CAPITULO X. Celos.
"Don't you think I try to tell my heart what's right
But as I try to say good night"
11:30 pm Corporación Capsula
Un estruendo menor le sacó de sus sueños; luego de que 3 horas antes, después de roer el último hueso de la bandeja que la rubia había traído en la tarde. Se había recostado satisfecho sobre la suave almohada de su cama en la enfermería para dormir. Levantó un poco su cabeza concentrándose en percibir algo más… Nada. La casa estaba inusualmente desierta, le era fácil determinar que los padres de Bulma dormían en su habitación, Kakarotto; se había marchado con su arpía y engendro hacía unas horas y la mujer humana y el calvo estaban…
Se incorporó de golpe, volvió a cerrar los ojos inspeccionando la mansión. Era definitivo, ninguno de los 2 estaba en ella...
Inquieto se obligó a recostarse de nuevo mirando el techo pensando en que no era tan raro que la humana estuviera fuera a esas horas; muchas veces le había escuchado llegar a altas horas de la noche… de la mano de su amante. Cerró los puños inconscientemente rompiendo la aguja clavada en el dorso de su mano. La molestia fue menor, pero le hizo enfadar; arrancó la aguja y la arrojó lejos, golpeando sin intención la base sobre la cual descansaba el suero.
El estruendo inundó la habitación sirviendo de soundtrack para su desagradable determinación: sus llegadas tarde tenían un factor en común; su inútil amante… Y no era en sí el humano lo que le enfermaba, sino lo que venía aparejado cuando ellos estaban juntos.
Las imágenes de un candente encuentro entre la mujer idiota y la sabandija plagaron su mente, provocándole deseos de matar algo… o a alguien.
"Eso es porque tengo una cita"
-Suficiente- Se dijo poniéndose de pie para calzar sus tennis; si quería permanecer vivo; tendría que evitar matar algo y para ello necesitaba estar ocupado en el único lugar que le brindaba "paz‟… Aunque seguramente su precario estado físico, bastaría para impedirle cometer un asesinato.
-Ja ja ja- Una estruendosa pero familiar risita lo detuvo en seco antes de seguir por el corredor en dirección al patio donde estaba la cámara de gravedad.
-Shhhh- Dijo otra voz familiar. Involuntariamente retrocedió un par de pasos para ver la cocina a través de un mínimo espacio entre la pared y la puerta giratoria con la que el payaso de Kakarotto le había golpeado -Vas a despertar a todos-
-Es que no puedo evitarlo, ese fue el peor vino tinto de la historia; desearía tener algo que no fuera agua en casa para eliminar este espantoso sabor- Se disculpó sin parar de reír, sirviendo agua en un par de vasos- De cualquier manera en verdad necesitaba esto Krilin, muchas gracias- Dijo extendiendo la mano para ofrecer a Krilin uno de ellos-
-Yo soy quien debería darte las gracias, nunca me había divertido tanto- Bulma sonrió ampliamente, tan amplio que el corazón de Vegeta se aceleró examinando su expresión, pues en todo el tiempo que tenía de conocerla, jamás había sido digno de tal gesto… -Me voy a dormir; buenas noches, madame- Se despidió tomando delicadamente la mano de Bulma, para inclinarse y besarle el suave dorso. No había separado la mano de su boca cuando el ki de Vegeta se disparó y se mantuvo intermitentemente alto…
-Awww, estoy conmovida - Dijo emotiva llevándose la mano libre al pecho- No tengo nada más que enseñarte- Le miró, se había quedado inmóvil inclinado ante ella- ¿Krilin?-
-¿Eh? Ah ja ja ja- Rio nervioso enderezándose y llevándose la mano a la nuca- No ha llegado Gokú ¿Verdad?-
-Supongo que no- Contestó Bulma confundida con el inesperado cambio de tema-
-¡Rayos!-
-¿Por qué?-
-Es que…- Por más que pensaba no encontraba una manera no aterradora de decirle que Vegeta estaba cerca y destilando furia- Íbamos a tener una sesión de entrenamiento nocturno-
-¡Ya me lo esperaba! No sé qué demonios tiene esa cámara de gravedad ¡Es como si estuvieran todos embrujados! –Comentó de buen humor- Yo me voy a dormir-
-¡Te acompaño!-
-¿Disculpa?- Bulma arqueo la ceja llevándose las manos a las caderas-
-Quiero decir que… que te escolto a tu habitación- Corrigió hábilmente comenzando a sudar frío ante la posibilidad cercana de morir por las manos del alienígena que había elevado aún más su ki. Bulma relajó su expresión.
-Así está mejor- Aprobó dando la vuelta para salir de la cocina, siendo seguida por él; que no dejaban de mirar en derredor y secaba el sudor de su frente como si esperara la muerte en cualquier segundo.
Vegeta se quedó fuera de la cocina sintiendo su cuerpo hervir; no podía creer semejante acto de desvergüenza por parte del par de imbéciles… es decir ¿No se suponía que el calvo y la sabandija eran "amigos"? Ahora veía lo falsos que eran los valores humanos… pero eso no le molestaba tanto como el hecho de que apenas 24 horas antes ellos habían estado… ¡Basta! Se reprendió desterrando las brillantes memorias de la mujer fundiéndose con él. Ya lo habían dejado claro, nada había significado para él, había sido una desafortunada equivocación y no tenía porque importarle con quien la humana se revolcara y en honor a su desprecio e indiferencia por ella, pasaría la noche partiéndose la cara en la cámara de gravedad. Estaba en el patio cuando la luz del corredor del segundo piso se encendió.
12:00 am Corporación Cápsula
-¿No olvidas algo?- La frase fue tan natural que Vegeta sintió un extraño destello de ansiedad mientras observaba la escena reflejada en un espejo al fondo del pasillo, estando él oculto en otro pasillo que cruzaba con el corredor largo que llevaba a la habitación de Bulma; el mismo pasillo que el calvo y la humana habían recorrido desde la cocina; oportunidad que el calvo había aprovechado para contemplar insistente el vaivén de las femeninas caderas… Tal como él lo había hecho cuando; poco más de un año atrás; después de estrellar la nave fuera de la Corporación Cápsula; ella le había pedido seguirla para tomar un baño… En ese momento ella estaba dando la espalda a la entrada de su cuarto mirando de frente a su torpe amigo.
Krilin había estado tan concentrado sondeando el ki del asesino de la casa, que no se había percatado de que estaban en la habitación de Bulma hasta que ella le había despedido con un "Buenas noches"; él había devuelto la frase automáticamente mirando en derredor sin prestar atención.
-Bueno, entonces te veré mañana- Deseó disponiéndose a volver sobre sus pasos a su habitación, pensando seriamente en marcar al celular de Milk para hacerlos volver cuando…
-¿No olvidas algo?-
La pregunta le recordó el propósito principal de la cena que acaban de disfrutar: enseñarlo a comportase como un caballero de primera clase con sus próximas citas. Después de todo ya había decidido que no quería morir solo y para ello debía evitar regarla como lo había hecho con Irina la noche anterior. Rápidamente olvidó a Vegeta cuando remembró las claras indicaciones de Bulma cuando "estudiaban" la última parte de la cita: la despedida. Sintió su corazón a galoparse y dio un respiro corto.
-Sí…- Afirmó tragando saliva para deshacer el nudo en su garganta comenzando a levitar. No iba a permitir que su baja estatura se convirtiera en un problema. Luego, estando a la altura correcta, la tomó de los hombros con delicadeza, cerró los ojos y acercó su rostro con lentitud controlando el temblor que los nervios estaban provocando en él.
Vegeta sintió su quijada caer apenas el calvo la sujetó de los hombros; cerró su palma apoyada en la pared, provocando que sus dedos se enterraran en el duro concreto, a la par que una estela roja tintaba la imagen. ¿De verdad la tonta mujer se dejaría besar por esa mugre humana? ¿Acaso estaba punto de contemplar el inicio de una acalorada velada entre los dos? El desenlace fue tan sorprendente como no lo había anticipado…
Krilin cerró el beso. Inesperadamente sus rojos labios estaban helados.
-Buen intento, amigo- Rio Bulma de buena gana- Pero no va a funcionar- Krilin abrió los ojos para encontrarse con su cartera; su amiga la sostenía a la altura de sus bocas; era su cartera la que había servido de "intermediaria" en la malinterpretada situación. Sintió su rostro arder.
-¡Gracias!- Dijo tan casualmente como pudo metiéndola en el bolsillo trasero de su pantalón, recordando en ese momento que al inicio de la velada él le había pedido a Bulma guardar su cartera en su enorme bolso-
-¡Debo reconocer que eso fue brillante!- Comentó con desenfado para disipar su vergüenza- Pero no eres mi tipo- Palpó la cabeza de su bajo amigo con su manos repetidas veces antes de soltar una involuntaria carcajada-
-Si me hubieras entregado directamente la billetera en la mano no habría…-
-¿Y perderme la diversión?- Preguntó en retorica entre risas- No lo creo…- Ella continuó riendo y cuando se sintió satisfecha inclinó la mirada para encontrarse con la sonrojada cara de Krilin, inesperadamente él la veía fijamente con una sonrisa dubitativa- ¿Qué?-Inquirió-
-Nada, solo pensaba que Yamcha fue un completo imbécil por haberte dejado ir-
-Ya somos 2- Sonrió ella aprobando el cumplido-
-Bueno… ejem- Carraspeó algo incómodo sintiéndose un tonto por tocar el delicado tema de la ruptura a la ligera- Ahora si me voy a dormir, que descanses-
-También tú- Con ello ambos se retiraron al fin para dar por terminado el día.
Bulma no supo lo equivocada que estaba hasta que observó una sombra plantada en el centro de su balcón.
-¿¡Vegeta!?- Gritó asombrada antes de cubrirse la boca por miedo a despertar a sus padres o hacer volver a Krilin- ¡¿Qué haces en mi habitación!?- Exigió tan bajo como su furia se lo permitió-
-La pregunta es- Clarificó casi en un rugido, avanzando hacia ella- ¿Que estabas haciendo tú con el calvo aquí?-
-¿Cómo?- Bulma abrió sus ojos de par en par ante la sorpresa de que estuviera al tanto de ese hecho- ¿Ahora me vas a espiar?-
-Contéstame-Ordenó deteniéndose a escasos pasos de ella, lo suficiente para que pudiera notar su amenazante semblante y sus puños apretados- ¿Por qué estabas con él?-
-No te importa- Espetó desafiante cruzándose de brazos sin mostrar indicios de intimidación- Eso es algo entre Krilin y yo-
-Cuidado con lo que dices, mujer; estas caminando sobre hielo muy delgado. Te daré una última oportunidad ¿Por qué estabas con el calvo?-
-Vete al diablo-
-¿Entonces quieres decir que CUBRIR cualquier aberrante aventura vulgar entre ambos vale más que tu propia vida?-
-No, estoy diciendo que estoy hasta la coronilla de tus continuas intromisiones en mi vida. Todo el tiempo es lo mismo contigo, no sé quién te crees ¡Pero me tienes harta! ¡Por Kami-sama Vegeta! No recuerdo alguna persona a la que le haya tenido que dar tantas explicaciones como a ti; y aun así te atreves a decirme en mi cara que no te importo y que tu interés por mí solo está en mi imaginación ¡Pues te tengo noticias amigo! Tenerte todo el tiempo a mi alrededor, supervisando cada paso que doy no es precisamente la forma más inteligente de mostrar indiferencia por otro ser, o por lo menos, no en este planeta-
-¡Feh! ¿Así que piensas que mi desaprobación por todas tus torpes acciones es una muestra de interés? ¿Qué si te exijo constantemente mejores aditamentos para mi entrenamiento o mayor calidad en los materiales de la cámara de gravedad es porque no puedo mantenerme lejos de ti?– Bulma se mantuvo en silencio-Entonces no eres tan brillante como sueles presumir-
-Bueno explícate ¿Por qué apareciste de la nada cuando mi convertible se estrelló en la cámara de gravedad? ¿Por qué te entrometiste la última vez que Yamcha estuvo aquí? ¿Por qué me seguiste al "Kokowongo"? ¿Por qué correspondiste cuando te besé? ¿Por qué no me rechazaste anoche, pero luego aceptaste dejarlo pasar? Y la más importante de todas ¿Por qué vienes a mi habitación a mitad de la noche reclamando una explicación por una 'aventura' que jamás pasó?-
Sin reparar en la confesión de la mujer sobre lo no ocurrido con el calvo; Vegeta cerró la distancia y la sujetó de los brazos a la altura de sus codos sacudiéndola ligeramente mientras hablaba.
-Mujer tonta ¿Crees que una insignificante humana puede demandar explicaciones al príncipe de los saiyajin y futuro AMO del Universo? El hecho de haberte perdonado la vida para mí propia conveniencia, no implica que signifiques para mí algo más que una criatura fastidiosa e insufrible a la que desprecio tanto como a cualquier otra sabandija inferior de este planeta… Pero no te culpo por haber fallado en interpretar mi aberración por ti a tu favor; después de todo es evidente que tu debilidad humana te impida controlar tus inútiles sentimientos-
La brillante luz de la vida nocturna de la ciudad se filtraba por el balcón de la habitación, iluminando la suave cabellera azulada, la fina joyería en el cuello y pendientes; los suaves labios perfectamente maquillados y los expresivos ojos azulados… en sus numerosos viajes por múltiples galaxias; era la primera vez que encontraba unos ojos que reflejaran tan férrea determinación como los que sostenían su mirada sin el menor resquemor.
Por una razón más allá de su entendimiento, a medida que la discusión avanzaba el enojo amedrentaba; casi podía sentir cierta admiración por la hembra testaruda a quien parecía no importarle que para cuando el imbécil de Kakarotto llegara, ella ya estaría muerta.
No importaba lo mucho que le atacara, ella devolvía el golpe tan fieramente como si de una batalla de cuerpo a cuerpo se tratara cual verdadera mujer guerrera.
Pero no cualquier mujer guerrera, sino una verdadera reina que le era tan ofensiva como excitante.
Y a juzgar por el agitado ritmo cardiaco de su oponente, no era el único... Simplemente la intensidad de la electricidad que se disparaba por el resto de su cuerpo, era demasiado imperativa.
Dio una aspiración profunda buscando que su sistema se tranquilizara; pero solo consiguió llenar sus pulmones del exquisito aroma femenino que nublaba sus pensamientos ahogando su razón.
Todo en lo que podía pensar era el magnetismo de su ser frágil y sensual.
En la perfección materializada en placer vehemente fluyendo por sus poros.
Y al contrario con lo hecho la noche anterior, suprimió el espacio entre ambos… y la besó.
(….)
Confusión era una palabra muy simple para describir lo que sentía. La sensación de haberse perdido de algo importante tildaba irreal el presente.
La excitación inicial se había diluido paralizando sus sentidos, aunque no inmunizándolos por completo al control de la presencia masculina. La atracción era innegable e inminente… Más no lo suficiente para suprimir su memoria a corto plazo… o aminorar su furia.
Cada segundo que se prolongaba el beso, incrementaba el dolor de quien estuviera siendo apuñalada en el pecho. Como si le succionara poco a poco la vida para dejarla vacía.
No. No era momento de sentir, no cometería ese error otra vez.
Retrocedió, pero falló en liberarse de su firme agarre; consiguiendo afianzar la dominación saiyajin.
La amargura que traía él a su boca cada vez le era más difícil de soportar.
Arqueo su espalda cuando la certeza de que su cama estaba a un paso le hizo entrar en pánico.
Debió haber visto su resistencia como invitación porque cuando la sintió alejase; exasperado soltó una de sus manos para llevarla a su nuca y atraer su rostro para recuperar el terreno perdido de la profundidad de su boca.
SSSSLLLLAAAAAP!
(…)
El sonido más que el golpe en su mejilla, fue lo que le trajo de donde fuera que se había perdido. Abrió los ojos contrariado por la brusca interrupción entre sus bocas.
(…)
Su semblante perdió el frunce que le acompañaba eternamente, la expresión de alguien que había recibido un cubetazo de agua helada… o una buena bofetada.
(…)
Había imaginado todo menos lo que tenía delante.
La bomba de la ira había desfogado en la mano izquierda de la mujer que le miraba transpirando odio mientras temblaba ligeramente.
-Puedes estar orgulloso…-Rumió luego de unos breves segundos cuando, finalmente tuvo su atención- Esto es por mucho, lo peor que has hecho-
(…)
Le miró mientras ella retrocedía sin romper el contacto visual. Observó como tomaba aire para rebatir lo dicho pero no le dio oportunidad.
-Te quiero fuera de mi habitación- Señaló su balcón abierto. Y sintiendo sus piernas debilitadas apuró- ¡!Ahora!-
(…)
Reconoció el rencor en sus ojos tan pronto como ella guardó silencio para alejarse de él. Por la forma en que evitaba mover su mano, estaba seguro de que se había lastimado y la certeza le incomodó… Quizá porque presentía que había hecho mucho más que lastimar su mano.
No había sido su culpa que estuviera herida, pero ella lo corrió de su habitación antes de que pudiera puntualizarlo.
Lejos de explotar en amenazas e insultos como acostumbraba, contuvo la respiración poniendo todo su ahínco en mantenerse de pie.
No tenía sentido prolongar aquello, no cuando ella estaba luchando tan vehementemente por esconder su dolor.
En un acto de piedad, se volvió al balcón y sin mirar atrás levantó el vuelo.
(...)
El verlo perderse en la oscuridad del cielo, le proporcionó el alivio suficiente para permitirle correr a su cama a desplomarse.
Un lastimero gemido se vio ahogado por su almohada; mientras el enojo desertaba dejando solo el pesar y la decepción.
La franqueza de sus palabras le lastimó, pero fue lo segundo lo que desgarró su corazón en tiras. Es decir, ¿Gritarle a la cara que la odiaba para después besarla era alguna clase de enfermo juego para demostrarle lo poco que valía para él? ¿Qué no la vería nunca más que como un juguete que podía usar y desechar a su antojo?
¡Y ella que había pasado todo el día pensando en él…! ¡Tan estúpida!
No más. Esta noche cortaba con sus sentimientos y cortaba con todo lo que tuviera que ver con Vegeta; no importaba si se consumía de deseo por él...
Una humillación como esa no la perdonaba nunca.
3:30 pm Corporación Cápsula
-¡Es momento de brindar!- Dijo Anya levantando su Martini con gran alegría, siendo imitada por el resto de las chicas- ¡Por Bulma, por supuesto! Sin quien esta reunión no habría sido posible-
-¡Salud!- Gritaron al unísono empinando sus bebidas para después reclinarse en sus elegantes sillas de playa, mientras Meia, amiga de Bulma desde la preparatoria, se dirigía a la alberca de la residencia Briefs. Por su parte Milk, parecía estarse integrando muy bien con las presentes, mientras explicaba con detalle a las dos casadas como preparar un postre muy elaborado.
Viendo el éxito de la reunión Bulma se felicitó por haberse comprometido hacía un mes a recibir a sus 4 amigas en su casa para su reunión mensual, costumbre impuesta desde hacía ya 6 años. Si bien no se había fijado en que tal encuentro sería una semana después de la fiesta de aniversario de sus padres; estaba muy satisfecha con los resultados, pues había logrado en tiempo record; y con la ayuda de Milk y los sirvientes robóticos de su madre; preparar la piscina y el enorme jardín botánico de su mansión, presentable para las visitas.
Dando un sorbo a su bebida se reclino en su silla permitiéndose relajarse.
-¿Te encuentras bien?- Anya posó sus ojos chocolate en ella-
-¡Claro! Solo un poco cansada-
-Y no me extraña- intervino Milk- Ha estado trabajando como loca esta semana-
-Era de esperarse, en ausencia de tu padre, no hay nadie mejor que tú para conservar el orden- Comentó Rubí, vertiendo más bronceador en su piel del color de las castañas-
-Exacto- Comentó Bulma encontrando al fin, la excusa perfecta para su opresivo horario auto impuesto-
-Aún así no deberías desgastarte tanto ¿Cuándo regresa tu padre?-
-En un mes, ya conocen a mi madre, a ella le gusta festejar todo en grande-
-¡Ohhh!- Comentaron todas riendo pícaramente-
-Too much information!- Grito Meia peinando su cabellera ligeramente ondulada y de un verde intenso, en una cola de caballo; para después ajustar sus lentes oscuros de elegante filo blanco-
-¡Hey compórtense! Hay un niño en la casa- Reprendió retirando sus gafas de sol, refiriéndose a Gohan-
-Si hablas del dulce niño que nos recibió en la puerta-Intervino Yura- Creí que iba a ir con su papá a alguna parte-
-Por fortuna- Murmuró Milk conteniendo una risita por la connotación pícara que las amigas de Bulma habían dado al comentario de las vacaciones de sus padres-
-Te entiendo- Apoyó Rubí, que también era una de las casadas; indicándole al robot-sirviente que deseaba otra bebida- No hay como olvidarse del marido y de los niños… aunque sea por un rato. Ser esposa y madre es taaaaan difícil-
-Lo cual me lleva a hacerme constantemente la siguiente pregunta: ¿Por qué conformarte con un hombre, si puedes tenerlos a todos?-
-¡Meia!-
-Sí… y lo mejor es que la infidelidad y la traición vienen en el paquete- Gruñó Bulma en tono casual- ¿Quién podría resistirse a eso?-
-¡AH, no!- Gritó Meia enérgica- No vamos a permitir que tomes ese camino-
-Meia tiene razón- Anya la miró con preocupación-No solo porque tuviste mala suerte con uno, significa que ninguno vale la pena-
-¡Exacto! Allá afuera, en algún lugar de este planeta, está el hombre perfecto aguardando por ti…- Todas miraron en dirección de Meia encantadas por la profundidad de sus palabras- Es un misterio donde podrás encontrarlo, y eso es lo interesante; puede estar a la vuelta de la esquina o…- Comentó con gran inspiración mirando al horizonte, cuando, sin aviso sus ojos se posaron en un inesperado visitante en entallado spandex azul, con un torso cincelado con precisión artística y una toalla blanca alrededor de su cuello; un sensual semblante de desaprobación mientras avanzaba-… Entrando al patio de tu casa-
-¡MUJER!-
El reconocimiento de la voz que le llamaba le hizo escupir su bebida.
-¿Vegeta? ¿Qué estás haciendo aquí?- Preguntó al tiempo que se levantaba y corría en su dirección-
-Yo debería preguntarte lo mismo- Gruñó sin importarle que 4 féminas desconocidas le miraban estupefactas- Aunque viendo a tus compañías- Comentó dirigiéndoles miradas de reprobación- Es evidente que perdiendo el tiempo-
-Llámalo como quieras- Contestó manteniendo el enojo oculto para restar importancia a la situación y hacer que las visitas perdieran interés en la escenita- Pero soy una bella mujer de negocios que trabaja muy duro y se merece un descanso- Comentó pasándolo de largo en dirección a la cocina buscando tanto alejarlo de sus amigas, como hacer tiempo para tranquilizarse; pues desde aquel incidente en su habitación hacía una semana exactamente, no habían cruzado palabra-
-Lo que hagas o no en tu tiempo para holgazanear me tiene sin cuidado; siempre y cuando cumplas con tu deber-
-El cual es…- Comentó Bulma levantando sus gafas de sol sobre su frente, torciendo los ojos y colocando sus manos en sus caderas mirándolo de frente una vez que estuvieron en la cocina-
-Tener mi cena preparada para cuando termino mi entrenamiento-
-¿Cena? ¿Bromeas, verdad? ¡Vegeta no soy tu sirvienta o una esclava que solo viva para cumplir tus caprichos! Si tienes hambre ahí está el refrigerador y ahí está la estufa, siéntete como en casa- Dicho esto se dirigió a la salida de la cocina-
-¿Qué demonios llevas puesto?-
-¡?- Bulma iba a comenzar a defenderse de cualquier insulto que sabía le diría el alíen por haberse negado a cumplir sus órdenes; solo para ser sorprendida con un inesperado cuestionamiento- ¿Cómo?-
-¡No te hagas la tonta! ¡Esas… prendas que vistes! –Gruñó luchando por apartar la vista del pronunciado escote de la parte superior del bikini de franjas verticales de todos los colores del arcoíris, que hacía juego con la parte inferior, también de franjas de colores y un pareo rojo con un nudo en la esquina de la cadera.
De lejos no había puesto mucha atención a su apariencia, solo la básico: su larga melena a media espalda perfectamente alaciada, largos pendientes rojos de forma cuadrada, labios de un rojo encendido. Fue hasta que la tuvo frente a él gritándole, que reparó en las diminutas prendas de tela sintética que se amoldaban con precisión a su figura empapada, dándole una muy buena imagen mental de lo que vestía debajo de ellas: nada- ¿Tan deseperada estás por recuperar a tu debil amante que ahora vas a andar por ahí exhibiéndote semi desnuda?–
Bulma tomó un profundo respiro para mantener el control antes de arrojarse a arrancarle los ojos con sus largas uñas de barniz rojo.
-Uno: por si no lo has notado, tengo una pool-party en mi jardín, para la cual, exclusivamente compré este 'bikini', así que NO, no estoy exhibiéndome semidesnuda por ahí; y dos: si sigues mencionando a Yamcha todo el tiempo; te advierto que jamás lograré olvidarme de él y dado que lo odias tanto, no creo que eso sea muy conveniente para ti ¿Cierto?-
-No me importa porque te lo hayas puesto ¡Quítatelo!- Demandó con propiedad por mero impulso, sin pensar en otro motivo para su exigencia que no fuera el evitar que cualquiera la mirara así; podría mentirse a sí mismo sobre lo desagradable que le era la vívida imagen de la mujer en poca ropa todo lo que quisiera; pero no era lo idiota suficiente para no saber que cualquier otro hombre que la viera la encontraría todo menos decepcionante… La posibilidad de otro humano posando su mirada lasciva en ella era extremadamente aberrante como para dejarlo pasar-
-¡¿Por qué?!-Bulma se miró aun creyendo que el problema era el bikini-
-Porque es vulgar y ofensivo a la vista, así que quítatelo- Bulma, presa de la furia de toda mujer liberal de la actualidad que ve un indicio de represión, gritó-
-En serio Vegeta, no solo desprecias a mi familia, detestas a mis amigos y odias a mi ex novio; sino que ahora resulta que también tienes problemas con mi guarda ropa… Pues te tengo noticias, sin importar que todas las hembras de la galaxia vivan bajo el yugo de los machos; en este planeta las mujeres tenemos derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, nuestra ocupación y pertenencias; así como también sobre nuestra apariencia y eso incluye vestir como se nos venga en gana, cerdo sexista-
-Estas acabando con mi paciencia, mujer-
-No, tú estás acabando con la mía, tú eres un huésped, no amo, no señor, sino huésped; así que no eres nadie para venir a decirme a mí a quien debo invitar a mi casa, con quien debo salir o como debo vestir… ahora voy a fingir que esta conversación no pasó y volveré con mis amigas y ni te atrevas a seguirme porque te juro que esta vez no tendré misericordia y le diré a Gokú que pate tu machista trasero ¿Entendido?-
-No te atrevas a darme la espalda-
-¿Por qué? ¿Te desagrada lo que ves? Eso puede arreglarse- Dijo volviéndose a encararlo y avanzando un par de pasos enderezó su espalda ligeramente, lo suficiente para darle una limpia vista de su escote; demasiado encrespada por su conducta misógina como para preocuparse de que el hombre la atacara- ¿Y bien?-
Vegeta, con toda la ira contenida, no pudo evitar echar un vistazo de los perfectos senos que Bulma le ofrecía, para después volver su vista a la cara, contemplando en ella un semblante triunfal.
-Eso pensé-
El enojo se apoderó de él de la peor manera: plantándole en seco en el piso de la cocina… eran tantas las cosas que deseaba decirle a la mujer irrespetuosa para hacerle ver que nadie que se burlara de él podría salir vivo; pero el asombro por la burla abierta hacia él, era tan grande, que parte de la fuerza que le mantenía inmóvil y en silencio era la incredulidad ante el hecho de que ella se atreviera a mofarse tan directamente y sin el menor resquemor ¿Acaso creía que el privilegio de haber estado en su cama le salvaría de la muerte? ¿Qué haría una excepción a causa de una atracción que no sentía por ella?
Esa y más dudas cruzaban por su cabeza, al tiempo que la humana se alejaba contoneándose hipnóticamente por la cocina. Más que iracundo con ella y consigo mismo por ser incapaz de apartar la vista de sus redondeadas caderas, se volvió furiosamente al refrigerador teniendo como acompañante el fiero rugido de sus entrañas clamando comida.
4:00 pm Corporación Cápsula
-Disculpen la… 'interrupción'-Comentó sin encontrar una mejor palabra para desviar la atención de sus amigas del simio-
-No tan rápido, miss- Meia la sujetó de la mano evitando que se acomodara en la silla de playa- No hasta que nos expliques quien era ese sex simbol que tenías tan celosamente escondido- Lo cual, evidentemente no funcionó- Y no me salgas con el cuento de que no es nadie; porque a juzgar por el hecho que saliste corriendo apenas te llamó; está claro que hay 'algo' que nos has estado ocultando-
Bulma se vio acorralada, pues todas sus amigas le veían con curiosidad y expectación; desvió la mirada a Milk, que contemplaba la escena petrificada y solo atinó a apurar su bebida de coco cuando sus miradas se cruzaron… Era genial ver lo mucho que podía depender de su amiga cuando estaba en apuros.
-Bien, ¡Me atraparon!- Comentó fingiéndose derrotada- Les diré todo, pero les advierto que la relación entre ese idiota y yo, no es ni de cerca cualquier cosa torcida que se estén imaginando ¿Aun así quieren saber?- Contra todo pronóstico, las 4 asintieron rápidamente con la cabeza sin dejar de mirarla con urgencia. Bulma suspiró- Papá tuvo un amigo que le ayudó mucho cuando estaban en la universidad y que creyó en él cuando nadie más lo había hecho. Así que cuando papá supo que su hijo estaba pasando por momentos difíciles, pensó que lo menos que podía hacer para retribuir toda la ayuda de su colega; era brindándole un lugar donde vivir hasta que pudiera eh… estabilizarse nuevamente…-
-¿Y?- Apuró Meia con gran interés-
-Y eso es todo, tiene 2 meses viviendo con nosotros, su nombre es Vegeta y como pudieron observar tiene un carácter de los mil diablos-
-Ajá… y me vas a decir que tu ruptura con Yamcha no tiene nada que ver con que tengas a ese exquisito galán viviendo bajo tu techo. Porque debes reconocer que es demasiada coincidencia que tu noviazgo de décadas haya terminado apenas ese baby boy llegó a tu vida-
-Por favor, Yamcha era un adúltero desde antes de que ese estúpido viniera a amargarme aún más la existencia-
-¿Y no crees que ya es hora de pagarle con la misma moneda?- Propuso Meia ante la pasmada mirada de su anfitriona- No me mires así, matarías 2 pájaros de un tiro, te vengarías y ¿Quién sabe? Puede ser que pases… ¿Cómo se dice? The time of your life… Ese cuerpo labrado en acero debe tener más que ofrecer que solo un buen espectáculo-
-¡Dime que no estás sugiriendo lo que creo que estas sugiriendo!- Rogó Bulma levantando nuevamente sus gafas de sol para ver a la cara a su amiga Meia-
-¡Oh, vamos! Bulma eres una mujer hermosa y exitosa, que además está soltera; no veo porque no puedas darte la oportunidad de experimentar cosas nuevas-
-Te diré porque no: ese tipo es el más desagradable que he conocido; es grosero, arrogante, egoísta, malagradecido, y lo peor de todo machista, ¡No lo soporto!-
-Oh my! Relajaté my dear-Pidió retrocediendo ante la asesina mirada y poniendo sus palmas extendidas delante de ella- No le vas a proponerle matrimonio; solo será una aventurita inocente de una sola vez-
-Pues gracias por tu interés en mi vida amorosa, pero no gracias - Rió reclinándose en su silla y luego agregó más para convencerse a ella misma, que a las demás- No caería con él aunque fuera el último hombre de su especie-
-¿Estás completamente segura de ello?-
-¡Desde luego!- Dijo con tanta seguridad que en el fondo sintió vergüenza por lo fácil que le era mentir respecto a sus sentimientos por el hombre que dominaba sus sueños desde hacía una semana-
4:15 pm Corporación Cápsula
Meia había entrado a la casa con la idea original de ir al tocador; no obstante la silueta masculina que se inclinaba delante del refrigerador, fue tan tentadora que no la pudo ignorar. Con intención de presentarse, se propuso entrar en la cocina; no sin antes dar un vistazo en el espejo más cercano, acomodó su cola de caballo y 2 mechones sobre su frente para darse un toque refinado y salvaje al mismo tiempo; pintó sus labios de color durazno para hacer conjunto con su bikini del mismo color; desamarró su pareo de su cintura, lo ocultó en una maceta cercana; y se dispuso a saludar, no sin antes escuchar algunos improperios del hombre, claramente fastidiado por no encontrar alimento en el refri.
Inmediatamente fue a su bolsa y tomó su celular, luego de escoger un número previamente guardado en él, una alegre voz contestó
-'Tai –pak' servicio a domicilio, entregamos antes de media hora o su orden es gratis ¿En qué puedo servirle?-
-Escúchame bien, soy Meia Huergenstein, hablo de la Corporación Cápsula, voy a ordenar los especiales 2,4 y 5, y estoy dispuesta a pagar el triple si haces la entrega en 15 minutos ¿Entendido?- Acto seguido colgó soltando una risita emocionada y frotando sus manos una contra la otra- Esto será divertido-
4:30 pm Corporación Cápsula
Preocupada por la ausencia de Vegeta durante la última hora, Bulma se encaminó a la cocina; pues era increíble que el guerrero la hubiera dejado en paz cuando ella sabía que el refrigerador estaba vacío… por lo menos había esperado que volviera a gritarle un par de veces más antes de darse por vencido.
Pese a estar concentrada en ello, un destello naranja llamó su atención al fondo del pasillo. Apartó las gruesas hojas de la planta con flores blancas y sacó un pareo color naranja.
No era difícil deducir el resto.
-Meia- Se dijo sintiendo una punzada de rabia en su pecho antes de apresurarse a entrar en la cocina para encontrar una escena no muy lejana a la que estaba conjeturando:
La gran mesa de la cocina estaba poblada de distintos platillos elegantemente acomodados, todos despidiendo olores exquisitos y prometiendo ser aún más deliciosos. En la cabecera, sentado como todo un sultán, estaba Vegeta con su acostumbrada expresión de recelo contemplando como Meia sujetaba un par de palitos chinos con un suculento pedazo de carne para después ofrecerlo en la boca; haciendo gala de su 'viejo' truco de inclinación para permitirle a Vegeta observar el profundo escote de sus bronceados senos copa 'C'.
Fue como si el infierno se hubiera encendido en su interior.
-¿Interrumpo?- Preguntó con la expresión más festiva que su enojo le permitió mostrar-
-¡Oh! Para nada my dear, Vegeta y yo solo estábamos conociéndonos ¿Puedes creer que nunca ha comido en 'Tai- pak'?-
-No me digas-
-¡Yo tampoco lo creía! Así que ordené mis platillos favoritos; pero se niega a probarlo; supongo que cree que lo envenenaré ja ja ja-
-Descuida Vegeta ella sería incapaz de tal cosa-
-¿Lo ves, sweety? Puedes confiar en mí, anda di 'Ah'-
-Te estas preocupando demasiado, Meia; no se necesita de todo esto para conquistar a este 'hombre'; digo ya que están conociéndose mejor, deberías saber que cuando se trata de comida lo demás le es completamente intrascendental- Terminó con un flechazo asesino a Vegeta, que para entonces; ya había entendido la indirecta y le miraba fijamente en los puños apretados sobre la mesa.
-Ya veo- Comentó Meia mirando a Vegeta divertida- No tienes de que preocuparte, sweety… Adoro a los hombres con buen apetito- Le dedicó una significativa mirada, y después de hacer un guiño en dirección a Bulma, le acercó un vaso con hielo y una bebida oscura; atrayendo su atención- Antes debes probar esta bebida, es especial para acompañar la comida cantonesa- Vegeta volvió la vista a Bulma, que le observaba apretando el respaldo de la silla sobre la que estaba recargada y emanando chispas.
Siguiendo la recomendación de la extraña, dio un trago a la bebida, recreándose con la furiosa expresión de la mujer idiota; que se incrementaba con cada segundo que prolongaba el trago.
-¿Qué tal?- Quiso saber la extraña con expresión solícita-
-Es bueno ver que aún quedan en este lugar, mujeres que saben tratar al linaje de la realeza- Comentó con un frunce fingiendo ignorar a Bulma-
-A menos que con realeza te refieras a un príncipe destronado; yo no veo a ningún noble presente- Vegeta y Meia se volvieron a ver a Bulma-
-Eso es porque siendo tu especie tan primitiva, era de esperarse que fallaras en reconocer a un sucesor del trono de tan superior linaje; así como resulta evidente por qué no hubieras aprendido a servir a quienes están por encima de tu clase-
-Y supongo que tú eres el indicado para instruirme en el complicado arte de la represión ¿No?-
-Si sigues siendo así de insolente, puedes apostar a que así será- Ladró levantándose de su silla y apoyándose en la mesa-
-¿Acaso me está amenazando, 'su majestad'?-
-¡WOW! Chicos, tranquilos-Meia corrió a ponerse en medio de ambos con actitud conciliadora- Aquí todos somos amigos, no hay porque tomarse esto tan en serio-
-Tómalo como quieras, pero te prometo que si no cierras la boca; me encargaré personalmente de que esta noche te arrepientas de haberme desafiado-
-¡Bueno, esa es una estupenda idea!- Bulma se cruzó de brazos con suficiencia, también ignorando la mediación de su amiga- Supongo que no te importará que la comparta con Gokú; apuesto a que él también la encontrará estupenda. Es una excelente oportunidad para ver quien hace arrepentirse a quien-
-Adelante, será interesante ver que tan valiente eres una vez que me haya encargado de enviar a tu protector a la próxima dimensión-
-No me hagas reír, Vegeta; ambos sabemos que no sobrevivirás al primer round-
-Pruébame- Desafió elevando su barbilla sonriendo malignamente-
-Oh! Apuesto que eso te encantaría- Contoneándose en su dirección con una sonrisa desafiante, espetó- Pero para tu desgracia yo no comento el mismo error 2 veces-
-Oh my! Miren que tarde es-Meia miró la pantalla de su celular y tomando su bolso agregó atropelladamente antes de salir por la puerta más próxima con rapidez- Me marcho, te llamo luego my dear, bye bye!-
-¡Meia!- Por mucho que deseara seguir peleando con el guerrero; un dejo de culpa le obligó a salir tras ella- ¡Espera!-
-¡No irás a ninguna parte!-
-¿Qué no?-Discretamente alcanzó un bowl repleto de ramen hirviendo- ¡Mírame!- Determinó vertiendo todo el contenido en la cabeza de Vegeta antes de salir tras su amiga-
(….)
-¡Meia!- La alcanzó en la entrada, ella se volvió apenada- Por favor, no tienes que irte, no es tu culpa -Hizo una reverencia- Lo siento mucho-
-Soy yo la que debería disculparse… Para mí tú eres más importante que cualquier hombre, eres mi amiga y jamás te traicionaría… pero es que fuiste tan convincente que de verdad creí que no te interesaba-
-¿Ese bastardo? ¿Interesarme a mí?-
-No finjas demencia Ok? Lo vi todo; te conozco desde que la adolescencia, sé muy bien cuando estás CELOSA; podrás engañar a cualquiera pero no a mí; vi el fuego en los ojos de ambos cuando discutían… Puedes negar todo lo que quieras tus sentimientos, pero no podrás oponer resistencia; y a menos que quieras verte arrastrada por el instinto, te sugiero que te decidas-
-Meia…yo-
-Me duele que no confíes en mí lo suficiente como para hablarme de esto; pero es tu vida y tú decides con quien hablar-
-No es que no confíe en ti… ¿Cómo podría hablarte de esto si no yo misma lo entiendo?-
-Pues cuando estés lista, sabes dónde encontrarme- Meia se acercó para darle un beso en la mejilla a modo de despedida- Despídeme de las demás-
9:15 pm Corporación Cápsula
Mientras Gokú, Krilin, Gohan y Milk saboreaban encantados los manjares de la mesa de la cocina; Bulma hacía su mejor esfuerzo por olvidar los incómodos sucesos de esa tarde degustando de una copa de vino blanco.
-¡Esto de verdad está delicioso!- Reconoció Gokú en éxtasis-
-¡Gokú tiene razón, Bulma! Te luciste, este filete es tan suave como la mantequilla y estas costillas ¡Por Kami-sama! No había probado nada igual jamás-
-Solo lo mejor para mis amigos- Comentó Bulma sin intenciones de explicar ni que la autora material del festín había sido Meia y no ella; ni que el receptor original del banquete había sido Vegeta… ¡Vaya que Meia sabía lo que hacía!
Presionó la copa que traía en su mano cuando percibió el exquisito aroma de los platillos. Era increíble que su olfato no fuera congelado por la ira; pero ya había determinado que no probaría bocado así estuviera muriendo de hambre; no cuando horas antes Meia había estado ahí coqueteando descaradamente con Vegeta. Quemaría la mesa si fuera posible.
Y quemaría al saiyajin si pudiera. Ese día se había superado a sí mismo ¿Quién se creía que era? Siempre había sido insoportable, pero esta vez había llegado a sus nervios en tiempo record y lo peor era que él se había dado cuenta. Deseaba azotarse a sí misma por permitirle sacarla de quicio…
Aunque ¿Qué otra cosa debía haber hecho? Después de todo él llegó de la nada, exigiendo; sin la más mínima cortesía; alimento como si ella fuera su sirvienta; ¿Pues que se estaba creyendo el imbécil enano? ¡Ella era Bulma Briefs y no necesitaba el permiso de nadie para hacer o vestir lo que quisiera! Estaba tan orgullosa de haberle aclarado eso, como de haberle tirado el plato en la cabeza; no necesitaba una bola mágica para saber lo que eso le había hecho a su orgullo. Sin importar que de ahora en adelante convirtiera su vida en un infierno en venganza por su 'atrevimiento'; no habría poder humano que la hiciera arrepentirse.
Ya verían quien fastidiaba primero al otro; porque ella no iba a quedarse con los brazos cruzados. Se aseguraría de que se lamentara del momento en que posó sus lascivos ojos en el cuerpo de otra mujer.
-¿Ahora ven que valió la pena la espera?-
-Sí, pero no entiendo porque tuvimos que irnos a otra isla a entrenar cuando pudimos hacerlo en la cámara de gravedad; así no nos habríamos perdido el almuerzo- Comentó Gokú con puchero infantil-
-Ya te lo dije; Bulma tenía visitas y no queríamos molestias-
-Si no querían molestias ¿Por qué Vegeta pudo quedarse y nosotros no?-
-Porque a mí me importa un pepino lo que haga Vegeta y porque no me parece apropiado que mi hijo y mi esposo estuvieran presentes para observar el espectáculo de mujeres en bikini pavoneándose por toda la casa-
-¿Qué dijiste Milk?- Bulma había escuchado todo claramente, pero algo en el argumento le pareció asombrosamente familiar-
-Bulma no te ofendas, no tengo nada en contra de tus amigas; es solo que para mi gusto los trajes de baño de dos piezas son demasiado reveladores como para que un niño y un hombre casado las miren-
-¿Y eso es porque…?-
-Ejem- Milk soltó con exasperación sus cubiertos ruidosamente sobre el plato para después dirigirse solemnemente a los presentes- Gohan, Gokú, Krilin déjennos a solas por favor-
-¡Pero Milk!-
-¡No repliques y obedece Gokú!-
El trío pronto desapareció detrás de la puerta giratoria de la cocina.
-¡¿Cuál es tu problema?!- Gritó a Bulma apenas se encontraron solas-
-Milk, no te enfades- Levantó sus palmas tratando de tranquilizarla- Déjame explicar-
-Bien empieza por explicar por qué te esfuerzas en hacerme quedar en ridículo-
-¿Cómo crees? ¡No quiero hacerte quedar en ridículo! -
-Pues no veo otra razón por la que me hagas decir en público porque no quería a Gokú hoy en tu casa; pero ya que estás tan interesada en oírme; te lo diré abiertamente: no iba a permitir que Gokú mirara a esas mujeres en poca ropa retozando en tu piscina; la sola idea me enfurece y solo por si te queda la duda de porque algo tan 'inofensivo' me sulfura, te diré algo más: Gokú es MI esposo y a la única mujer que verá desnuda hasta el día en que se muera seré yo-
-Estas celosa- Dijo Bulma con la expresión de quien hubiera descubierto la cura para el cáncer-
-¡Por supuesto que estoy celosa! ¿Cómo debería de estar con millones de mujeres-destruye-hogares listas para atacar? No pienso darle oportunidad a ninguna estúpida de quitármelo; Gokú es MÍO; le arrancaría la cara a cualquiera que… -
-¡Milk, gracias!- Bulma la abrazó interrumpiendo su furioso discurso- ¡Sabía que podía contar contigo!-
Milk enmudeció abruptamente observándola salir riendo encantada por el pasillo a perderse en la obscuridad. Era irónico que mientras más tiempo pasaba con ella, menos la entendiera…
10:30 pm Corporación Cápsula
Recostada en su suave cama abrazando una almohada se encontraba Bulma. Se había duchado y vestía una blusita de seda color rojo de delgados tirantes.
Y no era para menos que se encontrara tan de buen humor luego del descubrimiento del siglo. La única incógnita era ¿Cómo había estado tan ciega? Sí, aquella vez en su oficina, cuando Vegeta había destruido su ramo de flores, había estado segura del motivo de su conducta controladora; pero ahora lo había confirmado, y no podría haber sido en mejor momento. Era increíble pensar que la pelea del sábado en la noche tenía el mismo motivo, que su odio por Yamcha y su comportamiento de la tarde. Había quedado tan dolida por lo que le había dicho que no había permitido ninguna otra explicación más que el príncipe decía la verdad.
Pensando en que ya se había regocijado suficiente con la revelación que Milk le había ayudado a ver; se dispuso a mirarlo todo de manera realista; pues el hecho de que él sintiera celos no significaba que destilara amor puro por ella. La clave del misterio sobre los sentimientos de Vegeta podría estar en la noche compartida; quizá había sido el primero en definirla como una equivocación; pero el hecho de que menos de 24 horas después hubiera perdido la cabeza porque la vio con Krilin era demasiada casualidad.
Fuera lo que fuera lo que estaba pasando con él, no se quedaría de brazos cruzados a esperar que la respuesta apareciera de la nada… tenía que averiguar de una vez por todas; sin importar que tuviera que tomar agresivas medidas para lograrlo. Estaba decidida; apenas podía esperar para poner en marcha un plan.
CONTINUARÁ…
¿Qué tal? ¿Les gustó? Ando inspirada estos días más ahora que ya estamos en el capítulo 10 de nuestra historia a la cual le falta a lo mejor un tercio, así que lo vamos a lograr. Y este tercio va a ser intenso…¡Así que no me abandonen! No solo habrá lemon, pues falta la mejor parte de la historia de estos dos… Ya rompieron el hielo y la atracción se tornará de irresistible a incontrolable… Seguramente imaginan lo que viene, estamos casi a la mitad de los 3 años, cada vez más cerca de los androides y el torneo que; estoy segura; lo definió todo…
Muero por contarles, pero creo los dejaré picados… una medida desesperada a ver si vuelven aquellos que se hartaron de mi inconstancia… solo el tiempo lo dirá… pero en serio ¡Vuelvan!
Por otro lado me gustaría agradecer a quienes me felicitaron por terminar mi maestría y a todos los lectores, de verdad espero que hayan disfrutado este capítulo y a petición del público, dejaremos un poquito de lado al resto de los personajes para dar paso a nuestros protagonistas. Deben saber que se avecinan cosas inesperadas, así que estén al pendiente. Gracias por leer, los amo y los dejo porque no quiero que pase un día más sin que este capítulo esté en la red.
¡Saludos!
