¡Hola a todos! Me siento feliz de al fin volver y lamento la tardanza, es que tuve muchas cosas que hacer, entre trabajo, fics, dibujos y otras cosas que escribo pues no he podido actualizar.
Pero pues ya volví jaja, y quiero decirles que les agradezco profundamente todo lo que han hecho por mí, dejándome reviews, con sus alertas y favoritos, de verdad mil gracias. LiaCollins, GreenEyesSpn, Rabbit in the Hat, Alyson1.0 a ustedes les agradezco aun mas por seguirme desde el comienzo y que no me han abandonado, ¡gracias!
Bueno espero que les guste este cap y me dejen reviews que es como mi oxigeno jaja. Ya cada vez se acerca lo bueno…bueno no jaja y como me dijeron que si al Sabriel pues ya comenzara a tener forma. Espero les guste.
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Con lentitud Cass abrió sus zafiros y algo avergonzado bajo la mirada, jamás se había sentido así de cohibido con alguien, jamás se había besado con alguien y era extraño que por primera vez lo hiciera con un humano, con su protegido -..D-Dean….- susurro mirando el suelo con sus mejillas rojas.
– Tú también eres especial para mí, Cas- le murmuro el cazador aun bastante cerca, haciéndole que levantara el rostro y mirara las esmeraldas de Dean. – Tú también eres especial para mí-repitió acercándose de nuevo y juntando sus labios con los de su pequeño ángel.
Los segundos parecieron alentarse, en realidad ni siquiera se daban cuenta de lo que pasaba, ambos dentro de una nube que no les dejaba pensar con claridad, solo sintiéndose, aliento contra aliento. Los dedos de Dean se enredaron el los cabellos ajenos y comenzaron a acariciar las nuca con mucho cuidado, deseando transmitir todo aquello que sentí y que no deseaba parar.
Con un poco mas de decisión que antes, el humano intento colar su lengua al interior del ángel, sintiendo como miles de mariposas acariciaban su estomago con rapidez y haciéndole sentir ganas de reírse y sonreír. Solo por el hecho de estarse besando con tan hermoso ser.
Fue que al sentir esa humedad, propia de otra clase de beso que Cas se separo rudamente, mirando a todos lados y tiernamente sonrojado, avergonzado por los sucesos -¿Por qué rompes el beso?- pregunto fingiendo enfado agarrándole el mentón, obligándole a mirar.
-Yo…eso que estábamos… tu…- murmura entre largas pausas y nervios latentes – Vaya, bastante sorprendente que un simple beso te impida conectar tus ideas- dijo burlón el cazador, pensando en lo adorable que lucía su ángel – Es normal, es la primera vez que alguien me besa y fue bastante delicioso- contesto Cas mirando de manera seria.
Esta vez el sonrojo fue de Dean, no le sorprendía para nada la manera en que se expresaba su amigo pero esto era diferente, recordó de pronto con que ser estaba tratando. Con el puro, inocente y buen ángel que mandaron para protegerle.
-Me alegra que mis besos te gusten- dijo acercándose de nuevo, queriendo brindarle más besos a ese hermoso ser pero su intención se vio interrumpida ya que cada paso que daba para acercarse, el ángel daba uno hacia atrás, asustado.
-¿Por qué huyes?- pregunto desconcertado el humano caminando más rápido para alcanzar al ángel -¿Por qué te acercas?- respondió serio el alado casi dando saltos para no dejarse tocar.
-Por que quiero besarte- contesto Dean subiendo una ceja, como si fuera lo más obvio del mundo -¿Por qué quieres besarme?- volvió a preguntar Cass esta vez levemente sonrojado pero mirando fijamente a su protegido – Por que quiero hacerlo, se siente bien-
Las manos del cazador alcanzaron un brazo del ojiazul y con un rudo movimiento le tomo entre sus brazos, pegando la espalda del ángel a la pared, evaluándose con decisión.
-Dean, no creo que sea buena idea intimar entre nosotros.- dijo el ángel mirándole fijamente, sintiendo como el cuerpo del humano se tensaba ante sus palabras - ¿Por qué?- susurro el cazador mirándole con hambre.
-Por que eso podría causar una barrera entre ambos que no se podría quitar tan fácilmente-dijo de corrido, casi como si estuviera recitando algo que leyó en un libro - ¿De dónde sacaste eso?- pregunto medio divertido.
Cass le miro aun más confundido – Sam- susurro. Eso si le calo a el cazador. Siempre su hermano metiéndose en lo que no le interesaba, pero no dejaría que eso les afectara – Dime algo… ¿Cuándo estás conmigo sientes que algo nos aleja?- pregunto el humano agarrando la nuca de Cass y este le contesto enseguida – No, me siento más cerca de ti como jamás lo estuve con nadie mas-
Dean sonriendo pego su frente a la del ángel, mezclando sus cálido alientos y permitiéndose inhalar la colonia del ojiazul, el cual cerró los ojos intentado descifrar que era aquello que sentía y por qué se intensificaba cada vez que entraba en contacto con el mayor Winchester.
-¿Te incomoda que me acerque?
-No…-
-¿Te incomoda que te abrace?- susurro tomando entre sus brazos al ángel
-….No…-
-¿Te incomoda que te acaricie?- su dedo índice recorrió la mejilla izquierda, dejando que sus pieles se erizaran por la estática que se formaba entre ellos.
-…No…-
-¿Te incomoda que haga…esto?-
Con cuidado rozo su nariz con la del ángel y ayudado con sus manos giro un poco la cabeza del otro, haciendo que se unieran en un rico beso, lento, tranquilo y lleno de algo que ambos desconocían, ya que era la primera vez que sentían aquello.
Dean sabía que si soltaba a Cass, este caería hasta el suelo, lo sentía temblar e intuía que él estaba en las mismas condiciones, agarrado al alado solo para no caer, jamás había sentido como sus piernas flaqueaban. Ni esa manía que le surgía de cuidar a ese ser frente a él.
El ángel se mantenía estático, apenas respirando, disfrutando de ese contacto que le hacía querer dejar todo, desde que conoció a Dean Winchester había decidió dejar todo por él y lo haría con gusto, si solo con ello pudiera tener más momentos junto al humano.
Así de dulce como empezó el contacto, así se termino, separándose, respirando sobre los labios ajenos y sonriendo Dean deposito un leve beso en la comisura de los labios de Cass.
-No fue tan terrible, ¿no?- pregunto sonriendo de lado el cazador, arrogante como siempre pero con un pequeño toque de inseguridad en sus palabras, temía que a pesar de haber compartido con el ángel uno de sus besos más tierno y románticos, este no hubiera sentido nada.
-No… no lo fue, se sintió bien…húmedo…- murmuro con su tono ligeramente ronco. Sonriendo levemente. –Puedo hacerlo de nuevo…claro…Si tu quieres.- al decir eso Dean se llevo una mano a la nuca revolviendo su cabello con nerviosismo.
-No creo que sea… mala idea- contesto el alado lamiendo ligeramente sus labios y juntándolos con los de su protegido, que gustoso tomo la nuca de Cass, besándose despacio peor con un poco mas de seguridad.
Con urgencia, el cazador le tomo de la cadera, pegándole a su cuerpo, queriendo tener más contacto con ese ángel que había tocado su corazón. Sintió de pronto como las piernas del ángel fallaron levemente y tuvo que rodearle con verdadera fuerza para evitar que llegara al suelo – Hey…¿estás bien?- pregunto preocupado Dean mirándole fijamente.
-Mareado… tus besos me marean Dean- dijo Cas cerrando sus ojos y presionándolos para calmar su malestar – No son mis besos, necesitas descansar- al fin había recordado por que estaban ahí, Cas estaba enfermo y débil, no era tiempo de dejarse llevar por sus instintos, tal vez mas adelante. Se perdió unos segundos fantaseando en como seria estar en la cama con ese hermoso hombre de ojos azules.
-Ven, recuéstate- le dijo ayudándole a recargarse en la cama, quitándole los zapatos, los calcetines y la ropa, dejándole con una camiseta de tirantes y su bóxer de color claro – Listo, ahora duerme- susurro, apartando la mirada, le costaba horrores no lanzarse sobre ese chico pero estaba dispuesto a luchar contra eso, aun no era tiempo.
-¿Te quedaras aquí?- pregunto con timidez el ángel, mirándole con intensidad y haciendo que Dean le mirara – Claro que si- susurro al percibir aun algo de miedo en el alado y después de cambiarse y quedar en ropa cómoda comenzó a preparar el sofá, agarrando almohada y una sabana, listo para recostarse.
- Te vas a herir al dormir ahí- le llamo Cas desde la cama, aun mirándolo con desconcierto – Créeme, esto no es nada, he dormido en lugares peores- sonriéndole para tranquilizarlo Dean continuo con su tarea de preparara su improvisada cama.
-Si quieres, puedes dormir aquí- Dean sintió como una bandada de pájaros danzaban en su estomago y si voltear a ver al ángel se acostó en el sofá – No es necesario, tu descansa, cualquier cosa estoy aquí- dijo, suplicando por piedad.
Si el ángel volvía a insistir no sabría si sería capaz de aguantar las ganas de colarse a la cama y hacer… y hacerle de todo al ojiazul.- Clama Dean Calma- pensaba preocupado pero gracias a dios… o al que estuviera ahí arriba, Cas ya no insistió y solo murmuro un – Buenas noches Dean- que contesto enseguida, deseándole dulces sueños a su guardián.
Cerró los ojos intentando tranquilizar a su corazón que latía con verdadera velocidad, esperando poder dormir lo suficiente para soportar el día que se le venía encima. Y Con lentitud sus latidos volvieron a la normalidad y el sueño le abatió, llevándoselo a su mundo.
En la parte baja de la casa, Sam tenia la laptop prendida y buscaba información acerca de la debilidad de los ángeles, una razón para que Cass estuviera mal y como curarlo – Eso no te ayudara de mucho sabes, no porque mi hermano se vaya significa que Dean dejara de sentir algo por el.-
El menor de los Winchester suspiro con verdadera frustración, conocía de sobra esas palabras pero no le agradaba que ese ángel se metiera en sus asunto – Pensé que estarías feliz de alejar a tu hermano de los indeseables humanos- dijo de manera acida, queriendo que el otro desapareciera.
-Vamos Sam, todos sabemos cómo te sientes y de hecho es bastante gracioso- susurro Gabriel, riendo con burla – Dime no sientes curiosidad, están arriba, solos, sin nadie que les interrumpa, sin nadie que les aleje uno de otro, preguntándote una y otra vez… ¿Dean lo estará tocando? ¿Besando? ¿Amando?, es comiquísimo ver cómo te mueres de celos y frustración por algo que es inevitable, ni tú, ni yo, ni Balth, ni nadie puede negar que lo que se está cocinando entre esos dos llegara a su estado más caliente, Sammy- dijo soplando en el oído del humano el cual se puso de pie enfadado. Listo para golpear a ese ángel.
-Si tanto te desagrada, entonces deberías largarte y dejarme solo- dijo enfadado y sintiendo sus ojos vidriosos – No voy a dejarte… no puedo dejarte…Sam- contesto Gabe tomando a Sam del hombro y apretando con fuerza- No tienes una idea de cómo me siento Gabriel, y no dejare que te burles de mi- con amargura le humano rompió el contacto que tenían.
-Lo más triste Sammy… es que se perfectamente cómo te sientes- murmuro Gabe desapareciéndose segundos después. Dejando a Sam mucho mas enfadado y de golpe cerro la laptop, sentándose con frustración y cubriéndose el rostro, intentando quitarse de la mente la imagen de su hermano besándose con Cas, acariciándolo, amándolo.
CONTINUARA…
