Aone-San

A mi edad la única vez que me sentía espectador era cuando miraba algo de pornografía.

Ahora que tenía novia y le gustaba el sexo ,eso quedaba atrás.

Pero,nunca creí ser totalmente espectador en la vida real.

Ser solamente un observador. En vivo y en directo. Cumplir fantasías que sólo tenía un pequeño porcentaje de la población: ver a mi novia con otro sin incluirme.

Sawamura era mucho más grande en edad.

Pero era,sin alterar mi heterosexualidad ,muy atractivo y caminaba con un porte seguro.

Entró a mi casa como diciendo "Que tal, donde está tu novia así finiquitamos esto " como si fuera un simple trámite.

Natsu horas antes me había preguntado si me sentía celoso.

Realmente no lo se. Me sentiría mal si es que por ese sexo brutal que tenía con los demás me dejara. Pero al saber que no importara con que verga estuviera, dormía todos los días conmigo y me daba igual o mejor trato no me alteraba demasiado.

Claro que quería saber que ocurría. Porque quería estar enterado y por morbo. Por ese hermoso morbo que Natsu entendía a la perfección ,no porque quería complacerme sino porque a ella le gustaba que hombres mayores le dieran placer.

Natsu seguía con su uniforme escolar cuando Sawamura entró por el umbral.

Decía que a su director le gustaban los disfraces. Pero que a ella la queria con su falda escolar y esas largas medias que a todos nos hacían perder la cabeza. Queriendo saber donde es que terminaban.

Queriendo levantar su falda para verlo.

El cuerpo de mi niña cambiaba a cada semana, día, hora, incluso instante.

Ahora estaba mucho más estilizada , gozaba de una energía que nunca se acababa, y no podía obviar como es que su cuerpo se había rellenado en las partes más exquisitas.

Sus pechos habían crecido y tenía un precioso culo donde sabían reposar mis manos , en un tierno masaje antes de dormir.

Natsu se aferró a mi torso cuando vio a Sawamura u puedo jurar que la niña podía calentarse con sólo sentir la presión de la tensión

Sawamura me saludó educadamente , no había protocolos que seguir. Ningún libreto. Nada. Sólo debíamos seguir el instinto y nada más.

-Me enteré por buena fuente que le ha dado un trato especial a mi novia.

-¿Así le han contado ?- pregunto sin alejar la vista de mi niña -¿Así que tienen este tipo de relación?¿abierta ?

-No hay relación abierta. Ella es mi novia. Tiene sexo con su profesor que es un amigo mío y ahora con usted. Pero está preciosura - dije tomando la por la cintura y aferrandola hacia mi cuerpo -es mia, mi novia y mi futura esposa.

-Excelente elección. Aunque espero que la pequeña le haya dicho que no soy de compartir , usted entiende

-Lo se. No me involucrare, pero como es mi casa y mi novia me tomaré al atrevimiento de quedarme en calidad de espectador. Vera, le he dicho a mi novia que no me importa que tenga sexo con usted o su profesor. Pero si quiero estar enterado de eso y en lo posible de estar involucrado. Entenderá que después de todo es mía, y nadie es inmune a los celos.

Bueno había dicho que casi no los sentía. Pero a veces si sentía mi territorio algo delimitado solía sentirlo.

Más con ella. Era el sueño de cualquier hombre. Y entre ese millón que mataría por tenerla yo era el desgraciado afortunado.

Las pequeñas uñas de Natsu se aferraron a la camisa por la parte de atrás. Y su mano libre acarició mi estómago en forma de asentimiento.

Sawamura era un hombre mucho más seguro que yo creo. Era de los que iba al grano.

A parto a Natsu de mi lado y tomandola de su muñeca derecha la llevo hacia su lugar. -¿en cualquier parte ?

Asenti

-¿Ella puede hacerlo en mi oficina cada que quiera ?

-No. Cada que ella quiera. Si algún día es forzada ,créame que se arrepentira. Cada que ella desee lo hará. Así que antes pregunte. ¿Claro ?

-Clarísimo.

Me dirigí a la mesa del comedor y tomando la botella de cerveza que había dejado allí me senté en ese sillón donde más de una vez habíamos tenido sexo.

Sawamura entendió mi expresión y me preparé para el show.

La sentó en la mesa del comedor sin ir más allá.

Natsu sonreía descaradamente y podía sentir su calentura. Era una buena niña.

Sawamura sacó su ropa interior y la dejo con su uniforme.

Abrió sus piernas y mientras besaba su cuello,lanzó el primer gemido , su director tenía casi su mano completa dentro de la vagina de la niña y la sacudia haciendo la mover toda la mesa.

Los gemidos de Natsu recorrieron toda la habitación,sus manos se agarraban fuerte de los hombros y pedía más fuerte , un poco más rápido.

Su falda se había subido por completo, se veía donde terminaban las medias y hasta donde estaba metida la mano.

Sacudió un par de veces más hasta hacerla venir.

Olvidándose completamente de mi existencia, Sawamura la bajo de la mesa y la hizo arrodillar. Sin decir nada , Natsu desprendió el pantalón y empezó a tragarse esa verga como si no hubiera un mañana.

Él la tomaba de la cabeza y la hundía hasta hacerle atragantar. Luego paraba y follaba su boca.

Natsu descansaba lamiendo todo el derredor pasando suavemente por el áreade los testículos.

Cuando llegaba a la puntasu boca era follada como si eso dependería la vida de alguno.

Se escuchaba el ruido característico. Y deseaba ser yo ese.

No había como las dedicadas mamadas de mi niña. Con esa boca pequeña que lograba apretarte tan fuerte casi a punto de hacer correr.

Sawamura estaba en el cielo como cualquiera que hubiese probado su boca.

Estuvo jugando con ella de esa forma alrededor de más de diez minutos sin querer pasar a otra instancia.

Me corría esa adrenalina , esa ansiedad de ver como metía su verga dentro de llama, ver como le llenaría todas sus cavidades de esa leche tan caliente que sólo ella producía.

La levantó del piso y sentándose en una de la sillas , la sentó sobre él.

Natsu estaba siendo penetrada por su vagina.

Se sentó de cara mi y sacó si remera mostrandome ese par de tetas que no habían sido tocados hasta el momento.

Gemia como una desquiciada. Me gustaba verla así

Saltaba sobre la verga de su director y sus tetas se movían rápidamente.

Sawamura tomó ambas y las apretó mientras ella se encargaba de saltar.

Su piel era entre ese color blanco y rojizo. Su pelo suelto llegaba hasta sus senos. Y ese vientre plano se contaría en cada penetración

Ahora sus pechos estaban siendo masejeados ferozmente, apretados y pellizcados. Ella lo gozaba.

Dejo de saltar para moverse con suavidad de atrás hacia adelante. Entonces el la tomó por las caderas y empezó a moverla con mucha fuerza. Su falda volaba. Y sus medias parecian no aguantar el movimiento como si el elástico se rompiera.

Natsu exhalo fuerte. Ahí iba su según orgasmo.

Él la dejo moverse en paz sobre su verga solamente unos instantes.

Porque cuando quise acordar, Natsu sólo llevaba puesta sus medias , sólo eso y estaba a orcajadas de él mientras era sometida contra una de las paredes del Hall

Su pequeña espalda daba contra la pared , su pelo estaba revuelto y ella gemia perdida ante todo eso.

Era como mirar una buena película pornografía sólo que con un menor. Era mucho mejor.

Sawamura se cansó de esa posición.

Así que utilizando mi mesa, la tiro como ella me contó que había sido.

Sus senos se aprisionaron contra la mesa.

Él abrió sus piernas y metió su cabeza.

Estuvo largó rato practicandole sexo oral. Y sabía que significaba. Iba a presenciar ese sexo anal que tanto había gozado en su oficina.

Sawamura masturbo su verga una milésima de segundo y sin nada más lo vi enterrarlo como lo hacía yo. Sin compasión.

Los brazos de Natsu se extendieron y fue empujada hacia delante.

Se escuchó el golpe seco de sus genitales y un gemido que me excito en sobremanera.

Sawamura la empujó de nuevo y la niña colocando su cabeza contra la mesa volvió a gemir.

Relami mis labios cuando lo vi tomarse de esos redondos glúteos. Los agarró con fuerza y empezó a moverse dentro de ella.

La mesa se corrió un par de veces pero a ninguno le importó. Las medias de Natsu por fin cedieron y cayeron mientras su culo era sometido ferozmente.

La niña gemia como nunca antes, la casa se lleno de sus interminables "Ahh ".

Sawamura estaba ciego. No emitía sonidos sólo estaba firmemente tomado de los glúteos y bombeaba con fuerza.

Estaba rompiendo su cuño literalmente. Como a todos nosotros le gustaba hacerlo.

La tomó de sus pechos mientras la embestia y la acerco a su cuerpo

Él frágil cuerpo de Natsu era tan pequeño frente al de él , la tomó por su estómago y enterró su verga hasta lo más profundo cuando oi el primer gemido de el.

Las piernas de Natsu temblaban mientras el semen corría por sus muslos.

Sawamura sacó su verga de dentro e hizo que se la limpiara.

Y sin más nada la alzó en sus brazos y me la entregó. -Así es como quiero seguir cogiendola. Espero no tenga inconveniente en que siga siendo en mi oficina. La cuidare.

Sin inmutarse sólo un cabello acomodo su pantalón y se fue de mi casa.

Natsu me sonrio

-¿Así te lo hace Ushijima ?

-No... con Ushijima es más rápido. Por un sólo lado.

-¿Vas a seguir con tú director ?

-Hasta que me lo prohíbas.

Sonreí ante su mirada lasciva , tenía el cuerpo agitado aún y sus piernas estaban todas derramada.

La senté en el sillón y desprendi mi pantalón.

Abrí sus piernas y me metí de lleno en su vagina,estaba caliente y húmeda.

Natsu cerró los ojos y empezó a gemirme nuevamente , estaba tan caliente. Necesitaba acabarle cuanto antes.

Las imágenes de minutos anteriores iban y venían por mi mente.

-¿te gusta?

-Si, Ahhh, sabes que si Nobu...

Me tomó de la camisa y beso mi boca. Aun tenía el sabor a Sawamura pero eso no importara. Me ponía más. Porque ella se acostaria conmigo y al día siguiente sería ella quien me daría placer nuevamente.

La tome de su diminuta cadera y empuje más mucho más.

Natsu se regocijo sobre la piel del sillón y se novia como me gustaba.

Empuje varias veces más hasta terminar también dentro suyo.

La lleve al baño y lave todo su cuerpo. Aun sus piernas temblaban.

Le coloque la ropa interior más sugerente que tenía y entre tontería, antes de dormir pidió ese sexo oral que tanto le gustaba. Eso es lo que me gustaba. No se cansaba y tampoco yo.

Así que abriendo sus piernas por enésima vez , pase mi lengua alrededor de toda su vagina hasta hacerle acabar. Claro que yo también había vuelto a tener una erección

Pero ella me masturbo mientras me contaba al oido como es que tenía sexo con Ushijima cada tarde.

Eso realmente no me ponía celosa. Simplemente me daban ganas de cogerla a cada rato.

UN DÍA ANTES.

-¿Hinata-chan?

-Ohh, Hina-Senpai se fue temprano.. Ella no se sentia bien.

-¿Enfermo?

-No lo sabemos. Pero si que se metio en problemas.

-¿Como dices?

Un murmullo de risas recorrió el lugar.

-Es que Sawamura San la retuvo en su oficina desde temprano.

No, no se había metido en problemas. Podía claramente saber que estaba pasando alli.

-Nee Nee Oikawa Sensei ¿Que ocurre?

-Nada. Empecemos, 3 vueltas al campo completo.

-¡¡¡Siii!!!

Me senté a su lado en la sala de profesores.

Aún no me caí bien.

Y solíamos tener conversaciones de mierda.

-Oí... Tu alumna predilecta falta a clases.

1¿De quién hablas?

-Tu sabes de quien.. En serio Ushiwaka... Es horrible negar a una persona.

-Se sentía mal

-¿Eso sabes? A mi me llegaron rumores de que paso parte de la mañana en la oficina del director. Y sabes muy bien que significa eso.

_¿Que se metió en problemas?

-Ahhaha. No.,Ahí Sawamura coje con sus alumnos. No digo que esté mal, porque los he visto desfilar felices hacia allí. Incluso niños.

-¿Niños?

-Aja... Bueno no los culpo. ¿Te dejarías romper el de atrás por ser el favorito del director?

-Callate Oikawa. No seas impertinente.

-Ten cuidado. A ver si eso que tanto te gusta te lo comen otros gorriones.

-Natsu tiene novio.

-Y coje contigo

-¿podrías hablar más bajo?

-La seducire

-No te atrevas

-¿Por qué no? Es tu culpa. Para que vienes a mostrarme esas o si fueras un macho alfa.

-Eres un idiota.

-A este idiota se le tiran varias alumnas. A ti solo una.

-Quedate con esas

-Ninguna me gustan.. No me gustan las niñas.

-Mejor.

-Pero Natsu... Ya es toda una mujer. Es decir tiene la entereza para acostarse contigo.

-¿Por qué te mostré el video?

-Porque eres un infeliz que quería hacerse ver. El lunes hablaré con ella.

-Oikawa

-Que venga su novio oficial a decirme que no. Tu eres uno más como el director. Son los menos indicados para negarme algo.

Lo miré a esos ojos que siempre guardaban un poco de odio hacia mí y susurre- ¡Es ilegal!

Lance una risa fuerte y me marche bajo su ceño fruncido. Era un idiota con suerte. ¡Y tan fácil de hacer enojar!