DRACO P.V.O

Al día siguiente entre temprano a la sala común, sintiéndome aliviado por la falta de personas. Aún quedaban algunas cenizas en la chimenea y varios libros sobre las mesas auxiliares. Camine hacia las escaleras, cuando el rasgueo de páginas llamo mi atención.

-Debió ser una noche agitada Malfoy.

Sin poder evitarlo esboce una sonrisa y dije:

-En cambio la tuya debió ser muy aburrida Zabini si te quedaste esperándome. ¿Qué pasa? ¿Acaso no has encontrado otra tía que caiga?

-Muy gracioso Draco, pero resulta que no. Anoche fui a buscarte por que Theodore y yo nos robamos unas botellas de las cocinas, y la idea era hacer una pequeña fiesta.

-Que mal que me lo perdí, verlos a ustedes borrachos cometiendo las mayores estupideces del mundo es lo mejor.-Conteste con Ironía. Escuche como giraba su silla y al voltearme me encontré con la siempre animada cara de Blaise.

-Venga hombre si tienes pinta de victorioso. ¿Estuvo asi de bien?-Pregunto.

Lo mire levantando la ceja, lo que le produjo una carcajada.

-No sé para qué pregunto.

-Solo te aseguro que la de Hufflepuff lo disfruto.-Dije con superioridad.- ¿Ya estas contento?

-Pero solo dijiste lo obvio, eso no es justo.-Se quejó.

-No seas tan crio Zabini.-Dije retomando mi camino hacia la escalera.

-¿Listo para el duelo con esa belleza?-Pregunto de repente. Mire por encima de mi hombro a su cara maliciosa y entrecerré los ojos con expresión fría.-Supongo que esa mirada de asesino significa si.-Dijo burlón. Lo ignore y subí a mi habitación a ducharme.

SELENE P.V.O

Tengo sed, pensé mientras veía mi desayuno. Los demás estaban conversando animadamente sobre un entrenamiento que debían hacer, mientras que Hermione leía un periódico. Carraspee por la resequedad y tome un trago del jugo de calabaza junto a mí. El líquido paso por mi garganta con desagradable lentitud por lo que, asqueada, lo aparte.

-¿Ha pasado algo nuevo Hermione?-Escuche a Ginny.

-Solo rumores.-Contesto.-Al parecer las cosas siguen tensas entre los muggles.

-¿Se ha sabido algo de los mortifagos?-Pregunto Harry.

-Nada.-Dijo y doblo el periódico.

-Selene porrrquhee no asss commidddo?-Pregunto Ron con la boca llena.

-¿No puedes hacer otra cosa que no sea comer Ronald?-Pregunto Hermione enojada lo que provoco que Ron se riera.

-Tengo hambre.-Dijo apenas trago su comida.

-Esa siempre es tu única excusa-Dijo ella, esta vez sonriendo.-Pero al menos utiliza los cubiertos.-Se quejó con un bufido, provocando la risa de todos.

Algo más relajada, contemple la mesa de Gryffindor, en donde varios alumnos me saludaron amistosos. Pasados varios minutos escuche ruidos de sillas y alertada vi que los demás ya se estaban levantando para irse y los seguí.

Fuimos los primeros en salir del comedor y por consiguiente los primeros en llegar a transformaciones. Me senté en la parte de atrás con Hermione, y en el transcurso de la clase repase varios hechizos que había aprendido en los últimos días. Para un mago normal debía parecer muy difícil y casi imposible aprender todo esto en tan poco tiempo, pero yo tenía la ventaja de mi particular horario de dormir, por lo cual quitando las pocas horas de sueño habitual podía leer todos estos libros sin que nadie me molestara.

Iba por la mitad del capítulo de hechizos protectores cuando un golpe en el codo me hizo levantar a vista. Era Hermione que me indicaba que la clase había terminado y que debíamos salir. Cerré el libro y me puse en pie con rapidez.

Nos reunimos con los chicos para encantamientos, pero de camino me fije en que había olvidado mi libro al salir. Sin que los demás lo notaran me escabullí y corrí hasta la clase de transformaciones. Ya habían unos cuantos estudiantes entrando y charlando.

Sin reparar en ningún rostro entre y vislumbre mi libro en mi puesto. Me acerque para tomarlo, pero un mano más rápida lo tomo primero. Exasperada levante la vista y me encontré con unos ojos verdes y una sonrisa amigable en el rostro de un chico con uniforme azul y la imagen de un águila en el pecho.

-¿Es tuyo?-Pregunto. Mire el libro que me tendía y dije:

-Si es mío.

-Qué bueno que lo encontré, porque te aseguro que esos de Slytherin no te lo habrían devuelto.

-Si lo se.-Dije sin quitar mis ojos del libro. El no dijo nada y me entrego el pesado volumen.-Gra… Gracias.-Dije vacilante.

-De nada. Mi nombre es Bradley Chambers.-Dijo alzando su mano en mi dirección. Me quede quieta sin saber que decir o que hacer, hasta que él bajo su mano y pregunto.- ¿Y tú eres?

¿Qué es lo que está haciendo?, me permití preguntarme. Estaba ahí parado, sin quitarme los ojos de encima, esperando a que respondiera.

-Selene Grey.-Conteste.

-Ah cierto tu eres la nueva de Gryffindor ¿Verdad?

-Creo que te puedes dar cuenta por mi uniforme.-respondí mordaz.

-Jajajaja si cierto no me había dado cuenta. ¿Te toca transformaciones?

-No encantamientos asi que debo irme.-Contesta y me gire con mi libro hacia la puerta.

-Yo también tengo esa clase, ¿Te importa que te acompañe?

-¿Por qué?-La pregunta salió de mis labios antes de que la pudiera frenar, pero ya no había nada que hacer. Con evidente nerviosismo se llevó una mano hacia su cabello castaño, se lo despeino y dijo:

-Porque tenemos la misma clase, asi que inevitablemente iremos por el mismo camino.

Lo pensé por un momento, pero al ver la hora en el reloj supe que ya no importaba si aceptaba o me rehusaba, asi que haciendo un gesto con la cabeza seguí el camino por los pasillos, sintiendo sus pasos detrás de mí. Apenas si podía mantener mi paso, y cuando lo hacía intentaba entablar conversación que yo rehuía acelerando aún más mi caminata.

Me detuve suavemente tras la puerta del aula de encantamientos y me concentre en los sonidos provenientes de ahí. Podía escuchar al profesor hablando, las plumas rasgando el pergamino y las conversaciones de los alumnos. Al final del salón identifique tres voces que en ese momento se preguntaban por mi paradero y cogí la chapa de la puerta.

-Corres muy rápido ¿Verdad?-Pregunto el chico parándose a mi lado y tomando aire.

-Es que no quería llegar tarde.-Respondí mirando hacia la puerta.

-Tú debes ser deportista o algo asi ¿Practicas Quidditch?-Se quedó un momento callado, mirando también hacia la puerta.-Mejor entramos, pero sin hacer ruido para que el profesor no nos regañe.-Asentí y gire la chapa, abriendo suavemente la puerta.-Espero que nos volvamos a ver.-Dijo. Volvi mi rostro hacia él, sin ninguna respuesta pero el solo sonrió y entro.

Varias miradas se posaron sobre nosotros, pero al ver a Harry, Ron y Hermione me deslice con suavidad y equilibrio entre los puestos hasta llegar a ellos.

-¿Dónde estabas?-Susurro Hermione y por respuesta le mostré el libro. Afortunadamente me salve de futuras preguntas cuando el profesor ordeno copiar la teoría de un hechizo.

-¿Con quién llegaste Selene?-Pregunto Harry cuando la clase hubo terminado y nos encontrábamos de camino hacia defensa contra las artes oscuras, ósea el duelo entre Malfoy y yo.

-Ahh.-Dije despistada.-Con un alumno de Ravenclaw creo, ya que su uniforma era azul.

-¿Ya lo conocías?-Pregunto Ron.

-No me lo tope de camino y ya que teníamos la misma clase pues llegamos al mismo tiempo.-Dije con evasivas,

-Hermione ¿Podrías guardar este libro en tu maleta?-Le pedí mientras subimos a la torre.

-Si de acuerdo.-Dijo sonriendo.- ¿Estas lista?-Pregunto en la puerta.

-Si lo estoy.-Respondí y entre.

DRACO P.V.O

-¿Sera que si llegan esos estúpidos leones?-Pregunto Pansy a nuestro grupo. Mire hacia la puerta del aula de defensa contra las artes oscuras, pero no vi el rostro de Grey ni el del trio de oro.

-Seguramente se acobardo y se quedó en su sala común.-Dije-Supongo que no es tan estúpida si se dio cuenta de que no podría vencerme.

-Replantéalo dos veces Draco.-Dijo Blaise. Lo mire extrañado y siguió.-Porque ahí está.

Nos giramos a tiempo para ver a los cuatro leones, que al entrar se quedaron quietos observándonos. La tensión se podía sentir en el ambiente y el miedo por lo que pudiera pasar. Puse mi atención sobre Grey, que poso sus ojos sobre mí. Le sostuve la mirada, sin pensar siquiera en ceder ante el contacto visual. Pero algo en sus ojos hizo que detuviera la guerra de miradas, ya sus pupilas no tenían el color dorado de siempre. No, esta vez sus ojos se veían completamente negros.

-Te ves sorprendido Malfoy.-Dijo rompiendo el silencio.

-Solo me preguntaba como quisieras que te llevaran a San Mungo, después de lo que te pase hoy.-Dije recobrando la compostura.

-No estés tan confiado, porque algo te podría salir mal.-Dijo con tranquilidad. Nos fulminamos mutuamente, hasta que el pobretón y la sangre sucia la jalaron del brazo, diciéndole que no pusiera atención.

-Eso consuélenla, porque cuando se enfrente conmigo no va a tener a nadie que le ayude.-Dije.

-Cierra la boca Malfoy.-Espeto Potter. Una sonrisa torcida apareció en mi cara y dije:

-Deberías darle consejos Potter, ya que tu especialidad es ser el centro de atención al dártelas de héroe pero en realidad no eres mas que un crío asustado.

-¡No Harry!-Exclamo Granger, impidiendo que Potter sacara su varita.-Solo quiere probocarte, no les des el gusto.

-Que poco hombre, que se dejar manipular por una mujer, y más una sangre sucia.

-Suficiente.-Dijo Grey colocándose frente a Potter.-Cállate de una vez Malfoy, o nuestro duelo empezara antes de lo que planeado. Vamos Harry.-Dijo.

-Ven Draco, tranquilo.-Dijo Blaise y junto con Theodore se pusieron a mis costados. Sin escucharlo, observe la espalda de Grey pensando la mejor forma de torturarla.

-Buenos días estudiantes.-Se escuchó la voz del profesor, mientras bajaba por las escaleras que conducían a su despacho.-Espero que recuerden que hoy tenemos un pequeño ejercicio de combate. Primero voy a escoger las parejas y se irán ubicando en diferentes partes del salón.

Tomo su varita y hechizo la lista para que los nombres se revolvieran y que de ellos salieran las parejas de duelo. Mire los papeles flotantes, lanzándoles un hechizo no verbal para arreglar los nombres a mi antojo. El de Grey y el mío salieron volando y se posaron sobre la mesa. Disimuladamente mire a mí alrededor, aunque sabía que al no haber utilizado la varita nadie podría sospechar lo que acababa de hacer.

-Bueno ya está, las parejas quedan asi: Dean Thomas con Neville Longbottom, Hermione Granger con Pansy Parkinson, Harry Potter con Theodore Nott, Ron Weasley con Astoria Greengrass…-Siguió con la lista hasta que.-Y Selene Grey con Draco Malfoy.

Cuando termino todos se levantaron y se organizaron para empezar los duelos. Me levante de mi puesto con actitud relajada y gracias a mi altura identifique a Grey al final. Camine lentamente hacia ella observando su postura. Se veía tranquila, aunque logre detectar algo de tensión.

-Demasiado tarde para asustarse Grey.

-Eso quisieras tú.-Dijo.

-Ah se me olvidaba cuando quieras rogar para que se detenga, recuerda mi advertencia porque no voy a ser compasivo.

-Esa es una palabra que tú nunca conocerás, Malfoy.

Nos callamos mientras daban las estúpidas normas, la prohibición de maldiciones u otros hechizos mortíferos, el enfrentamiento cuerpo a cuerpo, etc. Cuando termino saque mi varita y me acerque, Grey me imito y se aproximó hasta quedar a pocos centímetros de mí.

-Varitas arriba.-Ordeno el profesor.-Hagan una reverencia.

Haciendo caso omiso a la última orden, por mi parte y la de ella nos limitamos a mirarnos sin mover ni un musculo. Muy bien Grey, si no puedo maldecirte, por ahora, me asegurare de que quedes humillada por haberte metido con un Malfoy, pensé.

-¡Empiecen!

Blandí mi varita con habilidad, decidido a dejarle dar el primer golpe lo cual no hizo. Se quedó como paralizada sin saber qué hacer y sin quitarme los ojos de encima.

-Expelliarmus-Grite. Un destello de luz roja broto de mi varita, y al instante la de ella salió volando cerca de donde yo estaba y aproveche a reírme.- ¿Ya te llego el miedo Grey?-Mi pregunta pareció devolverla a la realidad, ya que miro su varita y luego a mí con miedo.

-Te dije que no iba a tener compasión. Impedimenta.-Volví a gritar.

Apenas vio que alce la varita Grey giro sobre sí misma, esquivando el hechizo que le lance. Volví a lanzarle varios hechizos, pero ella los evito todos con mucha destreza hasta llegar al lugar donde había caído su varita.

-Mi turno Malfoy. Desmaius.

-Protego.

-Envertestatil.-Grito.

-Petrificus Totalus.-Grite al mismo tiempo. Nuestros hechizos rebotaron en las paredes, y acabaron hiriendo a otras personas. Seguí atacándola, tratando de bajar su guardia, pero ante cada ataque ella se limitaba a evadirlos y al intentar hechizarme yo la bloqueaba con rapidez.

-Rictusempra.-Una luz plateada alcanzo a Grey, dejándola momentáneamente ahogada contra el suelo. Me quede mirándola, sintiéndome inexplicablemente incapacitado para agredirla nuevamente.

-Expulso.-Soltó con la voz entrecortada. Un rayo morado choco contra mi pecho, lanzándome por los aires hasta caer sobre unos pupitres. Maldición Draco como dejaste que te agarrara con la guardia baja. Me levante de un salto, con la idea de usar las maldiciones imperdonables.

-Muy bien chicos pueden parar.-Dijo el profesor. La chica bajo la varita con una sonrisa triunfante, lo cual me sacó de quicio e ignore la orden.

-Incarcerous.

Gruesas cuerdas negras salieron volando hacia Grey atándola de pies a cabeza. Con aire victorioso me acerque hasta ella y le arrebate la varita, regodeándome por su situación.

-Ahora que asquerosa Gryffindor.-Masculle.-Este es el resultado por haberte metido conmigo.

-Humsjdhakslkjsla.-Dijo por entre las cuerdas.

-Perdona Grey pero no pude escucharte, ¿Qué decías?-Solté una risa.

-Señor Malfoy no me escucho decir que el duelo había terminado.-Dijo el profesor apareciendo a mi lado. Toda la clase se quedó en silencio, observándonos a Grey y a mí.-Diffindo.

Al momento las cuerdas que amordazaban el cuerpo de mi enemiga se cortaron. Ella se quitó los restos de ella y cogió su varita para arremeter nuevamente.

-Alto señorita la clase ya acabo.

-Pero profesor usted no entiende, este tampoco me embrujo después de que dijo que paráramos y no lo hizo asi que no lo voy a dejar ir en paz.

-Lo siento pero ya acabo y según las reglas usted perdió al quedar amarrada.

-No pero…

-Suficiente, ya pueden marcharse.-Todos dejaron de mirarnos para dirigirse hacia la salida con lentitud. Espere unos minutos a que todos salieran y cuando estuve seguro de que no quedaba nadie cerca dije:

-Agradece que el profesor impidió que acabara contigo.

-Esto no se ha acabado Malfoy porque te juró que…

No alcanzo a terminar la frase porque se tambaleo y cayó por segunda vez al suelo, con el rostro oculto entre los brazos. Me quede paralizado mientras mi mente me gritaba que me fuera, pero era incapaz de obedecerla esta vez.

-¿Tratas de llamar mi atención Grey?-Pregunte esperando que reaccionara, pero no lo hizo.-Te advierto que no te servirá de nada.

Se quedó en el suelo sin moverse, respirando con dificultad. Con lentitud me aproxime, pero a unos pasos ella recupero el control y se incorporó suavemente. Mantenía los ojos cerrados y el rostro transfigurado por el sufrimiento, como si algo le estuviera causando un gran dolor. Note la piel de sus brazos más pálida de lo normal, casi llegando a transparente.

-Lárgate Malfoy.-Dijo con voz cortante. No retrocedí y ella se dio cuenta, por lo que aparto las manos de su rostro para verme. Sus labios estaban firmemente apretados como si quisiera quebrarlos y las ojeras debajo de sus ojos se vieron todavía más marcadas. Mas, sin embargo fueron sus ojos los que si me hicieron retroceder, ya que en lo profundo de esos ojos negros pude ver con claridad un intenso destello rojo.