El anime Candy Candy y sus personajes son creaciones de © Mizuki e Igarashi. Este trabajo o fanfic fue creado con fines de entretenimiento y no de lucro; la historia es de mi total inspiración.
CAPITULO 10
AZUL ZAFIRO
Escocia
Días después
-Candy´s Pov-
Pasó el tiempo tan rápido sin darme cuenta y un leve suspiro sale de mi recordando lo que paso, y aunque me haya quedado sin ti, la luna sabe y se da cuenta mirando su reloj con su lenta marcha mientras que yo estoy bajo el cielo raso, cada día mi afán por olvidar me desalienta porque aun soy frágil a lo que más ame...a lo que aún amo.
-Fin Candy´s Pov-
Annie – es un día hermoso no crees -dijo mirando a su amiga.
Candy – si -dijo mirando al horizonte.
Archie – chicas deberían venir a nadar -dijo mientras alzaba la voz.
Albert – el agua está deliciosa -dijo imitándolo.
Lisbeth – será buena idea -dijo sonriendo- que dicen -dijo mirándolas a ambas.
Alex – ven mamá -dijo levantando el brazo.
Candy – no cariño, diviértete.
Alex – bueno como tú digas -dijo para luego seguir nadando.
Lisbeth – ahí te voy mi amor -dijo caminando hacia la orilla, donde ya la esperaba su esposo.
Annie – vamos Candy anímate, tienes que divertirte.
Candy – bueno.
Archie – ven conmigo -dijo tomando en brazos a su esposa.
Annie – no...bájame Archie -dijo golpeándolo levemente- además estás mojado.
Archie – lo siento pero irás a nadar conmigo -dijo sonriendo.
Annie – tengo miedo.
Archie – yo estaré contigo -dijo caminando con ella en brazos.
Annie – me lo prometes.
Archie – claro -dijo dándole un beso.
Candy – hace cuanto que no -dijo suspirando tocando sus labios, para luego cerrar sus ojos recordando aquel beso robado años atrás en este mismo lugar y el último que probó de labios de su amor de siempre aquella noche de invierno donde ya habían pasado quince años; y algún otro que compartió con Albert años atrás aunque quiso no tuvo la misma reacción que había logrado aquel rebelde sobre ella.
Alex – que pasa mamá...te sientes bien -dijo sentándose a su lado, sacándola de sus pensamientos.
Candy – si cariño no te preocupes -dijo sonriendo.
Alex – creo que tío Archie va a ahogarla -dijo señalando donde se encontraban.
Candy – no digas eso -dijo sonriendo.
Alex – se quieren mucho no.
Candy – claro, hace muchos años que están juntos -dijo suspirando- se conocieron mucho antes de que fuéramos al colegio...sabes me siento muy feliz por ellos.
Alex – si ya lo creo -dijo sonriendo de lado- sabes hace un tiempo tío Archie me dijo algo sobre tí.
Candy – así...de mí -dijo sorprendida mirándolo fijamente.
Alex – sí, es que estábamos conversando y una cosa llevo a la otra y.
Candy - que te dijo -dijo frunciendo el ceño.
Archie – que antes de tía Annie, él siempre estuvo enamorado de ti.
Candy – como dices -dijo sorprendida.
Alex – pero que tú estabas enamorada del tío Anthony y nunca quiso interponerse entre los dos; y después de un tiempo tuvo la oportunidad de decírtelo pero cuando se decidió a hacerlo ya salías con papá.
Candy – que -dijo abriendo los ojos como platos- pero que más te dijo -dijo nerviosamente.
Alex – nada más no te preocupes -dijo suspirando- creo que él hubiera sido un buen padre no lo crees -dijo mirándolo a la distancia- bueno también papá Albert lo sería.
Candy – hijo yo.
Alex – supongo que debiste amar mucho a mi padre para que los hayas rechazado…y mira que hubieran sido buenos partidos para ti.
Candy – si lo amé mucho -dijo sollozando- tu padre me dio el mejor regalo que pude tener...a ti -dijo tomando su mano- que más prueba de nuestro amor que tú.
Alex – mamá -dijo mirándola fijamente- te quiero.
Candy – yo también cariño -dijo acariciando su rostro.
Beth – Alex eres tú -dijo tras él.
Alex – Beth -dijo volteando su mirada- hola.
Beth – hola -dijo sonriendo.
Candy – ejem...ejem -dijo llamando la atención.
Alex – lo siento -dijo levantándose de su lugar- mira mamá quiero presentarte a una amiga -dijo dándole la mano para ayudarle a pararse.
Candy – una...amiga -dijo levantándose de su lugar, al mismo tiempo que levantaba la ceja.
Alex – ella es mi madre -dijo sonriendo.
Beth – mucho gusto señora...Alex me ha hablado mucho de usted -dijo haciendo una reverencia mientras sonreía.
Candy – mucho gusto -dijo mirándola detenidamente, era una hermosa jovencita de tez blanca, de mediana estatura, delgada, cabello rubio el cual llegaba a su cintura, y ojos azul zafiro; al notar a la joven vino a la mente el recuerdo de cierta rubia que conoció hace muchos años se parecía a ella pero esos ojos...y esa sonrisa retorcida la hacían recordar a cierto rebelde.
Alex – mamá.
Candy – lo siento -dijo sacándola de sus pensamientos- en serio te habló de mí.
Alex – claro acaso lo dudas.
Candy – no para nada -dijo moviendo la cabeza a los lados- entonces estudias en el san pablo.
Beth – si señora.
Candy – y cómo te llamas.
Beth – Elizabeth...Elizabeth Grandchester -dijo sonriendo.
Candy – como dices -dijo abriendo los ojos como platos.
Beth – pero todos me dicen Beth -dijo sin tomar importancia a la reacción de quien se encontraba ahí.
Candy – no...no puede ser -dijo así misma, comprobando así sus sospechas, tenía enfrente a la que seguramente era la hija de Susana y Terry pensó rápidamente; su hija con Susana no habría duda...pronto sintió que le faltaba el aire.
Alex – mamá estás bien -dijo sosteniéndola en sus brazos.
Candy – sí, es solo que me dio un leve mareo -dijo apoyándose en él.
Beth – puede ser por el sol -dijo tomándola de la mano.
Alex – siéntate un momento aquí -dijo ayudándola a hacerlo- voy por un vaso de agua -dijo corriendo.
Candy – no cariño estoy bien -dijo nerviosamente, sin lograr detenerlo; quedándose sola con la joven.
Beth – en verdad está bien señora –dijo mirándola fijamente.
Candy – si, talvez me dio insolación -dijo mirándola al mismo tiempo que respiraba agitadamente.
Beth – sabe...su mano es tan suave y cálida -dijo en forma de susurro- me recuerda a mi madre –dijo sonriendo.
Candy – a tu madre dices –dijo sorprendida.
Beth – si –dijo sin dejar de sonreír- sabe usted es más hermosa de lo que imagine.
Candy – gracias -dijo mirando fijamente a la chica, reflejándose en esos ojos azul zafiro; pronto se le hizo un nudo en la garganta, llenándosele los ojos de agua- eres muy hermosa -dijo suavemente.
Beth – gracias señora –dijo sonriendo- dicen que me parezco a mi madre.
Candy – no lo dudo –dijo en forma de susurro.
Beth – como dice.
Alex – aquí está el agua, tómala -dijo interrumpiendo al mismo tiempo que le entregaba el vaso.
Candy – no era necesario -dijo tomándolo.
Beth – debo irme -dijo soltando su mano- solo andaba de paso por aquí, no esperaba verte.
Alex – no quieres quedarte.
Candy – su hija -dijo así misma una vez más mirando a la joven que conversaba amablemente con su hijo- tiene que serlo, se parece mucho a Susana...a su madre -dijo así misma- y sus ojos -dijo sin notar que una lágrima caía por su rostro.
Beth – me dio mucho gusto conocerla señora -dijo sacándola de sus pensamientos.
Candy – igualmente -dijo pronunciando lentamente, al mismo tiempo que limpiaba su rostro.
Beth – espero que se mejore.
Candy – gracias eres muy amable –dijo sonriéndole.
Beth – me dio mucho gusto conocerla –dijo acercándose dándole un beso en la mejilla.
Candy – gracias igualmente –dijo sorprendida ante la reacción de la chica.
Beth – nos vemos Alex.
Alex – sí, te buscaré un día de estos.
Beth – está bien, adiós.
Candy – desde hace cuanto la conoces –dijo seriamente.
Alex – desde que entró al colegio.
Candy – así, porque no me habías contado de ella.
Alex – no lo sé; porque lo dices así…no me digas que estas celosa Candy –dijo mirándola fijamente al mismo tiempo que sonreía.
Candy – claro que no, simplemente me preocupo por ti.
Alex – tu sabes que no hay otra mujer en mi vida más que tu –dijo acariciándole el rostro a su madre.
Candy – Alex –dijo sorprendida por lo dicho por su hijo lo que la llevo a viajar en el tiempo recordando esas mismas palabras en voz de aquel rebelde.
Alex – te quiero mamá –dijo dándole un beso en la mejilla, haciéndola traer a la realidad.
Candy – yo también cariño –dijo acariciándole el rostro.
Alex – bueno entonces creo que.
Candy – llévame a casa por favor –dijo interrumpiéndolo.
Alex – tan mal te sientes.
Candy – creo que si -dijo nerviosamente.
Alex – está bien, solo déjame ponerme la ropa -dijo alejándose de ella.
Candy – no puede ser -dijo sollozando- no por favor...no.
Mientras que en otro lado.
Karen – con quien hablabas...quien es ese chico.
Charlie – mamá por favor, no la molestes estás igual que el tío Terry.
Beth – solo un amigo -dijo volteando su mirada- del colegio hace muchos años que lo conozco.
Karen – es muy guapo.
Beth – talvez -dijo levantando los hombros.
Karen – no me digas que es tu pretendiente...entiendo porque Terry está tan celoso.
Charlie – ya deja de interrogarla quieres -dijo poniendo sus manos en la cintura.
Beth – por favor tú también tía Karen -dijo frunciendo el ceño- es solo mi amigo -dijo haciendo énfasis en la última palabra.
Karen – está bien...está bien, pero no me mires así, te creo no voy a molestarte más; definitivamente eres igual a Grandchester.
Beth – lo siento tía Karen no quise responderte así...no entienden que solo es mi amigo.
Karen – y no te gusta, es muy guapo –dijo codeándola.
Charlie – tienes razón mamá -dijo mirando hacia donde se encontraba el joven.
Beth – sí que lo es...pero no es mi tipo.
Karen – como puedes decir que no es tu tipo…que sabes tu de eso niña –dijo sonriendo de lado.
Beth – no lo sé...hay algo en él que no sé cómo explicarlo, es muy bueno aunque a veces es muy engreído, cuando estoy con él siento como si fuera mi hermano.
Karen – se parece a alguien que conozco -dijo sonriendo- espero que Terry no te escuche decir eso.
Beth – claro que no -dijo sonriendo- Alex sabe escuchar, es divertido, digan lo que digan solo considero como mi hermano, un amigo que siempre está cuando lo necesito.
Karen – entiendo -dijo seriamente.
Beth - es muy dulce; y ya se de donde lo sacó...su madre es un encanto.
Karen – te presentó a su madre -dijo abriendo los ojos como platos.
Charlie – ya conoces a su madre -dijo sorprendida.
Beth – si, pero no pienses otra cosa -dijo sonriendo- sabes es una dama muy joven y hermosa, me agrado mucho a pesar de que solo cruce unas palabras con ella.
Karen – y como se llama.
Beth – oohhh...olvide preguntarle -dijo abriendo la boca.
Karen – ayy Beth no puedo creerlo.
Beth – y sabes huele tan bien -dijo sonriendo.
Karen - bueno volvamos a casa, antes de que Terry decida venir a buscarnos.
Charlie – sigamos caminando por el bosque todo aquí es muy bonito.
Karen – pero.
Charlie – anda mamá es la primera vez que vengo.
Beth – que te cuesta complacer a tu hija -dijo sonriendo de lado.
Karen – ayy niñas -dijo poniendo una mano en la frente- que voy a hacer con ustedes.
Horas más tarde
Villa Andrey
Albert – estás segura -dijo mirándola de frente.
Candy – si, como no iba a recordar ese apellido...tuviste que verla, su rostro, su sonrisa -dijo aún sorprendida- y esos ojos…esos ojos tan parecidos a él si tan solo la hubieras visto, en verdad no se que más decir –dijo nerviosamente- casi tiene la edad de Alex, además me sorprende mucho que no se haya dado cuenta que ambos tienen los ojos del mismo color, te das cuenta son hermanos.
Albert – lo imagino -dijo suspirando- entiendo tu sorpresa en verdad no imagino como se ven conversando juntos menos sin saber que son hermanos.
Candy – sabes es tan dulce y atenta, hasta me dijo que mis manos le recordaban a las de su madre; y sospecho que a Alex le gusta esa chica.
Albert – hablas en serio.
Candy – si, me di cuenta como la veía y como ambos sonreían; trate de preguntárselo pero.
Albert – pero.
Candy – no me dijo nada, talvez tu puedas.
Albert – está bien hablaré con él; y ahora que hablamos de tu encuentro con su hija hay algo que te oculte no quise decírtelo en ese momento pero creo que tendré que hacerlo ahora.
Candy – de que hablas.
Albert – recuerdas el primer día que fuimos a dejar a Alex al colegio.
Candy – claro.
Albert – en lo que estuviste hablando con Hermana Margareth en su despacho, salí un momento con Alex.
Candy – si que paso.
Albert – me tope con Terry.
Candy – que -dijo sorprendida levantándose de su lugar- pero...porque no me lo dijiste en ese momento.
Albert – no quise alertarte.
Candy – pero Albert.
Albert – déjame contarte quieres.
-flash back-
Alex – aquí estudiare papá.
Albert – te gusta.
Alex – si mucho -dijo sonriendo ampliamente- me dejas explorar el lugar.
Albert – está bien...pero ve con cuidado o tu madre se preocupará.
Alex – si papá -dijo corriendo.
Terry – Albert eres tú -dijo sorprendido al verlo.
Albert – Terry -dijo respondiendo de la misma forma- no esperaba verte por aquí.
Terry – yo tampoco, han pasado unos años -dijo dándole la mano- no imaginaba verte por ahí.
Albert – solo estoy de paso, como has estado -dijo cambiando el tema.
Terry – muy bien gracias.
Albert – y quien es esa preciosura -dijo mirando a la pequeña acompañante de su amigo que se escondía tras él.
Terry – es mi princesa -dijo sonriendo- Beth...no seas tímida saluda a mi amigo -dijo mirándola.
Beth – buenos días señor -dijo haciendo una reverencia.
Terry – su nombre es Elizabeth.
Albert – buenos días mucho gusto -dijo sonriendo- tienes un lindo nombre -dijo agachándose quedando a la altura de ella- eres muy linda...se parece a ti.
Terry – eso dicen todos...aunque.
Beth – vamos ya quiero conocer el colegio -dijo interrumpiéndolo jalándole el pantalón.
Terry – está bien.
Albert – yo también tengo que irme -dijo levantándose de su lugar- me dio gusto verte.
Terry – a mi también -dijo dándole la mano- espero nos volvamos a ver.
Albert – claro.
-fin flash back-
Candy – entonces.
Albert – supongo que a quien viste es a la misma niña que vi aquella vez con él -dijo mirandola- Candy creo que.
Candy – no deseo saber más -dijo levantándose de su lugar.
Albert – como digas -dijo imitándola- descansa pequeña -dijo dándole un beso en la frente- lo necesitas -dijo para luego salir de la habitación.
Candy – gracias -dijo cerrando la puerta, para luego pararse de espaldas- tu hija...Terry -dijo mientras caía una lágrima por su rostro- si tan solo -dijo empuñando sus manos con desesperación- no hubiera valido la pena tú ya la tenías a ella.
Mientras que en otro lugar.
Villa Grandchester
Terry – queeee...volviste a ver a ese muchacho -dijo furiosamente- no quiero que hables con él.
Beth – pero.
Karen – ay por favor Terry no exageres...es solo su amigo.
Charlie – voy un momento arriba -dijo saliendo del lugar.
Eleanor – como, tú lo conoces -dijo sorprendida.
Karen – si -dijo guiñándole el ojo- es un buen chico y solo su amigo -dijo haciendo énfasis en la palabra- así que deja tus estúpidos celos quieres.
Terry – me juras que es solo un amigo –dijo mirándola seriamente.
Beth – si papá -dijo levantando la ceja.
Terry – bien.
Eleanor – hijo por favor.
Terry – no diré nada más -dijo levantándose de su lugar, dejando caer algo.
Beth – que es esto -dijo tomando el objeto con sus manos.
Eleanor – un instrumento musical cariño.
Terry – dámelo es mío.
Eleanor – hija.
Terry – dame esa armónica Elizabeth Mary Grandchester -dijo alzando la voz al mismo tiempo que extendía su mano.
Beth – si me alcanzas -dijo corriendo rápidamente.
Terry – ven aquí pequeña pecosa -dijo corriendo tras ella.
Karen – no los entiendo, por un lado están peleando y por el otro están jugando.
Eleanor – esos son mis niños -dijo sonriendo.
Momentos más tarde, afuera de la villa.
Terry – dame eso -dijo corriendo tras ella.
Beth – no -dijo haciéndole una mueca- alcánzame si puedes -dijo corriendo rápidamente.
Terry – claro que lo haré -dijo sonriendo ampliamente, ambos corrieron por varios minutos hasta que ya no pudieron más.
Beth – ya no puedo más -dijo deteniendo su paso.
Terry – te tengo -dijo abrazándola por detrás.
Beth – tregua Terry...tregua -dijo agitadamente mientras sonreía.
Terry – pero tienes que admitir que gané.
Beth – nunca...nunca -dijo agitada al mismo tiempo que sonreía.
Terry - está bien esta vez te daré el gusto -dijo agitadamente para luego soltarla, dejándose caer en el verde pasto.
Beth – pensé que no lo lograría -dijo imitándolo.
Terry – te atrape.
Beth – claro que no.
Terry – vas a dármela.
Beth – bueno -dijo dándole el pequeño objeto- parece ser muy viejo.
Terry – sí que lo es -dijo cerrando los ojos para recordar el día que le habían regalado esa pequeña armónica.
Beth – de donde la sacaste -dijo entregándosela- y porque nunca la había visto.
Terry – hace muchos años me la hicieron cambio por unos cigarrillos -dijo sonriendo al recordar- se volvió mi tesoro más preciado.
Beth – vaya...alguien hizo algo bueno en tu vida.
Terry – si supieras todas las cosas buenas que hizo ella en mi vida.
Beth – se ganó tu corazón entonces.
Terry – y muchas cosas más –dijo suspirando.
Beth – era una chica -dijo mirándolo.
Terry – claro que era una chica -dijo codeándola- que esperabas –dijo sonriendo de lado.
Beth - solo suponía –dijo sonriendo.
Terry - una dulce y hermosa chica –dijo suspirando.
Beth – entonces no pudo haber sido Susana...ni mucho menos tía Karen -dijo sonriendo.
Terry – claro que no, ella era muy distinta…nadie se comparaba con ella.
Beth – la amabas.
Terry – con todo mi corazón -dijo sonriendo- y aún sigo haciéndolo -dijo así mismo.
Beth – y que pasó con ella.
Terry – bueno es difícil de explicar.
Beth – no soy una niña -dijo frunciendo el ceño- puedo entenderlo perfectamente.
Terry – jajaja ya lo veo -dijo sonriendo de lado- cada día me sorprendes más.
Beth – entonces vas a contarme…no me digas que no me tienes confianza.
Terry – claro que tengo confianza contigo.
Beth – entonces –dijo mirándolo fijamente.
Terry – está bien te contaré, la conocí en un barco.
Beth – en un barco -dijo frunciendo el ceño.
Terry – si, específicamente en el Mauritania –dijo recordando- había mucha niebla y solo había notado la silueta de alguien, hasta que escuche su voz -dijo sonriendo de lado- cuando al fin pude verla quede muy impresionado, se veía realmente hermosa su rostro como de un ángel, sus rizos dorados iluminaban el lugar; pero lo que me atrapó inmediatamente fueron sus ojos.
Beth – sus ojos…sus ojos –dijo repitiendo de nuevo.
Terry – talvez te parezca tonto pero si.
Beth – que tenían de especial sus ojos.
Terry – me mostraron un brillo cálido, sincero, alegre, confianza y muchas emociones más…sus hermosos y grandes ojos verde esmeralda como una joya invaluable –dijo cerrando los ojos por un momento recordando- me quede por un momento en silencio observándola detenidamente…hasta que.
Beth – hasta que –dijo interrumpiéndolo.
Terry – me burle de sus pecas jajaja -dijo sonriendo- se enojó mucho porque lo hice y me dijo que le gustaban tanto que las coleccionaba.
Beth – cómo -dijo sorprendida- te burlaste de ella…típico de ti Terry -dijo moviendo la cabeza a los lados- el molestar a las chicas.
Terry – si hubieras visto su rostro -dijo sonriendo- te hubieras divertido tu también, luego me fui y la dejé ahí parada en el pasillo.
Beth – me parece que fuiste muy descortés con ella, con buena razón tenía que enojarse.
Terry - luego de casualidad me la encontré en el San Pablo, y ahí fue donde todo ocurrió -dijo suspirando.
Beth – vaya que historia -dijo mirando el cielo- y que fue de ella.
Terry – no lo sé –dijo mirando al cielo al mismo tiempo que suspiraba- supongo que logro ser feliz.
Beth – y porque no se quedó contigo.
Terry – las circunstancias nos obligaron a separarnos, tuve que casarme con Susana y el resto de la historia ya la sabes.
Beth – te arrepientes de haberte casado con ella.
Terry – bueno yo…en verdad no se que decirte al respecto.
Beth – entiendo no te preocupes, se que no la amabas imagino lo dificil que fue para ti estar con ella –dijo observándolo tan tranquilo pero a la vez notó un poco de tristeza en el tono de su voz.
Terry - no pienses que no la quise es solo que.
Beth - ya olvidemoslo quieres -dijo suspirando- dime algo.
Terry – sí.
Beth - porque me llamaste pequeña pecosa.
Terry – queee -dijo sorprendido volteando a verla inmediatamente- cuando te dije eso.
Beth – cuando corrías tras de mí, me llamaste pequeña pecosa.
Terry – no lo recuerdo -dijo desviando su mirada para fijarla en el cielo- lo siento no me di cuenta…lo dije sin pensar.
Beth – así la llamabas a ella supongo.
Terry – si -dijo sonriendo- la llamaba de muchas formas y siempre se enfurecía; pero sabes me gustaba mucho verla así.
Beth – ya lo creo...mejor toca algo quieres -dijo mirándolo fijamente al mismo tiempo que sonreía.
Terry – claro lo que quiera mi princesa -dijo poniendo en sus labios en dicho instrumento, logrando así entonar las pequeñas notas de aquella misma melodía dejándose llevar por sus emociones.
Beth – lo haces muy bien -dijo sonriendo- no me había dado cuenta que este lugar se parece mucho a la segunda colina de pony.
Terry – como dices -dijo deteniéndose- donde escuchaste eso -dijo mirándola fijamente.
Beth – en el colegio hay una colina.
Terry – al final del bosque -dijo interrumpiéndola.
Beth – si, como sabes -dijo mirándolo.
Terry – acaso se te olvida que estudie ahí.
Beth – claro que no, pero si conociste el lugar porque nunca me lo mencionaste.
Terry – porque.
Eleanor – la cena está lista -dijo alzando la voz, interrumpiéndolos.
Beth – vamos en un momento -dijo levantándose de su lugar- que esperas Terry...Terry -dijo llamándolo varias veces.
Terry – la segunda colina de pony -dijo así mismo.
Beth – anda Terry vamos.
Terry – eehhh.
Beth – que te pasa.
Terry – nada...vamos.
Beth – espera no te muevas -dijo poniendo una mano en su pecho.
Terry – pero que.
Beth – aún no me has ganado -dijo tomando de nuevo la armónica en sus manos para luego salir corriendo de ahí.
Terry – pequeña tramposa -dijo sonriendo para luego correr tras ella- te voy a atrapar.
Escocía
Días después
Alex – así que mamá te pidió que hablaras conmigo –dijo sonriendo de lado.
Albert – así es –dijo sonriendo- quiere saber quienes son tus amistades.
Alex – ya lo creo –dijo levantando la ceja- pero no tienes porque preocuparte Beth no es mi novia ni nada por el estilo, no me gusta de esa forma…bueno me entiendes.
Albert – si claro te entiendo –dijo poniendo su mano en su hombro.
Alex – ella es solo mi amiga, la quiero como si fuera mi hermana y nada más es un cariño diferente…aún no he sentido eso de mariposas en el estómago por una chica como lo dice Stear –dijo sonriendo.
Albert – OK te creo…espero que cuando sea así vengas a contarme y podremos platicar al respecto.
Alex – claro no lo dudes, así que dile a mamá que no se preocupe.
Albert – se lo diré.
Alex – entonces ahora puedo irme.
Albert – si ve.
Alex – gracias papá.
Albert – de nada hijo.
Alex – te veré luego –dijo dándole un corto abrazo.
Albert – tengan cuidado si.
Alex – si –dijo saliendo del lugar.
Albert – vaya creo que Candy se esta preocupando más de lo que debe.
Mientras que en la Villa Grandchester
Eleanor – ya todo está listo.
Beth – gracias –dijo tras ella.
Eleanor – sabes preparé un pastel de manzana que –dijo volteándose quedándose sorprendida al verla- te ves muy hermosa hija.
Beth – tu crees.
Eleanor – claro ya te estás convirtiendo en toda una dama.
Beth – espero ser igual que tu –dijo sonriendo.
Terry – claro que lo serás –dijo tras ella- que es todo esto –dijo mirando los platillos de comida que se encontraban.
Beth – es para mi fiesta.
Terry – fiesta…tendremos una fiesta, acaso me perdí de algo.
Beth – no es solo que invite a mis amigos a venir, espero no te moleste.
Terry – claro que no será una oportunidad perfecta –dijo en voz alta.
Eleanor – perfecta…de que hablas hijo.
Terry – de nada, solo hablaba en voz alta.
Beth – bueno voy a avisarle a Charlie –dijo saliendo del lugar.
Eleanor – claro cariño…Terry.
Terry – si.
Eleanor – quiero que te comportes esta claro.
Terry – acaso me estas retando.
Eleanor – sus amigos vendrás a comer no quiero que.
Terry – no te preocupes por mi saldré a cabalgar, no me verás por aquí.
Eleanor – está bien.
Momentos más tarde.
Ann – aquí es -dijo señalando la villa.
Stear – estás segura.
Ann – sí, tengo mejor sentido de orientación que tú.
Alex – en eso tienes razón -dijo sonriendo- dame cinco -dijo levantando su mano.
Stear – muy gracioso Alex, que dirá la tía Candy cuando sepas que le desobedeciste.
Ann – solo le pone cara de niño bueno y ya.
Alex – claro -dijo haciendo una mueca.
Stear – jajaja.
Ann – bueno vamos a buscarla.
Stear – en donde dejamos los caballos.
Alex – vamos a llevarlos hasta la puerta no.
Ann – claro -dijo acercándose lentamente hacia el portón.
Mark – buenos días -dijo al ver que se acercaban.
Ann – hola -dijo sonriendo.
Mark – tú eres.
Ann – Annabeth la amiga de Beth.
Mark – ya te recuerdo.
Ann – nos invitó a venir.
Mark – si pasen, solo deberán dejar los caballos en el establo.
Stear – está bien, gracias.
Mark – por aquí -dijo llevándolos al lugar.
Alex – vaya es muy grande.
Mark – claro el dueño es el duque de Grandchester -dijo mirándolo.
Alex – el padre de Beth.
Mark – así es -dijo abriendo la puerta del establo- te he visto en algún lado –dijo mirándolo fijamente.
Alex – no lo creo -dijo moviendo la cabeza a los lados- es la primera vez que vengo.
Mark – me recuerdas a alguien pero...pero, talvez te estoy confundiendo -dijo rascándose la cabeza- lo siento.
Alex – no te preocupes -dijo sonriendo.
Mark – los caballos pueden quedarse aquí no habrá problema.
Ann – gracias -dijo bajando de la yegua.
Stear – que ordenado -dijo mirando alrededor.
Mark – así le gusta a mi lord.
Alex – quédate aquí Viola -dijo palmeándole el lomo- descansa un poco -dijo sonriéndole al mismo tiempo que la acariciaba.
Mark – es un buen espécimen.
Alex – lo crees.
Mark – sí, no había visto una como está.
Alex – obsequio de mi padre, le falta algo de entrenamiento pero.
Mark – si quieres puedo ayudarte –dijo interrumpiéndolo.
Alex – en serio –dijo sonriendo.
Mark – si claro.
Alex – gracias.
Mark – yo entrené a Teodora -dijo señalando hacia el establo.
Alex – vaya que hermosa -dijo acercándose a la yegua.
Mark – ten cuidado, no le gustan los extraños...solo deja que mi Lord o yo la toque –dijo caminando tras él.
Ann – espera Alex.
Stear – ten cuidado -dijo al ver a la yegua moverse inquieta.
Alex – no pasará nada -dijo estirando su brazo- tranquila no pasa nada -dijo mirándola fijamente- como estas Teodora -dijo acercando su mano hacia ella.
Ann – no le hará nada.
Mark – estás segura –dijo mirándola.
Ann – claro, no sé qué tiene Alex pero siempre logra acercarse a los animales; parece que los entendiera…y ellos a él.
Alex – no voy a lastimarte bonita -dijo posando su mano sobre la cara de la yegua- eso es -dijo sonriendo al notar que la yegua había accedido- eres hermosa...y delicada -dijo acariciándola suavemente.
Mark – vaya nadie más había logrado acercarse a ella -dijo sorprendido para luego escuchar unos aplausos.
Terry – muy bien te felicito -dijo aplaudiendo mientras se acercaba a él.
Alex – lo siento señor -dijo alejando su mano de la yegua- yo no quise.
Terry – en años no ha dejado que nadie más la toque...bueno a excepción de Mark -dijo acariciándola.
Alex – ya lo creo -dijo mirándola, para luego seguir acariciándola.
Terry – Teodora su madre fue mi mejor amiga, estuvo conmigo por muchos años; pero enfermó y murió…solo me dejó a ella –dijo mirando al animal- por eso la llame igual que su madre.
Alex – lo siento mucho.
Terry - es la segunda de su generación -dijo orgulloso- Mark me ha ayudado a criarla.
Alex – simplemente es hermosa -dijo sin dejar de observarla.
Ann – buenas tardes señor Grandchester -dijo interrumpiéndolo, para luego hacer una reverencia.
Stear – buenas tardes -dijo imitando a su hermana.
Alex – lo siento -dijo haciendo una reverencia- buenas tardes señor.
Terry – buenas tardes a todos -dijo volviendo a su posición, dirigiéndose a los invitados.
Beth – chicos -dijo tras Terry- que bueno que hayan venido.
Ann – amiga -dijo sonriendo.
Beth – vamos al jardín todo está listo.
Stear – Ann- Alex – si -dijeron al unisonido.
Alex – hasta luego Teodora -dijo acariciándola nuevamente, para luego sonreír.
Beth – por aquí -dijo dirigiéndolos, al mismo tiempo que todos iban tras ella conversando.
Mark – que curioso no -dijo acercándose a su amigo.
Terry – si -dijo acariciando a la yegua- parece que le cayó muy bien –dijo sin dejar de ver al chico.
Mark – me da la impresión de haber visto a ese chico antes.
Terry – ahora que lo dices -dijo volteando su mirada y verlo caminar.
Mark – mmm no, creo que me equivoque -dijo levantando sus hombros sin tomarle importancia- vas a salir a pasear.
Terry – pensándolo bien, creo que no -dijo seriamente- será mejor quedarme en casa a observarlos- ese chico es.
Mark – ha entiendo -dijo mirándolo fijamente.
Terry – anda detrás de mi princesa.
Mientras en otro lugar
Villa Andrey
Annie – se fueron a casa de su amiga.
Candy – que amiga -dijo dándole un sorbo a su té.
Archie – Beth...es una linda chica, deberías de conocerla.
Candy – como dices -dijo sorprendida- pero Alex no me dijo nada -dijo mirando a Albert.
Albert – yo le autorice a que fuera.
Candy – pero.
Albert – estará bien no te preocupes por él, ha venido a divertirse.
Archie – saben esa chica me gusta para Stear –dijo sonriendo.
Annie – no digas eso, aún está muy pequeño para tener novia.
Lizzie – tienes razón ya llegará el momento.
Albert – que dirás cuando alguien se acerque a tu princesa.
Archie – eso nunca -dijo frunciendo el ceño.
Lizzie – lo ves -dijo sonriendo- que te pasa Candy -dijo viendo el semblante de su amiga.
Candy – nada -dijo nerviosamente, para luego caminar hacia la ventana y observar para afuera.
Albert – no te preocupes estará bien -dijo tras ella.
Candy – pero fue a casa de ella...y si lo ve, si lo encuentra yo...ayy Albert.
Albert – tranquila.
Archie – que pasa Candy porque estas tan preocupada -dijo parándose a su lado.
Candy – es que yo.
Albert – saben el nombre de la amiga de Ann -dijo dirigiéndose a todos los que se encontraban ahí.
Annie – se llama Elizabeth pero porque lo preguntas.
Albert – quiero decir, su apellido -dijo mirándolos a todos.
Archie – eso que tiene que ver -dijo levantando la ceja.
Annie – la verdad nunca lo he sabido -dijo extrañada notando el comentario de Albert.
Lizzie – que quieres decir con eso querido -dijo mirando a su esposo.
Albert – que la amiga de Ann es una Grandchester -dijo sin titubear.
Todos – queee -dijeron al unisonido.
Archie – estas seguro lo que dices –dijo sorprendido.
Candy – si...ella me lo dijo -dijo interrumpiéndolo mientras resbalaba una lágrima por su rostro.
Annie – Candy -dijo poniendo sus manos sobre la boca- te juro que no lo sabía...hace muchos años que son amigas y.
Archie – quieres decir que esa chica.
Albert – es la hija de -dijo quedándose en silencio un momento- Terry.
Annie – no es posible.
Albert – nunca la viste con sus padres.
Annie – nunca, no los conocemos solo hemos oído hablar de ellos...solo sé que su padre nunca ha estado con ella y que viene sola a pasar las vacaciones a la villa de su familia pero...pero nunca imagine que ella.
Archie – que casualidad…Candy -dijo mirándola fijamente- no tienes por qué preocuparte.
Candy – Archie -dijo sollozando.
Lizzie – pero se supone que el nunca viene aquí.
Albert – así es, pero no imagine que su hija viniera sola.
Candy – talvez no está sola.
Annie – como dices.
Candy – no dudo que Eleanor este con ella, puede ser que también Mark y la señora Katherine.
Archie – la madre de.
Annie - quienes son -dijo interrumpiendo.
Candy – los conocí hace mucho, se encargan de cuidar la villa, Mark es como un hermano para él así que no dudo que este sola.
Lizzie – entonces no hay de qué preocuparse, puede ser que él no esté aquí.
Candy – pero Mark y la Señora Katherine me conocen -dijo sollozando- imagínate si Eleanor está aquí también -dijo nerviosamente- si ve a Alex lo reconocerá.
Annie – no lo creo.
Archie – recuerdas que no logramos engañarla aquel día en el parque –dijo a su esposa.
Albert – tranquila Candy no pasará nada.
Candy - eso espero -dijo para luego ver hacia fuera.
Mientras en otro lugar
Villa Grandchester
Ann – gusto en verla señora.
Stear – buenas tardes señora, gracias por la invitación.
Eleanor – gracias por venir y por ser buenos amigos de Elizabeth.
Alex – señora -dijo haciendo una reverencia.
Eleanor – tú -dijo sorprendida al verlo- eres a quien me encontré en el bosque -dijo sonriendo.
Alex – me da gusto verla de nuevo –dijo sonriéndole.
Eleanor – a mí también, no sabía que eras amigo de Elizabeth.
Alex – la conocí por mi prima Ann en el colegio.
Eleanor – entiendo, pero nunca te había visto por aquí.
Alex - en verano siempre voy a América.
Eleanor – ahh si recuerdo que lo mencionaste –dijo pensativamente.
Beth – quiero presentarles a mi prima Charlie –dijo interrumpiéndolos- bueno su nombre es Charlotte -dijo sonriendo.
Charlie – hola que tal -dijo sonriendo.
Ann – mucho gusto.
Stear – encantado.
Alex – es un placer -dijo sonriendo, haciéndola ruborizarse.
Beth – es la primera vez que viene así que me gustaría que la hicieran sentir bien.
Ann – claro.
Charlie – Beth me ha hablado mucho de ustedes, ya quería conocerlos.
Ann – mucho gusto Charlotte...soy Annabeth, pero todos me dicen Ann.
Stear – yo soy Stear mucho gusto y bienvenida.
Charlie – gracias, ya que todos vamos a hacer amigos -dijo sonriendo- pueden decirme Charlie...todo el mundo lo hace.
Stear – suena a nombre de chico no les parece.
Alex – no digas tonterías Stear -dijo interrumpiéndolo- no le hagas caso Charlie...yo soy Alex mucho gusto -dijo sonriendo.
Charlie – mucho gusto Alex –dijo sonrojándose.
Beth - bueno nos sentamos.
Todos – si.
Beth – vas a acompañarnos.
Eleanor – si no les importa -dijo mirándolos.
Alex – será todo un honor.
Eleanor – está bien -dijo sentándose- gracias.
Beth – quieres leernos algo.
Eleanor – claro cariño.
Beth – iré a la biblioteca por un libro -dijo dirigiéndose al lugar.
Mientras que dentro de la villa.
Karen – que haces espiándola –dijo tras él.
Terry – asegurándome que este bien -dijo fijando su mirada en el joven que se encontraba ahí, aún no se creía por qué pudo entablar una conversación con él, cuando debería enojarse porque era el pretendiente de su princesa; por un momento lo olvido todo al cruzar algunas palabras con ese chico pero le inspiró tanta confianza que simplemente se dejó llevar.
Karen – ya lo creo -dijo acercándose a él mientras lo tomaba del brazo- porque mejor no me llevas de paseo.
Terry – no lo sé.
Karen – vamos quieres.
Terry – está bien, pero.
Karen – no te preocupes tu madre está con ella si es lo que te preocupa.
Terry – lo sé, vamos entonces.
Karen – si, gracias tío Terry -dijo sonriendo.
Terry – te enseñare a ser un buen jinete -dijo siguiéndole el juego.
Karen – dime Terry acaso no te hubiera gustado.
Terry – claro que si -dijo interrumpiéndola.
Karen – tu familia necesita un heredero.
Terry – ya lo tiene -dijo seriamente.
Karen – es una niña aún, no creo que tu madre este de acuerdo en que tome tu lugar; bueno y si ella quiera hacerlo.
Terry – no lo sé, no lo hemos hablado pero supongo que no será ningún problema...bueno o talvez si, Beth es tan.
Karen – como tú...sino fuera tú.
Terry – es una copia idéntica a mi cierto.
Karen – en todo el sentido de la palabra, pero aún así creo que tu deberías.
Terry – vamos por Teodora quieres -dijo saliendo del lugar.
Continuará...
