa mujer realmente.
Como último recurso, nos hemos dirigido al cuarto de Aelita, si Allara estaba con Odd es probable que no volviesen pronto. El plan de Aelita era leer la carta de Allara a escondidas, aunque ninguno estaba muy de acuerdo con hacerlo, ni siquiera Aelita.
Tras pasar de puntillas por todo el edificio, intentando que Jim no nos oiga, nos hemos colado en el piso de las chicas. Aelita ha asegurado que la carta de Allara debería estar debajo de la almohada, pero al llegar nos hemos llevado una sorpresa.
El cuarto por la parte de Allara estaba completamente vacío. Ni rastro de su ropa, estuche, o algo relacionado con ella. Aelita se había quedado callada.
"Igual se ha tenido que cambiar de cuarto." Eso no ha hecho que Aelita reaccione, parece que la ha afectado mucho no ver las cosas de Allara. Jeremy, en cambio, la había cogido de la mano, intentando tranquilizarla.
"Vaya, a vosotros quería veros." Sissi se ha acercado a nosotros. ¿De dónde había salido?
"No tenemos tiempo para hablar contigo." Le iba a cerrar la puerta en las narices, pero ha sujetado la puerta.
"Si es sobre vuestra nueva amiga puede que os interese." ¿Algo sobre Allara? Siempre está metiéndose donde no la llaman.
"¿Qué sabes Sissi?" Aelita se había lanzado a preguntar, dejándonos a Jeremy y a mí bastante sorprendidos.
"Pues que tu amiga se marcha del colegio, su padre ha llamado esta mañana a mi padre. Parece que han tenido problemas familiares y no puede pagar la estancia aquí. Pobrecilla, ¿verdad? Ahora que tenía amigos." Después de decir eso, Sissi ha entrado en su habitación.
¿Allara se iba? No quiero ni imaginarme como se va a quedar Odd al saberlo.
Ahora que lo pienso, si lo que le ha dicho a Odd era cierto y su madre ha fallecido, es muy posible que sea la razón por la que se tenga que irse. Se me ha formado un nudo en el estomago.
"¿Creéis que Allara se marcha sin decirnos nada?"
"No me ha comentado nada de esto..."
"Puede que su madre si haya muerto." Jeremy empezaba a preocuparse por Allara. El ver que sus cosas no estaban nos ha abierto los ojos. ¿Qué hemos estado a punto de hacer? No es propio de nosotros.
"No he estado con ella y me necesitaba. Estos días, solo hemos pensado en lo que había pasado en La Ermita y no la he atendido. Ella me dijo que estaba feliz de que fuese su amiga, soy horrible." Aelita tenía toda la razón del mundo.
"Allara no se acercó a nosotros por voluntad propia a contarnos nada, fuimos nosotros los que quisimos que nos contase todo. Desde el principio, desconfiamos de ella como si tuviese toda la culpa. No le preguntamos nada y seguimos hablando a sus espaldas." Odd tenía toda la razón.
Puede que al final, solo seamos unos egoístas. Cuando ella lo estaba pasando mal, nosotros estábamos pensando que nos engañaba. No hemos tenido la consideración de preguntarle si estaba bien, nos hemos enfocado en una muerte que no sabemos si realmente es real.
Todo este tiempo, ella solo ha confiado en una persona, en Odd. Era el único que se lo merecía.
En eso, todos estábamos de acuerdo...
NARRADOR (ODD)
La cena había sido perfecta.
Allara ha escuchado todo lo que le he contado sobre mi infancia mientras comíamos. Aventuras junto con mis hermanas, vacaciones con mis padres, como conocí a mis amigos...
He omitido ciertas cosas en eso último, pero no ha notado nada raro en mi historia. Solo se ha reído de los chistes con los que acompañaba mis relatos.
El tiempo ha pasado bastante rápido, ya eran las nueve y media. No me preocupaba mucho la hora, pero se de alguien que no paraba de pensar en ello.
"¿Te pasa algo? No dejas de mirar el reloj."
"No es nada." Eso me ha hecho preocuparme aun más. Si alguien te dice eso, es que algo pasa.
"¿Quieres que volvamos?"
"Sí." Eso ha sido lo último que he escuchado en buen rato. He recogido el mantel y ella ha ido a tirar unas cuantas cosas a una basura cercana.
Ya de vuelta empezaba a hacer algo de frío, con la poca ropa que llevaba Allara era posible que pescase un resfriado. Me quitado la sudadera y se la he ofrecido. Ella la ha aceptado amablemente y hemos parado un momento para que pudiese ponérsela a gusto.
No hemos tardado mucho más tiempo en llegar a la entrada del colegio. En ese momento, Allara se ha detenido. Ella no ha parado de fijarse en la hora en todo el camino de vuelta, algo la tenía preocupada y estaba decidido a descubrir que era.
"¿No vienes?" Le he preguntado tendiéndole mi mano. Estaba seguro de que la tomaría, no obstante, ha sucedido todo lo contrario.
"Lo siento, no voy a entrar." Eso no me lo esperaba. Acto seguido, se ha quitado mi sudadera y me la ha lanzado. Menos mal, que tengo buenos reflejos. Eso me ha hecho enojar.
"Llevas un rato algo extraña ¿Por qué no me dices que te pasa?"
"No tengo por qué darte explicaciones." Allara había cambiado de personalidad totalmente, parecía otra persona. De todas formas, he insistido.
"¿Te pasa algo con la hora? No creo que a las doce de las noche tu carruaje se valla a convertir en calabaza." Allara ha dejado de responder a mis preguntas. Algo no andaba bien.
"¿Puedes marcharte?"
"No." Ha intentado irse, sin embargo la he sujetado del brazo sin dejarla dar un paso más. No la iba a dejar escapar de mis preguntas.
"Suéltame." Allara no paraba de resistirse a mi agarre.
"No hasta que me digas que pasa. ¿Por qué sigues sin confiar en mí?" Ella se ha desecho del agarre y se ha apartado de mí.
"Porque no puedo. Ya no te aguanto ¿Quieres la verdad? Me voy Odd. Me voy para siempre."
...
¿Se va? ¿A donde? No había escuchado nada de esto... ¿Por eso miraba el reloj? Y se marchaba para siempre, ¿por qué me lo decía ahora?
Esas palabras me habían afectado más de lo que me imaginaba.
"¿Cómo que te vas? No estás hablando en serio. No te puedes ir ahora. ¿Qué pasa con tus amigos? ¿Qué pasa conmigo?"
"Nunca me ha importado nada de eso. Me vuelvo con mi familia, vuelvo a mi hogar." ¿Qué pasa con nosotros Allara? ¿Qué ha hecho que cambies de repente? No tenía ningún sentido.
"¿Vas a dejar que lo nuestro termine así?" Esas palabras me han salido sin darme cuenta, pero era lo que realmente sentía. Ella solo se ha reído de mis palabras, pero esta vez, era una risa irónica.
"¿Lo nuestro? ¿Qué nuestro? Tú y yo no tenemos nada. Nunca me has importado." Está mintiendo ¿verdad?
"Entonces, ¿por qué aceptaste la cita? ¿Por qué me pediste que te abrazase?" Era mi única esperanza. Si esto no funcionaba, no sabría que hacer.
Se ha quedado en silencio durante mucho tiempo. Ha apretado las manos en dos puños y me ha mirado con resentimiento.
"Solo te he engañado. ¡Nunca has sido especial para mí!" Eso lo ha dicho gritando, la poca esperanza que me quedaba, había quedado destruida por esas palabras.
NARRADOR (ALLARA)
No podía seguir por mucho más tiempo comportándome así. Odd es la persona en quién más confió en este momento y le estaba haciendo daño. Porque está era la única manera de que se fuese. Si Odd me veía con los agentes el plan quedaría al descubierto, tenía que sacrificarlo todo por Tyron.
¡No! ya basta de engañarme a mi misma, solo consigo hacerme más daño.
No quiero separarme de él, entiendo perfectamente lo que quiere decir.
A pesar de ello, no podía decirle lo que en realidad pienso.
Ekiñe tenía razón, Odd me gusta, me gusta mucho.
Pero es tarde, no puedo decirlo a estas alturas. No debí haberme enamorado de él.
Mis lágrimas amenazan con salir, soy patética.
No debo llorar, si lloro estropearé la misión. Se dará cuenta de que le estoy engañando.
Esto ha sido lo mejor que me ha podido pasar. Enamorarme de alguien, reírme y pasarlo bien con él, incluso tener una cita. Pero no puedo expresarlo, porque Odd es un asesino... Me duele decirlo, pero es así. Si las circunstancias hubiesen sido diferentes, si le hubiese conocido en otro lugar y en otro momento, puede que lo nuestro hubiese funcionado. Podría haberle dicho que me gustaba claramente. Aunque eso es algo, que nunca voy a poder confesar...
He podido observar como un coche de la agencia aparcaba un poco más allá del colegio. Si corría es posible que Odd me siguiese. No tenía otra opción. Tenía que acabar con toda nuestra relación.
Odd no se movía, desde que le he dicho que nunca había sido especial para mí su rostro era una mezcla de tristeza, melancolía y enfado.
"Ya no necesitaré esto." Me ha mirado a los ojos. No podía verle de esta forma, he evitado su mirada y por último, he soltado de mi cabello el lazo que me regaló. No pensé que sería tan difícil despedirme de él.
Le he agarrado la mano, por un momento he visto sus ojos. No estaban nada bien, estaban hinchados y rojos. Creo que por primera vez, estaba viendo como Odd trataba de contener sus lágrimas.
Le he dado el lazo y he soltado su mano.
Todos los recuerdos que tenía con Odd han venido a mi mente en ese momento, desde que le conocí en la cafetería, pasando por la confesión de Ulrich, la vez que entró en mi habitación sin avisar, cuando le dije que confiase en mí, las dos veces en el banco del bosque, el momento en el que me pidió la cita y terminando con la cena de hoy. No iba a aguantar mucho más sin derramar ni una lágrima.
"Adiós." Mi voz se ha oído entrecortada. He salido corriendo, no me he atrevido a mirar hacía atrás. Sentía ganas de golpearme a mi misma. ¿Cómo le he podido decir esas cosas?
Al llegar al coche, los agentes ya estaban terminando de meter mis maletas. Había hecho bien en sacarlas y dejarlas fuera del colegio. Si hubiese tenido que ver a los demás, habría sido aun más difícil.
Solo me he sentado en la parte de atrás y he esperado a que arrancasen el coche. Tyron vuelvo a casa.
En ese momento no he podido aguantar más y he comenzado a llorar, para que las lágrimas se llevasen todo el dolor acumulado dentro de mí.
NARRADOR (ODD)
Se había ido. Me había quedado con un idiota, sin moverme de la puerta del colegio. Mi cuerpo no me respondía y tenía ganas de llorar. Por primera vez en mi vida, había sido rechazado. ¿Esto es lo que se siente? Es una sensación horrible, duele mucho. Si esto era enamorarme de alguien, no quiero volver a enamorarme de nadie nunca más.
Ahora entiendo el miedo de muchas personas al rechazo. Entiendo el miedo de Ulrich y Yumi a sufrir. Nunca pensé que pudiese doler tanto.
He puesto mi mirada en el lazo que ha quedado en mi mano. De repente, he empezado a ver peor. La vista se me difuminaba. En ese mismo instante, he sentido algo húmedo bajar por mis mejillas. ¿Estaba llorando? Las lágrimas caían en el cascabel que me ha hecho recordar todo lo ocurrido.
No he podido evitar pegarle un puñetazo a la pared. He seguido pegándome hasta hacerme sangrar.
"Della Robbia, ¿qué estás haciendo?" He visto una silueta de una persona avanzar hacía mí.
No he dejado de golpear la pared, cada vez con más fuerza.
"Para ya Della Robbia ¿qué intentas hacer?" Esa persona era Jim, me sujetaba con fuerza y me intentaba separar de la pared. Da igual lo mucho que intentase soltarme, Jim no me dejaba seguir.
"¡Suéltame Jim!"
"Ni hablar, no voy a dejar que sigas golpeándote." Intentar escapar de su agarre ha hecho que me quede sin fuerzas y he acabado rindiéndome.
Jim ha aflojado el agarre y yo no he podido evitar llorar con más fuerza. Lloraba de verdadero dolor.
"No se que te ha pasado chico, pero golpearte no es la solución. Déjate ayudar. Seguro que tus amigos se van a preocupar mucho sin te ven llorando. No es típico de ti." Jim estaba en lo cierto, pero necesitaba desahogarme de alguna forma.
"¿Te ha pasado algo con alguna chica? Yo diría que te han rechazado. Yo a tu edad fui rechazado muchas veces. Pero no te creas, era todo un caballero. Todas andaban detrás de mí. Supongo que me parecía un poco a ti." Ese último comentario me ha hecho reír un poco. Jim podía ser muy amable y comprensivo a veces. He conseguido dejar de llorar y he lanzado el lazo al suelo. Este era el final, no pensaba pensar más en ello.
"Bueno Jim, es hora de que el ligón y payaso Odd Della Robbia vuelva con sus amigos. Gracias por ayudarme." Le he sonreído y él me ha devuelto la sonrisa.
"Después de todo soy un profesor muy necesitado, aunque si no quieres dos horas de castigo es mejor que corras a tu habitación."
"Ya voy Jim, como un rayo." He corrido todo lo que he podido. Todo lo relacionado con Allara había acabado, pero no era el final para Odd Della Robbia. Si XANA no había podido contra mí, no lo haría una chica.
NARRADOR (JIM)
Mira que tener que ayudar a los alumnos con problemas de amor. Me estoy haciendo un poco viejo. Lo mejor será cerrar ya la puerta de la calle.
Al cerrar la puerta, un cascabel ha sonado y ha acabado al lado de mi pie izquierdo. Vaya, es una monada.
Ahora que lo pienso, este es el lazo que ha tirado Odd, parece algo importante. Lo he cogido del suelo y me lo he guardado. Estoy seguro de que lo necesitará.
Terminado, que horror. Tres días escribiendo, cambiando y corrigiendo el capítulo. Más largo que de costumbre, para que no os quejéis. No es el mejor final, pero aquí terminaría la primera temporada. (Como si esto fuese una serie.) En el siguiente capítulo no saldrá Allara ni nadie relacionado con la agencia. Se enfocará dos semanas después de estos acontecimientos.
Siento si hay algún fallo. ¡Esperadlo con ganas! Y hasta pronto.
