Capítulo IX

~~~~ Despertando los poderes III ~~~~

~Rosalie POV

Me despedí de Jasper y me dirigí a clase de nuevo. Estaba confundida e impresionada.

Primero era extraño el hecho de que tanto a Jasper como a mí nos estuvieran esas cosas tan raras pero por otro lado me decía a mi misma que no podía ser una coincidencia.

Vale, lo normal en estos casos es admitir que todo lo que me ha pasado son imaginaciones mías y bla, bla… Pero lo de que a Jasper le estén pasando cosas similares confirman la teoría de que no sean alucinaciones mías. Además me gusta pensar que tengo algo especial, un aspecto más a mi favor. Voy a acabar creyéndome eso de que la perfección tiene por nombre Rosalie…

Y bueno, lo sentía por mi hermano, pero a mí me encantaba mi algo especial.

Me sentía un poco estúpida, al igual que Jasper por a ver llegado a la conclusión a la que llegamos porque, sobre todo, dicho en voz alta quedaba mucho más raro de lo que lo parecía en mi mente; pero no le veía sentido. Me refiero a creer que era una estupidez.

De pequeños nos llenan la cabeza de fantasías, de hadas, ninfas, duendes, princesas de ensueño que son salvadas por príncipes de dragones o encantamientos de brujas malvadas… Aún más, nos llenan la cabeza de pájaros con afirmaciones inverosímiles cuando preguntamos cosas que no saben explicarnos, y no podemos dejar atrás la tradición. Todos los humanos vivimos bajo unas determinadas costumbres y tradiciones, nada más lejos del mito como Papa Noel, Los Tres Reyes Magos, el ratoncito Pérez, el hombre del saco y un largo etc. marcado por la cultura, religión y filosofía moral del país del que se proceda.

Después de esto llegamos a la adolescencia y se nos obliga a olvidar todas estas niñerías, y a ver la vida de una forma mucho más pragmática y lineal. Todo o es blanco o es negro, no concebimos la tonalidad grisácea, ¡y mucho menos los colores vivos!

Pero, me pregunto, si una vez creí ser de verdad una princesa, o un hada con poderes mágicos, ¿por qué no ahora? ¿Quién me lo impide?

En fin, después de haber pensado en todo esto y de ver hasta qué conclusión me han llevado mis razonamientos, debo confesar que me siento mucho más estúpida que al principio.

Decidí no darle más vueltas al asunto por lo menos durante el día de hoy y me planteé simplemente el disfrutar del momento. Y también me el concentrarme en la clase de una vez por todas, al menos así me olvidaría del tema.

Cincuenta y dos minutos, dos hojas de apuntes y un gran dolor de cabeza después, llegó hasta mis oídos el musical y armonioso sonido de la campana que indicaba el fin de las clases y el comienzo del almuerzo.

Salí de clase y me puse en camino hacia la cafetería. Me había propuesto pasar el día lo mejor posible, fuera de problemas y comederas de cabeza.

Hice una entrada espectacular en la cafetería moviendo y contoneando las caderas a cada paso lo más que podía, sobre todo cuando pasaba delante de las mesas de los chicos. Cogí mi bandeja, y fui a sentarme en mi mesa habitual, en el centro de la sala, con Lauren y las demás.

-Hola chicas- saludé al grupo.

-¡Hola Rose!- me saludó Lauren efusivamente.

-¿Qué te pasa que estás tan contenta?

-Es que llevo desde esta mañana queriendo decirte algo y no se porqué cuando te veo no me acuerdo de decirte nada.

Pobrecita, no podía dejar de sentirme culpable por lo que había pasado la hora anterior. Realmente creía que había sido yo la que la había obligado a callarse con mi… algo especial.

-Dime Lauren, ahora me tienes delante.

-Pues nada, solo quería contarte una cosa muy fuerte que me ha pasado este fin de semana. ¿Sabes? ¡He conocido a un chico guapísimo! Y quién es, te preguntarás, pues bueno, no adelantemos acontecimientos. Verás te explico. ¿Te acuerdas el viernes por la tarde después de clase que salimos? Fuimos a Port Angeles y estuvimos de tiendas, y después nos fuimos a ese café que han abierto nuevo, que regalaban la primera copa por que era la inauguración; y después volvimos a casa muy tarde y algo contentas… Te acuerdas ¿verdad?- asentí con la cabeza-. Y también que te dije de salir el sábado, pero tu me dijiste que no podías por que tenías reunión familiar o no se qué… Pues eso, que el sábado como me aburría en mi casa decidí llamar a un viejo amigo y…

¡Por favor no! Ya no recordaba lo cargante que podía ser Lauren, y encima tanto rollo para restregarme por toda mi linda cara que ha conocido a un chico. No puedo más. Ojalá se calle y me deje en paz de una vez por todas, ¡y se meta su historia por donde le quepa!

Justo en el momento en el que pensé esto estuve segura de que dejaría de oír la voz de Lauren y, ¡bingo!

No se si fue la fe en mi misma o que de verdad existe mi algo especial, pero Lauren se cayó, me miró con cara de aturdimiento y se giró para entablar conversación con otra chica.

Y yo, por primera vez, tuve plena conciencia de que tengo un algo especial. Mi algo especial.

~Jasper POV

Por fin, después de despedirme de Rose y pasar la clase de matemáticas más o menos bien, llegó la hora del almuerzo.

Corrí, literalmente, hacia la cafetería para encontrarme con Edward y Emmett en nuestra mesa habitual. Y la verdad lo que vi me sorprendió.

Edward tenía cara de loco, pero loco con todas las letras. Miraba en todas direcciones buscando a alguien… y concentrándose cada vez en una persona distinta. Era como si lo llamasen pero luego nadie respondía. Que raro, Edward era el más sensato de los tres.

Lo que me llevaba a pensar en Emmett, si el perfecto de Edward estaba así, el desequilibrado mental de Emmett…

¡Emmett tan imbécil como siempre! Ahí estaba él, tan tranquilo como cualquier otro día. Como si no se hubiese cargado ningún pupitre, ni lo hubiesen mandado a dirección por ello. Él simplemente es feliz. La verdad, me parece que por eso se vuelve tan odioso a veces, por su pasotismo crónico ante todo.

Conforme me iba acercando a ellos me sentía cada vez más extraño. Por un lado empecé a sentirme confundido, molesto e irritado. Pero por otro lado contento, asombrado y orgulloso.

Y todo esto sumado al desconcierto que sentía con anterioridad.

Me senté en la mesa al lado de Edward y las emociones de antes se hicieron más fuertes. Me entró una frustración tremenda de golpe.

-¡Hey Jasper! ¿Qué tal amigo?-me saludo tan animado como siempre Emmett.

-Bien Emmett, bien-le dije más borde de lo que pretendía.

-Vale tío, no te pongas así.

-Perdona es que me siento irritado.

-¡Irritado! ¿Irritado? ¡Tú no sabes lo que es estar irritado!- me soltó Edward.

Y me asusté, el nunca me hablaba así, solo a Emmett.

-Bien, y ¿por qué estás irritado?- le pregunté lo más amable que pude.

-Si te lo digo te reirás de mi.

-Edward, te conozco desde hace tanto tiempo que ya ni me acuerdo, ¿crees que me reiría de ti por algo que te tiene tan preocupado?

Me miró y me sonrió y una oleada de calma nos invadió a los dos.

-Gracias Jasper, siempre sabes como hacer que me sienta mejor.

-De nada hombre, ahora desahógate.

-Pues verás, es que… Sé que suena súper raro ¿vale? Pero es que, oigo voces- dijo esto último susurrando.

Le miré sorprendido y no respondí.

-Sé que es raro pero, adivino lo que la gente piensa. Oigo lo que dice pero sin que abran la boca para decirlo-hizo otra pausa- ¡¿Ves?! Lo sabía, sabía que no lo entenderías.

-Tranquilo Edward que me pones nervioso y me enfado si te enfadas.

Me miró raro y pasé a explicarme.

-Quiero que veas que no eres tú el único al que le pasan cosas raras hoy. Tú oirás voces, pero yo siento las emociones de los que están a mi alrededor. Y créeme que eso si es frustrante, y agotador. Lleva pasándome toda la mañana y es realmente estresante. Además creo que aparte de sentir lo miso que los demás también puedo controlar en cierta medida esas emociones. No tienes nada más que ver que te has sentido más tranquilo cuando he hablado contigo.

-Bah Jasper, pero eso ha sido desde siempre. Eres la persona más carismática que conozco.

-Y tú la que mejor nos entiende. Siempre sabes lo que vamos a decir antes de que lo digamos.

-Eso es por que os conozco de toda la vida.

-Lo mismo digo. Además ¿qué me dices de Emmett? El siempre ha sido fuerte pero no tanto como para partir una mesa en dos de un puñetazo.

-¡Ah, Jasper! No te he contado lo mejor. Hoy he dejado K.O. a Watson mientras jugábamos a rugby. ¿No es genial? Le he dado tal golpe que no va a poder jugar en toda la temporada.

Y él tan orgulloso. Vale, definitivamente eso confirmaba la teoría en la que había estado trabajando toda la mañana.

-De acuerdo chicos, esta es la idea: Emmett, tu siempre has sido fuerte por naturaleza, Edward siempre ha sido muy intuitivo y yo carismático. Creo que lo que ha pasado es que se nos han desarrollado nuestras cualidades naturales hasta convertirse en una especie de dones y poderes. Las causas las desconozco pero creo que es un hecho más que comprobado que lo que digo es cierto.

Edward se me quedó mirando con cara de estar procesando aún información y Emmett saltó efusivo gritando:

-¡Guao! ¿Eso quiere decir que tengo súper fuerza? Soy como Hulk o algo así ¿no? ¿No me volveré verde verdad? Jasper, ¿tu me ves verde?

-¡Emmett!- gritamos Edward y yo a la vez.

Miré en derredor y vi que Rosalie no paraba de mirar hacia nuestra mesa con gesto ausente. Le guiñe un ojo y me giré de nuevo hacia Edward y Emmett.

-Y eso no es todo chicos, a mi hermana Rose también le pasa lo mismo. Ella puede controlar las decisiones de los demás.

-¡La barbie!-gritó Emmett sorprendido.

-No la llames así que es muy sensible- le regañé.

-Si, Rosalie tiene la sensibilidad en las puntas de su rubio cabello por que en otro lado…

-Chicos zanjemos la discusión. Si es verdad lo que afirma Jasper, tenemos que ver si hay más gente a lo que le pase lo mismo. Tal vez no seamos los únicos algo raros hoy.

-Es verdad tal vez haya más chicos y chicas confundidos como nosotros-dijo Emmett.

-Está bien, lo mejor sería averiguarlo. Pero por ahora dejémoslo correr haber que tal evolucionamos. Si en unos día seguimos igual ya tomaremos medidas.

Y el sonido de la campana que ponía fin al almuerzo terminó también con nuestra conversación.


Siento el retraso pero estoy con gripe así que no me encontraba con animo ni cuerpo para escribir. Aún así, I'm sorry.

Ahora agradecimientos: Romy92, Priscila Cullen 1410, Alejandra de Cullen, Andree Cullen, kate-cullen-hale, Serena princesita Hale, Wildwolf178, Daniani, emmettcullen95xoxo-Leah-Clearwater-xox CasullClare y nadiarc22, por sus reviews, alertas y favoritos. Os quiero a todos ^-^

Y también a Dahe-Li y a Arianna cullen-pattinson por sus alertas y fav's.

Si se me olvida alguien lo siento, soy humana y me equivoco, además una humana bastante torpe xD

¡Si no fuera por vosotros no tendría sentido que yo estuviese escribiendo ahora mismo!

Y bueno, es especial este capítulo va para mi onee-chan, CasullClare, porque la propia palabra lo dice, es mi como mi hermana y me apoya con todo lo que sale de mi loca mente, y encima lee cosas de personajes que no le gustan solo por que me quiere *-* (el amor está infravalorado xD) Te quiero onee-chan, esta cap es tuyo =D

Bueno me despido.

Besos lectores,

Natsu xoxo