CAPITULO DIEZ: UNA COSA QUE NUNCA CAMBIARÁ

Fue cuando iba de regreso a casa procedente del hospital, que vio un artículo en el puesto de revistas. Estaba allí justo delante de ella, con enormes letras mayúsculas en los titulares.

'¡UN ESPECTACULAR ÉXITO EN BROADWAY! ¡LA ESTRELLA REGRESA DESPUÉS DE UNA LARGA AUSENCIA!' Usualmente ella habría ignorado por completo los tabloides, pero esta vez era diferente. Compró el diario y no importándole el frío viento de septiembre, se dirigió hacia el parque, se sentó en el borde de la fuente y empezó a leer. Se quedó mirando fijamente la imagen de la portada y justo allí, había un par de ojos azules casi hipnóticos mirándola fijamente de regreso.

Esta vez, el Teatro Strassford presentó otra obra de Shakespeare, 'Macbeth', también conocida como 'La Obra Escocesa'. Recordó los chismes al respecto. Aparte de la audiencia, a nadie del reparto y del equipo se le permitió llamar a la obra por su nombre original, ya que eso quería decir que les traería mala suerte. El artículo describía en detalle las fantásticas actuaciones de los actores hasta la ovación de pie por parte de la audiencia, después del estreno. Docenas de hombres se inclinaban ante el talentoso y carismático actor principal. Decenas de mujeres seguían enviando cartas de amor para el galante y guapo intérprete principal de Macbeth, quien no era otro que el propio Terrence Graeme Grantchester.

¡Que típico, todo el viejo Terry, rompiendo los corazones de las mujeres por donde quiera que va! Espero que seas feliz, Terry, tú y Susana… pensó con un pequeño tirón en su corazón. Perdóname… dijiste que no podíamos estar juntos en esta vida, pero que un día nos encontraríamos en otra… Sé que tenías la intención de algo bueno, querías darme esperanza, pero ya no puedo seguir creyendo en esto. Tal vez tú hayas encontrado la fuerza para soportarlo, para vivir con ello pero yo ya no puedo esperar más por eso. Tengo que luchar por mi propia felicidad… y quiero luchar ¿Sabes?, Y siento decirlo pero no lo hago porque una vez te lo prometí… lucho por mí… y por él…

Tocó la imagen con sus dedos y acarició el rostro que una vez fue tan querido para ella.

¡Felicitaciones, Terrence G. Grantchester! Después de todo estoy muy, muy orgullosa de ti… Siempre supe que el mundo estaría a tus pies… Y quiero que seas feliz, incluso si eres feliz sin mí. No pude quedarme contigo y eso dolió, pero ahora que lo pienso, ver tu caída fue incluso más doloroso. ¡No quiero volver a presenciar eso de nuevo! Y siempre, donde quiera que vaya, te desearé buena suerte y felicidad… ESTO nunca cambiará…

Dejó el diario en el borde de la fuente y se puso de pie.

"Adiós, Terry… fuiste la luz de mi juventud…" dijo mirando a las estrellas. Entonces, se dio la vuelta y se alejó. No habían lágrimas en sus ojos y mientras continuaba caminando por el parque, su sonrisa se hizo cada vez más radiante.

Ya se encontraba bastante lejos cuando una repentina ráfaga de viento voló el periódico olvidado, primero hacia el cielo y luego hacia abajo dentro del estanque. El delgado papel se empapó con rapidez y poco tiempo después, todo lo que quedaba de la imagen sobre la portada era una gigantesca mancha de tinta.

O O O