***Hola de nuevo! El capítulo 10 de mi historia está listo para vuestra lectura justo a tiempo para el festival del Tanabata! ^_^ Espero que lo disfrutéis mucho y sigáis apoyándome con vuestros follows, favorites y sobre todo vuestras opiniones, muchas gracias de verdad! Ah, y no olvidéis pedir vuestro deseo a las estrellas esta noche! ***

***Sailor Moon y sus personajes originales no son de mi propiedad. Quizá si lo pido como deseo a las estrellas... ;-)***

CAPÍTULO 10 – PREOCUPACIÓN

Japón

Usagi estaba sola en la calle con Seiya desmayado en su regazo. Estaba terriblemente preocupada y no sabía qué hacer. Maldijo el día en el que al no haber ya enemigos, decidieron quitarse sus comunicadores senshi. Llamó a sus amigas a sus teléfonos móviles pero ninguna respondió. Esa tarde, recordó, todas estaban muy ocupadas con varias cosas: el templo, la audición, la investigación, el novio… Decidió mirar en los bolsillos de Seiya en busca de su teléfono móvil, para llamar a sus hermanos y pedirles ayuda. Enseguida lo encontró y con manos temblorosas por los nervios marcó el teléfono de Taiki mientras rezaba para que contestase.

Tras varios tonos, una voz muy baja finalmente contestó.

"Seiya, estoy en la biblioteca, puedo…"

"Taiki!" gritó Usagi desesperadamente "Soy yo, Usagi! Nos han atacado!"

"Cómo? A qué te refieres con atacado?"

"Alguien… algo… ha aparecido en la calle y nos ha disparado, Seiya está herido y se ha desmayado! No sé qué hacer, si llamo a una ambulancia… ya sabes… van a hacer preguntas, y no ha sido un ataque normal…"

"Vale, cálmate. Lo primero de todo, tenéis que iros de allí. Puedes intentar despertarle y llevarle a nuestro piso? Debería llevar las llaves en uno de sus bolsillos, yo te diré la dirección"

"Sí, sí, de acuerdo…"

"Estaremos allí enseguida, Ami-san está conmigo"


Usagi finalmente pudo hacer volver en sí a Seiya. No estaba del todo consciente pero al menos fue capaz de levantarse y mover los pies mientras se apoyaba en Usagi, para que ella no tuviese que cargar con todo su peso. Su cuerpo ardía de fiebre y la herida estaba desarrollando unas ramificaciones verdosas a su alrededor. Usagi lloraba lágrimas silenciosas de preocupación mientras lentamente avanzaban hacia el apartamento de los Starlights.

Cuando Usagi abrió la puerta, oyó una voz viniendo desde el interior.

"Seiya? Pues sí que vuelves pronto, no esperaba que volvieses hasta el atardecer, sabiendo que te ibas por ahí con tu querida Usagi…"

"Yaten!" chilló Usagi con angustia desde la entrada.

Yaten reconoció la voz y tragó saliva… ella había oído su comentario! Sin embargo, la urgencia en su voz hizo que se olvidara del tema, levantándose de un salto y corriendo hasta donde ella estaba.

"Usagi-san! Seiya! Qué ha pasado?" preguntó con preocupación, cogiendo a Seiya de los brazos de Usagi, para que ella pudiese descansar, ya que estaba visiblemente exhausta de acarrearlo.

"Nos atacaron en la calle!" explicó ella mientras corría hacia la cocina

"Atacado? Como un ladrón, o… atacado como un senshi" Yaten se estaba preocupando más y más, temiendo que un nuevo enemigo pudiese haber aparecido. Colocó a Seiya suavemente en el sofá, boca abajo.

Usagi salió rápidamente de la cocina, llevando consigo un cuenco con agua y hielo, y un trapo que había encontrado rebuscando por los cajones.

"ataque tipo senshi…" respondió ella mientras humedecía el trapo en el agua fría y limpiaba el rostro ardiendo de Seiya, lo que hizo que él gimiese débilmente "tres criaturas muy raras nos dispararon con sus varitas, y uno de sus disparos alcanzó a Seiya en el hombro" dijo, mientras delicadamente descubría el hombro herido de él, rasgando lentamente la camiseta rota alrededor de la herida.

"Oh no…" exclamó Yaten "Eso no tiene buena pinta…"

Usagi le miró con ojos preocupados, e iba a decir algo cuando oyó cómo se abría la puerta. Ami irrumpió en la casa.

"Usagi-chan! Estás bien?"

"Ami-chan!" exclamó en un llanto, abrazando a su amiga. "Ami-chan tengo mucho miedo! Algo ha herido a Seiya, y tiene mucha fiebre y esa herida…!"

"Vale, no te preocupes, déjame ver…" dijo Ami mientras se acercaba a Seiya. Notó cómo Taiki se les unía silenciosamente y observaba la herida, así que dijo "Parece veneno de algún tipo…"

"Sí, eso parece" confirmó Taiki

"Veneno?" Usagi lloraba desesperada

"No pasa nada Usagi-chan. Reaccionaste rápido. Necesitamos el antídoto pronto, eso es todo" dijo Ami, intentando tranquilizarla. "Mi madre tiene alguno en casa. Iré a cogerlos y volveré tan deprisa como pueda"

"Yo te llevo hasta allí, será más rápido. Podemos usar el coche nuevo de Seiya" se ofreció Taiki

"Estupendo, nos vamos entonces" aceptó Ami, no queriendo perder ni un segundo

"Qué hago mientras tanto?" preguntó Usagi

"Lo estás haciendo muy bien, sólo sigue intentando que le baje la fiebre con esos trapos fríos, y ponle otro sobre la herida"

"De acuerdo…" respondió Usagi, humedeciendo de nuevo el trapo en el agua helada.

Regresaron sólo media hora más tarde, pero a Usagi la espera se le hizo eterna, estaba tan preocupada… En cuanto llegaron, Ami inyectó tres sustancias diferentes alrededor de la herida de Seiya, para cubrir un rango más amplio, ya que no estaban seguros del tipo de veneno con el que había sido herido. Después, vendó cuidadosamente la zona tras aplicar un gel cicatrizante.

"Ya está listo. Estos antídotos cubren la mayoría de los tipos de venenos, debería mejorar pronto" dijo Ami, deshaciéndose las jeringuillas vacías.

"Suerte que ya tienes conocimientos médicos bastante amplios, Ami-san" comentó Taiki

"Gracias" respondió, sonrojándose. "Mi sueño es llegar a ser una buena doctora algún día, para ser capaz de ayudar a la gente todo lo que sea posible"

"Ya lo haces" dijo él suavemente, dedicándole su elegante sonrisa

Yaten puso los ojos en blanco desde su posición de observación en el sofá al lado de Seiya. Usagi no estaba prestando atención al flirteo que estaba teniendo lugar entre sus amigos. Estaba arrodillada justo al lado de Seiya, comprobando su temperatura con la palma de la mano cada minuto.

Pasaron un par de horas durante las cuales Usagi no se movió del lado de Seiya. Taiki y Yaten habían preparado algo de comer para sus invitadas, y Ami había vuelto a intentar llamar al resto de las chicas y finalmente lo había conseguido. Ya estaban todas de camino al apartamento.

Usagi estaba cambiando una vez más los trapos húmedos que había puesto sobre la frente de Seiya cuando él finalmente reaccionó.

"….Odan…go…"

"Seiya…!" Usagi dijo suavemente en su oído, mientras le acariciaba la cara. Estaba tan aliviada de ver que se encontraba mejor que las lágrimas empezaron a fluir desde sus ojos.

Seiya levantó su brazo derecho, que colgaba del sofá, tratando de alcanzar el rostro de Usagi. Ella le cogió la mano y la cubrió con las suyas, apretándola inconscientemente contra su corazón.

"Por favor… no… llores…"

"No... no…" dijo ella, enjugándose las lágrimas "Esto son lágrimas de felicidad, porque estoy muy contenta de que ya estés bien… tenía tanto miedo…"

"Odango…" dijo, y sonrió levemente


Ya había oscurecido cuando las chicas llegaron. Seiya estaba despierto y se encontraba mejor, pero el veneno le había dejado muy débil y febril. Todavía seguía tumbado a lo largo del sofá, con el pecho desnudo y un vendaje que cubría la mayor parte de su lado izquierdo. Usagi estaba sentada en el suelo a su lado, no quería moverse lejos de él. Cuando todos estuvieron allí, se reunieron alrededor de la pareja y Usagi les contó todo lo que recordaba acerca del ataque que habían sufrido.

"Así que ha aparecido un nuevo enemigo… y no es uno de los habituales" concluyó Makoto

"Parecía ser una criatura totalmente diferente, como un alienígena repugnante o algo" dijo Usagi

"Oye! Qué quieres decir con eso de alienígena repugnante?" replicó Yaten "Técnicamente nosotros somos alienígenas también, sabes?"

Todos se rieron ante la ocurrencia de Yaten.

"Entonces, qué vamos a hacer al respecto?" preguntó Rei, seria de nuevo

"No hay mucho que podamos hacer por el momento, ésta ha sido su primera aparición. No sabemos por qué han venido o qué es lo que quieren" dijo Ami

"…querían a Odango…" se oyó un susurro

"Seiya…" Usagi se giró para mirarle mientras él intentaba incorporarse un poco para dar su opinión.

"El disparo iba dirigido a ella…" continuó, con una voz rota y muy baja "…solo que yo me metí por medio. Se sorprendieron mucho cuando me transformé y les devolví el ataque. Creo que esperaban que ella estuviese sola…"

Usagi bajó la mirada. Sola. Es como ella habría estado, si no hubiese sido por Seiya que siempre estaba allí cuando ella más le necesitaba. Todos miraron a la princesa con preocupación.

"Vale, lo primero, todo el mundo a ponerse los comunicadores senshi de nuevo. Tenemos que estar localizables en todo momento, para reunirnos rápidamente si pasa algo" propuso Minako

"Además… sería una buena idea no dejar a Usagi sola hasta que sepamos algo más acerca de estos nuevos enemigos" recalcó Rei

"Yo puedo acompañarte a casa esta noche. De todas formas, ya es tarde para que cualquier chica vaya andando por ahí a solas…" sugirió Makoto

"Sí, es una buena idea" dijo Rei, y todas asintieron.

"No." Se oyó la voz de Usagi

"Usagi-chan, entiéndelo por favor. Ya sabemos que no te gusta sentir que necesitas guardaespaldas, pero no es que pensemos que no puedes cuidar de ti misma, es que hay alguien ahí fuera que intenta matarte. Tus poderes no son activos del todo ahora mismo, y no estamos seguras de que sirvan para defenderte de ellos" respondió Minako

"Usagi, nos preocupamos por ti. Todo el mundo aquí presente se sentiría muy mal si algo llegase a pasarte" añadió Makoto, mirando a Seiya.

"Lo entiendo" dijo Usagi finalmente "pero yo me sentiría de la misma manera si algo os pasase a cualquiera de vosotros por mi culpa, como lo que le ha pasado hoy a Seiya…"

"Odango, estoy bien…" dijo Seiya con un hilo de voz

"Seiya, descansa por favor…" respondió Usagi, ayudándole a tumbarse de nuevo, y después añadió "Me quedo aquí esta noche. No quiero irme de su lado" dijo, lanzando una mirada de súplica a Minako, que respondió moviendo la cabeza afirmativamente.

"Vale, Usagi-chan. Nos inventaremos la historia de que te quedas en mi casa a dormir. Llamaremos a tus padres desde mi móvil para que puedas hablar con ellos y no se preocupen" concedió la rubia.

"Gracias, Minako-chan" Usagi sonrió y se dio la vuelta para mirar otra vez qué tal estaba Seiya.


Tras organizar la coartada de Usagi y despedirse de ella y de los Starlights, las chicas dejaron el apartamento para volver a sus casas. Ya era muy tarde y las calles estaban oscuras.

"Estoy preocupada por todo esto… un nuevo enemigo? Creía que al derrotar a Chaos todo el mal había sido erradicado definitivamente" comentó Makoto

"Sí, desde luego es extraño… tenemos que intentar averiguar más sobre esto para que no nos sorprenda de nuevo con la guardia baja" dijo Ami

"Por cierto, algún avance con la investigación de Taiki?" preguntó Makoto

"Pues la verdad es que sí, os lo contaremos todo otro día, para ver qué podemos hacer"

"De acuerdo entonces"

"Creéis que deberíamos contarles lo que ha pasado a las Outer senshi?" preguntó Minako

"Creo que sí…" respondió Ami "No sabemos lo poderoso que podría ser este enemigo, y puede que nos haga falta su ayuda. Y de todas formas, tienen que saberlo por su propia seguridad. El enemigo atacó a Usagi-chan específicamente… eso quiere decir que conocen nuestras identidades civiles…"

"Cierto…" respondió Minako, intranquila "Organizaremos eso también"

"Chicas" las interrumpió Rei "Qué está pasando entre Usagi y Seiya?"

Todas dejaron de hablar de repente y miraron a Rei. Todas lo sabían, pero ninguna quería decirlo.

"Ya veo… deberíamos preocuparnos?" continuó Rei

"No creo que haya nada de lo que preocuparse. Lo que está destinado a suceder, sucederá" respondió Minako

"Sí pero… están los Starlights cambiando el destino con su presencia aquí?"

"Qué tratas de decir, Rei?" Ami se sintió molesta por ese comentario "Piensas que todo esto es su culpa…?"

"No, supongo que no… No lo sé, Ami, para serte sincera… Usagi está cambiando. Sus sentimientos están cambiando, lo puedo ver claramente y creo que todas lo veis igual que yo. Puede eso hacer que cambie el futuro? Estamos jugando con algo demasiado grande para nosotras?"

"El amor es el amor, Rei-chan. Sucederá si tiene que suceder. No hay nada que podamos hacer" dijo Minako

"Pero… ella tiene a Mamoru-san, y están destinados a estar juntos, el futuro depende de ello…" protestó Rei, pero Minako la interrumpió de nuevo

"No es asunto nuestro, Rei. Eso es algo que tiene que resolver Usagi-chan, no nosotras"

Y con esto se despidieron, volviendo cada una a su casa.


En el apartamento de los Starlights, Taiki por fin consiguió convencer a Usagi de que comiese algo mientras él y Yaten movían a Seiya hasta su cama. Se quedó dormido al momento, todavía tenía un poco de fiebre y estaba agotado. En cuanto Usagi terminó de comer, entró en la habitación de Seiya y se arrodilló en el suelo justo junto a su rostro, su espalda cubierta con una manta que Taiki le había dado. La habitación entera olía a él, haciéndola sentir embriagada… era un aroma tan delicioso… cada vez que lo olía tenía una sensación como si millones de mariposas estuviesen revoloteando en su estómago. Ella le miró y se relajó un poco oyendo el sonido de su respiración acompasada.

Taiki asomó la cabeza en la habitación.

"Estarás bien allí?"

"Sí, gracias Taiki-san. Estoy bien. Quiero estar junto a él por si se despierta y necesita algo" respondió Usagi suavemente

"De acuerdo, sólo intenta descansar un poco tú también"

"No te preocupes, ve a dormir y yo le cuido esta noche"

"Buenas noches, Usagi-san" dijo, y se marchó de la habitación.

Usagi estaba comprobando si Seiya tenía fiebre poniendo su mano sobre su frente con suavidad para no despertarle, cuando Yanten entró en la habitación entrecerrando la puerta tras de si, dejándolos en penumbra. Apoyó la espalda en la pared y cruzó los brazos sobre su pecho. Tenía una expresión molesta.

"Eres consciente de lo mucho que él te ama?" dijo únicamente, mirando a Usagi directamente a los ojos.

Ella se sorprendió mucho ante esto. Sus ojos se abrieron, mirándole y no sabiendo qué contestar. Se dio cuenta de que él lo decía completamente en serio. Entonces bajó la mirada y asintió.

"Entiendo que no puedes corresponder a su amor, de verdad que sí. Pero si ese es el caso, por favor no le hagas sufrir más pasando tanto tiempo con él y manteniendo viva su esperanza" dijo claramente, y sin darle tiempo a responder nada, se marchó de la habitación.

Lágrimas silenciosas caían ahora como ríos de los ojos de Usagi. Sabía que Yaten tenía razón.


Usagi veló a Seiya la mayor parte de la noche, pero completamente exhausta, acabó por quedarse dormida dos o tres horas con su cabeza y brazos apoyados en el colchón de Seiya. Él se despertó brevemente en una ocasión, turbado por las pesadillas que le causaba la fiebre, y la vio allí durmiendo con la cabeza junto a la suya. Instantáneamente se sintió mejor; su sola presencia le sanaba desde el interior. No pudo evitar sentirse el hombre más feliz en el universo. Estaba tan adorablemente dormida, tan cerca de él… podía oír sus rítmicas respiraciones fuertes que casi eran ronquidos y sonaban tan dulces y tranquilas, podía ver su pelo dorado todo desordenado y esparcido sobre la cama y el suelo, brillando en la tenue luz que se colaba por la puerta entreabierta, y podía oler su aroma de golosina que le hacía sentir tan bien. Sonrió de oreja a oreja y se movió para besar su cabeza rubita, lo que le causó una aguda punzada de dolor en el hombro. Pero mereció la pena. Usagi murmuró algo en sueños, y dijo el nombre de él. Seiya se sintió lleno de felicidad… Sujetó una de sus pequeñas manos en la suya y volvió a dormirse, el sueño más placentero que nunca había tenido.

Usagi se despertó con los ruidos de gente moviéndose en el apartamento. Comprobó la hora, eran las nueve de la mañana, así que Taiki y Yaten ya debían haberse levantado. Ella fue a levantarse también cuando se percató de que el durmiente Seiya tenía cogida su mano. Sonrió feliz, pero entonces recordó lo que Yaten le había dicho la noche anterior. Qué podía hacer? Le gustaba tanto estar con él… ya ni si quiera se imaginaba una vida de la que él no formase parte. Era eso amor quizá…? 'Oh, no… me he enamorado de él sin darme cuenta?' pensó. Eso sería un problema tan grande, y… estaría tan mal! Pero se sentía tan bien con él… Acarició su cara con su mano libre y empezó a cantarle una de las canciones de los Starlights en una voz muy baja y suave.

"Estás desafinando una barbaridad…" dijo de pronto una voz

"Seiya!" Usagi casi se muere del susto porque pensaba que él estaba profundamente dormido, pero a la vez se sintió muy contenta de ver que él se había recuperado y estaba burlándose de ella como siempre "Cómo te encuentras?"

Él empezó a moverse, intentando sentarse en la cama, y Usagi le ayudó a hacerlo y se sentó a su lado.

"mmm… aún me duele un poquito, pero he dormido mejor que nunca en mi vida…" respondió, sonriéndole

Las mejillas de Usagi se arrebolaron, y le devolvió la sonrisa. Le encantaba verle así, recién levantado con su pelo largo y negro suelto cayendo sobre su espalda perfecta, su pecho desnudo y firme… estaba increíble.

"No deberías haberte quedado cuidándome toda la noche… tienes que estar muy cansada" añadió.

"Estaba muy preocupada por ti; quería estar a tu lado por si necesitabas algo…"

"Siempre eres tan dulce y atenta, Odango…" dijo él, acercándose a ella y colocando uno de sus enredados mechones de pelo detrás de su oreja, moviendo después su mano desde ahí hasta la punta de su barbilla acariciando todo su rostro con ese movimiento, mientras la miraba a los ojos con esos profundos ojos azules que tenía donde ella podría perderse para siempre…

Su cara estaba ahora completamente roja y se derretía bajo el contacto de su caricia. Hubiese querido abandonarse a su verdadero deseo y abrazarle allí mismo, en ese mismo momento, y nunca dejarle ir. Pero eso habría estado mal; no estaba destinado a suceder, así que necesitaba poner distancia entre ellos, para no hacerle daño. Ella sólo quería lo mejor para él, no quería que sufriese. Así que temiendo lo que estaba empezando a sentir al estar tan cerca de él, usó toda su fuerza de voluntad y se levantó, separándose de su lado.

"Voy a traerte algo de comer, debes de estar hambriento!" dijo sonriendo mientras salía de la habitación.


Usagi desayunó con Seiya y sus hermanos, y después se fue a casa. Hizo prometer a Taiki que la llamaría si había cualquier cambio en el estado de Seiya. Tenía mejor aspecto, pero había sido un ataque muy raro y ella seguía preocupada.

Cuando llegó a su casa, lo único que tenía en mente era meterse en su cama con todas las luces apagadas y dormir hasta la tarde, para no pensar en nada. Sentía que su cabeza iba a explotar con todo lo que había pasado y todo lo que había sentido y sólo deseaba descansar.

"Estoy en caaaaaaasa" anunció apática

"Usagi-chan eres tú?" dijo la voz de su madre

"Sí… me voy directa a la cama, mamá. No hemos dormido mucho que digamos esta noche en casa de Minako" le dijo a su madre cuando apareció frente a ella.

"Vale cariño, pero… quizá te interesaría saber que Mamoru-san ha llamado"

Usagi se quedó de piedra. Estaba anonadada.

"Ha… ha llamado? Cuándo ha llamado?"

"Anoche. Le dije que estabas pasando la noche con las chicas en casa de Minako… Dejó el número de teléfono de su nuevo apartamento en América. Aquí lo tienes" dijo, sacando un trocito de papel de su bolsillo.

"Gracias mamá. Sé que es una llamada al extranjero y es caro, pero… puedo llamar?"

"Claro, cielo"

Usagi cogió el teléfono y corrió escaleras arriba. Cerró la puerta de su habitación y se sentó en su cama. Se quedó mirando al teléfono y al pequeño papelito con el número. Estaba tremendamente nerviosa. 'Cómo es posible? No ha llamado en semanas y llama precisamente la noche que me quedo en casa de Seiya? Casi parece como si lo supiera!' pensó Usagi 'Pero no es posible, no? Cómo podría saberlo? Y no he hecho nada malo, verdad? Sólo es un muy querido amigo mío con el que me quedé anoche porque había resultado gravemente herido…'

Procuró tranquilizarse un poco, respiró hondo y marcó el número de teléfono. Su corazón latía con fuerza. Tras varios segundos, esa voz tan familiar respondió a la llamada.

"Diga?"

"Mamo-chan…" sólo con oír su voz, ya sentía que estaba a punto de llorar, pero no sabía por qué.

"Ah, Usa-ko, eres tú. Qué tal todo?"

"Mmmm… Te echo de menos, Mamo-chan. No me has llamado en tanto tiempo…!" lloriqueó

"Por favor… ya te dije que iba a estar ocupado… Estamos hablando ahora, no es así?"

"…sí, pero…"

"De todas formas, has estado pasándotelo muy bien, verdad?"

"Eh?" Usagi se estaba poniendo más y más nerviosa. Se quedó sin respiración.

"Te llamé ayer y tu madre me dijo que estabas en una fiesta de pijamas en casa de Minako…"

"Ah! Sí…" mintió. No sabía muy bien porqué, pero no quería decirle a Mamoru lo del ataque. Además, no quería que supiese que había pasado la noche en casa de Seiya, seguro que no lo entendería… Pero tenía que contarle lo de los Starlights. Iba a acabar enterándose tarde o temprano, y prefería ser ella la que se lo dijese, para que él lo viese como algo normal que no significaba nada en absoluto y que ella no tenía por qué esconderle.

"Además, Mamo-chan… sabes qué?"

"Dime"

"Los Starlights han vuelto a la Tierra"

Un enorme silencio les envolvió a ambos. Usagi estaba tan nerviosa que temblaba levemente.

Tras una pausa que pareció eterna, él finalmente respondió "Oh, han vuelto? Y para qué?"

"Bueno, parece que están haciendo una investigación acerca de su origen y eso, y querían hablar con Ami-chan sobre el tema y ver lo que nosotras podríamos saber o si podríamos ayudarles con ello…"

"Investigación? Ya veo…" sus palabras eran cortantes. No le gustaba que ellos estuviesen cerca de Usagi. Especialmente uno de ellos… Sabía perfectamente qué era lo que ese hombre sentía por Usagi, y aunque su compromiso era fuerte, no era una situación confortable. "Y los véis muy a menudo?"

La pregunta sorprendió a Usagi "Eh? Nnn… no, no mucho…" mintió otra vez, al notar el tono de voz de su novio "Sólo para saludarnos y eso"

"Ok, eso está bien" manifestó Mamoru "Y se van a quedar mucho tiempo?"

"…Pues la verdad es que no tengo ni idea de eso…"

"Bueno, supongo que si sólo han vuelto para investigar y hacer un par de preguntas, no hay razón para que se queden mucho tiempo en nuestro planeta, no es así?" dijo

"…hmmm…" Usagi se quedó aturdida por sus palabras. Estaba hablando de sus queridos amigos como si fuesen algún tipo de invasores! En qué estaba pensando? Le habían salvado la vida, habían salvado el planeta! Cuando por fin pudo reaccionar y se disponía a responderle, Mamoru la interrumpió

"Escucha, Usa-ko, me tengo que ir ya. Te llamaré otra vez en unos días, vale?"

"Sí…" respondió simplemente, sintiéndose molesta.

"Adiós"

Esa había sido la conversación más incómoda de su vida. En realidad no habían hablado de nada, ni él le había dicho que la echaba de menos o que la quería… no había palabras de amor ni sentimientos. Había sido una llamada para cumplir, sólo porque tenía que hacerlo para que ella no se preocupase. Estaba harta de todo eso… sentía que estaba atrapada en una relación con un hombre que no la quería en absoluto; era como uno de esos matrimonios concertados entre miembros de familias de la realeza, en los que las parejas tenían que casarse por los intereses de otras personas y no porque se amasen. Además, ella se había percatado de que en cuanto él se había enterado de lo de los Starlights, toda la conversación se había enfocado en dejar claro que a él no le gustaba que ella pasase mucho tiempo con ellos. Usagi ya no disfrutaba de conversar con él, sólo la hacía sentir incómoda y nerviosa.

Miró el anillo que llevaba en el dedo y en un impulso decidió quitárselo y guardarlo en un cajón, junto a la foto que había dejado allí hacía un tiempo cuando él se fue a América, dejándola sola, y que todavía no había sacado. No se sentía bien llevando un anillo de un hombre que no la quería, y del que ella tampoco se sentía ya enamorada… Pensó para sus adentros que volvería a llevar el anillo cuando arreglase las cosas con Mamoru.

Entonces se tumbó en la cama y pensó en Seiya… cuando cerraba los ojos, la imagen de su rostro de la eterna sonrisa traviesa siempre aparecía. Esa sonrisa que la hacía sentir tan bien… Podía ser ella misma cuando estaba con él. Se sentía cómoda, segura y feliz. Sin embargo, no podía estar con él. Su destino ya estaba decidido, y era con otro hombre. Por el bien del futuro que tenía el deber de proteger. Tenía que hacer el esfuerzo de no ver a Seiya o al menos no tanto y especialmente no a solas, para no hacerle daño, como Yaten le había dicho la noche anterior. Además, estaba empezando a tener sentimientos muy intensos por él, y tenía miedo de no poder controlar el verdadero deseo de su corazón si se quedaban solos juntos. Cerró las cortinas, intentó dejar la mente en blanco, y se echó una larga siesta.


Oscuridad

"FALLADO? Qué quieres decir con fallado?" se oyó tronar a la voz más fuerte que nunca se había oído

"Lo siento mi Señor… Envié a mis guerreros más poderosos para la misión, pero fallaron…"

"Tus guerreros? Una misión tan importante como ésta y mandas a simples guerreros? Por qué no lo hiciste tú mismo?"

"Estaba ocupado… con mi otra misión…"

"ESO PODRÍA HABER ESPERADO" sentenció. Sus palabras tenían tanta furia y la voz era tan profunda que mataba de miedo a cualquier forma de vida que pudiese haber alrededor. "Deberías haber ido tú! Eres consciente de que ésta podría haber sido nuestra única oportunidad de atacarla cuando estuviese sola? Ahora se habrán puesto en alerta y estarán preparadas la próxima vez que ataquemos!"

"Lo sé, mi Señor, desde luego fue muy desafortunado pero… no estaba exactamente sola"

"Cómo dices?" este hecho le sorprendió mucho

"Los Starlights… uno de ellos estaba con ella. Fue el que acabó con mis guerreros"

"Cómo es eso posible? Ya han contactado con ellas de nuevo? Eso supone un problema muy grande. Tenemos que pararlo lo antes posible! Ella tiene que ser atacada cuando esté sola, únicamente tienes que hacer que eso suceda"

"Sí, mi Señor"

"Y cuál de ellos era?"

"No hay forma de saberlo, todos mis guerreros fueron eliminados en el ataque"

"No podemos asumir ese tipo de riesgos… Si la Estrella y la Luna se unen, significará nuestro fin… Creo que ya es hora de comenzar con la fase de eliminación… Supongo que todos los objetivos han sido ya fijados"

"Bueno, todos excepto uno… estamos teniendo dificultades con uno de ellos"

"Habla con el que sea que todavía no lo ha hecho porque no es aceptable. TODOS tienen que estar fijados, tenemos que empezar la fase de eliminación ya mismo. Y tenemos que hacer algo con esos molestos Starlights… No deben interferir en nuestro plan"

"Así lo haremos, mi Señor"