Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia a lovelovelove22, yo sólo me adjudico la traducción.
BPOV, Mayo 2009:
Él pensaba que estaba dormida.
"Renée, no se si pueda continuar manejándola… No se qué debería hacer con ella, en el nombre de dios." Espetó Charlie, caminando de un lado a otro de la sala.
Había maldecido las delgadas paredes de nuestra casa muchas veces, y ésta noche no era diferente. No podía evitar mi forma de actuar. Nadie podía ver que todavía estaba sanándome; que todavía estaba aterrada. Todas las cosas que James me había dicho y hecho estaban desgarrando mi mente y lentamente me iban destrozando.
Mis amigos ya no me hablaban. No comía muy a menudo y apenas salía de la casa. La escuela era una obligación, pero era una lucha arrancarme de la cama todos los días.
Estaba herida, y nadie lo entendía.
No quería ir a un terapeuta; quería tener a alguien que me escuchara porque quería hacerlo, no porque fuera su trabajo. Y Charlie claramente no era un hombro en el cual llorar. Cada día me sentía más y más sola. Charlie había tomado turnos extras– probablemente para evitarme, y pescaba mucho más. Trató de persuadirme para que saliera con mis viejos amigos, pero ellos tampoco entendían. Todos querían saber qué era lo que había pasado con James, y me interrogaban constantemente en busca de respuestas. Seguí ignorando sus llamados, mensajes de texto, e intentos de hablar… y entonces, dejaron de venir.
La lectura y la música solían ser una forma de descarga para mí; y trataba de sumergirme en la música y la literatura. Pero algunos días, simplemente no tenía las fuerzas para tomar un libro o prender mi iPod.
"Si no se mejora para Septiembre, la envío a Forks a vivir contigo. Tal vez necesita a su madre." Protestó Charlie en el teléfono.
Sí, claro. Charlie no quería lidiar conmigo. Él no sabía cómo lidiar conmigo. No podía relacionarse, y estaba demasiado asustado de las manifestaciones de sentimientos como para intentar hablar conmigo.
En Junio, comencé a tener ataques de pánico. Eran causados por las cosas más pequeñas; siendo sobresaltada por las cosas más simples, un hombre tocándome el brazo, escuchar música que me recordaba eso que James me había hecho, a mi cuerpo, esa noche. Era una tortura, no saber la próxima vez que me quebraría. Algunos días podía decir que algo estaba viniendo, pero otros era tomada completamente desprevenida y por sorpresa.
Esto era un verdadero infierno.
Viviendo con un miedo innecesario, James se había ido, encerrado. Nunca más iba a lastimarme, tocarme o incluso acercarse a mí otra vez. Entonces, ¿por qué seguía torturándome de esta forma?
Porque en lo profundo de mi ser, sabía que James eventualmente me encontraría de nuevo. Y ésta vez, no se detendría por nada.
Nota de la traductora: Lo se, es un capítulo súper corto. Pero bueno, como escribió la autora, es para saber un poquito más de Bella antes de conocer a Edward.
Chicas, lamento informarles que no se si hoy voy a poder subir el 11. Lo voy a intentar, pero no quiero prometer nada.
Nos seguimos leyendo, saludos.
Mar.-
