Buenas!! Buenas!! Bue... no me aguanté más y subí cap... Ya se está poniendo un poco más "subidita de tono" la relación de J&N!!! Espero q les guste!!!
Mil gracias por leerme!! Y por dejar reviews!!! Y por agregarme a favs!!! Prefiero q me agreguen a favs o a alertas... así sé q les interesa leer mi fic por lo menos... Pero si dejan reviews no me voy a enojar para nada... XD (ayy cómo amo esa carita!!)...
Bue... los dejo con el cap... es uno de los títulos q más me gustan (son muy Jake)...


Te amo, Ness… ¡Oh! Por cierto… ¡Besé a tu madre!

(Jake POV)

El sonido del teléfono me despertó. Era Bells.

– ¿Jake? ¿Está contigo? – sonaba muy preocupada.

– ¿Qué le pasó a Ness? – exigí saber. Era obvio que hablaba de ella.

– No está con Jake. – escuché que le respondía a alguien. – No está. Llegamos y se había ido. – me explicó angustiada.

– Voy para allá. Pero, ¿por qué estás tan…

– Lo sabe. – me interrumpió.

– Voy para allá. – repetí y colgué el teléfono.

– ¿Llamaron a sus amigas? – pregunté mientras entraba a la casa.

– Sí. Están todas en un recital de Muse. – me informó Edward.

– ¿Y si fue con ellas? Le encanta Muse. – sugerí.

– Ella no haría eso. – me interrumpió Bella. – No saldría sin nuestro permiso.

– Bella. No quieres que crezca, ¿pero pretendes que sea madura, sumisa y obediente? ¿Sobretodo siendo hija tuya? – me quejé. Nadie dijo nada. Yo trataba de permanecer tranquilo pero estaba más preocupado que ellos sobre el paradero de Nessie.

Ring Ring…

– ¿Alice? – contestó Edward. - ¡¡¿CÓMO?!! ¡¿Por qué no nos contaste?!

– Te estoy contando ahora. – se podía escuchar su voz por encima de un ambiente ruidoso. El recital. Uff… ¡Qué alivio! Estaba con Alice.

Edward y Bella querían ir para allá, pero les sugerí que no era la mejor idea. Así que esperamos. En cuestión de una hora llegaron a casa. No pude ver a Ness a los ojos. ¿Cómo se sentiría por lo que se había enterado? Por lo que le había ocultado. ¿Me odiaría? No. Tenía que ser positivo. Pero estaba difícil. Era una situación muy incómoda. Dejé que Bella y Ed hablaran con ella primero.

– Estás en serios problemas, jovencita. – la reprendió Edward.

– No hay excusa para darnos este susto. – agregó Bella, aunque no completamente segura de lo que decía. Sí que había excusa. Todos lo sabíamos.

– ¡Perdón! – soltó Ness para la sorpresa de todos. – Es que por una vez en mi vida quería hacer algo espontáneo, egoísta y estúpido. No sé, tal vez no soy tan madura como todos piensan. Aunque no lo volvería a hacer. Entiendo que se preocuparan. Yo habría sentido lo mismo.

– ¡Vamos! ¡Fue divertido! Yo estaba con ella. Así que no fue peligroso. – interrumpió Alice. La miramos con los ojos como platos. – Vale, vale. Tendría que haber avisado. Pero Ren necesitaba vivir esta experiencia. Y… ¡Fue divertido! – agregó con media sonrisa y gesto de culpa. Parecía más una nena ella que Ness. Después de eso, todos nos quedamos en silencio. Un silencio incómodo. Finalmente Nessie lo rompió:

– Es que yo me siento una adulta, pero me tratan con tanta nostalgia y melancolía por mi crecimiento y los años que ya pasaron que me contagiaron el sentimiento de pérdida… Y quería hacer una niñería como para variar. No sé si tiene sentido, pero es lo que hay…

– Más que rebeldía adolescente, parece la crisis de la mediana edad. – comentó sorprendido su papá.

– Qué chistoso. Yo pensé lo mismo ayer. Pero creo que ya se me pasó. ¿Podría pedirles que dejen de tratarme como a una niña a partir de ahora? – pidió Ness. – No me oculten cosas por miedo a lastimarme. Yo entiendo. – hizo especial énfasis en entiendo. Edward la miró confuso, luego sacudió la cabeza y sonrió:

– Eres igual a tu madre. "No me importa". – susurró como si estuviera citando a alguien, aún sacudiendo la cabeza y riendo de su chiste privado.

– Bueno. – suspiró Nessie. – Pasando al otro tema por un segundo. Me gustaría corroborar mis conclusiones. ¿Jake? – me invitó a hablar. Tragué saliva:

– Antes de que nacieras, Edward se marchó y Bella y yo nos hicimos muy buenos amigos y… nos enamoramos. – Bella se aclaró la garganta. – Bueno, yo más que ella. Pero eso no viene al caso. – Antes me hubiera puesto a discutir, pero me pareció un poco inoportuno jugar "quién amaba más a quién" en ese momento. – Cuando Edward regresó Bella volvió con él…. Pero yo la seguía amando. – cada vez hablaba más bajito. Me estaba muriendo de pena. Y para colmo, parecía que Edward lo estaba disfrutando de lo lindo.

– Pero nací. – saltó Ness. – Perdona que te interrumpa pero no puedo verte sufrir así. – ¿Ella me pedía perdón a mí? La miré confuso. ¿Por qué no me gritaba, pegaba o mataba? – Es entendible. Si las circunstancias fueran "normales", ni papá ni yo existiríamos… Y tú y mamá… – le dio un escalofrío.

– Pero tú existes y doy las gracias a Dios porque tu papá exista también. De otro modo tú no existirías. – me acerqué a ella y sujeté su cara mientras le hablaba. – Y yo no sería ni la décima parte de feliz con Bella. – la miré. – Sin ofender, Bells, pero así es. – sonreí brevemente.

– No podría estar más de acuerdo. – agregó Bella riendo. Entonces, Ness tomó mis manos (que permanecían sobre su rostro) con las suyas y me besó rápidamente.

– ¡Tonto Jakie! – me retó. – Ya sé eso. Nunca podría dudar de tu amor por mí. Tú eres mío y de nadie más. Y yo tuya y de nadie más. – agregó sonriendo. – Pero me hubiera gustado que no se hubieran estado haciendo los tontos cuando les preguntaba. Ya no soy una niña. Puedo entender todo. O al menos intentarlo. – acarició mi cara. – Aunque no voy negar que me da cosa que hayas besado a mi mamá.

– ¿Cómo sabes eso? – preguntó Bella sorprendida y avergonzada.

– Ahora lo sé. – respondió con gesto de "ojalá no me lo hubieras confirmado". – Pero bue… Ya pasó.

– ¿O sea que no te importa lo que pasó? – quiso saber Bella asombrada.

– No. – respondió simplemente, encogiéndose de hombros, sonriendo y sacudiendo la cabeza.

– Digna hija de su madre. – comentó Edward. – A ti tampoco "te importaba" que fuera vampiro cuando te enteraste, ¿no es así, Bella? – preguntó sarcásticamente. - ¿Verdad que es desconcertante? – Estaba entretenidísimo.

– ¡Es genial! – Agregué mirando a mi Ness a los ojos con ese mismo amor con el que la había mirado desde que nació.

***

Por más que todo se había arreglado, Ness estaba castigada (por primera vez en su vida) por haberse escapado.

– Si quieres vivir todas las experiencias de una típica adolescente, ¿quiénes somos nosotros para privarte de ésta? – le había avisado Bella antes de que me fuera. Nessie no se quejó, aunque no le gustaba no poder verme cuando se le antojara. A mí tampoco me gustaba y yo no me iba a quedar callado:

– ¡Pero yo no hice nada! ¿Por qué me castigan a mí también? – hice un puchero.

– Tú estás muy atrasado con tus estudios. Así que no te va a venir nada mal. – me contestó Bella.

– ¡Pero ya pasé una hora en el infierno para terminar mi trabajo práctico! – señalé mi mano derecha donde había habido una cicatriz esa tarde. – Rose me cerró la tapa del capot antes de que pudiera sacar los dedos. Y por "cerrar" quiero decir "empujar con todas sus fuerzas luego de que se cerrara". Y Emmett no fue de mucha ayuda. Se la pasó riendo. – pude ver que Alice se encogía de hombros y murmuraba "Perdón". Miré a Ness con cara de llanto.

– ¡Ayy, bebé! – besó mi mano y, aunque no me dolía, fingí no poder moverla y exageré mi puchero.

– Vale, vale. Está bien, Jake. Puedes venir una hora antes mañana. – aceptó Edward entre riendo y echándome.

Por lo tanto podía ver a Ness desde las 7 de la tarde hasta las 10 de la noche, los días de escuela, y un par de horas más, los fines de semana.

A Alice, que también la castigaron, no se le tenía permitido hacer "cambios de look" por lo que el castigo de Nessie durara a ningún "vampiro, hombre lobo, híbrido o humano". Edward y Carlisle pensaron que habían cubierto todas las bases. Pero con Alice no se podían cubrir todas las "lagunas legales", ella siempre encontraba algún "río" por el cual escabullirse: En los alrededores comenzaron a aparecer animales vestidos a la última moda.

Cuando se descubrió que Emmett también había sido cómplice, a Alice se le permitió hacer un único Extreme Make Over. Cualquiera diría que Emmett iba a poder en contra de la pequeña Alice. Pero, era como darle permiso de beber un vaso de whiskey a un alcohólico. Yo no me entrometería en su camino. En fin, si Emmett da la impresión de ser un gigante oso; ahora daba la impresión de ser un gigante oso Teddy celeste. Hasta los animales parecían burlarse de él. Y no podía sacarse su vestuario, porque Jasper tuvo la brillante idea de poner super pegamento dentro de la ropa antes. Está bien, yo pude haber tenido algo que ver con esa idea también.

A pesar de toda la diversión de los castigos de los demás, habían pasado un par de semanas y Bella y Ed todavía no cedían con el de Nessie.

Ness aprovechó mejor que yo su "tiempo libre de Jacob", aunque yo me puse al día con la universidad. Ella se había inscripto en el taller de Teatro y en el Coro, donde también cantaba como solista, y con esa voz quién necesitaba escuchar a un montón de chicos ruidosos a su alrededor (me gané un buen mordisco por llamar ruidosos a sus amigos). También entró al grupo de porristas, sólo porque una se había lesionado y comenzó un curso de cocina para aprender a hornearme esos pasteles que tanto me encantaban. Y además seguía tocando el piano y componiendo. Una tarde la estaba mirando mientras preparaba una torta de chocolate, rellena de dulce de leche y cubierta de chocolate (se me hacía agua la boca).

– ¿Cómo puedes hacer todo lo que haces y encima hacerlo tan bien? – pregunté asombrado, recostado sobre mis brazos. Ness se sonrojó y sonrió:

– Tú no eres muy objetivo que digamos. Te podría servir comida para perros y tú la comerías gustoso. – se burló.

– Seguro. – le contesté seriamente. Se carcajeó ante mi solemnidad. – Pero, hablando en serio. Parece que eres mucho más productiva sin mí molestando a tu alrededor. – dije en tono de chiste pero pensando que era muy cierto.

– Y mucho más infeliz también. – me respondió haciéndome sonreír.

– No quiero que seas infeliz. – La abracé por detrás y besé su cabeza.

– Podemos solucionar eso fácilmente. – se dio vuelta y me besó con mucha pasión. ¡Wow! Era el mejor beso que me habían dado. Creo que me subió unos cuantos grados la temperatura. Rodeé su cintura con mis brazos, la pegué contra mi cuerpo y profundicé el beso. Nessie ya era una mujer y tenía necesidades de mujer, y yo también tenía las mías. ¡Vaya que las tenía! Pero era muy pronto… ¿o no? Mientras mi cabeza pensaba todo eso, mis labios estaban demasiado ocupados en sus propios asuntos. Besaban sus labios, sus mejillas y lentamente se dirigían a su cuello… Mis manos recorrían su figura, mientras que las suyas se enredaban en mi cabello. Sí, definitivamente había subido la temperatura, hasta se sentía olor a quemado… ¿olor a quemado?

– La torta… – susurré aún perdido en sus caricias.

– Puedes comer luego… – me respondió sin aliento.

– ¡Se quema! – grité alejándome de Ness, para mi pesar.

– ¡Oh, no! – se quejó. No creí que fuera únicamente por la torta.

– No importa. Seguro está deliciosa. – la consolé mientras arreglaba mi camisa. ¿Cómo demonios había logrado desprender tantos botones? ¿Y cómo no me di cuenta?

– Comida para perros, comida para perros. – canturreaba mientras se arreglaba el pelo. Nos reímos con ganas.

***

Finalmente ese sábado le levantaron el castigo, por ser el Baile de Graduación. A Alice se le levantó el castigo también. Muy oportunamente.

Fui a buscarla a las 8. Le llevé un muñequito de peluche. Le encantaban. Y uno de esos ramilletes que se usan como pulseras, pero en lugar de flores, tenía estrellas centellantes. No le gustaba que le regalaran flores, a menos que estuvieran en una maceta.

Cuando bajó por las escaleras me congelé. Aunque congelarse sería todo lo contrario a lo que me pasó, técnicamente hablando. Estaba bellísima, como siempre. Pero esa noche estaba… sexy. Llevaba un vestido negro brillante corto, demasiado corto y escotado, demasiado escotado. Edward no se veía muy feliz que digamos pero Alice y Rose estaban eufóricas.

– Hola, Jakie. – me saludó algo insinuante, demasiado insinuante. Era algo incómodo, considerando que mi suegro podía leer nuestros pensamientos. Edward gruñó:

– Por lo menos ponte este abrigo. – y cubrió a su hija con un sobretodo negro gigante.

– Edward, ¿acaso quieres que me una a los Vulturi? – se burló Ness.

– Cualquier cosa sería mejor que dejarte salir con ese diminuto intento de vestido. – bufó.

– Mi amor, ya lo hablamos. – lo reprendió Bella mientras entraba a la sala.

– Creo que te podrías dejar el abrigo. –interrumpí. Ness me miró incrédula. Edward también. Fruncí el ceño ¿Pero que no podía leer mis pensamientos?

– Bella les quiere dar algo de privacidad. – me explicó entre dientes entendiendo mi confusión a la perfección.

– No, mi vida. Quiero evitarte un colapso. Y me imagino que no querrás arruinarle la velada a Renesmee matando a Jacob. – lo corrigió.

– Wow, gracias Bells. Me alegra que te preocupes por mi seguridad ante todo. – comenté irónicamente. Todos rieron aliviando la tensión.

– Bueno, bueno. Hora de irse. – interrumpió Alice. – Ese vestido no está hecho para desperdiciarse dentro de una casa.

Fuimos al Baile en el auto que me había prestado Alice (aunque era el de Carlisle) porque "No podíamos transportarnos en una motito estando tan bellos" según ella. Sólo porque me llamó bello no me enojé con que llamara a mi nueva y flamante Harley Davidson "motito". Nessie estaba algo distante.

– Estás preciosa. – adiviné que eso era lo que la mantenía callada. – Demasiado. – agregué con pesadumbre. Pude ver que se sonrojaba.

– Parece que no estás feliz por eso. – susurró. No sabía qué contestarle. Así que opté por quedarme callado.

Cuando llegamos, le abrí la puerta del auto y la besé:

– Estoy muy muy feliz. – le dije con ternura. – Pero es que todo ha pasado tan rápido. Y como que tengo algo de… miedo. – confesé.

– ¿Miedo? ¡Ja, ja, ja! – no podía parar de reírse.

– Vale, vale. Me encanta oírte reír, pero te pasas.

– Perdón, Jake. Es que es demasiado chistoso que siendo tan "viejo" tengas… miedo de eso. – soltó una carcajada junto con la última palabra.

– Ja, ja, ja. – rodé los ojos. – Eso no es por lo que tengo miedo. – le expliqué. – Soy el "viejo" de esta relación y tú eres muy joven todavía. Tengo miedo de que te sientas presionada. Tengo todo el tiempo del mundo para ti.

Puso sus manos sobre mis mejillas y me dijo sensualmente Ya no soy tan joven… No me siento presionada, es lo que siento. Te amo. Dijo "te amo" en voz alta también. Y luego prosiguió usando su don: Cuando llegue el momento de demostrártelo con todo mi ser, no quiero que tengas dudas, ni por ti, ni por mi… ¡Dios, qué madura era! Pero bueno, no puedo evitar querer tenerte cerca… Se sonrojó.

– Más cerca que antes. – susurró, presionándose contra mi cuerpo y besándome. – Benditas hormonas. – resopló y me hizo reír a mí esta vez.

En el baile nos encontramos con sus amigas. ¡La pasamos de 10 mil! (frase que se me pegó de Blanca). Mary y Denise bailaban como locas, pero de maravilla y Blanca parecía poseída cuando pasaron Rock Nacional Argentino. Stephie bailaba con un chico, que según Ness, era bastante lindo para el gusto de su amiga. Por supuesto, eso lo comentó en frente de ella cuando el chico se había ido al baño y Stephie le dijo que era una "mala" (me parece que voy a tener que enseñarle unos cuantos insultos a esta chica) pero luego admitió que tenía razón y se rió.

– Se ve que le estoy pegando el buen gusto. – se burló Ness. Todos reímos. – Denise ya tenía un gusto bastante bueno. Mary, de tanto estar conmigo, está haciendo grandes avances…

– Es la sangre, sis. – comentó la aludida. ¿Sangre? Miré a Nessie con los ojos como platos.

– Nada de sangre. Es metafórico. Porque somos "hermanas". – me susurró para que sólo yo la oyera. – Y bue… con Blanca no hay mucho que hacer… es un caso perdido… – la fulminó con la mirada. – Mentira… has tenido tus altos y bajos, como cualquiera.*

En un momento Ness me besó y se fue con sus amigas a cambiarse. Habían preparado un show de baile. ¡Wow! Tendría que ser ilegal bailar así.

Había una morocha, medio gordita, de ojos chocolate y sonrisa preciosa, de la que, si no hubiera estado imprimado de Ness, me hubiera enamorado enseguida. Se llamaba Bernarda**.

Más tarde, nos despedimos de las chicas y fuimos a dar un paseo, para estar un rato solos antes de regresar a casa.

– ¡Te adoraron mis amigas! – me informó Ness.

– A mi me adora todo el mundo. Todos son Team Jacob en el fondo. – le contesté con arrogancia fingida.

– Es verdad, todos te aman. Pero yo soy la fan Nº 1 de ese Team.

– ¡Qué zalamera! – palabra de Mary.

– Parece que a ti también te cayeron bien mis amigas. Hasta hablas como ellas ya.

– No te desvíes del tema. – interrumpí. – Me decías que eras la fan Nº 1… que me amabas hasta el infinito y más allá… que eras mía y sólo mía… – continué, arrastrando las últimas palabras de cada oración.

– Mmmm… ¿todo eso te estaba diciendo? – preguntó juguetonamente. – Me parece que me estaba quedando corta… – me besó.

– Yo también soy tu fan Nº 1 y vi que tenías muchos esta noche mientras bailabas. – bufé.

– ¿Ah, si? No me di cuenta, bailé sólo para ti. – me respondió seductoramente.

– Sí… muchos fans… Es que estabas bastante, muy, demasiado sensual. ¿Y todo eso era para mí?

– Todo eso y mucho más es para ti. – y me besó con mucha pasión. Demasiada. Era tan cool. O todo lo contrario, tan hot***.

– Bueno, bueno. No querrás que Eddie me mate, ¿no? – la retuve.

– Si lo sigues llamando Eddie sí te va a matar. – se rió. – Además no se tiene que enterar de nada. Mamá me lo debe. – suspiró. – O siente que me lo debe. – sacudió su cabeza.

– Por lo menos ponte el abrigo. – me miró con mala cara. – ¿Sabes? Tiene un par de ventajas el abrigo. – le susurré en el oído mientras se lo ponía sobre los hombros. – Para empezar, tus fans no van a verte tan lascivamente, por lo que no voy a tener que romperles el cuello y de ese modo puedo enfocarme en cuello. – le susurraba sobre su piel besándola suavemente. – Además así hay más suspenso…

– Me parece que te estás olvidando que la paciencia no es una de tus tantas virtudes. – suspiró casi sin aliento.

– Mmmm… – demasiado enfocado en su piel como para decir algo más. Ring, Ring… – La alarma… Estamos… llegando… tarde… – logré decir entre besos.

– Escudo… nos… cubre… – respondió entre más besos. ¿Por qué tenía que ser yo el sensato?

– Sí, pero si llegamos tarde no va a poder hacer nada. A menos que haya desarrollado la capacidad de volver el tiempo o de confundir**** a los demás y dejarlos tontos por un rato. Aunque pensándolo bien, eso le funciona desde siempre con tu papá. Perfecto. Tienes un par de segundos más para besarme. – reflexioné.

Apenas llegamos a su casa, Ed salió a recibirnos. No tenía muchas ganas de enfrentar su mal genio de padre sobre protector. Así que luego de abrirle la puerta del copiloto a Ness, la besé rápidamente en la mejilla y me dirigí a mi "motito".

– Cobarde. – murmuró Ness leyendo mis intenciones.

– ¡Chauchis! – dije rápidamente y encendí la moto.


Se q hay muchos a los q les cayó mal lo de la imprimación con Ness q es la hija de Bella... pero yo lo amé!! (es un poquito raro porq es la hija... pero bue) Mientras leía Amanecer lo iba sospechando... pero no me quería hacer ilusiones por si eran ideas mías (quienes me conocen saben q deliro mucho XD)... Y siempre pensé q Ness se lo iba a tomar bastante bien: 1. por ser hija de Bella 2. porq es (en mi mente) sencillamente adorable y entiende a todos (es como quiero ser cuando sea grande!! jaja!!) y 3. porque el amor q hay entre ellos es inquebrantable...

NOTAS:

* Acá no soy Ness para nada… A Nessie sólo le ha gustado Jake… a mí me han gustado tantos… jaja!!! Y aunque tenga buen gusto (soy un poco demasiado superficial jaja!!!)… me ha gustado cada cosa… jaja!!! Pero de lejos… cuando se acercan me doy cuenta y me arrepiento… jaja!!!

** Jajajaja!! Era joda ese párrafo. Quería ver la expresión de mis amigas al leerlo… Esa chica sería yo (mi apellido es Bernardi... he ahí el apodo... para q la Flor no se queje de q le toco Blanca)… Es que además me puede Jake… jaja!!! Cómo me gustaría subirle la temperatura… jaja!!!

*** Lo puse en inglés porque en español no tendría el mismo efecto. Para los que no saben inglés… Cool puede ser "genial" y "fresco" al mismo tiempo. Y Hot se aplica bastante bien a como estaba Jake en ese momento (hace falta que lo traduzca? Jaja!!).

**** Por el hechizo Confundus de Harry Potter… Me encanta cuando Herm se lo lanza a Cormac para ayudar a Ron!!! =P Y cuando Harry se lo echa en cara se pasa!!! Jaja!!!